Archivo del Autor: InmaJG

La ciudad romana de Gigia

Gigia y los orígenes de la ciudad de Gijón

Gijón se sitúa en la zona central de la costa Asturiana. Es una de las ciudades más grandes del Principado de Asturias y remonta sus orígenes hasta la época romana, entre el s.I – II d.C.

Antecedentes a la fundación de Gigia

Durante la edad de hierro el concejo de Gijón estaba poblado por los Cilúrnigos, una gens astur cuyo nombre significaba caldereros. La población vivía en pequeños centros urbanos denominados castros. El más importante era el castro de Noega, situado en el cabo Torres, pero también se han documentado otros asentamientos menores, encargados de las actividades ganaderas y agrícolas, como Tremañes o Serín.

En el s. I a.C llegó el Imperio Romano al noroeste ibérico y tuvieron lugar las guerras astur – cántabras (29 a.C – 19 d.C). El castro de Noega situado en el cabo torres y su vecino oriental, el Cerro Santa Catalina, eran dos importantes puntos estratégicos que el Imperio necesitaba conquistar para dominar la rasa costera y crear un puerto central que permitiera la salida por mar.

En estos primeros años del s.I d.C el Imperio romano consigue conquistar el castro de Noega y la Legio X Gemina se establece como tropa de ocupación. El castro se fue romanizando y se convirtió en un centro de referencia en la zona. En el año 9 – 10 d.C se crea el ara dedicada a Augusto por un legado propetor. Esto parece demostrar que el sistema administrativo romano estaba instaurado.

Dioses romano, culto al emperador

Inscripción a Augusto Cesar. Castro de Noega

También data del s. I la inscripción de la diosa Fortuna Balnearis (Diosa protectora de las aguas salubres), localizada cerca de la Iglesia de San Juan de Tremañes, dedicada por Tito Pompeyo Peregriniano, legionario romano asentado en Gijón tras haber recibido tierras de explotación (villae) como recompensa por sus servicios al ejército de Roma.

La influencia romana se fue extendiendo por el territorio. Algunos de los centros agropecuarios explotados por Roma en los alrededores del castro de Noega fueron Deva, Jove, Serín, Murias de Beloño, Natahoyo, Baldornón y Veranes. A ellos se les suman otros posibles como Logrezana, Montiana, Foyanes, Rubín y Veriña.

Sin embargo, a finales de este primer siglo, Noega comenzó a perder importancia, la nueva sociedad astur romana comenzó a aglutinarse en el cabo vecino, el Cerro Santa Catalina.

Fundación de la ciudad de Gigia

Durante el s.I – II d.C la población que se asentó en la ladera del cerro Santa Catalina comenzó a crecer dando lugar a la ciudad de Gigia, una urbe romana que comenzó a actuar de centro administrativo y comercial en la costa astur. Aquí concluía la vía de la plata y con ello se conseguía conectar la red de caminos principales que conectaba la Península Ibérica de norte a sur y de este a oeste.

Pese a la aparente importancia que debió de tener la urbe de Gigia es muy poco lo que se conoce de ella. Los restos arqueológicos son escasos pues yacen bajo el casco antiguo de la ciudad, el barrio de Cimadevilla. Tan solo cuando se acomete una obra importante aparece algún resto, los hallazgos se reducen a trozos dispersos de la muralla, una parte de las termas, una fábrica de salazones, una fuente y un aljibe.

Gigia, mapa de la ciudad

Haz click para ir a google maps

La fontica y el aljibe romano

El agua es uno de los requisitos indispensables que necesita una ciudad para poder mantenerse y crecer. Los romanos sabían como distribuir el agua mediante canalizaciones y como almacenarla en grandes piscinas, aljibes, pozos etc. Pese a la gran infraestructura que requiere esta tarea, por el momento solo se han podido documentar una fuente y un aljibe.

La fontica es una fuente natural situada en el lado Este del Cerro Santa Catalina, se llega a ella fácilmente subiendo por  la calle Camín de la Fontica desde la Iglesia de San Pedro. Disponer de una fuente natural de agua dulce dentro del propio asentamiento supuso una clara ventaja a la hora de crear la ciudad.

La fontica. Civita de Gigia. Gijón. Historia de Asturias

La fontica. Cerro Santa Catalina. Gijón.

 

 

 

 

 

Para almacenar el agua contaban con depósitos, por el momento solo se han podido encontrar dos de ellos. Se trata de dos aljibes, uno estaba destinado a abastecer a la fábrica de salazones ya que se encontró en sus instalaciones. El otro se localizó recientemente dentro del edificio de la antigua tabacalera de Gijón durante la ejecución de unas obras. Este deposito de agua aún se encuentra en estudio, las ultimas publicaciones nos cuentan que fue construido durante el s.III – IV d.C, coincidiendo con la construcción de la muralla. Estuvo en uso hasta el s.V d.C momento en el que comienza a utilizarse como depósito de basura.

Las Termas romanas de Campo Valdés.

Las termas romanas de Campo Valdés están soterradas bajo la Iglesia de San Pedro y es un importante conjunto arqueológico que muestra la costumbre romana de disponer a la urbe de baños públicos. En realidad gran parte del complejo aún permanece oculto bajo la Iglesia de San Pedro y no puede ser excavado.

Las termas de Campo Valdés se edificaron en dos fases de ejecución. La primera fase tuvo lugar desde finales del s.I d.C hasta el primer tercio del s.II d.C y se corresponde con una serie de piscinas frías y cálidas distribuidas a lo largo de una pasillo. La segunda fase de construcción tuvo lugar a partir del primer tercio del s.II d.C, las termas se amplían con varias salas de sudoración y algunas estancias. Estas termas representa una de las primeras construcciones públicas de la ciudad de Gigia al estilo romano.

Los ciudadanos que visitaban este complejo accedían a ellas por un pasillo orientado de norte a sur. La primera parada la hacía en los vestuarios (apodyterium), una sala común donde se desvestían y se preparaban para el baño.

Termas de Gigia, Apodyterium o vestuario

Apodyterium o Vestuario

Una vez dispuestos podían realizar el recorrido empezando por la sauna de vapor (sudatio) o por las piscinas. Las piscinas se repartían en tres salas, eran el frigidarium  (agua fría), el tepidarium (agua templada) y el caldarium (agua caliente). Una vez terminados los baños se regresaba al vestuario para cambiarse.

En el s.II las termas se reforman y el recorrido cambia, se añade una nueva zona en el ala este con nuevas estancias cuyas paredes se decoraron con pinturas al fresco.

Una aspecto importante de estas termas son el complejo sistema de calefacción que usaban, se denomina hypocaustum. La calefacción en época romana consistía en una red de tuberías de cerámica por las que circulaba el aire caliente. Esta red de canales partían de un horno y se repartían por el suelo y por las paredes de las diferencies estancias. De este modo conseguían mantener cualquier tipo de edificio caliente.

Estos baños tuvieron un uso activo hasta el s.V. Con la caída del Imperio romano y la instauración del Reino Visigodo las termas entran en desuso hasta que son abandonadas y transformadas en una necrópolis medieval en el s.VI, de esta época se encontró un sepulcro.

Vistas generales de las termas de Gigia

La visita de las termas de Campo Valdés es una parada obligada si quieres conocer la historia de la ciudad Gijón. Posees toda la información en estos enlaces: horarios, entrada gratuita los domingos, entrada gratuita con Gijón card, otras tarifas.

La muralla

En el s.III, coincidiendo con la gran crisis que azotaba al Imperio, se produce la edificación de la muralla de la ciudad de Gigia, quizás en un intento de asegurarse las defensas ante las revueltas que se estaban produciendo entre la población de la zonas rurales. Estas revueltas no fueron nada bueno para la ciudad porque dependía de las villae y centros agropecuarios para poder abastecerse.

La muralla que protegía Gigia partía desde la Fontica por el Este del cabo, bajaba hasta las termas de Campo Valdés, atravesaba toda Cimadevilla dirección oeste hasta el actual palacio de Revillagigedo y torcía dirección norte hasta la actual Cuesta del Cholo. El descubrimiento de la muralla fue de suma importancia para los arqueólogos porque, entre otros muchos datos, permitía acotar un perímetro y calcular el volumen de población que podría tener la urbe. El resultado indicó que la ciudad ocupaba una superficial de 7 hectáreas y su población podía oscilar entre 1500 y 2000 personas.

La creación de la fábrica de Salazones.

Durante el s.III – IV se crea la fabrica de salazones. Se encontró bajo el suelo de la plaza del Marqués y tras estudiarse volvió a ser soterrado, desgraciadamente no es visible.

fabrica de salazones de Gigia

Plaza del Marqués

Los arqueólogos excavaron un área de 350 m y pudieron documentar varias estancias y las cetariae donde se salaba el pescado.  Esta fábrica, en su época, estaba cerca del fondeadero que permitía la entrada y salida de los barcos que llevaban el pescado.

La sal para los salazones la obtenían mediante un secado artificial del agua del mar. El agua dulce se obtenía de varios pozos cercanos. La producción de esta fábrica era moderada, abastecía Gigia y quizás otros puntos del interior de la cordillera.

Entre los restos de cerámica encontrados se ha descubierto varias inscripciones del mismo alfarero, era el taller de LICINI (Lucinius). Este alfarero aparece en otros lugares como Noega (Campa Torres) o el castro del Cantu la Figar (Gozón). Se cree que era un alfarero encargado de abastecer a los asentamientos costeros astur romanos.

El final de la época romana

Entre el s.V – s.VII , con los Visigodos y los Bárbaros (Vandalos, Suevos y Alanos), Gigia entra en una época de cierta oscuridad. Se sabe que en el s.VI las termas pierden su función y la zona pasa a ser una necrópolis.

También se cree que la ciudad fue conquistada por los Visigodos. En tiempos del rey Sisebuto, en el s.VII, aparecen las primeras manifestaciones del culto cristiano en la villa de Veranes.

El cristianismo se expande por el territorio coincidiendo con las invasiones islámicas. En el s.VIII los sarracenos conquistan Gigia. Munuza se establece como gobernador de la ciudad y se casa con la hermana de un importante noble. Ella se llamaba Ermenesinda y su hermano era Pelayo, pero esta es otra historia.

Atrás                                                                 Arriba

 

La villa romana de Veranes

Veranes, una villa romana en el concejo de Gijón.

La Villa romana de Veranes fue un gran centro agropecuario perteneciente a la civita de Gigia. Está a unos 16 km del la ciudad de Gijón y a 150 msnm, posee una posición privilegiada por su conexión con la ruta de la Plata y su cercanía al mar. La localización de esta villa la convirtió en un centro de referencia en la vía de comunicación Asturica Augusta – Gigia.

Villa romana de Veranes, maqueta

Maqueta de la villa romana de Veranes

Veranes era una explotación agropecuaria perteneciente a un pater familias o dominus. Estaba dividida en dos zonas, la pars urbana o parte residencial de la familia propietaria y la pars rústica dedicada a los espacios donde se desarrollaban las labores de explotación.

Villa de Veranes, primeras excavaciones

Villa de Veranes durante las primeras excavaciones

La parte visible pertenece a la pars urbana y conforma un importante centro residencial datado en el s. IV a.C. Su uso se mantuvo hasta la Edad Media por lo que sufrió grandes transformaciones con el paso del tiempo. Su propietario se llamaba Veranius, vivía en una gran casa señorial que presenta tres fases de reformas y ampliaciones que se realizaron durante los siglos IV – V.

El recorrido por la villa romana de Veranes

Plano de Veranes

Cómo llegar a la villa romana de Veranes. Haz click en la imagen para ir al mapa.

La entrada principal da paso al patio norte. A la izquierda de este tenemos el área de servicio con el hórreo, la cocina y el horno. A la derecha del patio se encontraban las dependencias. Se podía acceder por dos vestíbulos, uno de ellos daba directamente a los almacenes, el otro comunicaba con un gran corredor cubierto. En la pared izquierda de dicho corredor se encontraban las puertas que daban acceso a las dependencias o cubículos.Al final de éste corredor se encontraba, a la izquierda el patio de recepción de invitados y el salón decorado con un gran mosaico, al fondo las estancias principales y a la derecha un nuevo pasillo que conducía a otra habitación y a la zona del balneario. Aquí se edificó durante la edad media la Iglesia que hoy se aprecia.

La villa poseía una importante y variada actividad. Poseía zonas dedicadas a la agricultura, a la ganadería y a las actividades metalúrgicas realizadas en el aula norte durante una antigüedad tardía, estos ferreros trabajaban aquí el hierro que se obtenía del Pozu la Mina.

Las piezas recuperadas

Entre los materiales recuperados en las excavaciones se encuentran piezas decorativas de uso personal, ajuar doméstico y herramientas de trabajo. Las piezas de uso personal en bronce mas destacadas son un anillo y dos broches de cinturón, en hueso un alfiler de pelo y en azabache (cuentas de collar). El ajuar doméstico se compone de diversos platos, vasos y ánforas realizadas en cerámica común romana, en terra sigillata y en vidrio. Las herramientas de trabajo encontramos un cuchillo tipo simancas en bronce (poco común en Asturias) y en hierro cuchillos, podaderas, picos, piquetas y cencerros; entre los elementos constructivos se recuperan clavos, escarpias, ganchos y bisagras. Por ultimo destacan 5 monedas de bronce acuñadas por Constantino y su familia.

 

Atrás                                           Arriba

Religión romana en tierra astur

La religión astur romana y los nuevos dioses

El Imperio Romano era en un estado politeísta. Su religión se basaba en un panteón de dioses, semidioses y personajes mitológicos a los que se veneraba para obtener sus favores y para dirigir el destino. Casi había un dios para cada suceso o elemento natural. Ellos creían que el futuro estaba escrito y que solo la voluntad de un dios podría cambiarlo.

El culto religioso era parte importante de la administración romana y muchas de las decisiones de estado estaban vinculadas a la religión y a la consulta de oráculos o señales divinas. La religión en época romana tenía principalmente dos objetivos, por un lado intentar que la naturaleza les fuera favorable a través de rituales, ceremonias y ofrendas dedicadas a los dioses que representaban los diferentes elementos, y por otro lado, encontrar una legitimidad divina en las actividades y funciones de la autoridad romana bajo la excusa de que era la voluntad de los dioses.

Además de los dioses romanos, era común adoptar dioses de los pueblos conquistados porque creían que les habían sido favorables. De esta forma el panteón romano se ampliaba y variaba en función de la zona en la que se desarrollara el sistema religioso. Con esta medida favorecían la integración de la cultura romana en los nuevos territorios conquistados y se fortalecía la cohesión con el pueblo con el que habían estado enfrentados.

Lugares de culto en la Asturias romana.

La adoración a unos dioses u otros iba a depender de la ciudad, convento o municipio. Cada lugar tenía sus propias preferencias en cuestión de religión. Los dioses elegidos solían ser adorados tanto en templos públicos como en estancias privadas. Cada domus (casa familiar) poseía un recinto dedicado al dios o a los dioses protectores de la familia, era un lugar privado donde se rezaba y se realizaban las ceremonias, ofrendas o sacrificios correspondientes.

En Asturias, de momento, no se han localizado templos romanos. Sin embargo si aparecen recintos termales donde es posible que se realizaran rituales relacionados con el agua, es el caso de Coaña, las termas de Gijón, la dedicatoria encontrada en Tremañes, o el ara encontrada en San Chuis.

La ausencia de edificios religiosos alimenta la idea de que se seguían usando determinados, bosques o cuevas como lugares ceremoniales. Algunos de estos lugares podrían haber sido el monte Deva, el monte Areo, o el monte Aramo, todos ellos con nombre de dioses Astures.

Los sacerdotes romanos.

La clase sacerdotal en el antiguo Imperio Romano era la encargada de controlar todo lo relacionado con la religión del Imperio y con el culto a los dioses. Dentro de la clase sacerdotal había tanto hombres (sacerdotes) como mujeres (sacerdotisas) y de dividían en 5 grandes collegium:

Los Pontífices

Eran los miembros del consejo supremo de la religión romana, presidían los cultos públicos y controlaban los privados (bodas, rituales, sacrificios, festividades etc).

Los Augures

Eran oficialmente sacerdotes encargados de la adivinación. Comenzó siendo un cargo al que solo podían acceder los patricios pero a partir del s.III a.C quedó abierto a los plebeyos. Había dos tipos de augures, los que predecían el futuro a partir de la interpretación de señales divinas enviadas por los dioses, y los que predecían el futuro tras realizar un determinado ritual. Los augures solo podían ser consultados por los magistrados.

Los Quindecimviri sacris faciundis

Eran quince sacerdotes encargados de custodiar los libros sibilinos y de consultarlos e interpretarlos cuando el senado se lo solicitara. Estos libros eran escrituras proféticas y mitológicas.

Los Septemviri

Se encargaban de corregir los errores en los sacrificios y de organizar los banquetes que se realizaban para aplacar la ira de los dioses. Era un cargo abierto a la plebe. Este colegio sacerdotal poseía solo 7 plazas.

Sodalium augustalium 

Fue un collegium creado a partir de Augusto Cesar después de que se declarara su carácter divino como hijo de Júpiter, estaba compuesto por sacerdotes encargados del culto al emperador. El flamen era el sacerdote encargado de dirigir y presidir las reuniones, festejos, asambleas y actos de culto hacia el emperador. La flaminica, que podía ser o no la mujer del flamen, era la sacerdotisa encargada del culto a la mujer del emperador.

Para ser flamen había que pertenecer a la clase noble de roma y ser elegido en la asamblea de nobles. El echo de conseguir el cargo de flamen abría las puertas para poder entrar a formar parte del ordo ecuestre.

No se conocen nombres de flamines entre los astures trasmontanos pero si entre los astures augustanos, algunos ejemplos son:

El primer sacerdote del conventus nombrado flamen de Asturica Augusta fue Lucio Pompeyo Faventino. Desempeñó los cargos militares en el orden ecuestre (praefectus cohortis VI Asturum, tribunus militum legionis VI Victricis y praefectus equitum alae Sulpiciae), y sacerdotales (flamen provinciae Hispaniae Citerioris y sacerdos urbis Romae et Augusti). Además, este personaje fue premiado por Vespasiano con las condecoraciones militares de corona aurea (corona de oro que se concedía cuando se había matado a un enemigo en combate singular conservando el territorio), hasta pura (lanza en miniatura) y vexillum (estandarte) concedidos tras mostrar su valor.

«A Lucio Pompeyo Faventino, hijo de Lucio, de la tribu Quirina, prefecto de la co-
horte VI de los astures, tribuno militar de la legión VI Victrix, prefecto de caballería del
ala II Flavia de los hispanos, condecorado con una corona de oro, una lanza pura y una
insignia por parte del divino emperador Vespasiano, flamen de la provincia Hispania
Citerior, sacerdote de la ciudad de Roma y de Augusto, su mujer Valeria Arábiga, hija
de Cayo, lo erigió como recuerdo».

Lucio Junio Marón Emilio Paterno, originario de Lancia.

«A Lucio Junio Marón Emilio Paterno, hijo de Blaeso, de la tribu Quirina, (ciuda-
dano) lanciense, que ha desempeñado todos los cargos en su municipio, duovir por dos
veces, sacerdote de Roma y Augusto del conventus de los astures, elegido legitimanente
para las cinco decurias de los jueces en Roma, flamen augustal de la provincia Hispania
Citerior, la provincia Hispania Citerior (lo dedica)».

Lucio Fabio Silón proveniente de Brigaecium.

«La provincia Hispania Citerior (lo dedica) a Lucio Fabio Silón, hijo de Lucio, de
la tribu Quirina, (ciudadano) brigiecino (sic), duovir, sacerdote de Roma y Augusto del
conventus de los astures, elegido para las cinco decurias de los jueces en Roma, flamen
de la provincia Hispania Citerior».

Gayo Valerio Arabino, originario de Bergidum Flavium.

«A Cayo Valerio Arabino, hijo de Flavino, (ciudadano) bergidoflaviense, que ha
desempeñado todos los cargos en su ciudad (municipio), sacerdote de Roma y Augus-
to de la provincia Hispania Citerior, a causa de su fielmente desempeñada tarea como
encargado del censo todos los flaminales consideraron justo erigirle una estatua entre
ellos».

A nivel municipal disponían de cofradías encargadas de difundir el culto imperial, eran los augustales y seviri augustales, integradas por libertos adinerados.

Además de estos 5 grandes grupos sacerdotales existían otras agrupaciones de menor rango.

Los 12 fratres ambarvales, encargados de los sacrificios para que las cosechas fueran productivas. Estos sacerdotes llevaban una corona de espigas y una cinta blanca de lana alrededor de la cabeza.

Los curiones, eran 30 sacerdotes encargados de las ceremonias religiosas de las 30 curias.

Los Feciales eran magistrados sagrados que se enviaban para declarar la guerra o la paz. Cuando se llevaban a cabo las negociaciones este magistrado era el encargado de jurar en nombre del pueblo romano y era llamado pater patratus. Solían adornar sus templos con verbena y llevarla consigo a modo de ramo cuando iban a declarar la paz.

Los Sodales se encargaban de los ritos de los Sabinos, uno de los pueblos más antiguos de la Península Itálica.

El Supremo Sacerdote, encargado de nombrar a los reyes.

Los flamines y flaminicas, eran sacerdotes y sacerdotisas dedicados a un culto particular, es decir, a un templo o dios concreto. Dentro de este grupo estaban, por ejemplo, los sacerdotes dedicados al culto al emperador.

El pater familias era el cabeza de familia de cada casa particular y como tal ejercía funciones de sacerdote cuando realizaba rituales o cultos en el ámbito privado del domus (casa familiar).

Dioses romanos en Asturias

En el caso concreto de tierra Astur, la principal forma de difundir la religión romana fue a través del asentamiento de legiones y tropas auxiliares por todo el territorio y, con la posibilidad de obtener el derecho a la ciudadanía. Ser ciudadano romano implicaba el derecho a mantener las propias creencias y tradiciones.

La religión romana terminaría siendo una mezcla de elementos religiosos Itálicos, de los adquiridos por la herencia helénica (Griegos) y de otros importados de los territorios conquistados, principalmente del Mare Nostrum (Mediterráneo) y de tierras orientales. Por todo ello durante la romanización de Asturias, además de los dioses astures que se mantuvieron hay que añadir a los dioses propiamente romanos y a otros procedentes de oriente (Persia y Egipto principalmente).

El culto a Júpiter.

Júpiter, Juno y Minerva formaban la triada capitolina. Eran los dioses más importantes dentro del panteón romano. Júpiter era el dios del rayo y era a la vez esposo y hermano de Juno, diosa de la tierra y la fertilidad. Minerva diosa de la sabiduría era hija de Júpiter y patrona de Roma, capital del Imperio Romano.

El flamen de Júpiter siempre era un patricio con asiento en el senado. Era un cargo importante, los aspirantes eran propuestos por el gran pontífice pero su elección recaía en el pueblo de Roma. Solían vestir de purpura y togados,

Estas tres deidades, ya fuera en conjunto o por separado, solían disponer de un templo público donde recibían la adoración de las clases sociales más altas. Sin embargo, hasta la fecha no se ha podido localizar en Asturias ningún edificio que se corresponda con este tipo de templos. A pesar de ello se han podido recuperar algunos epígrafes que muestran un cierto culto hacia Júpiter.

Se tiende a presuponer que el culto a Júpiter se desarrollaría principalmente en el ámbito rural. Como principal dios del panteón romano era adorado como protector de la familia, de las cosechas, de los pactos de hospitalidad, del ejército y de las actividades económicas, principalmente aquellas vinculadas con la minería del oro.

Asturica Augusta, como capital del Conventus Asturum, cuenta un unos cuantos ejemplos de dedicatorias a estos dioses, realizadas principalmente por altos funcionarios pertenecientes al poder administrativo o al ejército. Algunos de ellos fueron:

P. Aelius Hilarianus, como Procurator Augusti entre los años 184-192 d.C. quien dedicó una ofrenda a Júpiter, Juno y Minerva.

Quintus Mamilius Capitolinus, senador que ocupó varios cargos dentro de la administración imperial y que fue Legatus iuridicus per Asturiam et Callaeciam y Dux legionis VII Geminae Piae Felicis, Quintus hizo la ofrenda a Júpiter Optimo Máximo, al Sol inuictus, a Liber Pater y al Genius Praetorii durante la segunda mitad del s.III d.C.

Otro ejemplo es la dedicatoria y altares realizados por el procurador C. Iulius Siluanus Melanio para Jupiter, Juno, Minerva y todos los dioses.

También se conoce la dedicatoria a Júpiter de Fabius Aconius Catullinus, que consta como uir consularis y Praeses prouinciae Callaeciae,durante el s.IV d.C.

En la Asturias trasmontana también se han podido recuperar algunas inscripciones relacionadas con el culto a Júpiter:

Es el caso de la dedicatoria a Júpiter encontrada en Castiello (Gijón). Esta dedicatoria pudo haberse situado en un posible templo dedicado a Júpiter durante el s.III en esta zona.

OVI OPTIMO MAXIMO
Iovi Optimo/ Maximo
(Consagrado) a Júpiter Óptimo Máximo.

En la localidad de Serrapio (concejo de Aller), se halló una inscripción incrustada en la pared de una de las dependencias de la sacristía. Esta dedicatoria a Júpiter está relacionada con la historia de la Vía Carisa y de las legiones de ocupación que se mantuvieron en esta zona tras las guerras astur  cántabras. Esta inscripción está fechada a finales del s. I d.C o principios del s.II d.C y combinan la dedicatoria romana al dios supremo del panteón con elementos decorativos propios de la cultura astur como los discos solares.

Otro ejemplo lo encontramos en la estela que Lucio Corona Severo dedica a Júpiter. Lucio Corona fue un astur trasmontano que sirvió en la legión VII Gémina, en la centuria de Vettio y que se estableció en el territorio de Vegas del Caudal (Lena) junto a su mujer Octavia Prócula tras completar su honesta missio.

Existen documentadas otras dos inscripciones, ambas fechadas en el s.III d.C, que actualmente están desaparecidas, una de ellas fue supuestamente encontrada en Rellón de Meras (cerca de Luarca, capital del concejo de Valdés), se trataba de una dedicatoria a Júpiter sin que apareciera el nombre del dedicante.

IOVI OP
MO MAXI
MO SACR
M
Consagrado a Júpiter Óptimo Máximo.

La segunda inscripción documentada pero desaparecida fue supuestamente encontrada en Boal, estaba dedicada a Júpiter por Publio Antonio en reconocimiento como exvoto.

IOVI
EX VOT
P ANT
A Júpiter de acuerdo con su promesa, Publio Antonio.

El Culto a la Diosa Fortuna

Otra Diosa romana muy adorada en Asturias fue Fortuna, diosa de la felicidad, la prosperidad y el destino bueno o malo. En honor a Fortuna Balnearis se encontró una dedicatoria en la Iglesia de San Juan de Tremañes (La Mortera, Tremañes, Gijón) realizada por Tito Pompeyo Peregriniano. Este personaje fue un colono romano que tras servir en la legión VII Gémina recibió como recompensa tierras en esta zona de Asturias. La lápida donde aparece la inscripción también disponía de varios orificios destinados a depositar las ofrendas. Esta inscripción es posible que formara parte de unos baños o recinto termal a finales del s.I d.C, algo lógico teniendo en cuenta que los rituales más comunes en honor a esta diosa consistían en baños purificadores. En el calendario romano esta diosa tenía su festividad el día 1 de Abril.

El culto a la diosa Tutela

Esta diosa aparece en un epígrafe encontrado en Arganza. Tutela era una diosa romana protectora del la ciudad, de las personas y de los navegantes, en este ultimo caso solía tener un lugar representativo en los navíos. Es una diosa latina que parece que tuvo cierta relevancia en el proceso de urbanización y romanización del territorio astur de los Pésicos.

Los Lares

Los Lares eran divinidades romanas protectoras y con cierto carácter rural. En el caso concreto de Asturias aparecen dedicatorias a los Lares Viales, protectores de los caminos y a los Lares Manes, protectoras del campo y la familias. Este tipo de inscripciones eran generalizadas en la cultura romana. Los Lares, junto con el culto a Júpiter fueron las divinidades romanas más aceptadas en el norte peninsular.

Los Lares Viales

Fueron divinidades protectoras que desempeñaron un papel importante en un tiempo en el que viajar por los caminos era peligroso, por ello era común que se levantaran pequeñas aras con inscripciones que servían de elementos protectores y de orientación a los viajeros. Las dedicatorias a los Lares Viales son el antecedente de las posteriores encrucijadas.

Algunos ejemplos de este tipo de estelas votivas encontradas en Asturias son:

La inscripción localizada en Santianes de Tuña (Tineo) dedicada por Quincto Publio que actualmente está desaparecida, pero que se supone que se localizaba en un puente romano que cruzaba el río Narcea a la altura de dicha localidad.

Sempronius Cassius también hizo otra dedicatoria a los Lares Viales en Tineo, este ara poseía tres oyos (foculi) destinadas a recoger las ofrendas a los dioses de los caminos para conseguir su protección.

Otra Ara localizada en Allande, en la localidad de Comba, fue dedicada por Próculo.

El Lugo de LLanera (Lucus Asturum) se encontró otra de estas Aras a los Lares Viales. Esta localidad representaba el nexo de unión entre los caminos que comunicaban Asturica Augusta (Astorga) con Gigia (Gijón) y con Lucus Augisti (Lugo).

Ara a los Larea Viales - Dioses romanos - religión

Ara a los Lares Viales

Los Lares Manes

Aparecen como divinidades domésticas y rurales protectoras del campo y la familia. Algunas de las inscripciones conservadas pueden verse en el Museo Arqueológico de Asturias.

En San Juan de Beleño (Ponga) se localiza una Ara a los dioses Manes, datada entre los s.I – III d.C, con la siguiente inscripción: Monumento a los dioses Manes. Elio se lo dedico a su hermano Septimio Silo, vadiniense, muerto a los 35 años. Que la tierra te sea leve. En el cuerpo del caballo A Lucio Septimio Silo que te vaya bien.

Dioses astur romanos - Aras votivas - Religión

Ara votiva dedicada a Septimio Silo

En Gamoneu (Cangas de Onis) aparece otra estela similar fechada entre los s. III – V d.C con la siguiente inscripción: Monumento a los dioses Manes. Lo puso Dovidero, a su querida hija Flavia, de 20 años, en el año 482 de la era consular. En el cuerpo del Caballo, Ojalá venzas Flavia.

Dioses astur romanos, Lares Manes - Religión

Estela a los Lares Manes para Flavia

El Culto al Emperador

El culto Imperial tiene sus orígenes con Augusto Cesar. Este emperador se declaró hijo de Júpiter, por lo tanto él y su familia comenzaron a considerarse personajes divinos. Esta creencia se mantuvo con los sucesivos emperadores romanos y fue bastante aceptada entre la población porque veían a su máximo dirigente como hijo de un Dios. En honor al culto imperial Augusteo se levantaron en el noroeste peninsular las Aras Sextianas dedicadas a Augusto Cesar.

Las Aras sextianas eran grandes altares dedicados al emperador. Los historiadores antiguos nombran algunas de ellas en Asturias pero no han podido encontrarse. Estos escritores romanos eran Mela, Plinio el Viejo o Ptolomeo.

Pomponio Mela, Chorographia 3.1.13. En la zona costera de los astures se encuentra la fortaleza (oppidum) de Noega, y tres aras que se denominan Sestianas se asientan en una península estan consagradas al nombre de Augusto y dan fama a tierras con anterioridad desconocidas.

Plinio El Viejo, Historia natural 4.20.111. Más adelante se hallan la región de los astures, el poblado fortificado de Noega en una península, los pésicos, y a continuación el conventus lucense a partir del río Navia, con los albiones, cibarcos, egos, varros, llamados mamarinos, adovos, arrones y arrotrebas.
Después del promontorio Céltico las corrientes del Florio y del Nelo; seguidamente
los célticos, llamados neros, y los supertamarcos, en cuya península se han dedicado
a Augusto las tres aras Sestianas; después de ellos los coporos, el oppidum Noega, los
célticos denominados praestamarcos y los cilenos.

Ptolomeo, Tablas geográfico-históricas 2.6.3. Y el costado septentrional sobre el que se halla el Océano llamado Cantábrico se describe así: más allá del promontorio Nerio se encuentra otro promontorio, en el que se asientan las Aras de Sestio.

La única inscripción localizada en honor al culto imperial en Asturias trasmontana es la que se encuentra expuesta en el Museo Arqueológico de la Campa Torres de Gijón. Se encontraba en Aboño, al pie del castro, sobre una plataforma de la que se desprendió, fue realizada entre los años 9 – 10 d.C. Como comentamos en otros post posee una parte borrada que se correspondía al nombre del dedicante, castigado por el emperador Tiberio en el año 20 d.C.

Religión - Dioses romano, culto al emperador

Inscripción a Augusto Cesar. Castro de Noega

Al emperador César Augusto, hijo del divino César, 13 veces cónsul, emperador con veinte salutaciones imperiales, pontífice máximo, padre de la patria, treinta y dos veces investido con la potestad tribunicia, Calpurnio Pison, hijo de Cn, legado propetor, consagro este monumento.

Dioses extranjeros

Con respecto a la adoración de dioses extranjeros se aprecian varias etapas. Durante el mandato de Augusto los dioses orientales (Persas y Egipcios principalmente) se ven reforzados. Sin embargo, durante el mandato de Tiberio entran en declive. Tiberio no era muy amigo de los dioses extranjeros y decidió que se destruyera el templo de Isis en Roma y se tirara su escultura al río Tiber. Con su sucesor Calígula el culto a Isis se restaura. Pese a las idas y venidas de estos dioses y emperadores hubo algunas creencias que si tuvieron cierta relevancia entre los astures.

Culto a Mitra

Mitra, dios solar, del destino y de la luz, era venerado entre los legionarios que habían combatido contra el Imperio Persa. Su culto llegó a Asturias a través de las legiones romanas de ocupación tras las guerras astur cántabras. En honor a este dios se localizó una inscripción en La Isla (Colunga) fechada en el s.III. Las dedicatorias más usadas para adorar a Mitra solían ser Deo Soli Invicto, Soli Mithrae, Mithrae Invicto o Soli invicto Mithrae, todas ellas hacen referencia a un dios solar nunca derrotado.

Culto a dioses Egipcios

Otros dioses orientales fueron Isis, Serapis y Osiris, dioses egipcios a los que se hace referencia en algunas inscripciones localizadas en Astorga. La llegada de estos dioses está relacionada directamente con el mundo de los esclavos. El comercio de personas procedentes de Egipto trajo también algunas de sus creencias.

Sincretismo de los Dioses astures con la religión romana

Los dioses Astures que se mantienen con cierta oficialidad son:

Belenos dios del fuego, el cual lo comparaban con Apolo dios de la luz y el sol.

Lug dios supremo que los romanos lo equiparaban con Mercurio (mensajero de los dioses). En Grases (concejo de Villaviosa), durante las reformas de la Iglesia de 1925, también se descubrió una lápida dedicada a Lug, dios astur supremo que podría mantener cierto sincretismo con Júpiter. Datada entre el s.I – II d.C.

Algunos historiadores romanos aluden a un dios sin nombre similar al dios Marte. Sobre él cuentan que se le dedicaban sacrificios y rituales.

Las ninfas, como Navia, mantuvieron cierto sincretismo con las creencias romanas y fueron personajes que se mantuvieron en el tiempo. Algunas llegaron hasta nuestro días bajo la figura de las Xanas (ninfa de la mitología astur).

En resumen puede decirse que hay una gran ausencia de restos arqueológicos relacionados con la religión romana destacando la falta de templos. Sin embargo, puede ser que simplemente aún no se hayan encontrado. Por otro lado dicha carencia refuerza la idea que la población indígena siguió manteniendo su cultura y sus creencias religiosas, al menos hasta la llegada del cristianismo en el s.III d.C, aspecto del que hablaremos en otro post. Las únicas pruebas encontradas en tierra astur trasmontana son pequeñas inscripciones con dedicantes pertenecientes a la nobleza romana que denotan un culto más particular que colectivo.

Atrás                                                    Arriba

El panteón romano

El panteón romano – Principales dioses

El panteón romano estaba basado en un sistema politeísta donde los dioses, semidioses, héroes y otros personajes mitológicos eran venerados y adorados para conseguir sus favores o para aplacar su ira. Cualquier elemento natural estaba representado en este panteón. Los dioses romanos que dominaban el panteón descienden de las leyendas griegas. Estos dioses crearon el mundo y formaron el Olimpo, monte en el que residían y desde donde se tomaban las decisiones que regían el destino de los humanos.

Árbol genealógico – Dioses romanos

Los primeros dioses: Caos, Tártaro, Eros y Gea.

Caos 

Fue el inicio, era el cosmos antes de que aparecieran los dioses. Los hijos de Caos fueron Nix, diosa de la noche, y Erebo, dios de la oscuridad y la sombra. Ambos hermanos se unieron y engendraron a  Éter, Hemera y Dolos.

El Tártaro

Era un profundo abismo custodiado por la Hidra y por Tisífone (La Furia), su pozo más profundo era el destino de los pecadores. A este abismo fueron enviados los titanes y los gigantes cuando perdieron la batalla contra los dioses del Olimpo.

Eros

Personificaba la dualidad sexual, era el dios de la pasión y permitía que se engendrase un nuevo ser sin necesidad de unión sexual. A este dios primigenio es algo confuso, mientras algunos lo describen como un dios surgido del Caos, otros a menudo se asemeja al Cupido romano (hijo de Venus y Marte). Eros se unió con la princesa Psiqué, que era la mas hermosa de las hijas del rey de Anatolia, de su unión nació una hija llamada Volupta (Hedoné para los griegos), diosa del placer y del deleite.

Gea

Era la diosa suprema de la tierra y de la naturaleza, tuvo por si misma a Urano también llamado Caelus, con el que contrajo matrimonio. De su relación con Urano nacieron los Cíclopes, los Titanes, los Gigantes, las Melias, las Erinias y los Hecatónquitos. Planificó la castración de su esposo junto  su hijo menor, el titán Saturno.

Los hijos de Gea.

Urano

Es el soberano de la bóveda celeste. Este dios era a la vez hijo y esposo de la diosa Gea. Urano fue castrado y derrocado por su hijo Saturno. La mitología cuenta que Urano obligaba a Gea a mantener a los hijos retenidos en su vientre, como venganza ante esta actitud, Gea convenció a su hijo menor, el titán Saturno, para que con una hoz cortara los genitales de su padre y los arrojara al mar. La leyenda dice que de la sangre de Urano nacieron los gigantes, las Melias y las Erinias, y de la espuma que se produjo al tirarlos al mar nació la diosa Venus.

Los Cíclopes: Estéropes, Arges y Brontes.

Los cíclopes eran  gigantes de un solo ojo. Se dedicaban a las labores artesanales y destacaban por su fuerza y su mal temperamento. La mitología cuenta que Urano les temía y por ello les encerró en el Tártaro hasta que fueron liberados por Saturno a cambio de que le ayudaran en la castración de Urano. Sin embargo tras terminar la tarea encomendada Saturno los volvió a encerrar hasta que fueron nuevamente liberados por Júpiter con el fin de derrocar a los titanes. Los cíclopes fueron los que fabricaron muchas de las armas de los dioses como el rayo de Jupiter y las flechas de Diana (Artemisa).

Los Hecatónquitos: Coto, Briareo y Giges.

Eran gigantes de 50 cabezas y 100 brazos. Comparten el destino de los Cíclopes, fueron igualmente encerrados en el Tártaro, liberados por Saturno para derrocar a Urano y vueltos a encerrar hasta que Júpiter los rescata para que le ayudaran en la guerra contra los Titanes.

Tras finalizar la guerra a los tres hermanos se les concedió un palacio en el gran Oceáno. También participaron en el rescate de Júpiter cuando éste fue encadenado por Juno, Neptuno y  Minerva en un intento de derrocarle y arrebatarle el poder.

Solo se le conocen hijos a Briaero, se casó con Cimopolea, hija de Neptuno, y tuvo a las ninfas  Eólice y Etna.

Los Titánes y las Titánides

Los titánes eran poderosos dioses, de tamaño descomunal, que gobernaron durante la edad de oro. Hay dos generaciones de titanes. La primera generación estaba compuesta por los 12 titanes hijos de Gea, 6 varones y 6 mujeres. La segunda generación la componían los descendientes de los 12 grandes.

  • Océano y Tetis: Océano estaba asociado con el gran mar que surcaba el planeta y junto con su hermana Tetis, titánide del mar, engendraron a las oceánides (ninfas marinas) destacando Temis por ser la madre de Minerva, a los oceánidas (dioses fluviales) y todos los ríos y  fuentes. Se le solía representar con cola de serpiente o de pez.
  • Ceo y Febe: Ceo era el titán de la inteligencia. Con su hermana Febetitánide del brillo y la luna,  tuvo a Leto (diosa de la noche) y Asteria.
  • Crío era el titán de las manadas de animales. De su descendencia con Euribia (diosa marina nacida de Gea) nacieron las estrellas y los vientos.
  • Hiperión y Tea: Hiperión representante del fuego astral. Se casó con Tea, titánide de la vista y la que ortorgaba el brillo a los metales y piedras preciosas. Juntos tuvieron a  Helios (el Sol), Selene (la Luna) y Eos (la Aurora).
  • Jápeto se unió con la oceánide Climene, juntos tuvieron a Atlas (titán condenado por Júpiter a cargar con los pilares de la tierra), de Prometeo (ancestro de la humanidad que podía ver el futuro), de  Epimeteo (podía ver sucesos pasados) y Menecio.
  • Saturno (Cronos) y Ops: Saturno controlaba la agricultura y las cosechas, era el líder de todos los titanes. Se le representa con la hoz o la guadaña que le dio Gea para que le cortara los genitales a su padre Urano.  A cambio de poder gobernar hizo el pacto de no tener descendencia por lo que la mitología cuenta que este titán deboraba a los hijos que tenía con su esposa y hermana Ops, por ello Ops decidió esconderse en la isla de creta para dar a luz a Jùpiter y, en su lugar, entregó a Saturno una piedra envuelta en un paño para que la deborase. Cuando Júpiter se hizo mayor derrocó a su padre, le obligó a regurgitar a sus hermanos y le encerró junto con el resto de titanes en el Tártaro.  De Saturno y Ops nacen los dioses olímpicos Júpiter, Juno, Plutón, Neptuno, Demetria y Hestia.
  • Temis representaba el orden, la justicia, las tradiciones y las costumbres. Fue madre de las tres parcas Nona, Décima y Morta (diosas del destino), de Astrea (represenrada por la constelación de Virgo), y de las Horas (diosas del orden de la naturaleza y de las estaciones).
  • Mnemósine titánide de la memoria. Junto al dios Júpiter engendró a las tres Musas, ninfas de las fuentes, la música y de la poesía.
    • Meletea es la musa del pensamiento, es la primera de todas y la que imagina las obras artísticas.
    • Mnemea es la segunda de las hermanas. Ella se encarga de dejar escrito las obras de arte que se le ocurren a Meletea.
    • Aedea es la menor de las tres hermanas y se encarga de leer, recitar, tocar o cantar lo que su hermana Mnemea le escribía.

Los Dioses del Olimpo

Los dioses Olimpicos eran Jupiter, Juno, Neptuno, Marte, Mercurio, Minerva, Vulcano, Venus, Apolo, Diana, Baco, Ceres, Vesta y Plutón. De todos ellos nacen un sinfín de personajes mitológicos y se forman las leyendas clásicas que los romanos adoptaron de la cultura griega.

  • Júpiter (Zeús), era el dios supremo del Olimpo, estaba representado por el rayo, el águila y un cetro. Oficialmente estaba casado su hermana Juno, pero tuvo muchos otros hijos fuera de su matrimonio, engendrando a múltiples dioses, semidioses, héroes, ninfas y otros personajes mitológicos, algunos de los más conocidos fueron Helena de Troya, Hércules, Perseo o Argos, entre muchos otros.

Jupiter, su esposa Juno y su hija Minerva forman la Triada Capitolina que presidía el panteón romano. Accedió al poder tras vencer a los titanes y asignó a su hermano Neptuno el control de los mares y a su hermano Plutón los dominios del inframundo. 

  • Juno (Hera) como esposa de Júpiter, era reina de los dioses y con el tuvo a Marte, Vulcano y Lucinda. Era diosa de la maternidad, de la familia y del matrimonio.  Se la representaba con el pavo real y con la corona. A Juno se la describe como una diosa tremendamente celosa debido a las continuas infidelidades de Júpiter. Esta diosa mostró un odio aférrimo por los troyanos, en primer lugar porque Paris había elegido a Venus como la diosa más hermosa en vez de a ella y, en segundo lugar, porque Júpiter le había sido infiel con Ganimedes, principe troyano.
  • Neptuno (Poseidón) era el hijo mayor de Saturno y Ops, fue nombrado por su hermano Júpiter como dios de todas las aguas, era el gobernante de todos los seres acuáticos (ninfas, nereidas, oceánides, sirenas, tritones etc). Se le representa con un tridente con el que podía controlar las olas, ríos, fuentes y manantiales. Este dios vivía en un gran castillo de oro en las profundidades oceánicas y poseía unos imponentes caballos blancos con los que cabalgaba sobre las olas.  La esposa de Neptuno era la oceánide Salacia, con ella tuvo a todos los tritones. Además tuvo otra descendencia:
    • Con la ninfa Toosa tuvo a Polifemo.
    • Con Medusa tuvo a Pegaso y a Crisaor.
    • Con Clito tuvo a cinco generaciones de gemelos.
  • Minerva (Atenea) era la diosa de la sabiduría, las artes y las estrategias de guerra. Era la patrona de Roma y de los artesanos. La historia de su nacimiento es algo peculiar, Júpiter, tras devorar a Metis (diosa de la Prudencia), sintió un gran dolor de cabeza y acudió a Vulcano, éste le abrió la cabeza y de ella surgió ya adulta y armada la diosa MInerva. esta diosa jugó un papel principal en la guerra contra los gigantes ayudando a Júpiter, y en la guerra contra Troya donde se mostró partidaria y protectora de Ulises. A esta diosa se la suele representar con una lechuza y forma parte de la triada capitolina del panteón romano (Júpiter, Juno y Minerva).
  • Marte (Ares) era el dios de la guerra, se le representa como un hombre armado y su animal es el lobo. Es hijo legítimo de Júpiter y Juno. La diosa Juno, molesta por el nacimiento de Minerva, acudió al templo de Flora (diosa de las flores y la vegetación), Flora le aconsejó que cogiera una de las flores del jardín y Juno escogió la flor mas bella que jamás hubiera visto, sin embargo, esta flor era Júpiter disfrazado, y tras ponerla en su regazo nació Marte. Este dios se caso con Bellona, diosa de la guerra, pero su descendencia fue con su amante, la diosa Venus.
  • Venus (Afrodita), diosa del amor y de la fertilidad, su símbolo es la manzana dorada de la discordia, nació de la espuma salida del mar después de que Saturno tirara los testículos de Urano al oceáno. Fue esposa de Vulcano pero su descendencia la tuvo con su amante el dios Marte, fueron Cupido el dios del terror Fuga y el dios del miedo Timor.
  • Vulcano (Hefesto), dios del fuego y de los volcanes, descendía de Júpiter y Juno. A este dios se le representa como un hombre mayor, feo y cojo, a pesar de ello estaba casado con la diosa de la belleza, del amor y de la fertilidad, Venus. Vulcano poseía una fragua bajo el monte Etna en la que, con la ayuda de cíclopes y gigantes, fabricaba las armas y armaduras de dioses y héroes.
  • Febo (Apolo) era el dios del sol, de las enfermedades, de las plagas, de la curación, y como líder de las Musas de la música y de la Poesía. Hijo de Júpiter y Leto tuvo una hermana melliza, Diana. Este dios tenía el poder de la providencia y podía predecir el futuro. Era temido por el resto de los dioses y se le describe como un ser que solo podía ser controlado por sus padres.
  • Diana (Artemisa) diosa virgen de la caza, de la naturaleza y de la luna. Hermana melliza de Apolo sus padres fueron Júpiter y Leto. Diana, tras ver los dolores de su madre en el parto le pidió a su padre que nunca la casara y que le permitiera conservar su castidad, Júpiter le concedió su deseo, la nombró reina del bosque y le otorgó un grupo de ninfas vírgenes con las que viviría. Se la describe como una diosa cruel y severa con los hombres y con sus ninfas. Una de estas ninfas era Calisto, esta quedó embarazada de Júpiter, a causa de este embarazo fue convertida en oso pero Diana le disparó una de sus flechas dándole muerte, Calisto se convirtió así en la constelación de la Osa Mayor. Otra de las historias cuenta que un día Diana se estaba bañando junto a sus ninfas cuando un pastor, llamado Acetor, tuvo la mala suerte de verla y la desgracia de pararse a mirarlas, Diana decidió convertirlo en venado y enviar a sus perros de caza para que lo devorasen.  Diana se enamoró de un pastor llamado Endimión, al que visitaba cuando dormía pero con el que nunca llegó a tener relaciones.
  • Mercurio (Hermes), es el dios del comercio, mensajero de los dioses, el que llevaba las almas al inframundo y los sueños de morfeo a los hombres, . Se le representa con un casco y unas sandalias aladas que le permitían volar. Era hijo de Júpiter y Maia (Fauna). Tuvo múltiples hijos:
    • Con la princesa Dríope tuvo a Fauno (dios de la naturaleza y los rebaños).
    • Con Venus (Afrodita) tuvo a Peito, Príapo, Rodos y Hermafrodito, este último fue un dios que se trasformó en Hermafrodita cuando fue literalmente unido a la ninfa Salmacis ante el deseo de esta de no separarse nunca de él.
    • Con Eupolemía tuvo a Etálides, el que nunca olvidaba.
    • Con Herse (princesa ateniense) tuvo a Céfalo.
    • Con Polimela engendraron a Eudoro, uno de los jefes del ejército de Aquiles.
    • De su unión con Quíone nació Autólico, maestro del robo que tenía la habilidad de transformar o desfigurar todo lo que robaba.
    • Con Tronia (princesa egipcia) tuvo a Arabio (padre de Casiopea).
    • De las relaciones con Antianira nacen Equión y Éurito.
    • Otros hijos de Mercurio de madre desconocida fueron Abdero, Angelia, Dafnis, Mírtilo y Orión.
  • Baco (Dioniso) es conocido en el panteón romano como el dios del vino, de la vendimia, del éxtasis, de la agricultura y del teatro. Es Hijo de Júpiter con la princesa de Tebas Sémele. Este dios poseía un séquito propio formado por las Ménades, las cuales eran sus compañeras en las bacanales (orgías). Este dios tuvo varios hijos:
    • Con Venus engendró a Cárites, Himeneo y Príapo.
    • Con Altea (princesa griega de Etolia) tuvo a Deyanira.
    • De la unión con Ariadna (hija de los reyes de Creta) nacieron Enopión, Toante, Estáfilo y Pepareto.
    • Con Circe (hija de Helio y la oceánide Perses,hechicera de la isla de Eea) tuvo a Como.
    • De la relación con Nix (diosa de la Noche nacida del Caos) nació Ptono.
    • Acis es otro de sus hijos.
  • Vesta (Hestia), diosa del hogar, hija de Saturno y Ops. Simboliza la fidelidad. Su templo era guardado por las Vestales, mujeres elegidas a la edad de 10 años que se encargaban de mantener viva la llama de Vesta. El mito cuenta que esta diosa fue la que ayudó a Romulo y Remo a fundar Roma.
  • Céres (Demeter) era la diosa de la agricultura, las cosechas y la fecundidad. Era hija de Saturno y Ops. Con su hermano Júpiter engendró a Proserpina (Perséfone griega). Neptuno también se quedó prendado de su belleza, para huir de él Ceres se transformó en yegua pero Neptuno, al darse cuenta del engaño, se transformó en caballo y le dio alcance, juntos tuvieron al caballo Arion, un equino inmortal con el don de la palabra.
  • Plutón (Hades), hijo de Saturno y Opsera el dios del inframundo y de los muertos. Este dios raptó a Proserpina (hija de Ceres y Júpiter) y se casó con ella en contra de la voluntad de esta. La madre de Proserpina se enfadó tanto al perder a su hija que provocó el invierno y la hambruna bajo la promesa de no revertir la situación hasta que volviera su hija. Plutón liberó a Proserpina pero antes le hizo comer un grano de granada procedente del inframundo, al ingerir la comida del submundo quedó atada al dios de los muertos y obligada a residir con él durante lo meses fríos y solo podría regresar al mundo exterior durante los meses cálidos.

Putón poseía su palacio en los abismos del Tártaro. Desde las profundidades controlaba el mundo de los muertos y custodiaba las alamas que habían sido transportadas por el barquero Caronte a través de los cinco ríos del inframundo,  Aqueronte (río de la pena), Cocito (río de las lamentaciones), Flegetonte (río del fuego), Lete (río del olvido) y Estigia (río del odio). Tras los ríos se encontraba la puerta al submundo, protegida por el perro de tres cabezas Cerbero. Cuando las almas de los difuntos superaban la puerta de Cerbero eran juzgados por los tres jueces del inframundo Minos, Radamantis y Éaco. Cuando las almas eran comunes se las enviaba a los Campos de Asfódelos, si eran malvadas su destino era el Tártaro y si eran virtuosas tenían el privilegio de terminar en el Eliseo (isla de los héroes).

Atrás                                                             Arriba

Las vías de comunicación con Roma

Vías de comunicación terrestres, fluviales y marítimas usadas por el Imperio Romano en tierra astur.

Uno de los aspectos más significativos que trajo consigo la romanización del territorio fue la creación de una importante red de caminos terrestres y vías de comunicación marítimas. La creación de la red viaria romana en Asturias comenzó con las guerras astur cántabras en el año 29 a.C con un fin militar. La movilización de tropas y de vehículos rodados era un aspecto de suma importancia pero los caminos astures, rústicos y estrechos, no permitían el paso de un ejército del volumen de las legiones romanas. Para facilitar el tránsito de tropas, los romanos realizaron grandes modificaciones en los viejos caminos pero también crearon nuevas carreteras. Cuando la guerra termina, la red viaria sigue siendo muy importante para el control administrativo y comercial del territorio por lo que las modificaciones y construcciones viarias siguieron adelante para satisfacer las necesidades del Imperio. En el caso concreto de Asturias las vías de comunicación usadas eran terrestres, fluviales y marítimas.

Las vias de comunicación terrestres y fluviales usadas por Roma comienzan a crearse en el 14 a.C tras la conquista y fundación de Asturica Augusta (Astorga). Esta urbe fue catalogada como capital de los Astures y de ella partían los caminos terrestres que debían atravesar los puertos de montaña para llegar hasta la costa de la Asturias trasmontana. La construcción de los caminos terrestres estaba al cargo de los ingenieros romanos y de los propios legionarios, para realizar estas obras de ingeniería poseían cartografías de gran precisión y otros instrumentos como la groma que servía para comprobar las alineaciones y direcciones de los trazados, el corobate que era un instrumento similar a un nivel, el gnomon o la dioptra para medir ángulos.

Entre las vías de comunicación la red de carreteras buscaba siempre facilitar el tráfico peatonal y rodado y solían realizarse con trazados suaves, rectos y con la menor pendiente posible. El ancho ideal de estos caminos oscilaba entre los 4 – 6 metros para que los carros pudieran cruzarse sin tener que detenerse, cuando por las condiciones del terreno esto no era posible los caminos contaban con apartaderos en los extremos para que uno de los carros pudiera parar en la orilla y facilitar el paso al otro vehículo. Cuando había que cruzar un río edificaban puentes de piedra o de madera, en el caso de los puentes de piedra algunos de ellos aún se conservan. Para drenar los caminos y evitar la acumulación de agua realizaban cunetas, excepto cuando la carretera cruzaba un gran valle, en este caso se elevaba toda la plataforma del camino para evitar encharcamientos. La gran mayoría de estas carreteras estaban pavimentadas, cuando el trazado era urbano el camino se pavimentaba con adoquines, en el caso de los trazados interurbanos se realizaba con piedras que posteriormente se cubrían con un granulado que facilitaba el tránsito de los animales de carga y tiro.

Alrededor de estas redes de caminos aparecieron las mansiones, lugares destinados a descansar y reponer víveres y otros enseres necesarios para un viaje. Con el paso del tiempo estas mansiones desarrollaron nuevos núcleos de población alrededor de ellas.

Entre las vías de comunicación terrestres más conocidas destaca la Vía Carisa y la vía de la Mesa.

La Carisa fue nombrada así en honor a Publio Cariso, general romano que consigue entrar en tierras astur trasmontanas por este camino y establecer un campamento en alta montaña que servía para controlar el paso por el territorio de la tribu astur de los Lugones.

Vías de comunicación terrestres - La Carisa

Vía La Carisa. Haz click en la imágen para ir a google maps

La vía de la Mesa con sus ramificaciones, quizás una de las más antiguas y la mas importante, comunicaba la meseta con el sector de los Pésicos y con el de los lugones. Grao y Cornellana se establecen como centros importantes en la red de comunicaciones ya que es aquí donde la ruta se juntaba con la vía que unía Lucus Asturum (Lugo de Llanera) con Lucus Augusti (Lugo).

La Mesa - Vías de comunicación terrestres

Vía de La Mesa. Haz click en la imagen para ir a google maps

Otras menos conocidas o investigadas son las vías que accedían por el Puerto de Tarna, el Puerto San Isidro, el Puerto de Vergara, Puerto de Leitariegos o el Puerto del Trayecto.

Vías de comunicación terrestres - San Isidro y Tarna

Vías por los puertos San Isidro y Tarna. Haz click para ir a google maps.

Vías de comunicación terrestres - Vegarada

Vía por el puerto de Vergara. Haz click para ir a google maps

Vías de comunicación terrestres - Leitariegos y El Trayecto

Vía por los puertos de Leitariegos y el Trayecto. Haz click para ir a google maps

Existen otros caminos mucho menos estudiados como la Ruta del Sella, conocida como la Senda del Arcediano, una ruta que no permitía el paso de vehículos rodados, era un acceso de alta montaña bastante escarpado y con fuertes desniveles, partía de Asturica Augusta y atravesaba Picos de Europa hasta Cangas de Onís, a partir de este punto el camino conectaba con la red de carreteras que comunicaban el oriente de Asturias con Nava, Pola de Siero, Oviedo y Gijón.

Vías de comunicación terrestres - Ruta del Sella

Ruta del Sella. Haz click para ir a google maps

A partir del s.I se produce la toma definitiva de las posiciones romanas y se completa el trazado que unía el norte de la Península Ibérica con el Sur, es la conocida Vía de la Plata, un importante camino que atravesaba toda Hispania desde Gigia (Gijón) hasta Itálica (Sevilla) y que, con sus modificaciones, ha llegado hasta nuestros días como una de las carreteras más importantes de todo el territorio Peninsular.

Vías de comunicación romanas - Vía de la Plata

Vía de la Plata. Haz click para ir a google maps

Toda esta red de caminos terrestres se complementaba con las vías fluviales, los ríos más caudalosos servían para aligerar el transporte de mercancías, en el caso de Asturias las cuencas del Eo, Navia, Narcea y Nalón jugaron un papel importante en relación con el traslado de minerales hasta la costa. Entre la exportación de productos astures Plinio destacó la gran calidad que tenía el Lino Zoélico, al parecer muy demandado para confección de redes. Por otro lado los restos arqueológicos han demostrado que uno de los productos más importados era la cerámica terra sigillata, que provenía de los pueblos del mediterráneo.

Por último están las vías de comunicación marítimas que comunicaban Asturias con otros lugares del Mediterráneo y del Atlántico. La costa Cantábrica se convertiría en época romana en  el punto de unión entre los pueblos del atlántico norte con los del Mediterráneo, sirviendo de lugar donde estacionar, repostar, comerciar etc. Los investigadores parece que no se ponen de acuerdo en cuanto a la importancia que tendría la ruta marítima atlántica, sin embargo los restos arqueológicos encontrados han permitido establecer una posible vía que partía de Roma, rodeaba toda la Península Ibérica, pasaba por el canal de la Mancha y llegaba hasta la desembocadura del río Rin en el norte de Europa. Esta ruta se complementó cuando se abrieron las rutas fluviales del río Sena y del Rin, con ello se creó una red de comunicación que podía abastecer a todo el territorio europeo conquistado por Roma.

Vías de comunicación marítimas

Ruta marítima romana. Haz click para ir a google maps.

Entre los restos encontrados en el norte Peninsular los que más destacan son la Torre de Hércules en A Coruña, edificado en el s.II. Esta torre servía de Faro para el puerto marítimo además de torre de vigilancia.

En el caso concreto de Asturias tenemos el Faro de Oppidum Noega y una inscripción dedicada a Augusto que dice:

IMP.CAESARI.AVGVSTO.DIVI.F
COS.XIII.IMP.XX.PONT.MAX
PATR.PATRIAE.TRIB.POT.XXXIII
………………………………………
………………SACRVM

“Al emperador Cesar Augusto, hijo del Divino (Cesar) tres veces cónsul, emperador con veinte salutaciones imperiales, pontífice máximo, padre de la patria, treinta veces investido con la potestad tribunicia (Cn. Calpurnio Pisón, hijo de Cneo, legado propretor) consagró este monumento”.

Vías de comunicación marítimas - Inscripción

Reproducción Museo Arqueológico de la Campa Torres

En dicha inscripción el nombre del dedicante fue borrado de forma intencionada, esto se debió a un castigo impuesto por el emperador Tiberio, que lo condenó a la damnatio memoriae en el 20 d.C. Algunos investigadores intentan relacionar dicha inscripción con las Aras sestianas que se levantaron en honor a Augusto al finalizar las guerras astur cántabras pero los historiadores romanos antiguos, a excepción de Mela, las sitúan en las costas gallegas. La supuesta Ara sestiana de Oppidum Noega apenas se han tenido en consideración y parece ser que la construcción que allí se levantó encaja mejor con la edificación de un Faro.

La importancia de la costa cantábrica en las rutas de navegación se pone de manifiesto cuando en el s.II se crea la Classis Cantábrica, una flota marítima cuyo objetivo principal era la defensa de los puertos costeros frente a los piratas sajones y el transporte de mercancías hacia los campamentos militares ubicados en Britania. Entre los puertos más reconocidos de la costa cantábrica se sitúan los siguientes:

En el puerto de Flavium Brigantium (A Coruña), se han localizado el antiguo embarcadero romano; lo que parece ser una estación aduanera; el conocido Faro de Hércules diseñado por el lusitano Gaius Sevius Lupus y que, según el historiador Ossorio, permanecía encendido toda la noche para guiar a los barcos en su camino a Britannia; dos aras sestianas dedicadas al dios del mar Neptuno y a la diosa Fortuna, patrona de los viajes marítimos; y los pedestales dedicados a los emperadores Marco Aurelio y Lucio Vero. Entre las referencias escritas destaca la realizada por un cruzado llamado Osborne que vivió en el año 1147 y que detalla como este puerto disponía de un puente de veinticuatro arcos que se adentraba en el mar y que se suele relacionar con lo que debía ser el muelle. Este puerto es el más conocido de todos, en su día fue creado para facilitar el comercio y transporte del aceite Bético, cargado en puerto de Gadir (Cádiz) hasta Britannia, norte de las Galias y Germania, y también para dar salida al oro extraído en las minas de Galicia.

El puerto costero más reconocido en la Asturias Transmontana era el de Gigia (Gijón), las diferentes investigaciones arqueológicas aún no han podido documentar restos del puerto romano propiamente dicho pero si ha constatado el Faro de Noega (Campa Torres), una factoría de salazones pesquera que se mantuvo activa al menos entre los siglos III – V d.C, las termas romanas de Campo Valdés y restos de la muralla y torreones que rodeaban la ciudadela y restos de la puerta de acceso a la urbe. Está bastante aceptado que debió ser el puerto marítimo más importante de Asturias, se localizaba en el Cabo Santa Catalina (actual Cimadevilla) y disponía de un buen fondeadero para los navíos. Otros puertos de menor importancia de la costa asturiana podrían haber sido Rodiles o La Isla.

En territorio Cántabro estaba el puerto de Santander (Portus Victoriae lultobrigensium) con restos de un posible muelle en la Península de la Magdalena, un fondeadero destinado al embarque del mineral de hierro de Peña Cabarga ; otro enclave importante dentro del territorio Cántabro podría haber sido el localizado en Castro Urdiales, era el Portus Samanumen de Flaviobriga en la ensenada de Brazomar donde podría haber otro fondeadero también dedicado a la carga de minerales, aquí pudo encontrarse una estatuilla de bronce dedicada al Dios del mar Neptuno. De menor tamaño que los anteriores eran el Portus Vereasueca o Vereiasueca, también citado por Plinio y localizado en San Vicente de la Barquera en la desembocadura de la ría, El Portus Blendium situado en Suances, en la orilla izquierda del río Saja-Besaya , y el posible puerto de Santoña.

Finalmente en territorio vasco, en la desembocadura del Bidasoa está Irun (antigua Oiasso) se han podido encontrar restos de un embarcadero romano , un posible almacén, un buen número de piezas encontradas en el propio fondeadero de la cala de Asturiaga y un segundo muelle romano en el solar de Santifer . El puerto de Oiasso parece que experimentó una gran actividad comercial relacionada con la explotación de las minas de hierro de Arditurri .

A partir de la conquista romana las relaciones con el exterior siguen ampliando las fronteras  y poco a poco se irán creando y mejorando las vías de comunicación. Cuando cae el Imperio Romano llegarán los Suevos en primer lugar y los Visigodos tras ellos, después con el reino de Asturias las comunicaciones con el resto de reinos europeos son una necesidad ineludible para poder responder ante las nuevas demandas de la política exterior que se estaba generando.

Atrás                                                    Arriba

La minería con Roma

La minería durante la romanización de Asturias

La minería fue una de las principales actividades realizadas por el Imperio Romano en el noroeste ibérico. La presencia de oro y de otros minerales supuso un aliciente para que Roma decidiera establecerse en tierras astures, leonesas y galaicas.

En tierra astur la minería tuvo sus orígenes en el neolítico y hasta la llegada de Roma se caracterizó por tratarse de pequeñas explotaciones destinadas a abastecer a orfebres y herreros. Con la llegada de Roma estas formas de explotación se consideraron poco productivas debido a un reducido número de mineros  y porque sus herramientas y técnicas eran algo arcaicas. El Imperio impuso una minería mucho más abrasiva con el entorno y mucho más productiva, sin embargo esta productividad no enriqueció a los indígenas, al contrario, la mayor parte del mineral extraído era inmediatamente enviado a Roma. Las minas y el terreno adscrito a ellas tenían titularidad pública, en ningún momento se privatizaron y todo lo que se extraía pertenecía al Estado romano. Muchos de los indígenas fueron convertidos en esclavos y condenados a ejercer trabajos forzosos, otros seguían siendo trabajadores libres pero con la diferencia de que ahora eran asalariados, los trabajadores de la mina no podían disponer del mineral, a cambio de su trabajo recibían una remuneración económica que era fijada por los procuratores.

Según Plinio, procurador de las provincias de la Tarraconense, en tiempos de Vespasiano (69 – 79 d.C) se producían 22,000 libras de oro al año. Tan solo en el occidente se removieron más de 50 millones de metros cúbicos de tierra, Asturias en su conjunto proporcionó al imperio entre 50.000 y 100.000 kg de oro. La etapa de mayor explotación minera por parte de Roma tiene lugar entre el último tercio del s.I d.C y finales del s.IV d.C.

El historiador Floro narra:

“… favorecía la decisión de crear Asturica Augusta, la naturaleza de la región circundante, rico en oro, malaquita, minio y abundante en otros productos. En consecuencia ordenó Augusto que se explotase el suelo. Así los astures, se esforzaron en excavar la tierra para el provecho de otros, empezaron así a conocer sus recursos y riquezas…”

Si bien, el oro era el metal más codiciado, no era el único punto de interés para los romanos, aparecen también explotaciones de cobre, hierro, estaño, plata, plomo o cinabrio (mercurio). Muchas de estas minas fueron completamente agotadas de tal manera que hoy, en algunas de ellas, se sigue dudando sobre que material se obtendría. Otras si se encuentran definidas, en las minas del Texeu (Riosa), Yernes, Tameza o Tolivia se extraía cobre; en Tineo, Allande, Cangas de Narcea, Boal o Degaña se conseguía hierro; en Ibias, Oscos, Illiano y la ribera izquierda del río Navia tienen presencia de plata; Mieres, Aller y la zona central en general poseen presencia de cinabrio; en las minas de Salas se extraía oro, plata, cobre, hierro, plomo y estaño. La zona más explotada por su riqueza en oro fue el occidente astur, en las cuencas Eo – Navia  – Narcea.

minería romana en tierra astur

Haz click para ver el mapa en google maps

Tipos de minería realizados por el Imperio Romano.

Entre las formas de extracción practicadas durante la romanización en el noroeste peninsular destacan el bateo, las trincheras a cielo abierto y la ruina montium. Los trabajos mineros eran estacionales, durante el invierno las minas de montaña se paralizaban debido a la dureza del clima, con la llegada de los meses más cálidos, a partir de la primavera la actividad se reanudaba.

La técnica del bateo era una forma de minería que ya se usaba en tiempos prerromanos, con la llegada de Roma se sigue realizando, Plinio nombra a esta forma de extracción aurum fluminum ramentis, (oro depositado en el remanso del río) y los romanos la usaban como manera de prospección sistemática. La calidad de la zona podía comprobarse en función del oro encontrado en una batea concreta. Los encargados de las bateas eran llamados aureanos y aureanas, estas personas eran las que realizaban los diferentes muestreos en las orillas de los ríos, para ello recogían tierra del lecho del río en una especie de palangana y con pequeños movimientos circulares conseguían separar el oro del resto de sedimentos, la cantidad de pepitas o lascas depositadas en la batea permitía hacerse una idea del oro que podía obtenerse en ese terreno.  Entre los lugares que experimentaron el bateo destacan las cuencas del río Eo, del río Navia y del río Navelgas, en esta última localidad se encuentra actualmente el museo de la minería del oro.

Otra forma de extracción eran las trincheras a cielo abierto o aurum talutium donde el oro solía encontrarse en superficie, en estado libre o unido a sulfuros, las labores de extracción se realizaban picando la roca y creando pasillos a cielo abierto para después lavar la tierra excavada. Esta forma de extracción solía usarse para hacer unas prospecciones mayores tras la batea, era un segundo paso para confirmar la presencia de oro, indicaba lo que podría encontrarse bajo tierra de cara a realizar una gran explotación. Este tipo de minería se ha encontrado en Ablaneda, Santiago de Cerredo, Lavadoira o Iboyo entre otros.

El aurum aurrigae se ha identificado con la explotación mediante aluviones a cielo abierto y el aurum canalicium con el oro obtenido mediante galerías y pozos subterráneos. Ambas formas están relacionadas con la ruina montium, esta era la forma de extracción más productiva y la que requería un número mayor de trabajadores. Para extraer el mineral a través de la ruina montium era necesario una preparación previa del terreno.

Primero se hacían prospecciones con bateas y trincheras para localizar las zonas ricas en oro.

En segundo lugar se desforestaba la zona y se creaban grandes canales (antiguas) que conducían el agua desde el río, fuente o manantial más cercano hasta la parte alta de la zona a explotar y hasta las zonas de lavado, este agua era acumulada en embalses.

El tercer paso era preparar las galerías subterráneas que podían ser galerias cuniculi si eran pequeñas galerías que servían para localizar las vetas más rentables, y  las galerías apuntaladas, mucho más largas que las anteriores destinadas a conducir el mineral al exterior. En el interior de la mina también se creaban pozos, estos estaban destinados a la ventilación, a la extracción vertical del mineral cuando se encontraba en estado puro y a crear pasillos para poder desplazarse de una galería a otra.

El último tramo de la mina correspondía a los canales y zonas de lavado y la zona de desecho. Los canales de lavado eran conductos realizados con madera en cuyo suelo se colocaban mallas vegetales destinadas a atrapar el mineral, el oro al pesar más quedaba en el fondo atrapado y el resto de sedimentos era arrastrado por el agua hasta las zonas de desecho, lugar donde se vertía el resto de piedras, tierra etc.

Una vez preparado todo este sistema la técnica consistía en abrir las compuertas de los embalses de agua situados en la parte alta de la montaña, el agua inundaba las diferentes galerías subterráneas y por presión hacía saltar el mineral resquebrajando la roca (abatido y arrase), el agua arrastraba todos los sedimentos hasta los canales de criba y lavado, el mineral, al ser más pesado, quedaba depositado en el fondo del canal y el resto de sedimentos eran arrastrados hacia las zonas de desecho. La presión ejercida por el agua hacía que la montaña se desmoronara literalmente, las galerías se iban hundiendo y la montaña caía por su propio peso.

Video: Publicado en el canal de Youtube de Turisbierzo. Ruina Montium de las Médulas

Son bastantes las zonas que experimentaron este tipo de minería y aún hoy pueden apreciarse su efecto, algunos de los lugares más relevantes fueron la cuenca del Narcea, Navia, Eo, Las Médulas del Bierzo, las grandes explotaciones de la Sierra de l’ouro (entre Naraval y Navelgas) donde destaca el canal y deposito de agua de la Presa del Moro.

En cualquiera de los métodos de extracción el agua jugaba un papel esencial, sin ella el oro no podía extraerse, trasportarse o lavarse. Los Romanos trazaron un buen número de canales o acueductos destinados en exclusiva a abastecer las labores mineras y a los castros asociados a las minas. Esta red de canales era de titularidad pública, es el caso del Puerto del Palo (Allande), La Escrita, Bustiago… Los canales se conocían como “antiguas” y recorrían bastantes kilómetros, un ejemplo es el canal que comunica el Puerto de Palos con Lavadoira, con más de 20km. También destacan la red de canales de Teleno (León) que alcanza los 2000 metros de altitud y aprovechaba el deshielo de primavera para el almacenamiento del agua.

El sistema hidráulico era la res fiscales e incluía a las fuentes de las que se obtenía el agua (ríos, manantiales etc), los canales y al territorio por el que pasaba la canalización. Para que la red hidráulica funcionara sin contratiempos los romanos debían de tener, por fuerza, un buen control del territorio a fin de evitar que se robara el agua o se sabotearan los canales. Uno de los mayores problemas que presentaban estas canalizaciones era su mantenimiento, ya que solían deteriorarse a consecuencia de los cantos rodados o de las acumulaciones limosas, para su limpieza y rehabilitación se contaba con mano de obra procedente de las civitas por las que pasaban las canalizaciones, como el agua era considerado un bien público, las diferentes comunidades castreñas tuvieron que colaborar de forma forzosa en el mantenimiento de las redes hidráulicas.

La zona minera por excelencia del NO Peninsular reside en Las Médulas (El Bierzo), los trabajos de extracción según las últimas investigaciones se realizaron durante los s.I – II d.C. Las obras de construcción previas a la explotación de Las Médulas supuso la planificación a gran escala de prospecciones, del trazado de una enorme red de canales, algunos con decenas de kilómetros, y de los materiales y mano de obra necesarios para su explotación. La necesidad de madera fue primordial, ello ocasionó grandes deforestaciones en el entorno y aún hoy pueden apreciarse, para abastecerse de herramientas contaban con otras zonas mineras y metalúrgicas cercanas. Durante este tiempo los arqueólogos consideran que en las Médulas se removieron 500 millones de metros cúbicos de tierra de donde se obtuvieron una media de 3 gramos por tonelada de tierra.

Mano de obra y herramientas usadas en la minería romana.

La mano de obra la componía varios grupos sociales, y a excepción de los mandatarios pertenecientes a las clases altas, las condiciones del resto eran bastante precarias. En el caso concreto de las Médulas Plinio dejó escrito que había 60.000 obreros de los que dice: “es menos temerario buscar perlas y púrpura en el fondo del mar que sacar oro de estas tierras”.

En el nivel más bajo y por lo tanto los destinados a las peores tareas eran los esclavos condenados a trabajos forzados (damnati ad metalla, damnati in opus metalli). Estos se encargaban de las tareas más duras y eran los más perjudicados, al estar bajo tierra se iluminaban con antorchas y lámparas de aceite, la escasez de luz, el exceso de humedad, el polvo en suspensión y la falta de oxigeno solía producir múltiples problemas de salud como ceguera, problemas respiratorios, llagas, úlceras y otras lesiones. Por si fuera poco una vez que se alcazaba una determinada profundidad era muy difícil salir de la montaña, muchos perecían en el interior y sus cuerpos eran abandonados lo que a su vez creaba un ambiente de putrefacción y aumentaban las infecciones y los problemas de salud. Si se lograba sobrevivir y alcanzar la vejez eran destinados a las zonas de lavado.

En un nivel medio estaban los hombres libres asalariados, en esta clase podían encontrarse a  mercenarios (mercenarii), a los indígenas que buscaban una especie de promoción social dentro del Imperio y a los ciudadanos romanos de las clases más bajas. En algunas zonas mineras se han podido recuperar estelas funerarias de personajes que probablemente pertenecieran a esta clase, es el caso de la estela de Ablaneda donde se puede leer “A Favo Cabarco, hijo de Auledo, del castro de Beriso, de 15 años, aquí está enterrado”, y la estela de Villaverde “A Bodocena, hija de Aravo, que falleció a la edad de 12 años, del castellum augubrigensi”.

El nivel más alto lo formaban los soldados y administradores romanos dedicados al control y la gestión de la mina, constituían la mano de obra especializada, ejercían como vigilantes, capataces, ingenieros y administradores. Algunos de estos cargos de poder eran el Praefectus Asturiae encargado del fisco, es decir de la caja imperial que recopilaba la recaudación de impuestos, y los procuratores, encargados de la gestión de los recursos que interesaban al Imperio, entre estos procuratores nos encontramos al Procuratore Augusti in Asturiae, encargado de los recursos producidos en tierra astur, los Procuratores Metallorum, encargados de los distritos mineros y los Procurator auriarum, el cual se encargaba específicamente de la minería del oro. Uno de estos personajes fue el Procurator Asturiae et Gallaeciae Lucio Arruntio Maximo.

Las herramientas usadas por los mineros eran muy variadas. Para iluminarse utilizaban lucernas (lámparas de aceites), estas estaban preparadas para que duraran toda la jornada de trabajo (unas 8 – 9 horas). Para abrirse camino entre la montaña empleaban picos, martillos o mazas, piquetas, punterolas, tenazas, cuñas de hierro o madera, tornos de extracción etc. Plinio deja escrito: “Atacan la mina con cuñas de hierro y con esos mismos martillos…”.  Este mismo escritor nos cuenta que en las minas de Hispania solía usarse una herramienta llamada fractaria machina, consistía en un soporte que sujetaba un martillo de 49 kg controlado por dos operarios, este martillo funcionaba de forma similar a una ariete y servía para resquebrajar la pared rocosa. Otra técnica descrita por Plinio era romper la roca mediante fuego y vinagre: “En una y otra clase de minas surgen masas de pedernal que se rompen con fuego y vinagre”. Otros útiles utilizados servían de medios de protección, es el caso de los cascos, espalderas y rodilleras hechas con esparto.

Herramientas para la minería, hachas

Hachas mineras. Museo arqueológico de Asturias

La población en torno a las minas romanas en el noroeste peninsular.

La población que moraba alrededor de las zonas mineras se dislocó debido a la presión ejercida por el Imperio Romano. Se crearon relaciones sociales de dependencia articuladas en torno a Roma como gestora de los recursos del territorio. Los principales castros asociados a la minería se mantienen como centros urbanos desde los que se realizaban las diferentes tareas administrativas, jurídicas y fiscales; también aparecen nuevos asentamientos familiares que desempeñaban labores agrícolas, ganaderas y artesanales con una organización romana siempre destinada a abastecer a las minas y a facilitar la salida del mineral a través de las vías de comunicación. El Imperio romano delimita claramente el territorio correspondiente a cada núcleo de población a través de las civitas y los castros sometidos se convierten en comunidades rurales que debían de pagar el Tributum, es decir una serie de impuestos de carácter obligatorio.

Estos núcleos de población poco a poco van agrupando y estructurando en civitates peregrinas sin el derecho a la ciudadanía romana pero con una organización jerárquica al modo romano, surge así una nueva sociedad que se dividía entre los esclavos condenados a trabajos forzados, los hombres libres sin derecho a la ciudadanía (astures indígenas) que se encargaban de las labores agrícolas, ganaderas, artesanales y mineras, una aristocracia astur – romana que ejercían de intermediarios ante los romanos, y por último en las clases más altas los legionarios y administrativos romanos que se encargaban del control y administración de las minas, de todos los recursos de la zona y del cobro de tributos.

El cese de la producción minera en Asturias tiene lugar a partir del s.III d.C, tras 300 años de explotaciones las minas comienzan a debilitarse y necesitan ser remodeladas. Por estas fechas el Imperio Romano no estaba en su mejor momento y el emperador Vespasiano decidió que el coste de la explotación minera en Asturias no compensaba el beneficio recibido, se decreta así la no viabilidad de la minería astur y poco a poco las actividades mineras cesan. Como consecuencia también se abandonan muchos castros vinculados con las minas, sobre todo en el occidente Astur, como Coaña, Pelou, San Chuis o Chao San Martín. La población se desplaza y comienzan así a proliferar nuevos asentamientos rurales vinculados con las villae romanas en torno a las principales vías de comunicación.

El oro astur constituyó un tópico en la literatura antigua, alrededor de ello se crearon numerosos poemas y referencias, a partir del año 289 d. C deja de hablarse del oro astur para referirse al oro galaico, este cambió es consecuencia de la nueva administración del territorio y de la creación de la provincia de Callaecia (Galicia, Asturias, León, Zamora y norte del Portugal). En los escritos antiguos siempre se refieren al oro del noroeste peninsular con cierta exageración, idealizando la grandeza de Roma en relación con las actividades mineras que aquí se desarrollaron.

Atrás                                                         Arriba

Las civitas romanas en Asturias

Civitas durante la romanización

A partir del s.II, tras la concesión del derecho latino por el emperador Vespasiano, el territorio astur se organiza en civitas. Hoy en día tendemos a pensar que las civitas eran grandes ciudades pero lo cierto es que en época romana una civita era el conjunto de ciudadanos romanos que estaban organizados jurídicamente bajo el control de Roma. Estas civitas solían estar representadas por una urbs, es decir por un centro urbano de referencia dirigido al modo romano. Por eso hay que entender las civitas como una extensión de territorio en el que podía haber varias urbes de mayor o menor importancia, villae, aldeas, minas, granjas etc. Las civitas eran similares a lo que hoy definimos en Asturias como Conceyu y las urbs serían nuestras ciudades.

Para conseguir el estatus de civita había que cumplir una serie de condiciones: un número de población creciente, una organización política, administrativa y económica del territorio, de sus recursos y de las formas de explotación, una sociedad organizada en clases sociales y la creación de centros urbanos de referencia con edificios públicos y privados destinados a dirigir la vida de la civita.

Las urbes romanas eran núcleos de población muy organizados, las viviendas se comunicaban mediante calles pavimentadas con un trazado geométrico que buscaba la mayor eficiencia posible, poseían sistemas de alcantarillado y abastecimiento de aguas, baños públicos (recintos termales), edificios para los espectáculos (teatros, circos), una zona destinada al comercio (foro), templos para las actividades religiosas y otros edificios públicos para las labores político – administrativas y económicas. La vida en la urbe era bulliciosa porque desde aquí se gestionaba todo el control administrativo y económico de las villas, las aldeas y cualquier actividad de explotación que se realizara en el territorio perteneciente a la civita.

Lo cierto es que la romanización en Asturias fue algo peculiar por la falta de colonos romanos y porque hasta el momento no se han podido constatar grandes urbes romanas de nueva creación como sucede en otros lugares de la Península (Emérita Augusta, César Augusta, Malaca, Tarraco…), donde si aparecen grandes edificios públicos de tradición romana. Por el momento la arqueología solo ha podido encontrar el centro urbano de Gigia (Cimadevilla, Gijón), sin embargo los escritos antiguos nombran al menos 5 grandes civitas, Vadinia como capital de los Vadinienses, Lucus Asturum y Gigia dentro del territorio de los Lugones, y Paesicorum y Flavionavia como centros urbanos de los Pésicos.

La urbe de Gigia fue fundada durante la época Flavia, en el s.I y corresponde a la actual CImadevilla en Gijón. Entre los restos arqueológicos se localizó parte de la muralla que rodeaba la urbe, el recinto termal de Campo Valdés, situado bajo la actual Iglesia de San Pedro, una factoría de salazones que debió de ejercer una importante actividad, talleres metalúrgicos con fraguas, hogares y vertederos, y un puerto marítimo donde se desarrollaban todo tipo de actividades artesanales y comerciales. Gigia pervivió hasta nuestros días como una ciudad de referencia en el Cantábrico. De ella hablaremos más detenidamente en otra ocasión.

Lucus Asturum por su parte tiene su origen durante las guerras astur – cántabras. En sus primeros momentos se trataba de un campamento militar donde las legiones romanas se encargaban de controlar el territorio, al finalizar la guerra este campamento se mantiene con las tropas de ocupación que tenían la función de romanizar el territorio y, debido a su posición privilegiada en el eje de la red viaria y comercial evoluciona hasta ser un centro urbano de referencia. Por el momento los datos arqueológicos de esta supuesta urbe son escasos.

Vadinia, supuesta capital de los Vadinienses también es un misterio. Según los escritos antiguos de Ptolomeo esta civita pertenecía a los Cántabros y ocupaba las zonas colindantes a los Picos de Europa, su territorio incluía  parte de Asturias, León y Cantabria. Vadinia parece ser un ejemplo de como los romanos decidieron otorgar el status de civita al conjunto de clanes que componían la gran tribu de los Vadinienses aunque no hubiera un gran centro urbano que los representara ni villas de referencia, o por lo menos no ha podido localizarse hasta el momento. Al otorgarles el título de civita se anexionaba el territorio de los Vadinienses al control administrativo de Roma. Como es habitual en Asturias frente a la ausencia de urbes si que aparecen algunos castros de cierta relevancia que se mantuvieron ocupados y bien pudieron haber ejercido de centros administrativos durante la romanización. Destaca la ausencia de villas o centros urbanos, esto lleva a creer que los Vadinienses, en cierta medida, si que mantuvieron muchas de las tradiciones indígenas aún en época romana. Frente a la falta de núcleos de población romanizados aparecen muchas lápidas funerarias escritas en latín, síntoma de la romanización que sufrió el territorio al adquirir una lengua diferente a la indígena.

Flavionavia es nombrada por Ptolomeo como el centro administrativo de los Pésicos en el s.II, coincidiendo con la época de mayor auge de este territorio en época romana por su vinculación con las cuencas mineras del río Nalón y del río Narcea. La localización de Flavionavia aún está en estudio porque no se ha podido encontrar un centro urbano romano propiamente dicho pero podría ser que se encontrara en la entrada del río Nalón, cerca de Santianes de Pravia, dominando la ribera con el fin de controlar la salida y entrada de productos y siendo un punto importante en la red de caminos que comunicaban Asutica Augusta (Astorga) – Lucus Asturum (Lugo de LLanera) – Gigia (Gijón) – Lucus Augusti (Lugo). Pese a no saber su localización exacta los historiadores establecieron que esta civita dispondría de un centro urbano de pequeñas dimensiones, probablemente algún castro de importancia que fue ocupado y remodelado y que disponía de una población aproximada de 1000 habitantes durante su época de mayor esplendor.

La creación de Flavionavia estaría vinculada al desplazamiento de la población de los recintos castreños que dominaban la cuenca del Nalón, siendo los mas destacados el castro de Doña Palla y otro localizado en las inmediaciones de la Iglesia de San Juan evangelista de Santianes de Pravia. Ambos enclaves, durante el proceso de romanización, desplazaron su población hacia una zona más próxima a la ribera del Nalón, siendo este el origen de Flavionavia, una supuesta urbe creada en honor del emperador romano Tito Flavio Sabino Vespasiano de la dinastía de los Flavios. Este emperador mostró gran interés por las provincias de la Hispania y las fue involucrando en la vida militar, política, administrativa y social del Imperio hasta culminar con la concesión del Latium Minus, es decir, la concesión del derecho latino a toda Hispania, hecho trascendente y a partir del cual se incrementa la creación de civitas.

Durante su época de mayor esplendor Flavionavia actuaba como almacén para el excedente de productos mineros, agropecuarios y artesanales de las cuencas del Nalón y del Narcea, desarrollando una importante actividad comercial y de evacuación de minerales. Su economía estaba sustentada por las villae colindantes y por los centros mineros del sur-occidente asturiano. En el s.III, con el progresivo auge de las villae y el cierre de las minas, Flavionavia decae como centro administrativo. A partir del s. IV experimenta un descenso demográfico muy acusado, quizás por la falta de comercio. Esta civita romana parece pasar por una etapa de cierta oscuridad hasta que en la edad media el rey Silo y la reina Adosinda deciden utilizar de nuevo el territorio de Santianes de Pravia para establecer allí la corte del Reino de Asturias.

Frente a la falta de centros urbanos aparecen algunos castros que fueron remodelados y ampliados para satisfacer las nuevas necesidades administrativas y del progresivo crecimiento demográfico, estos castros se irían adaptando al nuevo modo de vida y se convertirían en urbes romanas. Algunos ejemplos son San Chuis, Chao San Martín, Coaña, Arganza de Tineo o Noega, que pervivieron hasta el s.III – IV.

La civita de Paesicorum aparece nombrada en una tábula dedicada a la diosa Tudela encontrada en Arganza de Tineo. La inscripción dice: A Tudela de la civitas de los Pésicos. Placido Placidio lo erigió de acuerdo con su voto. La localización en Arganza es de por si un hecho relevante porque cuenta con un recinto de origen castreño que debió ser importante por su posición de cercanía con las minas de oro de la cuenca del Narcea y del concejo de Allande, y por su vinculación con la red de caminos de esta zona. Lejos de competir con Flavionavia es muy problable que la civita de Paesicorum fuera otro enclave administrativo de importancia dentro del gran territorio que ocupaban los Pésicos y estaba representado por un castro que formó parte de la serie de núcleos castreños que fueron remodelados para satisfacer las nuevas necesidades romanas.

Se puede decir que en Asturias los primeros indicios de romanización se dieron en los propios recintos castreños. Los castros van cambiando según se asienta la cultura romana, aparecen viviendas de planta cuadrangular con habitaciones anexas y patios, se crean edificios públicos, se realizan obras para introducir pozos con canales para conducir el agua y nuevos sistemas de alcantarillado. También sobreviven algunas casas castreñas de planta circular, se cree que estas pertenecerían a las clases trabajadoras (agricultores, ganaderos y artesanos) que seguían conservando un cierto carácter indígena. Estos castros se convirtieron en urbes romanas a pequeña escala y ejercieron una importante actividad administrativa y comercial hasta el s.III, momento en el que se produjo un importante flujo migratorio hacia la llanura vinculado con el auge de las villae romanas.

Las villae romanas en Asturias eran centros agropecuarios ubicados en la periferia de las urbes siempre cerca de las vías de comunicación y en zonas elevadas desde las que se podía controlar los alrededores. Disponían de una gran casa residencial, de recintos termales y de otras instalaciones relacionadas con la religión, la agricultura, la ganadería, la minería, la artesanía y el comercio. Las villae estaban al cargo de familias pertenecientes a la clase más alta de propietarios, muchos de ellos indígenas astures descendientes de las familias más importantes de la región o que destacaron como miembros de las legiones romanas. Estos centros son el antecedente de los latifundios, en el caso de Asturias estos feudos no eran excesivamente grandes, el territorio se fracciona en pequeñas porciones si tenemos en cuenta en gran numero de villaes asturianas que se dispusieron en torno a las principales redes viarias.

Las villas eran explotadas por un gran número de trabajadores que se repartían entre esclavos y ciudadanos de las clases más bajas. A partir del s.III, tras el cierre de las mayoría de las minas y el progresivo abandono de los castros estos centros adquieren una gran importancia, la gente se desplaza a sus alrededores, comienzan a formarse nuevas aldeas y granjas y se edifican torreones de vigilancia en puntos estratégicos.

Las áreas con mayor concentración de villas en Asturias fueron la zona costera central con Gozón, Gijón, Colunga y Villaviciosa siendo Gijón el principal centro de referencia con la urbe de Gigia y la villa de Veranes. En la ribera del Nalón – Narcea destacando las zonas de Oviedo, Las Regueras, Grado y Salas. Y la vía Asturica Augusta – Legio – Lucus Asturum donde destacan los concejos de Lena y Mieres. (N. Santos Yaguas, Las Villas Romanas en Asturias).

Algunas de las villae  excavadas en Asturias son Veranes (Gijón),  Murias de Belerio (Cenero, Gijón), Murias de Paraxuga (Buenavista, Oviedo), Andallón (Les Regueres), Puelles (Villaviciosa), Memorana (Vega del Ciego, Lena). Hay otros lugares pendientes de confirmación, pero según las prospecciones realizadas también habría que incluir las posibles villae de Jove, Serin y Tremañes (Gijón), Felgueras (Lugones), La Magdalena de Llera (Santianes de Pravia), Murias de Ponte (Soto del Barco), Linio (Naranco, Oviedo), La Isla (Colunga) o Valduno (Las Regueras) entre otros.

La conclusión parece ser que la romanización de Asturias no fue uniforme. La zona oriental de Asturias destaca por la ausencia de centros romanos y por una población que seguía conservando un cierto carácter seminómada vinculado principalmente a la ganadería. La zona central es la que más signos de romanización presenta, disponía de un número considerable de villas y de la urbe de Gigia, todas ellas dispuestas en torno a la red viaria por su vinculación con el transporte de mercancías y las actividades agrícolas, ganaderas, artesanales y comerciales. El occidente sin embargo mantuvo un buen número de castros hasta el s. IV como consecuencia de las actividades mineras.

A partir de la creación de las civitas romanas se desarrolló una nueva forma de vida y poco a poco se fue adoptando un nuevo idioma, el latín, una nueva religión, primero politeísta y después cristiana, nuevos conocimientos sobre industria, artesanía, comercio, pesca, agricultura, ganadería, un ejercito cada vez más especializado, una compleja red viaria tanto por tierra como por mar y en definitiva nuevas tradiciones en las que se basan nuestra actual manera de vivir. De algunas de estas actividades hablaremos en las siguientes publicaciones.

Atrás                                                                 Arriba

La romanización y las nuevas clases sociales

Las clases sociales durante la época romana

Roma era una sociedad patriarcal fuertemente jerarquizada en clases sociales. La pertenencia a una u otra clase dependía en primera instancia de la familia en la que se naciera y en segundo lugar del poder económico que se ostentara, por regla general era muy difícil ascender socialmente.

En cada familia la principal figura de poder era el Pater familias, dueño absoluto de su esposa, hijos y bienes, el patriarcado supuso un enorme cambio en la vida de los astures porque descendían de una sociedad matriarcal pero con los romanos la figura de la mujer se vio degradada, dependía de la voluntad del hombre. Otro gran cambio fue la división del conjunto de la sociedad dos grandes grupos, las personas libres y los esclavos (servi).

Las personas libres estaban divididas en varias clases sociales: la aristocracia y la plebe. La clase más alta era la aristocracia, estaba compuesta por un grupo muy reducido de personas con enormes privilegios fiscales, jurídicos y económicos, con acceso a la cultura, poseían grandes terrenos y desempeñaba cargos en el ordo senatorial, es decir funciones que correspondían al senado, eran ciudadanos romanos por derecho propio. Dentro de este reducido grupo estaban los Patricios, eran las familias más antiguas de Roma y descendían de los padres fundadores de la capital del Imperio. Estas familias eran las que podían aspirar a gobernar el Imperio.

El grueso de la población estaba constituido por la Plebe, dentro de este gran grupo había que diferenciar a los novi (nobles), los equites (caballeros), los adsidui, los clientes y los proletarii.

Los nobles eran familias con un nivel socioeconómico alto, con importantes logros en la carrera militar y que desempeñaban cargos políticos importantes. En Asturias surge una nobleza indígena con el título de Princeps, estaba formada por los dirigentes tribales más importantes. El único conocido hasta la fecha es Nícer princeps de los Albiones, personaje que vivió en el s.I d.C. La estela dice: Nícer, hijo de Clutoso, del castro de Cariaca, de la casa del príncipe de los Albiones, yace aquí con 75 años de edad.

clases sociales con roma. Nícer princeps de los Albiones

Nícer, principe de los Albiones

Los equites o caballeros eran personas adineradas, lo suficiente para costearse por sí mismo el servicio militar. Eran personas importantes porque desempeñaban cargos en el ordo ecuestre, estaban encargados de las obras, la recaudación de impuestos o de los sistemas de abastecimiento. Se han podido recuperar algunas inscripciones de este tipo de personalidades, un ejemplo es la estela de G. Sulpicius Ursulus que tras ingresar en el ejército, desempeñó altos cargos militares hasta alcanzar el cursus honorus en el ordo ecuestre. Su estela data del s.II d.C y fue encontrada en Ujo, Mieres. La inscripción dice: A Gayo Sulpicio Ursulo, perfecto de los Simmachiaros astures en la guerra de Dacia, centurión de la legión primera Minervia Augusta, centurión de la cohorte duodecima urbana, centurión de la cohorte cuarta pretoriana, centurión primipilo de la legión decimoctava, perfecto de la legión tercera Augusta. Gayo Sulpicio Africano se lo dedica.

Clases sociales romanas en Asturias.

Estela de Gayo Sulpicio Ursulo

Los adsidui eran pequeños propietarios de terreno o con un negocio propio, eran ciudadanos romanos con un nivel económico medio – bajo. Estas personas estaban en una posición algo precaria porque si se aplicaban medidas extraordinarias de recaudación podían entrar en deuda y verse relegados a la clientela.

Los clientes eran personas que trabajaban para los Patricios porque habían contraído una deuda con ellos. La mayor parte de este grupo estaba formado por los libertos, antiguos esclavos a los que se les concedía la posición de hombre libre, sin embargo aunque sus amos les habían liberado se establecía una serie de obligaciones respecto a sus antiguos patronos, estas obligaciones eran el obsequium y beneficum, es decir respeto y asistencia como agradecimiento por sacarles de la servidumbre y la esclavitud e integrarles en una clase más alta. Muchos libertos ejercerían de intermediarios entre indígenas y romanos tratando de inculcar la ideología romana. La mayoría de ellos seguían trabajando para los antiguos amos y los que tuvieron más suerte llegaron a comprar o arrendar propiedades a sus patronos. Los libertos con un rango más alto eran los Augusti liberti porque desempeñaban cargos públicos administrativos, físcales y tenían una condición de clientela con la familia Imperial.

Estos pactos de hospitalidad y clientela pueden encontrarse en La tábula de Astorga donde L. Domitius Silo y L. Flavius Severus amplían el pacto de hospitalidad de los Zoelas en el año 152 d.C como encargados de supervisar los tratados entre los miembros de las gentilidades indígenas.

Clases sociales en Astorga con Roma

Pacto de los Zoelas

M. Licinio Craso y L. Carpurnio Pisone.

Cónsules en las Calendas de Mayo.

La gentilitas de los Desoncorum de la gens de los Zoelas y la gentilitas de los Tridiavorum de la misma gens renuevan en antiquísimo pacto de hospitalidad de los Zoelas y reciben mutua fidelidad. La gentilitas de los Desoncos y de los Tridiavos, ambos de las gens de los Zoelas, renuevan un pacto de hospitalidad antiquísimo. Reciben ellos y sus descendientes mutua fidelidad y clientela. Lo realiza Arausa (hijo de Blecaeno), Turaio (hijo de Cloutio, hijo de Elaeso), Magilón (hijo de Cloutio), Bodecio (hijo de Burralo), Elaeso (hijo de Clutamo), por medio de Abieno (hijo de Pentilo), magistrado de los Zoelas. Hecho en Curunda.

Glabrión y de Homullo

Cónsules cinco días antes de julio,

Ambos de la misma gentilitas de los Desoncos y la gentilitas de los Tridiavos. Reciben igual clientela de la gens de los Avolgigos a Sempronio Perpetuo Orniaco, de la gens de los Visaligos a Antonio Arquio y de la gens de los Cabruagénigos a Flavio Frontón, ambos de los Zoelas. Lo realizan Lucio Silón y Lucio Flavio Severo en la ciudad de Asturica Augusta.

Los proletarii eran familias sin recursos, era la clase más baja entre los hombres libres, sin trabajo e incapaces de hacer frente a los impuestos o al servicio militar. Se suponía que contribuían al estado con su prole (descendencia), es decir, su única función era tener hijos.

Los esclavos o servi conformaban la clase social más baja. Eran persona sin libertad y sin derechos sobre su propia persona, pertenecían al pater familias quién podía disponer de ellos de la forma que se le antojara en cada momento. Gayo, un tratante de esclavos romano describía a los esclavos dentro del grupo de bienes corporales, es decir, eran un objeto más con el que comerciar. Entre los esclavos también se establecieron diferentes status, estaban los esclavos públicos y los esclavos privados.

Los esclavos públicos, pertenecían al estado romano y su pater familias era el propio Emperador. Los esclavos augustae cumplían funciones administrativas, burocráticas o religiosas, eran los mejor posicionados, gozaban de cierta libertad económica y de cierta influencia política pero era una libertad ficticia porque no eran sus propios dueños y la casa imperial podía usarlos a su antojo.

Dentro de los esclavos públicos también hay que hacer referencia a los esclavos mineros. Las minas pertenecían al estado y por lo tanto los esclavos que aquí trabajaban también. Gran parte de los esclavos mineros habían sido hombres libres que por algún motivo eran condenados a este fin. La mina era un destino similar a una condena a muerte pero a largo plazo, los mineros esclavos realizaban trabajos forzosos y soportaban todo tipo de vejaciones hasta que fallecían. Durante las guerras astur cántabras y las revueltas posteriores muchos prisioneros astures terminaron en las minas.

La suerte de los esclavos privados dependía de quien fuera dueño y del propio trabajo asignado. Los esclavos domésticos estaban supeditados a la benevolencia o crueldad de sus amos porque podían ser tratados, castigados o torturados a voluntad como si fueran meros objetos. Este trato de personas objeto quedó reflejado en los escritos de la época, un ejemplo lo encontramos en los esclavos agrícolas que eran definidos y contabilizados como herramientas articuladas. Estas personas solían tener asignada una actividad concreta, de esta forma las tareas manufactureras eran ejercidas por los esclavos (carpintería, cantería, agricultura, ganadería, cocina, costura…). Residían en el domus familiar y estaban a disposición de sus amos las 24 horas el día, no se podían negar a nada y no podían hablar sin permiso y no tenían derecho a crear una familia porque no podían contraer matrimonio sin permiso del amo.

Las personas podían caer en la esclavitud por varios motivos, el más común era ser hijos de esclavos y por lo tanto se veían relegados a esta condición desde el nacimiento, sin embargo había personas libres que podían decaer socialmente por ser prisioneros de guerra, por deudas propias o heredadas, por haber vendido o comerciado con un hijo de condición libre, por piratería o por alguna condena impuesta. El comercio de esclavos tenía un mercado propio al cargo de los tratantes de esclavos. Este mercado exhibía a hombres y mujeres ante los compradores con un precio de salida que en ocasiones se sometía a subasta, las mujeres y niñas vírgenes y los hombres jóvenes y fuertes eran los más solicitados.

Los esclavos podían conseguir la libertad, pero para ello necesitaban que sus amos firmaran un tratado dándole las condición de hombres libres en honor a sus servicios prestados, cosa que no sucedía con mucha regularidad porque la sociedad romana era un sistema esclavista y de ello dependía gran parte de su economía. Cuando un esclavo era liberado accedía a la posición de liberto y contraía una posición de clientela con su patrono.

Todas estas personas, tras el progresivo abandono de los castros en el s.II se fueron repartiendo por Asturias fundando centros urbanos denominados civitas (ciudades) y grandes centros agropecuarios denominados villae (villas). De ellas hablaremos en el siguiente post.

Atrás                                                                             Arriba

La romanización y la nueva administración territorial

La romanización en Asturias durante la Dinastía Julio – Claudia

La romanización político administrativa del noroeste ibérico comenzó antes de que finalizaran las guerras astur – cántabras. Los territorios que iban siendo sometidos pasaban a formar parte del Imperio Romano de manera inmediata y según se expandía el Imperio se iba reorganizando territorialmente.

Con Augusto César declarado emperador, Roma pasó de ser una República a ser un Imperio gobernado por la Dinastía Julio Claudia, y por un senado formado por 300 magistrados. El emperador gobernaba ejerciendo funciones principalmente militares y relacionadas con la política exterior pero para llevar a cabo sus propuestas necesitaba contar con el apoyo del senado. Para que los senadores no pudieran establecer una mayoría frente al emperador el César poseía el derecho de designar a algunos magistrados con el fin de conseguir apoyos dentro del senado romano.

A partir del año 27 a.C el Imperio Romano decide dividir su territorio en dos tipos de provincias. Unas eran las provincias senatoriales que respondían únicamente ante el senado y otras eran las provincias imperiales que respondían ante el emperador. En el caso de Hispania la única provincia senatorial fue La Bética. Gracias al edicto del Bierzo sabemos que, al menos durante las guerras astur – cántabras, Augusto definió al noroeste español con la Provincia imperial de Transduriana. El resto del territorio lo conformaban las provincias imperiales de Lusitania y de la Tarraconensis.

romanización de Asturias

Estrabón dice:

“… ahora que las provincias han sido asignadas al pueblo y al senado, otras al emperador, la Bética fue entregada al pueblo romano y se le envía un pretor con cuestor y un legado; su límite oriental se ha fijado en las cercanías del Cástulo. El resto pertenece al emperador; este envía dos legados, uno pretorio y el otro consular: el pretorio con un legado gobierna la Lusitania, que limita con Bética y se extiende hasta el Duero y su desembocadura; esta región conserva en la actualidad el mismo nombre y en ella se encuentra la ciudad de Emérita.

La parte restante de Hispania, y la mayor, está regida por el legado consular que dispone de un ejército considerable compuesto por tres legiones, y tiene a sus órdenes tres legados, de los cuales, uno, con dos legiones, guarece toda la región desde el Duero al norte ahora llamado Callaecia. Añadiese a esta parte septentrional los astures y cántabros, por el país de los astures discurre el río Melsos, y a escasa distancia de él se encuentra la ciudad de Noega, un estuario cercano separa a los astures de los cántabros. La región que se extiende desde allí hasta los Pirineos la gobierna el segundo legado con otra legión. El tercer legado administra la parte interior, que abarca los pueblos llamados togados, como si dijéramos pacificados y que han adoptado, junto con la toga, la civilización y las formas de vida itálicas: son estos celtíberos y los que habitan a ambos lados del Ebro hasta el mar…”

Para poder controlar la administración de una Provincia Imperial el emperador podía designar a sus gobernadores provinciales, la duración de este cargo dependía de la voluntad del Cesar. El gobernador imperial (Legatus augusti pro praetore) era el encargado de dirigir al ejercito (imperium), atendía asuntos judiciales, la recaudación de impuestos y el control de la economía. Para ello contaba con una serie de subordinados, los procuratores financieros, los legati legionibus para las tropas o los legati augusti para las funciones administrativas y jurisdiccionales.

Dentro de cada provincia la administración central se desarrollaba en las civitates, eran centros urbanos romanizados o nuevas urbes creadas al modo romano donde se ejercía todo el control del resto de poblaciones, castros o aldeas. A su vez, dependiendo de cual fuera el estatuto jurídico de cada centro urbano estos se clasificaban en ciudades privilegiadas (municipios y colonias) o ciudades peregrinas (estipendiarias, libres o federadas):

Las civitates privilegiadas se dividían en los municipios puramente romanos y las colonias romanas, estas últimas eran territorios conquistados fuertemente romanizados, entre sus ciudadanos predominaban colonos procedentes de Roma, tenían los mismo derechos que los que vivían en los municipios pero eran menos valorados socialmente.

Las civitates peregrinas a su vez se dividían en tres tipos:

Estipendiarias – dedicticias: poblaciones sometidas por la fuerza, dependientes de un gobernador provincial y obligados a pagar tributos y a suministrar tropas.

Libres: aliados y fieles de Roma, tenían que pagar impuestos pero poseían autonomía política.

Federadas – Aliadas: eran independientes, no tenían que pagar impuestos, en su territorio no había guarniciones romanas y poseían su propia moneda.

Cada comunidad tenía que pagar un impuesto de un 5% sobre la producción, este impuesto era fijo. También había otros impuestos extraordinarios que dependían del gobernador provincial. La recaudación de impuestos era realizada por los receptores de impuestos, un cargo impuesto por sorteo, duraba 5 años, estaban controlador por el gobernador y contaban con apoyo miliar para poder llevar a cabo su tarea, en realidad era un puesto poco deseado.

Alrededor de los años 4 – 6 d. C los herederos varones de Augusto fallecen y el emperador decide adoptar a Tiberio Claudio Nerón, esposo de su hija Claudia la Mayor, con el fin de asegurar que el cargo regio no saliera de su núcleo familiar. El 19 de Agosto del año 14 d.C Augusto César muere con 76 años de edad tras ampliar las fronteras del Imperio como nunca antes nadie lo había hecho. Se cuenta que justo antes de morir Augusto pudo dirigirse al pueblo, a sus aliados más cercanos y dedicar su últimas palabras a su mujer Livia. Al pueblo le dijo «Mirad, encontré una Roma hecha de ladrillo, y os la dejo de mármol», estando ya entre sus amigos más próximos les preguntó ¿He representado bien la farsa de la vida?, y ante un si como respuesta añadió – «Acta est fabula, plaudite» La comedia ha terminado, así que aplaudid. Ya en su último suspiro dirigió sus palabras a Livia y le dijo: Livia, recuerda nuestro matrimonio y Adiós.

Romanización por Augusto Cesar

Octavio Augusto César

Tras la muerte de Augusto se proclama a Tiberio como nuevo César del Imperio romano de occidente el 18 de septiembre de ese mismo año (14 d.C). Con Tiberio se produce una nueva organización administrativa del territorio. La provincia Transduriana desaparece porque se integra dentro de la Tarraconensis. A su vez las provincias se dividen en Conventos Jurídicos, cada convento definía un distrito menor y en el caso de la Tarraconensis se establecieron  siete distritos: Conventus Cartaginensis con capital en Cartago Nova (Cartagena),  Conventus Tarraconensis con capital en Tarraco (Tarragona), Conventus Cesaraugustanos con capital en Cesaraugusta (Zaragoza), Conventus Bracarum con capital en Bracara Augusta (Braga, Portugal), Conventus Clunienses con capital en Clunia (Coruña del Conde, Burgos), Conventus Lucensis con capital en Lucus Augusti (Lugo) y el Conventus Asturum con capital en Asturica Augusta (Astorga).

Romanización de Asturias - división territorial en convetos juridicos

Haz click para ir a google maps

A partir del mandato de este nuevo emperador los castros ocupados en tierra astur trasmontana se van abandonado según se van paralizando las actividades mineras y en su lugar comienzan a surgir las grandes civitas como Paesicorum (Tineo), Flavionavia (Pravia), Gigia (Gijón) o Vadinia (no encontrada).

Las civitas romanas estaban gobernadas por:

4 Magistrados civiles, un cargo poco deseado por que no era remunerado y además implicaba aportar 2.000 sestercios para poder ejercerlo. Era un cargo que solo podía ser ocupado por las familias más pudientes. Estos magistrados se dividían en 2 Dumviros con competencias políticas y jurídicas (podían apoyarse de un cuestor) y 2 ediles encargados de controlar los mercados (forum), las pesas, las medidas, el tipo de monedas que se empleaba y de dirigir a la policía urbana. Además cada magistrado contaba con contables, pregoneros, músicos, libertos y esclavos, apparitores (empleados públicos) etc.

En cuestiones religiosas se establecieron 2 Colegios sacerdotales dirigidos por los pontífices, los augures, el Flamen encargado de velar por el Culto al emperador y la flaminica encargada del culto a la mujer del emperador. El culto a los emperadores fue una creencia instalada por Cesar Augusto y mantenida por Tiberio y sus sucesores que consistía en otorgar al emperador el título de ser divino heredero de los mismos dioses.

Todos ellos eran elegidos y controlados por la Asamblea, formación compuesta por las familias oligarcas de mayor poder representantes de los diferentes núcleos de población, los gobernadores provinciales y los legados municipales. Las asambleas eran anuales y se celebraban en las capitales de los conventos jurídicos.

Es curioso que a partir del S.I d.C aparece por primera vez el título de princeps entre la nobleza astur, un cargo regio que los romanos otorgaron a los principales dirigentes de las tribus astures con el fin de encontrar aliados entre los líderes de las diferentes tribus astures. El más conocido entre estos príncipes astures es Nícer princeps de los Albiones, cuya estela funeraria aún se conserva en el museo arqueológico de Asturias y nos recuerda que falleció a la longeva edad de 82 años.

La romanización administrativa de tierra astur también trajo consigo una nueva división social clasificada en diferentes clases según el status de cada persona o familia, por primera vez se aprecian grandes diferencias sociales y aparecen claramente definidas la nobleza Hipano – romana, los Equites (caballeros que gobernaban los municipios), la plebe (libertos y clientes) y los esclavos.

Otro aspecto reforzado durante el gobierno de Tiberio fue la emisión monetaria, durante la primera mitad del s.I d.C la fabricación de denarios como moneda de cambio se incrementa para abastecer a las tropas de ocupación, estas monedas posiblemente fueran creadas durante bastantes años por el taller de Calagurris (Calahorra), encargado de abastecer al noroeste peninsular. Las legiones romanas fueron los principales impulsores de la economía monetaria hasta que con el paso del tiempo consiguieron desbancar a la economía de trueque astur y sus tablillas de plata. Algunos ejemplos de yacimientos arqueológicos en Asturias donde se han recuperado monedas romanas son: el campamento de la Carisa, el castro de Coaña, Chao San Martín, Oppidum Noega, en Cimadevilla – Gijón (antigua Gigia) y en Oviedo.

El 16 de marzo del año 37 d.C el emperador Tiberio fallece con 77 años dejando como herederos a Calígula y a Tiberio el Gemelo con el deseo de que gobernaran conjuntamente, sin embargo Calígula no tardó en asesinar a Tiberio el Gemelo y proclamarse como nuevo César del Imperio Romano en ese mismo año.

El final de la dinastía Julio – Claudia

Lo primero que hace Calígula como emperador es intentar conseguir el mayor número de apoyos posibles. Para ello establece una serie de recompensas a los ejércitos para ganarse su apoyo, perdona a los acusados durante el gobierno de Tiberio y readmite a los exiliados y, para ganarse el favor del pueblo de roma, abole algunos impuestos, acomete grandes obras (teatros, anfiteatros, templos…) y potencia los espectáculos públicos. Con este emperador las fronteras del Imperio se siguen expandiendo y comienza la conquista de Mauritania (Marruecos) y Britania (Gran Bretaña). Sin embargo la historia recuerda a Calígula como un hombre demente y cruel, se sabe que en el año 37 d.C cayó enfermo y, al recuperarse, ordenó que ejecutaran a algunas personas que habían prometido dar su vida a los dioses si el emperador mejoraba, un año después, en el 38 d. C comenzó a aprobar ejecuciones sin juicio previo, a estos actos se sumaba la creciente creencia en el culto al emperador como hijo de los dioses y Calígula comenzó a representarse en las diferentes estatuas vestido como solían representarse a algunos dioses y semidioses del Panteón romano. En el año 39 d.C las arcas romanas estaban vacías y se produjo una fuerte crisis económica que llevó a un fuerte enfrentamiento entre el Emperador y el Senado. Dos años mas tarde, en el 41 d.C Calígula es asesinado tras un corto reinado de 4 años. Su sucesor fue el emperador Claudio.

Tiberio Claudio Cesar Augusto Germánico fue un emperador al que se le describe como cojo, tartamudo y algo apartado de la vida política. Con Claudio se termina de conquistar Mauritania y Britania, se anexionan otros territorios como Tracia, Nórico, Panfilia, Licia y Judea y se refuerzan las fronteras de Germania. En el año 48 d.C realiza un censo de los ciudadanos romanos de 5.984.072 personas. La realización de censos de población era una actividad habitual ya que permitía controlar, entre otras cosas, el cobro de impuestos y la mano de obra disponible. En Asturias uno de estos censos se pudo encontrar en el castro Chao San Martín, se trata de una tablilla de pizarra donde aparecen un listado de algunas de las personas que habitaron esta urb

Columna I: Flavinus, Anto…vs, Flavus

Columna II: Torgalinus, Lucius, Antonius, Fullonius, Qvintin…, Frontinv, Fronto, Mussora, Quintus, Quintinus, Lucianus, Septumis.

Columna III: Pambanus, Pontius, Flavianus, Duanus et filius pouserunt frugem, Sempronius, Lucius, Urnianianus, Gemelus, Beduna, Maritumus, Maritumus, Flucinus, Antonius Capito, Calpurnius, Aemilius, Sextus.

Claudio gobernó Roma hasta el año 54 d.C y tras su muerte es sucedido por el último emperador de la dinastía Julio – Claudia. Este nuevo emperador recibe el nombre de Nerón Claudio César Augusto Germánico. Este emperador gobernó hasta el año 68 d.C pero tuvo que hacer frente a conspiraciones y rebeliones. El senado ansiaba acabar con la época imperial y restablecer nuevamente la república, para ello contaba con el apoyo de Galba, gobernador de la Hispania Tarraconensis. En el año 68 d.C los conspiradores consiguen sobornar a la Guardia Pretoriana (ejército personal del emperador) y Nerón decide suicidarse antes de ser apresado. En el 68 d.C se pone fin a la dinastía Julio Claudia y comienza un periodo conocido como el año de los 4 emperadores ( Galba, Otón, Vitelio y Vespasiano), un tiempo de guerras civiles donde Galba es asesinado por Otón y éste a su vez por Vitelio que será traicionado y sucedido por Vespasiano.

La romanización territorial de Asturias durante los s.II – III d.C

Tito Flavio Sabino Vespasiano accedió al poder en el año 69 d.C y con él comienza una nueva línea sucesoria conocida como la Dinastía Flavia. Este cambio dinástico se notará en Asturias por el cierre de las minas, por la creación de las Villae y por el abandono definitivo de la mayoría de los castros.

Con los Flavios (69 – 96 d.C) se produjo la reforma del emperador Vespasiano a través del Edicto de Latinidad en el año 73-74 d.C donde se declaró que las ciudades peregrinas se convertían en municipios de derecho latino. Con este edicto los astures que vivían en las civitas y grandes centros urbanos comenzaron a beneficiarse de las ventajas que proporcionaba la ciudadanía romana. Algunos de los nuevos municipios creados en tierra astur son: Bergidum Flavium y Interamnium Flavium en El Bierzo, Flavionavia (Pravia), Asturica Augusta (Astorga), Brigaetium (Benavente) y Lancia (Villasabariego).

En el s.II Roma estuvo gobernada por dos dinastías, la Dinastía Antonina (96 – 192 d.C) y la Dinastía de los Severos ( 193 – 235). En tierra astur se siguen adoptado formas de vida romana, algunos castros astur – romanos se abandonan y comienzan a crearse las villae. Las villae eran grandes casas con funciones agropecuarias y de control de las vías de comercio pertenecientes a las familias mas importantes de la sociedad romana. Alrededor de las villae van surgiendo pequeñas aldeas o núcleos rurales formados por los campesinos, ganaderos, artesanos y demás trabajadores.

En el s. III Roma sufre una importante crisis que afecta directamente a la minería astur. En el año 235 d.C la mayoría de las minas romanas en Asturias cierran sus puertas al considerarse  que no son rentable. El cierre de la minería llevó al completo abandono de los castros mineros. Las principales ciudades siguieron activas pero sufrieron cierto despoblamiento en favor de las villas. Asturica Augusta fue la que más notó la crisis y su economía se vio gravemente perjudicada, muchos de los grandes edificios que le conferían la fama, los centros administrativos, las termas o las grandes casas fueron abandonadas. Ante la decadencia de los centros urbanos las villae comienzan a recibir nueva población y las aldeas rurales crecen. Con la proclamación de Diocleciano como emperador la economía pareció mejorar pero la estructura del Imperio ya se encontraba muy dañada.

Diocleciano, a finales del s.III, establece una nueva división territorial en Hispania, reduce el territorio de la provincia Tarraconensis y crea dos provincias nuevas, Gallaecia para el noroeste Penínsular y la Cartaginensis para la zona centro y el levante ibérico.

Hispania en el s-III - División provincial romana

Haz click para acceder al mapa

Durante el s. IV Gallaecia amplia sus fronteras incluyendo al Convento de Clunia (territorio cántabro) pero el Imperio está dando sus últimos coletazos, Suevos, Vándalos y Alanos amenazan las fronteras de Roma y no tardarán en llegar a tierras astures.

Atrás                                   Arriba

Legiones romanas en Asturias tras las guerras astur cántabras

Las legiones romanas de ocupación en tierra astur

Presencia militar romana tras las guerras astur cántabras

La presencia de las legiones romanas supuso la base de control político y administrativo del territorio. Los legionarios no solo combatían, también desarrollaban otras funciones claves para la victoria del Imperio y para la romanización de las zonas conquistadas como el control del comercio de esclavos, la creación de las vías de comunicación, la construcción de canales, pozos y otras obras públicas, el control de las actividades mineras o el cobro de tributos o impuestos entre otros.

El final de los combates dio paso a una fase en la que la administración romana diseña nuevas fórmulas dedicadas a establecer un ejército de ocupación. Eran legiones destinadas a romanizar el territorio y asegurar los pasos de montaña. Esto implicó una cierta desmilitarización del territorio, desde el 15 a.C al 13 a.C  se abandonan la mayoría de los campamentos militares y solo permanecen en el noroeste las legiones III Macedónica, IV de Macedónica, VI Victrix y X Gemina.

La Legión III de Macedonia, que llegó a territorio peninsular formando parte parte del frente oriental bajo el mando de Cayo Antistio, Elio Lamia, Cayo Furnio y Silo Nerva, pasó a las órdenes de Agripa en el 19 a.C. En el año 16 a.C tomó parte en las nuevas revueltas y una vez finalizados los enfrentamientos se estableció como tropa de ocupación en el frente cántabro estableciéndose en Segisama Lulio. En el 13 a.C abandona el acuartelamiento y pone rumbo a Pisoraca, en el ángulo noroeste de los Vecceos, aquí establecerían un campamento mientras algunos de sus destacamentos se dirigían a Oppidum Noega. Desde Pisoraca mantenían la vigilancia del territorio cántabro, dedicando grandes esfuerzos para controlar la red viaria de la zona, en especial los accesos a la meseta norte por el valle del Pisuerga. Entre sus tareas también se encontraba la recaudación de tributos y la dirección de leva de tropas entre los astures para formar parte de las tropas auxiliares.

La Legión IV Macedónica participó en la fundación de Juliobriga durante los años 15 – 13 a.C y permaneció en ella hasta mediados del s.I d.C. Juliobriga era una importante civitate cántabra que servía para controlar el acceso a través de la cordillera.

La legión VI Victrix muy posiblemente estuviera en el norte de Hispania antes de que Augusto dirigiera personalmente la guerra. Estaba dirigida por Publio Carisio, gobernador de Lusitania. Sobre el 25 a.C podría haber creado el campamento de Lucus Augusti, dicho acuartelamiento sería desmantelado entre los años 16 – 13 a.C en favor de una creciente ciudad. Una vez finalizados los combates esta legión pasaría a formar parte de los ejércitos de ocupación, controlando a los Astures y estableciéndose en los alrededores de Asturica Augusta para finalizar entre los años 15 – 10 a.C en Legio (León).

La Legión X Gémina también se encontraba bajo las órdenes de Carisio en el año 26 a.C y tenía su acuartelamiento en Asturica Augusta. En el 19 a.C permanece como ejército de ocupación en centros como Lucus Asturum y Oppidum Noega. Lucus Asturum fue un enclave bien conectado a las redes viarias de Roma centradas en el trasporte de mercancías por tierra y en el control de los posibles rebeldes que se escondieran por la zona. Se situaba en una encrucijada de dos rutas importantes, por un lado la occidental procedente de Grao, donde la vía de la Mesa se unía con los cotos mineros y con la zona central del territorio astur trasmontano y, por otro lado con la zona centro – oriental. El castro Oppidum Noega ocupado durante las guerra dejó de ser un campamento militar para continuar con una vida romana – astur y finalmente desapareció al trasladarse a la nueva civita de Gigia (Cimadevilla, Gijón) en s.I d.C.

legiones romanas en Asturias tras las guerras astur - cántabras

Haz click para ver el mapa en google maps

Un rasgo muy importante fue el alto ingreso de los jóvenes astures en las tropas auxiliares de las legiones romanas. Las tropas auxiliares se conformaban por hombres que no eran de procedencia romana, la creación de las mismas era una costumbre que el Imperio adoptó según fue expandiéndose, ya que a mayor territorio más hombres se necesitan para la defensa de las fronteras, estas tropas auxiliares recibían el nombre del lugar de procedencia de los soldados, es decir en el caso de los astures eran Alas o Cohoertes Asturum.

A veces si estas tropas se levaban en un lugar fronterizo se formaban tropas mixtas como la Cohors I Asturum – Gallaecorum, de la que se documenta que tuvo como destino el norte de África, concretamente en Volubilis (Mauritania), muy cerca de esta ciudad se encuentra la fortaleza de Aïn Schkour donde hay una inscripción que dice:

“A Flavio Neón, perfecto de la Cohorte de astures y galaicos, erigió desde sus conocimientos y construyó este pretorio por medio de sus compañeros de armas”
(N.S Yanguas).

Una de las propuestas que el Imperio hizo a los nativos para promocionar el alistamiento en las legiones fue la obtención de la ciudadanía romana a cambio de que ingresaran como voluntarios en las tropas auxiliares del ejército de Roma. No obstante la obtención de la ciudadanía no era fácil, pues debían de pasar 25 años sirviendo en las legiones romanas. Pese a ello, el número de Astures que decidió enrolarse fue bastante amplio, cosa que destaca por la oposición que estos mantuvieron durante la invasión. En el tiempo que Roma estuvo en tierra astur más de un millar de Astures decidieron ingresar en las legiones.

Las legiones romanas antes descritas se encargaban del entrenamiento y adiestramiento. Este era un recurso muy utilizado por los romanos porque con ello conseguían dos cosas de forma simultanea, engordar el grueso de su propio ejército y hacerlo con los guerreros de las tierras que estaban siendo sometidas. Por otro lado para prevenir posibles arrepentimientos estos guerreros solían mandarse a tierras lejanas para que no pudieran o fuera muy difícil regresar.

Las tropas auxiliares estaban formadas por Alas, Cohortes y los Symmachiarii:

Las Alas y las Cohortes conformaban la forma más eficaz de hacer frente a los enemigos que luchaban con guerras de guerrillas, como los galos, germánicos… y cuando se juntaban conformaban un poderoso ejército bien entrenado con su infantería y su caballería.

Dentro de un Ala se encuentra el ala miliaria con 1000 hombres y 1065 caballos; y el ala quingentaria con 500 hombres y 534 caballos. Entre las formadas por astures algunos ejemplos son:

El Ala I Asturum era una unidad de caballería astur que ocupaba una serie de fortines en las actuales montañas del Danubio, en tierras de Dacia (actual Rumania).

El Ala II Asturum estuvo en Britania (fortaleza de Cilurnum, actual Chesters y en Bremetenacum, en Lancashire), en Germania y en la Panonia Superior (Hungria).

El Ala III Asturum andaba por el Sáhara y Mauritania, que recibió grandes honores por su servicios y en recompensa se transformaría en el Ala III Asturum Plae Fidelis Civium Romanorum.

El Ala IV Asturum fue enviada primero a Chalons (Francia) y luego a Britania.

Las Cohortes tenían entre 400 – 600 hombres más los oficiales, el conjunto de todos ellos además quedaba dividido en dos secciones los Peditata si se eran de infantería y los Equitata si poseía infantería y caballería. Aquí nos podemos encotrar a:

La Cohorte I Asturum fue enviada a Germania, a Nórica (Alpes asutriacos), a Panonias Inferior y Superior (Hungría y los Balcanes).

La Cohorte I Asturum – Gallaecorum  se estableció en Volubilis (Mauritania).

La Cohorte I Asturum Equitata permaneció en Germania.

La Cohorte II Asturum Equitata Pia Fidelis estuvo en Germania, Britania y Gales.

La Cohorte II Asturum Aegipti aparece en el Delta del Nilo.

La Cohorte III Asturum Equitata Civium Romanorum defendió los dominios en Mauritania.

La Cohorte IV Asturum se localiza en Germania.

Las Cohortes V y VI Asturum se localizarán en Germania y en los Alpes.

La Cohorte II Asturum et Callaecorum se establecería en los Balcanes y Hungría.

Los Symmachiarii eran tropas auxiliares de caballería que combatían a su aire bajo la dirección de un solo oficial romano. Sabemos que unos de sus dirigentes fue Gaio Suplicio Ursulo, asturiano de nacimiento, en Ujo, Mieres y oficial del ejército romano.

las legiones romanas formadas por astures y su distribución en Europa

Haz click pra ver el mapa

En el 14 d.C Augusto muere pero consigue que el título de César quede dentro de su familia, la Dinastía Julio – Claudia. A partir del año 20 d.C comienzan a verse consolidadas la forma de vida de los romanos a través de los ejércitos de ocupación. El último emperador de la dinastía Julio – Claudia es Nerón, a su muerte, en el 68 d.C, comienza una época de conflictos internos en Roma conocida como el año de los 4 emperadores, en el 69 d.C. Tras ellos la dinastía Julio – Claudia pierde el poder, a partir del 70 d.C el Imperio Romano comienza a ser gobernado por la dinastía de los Flavios hasta el 96 d. C. Vespasiano fue el primer emperador de los Flavios y con él se refuerzan las construcciones de las civitates, urbes y carreteras, así como el aprovechamiento de los recursos que la zona ofrecía.

Durante el s.II, entre los años 98 – 183 d.C Roma posee como dirigentes a los emperadores Antoninos y en Asturias se establece nuevamente un ejército permanente compuesto por las legión VII Gemina y sus tropas auxiliares, estos desarrollaron nuevas labores civiles relacionadas con la minería, el urbanismo y las vías de comunicación.

En el proceso de romanización de los astures, a diferencia de lo que se hizo en otras zonas, Roma no trajo demasiados romanos civiles a Asturias, casi todos pertenecían a las legiones romanas, quizás esa falta de colonos es la razón por la que apenas se realizaron centros urbanos en tierra astur trasmontana.

Atrás                                                                 Arriba

El edicto del Bierzo

EL EDICTO DEL BIERZO Y EL MISTERIO DE LA PROVINCIA TRANSDURIANA

En 1999 se descubrió en San Román de Bembibre (el Bierzo) una tabla de bronce donde aparecía un texto redactado por orden del emperador Augusto Cesar en el año 15 a. C. Este texto, conocido como El edicto del Bierzo o la Tabla de Bembibre, era un edicto declarado por el propio emperador donde se establecían las gratificaciones y las sanciones oportunas para una serie de tribus astures. Lo llamativo del edicto del Bierzo fue que el texto recuerda la traición que los astures sufrieron a manos de uno de sus clanes (los brigaecini) y sobre todo porque aparece mencionada una provincia del noroeste peninsular de la que no se tenía conocimiento, era la provincia de Transduariana que englobaría a los astures y a los galaicos que vivían al norte del Duero.

IMPERATOR CAESAR DIVI FILIUS AVGVSTVS TRIBUNICI POTESTATE VIII{I} ET PROCON SUL DICIT:

CASTELLANOS PEMEIOBRIGENSES EX GENTE SUSARRORUM DESCISCENTIBVS CETERIS PERMANSISSE IN OFFICIO COGNOVI EX OMNIBVS LEGATIS MEIS, QVI TRANSVRIANAE PROVINCIAE PRAEFVERVNT, ITAQUE EOS VNIVERSOS IMMVNITATE PERPETUA DONO; QVOQVUE AEROS ET QVIBVS FINIBVS POSSEDERVNT LVCIO SESTIO QVIRNIALE LEGATO MEO EAM PROVINCIAM OPTINENTEM EOS AEROS SINE CONTROVERSIA POSSIDERE IVBEO.

CASTELLANIS PAEMEIOBRIGENSIBVS EX GENTE SVSARRORVM, QVIBVS ANTE EA IMMUNITATEM OMNIVS RERVM DADERAM, EORVM LOCO RESTITVO CASTELLANOS AIIOBRIGIAECINOS EX GENTE GIGURRORVM VOLENTE IPSA CIVITATE, EOS QUE CASTELLANOS AIIOBRIGIAECINOS OMNI MVNERE PVNGI IVBEO CUM SUSARRIS.

ACTUM NARBONE MARTIO, XVI ET XV KALENDAS MARTIAS, MARCO DRUSO LIBONE, LUCIO CALPURNIO PISONE CONSULIBUS.

Jesús Rodriguez Morales entre sus publicaciones para los estudios y catálogos de los Museos de Castilla y León ofrece la siguiente traducción:

El emperador Cesar augusto, hijo del divino Julio, en su novena potestad tribunicia y siendo procónsul dice:

He sabido por todos mis legados, que estuvieron al frente de la provincia de Transduriana, que los habitantes del castellum de Paemeiobriga, de las gens de los Susarri, abandonando a todos los demás, ha cumplido hasta el final con su deber; por consiguiente a todos ellos les concedo la exención perpetua y todo su territorio, hasta los límites de los que se han apoderado.

Por mediación de Lucio Sestio Quirinale, legado en el gobierno de esa provincia, ordeno que posea dicho territorio sin litigio alguno.

A los habitantes del castellum de Paemeibriga, de la gens de los Susarri, a quienes arriba concedo inmunidad completa, les reemplazo (en su lugar contributivo – fiscal) por los habitantes del castellum ailobrigiaecum, de la gens de los Gigurri, queriéndolo la propia civitas, y ordeno que estos habitantes del castellum de ailobrigiaecum cumplan todas sus obligaciones dentro de las gens de los Susarros.

Redacto en Narbona Marcia, el 16 y 15 de las Calendas de Marzo, siendo cónsules Marco Druso Libón y Lucio Capurnio Pisón.

La aparición de este edicto ha planteado un nuevo debate sobre como se realizó realmente la romanización del noroeste peninsular, tanto que incluso algunos se plantean serias dudas sobre la veracidad o fiabilidad de esta tabla. Algunos de los elementos más destacados que hacen desconfiar a los investigadores son las anomalías en cuanto a la escritura del documento, a las fechas que se mencionan, a la situación geográfica de dichos castros, a los cargos políticos que aparecen y a que no se haga mención de esta provincia en ninguna de las aras sesitanas dedicadas a Augusto.

No obstante también hay quien plantea hipótesis que podrían solventar las posibles anomalías. Así aparece la posibilidad de que durante las guerras astur – cántabras se creara una provincia para definir el territorio aún no pacificado, hay teorías que defienden que esta supuesta provincia podría haber tenido una duración temporal muy corta ya que pudo integrarse como parte de la Tarraconensis al finalizar la guerra. Añaden que si esto hubiera sucedido así la Transduriana se habría creado durante el 25 a. C tras la conquista de Lancia. Su primer gobernado podría haber sido C. Furnio, entre el 25 – 24 a.C, a este le sucedería L. Aelio Lamia, entre los años 24 – 22 a.C, y Lucio Sestio podría haber sido legado personal de Augusto entre los años 22 – 19 a. C.

La existencia de esta provincia a día de hoy está bastante aceptada. Está comprobado que Augusto Cesar estuvo en Narbona (sur de Francia) en el año 15 a. C, fecha y lugar en la que se firma este edicto, y que probablemente visitara Hispania a fin de terminar con todos los coletazos de la guerra entre los años 16 – 13 a.C. Pero en este edicto se hace referencia a dos sucesos importantes en el desarrollo de las guerras astur – cántabras:

1º Que el castro de Paemeiobriga, de la gens de los Susarros, se mantuvieron obedientes a Roma y que por ello Augusto les premia con la inmunidad fiscal y de realización de trabajos públicos (carreteras, minería…).

2º Que el castro de los Aiiobrigiaecinos, de la gens de los Gigurros lucharon y se opusieron al imperio siendo por ellos castigados con una serie de impuestos.

Este tipo de decisiones no eran extrañas entre los generales romanos. Cuando un pueblo decidía rendirse sin condiciones el general romano podía optar por convertirlos en esclavos, por darles la libertad tras cumplir primero con una serie de sanciones o también podía dejarles gobernar sus territorios a cambio de ser fiel aliado del Imperio.

provincia de transduriana del edicto del Bierzo

Haz click para ver le mapa

En el edicto del Bierzo aparece también el RESTITVRE, una acción en la que Augusto restituye los derechos o privilegios del castellum de Paemeiobriga pero castigando en su lugar al castellum Ailobrigiaecum. Es posible que la lealtad de la que habla Agusto haga honor a la traición que los Brigaecini acometieron sobre los astures. En el año 25 a.C este clan avisa a las tropas del general Publio Carisio y le informa que tres de sus campamentos romanos van a ser atacados simultáneamente por los astures que se refugiaban en la montañas. Esta traición provocó que los astures tuvieran que huir y que los romanos conquistaran Lancia, una de las principales urbes del momento.

Actualmente este edicto se encuentra en el museo de León, pero puedes ver imágenes de la tabla del edicto del Bierzo en Infobierzo.

 

Atrás                                                                                Arriba

Castro el Cuitu en Valdesoto

Castro el Cuitu, los astures de Castiello, Valdesoto, Siero.

Este castro se localiza en el barrio de Castiello en la parroquia de Valdesoto. Se trata de una urbe edificada sobre una colina de 339 metros de altitud. Desde aquí podían controlar visualmente parte de los valles del Nora, de Siero, de Carbayín y de la sierra de Urbieza. Desde este castro también se divisaba otros centros astures como el Pico Castiello de Marcenado y el castro de la Peñuca. El Cuitu estuvo habitado desde el final de la edad de bronce, siglo V a.C, y durante la edad de hierro.

Colina bajo la que se encuentra el castro del Cuitu de Valdesoto

Colina del Castro el Cuitu

Actualmente se accede al castro por una pequeña pista destinada a dar acceso a las fincas que rodean la colina, parte desde el barrio de Castiello y es un recorrido de apenas 15 minutos. Pese a estar localizado e indicado no se aprecia nada del castro, la vegetación y el bosque cubren todo el yacimiento.

Pista por la que se accede al castro el Cuitu

Camino de acceso al castro

bosque del Castro el Cuitu en Castiello, Asturias.

Vegetación que cubre el castro

El Cuitu es uno de tantos otros castros que aún están pendientes de excavación y son muy pocos los aspectos documentados hasta el momento. Entre los elementos defensivos se hace referencia a la pendiente natural que dificultaba el acceso a la urbe, a un parapeto por su cara SE, y a la existencia de dos fosos por la cara NE del castro, el primer foso era de pequeñas dimensiones y el segundo era algo mayor, medía 3 – 4 metros de ancho y 5 metros de profundidad. Tras el segundo foso se levantó un talud, éste era último elemento defensivo.

Los astures de este complejo para acceder al castro debían rodear parte de la colina, atravesar el primer foso y superar el talud hasta llegar a la acrópolis. En la parte llana de la acrópolis se encontraba el conjunto de viviendas, aparentemente de planta redondeada y realizadas en piedra, sin embargo hasta el momento no se han podido recuperar restos de estructuras ni piezas arqueológicas, el único aspecto reseñado fue la gran cantidad de restos de escoria de hierro encontrados, aspecto que por lo menos nos lleva a pensar en la realización de una gran actividad metalúrgica, algo que no es de extrañar porque nos encontramos en una zona donde la minería ha sido una actividad importante a lo largo de la historia de este concejo asturiano.

Durante los sondeos realizados se localizaron zonas saqueadas, algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta la tradición oral de esta colina, hay leyendas que hablan sobre la existencia de una bolera de oro escondida bajo esta tierra que seguro llamó la atención de muchos en épocas pasadas.

Aquí os dejo como llegar al castro del Cuitu de Castiello, un paseo muy cortín que puede realizarse con toda la familia. Para los que realizan rutas más largas este tramo pertenece a la senda de Valdesoto PR AS-202.

como llegar al Castro el Cuitu

Haz click en la imagen para ver como llegar al Castro el Cuitu

 

Atrás                                                                         Arriba

Castro de Cabo Blanco, El Franco, Asturias

Castro de Cabo Blanco, un gran castro marítimo del occidente asturiano.

El castro de Cabo Blanco formaba parte del grupo de grandes castros marítimos del occidente astur, se levantó sobre el cabo que le da nombre, en el concejo del Franco, localidad de Viávelez. Este poblado posee un excelente dominio visual de la rasa costera, de los valles y de los sistemas montañosos que lo rodeaban. Estuvo habitado desde el s.IV a.C hasta el s.II d.C, es decir, en época astur y en eṕoca romana.

vistas al castro de cabo blanco

Este castro estaba dividido al menos en dos recintos, uno en el extremo norte del cabo (área peninsular) donde se concentran actualmente las excavaciones, y otro en el lado sur (área continental) pendiente de estudio y sin contrucciones constadas hasta el momento. Estas dos zonas estaban separadas por el foso central y para acceder de uno a otro había que pasar un estrecho pasillo construido a base de los materiales extraídos en la creación del dicho foso.

sistema defensivo del castro de cabo blanco

Sistemas defensivos del castro de Cabo Blanco

Su estructura es similar a otros castros de la costa asturiana, los lados Norte, Este y Oeste quedaban protegidos por altos acantilados marítimos. El lado Sur del cabo era el más débil al tratarse de una amplia explanada, aquí se concentraron los esfuerzos en la edificación de las defensas del poblado.

acantilado oeste del castro de cabo blanco en Asturrias

 

Las defensas del castro Cabo Blanco estaban compuestas por una sucesión de  cinco líneas de fosos, al menos tres parapetos o contra-fosos y una gran muralla. De las 5 líneas de fosos, tres de ellos se conservan completos.

El foso principal limitaba el acceso sobre el área continental del cabo. El foso central era el mayor, pertenecía a la tercera línea defensiva y separaba el área peninsular del Cabo (recinto norte) de la plataforma continental convirtiéndola en una isla infranqueable. Este gran foso mide 295 m de longitud, entre 4 – 7 metros de ancho y 10 metros en los puntos mas altos. Las paredes son verticales demostrando que se emplearon herramientas sofisticadas para su excavación.  Tras este foso se sucedía una gran muralla levantada con lajas de pizarra y cantos rodados, probablemente se trataba de una muralla de módulos similar a la del Castro de Noega (Campa Torres de Gijón), disponía de escaleras adosadas que conducían a un posible paseo de ronda.

foso central del castro de Cabo Blanco

castro de cabo blanco, foso central

Construcciones documentadas en el castro de Cabo Blanco

De momento los investigadores han excavado al menos 11 construcciones enumeradas de C1 a C11, todas ellas se sitúan en el área peninsular o recinto norte y son tanto de planta circular como cuadrangular.

El primer grupo de construcciones son las enumeradas como C 1, 2, 3, 4, 5, 6. La construcción 1 ofreció restos de metales sin determinar, dos pesas para un telar y restos de cerámica romana común e indígena. Las construcciones 2 y 3 eran de planta circular, en el caso de C-3 se pudo recuperar parte del banco adosado a la pared, restos de piezas de cerámica que fueron realizadas sin torno, restos de vidrios y cerámicas de época romana. La construcción 4 era una cabaña con la puerta orientada hacia el sur y el umbral estaba definido por una gran losa de pizarra. Los materiales recuperados fueron pequeños restos de cerámica, hierro y bronce. La construcción 5 era una estancia adosada a C-3 y parece haber sufrido varias remodelaciones. La construcción 6 poseía dos estancias, estaba muy próxima a la muralla y destaca por su planta cuadrangular con las esquinas en forma de naipes (picas) típica de las construcciones militares romanas del s.I d.C.

El siguiente grupo de dispone al norte del parapeto y son las construcciones 7 y 8. La construcción 7 posee dos estancias o habitaciones. Aquí se recuperó cerámica indígena fabricada sin torno y decorada a base de bruñido o con molduras.

El último grupo son las cabañas numeradas de la 9 a la 11 y se extienden al pie de la muralla. En C-9 no se encontraron restos materiales. Las construcciones 10 y 11 estaban comunicadas con un pasillo pavimentado con losas de pizarra y franqueado por dos muros. En la C-10 se recuperaron restos de cerámica común y fragmentos de terra sigillata galaica decorada perteneciente al taller de los Alfares de Montans que estuvieron activos durante la época Julio – Claudia. En C-11 se recuperaron restos de cerámica indígena, cerámica romana común, la moldura de un posible plato de terra sigillata perteneciente al mismo taller de alfareros que los restos halladis en C -10, una olla de cerámica datada en el s.II a.C y vasijas datadas entre los s.I – II d.C.

La situación de este castro estaba directamente relacionado con las labores mineras, comerciales y pesqueras de la cuenca del Navia y de la costa occidental asturiana. Su uso prolongado durante la época prerromana y romana le convirtieron en un castro importante en el occidente asturiano. Actualmente la única estructura visible es el foso central y se puede intuir parte de la muralla. Los estudios y excavaciones se mantienen vigentes y son pocos los artículos publicados sobre este castro. La visita al cabo es libre y aunque el castro no es visible merece la pena pararse a contemplar las vistas de la costa occidental asturiana. Podéis ver cómo llegar al castro de Cabo Blanco pinchando sobre la imagen.

ver cómo llegar al castro de cabo blanco

Haz click sobre la imagen para ver cómo llegar al castro de Cabo Blanco

 

 

Atrás                                                                       Arriba

El castro astur romano de Mohías

Ruta al Castro de Mohías, Concejo de Coaña, Asturias

El Castro de Mohías es un enclave situado en la rasa costera del concejo de Coaña, muy cerca del actual hospital de Jarrio y a solo 3 km de Navia. Está a solo 30 metros sobre el nivel del mar y posee un dominio visual limitado a las zonas colindantes más próximas. Mohías se edificó en las inmediaciones de la vía  Brigantium – Oiassum, era un camino secundario que comunicaba Galicia, Asturias y Euskadi. La fecha de su creación no está clara pero si se sabe que estuvo ocupado, al menos, hasta finales del s. II d.C. En época romana este castro estaba directamente relacionado con las actividades marítimas, el comercio y el transporte de los minerales extraídos por Roma en el occidente astur, principalmente hierro y oro.

Mohías ocupaba una superficie de una hectárea, delimitaba al Oeste con el arroyo de Fundión sirviendo de foso defensivo por este lado y se complementaba con una pendiente que dificultaba aún más el acceso. La zona más vulnerable del castro era el lado Sur, para compensarlo crearon 3 fosos, uno de ellos medía al menos 3 metros de profundidad y cuatro metros de ancho. Todo el castro estaba rodeado por una muralla sin descartar la presencia de algunos torreones en puntos estratégicos de la misma. El acceso principal al poblado se realizaba atravesando el foso mediante una pasarela.

Representación hipotética del castro de Mohías

Entre las construcciones de Mohías predominan los edificios de planta cuadrangular aunque hay algunos circulares, algunas casas aparecen adosadas y en general se organizan formando manzanas. Había esquinas de edificios que estaban reforzadas con contrafuertes, una de las teorías presentadas apunta a que servían para proteger los muros del choque de los carros contra las paredes. Las calles estaban pavimentadas con losas y los desniveles se compensaban con escalones. El conjunto de viviendas se diferencia de otros castros por el gran tamaño de las casas, algunas poseen hasta 9 metros de longitud. Los muros se levantaron con lajas de pizarra, algunas de ellas talladas para alcanzar la forma deseada. Las paredes se sostenían gracias a una argamasa de arcilla usada para fijar y unir las piedras. El umbral de la vivienda solía disponer de una gran losa en el rellano y en el interior el suelo era o bien de tierra pisada o bien estaba pavimentado con losas de pizarra. Hasta el momento se han catalogado 23 construcciones, algunas de las mas estudiadas son:

En la casa numerada como 1. Medía 8 metros de largo  por 4 metros de ancho,  tenía la puerta orientada al Sur y en algún momento poseyó otra puerta orientada al Este pero, por algún motivo, decidieron tapiarla. En el interior de la vivienda se localizó un hogar circular, unas grandes losas de pizarra que seguramente se usaran a modo de mesa o repisa para colocar utensilios y  una losa de pizarra tallada con una figura de algún animal.

La casa número 2 destaca porque ofreció un número significativo de piezas cerámicas.

La casa número 3 podría haber sido un horno metalúrgico, está pegada a los muros de las casas 2 y 5, es de planta circular, la puerta estaba orientada al sur – este y disponía de una pequeña escalera para ajustarse al nivel del terreno. En el interior de este taller de fundición se localizaron dos conductos  en el suelo (tiros para el aire) que salían a la calle pasando bajo una de las paredes. El hogar estaba formado por lajas de pizarra clavadas en el suelo y el espacio que quedaba entre ellas estaba relleno con cantos rodados con el fin de favorecer la refracción del calor, sobre este hogar iría colocado el correspondiente crisol en el caso de la fundición de minerales o un horno de arcilla para la cerámica. Además se ha localizado un sistema de abastecimiento de agua que consistía en un conducto que llegaba desde el exterior de la cabaña, atravesaba una de las paredes y desaguaba cerca del hogar. Por el espacio se han podido recuperar arcilla, pizarra y cantos que fueron sometidos a 1000 ºC, las paredes se muestran ennegrecidas por las marcas de fuego y en la techumbre poseía un agujero para la extracción del humo. Con respecto a los útiles se han podido recuperar objetos domésticos, personales y restos de cerámica.

Al lado está la casa número 4, una vivienda de 4,30 metros de ancho por 6 metros de largo. Poseía dos puertas, una orientada al Sur y otra orientada al Norte, parte del suelo estaba pavimentado y el hogar era rectangular. En el centro de esta casa había un losa de pizarra clavada horizontalmente de forma intencionada, los investigadores pensaron que esta piedra podría indicar una zona de enterramiento y al excavar llegaron a una zona de tierra muy suelta donde encontraron diferentes objetos que podrían indicar la presencia de un ajuar funerario perteneciente a algún familiar allí enterrado, este supuesto ajuar se componía de dos trozos alargados de hierro similares a una punta de lanza, un puñal, pulseras de bronce y trozos de cerámica que podrían haber sido de una urna .

También se ha podido verificar la presencia de desagües y un sistema de abastecimiento de aguas para el conjunto del castro. Colocaron compuertas en el curso alto del arroyo para cortar el paso de agua y desviarla hasta el poblado mediante una zanja artificial que comunicaba con un acueducto, de al menos 25 metros de largo y 4,15 metros de altura, tras pasar por el acueducto el agua volvía a circular sobre una nueva zanja que bordeaba el castro hasta su lado norte donde posiblemente se colocara una gran pila de granito a modo de embalse.

Los útiles y objetos usados en la vida cotidiana se dividen entre los realizados en piedra, cerámica y metal. Entre le material lítico se documentó un buen numero de cantos rodados, seguramente usados para calentar líquidos, moldes de fundición,  cazoletas y molinos realizados con granito procedente de Boal. Algunos ejemplos de piezas metálicas son una fíbula hecha en bronce, un collar, dos clavos, un cuchillo y un arpón realizados en hierro. Los objetos de cerámica eran útiles cotidianos y decorativos, en general la cerámica no era de muy buena calidad y, a excepción de algunas piezas realizadas con el torno, la mayoría parecen haberse realizado manualmente. Las decoraciones se componen de motivos geométricos, líneas, cuadrados, rombos… algunos de los documentados son un ánfora torneada y lisa con una aparente decoración geométrica, un recipiente de gran tamaño y  vasijas variadas con y sin asas.

decoraciones cerámica astur de Mohías

Ejemplos de decoraciones en la cerámica astur del castro de Mohías

Mohías puede visitarse fácilmente, se llega en coche a las inmediaciones pero las estructuras suelen estar ocultas debido a la hierba alta. Cuando fui el prao estaba sin segar y apenas se apreciaba el conjunto pero si vais en invierno o cuando sieguen igual tenéis más suerte. Aquí os dejo el enlace de Cómo llegar al castro de Mohías.

localización del castro de Mohías

Haz click para ir a google maps

Ir Atrás                                                                   Ir Arriba

Castro de Coaña

Ruta al castro de Coaña, un importante centro urbano durante la edad de hierro

Coaña es uno de los castros que mejor representa la cultura castreña asturiana. Gracias a la amplitud de las excavaciones realizadas a lo largo de los años se ha podido desenterrar todo un centro urbano que estuvo habitado desde el s. V a. C hasta la caída del Imperio Romano.

castro de coaña

Los castreños de Coaña eran Albiones, es decir pertenecían a la gran tribu astur galaica que dominó la cuenca del Navia y del Eo durante la edad de hierro, y junto con la tribu vecina de los Pésicos, fue uno de los pueblos más explotados por Roma a consecuencia de su proximidad e implicación con la minería del oro. El nombre de esta gran tribu llegó hasta nosotros por las citas de Plinio y Ptolomeo y, por la estela de Nicer Clutosi, príncipe de los Albiones, hallada en Vegadeo, por lo que es de suponer que su territorio se extendía hasta esta localidad. La denominación de príncipe de los Albiones hace pensar que, entre los miembros de la tribu Albión, la organización social durante el s.I se basaba en un sistema jerarquizado con unos líderes a los que se les otorgaba un cargo regio.

Estela funeraria de Nicer, principe de los Albiones

El conjunto del poblado ocupa 15.500 metros cuadrados, actualmente posee unas 80 cabañas catalogadas, casas grandes, una plaza, dos saunas termales castreñas, una acrópolis y un fuerte sistema defensivo. Se localiza en el pueblo de Coaña, muy cerca de Navia, a 5km del mar en línea recta y a solo 80 metros sobre el nivel del mar. El castro se encuentra en un paraje con un clima húmedo que favorece los espesos bosques, hay un gran predominio de la pizarra local y del granito, este último lo obtenían de la localidad vecina de Boal. A diferencia de otros castros Coaña posee un dominio visual limitado al propio valle debido a su baja altitud, es quizás uno de sus puntos débiles de la urbe pero queda compensado con una importante red fluvial de comunicación costa – interior debido a la cercanía del río Navia y sus afluentes.

Aunque algunos autores lo catalogan como un castro secundario que posiblemente dependiera de otro mayor situado en la rasa costera, Coaña aparenta haber sido un centro de referencia en la zona, por su amplitud, por su implicación con la minera, por las estructuras complejas que presenta como las saunas y por su posición en relación con las vías comerciales.

El sistema defensivo del castro es lo primero que llama la atención. Los elementos naturales aprovechados para las defensas consistían en fuertes pendientes que rodean el castro y en el río Xarriou situado en la vertiente oeste, este río rodeaba parte del castro sirviendo de foso en este punto. Estas defensas naturales se reforzaron con diversas construcciones en varios sectores del castro. El complejo urbanístico estaba rodeado por un foso y una muralla con terrazas que poseía dos puntos de acceso en los lados norte y sur. La puerta sur poseía dos torreones de vigilancia y la puerta norte daba acceso al paseo de ronda. Los dos caminos de acceso al poblado estaban pavimentados con losas de pizarra.

Muralla del castro de Coaña, acceso por la puerta Norte

Muralla norte del castro de Coaña

La parte más antigua del castro de Coaña es la acrópolis, está situada en la parte alta del conjunto urbano y  poseía sus propias defensas, consistían en una gran muralla que podría alcanzar los 3 metros de altura, fue realizada en el s.V a.C con losas de pizarra y se reforzaba con un posible foso doble en el lado sur que alcanzaba una profundidad de al menos 8,5 metros. Al igual que el poblado poseía dos puertas de acceso, en este caso una al este comunicada con el paseo de ronda y otra al oeste que podría haber estado franqueada por nuevos torreones de vigilancia. Es curioso el dato aportado por Blas Cortina sobre unas posibles huellas de carro localizadas en el camino que va a la puerta este.

Superadas las defensas del castro vamos e entrar y recorrer el poblado desde la puerta norte ya que es por donde hoy se realizan las visitas. En este punto cabe aclarar que tan solo se puede visitar el conjunto de cabañas, no se permite el paso a la acrópolis porque aún se encuentra en estudio. Una de las construcciones que más destacan dentro de la acrópolis es una gran piscina de granito, seguramente de uso público, relacionada con la higiene, con rituales o con un sistema de contención de agua….

Piscinas astures de granito en coaña

La acrópolis de Coaña presenta signos de remodelación y de un posterior uso romano de carácter militar, vinculado a las actividades mineras que Roma llevó a cabo en el occidente asturiano. La ruta se centra en el lado norte del poblado.

Según se pasa la puerta norte, a mano izquierda aparecen unas construcciones que han aportado una nueva visión de los astures con respecto a su cultura y sus rituales. Se trata de dos saunas de origen castreño, fechadas en el s.IV a.C. La primer sauna posee una cabecera absidial a la que se accede desde el exterior, disponía de un horno, un deposito de agua y canales tallados en el suelo rocoso. La segunda sauna posee cuatro espacios diferenciados que se suceden durante 11 metros, al sur de este conjunto se localizó una gran pila de granito, la cámara principal poseía un tanque inmediato al horno y sufrió una remodelación al añadirle una sala rectangular abierta, por último también disponía de una antecámara.

La importancia de estas saunas reside en las denominadas Pedra Formosa, eran grandes monolitos decorados que daban acceso a las estancias de santuarios castreños propios del noroeste peninsular, una de estas pedras formosas aparece en la sauna o recinto sacro situado en la vía norte de acceso al pie de la muralla de la acrópolis.

Este tipo de construcciones aparecen a comienzos de la Edad de Hierro y suelen relacionarse con una función de carácter cultural y ritual, no eran edificios privados, si no lugares colectivos donde los habitantes del castro realizarían ritos que varían según las hipótesis planteadas por los investigadores, así se especula sobre rituales necesarios para pasar de niño a hombre o de hombre a guerrero, rituales de contacto con el otro mundo donde el ambiente termal y el uso de estupefacientes ayudaría bastante a la causa y, quizás el más representativo, es el culto a las aguas o a las divinidades acuáticas, aún hoy permanecen en la memoria de Asturias la diosa Nabia o las Xanas de los ríos, a las que se les atribuye riquezas, salud, vigor o felicidad. Esta teoría además se ve apoyada por el hallazgo de la Diadema de Moñes (Castro de Caravia) donde se representa un ritual acuático.

plaza y recinto termal del castro de coaña

Dejando atrás las saunas llegamos a la Plaza, situada justo en frente de las anteriores, tradicionalmente se ha conocido como el torreón pero las ultimas investigaciones le atribuyen una función bien distinta, la de centro de reunión del pueblo.

Castro de coaña, plaza central del poblado astur

Curiosamente esta plaza posee en su parte baja una de las grandes casas de Coaña, con una imponente planta rectangular que destaca sobre el resto de las construcciones. La Casa Grande o Casa de Asamblea es otro de los edificios públicos de la vida del castro, probablemente relacionados con los aspectos políticos, administrativos y militares, así como para la celebración de comidas colectivas u otras celebraciones.

Castro de Coaña, Gran casa situada junto a la plaza

Al mismo nivel de la plaza encontramos otra casa de planta circular, y aunque no tiene una gran planta si poseía, al menos, dos pisos. Esta casa de dos pisos debió de pertenecer a alguien importante, por su proximidad a los recintos sacros, a la acrópolis, a la plaza y a la casa grande. En el caso de esta cabaña, a más o menos dos metros de altura, se ven en el muro unos agujeros rectangulares, nivelados, que debieron de soportar las vigas del suelo del piso superior, es un hallazgo importante porque rompe con el estereotipo de cabaña redonda pequeña y de una planta atribuida a los astures, sin embargo no se ha podido comprobar la existencia de otras casas de dos pisos ya que los muros no conservan la altura suficiente.

Superados los edificios mas relevantes del poblado para la vida pública nos adentramos en el Barrio Norte, son decenas de cabañas de muchos tipos distintos las que aparecen en Coaña, se distribuyen en una de las laderas de manera escalonada y a pesar de la proximidad que hay entre ellas nunca llegan a unirse, dejando calles ciegas  poco o nada transitables, este aparente desaprovechamiento del espacio se podría justificar, bajo mi modesto punto de vista, por la necesidad de canalizar el agua, el hecho de dejar el espacio justo entre las casas facilitaba que el agua corriera ladera abajo y no se quedara acumulada en patios o calles, así se evitaban las inundaciones en las estaciones mas lluviosas.

Ruta por asturias, visitar el castro de coaña, foto del barrio norte

El Barrio Norte engloba el mayor conjunto excavado y documentado. Se distinguen construcciones circulares, ovoidales y rectangulares (estas últimas de época romana) que, aunque aparentemente no parecen seguir una estructura organizada, el reparto de los edificios en pequeños grupos dan respuesta a esa aparente falta del organización, así aparecen grupos de casas orientadas de tal manera que crean un posible patio, otras están organizadas alrededor del canal de desagüe y otras se organizan a partir de escalones que van uniendo las chozas. Este tipo de reparto podría responder al tipo de función que tuviera cada construcción, es decir si consistían en viviendas independientes, en agrupaciones de viviendas pertenecientes a personas procedentes de una misma familia o si estaban destinadas al almacenamiento de materias primas o de animales domésticos.

Las calles que comunicaban las viviendas del poblado estaban pavimentadas con pizarra local de Luarca.

calle astur del castro de coaña, pavimentada con pizarra

Las cabañas se construyeron a base de aglutinación de barro y de pizarra trabajada, la cubierta sería principalmente de paja u otros materiales vegetales y reforzadas con unas lajas de pizarra que aparecen con un agujero para acoplarlas al tejado. Muchas cabañas poseen un recibidor o vestíbulo de acceso a la vivienda, dentro de ella el hogar o Llar ocuparía el centro y aún hoy pueden verse los restos de bancos semicirculares adosados a la pared de las viviendas.  No se han encontrado apariencias de que tuvieran ventanas.

En una de las cabañas se encontró una buena acumulación de cantos rodados que posiblemente se usaran, como indica Estrabón, para calentarlas al fuego y poder hervir el agua en recipientes de madera o piel. Repartidos por el castro aparecieron molinos realizados en granito y morteros de hasta cuatro cazoletas.

Los morteros y molinos encontrados indican una gran actividad en la molienda del grano, signos de una actividad agrícola que se complementaria con la ganadería, actividad tradicional en la zona.

La cantidad de morteros esparcidos por el poblado destacan sobre los molinos, uno de los morteros encontrados se halló junto a dos mazos de granito que encajan perfectamente en dos de las cazoletas. Estos útiles eran usados, si seguimos las indicaciones de Estrabón para la molienda de bellota, alimento base de los astures, pero no se descarta que pudieran usarlos para otros granos, raíces, o minerales que eran usados como tintes. También se encontraron unas piedras que podrían haberse empleado a modo de rodillos.

Los molinos se componían de dos piezas, la inferior es fija y la superior es móvil provista en su parte alta de un hueco por donde meter el grano y, a veces, a los laterales aparecen hasta tres huecos donde se podía insertar mangos de madera que facilitarían la tarea de girar el molino.

La cerámica ocupa otro amplio grupo dentro de los restos encontrados, con ellas hacían gran parte de la vajilla usada como menaje casero, platos, vasos o grandes recipientes son algunos de ellos. Destacan los restos encontrados con las inscripción del alfarero al cargo, se llamaba Iucundus, alfarero de La Grufesenque, cuya marca se ha encontrado en los restos de otros lugares lejanos como Tarragona. Iucundus fue uno de los artesanos mas reconocidos de la época de los Flavios, sus productos llegaban a muchas zonas de la geografía del momento. Esto demuestra una vez más que las vías de comercio con el mediterráneo eran algo evidente durante el s,I d.C, fecha en la que este alfarero despeñó su actividad. La cerámica de origen indígena no es de muy buena calidad y la decoración es simple basada en trazos geométricos. La cerámica de procedencia romana posee características más elaboradas como es el caso de las ánforas o de restos con decoraciones realizadas mediante estampación.

Los restos de armas en metal son bastante escasos, seguramente debido a los continuos saqueos que la urbe sufre con el paso de los años a causa de los buscadores de tesoros. Algunos de los restos más mencionados son escoria de hierro, fíbulas de oro, calderos de bronce, una cadena de bronce y varias monedas de época romana, una en plata y el resto en bronce, dedicadas a Augusto, Tiberio, Claudio y Quintilio. También de época tardo – romana se localizó un puñal decorado con relieves, se encontró entre los escombros de la muralla este pero ofrecía un malísimo estado de conservación.

Este castro se engloba dentro de la ruta de los castros del occidente asturiano, por lo tanto puede y merece la pena ser visitado, para ello hay que concertar cita previa. Puedes encontrar los horarios, teléfono y tarifas en este enlace: Yacimientos arqueológicos del Principado de Asturias.

Se llega en coche y además de la visita por las ruinas arqueológicas posee un museo donde se pueden ver algunas reproducciones de objetos encontrados en este castro y en otros castros de Asturias. Aquí os dejo el enlace de cómo llegar al Castro de Coaña.

Ir Atrás                                                                        Ir arriba

Castro el Picu de Caravia

Ruta al Castro de Caravia

El Castro el Picu de Caravia es un enclave situado a 372 m de altitud en la localidad de Prado, concejo de Caravia, está muy cerca de la cumbre del Fito y a tan solo 2 km del Mar Cantábrico.

Ruta la castro de Caravia, vistas de la costa

A la derecha el Picu de Caravia

Este castro estuvo ocupado desde el s.IV a.C (hace 2400 años) hasta el s.I a.C (hace 2000 años). La edificación no fue una tarea fácil, la colina del Picu es un crestón calizo muy irregular y, para poder nivelarlo, los astures realizaron una serie de plataformas artificiales a base de mampostería y relleno (arcilla y piedras), cuando la explanada artificial estaba finalizada se conseguía una zona amesetada sobre la que podían levantar las viviendas y los elementos defensivos del castro, una de estas mesetas se conoce como “Corredor los Moros”. La plataforma más antigua se corresponde con la zona de la muralla, el resto se fue creando progresivamente en diferentes momentos de ocupación.

Los astures que vivían en ese castro pertenecían a la gran tribu de los Vadinienses, sin embargo hay estudios que afirman haberse encontrado indicios de una cultura más próxima a los castros del norte de la meseta (zona de Burgos) que a los propiamente astures, por ello se plantea la posibilidad de que, o bien fue un asentamiento realizado por personas llegadas desde la meseta, o bien se mantenía una comunicación muy activa entre estas zonas. Teniendo en cuenta que los Vadinieses ocupaban todo el territorio alrededor de los Picos de Europa (Cantabria, León y Asturias) bien podrían ser ciertas cualquiera de las dos teorías o incluso ambas.

La única fortificación defensiva realizada por los astures del Picu fue la muralla,  circundaba el castro excepto por su lado NO debido a la existencia de grandes peñascos, para algunos investigadores esta sería la entrada, otros la sitúan al E. Esta muralla se levantó en dos tramos con grandes bloques de caliza y sus dimensiones eran al menos de 5 m de alto por 2 – 3 m de grosor. El resto de defensas las aprovecharon de la propia naturaleza del terreno, una acusada pendiente y el propio crestón calizo dificultaban el acceso al castro.

La zona dedicada al núcleo de población se levantó sobre un pavimento arcilloso, las viviendas fueron realizadas con materiales perecederos (madera, arcilla y otros elementos vegetales), se localizaron bordeando el crestón y paralelas a la muralla. Se observó también una segunda zona de ocupación sin que pueda aclararse que viviendas la conformaban. Junto a las cabañas aparecen otros edificios aparentemente comunitarios que serían usados para las reuniones, asambleas o actos rituales.

Hay una zona del poblado que sufrió un importante incendio, no se sabe la causa pero arrasó parte de la muralla y parte de las cabañas dejando un rastro compuesto de múltiples objetos cotidianos que terminaron siendo soterrados por la reutilización del terreno para edificar nuevas cabañas y para recomponer la muralla.

Entre los objetos encontrados destacan útiles de cerámica decorados y sin decorar para el uso cotidiano, también se encontraron un buen número de objetos en hierro o bronce como remaches, empuñaduras, aros, fíbulas, torques, puntas de lanza, puñales, azuelas, hoces o instrumentos para la pesca, entre el material lítico y oseo aparecen cantos rodados, huesos de ciervos y cabras principalmente, astas y pieles, muchos de los huesos muestran signos de manipulación, concretamente para romper las articulaciones, para descarnar, de cocción y de quemado.

Entre todos los objetos encontrados en el Castro de Caravia destaca la conocida Diadema de Moñes, una diadema de oro finamente labrada con una escena ritual en la que aparecen diferentes conjuntos representativos, se puede apreciar caballos adultos con un potro, un perro, salmones y aves acuáticas, también hay jinetes, guerreros y personajes que portan calderos de bronce, todos ellos parecen estar ligados a una especie de ritual acuático. Esta singular pieza se encuentra expuesta en el Museo Arqueológico de Asturias, también hay una reproducción en el Museo del castro de Coaña.

En s. I a.C el castro es abandonado, seguramente como consecuencia de las Guerras Astur – Cántabras. A diferencia de otros castros El Picu no volvió a ser habitado por los astures ni reaprovechado por Roma, seguramente porque no disponía de una buena posición con respecto a las vías comerciales y de transporte de mineral.

Castro el picu de Caravia

Picu el Castro de Caravia

El camino que nos conduce al Castro de Caravia es una ruta muy sencilla de hacer, se parte de la localidad de Prado y en apenas 1 hora asciendes hasta el Castro y, aunque no se aprecian los restos arqueológicos a causa de la vegetación, podemos disfrutar con unas bonitas vistas de la rasa costera de Asturias y de las manadas de asturcones que pastan por esta zona. Aquí puedes ver el recorrido completo de la ruta al Picu’l Castro de Caravia.

Atrás                                                                  Arriba

Castro de Noega

Rutas por Asturias: El castro de Noega en Gijón

Noega es un castro situado en el Cabo Torres de Gijón, a este cabo se le conoce localmente como La Campa Torres. Limita al este con el puerto del Musel, al oeste con la central Térmica y la ría de Aboño, al norte con el mar Cantábrico y al sur con la ciudad de Gijón. Desde lo alto del cabo puede verse gran parte de la rasa costera, los sistemas montañosos que rodean el concejo como el monte Areo y el monte Deva y, a la caída del sol en un día despejado, hasta los Picos de Europa.

Castro de Noega, Cabo Torres, Gijón, Asturias

Vista aérea del Cabo Torres – Haz click para ver la ruta por el castro de Noega.

Este castro se mantiene abierto y puede visitarse cómodamente de manera libre o concertando una visita guiada  (Parque arqueológico – natural de la Campa Torres), también posee un Museo arqueológico donde se pueden ver parte de las piezas que se encontraron en las diferentes excavaciones. Se llega en coche o a través de la Línea 21 de autobús (Emtusa). 

Los orígenes del castro de Noega se remontan al s. VII – VI a.C, estuvo habitado por el clan de los Cilurnigos, su nombre quiere decir caldereros, gentes especializadas en la manipulación de los metales, principalmente bronce. Es uno de los recintos fortificados marítimos más grande y antiguo de los Astures, en su época debió ser una importante urbe con una gran actividad comercial por mar y tierra, tanto con los pueblos atlánticos como con los mediterráneos incluyendo el norte de África. Con la llegada de Roma el castro experimentará serias trasformaciones hasta que fue abandonado entre los siglos II – III d.C cuando sus habitantes deciden trasladarse a la nueva ciudadela de Gigia en el Cerro Santa Catalina.

castro de noega - los astures cilurnigos

El Cabo Torres suponía una buena elección para crear un asentamiento, tenía buenos recursos a poca distancia como zonas de pasto y cultivo, un buen pedrero para marisquear, acceso directo a la pesca, bosques próximos donde se cazaba y se recolectaba, canteras para abastecerse de piedras y zonas mineras con carbón, hierro y cobre. Además el castro de Noega estaba bien comunicado y era un centro de referencia en la zona.

La ubicación ofrecía unas defensas naturales muy propicias, el castro quedaba protegido por acantilados de 70 metros de altura en sus lados norte, este y oeste. El acceso se realizaba por el lado sur, este solo ofrece una ligera pendiente como elemento defensivo natural, por ello los Cilurnigos decidieron reforzar la zona creando nuevas defensas como fosos, murallas o parapetos.

castro de noega por el lado sur.

En la ruta por el castro de Noega el primer elemento que puede observarse es el foso. Fue realizado por los astures sin una forma regular ya que presenta tramos en forma de V y tramos en forma de U, esto se debe a la naturaleza variante de la dureza de la roca, el punto más profundo del foso alcanzaba los 8m. Era el primer elemento defensivo que los atacantes debían sortear, en tiempos de guerra es muy probable que los Cilurnigos clavaran en el fondo del foso largas estacas de madera afiladas en punta, así se aseguraban que el que cayera dentro no saliera airoso porque, o bien quedaba insertado en la empalizada, o salía gravemente herido.

foso del castro de noega foso del castro de noega en gijón

Una vez sorteado el foso hay que volver a hacer frente a otra pequeña subida hasta llegar al contra-foso y al parapeto, a este último se accedía a través de una escalinata adosada a la pared. En una batalla la pequeña subida era un nuevo reto pues habría que hacer frente tanto a los soldados enemigos como a cualquier tipo de proyectil que se arrojaba desde la muralla del parapeto y desde la muralla principal. Además de ser el segundo elemento defensivo del castro constituía la primera zona de vigilancia perteneciente directamente a la urbe, este tipo de elementos implica la presencia de personas que hicieran guardia, sin embargo no sabemos si eran guardias permanentes que se repartían estableciendo turnos o si se solo se realizaban en momentos puntuales de necesidad ante la presencia de un posible conflicto.

 parapeto de la campa torres. castro de noega  escalera de acceso al parapeto del castro de noega

Salvando estos dos primeros obstáculos y superando una nueva subida denominada ante-castro se encuentra la muralla principal, se trata de una muralla de módulos exentos, es decir, fue edificada en tramos diferenciados y separados unos de otros por pocos milímetros. Es el tercer elemento defensivo del castro, ocupa todo el ancho del cabo y complementa sus defensas con la cortante de acantilados que impiden el acceso por cualquier otro lugar que no sea la propia muralla. Fue construida con cuarcita, caliza y tierra en el año 409 a. C (hace 2400 años), se podía acceder a su parte superior a través de unas escalinatas de acceso. La muralla astur de la Campa Torres conforma una de las construcciones más antiguas de Asturias, actualmente está reconstruida y nos permite ver e imaginarnos lo que fue en su día.

Muralla del castro de noega escalera de acceso a la muralla del castro de noega

Tras la muralla, en el lado más oriental aparece el cuatro elemento defensivo y el más moderno de todos, es el Paseo de Ronda, permitía vigilar el exterior y el interior del castro. A este paseo se accedía a través de una pequeña escalera de la cual tan solo se conservan cuatro peldaños. Es la construcción más moderna de todo el cuerpo defensivo del castro.

paseo de ronda del castro de Noega

El castro de Noega experimentó tres fases de ocupación. En sus orígenes las primeras cabañas eran circulares, estaban realizadas con elementos vegetales y se edificaron en la zona alta del cabo muy próximas a la muralla, poco a poco el castro se va ampliando hacia la llanura que se forma en la punta de la Campa Torres dándose la segunda fase de ocupación, esta fue una época de bonanza donde el castro experimentó un rápido crecimiento. La tercera fase se corresponde con la etapa romana, en el s.I a.C el Imperio Romano ocupó este castro manteniéndolo muy activo, los romanos crearon nuevos elementos al estilo del Imperio y poco a poco el castro se fue remodelando hasta que las casas de planta rectangular y cuadrangular se hicieron mayoritarias.

Lo siguiente que puede observarse en la ruta por el castro es la zona de asentamiento más antigua, las cabañas no pueden verse porque los pocos restos conservados están soterrados, hay que tener en cuenta que las cabañas fueron realizadas con elementos vegetales perecederos y no se conserva la estructura de las viviendas aunque si se pudieron identificar elementos como las plantas circulares de las cabañas o restos del hogar. El lugar está indicado y posee paneles explicativos.

Realizando una nueva subida hasta el punto más alto del cabo, aparece el castro y unas buenas vistas hacia el Mar Cantábrico, descendiendo una nueva pendiente nos introducimos en el centro neurálgico de Noega, aquí era donde se desarrollaba la vida cotidiana durante la segunda y tercera fase de ocupación, donde los vecinos se contaban sus quehaceres, donde se comerciaba, se discutía y se tomaban las decisiones.

vista general del castro de noega

Actualmente tan solo pueden apreciarse las plantas de las casas reproducidas con bloques de piedra, a excepción de dos reconstrucciones de lo que era una vivienda castreña y de lo fue una vivienda romana.

Castro de noega. Casa astur y casa romana

Durante la última etapa del asentamiento el conjunto de viviendas se ve entremezclado por plantas circulares para las viviendas astures y plantas  rectangulares o cuadradas para las romanas, normalmente tenían un único espacio aunque en ocasiones se encuentran grandes casas, principalmente de época romana, que disponen de más de una habitación, algunas podrían haber tenido más de un piso. La influencia de Roma fue importante en este castro y como consecuencia la mayoría de las casas castreñas desaparecieron.

Al principio del paseo por las ruinas del poblado lo primero que llama la atención son los pozos astures hechos sobre manantiales de agua dulce, las paredes se refuerzan con cuarcitas y calizas, para acceder al fondo del pozo construyeron  una escalinata en piedra que desciende 4 metros, de esta forma si el nivel de agua descendía se podía llegar con facilidad. Disponer de estos manantiales suponía una gran ventaja pues no había que desplazarse a por agua dulce. Cuando los romanos ocuparon el castro crearon nuevos pozos a modo de aljibes que al igual que los astures disponen de una escalinata que permite descender al interior.

Pozos del castro de noega

La primera casa que nos encontramos es de planta romana, posee al menos tres habitaciones edificadas a distintas alturas. Durante las excavaciones pudieron recuperarse restos del pavimento y se comprobó que esta casa disponía de un suelo enlosado con piedras planas de forma romboidal. En el ala derecha de la vivienda se hallaron restos de lo que fueron hornos de fundición, lo que confirma las actividades metalúrgicas que se atribuyen a los habitantes de este castro, estos hornillos eran cubetas cavadas en el suelo y recubiertas de arcilla y piedras creando una bóveda, en su interior se colocaban las vasijas – hornos rellenas de carbón y el crisol con el mineral, así comenzaban el proceso de fundición del metal.

casa romana castro de noega

A continuación se haya una de las casas con mayor tamaño del castro, se le llama la casa grande. Se encuentra completamente en ruinas debido a un incendio que sufrió en el s.III d.C, esta fecha además coincide con el despoblamiento de Noega y su traslado a Cerro Santa Catalina, no se saben los motivos del incendio pero la vivienda quedó tan degradada que a día de hoy resultan difíciles los trabajos de reconstrucción. Actualmente se conserva una piedra de arenisca que formaría parte del umbral de la puerta y se han recuperado tres habitaciones.  La habitación central disponía del llar (hogar) y era el centro de reunión de la familia y de los huéspedes.

castro de noega, la casa grande

Las viviendas propiamente astures resultan escasas debido a la romanización del castro. Aún así se localizan varias casas de planta circular de distintos tamaños, estas fueron construidas con elementos perecederos, las paredes estaban realizadas con un trenzado de ramas que se recubría con una argamasa hecha de barro y paja seca, la techumbre era de paja y todo ello se sostenía con vigas y pontones de madera. La fragilidad de estos elementos no ha permitido conservación alguna, tan solo se recuerda la planta de lo que un día fue. Los diferentes tamaños de las viviendas tienden a indicar la posición social o el número de personas que componían la familia, solían ser de un único espacio común, con un llar que calentaba y hacía de cocina, con su correspondiente banco para comer y con cortinas para delimitar las zonas de dormir que darían algo de intimidad.

Castro de noega, reproducción de una casa astur

Al finalizar la ruta llegamos al Museo Arqueológico de la Campa torres, los Domingos tienen entrada gratuita, allí se pueden ver parte de las piezas que se encontraron durante las excavaciones y que ayudan a definir cuales eran las actividades diarias del castro.

Los Cilurnigos eran especialistas en la metalurgia del hierro, bronce y pudiera ser que incluso del oro. Se han podido recuperar piezas de metal de todo tipo, fíbulas, anillos, pulseras, agujas de coser, anzuelos, calderos, herramientas etc y, además también abundantes restos relacionados con las labores de fundición y tratamiento del metal como crisoles, hornos de fundición, restos de escoria etc. Todo ello pone de manifiesto que los Cilurnigos destacaban por su actividad metalúrgica por encima de cualquier otra. 

Castro de Noega, fibulas, anzuelos, pulseras

Castro de Noega, restos de fundición

Destacan también en las labores ganaderas, sobre todo en la ganadería de bóvidos que además de ser criados con fines alimenticios (carne y leche) eran entrenados como animales de tiro para los carros. Entre los restos encontrados se documentan un buen número de ejemplares que fueron sacrificados con menos de 2 años y los arqueólogos apuntan a que esto era signo de abundancia y de prosperidad. La ganadería se complementaba con ovejas y en menor medida con cabras, ambas se criaban con fines alimenticios y de aprovechamiento de las pieles. Aparece también el cerdo doméstico. Por último se da la presencia de caballos asturcones pero de forma muy escasa, se usaban como animales de tiro y carga, algunos eran sacrificados cuando rondaban los 5 años de edad por lo que no se descarta su consumo alimenticio o los sacrificios vinculados a fines rituales. Otros animales domésticos encontrados fueron tres ejemplares de perros, empleados seguramente para el pastoreo o la caza. Con respecto a las piezas de caza destaca el ciervo, animal apreciado por su carne, sus largos huesos, su piel y sus enormes astas, otros ejemplares cazados eran el jabalí, los corzos, cabras montesas y algunas aves.

restos de la ganaderia en Oppidum Noega

La pesca se realizaba a pie de costa o en pequeñas embarcaciones, entre las piezas más pescadas están la chopa, la lubina, la dorada o el chicharro entre otras. No se han podido encontrar restos de redes pero si un buen número de anzuelos de diferentes tamaños. Los restos de ballena gris encontrados en el castro plantean la posibilidad de que se diera la captura ocasional de alguna ballena si la situación era propicia para ello o el aprovechamiento de este enorme ejemplar cuando quedaba varado en la costa. Las labores marisqueras se realizaban en el pedrero que rodeaba al castro y debieron de dar buena cuenta ante los productos que este ofrecía, lapas, berberechos, erizos de mar, ñoclas, mejillones, caracolas y otros moluscos que eran bien recibidos.

La agricultura posee poca relevancia en este castro, se piensa que esta actividad se realizaba en castros menores sujetos al Oppidum Noega, algunos de estos castros eran el de Serín o el de Castiello ya que, aparentemente, posee mayores y mejores zonas de cultivo, sin embargo el debate sigue abierto ante las nuevas hipótesis que plantean la adquisición de cereal y otros cultivos a través del comercio.

La cerámica ocupa un papel principal en la vida cotidiana de los Astures Cilurnigos, la necesitaban para confeccionar platos, vasos, jarras etc, para crear elementos decorativos y para las actividades metalúrgicas. Las piezas de cerámica encontradas son variadas, se aprecia una cerámica local y otra procedente de las relaciones exteriores.

castro de noega - cerámica     utiles-cotidianos-ceramica-castro-de-noega

El comercio en Noega fue importante, tanto por la vía marítima como por vía terrestre. La actividad principal era el comercio de metales y minerales, los comerciantes llegaban a esta urbe para vender o intercambiar sus productos y cargar un nuevo lastre para llevarlo a otra zona. Una parte importante del comercio estaba destinada a adquirir estaño, mineral fundamental para realizar la aleación del bronce y que no se encuentran en Asturias con comodidad, el estaño era en esta época una importante moneda de cambio. La conclusión, es que debió de existir toda una cadena de abastecimiento de materias primas desde las diversas zonas productivas, y que Noega sería además puerto de exportación e importación de productos.

En cuanto a las creencias y cultura que seguían los habitantes de Noega la información es escasa. Los restos encontrados relacionados con el mundo místico se reducen a dos posibles amuletos tallados en piedra uno con forma antropomorfa y otro al que se le ha atribuido forma de falo  y que se relaciona con creencias en torno a la fertilidad. La falta de restos óseos en el castro y de enterramientos tampoco permiten deducir como se realizaban los actos funerarios. Los únicos elementos posiblemente sagrados cercanos al castro eran el Monte Deva y el Monte Areo, ambos poseen una necrópolis dolménica de época neolítica y posiblemente siguieron considerándose lugares sacros durante la época astur.

castro de noega - falo astur amuletos en el castro de noega

En el s.I a.C las legiones romanas de Augusto Cesar consiguen alcanzar este Castro, lo ocuparon y lo remodelaron al estilo romano. Aquí, según los historiadores antiguos se levantaron las Aras Sextianas en honor a Augusto, eran tres grandes pirámides que representaban el poder romano y su victoria sobre el pueblo astur. Estas grandes pirámides no se han encontrado, de todas ellas lo único conservado es una inscripción:

el castro de noega y las aras sextianas

Al emperador César Augusto, hijo del Divino César, tres veces cónsul, Emperador con veinte salutaciones, Pontífice Máximo, Padre de la Patria, treinta y dos veces investido con la potestad tribunicia. Cn Calpurnio Piso, hijo de Cn,  legado propetor consagró este monumento.

Atrás                                                              Arriba

Festival astur – romano de Carabanzo 2015

X Festival astur – romano de Carabanzo 2015

Astures contra Romanos en la Vía Carisa

Los días 15 y 16 de Agosto del 2015 se celebra el X Festival Astur – Romano de Carabanzo. Se trata de una gran recreación histórica donde se recuerda la forma de vida de los astures, las batallas libradas contra los romanos en la Vía Carisa durante las Guerras Astur – Cántabras y la conquista del territorio asturiano por el emperador Cesar Augusto y sus legiones durante el final del s.I a.C, o lo que es igual, hace 2040 años.

Carabanzo se viste con sus mejores galas para este evento, el pueblo se transforma y todo retrocede hasta la edad de hierro con el fin de que los visitantes puedan vivir de primera mano la historia de la tierra astur. El festival cuenta con varios actos teatrales que se realizan a lo largo del fin de semana y además dispone de recreaciones permanentes que se distribuyen por diferentes zonas de la localidad de Carabanzo. En este festival participan asociaciones y aficionados que se implican activamente en la ambientación del lugar, y hay que hacer mención especial a la gran labor que realizan todos los vecinos y vecinas de Carabanzo que, durante todo el año y durante el propio festival, trabajan para que este evento sea posible.

El Festival Astur – Romano de Carabanzo es un evento que nunca te deja indiferente, la ambientación y los actos mejoran de año en año gracias a la implicación de todos los colaboradores, esto ha permitido a los asistentes emocionarse con las bodas y enterramientos astures, las luchas de gladiadores, la llegada del emperador Cesar Augusto, como eran los rituales a los dioses y muchos otros aspectos de como era la vida hace más de 2000 años. Sin embargo el momento más esperado de todo el festival es la gran batalla entre las tribus y las legiones romanas, ambos bandos se enfrentan en una lucha a muerte y, como la historia es la que manda, el ganador de la contienda ya está escrito.

Cómo llegar al X Festival astur - romano de Carabanzo

Haz cick para ir a google maps. Localización de los actos teatrales.

Además de la ambientación del lugar y de las representaciones teatrales el festival cuenta con un mercado tradicional, juegos infantiles, pasacalles, conciertos y de una zona de acampada para quien quiera pasar el fin de semana completo. Os dejo los enlaces con toda la información del X Festival Astur – Romano de Carabanzo y a su facebook donde podéis ver todas las imágenes y videos recopilados sobre las ediciones anteriores.

Horarios de los actos y actividades que se desarrollarán en el X Festival Astur – Romano de Carabanzo.

Horarios de autobuses.

Cartel X Festival Astur – Romano de Carabanzo.

Facebook Festival Astur – Romano de Carabanzo.

Mi consejo es que no es perdáis este festival, es la única recreación histórica que se realiza en Asturias sobre las guerras astur -cántabras y merece la pena verlo.

Atrás                                                                         Arriba

Mapas sobre la edad de los metales

Mapas: Rutas por los Castro de Asturias.

Algunos castros catalogados en el Principado de Asturias.

Ruta al Castro de Noega, Campa Torres de Gijón.

Ruta al Picu el Castro de Caravia.

Cómo llegar hasta el Castro de Coaña.

Cómo llegar al Castro de Mohías.

Cómo llegar al Castro de Cabo Blanco

Cómo llegar al Castro del Cuitu.

Mapa: La edad de bronce en Asturias.

Google maps: Algunas localizaciones durante el bronce asturiano.

Mapas: situación territorial de la Península Ibérica en el s.III a.C.

Mapas Hispania (España) en el s.III aC

Península Ibérica s.III a.C

mapas: algunas tribus astures en la edad de hierro

Tribus en la Asturias castreña

Las tribus astures

Google maps: Tribus astures, cántabras y galaicas

Mapas Las Guerras Púnicas.

Mapas con el desarrollo de la primera, de la segunda y de la tercera guerra púnica entre Roma y el Imperio Cartaginés por el control del Mar Mediterráneo. Las guerras púnicas son la antesala de la conquista de Hispania por parte de los Romanos.

Mapas: Roma contra Cártago en el siglo III a.C

Roma y Cartago en el s.III a.C

 

Mapas: Primera guerra punica 264 - 241a.C

Primera Guerra Púnica – 264 – 241 a.C

 

 

 

 

 

Mapas: 217-212-a.C-publio-cornelio-escipion

II Guerra Púnica, 217 – 212 a.C

Mapas: Final de la segunda guerra punica 212 -201

II Guerra Púnica 212 – 201 a.C

mapas: situacion-territorial-tras-la-II-guerra-punica

Situación territorial tras la II Guerra Púnica

mapas: dominio-romano-sII-aC

III Guerra Púnica, expansión de Roma.

Las Guerras Astur – Cántabras.

1. Mapas con la situación territorial antes de que den comienzo de las guerras astur – cántabras por el control del noroeste de la Península Ibérica.

Google maps: Situación territorial antes de las Guerras Astur Cántabras.

Google maps: Hispania s.I a.C

Imperio Romano a finales del s.I a.C

Imperio romano - s.I a.C - las guerras astur-cántabras

2. Mapas con una aproximación del avance romano durante las guerras astur – cántabras y de la división provincial que hizo Roma con la finalización de las mismas.

Google maps: Las guerras astur – cántabras del 29 – 25 a.C

Google maps: Las guerras astur – cántabras del 25 – 19 a.C

Google maps: El misterio de La provincia Transduriana

Google maps: Situación territorial tras las guerras astur – cántabras.

3. Aproximación a algunas zonas mineras durante la romanización de Asturias.

4. Vías de comunicación en época romana.

Mapas: arqueología romana en Asturias

Villa romana de Veranes

 

Atrás                                                            Arriba

Las Guerras Astur-Cántabras. Parte II

Las Guerras Astur-Cántabras

Campañas desarrolladas entre el 25 – 19 a.C

El Imperio Romano llevaba 5 años con las guerras astur-cántabras en el noroeste de Hispania y había conquistado el territorio de los cántabros y parte de los astures.

Orosio: “Después de cinco años de guerra en Cantabria, sosegada toda Hispania y reclinándose con un cierto respiro de cansancio en una eterna paz, Cesar regresó a Roma…”.

“…Concedió Cesar este honor a la victoria sobre los Cántabros. Ordenó que se cerrasen entonces también las puertas del templo de la guerra. Así, por segunda vez en tiempo de Cesar y por cuarta desde la fundación de la ciudad, se cerró el templo de Jano…”.

Sin embargo aquellos que se escondían en la montaña y los astures trasmontanos que vivían al otro lado de la Cordillera Cantábrica seguían resistiéndose a la conquista mediante una guerra de guerrillas basada en incursiones por sorpresa que causaban graves daños a las guarniciones romanas que intentaban controlar el territorio.

Imperio romano - s.I a.C - las guerras astur-cántabras

Imperio Romano s.I a.C

En el 25 a.C, tras un breve descanso se reanudan las guerras astur-cántabras. El general Carisio tuvo que volver a tierra astur y juró que los rebeldes se arrepentirían, recopiló a sus tropas y fue recorriendo el territorio palmo a palmo arrasando todo lo que a su paso se encontraba, poblaciones grandes o pequeñas, zonas de cultivo, pastos, ganado… creó un ejército de destrucción, el mensaje era claro, si los astures no se sometían los exterminaría. Dispuso también que aquellos que cayeran prisioneros fueran convertidos en esclavos, muchos fueron enviados a las minas de donde nunca más regresaron y otros fueron subastados a fin de mandarlos lo más lejos posible para que nunca pudiera regresar, así fue como muchos astures acabaron en África o en Germania.

Por esta época se le atribuye a Plubio Carisio la apertura de la Vía Carisa, consigue llegar hasta un paso montañoso a más de 1700m sobre el nivel del mar, frontera natural que tan solo se abre los meses cálidos, el resto del tiempo la nieve impide el acceso. Esta parte de la cordillera separa los concejos de Aller y Lena. La historia de la Carisa representa una nueva batalla, quizás una de las más importantes de las que se desarrollaron en tierras astur trasmontanas.

Los astures no habían bajado sus defensas y pronto se dieron cuenta de que la legión V Alaude se acercaba al paso montañoso. Las personas que moraban en las cercanías de este paso pertenecían a la gran tribu de los Luggones, eran expertos montañeros que sabían aprovechar la dificultad del terreno para defenderse. 

En este punto de la Carisa se descubrió una gran muralla pero las últimas investigaciones apuntan a que fue creada por los Visigodos y no por los astures. Lo que si se mantiene es el campamento romano.

Si Roma quería entrar en tierra astur trasmontana tendría que enfrentarse a los astures y controlar el paso montañoso. A Roma la tarea de atravesar la cordillera le llevó más tiempo del que en un principio preveía, no iba a resultar tan fácil, Carisio no conseguía atravesar el paso y tuvo que establecer un importante campamento militar que destaca por la altura en la que se encuentra (1700 msnm), algo poco común. Este campamento sufrió sucesivas ampliaciones según aumentó la necesidad de tropas. La estrategia de los astures consistía básicamente en resistir y esperar la llegada del frío y la nieve, convencidos de que sería la naturaleza la que obligara a sus enemigos a descender y emprender retirada. 

No conocemos bien cuanto tiempo duró el asedio romano y cuando lograron acceder a tierra astur pero lo evidente es que lo consiguieron. El paso de la Carisa era un punto importante de vigilancia, desde él puede verse por el oriente hasta los picos de Europa y por el norte hasta el monte Areo, además está protegido por unas imponentes fronteras naturales. Carisio logró llegar a este lejano e insólito paraje y vencer a sus ocupantes, dándose cuenta de su importante posición estratégica lo ocupó y lo convirtió en campamento romano que se mantuvo activo durante el transcurso de las guerras astur-cántabras, reforzó las murallas y creó fosos dobles y triples, contra-fosos y paseos de ronda.

En las excavaciones e la Carisa se pudieron recuperar dos monedas, una acuñada en el año 50 a.C representando a Julio Cesar con el símbolo del elefante y una segunda moneda acuñada por el propio Publio Carisio este mismo año, 25 a.C.

Fue este general quién logró abrir el camino romano más antiguo que comunicaba Asturias con la Meseta, desde Busdongo hasta Ujo, atravesando el mismo centro de la cordillera. Según fue avanzando el ejército romano esta vía se extendió hacia la costa pasando por Lucus Asturum (Lugo de Llanera) y llegando a Oppidum Noega (Gijón).

Según Dion Cassio, en el año 25 a.C Augusto obligó a cántabros y astures a pedir la paz, les exigió una cantidad y envió soldados a cobrarla. Teniendo en cuenta que los Astures aún no conocían la moneda lo más probable es que este pago se realizara con materias primas u otros útiles o materias elaboradas.

En el año 24 a. C la región astur – cántabra parecía aparentemente pacificada o eso declaraba Roma. Algún día de este año los astures ofrecieron a los romanos, a modo de buena voluntad, unas cargas de trigo como tributo o regalo. Esta acción fue bien interpretada por los soldados al cargo, acostumbrados a cobrar o recibir regalos por parte de los pueblos sometidos, para Roma ésta era una manera que tenían los pueblos conquistados de demostrar su sumisión y su fidelidad al Imperio. Los legionarios fueron a recoger el trigo pero se encontraron en una emboscada en la que los astures consiguieron la victoria. Esta escaramuza avivó la llama y comenzaron a atacar a las patrullas romanas con las que se encontraban. Durante este mismo año los astures se rearmaron y atacaron los campamentos romanos del Esla obteniendo una nueva victoria.

Orosio dice:

“…Y aun habiendo mencionado el fin, refirió al año siguiente una vil traición de Cántabros y Astures, que sabiendo la ausencia del Emperador, avisaron al Capitán General Lucio Emilio que si quería trigo y otras cosas para su ejercito se las darían. Emilio envió muchos soldados que las porteasen, pero los supuestos amigos los llevaron a sitios oportunos y los mataron. Emilio los vengo prontamente talando la tierra, quemando varias fortalezas y cortando las manos a los que cogían, así fueron prontamente sujetados”.

El nuevo legado de la Hispania Citerior se llamaba Lucius Aelius Lamia, cuando le llega la noticia de estos ataques Lamia envió tropas con ordenes directas de arrasar al enemigo si no se sometía ante el Imperio. Por segunda vez los astures experimentaron la ira romana en todo su apogeo y las legiones se encargaron de destruir todo lo que se encontraban a su paso, los astures vieron sus viviendas quemadas, sus campos inservibles, sus mujeres violadas, sus hermanos y hermanas hechos esclavos… pero esta vez el castigo traía algo peor, Roma dio orden expresa de que a todos aquellos astures que tuvieran edad de empuñar un arma se les cortaran las manos. Creyeron los generales romanos que así los astures se amedrentarían y caerían ante el miedo pero sucedió todo lo contrario, cuanto más daño hacía el Imperio más orgullosos y más rebeldía mostraban los astures, llevaban ya varios años de batallas y escaramuzas para poder dominar una porción de terreno insignificante en comparación con lo que Roma era ya en estos momentos. Los soldados comenzaban a cansarse, hasta Augusto comenzaba a desesperar por todo lo que Roma venía arrastrando con la conquista de Hispania, algo que duraba ya dos siglos, había que cortar el problema de los norteños con la mayor brevedad posible.

Dion Cassio nos cuenta que en el año 22 a.C Carisio regresa al suroeste del territorio astur, los rebeldes se refugiaban en el Mons Medullius (Las Médulas), muy cerca de las zonas mineras y esto era intolerable, había grave riesgo de que los rebeldes contagiaran con sus pretensiones a los esclavos que trabajaban en las minas y lo último que Roma necesitaban era perder las zonas mineras recientemente adquiridas y las vías de acceso a la cordillera. Los Astures deberán enfrentarse a las tropas de Plubio Carisio y a las de Cayo Furnio como consecuencia de las últimas acciones acometidas.

Floro nos cuenta de esta batalla:

“… por último tuvo lugar el asedio del Monte Medullio, sobre el cual, después de haberlo cercado por un foso continuo de quince millas, avanzaron al tiempo los romanos por los dos lados. Cuando los bárbaros se ven reducidos a extremar necesidad, a porfía, la espada y el veneno que allí acostumbraban a extraer de los tejos. Así la mayor parte se libró de la cautividad, que a una gente entonces indómita parecía más intolerable que la muerte. Augusto que estaba invernando en Tarraco, recibió estas noticias por los legados Antistio y Furnio y por Agripa. A continuación él mismo haciéndose presente en el teatro de la guerra los hizo bajar de sus montes, tomando a unos como rehenes y vendiendo a otros en subasta según el derecho de guerra. El senado consideró que la acción era merecedora del laurel y del triunfo, pero Augusto era ya tan grande que despreció encumbrarse aun más con el triunfo…”

“…Derrotados por Cayo Furnio ambos pueblos, puesto que socorrió también a Carisio (legado de la Lusitania), fueron reducidos a esclavitud…”.

El foso que sirvió para el asedio también aparece citado por Orosio:

“… pues también cercó con asedio el Monte Medullio, que se alza sobre el río Minio, y en el que se defendían gran multitud de hombres, después lo rodeó con un foso de quince millas de longitud.”

Con la conquista del Monte Medullius y de la urbe de Bergidum (en Cascabelos, Villafranca del Bierzo) consiguen los romanos abrir la Vía de la Mesa y con ello el acceso a las zonas auríferas del occidente astur trasmontano. Poco a poco Roma iba ganando terreno y los astures lo iban perdiendo. Si en el centro y oriente de Asturias tuvieron que atravesar una imponente cordillera que poco a poco iba descendiendo en altura hasta encontrarse paralela con el mar, el occidente es aún más angosto, se trata de un sistema de sierras perpendiculares al mar con escasos valles. Sus gentes habitan en las mismas montañas o en las cuencas de los ríos y el paraje que les rodea es espeso. El acceso por esta vía significaba el control sobre el más preciado metal y este era uno de los objetivos más importante de Roma, gobernar estos castros suponía disponer de buenos puntos estratégicos y comerciales. A diferencia de otras zonas, el occidente asturiano fue más ocupado por los romanos, los castros siguieron funcionando como centros de control para la minería y la vía de la Mesa se completó estableciendo un nuevo punto de comunicación con la costa atravesando Somiedo, Teverga, Grao, Lugo de Llanera donde se fundó Lucus Asturum y llegando así al Oppidum Noega.

Con la apertura de la Vía de la Mesa y el fin de las campañas Augusto César consideró el territorio sometido y proclamó que las guerras astur-cántabras habían finalizado, el emperador decidió volver a Roma para celebrar la conquista definitiva de Hispania.

Floro: “…Este fue para Augusto el final de sus trabajos bélicos y también el de las rebeliones de Hispania. En lo sucesivo se mantuvieron fieles y gozaron de eterna paz, gracias no sólo a su talento dispuesto para las artes pacíficas, sino también por la previsión del César, el cual, recelando del amparo que ofrecían los montes en los que se refugiaban, les ordenó habitar y establecerse en los campamentos situados en la llanura. Allí estaba el consejo del pueblo y aquel poblado recibió los honores de capital…”.

Pese a la declarada Pax Augusta, tan pronto como Augusto acudió a Roma los astures trasmontanos volvieron a alzarse en armas y los castros que estaban ocupados comenzaron a sublevarse. El general al mando era Plubio Carisio y no se lo podía creer, no entendía muy bien que pretendían los astures, para sofocar las revueltas decidió mandar una legión entera con la misión de destruir cualquier resquicio de población indígena. Tomó la vía que unía Asturica Augusta con Lucus Asturum y siguió el curso del río Cubia hasta su unión con el Nalón, dirigiéndose lo más rápido que podía al enclave de montaña donde los astures se habían refugiado. Fue una masacre, el general romano ordenó crucificar por las caminos a los rebeldes que fueran capturados con vida y despeñar en la misma montaña a otros tantos. Pero a pesar del despliegue de efectivos romanos la situación seguía siendo la misma, los astures en cuanto podían se reorganizaban y atacaban a las patrullas donde menos se lo esperaban, prendían fuego a las empalizadas y mataban a cualquier romano que entrara distraído en sus bosques o montes, derribaban los puentes que los soldados romanos construían para poder cruzar los ríos e incluso llegaron a atacar las minas de oro consiguiendo liberar un número considerable de esclavos.

Carisio decidió reflexionar sobre la situación, no podía pasarse los años haciendo frente a las guerrillas en el monte astur, no le gustaba esta tierra y las continuas revueltas debilitaban su posición ante el Senado Romano, su reputación estaba en juego, y aún más importante, su futuro estaba en la cuerda floja, el Senado ya estaba cansado de los problemas en Hispania, la guerra desde sus orígenes estaba siendo demasiado larga. La decisión adoptada por el general fue simple, siempre era más fácil destruir una sociedad que intentar convertirla, debía arrasar el territorio y destruirlo todo, no podía dejar a nadie con vida, quemaría hasta la última brizna de hierba si era preciso, tenía que acabar con los irritantes norteños a toda costa y lo más rápido posible. Sin embargo sabía que necesitaba apoyo, el sólo no podía cubrir todos los frentes abiertos, pidió ayuda a Cayo Furnio, el cual decidió cambiar la estrategia a seguir, en vez de disponer de un gran ejército que por su volumen presentaba serios problemas para moverse entre los montes, imitarían las tácticas astures, creó pequeñas guarniciones encargadas de quemar los bosques y dar muerte a cualquier astur que se encontraran en el camino. Las guarniciones romanas cumplieron su misión con gran efectividad, la cordillera ardió y los astures, ante la quema continuada de los árboles que les protegían, tuvieron que descender a los valles donde Roma esperaba con el grueso de las legiones y donde si que tenía una gran ventaja táctica. La mayoría de los grupos astures que resistían finalmente se vieron obligados a descender al valle. Roma consiguió con estas campañas tomar gran parte del territorio, sin embargo los astures que habían logrado escapar siguieron reorganizándose y sublevándose. Carisio no lograba apaciguar la zona y el Senado Romano decidió hacer una reflexión, consciente del desastre de la situación, tomó la decisión de trasladar la administración del territorio a la provincia de la Tarraconense, dejando a Carisio fuera del gobierno y de la toma de decisiones correspondientes a los Astures, era el año 19 a. C

En el año 19 a.C los romanos tuvieron que hacer frente a una nueva revuelta, pero esta vez no fue en tierra astur si no en sus propias casas. Los esclavos estaban cogiendo la costumbre de asesinar a sus dueños y poner rumbo de vuelta a casa por muy lejos que Roma decidiera mandarlos.

Dion Cassio:  “Pues los Cántabros hechos prisioneros en la guerra y vendidos como esclavos asesinaron a sus dueños y regresaron a sus casas…”.

Orosio: “… los que habían sido hechos prisioneros, y vendidos como esclavos, mataron a sus señores, y volviendo a sus casas, movieron alianzas y se apoderaron de alguna fortaleza tratando de acometer los presidios romanos. Vino entonces contra ellos Agripa al cual le costo manejar a sus propias tropas porque varios veteranos, fatigados de tan continuas guerras y temerosos del valor y tierras de los cántabros no querían sujetarse a sus ordenes. Los convenció con promesas y amenazas y con todo eso padeció mucho su ejercito porque los cántabros no vivían sin la guerra…”

La situación era insostenible, quién iba a querer a un esclavo astur si disponían de tal fama. La reputación de Augusto con respecto al norte de Hispania estaba cada vez más dañada y las relaciones entre los propios miembros del senado romano estaban cada vez más difíciles porque las intrigas y los intentos por conseguir más poder estaban a la orden del día. Si Augusto fallaba en el norte de Hispania supondría su final político y bien sabía que Roma no recuerda ni idolatra a quién considera que ha fracasado.

las guerras astur-cantabras- del 25 al 19 aC

haz click sobre la imágen para ir a google maps

Como respuesta a las nuevas sublevaciones decide encargar a Agripa la misión de castigar a los rebeldes y a cualquiera que encontrara.

Dion Cassio: “…Agrippa, una vez que solucionó los problemas de las Gallias, se trasladó a Hispania…”.

“..exterminó a todos los enemigos en edad militar y a los restantes los quitó las armas y los obligó a bajar de los montes al llano…”.

Agripa fue un general que destacó por su falta de escrúpulos en la batalla y por su crueldad, mucho más que Carisio. Agripa se creía bastante seguro de poder poner fin al problema y sin pensarlo dos veces se lanzó contra los astures en una primera ofensiva que fue completamente errónea, confiado en su victoria y sin tener en cuenta la baja moral de sus tropas lo único que consiguió fue una soberana paliza. Los astures se llenaban de júbilo al pensar que le habían ganado la batalla a uno de los generales más feroces de Roma. Pero claro está que la respuesta de Agripa no se hizo esperar y por todo el territorio fue sembrando fuego, sangre, muerte y destrucción. Su venganza fue terrible, degolló a hombres y mujeres en edad de luchar, los supervivientes fueron enviados a los confines del mundo conocido y asoló la costa apoyándose en la flota de Aquitania. 

Orosio cuenta:

“.. el ejercito de Agripa sufrió muchos perjuicios, que no solo perdió muchos soldados, sino la reputación, pues la Legio Augusta procedió tan ignominiosamente con los nuestros que el mismo Agripa los castigo privándoles de usar el titulo de Augusta. Echando Agripa sus últimos esfuerzos consiguió vencer la batalla y, para evitar nuevas alteraciones mató a casi todos los que manejaban las armas, a los demás los desarmo y obligó a vivir en las llanuras y descender de los montes”.

Al finalizar la campaña de Agripa el Imperio Romano declaró que los astures y cántabros habían sido derrotados y todo su territorio había sido conquistado. Aunque las guerra astur-cántabras se dan por finalizadas en el 19 a. C lo cierto es que en Asturias aún quedaban unas cuantas batallas a las que hacer frente.

Desde el 16 a. C hasta el 14 a. C, bajo el mando de Lucio Sesto Quirinalis se suceden nuevas rebeliones, Roma volverá a vencer pero la lucha no cesó hasta que, con el paso de los años, estos dos pueblos se entremezclaron tanto que ya no habrá diferencias entre romano o astur. La situación fue de tal desesperación que Roma decidió proclamar que aunque el pueblo astur no hubiera sido conquistado si lo estaba su territorio por lo que se daba por oficial la conquista de toda Hispania. Será a partir de este momento cuando comiencen a aparecer las villae romanas en Asturias, como la de Veranes, y se reforman algunos castros al estilo romano como el de Noega, cuando la vida en el castro se queda anticuada las poblaciones comienzan a desplazarse a otras zonas creando pequeñas civitates como Gigia, en el caso de Cimadevilla (Gijón) lugar a donde fueron los habitantes de Noega, recientemente en este casco antiguo se han encontrado restos de la muralla romana y ya hace tiempo que se localizaron las termas, ambos se encuentran visibles al visitante. La antigua lengua astur se irá entremezclando con el latín romano creándose una nueva lengua que antecede al actual asturianu. Lucio fue quien dedicó en estos años las Aras Sestianas (Altares de Sestio) dedicadas a la figura de Augusto como las supuestamente encontradas en Gijón, estas suponen los primeros indicios de romanización del territorio.

Una vez que fueron sofocadas rodas las revueltas que se originaron con las guerras astur-cántabras la siguiente tarea era establecer una nueva organización político – administrativa y económica. Para Roma las pequeñas organizaciones castreñas, tan independientes unas de otras no eran de utilidad, quizás por ello se desplazaron los habitantes de Noega, era necesario establecer civitates dedicadas al control de otras entidades menores, en Asturias apenas lograron realizar tales cuestiones ya que Roma pronto tendría que hacer frente a un nuevo pueblo que amenazaba sus fronteras en el norte de Europa, así que la romanización del territorio fue algo escasa y para nada uniforme.

El nuevo territorio conquistado es anexionado a la provincia de la Tarraconensis la cual, debido a su gran extensión, se dividió en 7 conventos jurídicos, cada uno de ellos con un legado encargado de administrar su correspondiente.

Hispania tras las guerras astur-cántabras

Haz click sobre el mapa para ir a google maps

Augusto Cesar gobernó el Imperio Romano hasta el año de su muerte en el 14 d.C, con mas de 70 años de edad. Según la historia sus últimas palabras fueron “Si creéis que he representado bien mi papel, aplaudid”. Augusto  fue sucedido por Tiberio Claudio Nerón, esposo de su hija Julia la mayor y al que tomó como hijo adoptivo en el año 4 d.C,  con ello pretendía asegurar la dinastía Julio – Claudia. Tiberio ofreció al senado la posibilidad de volver a implantar la república a sabiendas que en esos momentos no sería factible, tras la negativa del senado el sucesor de Augusto es declarado el nuevo emperador del Imperio Romano bajo el nombre de Tiberio Julio Cesar Augusto.

Estrabón: “Repito, todas estas guerras astur-cántabras han finalizado en la actualidad. Los propios cántabros, que eran, de todos los pueblos, los más aferrados a los hábitos del bandidaje, al igual que las tribus vecinas, han sido sometidos por Cesar Augusto. Ahora, en lugar de devastar, como en el pasado, las tierras de los aliados del pueblo romano, llevan sus armas al servicio de los mismos romaioi, como ocurre precisamente con los Koniakoi y los Plentiousoi, que habitan hacia las fuentes del Ebro. Tiberio, por orden de Augusto, su predecesor, envió a estas tierras un cuerpo de tres legiones, cuya presencia ya ha hecho mucho, no solo pacificando, sino también civilizando una parte de estos pueblos…”.

Atrás                                                                                     Arriba

 


Las Guerras Astur-Cántabras. Parte I

El  inicio de las Guerras Astur – Cántabras y la conquista del norte peninsular.

Campañas desarrolladas entre el 29 – 25 a.C durante las guerras astur-cántabras

A finales del s.I a.C comenzó la época imperial de Roma con Augusto César como emperador. El Imperio Romano estaba en plena expansión, habían conquistado casi toda Europa, el norte de África y la zona oriental de Asia. Sin embargo las campañas en Hispania se estaban alargando más de lo previsto, a estas alturas deberían de haber conquistado toda la Península Ibérica pero la realidad era que aún resistían algunas tribus del noroeste peninsular.

Hispania, s.I a.C, situación antes de las guerras astur-cantábras

Haz click sobre el mapa para ir a google maps

Augusto necesitaba controlar el norte por muchas razones, la primera justificación era sin duda el control total del territorio peninsular, la fama romana no podía permitirse que ese pequeño rincón del mapa quedará libre e independiente. Otro pretexto fue la expansión del comercio marítimo, con esta nueva conquista los romanos podrían controlar el Cantábrico y abrir una nueva puerta hacia el Oceánico Atlántico. Por otra parte Hispania se consideraba el fin del mundo occidental, desde el Faro de Hércules en Galicia hacia el oeste tan sólo se abría ante ellos una enorme masa de agua que nunca nadie había atravesado. La tercera razón, no declarada de manera oficial pero sí bastante evidente, fue el control de la minería, los romanos creían que toda la tierra astur escondía oro en sus profundidades, algo bastante exagerado ya que en realidad solo se encuentra en las cuencas Nalón – Narcea y Navia, claro que este dato Roma aún no lo sabía. Sin embargo, aún en siglos posteriores, cuando el Imperio ya había realizado sus prospecciones y había reconocido y explotado las zonas ricas en oro, la literatura romana siguió haciendo referencia al oro astur siendo un tema bastante repetido en poemas e historias, siempre con cierto aire de exageración y con un claro fin de engrandecer al Imperio.

Las incursiones en el norte peninsular habían comenzado años antes, la primera gran conquista romana sobre Gallaecia se produjo en el año 61 a.C a manos de Julio Cesar. Los romanos asaltaron y tomaron la ciudad de Brigantium (A Coruña). Durante los años posteriores los galaicos siguieron haciendo frente a Roma en las tierras interiores. En el año 39 a.C Augusto Cesar asume el control de la campaña y consigue el control total del territorio, sin embargo las rebeliones internas y las guerras astur – cántabras no permitirán que la pax romana se firme hasta el año 24 a.C. Las tribus galaicas terminaron pactando y  sometiendose a la romanización. Los romanos bautizaron Galicia  con el sobrenombre de el final de la tierra conocida.

Territorios conquistados por Roma en el 29 a.C - Inicio de las guerras astur-cántabras

Haz click sobre el mapa para ir a google maps

En el año 29 a.C Augusto Cesar decidió mandar a Statilio Tauro contra los Vacceos, pueblo de descendencia celta que residía en el centro de la meseta norte, en ambas orillas del río Duero. Este enfrentamiento afectaba ya de manera directa a los Astures y Cántabros que veían sus fronteras gravemente amenazadas por una potencia nunca antes vista, quizás por eso decidieron ayudar a los Vacceos dando lugar a la  primera gran alianza conocida entre los norteños, sin embargo los Vacceos perdieron la batalla. Roma conquistó los castros de la meseta y los astures y cántabros se vieron obligados a retirarse para proteger las fronteras de sus propios territorios. Con este suceso dan comienzo las Guerras Astur – Cántabras.

Un año más tarde, en el 28 a. C, Augusto César encarga a Calvisio Sabino la defensa y conservación de las nuevas fronteras.

OROSIO, VI, 21, 1: “En el 726 de la fundación de la ciudad (28 a.C.), siendo cónsules el emperador Augusto por sexta vez y M.Agrippa por segunda, entendiendo que lo hecho en Hispania durante doscientos años se reduciría a poco si se permitía que los Cántabros y Astures, los dos pueblos más fuertes de Hispania, actuaran a su albeldrío, abrió las puertas del templo de Jano y salió personalmente hacia Hispania con un ejército…”.

Al año siguiente, en el 27 a. C un nuevo general, Sexto Apuleyo dirigió el ataque contra las tribus de los Várdulos, Caristos y Vascones. Esta campaña permitió asegurar las comunicaciones entre Aquitania (Francia) y el norte ibérico, los ejércitos iban tomando posiciones y, sin llegar a invadir directamente a los pueblos situados más al norte, los rodeaba y les cortaba el paso hacia la meseta. Todos los territorios conquistados fueron incluidos en la provincia de la Tarraconensis.

En el año 26 a.C Augusto comenzó a impacientarse, decidió establecer su residencia en Tarraco (Tarragona) y tomó el mando directo de las operaciones. Los Astures y Cántabros tuvieron que prepararse para hacer frente a una guerra como nunca antes habían librado, Roma aparecía ante sus puertas como un ejército feroz que no se detenía ante nada, miles de hombres formaban filas que no tenían fin y que se perdían en el horizonte. Augusto sentía la responsabilidad inmediata de acabar con los rebeldes del norte, Roma llevaba 200 años luchando por conquistar la Península Ibérica y tenía ganas de acabar dicha tarea, además la interminable conquista de Hispania comenzaba a resultar incómoda y mal vista entre el senado romano ya que veía como los ciudadanos romanos que marchaban a Hispania para la grandeza de Roma raramente regresaban.

Augusto decidió posponer su campaña en Britania a fin de concentrar todas sus fuerzas en tierras astur – cántabras y dar por finalizada la conquista de Hispania. El César llegó a Segisama (Burgos) procedente de Tarraco (Tarragona) con cinco legiones que sumadas a las dos que ya tenía dispuestas en Lusitania daba un total de 75000 hombres dispuestos a morir por Roma. Estas legiones fueron I Augusta, II Augusta, IV Macedonica, V Alaude, VI Victrix, IX Hispaniensis, X Gemina y XX Valeria Victrix. A este ejército además se sumaban las tropas auxiliares que acompañaban a las legiones. Roma también contaba entre sus filas con los más notables ingenieros, los cuales se encargaban de analizar todo antes de una batalla para saber así qué armas eran las más adecuadas, cuál era el mejor paso y, si no lo había, por dónde podrían construirlo mediante puentes o caminos, cosa que hacían los propios soldados con asombrosa rapidez, en un solo día levantaban asombrosos campamentos y en pocos meses levantaban ciudades completas.

Los planes de Augusto Cesar consistían en realizar un ataque simultaneo que los norteños no pudieran frenar, para ello  Publio Carisio y sus dos legiones debían partir desde Lusitania y  ocupar la zona occidental de tierra astur, mientras el propio Augusto atacaría a los Cántabros en colaboración con Antistio, por último y de forma simultanea, la flota de Aquitania cubriría la retaguardia por mar. Se trataba de un movimiento triple donde si todo salía como estaba previsto conseguiría la victoria en poco tiempo, el senado romano tendría que reconocer su grandeza y podría continuar con la conquista de Britania.

planes augusto cesar guerras astur-cántabras

Floro, historiador romano del s.I d.C hace referencia al inicio de las Guerras Astur-Cántabras diciendo:

“Por el occidente estaba ya casi pacificada toda Hispania, fuera de la región pegada a los últimos peñascos del Pirineo que baña el océano por la parte de acá. Aquí se movían dos pueblos muy poderosos, los Cántabros y Astures. El espíritu de rebelión de los Cántabros fue el primero y el más indomable y tenaz ya que no contentos con defender su libertad intentaban también dominar a las tribus vecinas y molestaban con frecuentes razzias (escaramuzas) a los Vacceos, Tumorgos y Autrigones. Por ello, al saberse que estaban actuando con mayor actividad, Augusto dirigió por si mismo una expedición, sin confiarla a los otros. Llegó a Segisama donde levantó campamentos y desde allí con un ejército de tres columnas abarcando toda la Cantabria se lanzaba contra aquella gente feroz como si se tratase de una batida contra alimañas. Tampoco se dejó descansar la costa ya que la armada dispuesta castigaba las espaldas enemigas. El primer combate se trabó contra los Cántabros bajo los muros de Bergida. De allí enseguida huyeron al Mons Vindius…(Picos de Europa)”.

En la primavera del año 26 a. C Augusto partió contra los Cántabros, avanzó desde Segisama hacia el norte, siguió el Pisuerga y llegó al castro de Amaya, última resistencia antes de enfrentarse a la montaña, Amaya era un importante punto estratégico, desde este castro se podía controlar fácilmente los pasos a territorio cántabro, estaba situado sobre un macizo conocido como Peña Amaya, a 1377m sobre el nivel del mar, en la localidad de Amaya, en la frontera entre Burgos y Cantabria. Los romanos ganaron la batalla y el castro fue arrasado pero no fue abandonado, Augusto montó su campamento muy cerca del castro y lo mantuvo activo, poco a poco Amaya se fue romanizando y se mantuvo en años posteriores como una ciudad de referencia en la zona.

Las legiones romanas siguieron avanzando hasta llegar a Véllica (Castro de Monte Cildá,  Olleros de Pisuerga), aquí se desarrolló una gran batalla en el valle de Mave llevada a cabo por la legión IV de Macedonia. Los Cántabros erraron permitiendo que la contienda se desarrollara en un terreno amplio y abierto porque la superioridad numérica de Roma junto con su artillería y armas de asalto superaban por mucho a las tribus locales. Al combatir en el valle perdieron cualquier oportunidad de ganar la batalla, Roma salió sobradamente victoriosa y como es costumbre en casi todas las guerras (por no decir en todas) tras la victoria vienen los correspondientes saqueos, violaciones y recuento de nuevos esclavos. Los pocos que lograron sobrevivir huyeron y se refugiaron en el Mons Vindus (montes blancos de la Cordillera Cantábrica), según Floro marcharon para esta zona por que pensaban que “…antes llegarían allí las aguas que las ordes romanas”. Debido a lo complicado del terreno y al no poder presentar batalla en campo abierto la estrategia de Roma consistió en cercar el monte situando a sus ejércitos alrededor de éste. Se cuenta que, antes de verse sometidos, los rebeldes prefirieron morir de hambre o simplemente quitarse la vida cuando ya no resistieron más el sitiado. Roma ganó la batalla de una manera poco honorable para un guerrero aunque no por ello menos favorecedora, no venció luchando si no esperando a que el sitiado hiciera efecto, se cortó el paso de suministros por lo que los cántabros no podían abastecerse. Cuando nadie quedaba ya vivo en el núcleo de resistencia los romanos encontraron una imagen desoladora, decenas de cadáveres les esperaban y nadie con el que enfrentarse en combate directo.

Dion Cassio deja escrito:

“ Los Cántabros no quisieron rendirse, confiando en la montaña, no se atrevieron a venir a manos romanas, por ser inferiores en número y reducirse la mayor parte de sus armas a flechas; sucediendo también que a cualquier parte que Augusto enviaba a sus soldados, los Cántabros variaban sus movimientos desde las alturas, que tenían ocupadas, con estrategias de varias emboscadas. Llegó el emperador a melancolizarse tanto por estas dificultades, trabajo y pérdida de su ejército que se retiró a Tarraco…”

Lucio Floro, por su parte dice:

“ … dispuso el Emperador atacar a los Cántabros por mar, enviando allá la escuadra y desembarcando sus tropas en los puertos para combatir al enemigo por el frente y por la espalda. Los Cántabros viéndose atacados por todas partes y que el emperador se había retirado de la frontera, resolvieron buscar al enemigo que les venia por delante y le presentaron batalla en Vellica, pero aunque el corazón era invencible, los Cántabros perdieron la batalla y se retiraron al Mons Vindus que creían inaccesible para los Romanos”.

Con esta nueva conquista quedaban abiertos los pasos de montaña, pero los Picos de la cordillera son traicioneros y conducir a un gran ejército por ellos es peligroso y arriesgado, el invierno llegaría pronto y la nieve pronto cubriría los caminos, durante las estaciones frías llovía o nevaba la mayor parte del tiempo y era frecuente la niebla y las temperaturas por debajo de los 0º. Augusto tenía prisa, no podía permitirse esperar a que pasara el invierno y mucho menos que el frío y el mal tiempo les pillara intentando cruzar la montaña ya que estarían condenados a una muerte casi segura. Era necesario alcanzar el castro de Aracillum (actual Aradillos, cerca de Reinosa, Cantabria)  y superar la cordillera antes de la estación fría les impidiera hacerlo.

Este mismo año (26 a.C) se produce el sitiado del castro de Aracillum al mando de Cayo Antistio Vetus. Este general ordenó construir tres campamentos alrededor del castro, entre todos englobaban a cinco legiones, los soldados romanos además construyeron una empalizada de más de 20km alrededor del castro con trincheras que dificultaban aún más el acceso. Los habitantes que resistían en Aracillum se encontraron de repente encerrados en su propio castro, no podían salir puesto que la empalizada romana les cortaba el paso y si no podían salir tampoco nadie podía entrar, los alimentos pronto comenzaron a escasear y la gente empezó a morir de hambre, los que no soportaron hasta ese punto de inanición decidieron suicidarse y para cuando Roma entró al castro este parecía un lugar fantasmal, una ciudad de muertos, pues fue lo único que encontraron, no había grandes riquezas, no quedaban mujeres, no había supervivientes a los que esclavizar, Roma venció pero no obtuvo por ello recompensa, sólo un castro de piedras con cuerpos muertos allá a donde se mirase.

Orosio continua la historia narrando:

“… pero estos fueron sitiados por hambre y casi todos perecieron. Resistiéndose con gran fuerza el lugar y fortaleza de Aracillum aunque Roma la venció y asoló….”

La costumbre de los norteños de suicidarse antes que someterse estaba convirtiéndose en un hábito nada beneficioso, ni para la moral de los soldados, ni para la economía romana, este hecho no gustaba entre las filas, después de una batalla siempre había un botín y a falta de riquezas podrían encontrar hombres y mujeres a los que usar a su antojo pero, en el norte de Hispania esto no estaba sucediendo, a juicio de las legiones los soldados no obtenían nada por su esfuerzo y esto podía traer problemas, el descontento entre los soldados no era nada bueno. Muy cerca de Aracillum, tiempo después se erigirá una de las ciudades romanas más importantes del norte peninsular, Juliobriga.

Augusto estaba contento, habían logrado atravesar la cordillera y parecía que tenía el camino despejado para poder llegar a la costa cántabra. Siguiendo el plan llegó a Castro Urdiales, situado en el límite más oriental del territorio cántabro, era un castro costero que limitaba con la actual Vizcaya y se situaba a 75km de la actual Santander, sin duda un importante punto estratégico puesto que, si obtenían una nueva victoria podrían acceder a tierra astur y a tierras vascas por la costa. Augusto obtuvo la victoria con el apoyo de la flota de Aquitania. El castro quedó rodeado por todos sus flancos, Roma lo tenía bastante fácil y los Cántabros fueron vencidos. Con esta nueva conquista la puerta oriental hacia los astures estaba por primera vez abierta. Augusto debió de pensar que lo más difícil ya estaba hecho aunque aún le quedarían muchas batallas y muchos problemas que afrontar. Cerca de Castro Urdiales se construyó la ciudad de Flaviobriga, que junto con su hermana Juliobriga supusieron dos grandes ciudades romanas y centros de poder en el territorio cántabro durante los años posteriores.

El personaje más conocido entre las tribus astur – cántabras que compartían la zona de Picos de Europa era Corocotta, un líder famoso por la resistencia que presentó contra Roma, las crónicas cuentan que Augusto puso el precio de 200.000 sestercios por su cabeza y Corocotta, ni corto ni perezoso, fue hasta el campamento romano para reclamar la recompensa por sí mismo. Se dice que Augusto quedó tan sorprendido por su osadía que no solo le dejó marchar con vida si no que también le dio la recompensa prometida. Otro personaje renombrado por Dion Cassio es Laro, otro caudillo cántabro del que dice:

“El cántabro Laro, quien aun desprovisto de dardos, seguía siendo temible por la naturaleza de sus miembros y por su gran corpulencia”.

Silio Itálico añade:

“Este Cántabro que, incluso sin sus armas, podia inspirar el terror por su gigantesca estatura, tenia por nombre Larus. Según la costumbre de su gens, luchaba salvajemente con un hacha en la mano. Por más que viese en torno de sí hundirse las filas deshechas y desaparecer la joven tropa de su gens, el sólo cubría los puestos de los que caian muertos. Si el enemigo se presentaba de frente, disfrutaba golpeándole con rabia de frente; si el ataque se producia por su parte izquierda, volvia su arma y golpeaba de revés. Pero cuando un adversario ardiente y seguro de su victoria le atacaba por la espalda el, sin intimidarse, sabia lanzar su bipennis hacia atrás: ninguna aproximación era sin peligro con el. Pero Scipio, hermano del invencible jefe, le lanzó su pica con potencia, cortándole el penacho que remataba su casco de cuero, pues la punta, lanzada demasiado alta, pasó y fue desviada lejos con un golpe vertical de hacha. Pero el joven, más enfurecido por este violento ataque, se abalanzó y, con un grito tremendo, batió su bipennis de bárbaro. Se estremecieron las filas y en el aire resonó el umbo del escudo golpeado por todo el peso del arma. Y el castigo llegó: pues cuando retiraba su mano, después de haber golpeado, la cercenó de un golpe un tajazo de espada, cayendo inerte con el arma querida.Cuando estos desgraciados vieron desplomarse a su defensor, de inmediato produjeron huida general en sus filas y desbandada a través de los campos…”.

Mientras Augusto hacía frente a los Cántabros ordenó que una parte de su ejercito acudiera al oeste peninsular con el fin de unirse a las tropas de Plubio Carisio. Carisio era gobernador de Lusitania y fue el encargado de proteger las minas auríferas del noroeste peninsular. En cumplimiento de las ordenes recibidas recorrió las tierras del Sil y estableció una guarnición a la que llamaría Asturica y que sería la principal responsable de hacer frente a las tribus rebeldes de los Astures y tomar de una vez por todas el territorio.

Las guerras astur-cántabras, campañas del 29 - 25 a.C

Haz clic sobre el mapa para ir a google maps

En el año 25 a.C los Astures realizan uno de los pocos consejos tribales que se conocen en esta época, todos o al menos la gran mayoría de los clanes, se reunieron para valorar la situación en la que se encontraban. Roma llamaba a sus puertas y no lo hacía de manera amistosa, los Cántabros habían sido arrasados y lo mismo había sucedido con los Lusitanos o con sus hermanos del sur, pactar con Roma no servía de nada ya que exigían sometimiento y el orgullo y tradiciones de los Astures no concebían tal cosa, estaban en su tierra y no eran ellos lo que osaban ir por ahí invadiendo pueblos. No sabremos nunca lo que en esa reunión se habló pero si podemos intuir la decisión más importante que se tomó, establecer una alianza de tribus astures para poder hacer frente al Imperio y trazar un plan de acción que impidiera que Roma cruzara la cordillera.

Con la retirada de las primeras nieves cientos de astures descendieron de los montes decididos a atacar al unisono las tres columnas de campamentos de invierno de los romanos, a sabiendas de que Roma solía usar los meses fríos para que sus legiones descansaran y que durante este tiempo no solían presentar batalla, entre otros motivos por que los pasos de montaña aún estaban cerrados para un ejército tan numeroso y pesado. La campaña astur hubiera sido un éxito si no llega a ser porque los Astures fueron traicionados por una de sus propias tribus, los Brigaecini que habitaban en Brigaecium (actual Benavente), estos avisaron a Carisio de los planes que se estaban llevando a cabo; el general rápidamente partió de su residencia en Ocelo Durii (Zamora) hacia Brigaecium.

Fue un verdadero golpe de suerte para Roma porque los norteños estaban ganando la partida, el ataque no permitió que los campamentos se organizasen y los Astures por primera vez parecían superiores a los sorprendidos romanos. Pese a lo favorable la situación fue muy diferente en el caso de los Astures que estaban apostados en Brigaecium, Carisio los sorprendió atacándoles por el flanco y la retaguardia y les obligó a emprender la retirada causando duras bajas en las filas astures. Los que lograron sobrevivir pudieron llegar a Lancia donde encontraron refugio, según los historiadores antiguos una de las ciudades más poderosas e importantes entre los astures, famosos por crear grandes lanzas que dan honor a su nombre y por poseer una gran muralla. Lancia actualmente se localiza cerca de Villasabariego, en León, se trata de un importante complejo arqueológico que aún se encuentra en excavación y que ha aportado un número importante de piezas astures y romanas además de una estela funeraria que dice:

        estela romana de lancia

“A los Dioses Manes Flavio Festo procuró que se erigiera

A su piadosisimo y deseadisimo Flavio Sabino, ciudadano de

La ciudad de Lancia, que vivió aquí 32 años, 1mes y 14 días”

Si los Astures creyeron estar a salvo de Carisio se equivocaron, Roma no iba a permitir que su osadía pasara de largo y mucho menos cuando ahora eran los Astures los que huían,  los persiguió hasta Lancia y atacó la ciudad justificándo la ofensiva con el ataque que los campamentos romanos de invierno habían sufrido a manos de los astures. En realidad este era el pretexto perfecto para seguir tomando ciudades y acercándose cada vez más a la costa asturiana, aún no habían logrado penetrar en la cordillera astur pero, si conseguía tomar esta nueva urbe se le abría una de las mejores vías a través de los puertos de montaña o al menos la más directa.

Lancia hizo frente a Roma sin éxito, aunque los texto antiguos destacan que el general permitió que la ciudad conservara su grandiosidad es difícil pensar que no fuera pasto de las llamas. Tras unas victorias a base de sitiados la conquista de Lancia suponía un incremento de la moral de los soldados que por fin conseguían una ciudad con productos y ciudadanos de los que abastecerse, por ello es más fácil creer que los soldados arrasaron, saquearon y tomaron la ciudad. Esta victoria traía consigo algo poco habitual entre los castros astures, un buen botín y a Carisio ésto le llegaba en el momento justo ya que sus planes de futuro nada tenían que ver con quedarse en las tierras del norte.

Sobre las batallas de Brigaecium y de Lancia hay bastantes referencias en los textos antiguos, en todos ellos se aprecia la tendencia de engrandecer al Imperio pero nos permite hacernos una idea del transcurso de la contienda.

“…Durante esta misma época, los astures, formando una enorme columna, habían descendido de sus nevadas montañas; su ataque no se lanzaría a la ligera, al menos para los bárbaros, sino que después de haberse establecido su campamento en el río Astura (Esla) y dividió sus fuerzas en tres grupos distintos, se disponían a atacar a un mismo tiempo los tres campamentos romanos.

La lucha contra enemigos tan valerosos, cuya llegada había sido rápida y bien concertada, se habría desarrollado de forma dudosa y sangrienta en el caso de que los Brigaecinos no les hubieran traicionado y enviado a Carisio un aviso; supuso para nosotros una victoria el haber cumplido sus proyectos, sin poder evitar, por tanto, una lucha sangrienta.

El resto del ejército en retirada, fue acogido en la ciudad de Lancia, muy fortificada, donde la disposición de este lugar hizo la lucha tan encarnizada que después de la toma de la ciudad, los soldados reclamaban antorchas para incendiarla y su general a duras penas pudo salvarla, asegurándose que la ciudad recibiría mejor la victoria romana si estaba intacta que si era incendiada.”

Dión Cassio, cónsul en el s.III d.C (año 229) escribe:

“… A causa de estos esfuerzos y preocupaciones Augusto se sintió enfermo y se retiró a Tarraco, con el objeto de recuperarse. Cayo Antistio continuó la lucha contra ellos y los reprimió por completo, no porque fuera mejor general que Augusto sino porque, al ser menos temido por los bárbaros, los norteños salieron al mismo tiempo al encuentro de los romanos y fueron derrotados.

De esta forma pudo tomar algunos de sus lugares y posteriormente Tito (sic) Carisio conquistó Lancia, la mayor aldea de los Astures, que había sido abandonada y sometió muchas otras”

Orosio deja escrito:

“…Por su parte los Astures, levantando su campamento junto al río Astura, habrían abatido a los romanos si no hubieran sido traicionados y descubiertos, dispuestos a lanzarse de improvisto contra tres legados que estaban establecidos con sus respectivas legiones en tres campamentos distintos… fueron descubiertos por la traición de los suyos.

Con posterioridad, cogidos de improvisto, serían derrotados por Carisio, aunque con pérdidas no pequeñas para los romanos, una parte de ellos, que logró escapar de la matanza se refugió en Lancia. Rodeada la ciudad y dispuestos los soldados a entregarla a las llamas, el general Carisio solicitó a los suyos que desistieran del incendio y obligó a los bárbaros a entregarse por propia voluntad…”

Con Lacia tomada  se consideró conquistado el territorio de los Astures Cismontanos (renombrados como augustanos) y creyeron los romanos que se podrían tomar un descanso. Carisio decidió partir hacia el sur con la intención de emplear su parte del botín en fundar una nueva capital, la llamaría Emérita Augusta y sería  su lugar de retiro, pero nada más emprender su viaje tuvo que regresar pues le llegó mensaje urgente de que miles de hombres y mujeres estaba descendiendo nuevamente de las montañas y habían atacado tres campamentos romanos en el río Ástura (Esla), las guerras astur- cántabras aún no habían finalizado. El general se irritó mucho, los astures no solo le estaban retando si no que además acababan de hacer pedazos todos los planes que tenía en la fundación de la nueva ciudad de Emérita.

Continuara………

ver Las guerras astur-cántabras Parte II

Atrás                                                                                                              Arriba

La creación de Hispania

La creación de Hispania, el fin de la República Romana y el inicio del Imperio Romano.

Al finalizar las guerras púnicas Roma comienza a expandirse por la Península Ibérica conquistando pueblos y creando nuevas ciudades. Antes de seguir en la historia hay que hacer un inciso para entender cómo funcionaba el ejército romano. Roma constituyó una de las grandes civilizaciones antiguas, quizás la más grande que el ser humano haya conocido jamás, se extendió por toda Europa, Oriente medio y el norte de África, se caracterizó por poseer grandes ingenieros y unos potentes soldados que lograron edificar puentes, carreteras, acueductos, termas o baños públicos, circos o teatros, templos, grandes plazas, fuentes, sistemas de calefacción y muchas otras novedades desconocidas para muchos. Las legiones romanas podían crear grandes ciudades que aparecían de la nada.

El gran ejército de Roma estaba formado, por ley y de manera obligatoria, por todos los ciudadanos romanos en edad de combatir, es decir, todos los hombres cuya edad oscila entre 16 y 60 años, este tramo de edad era el establecido para la duración del servicio militar. Esto no significaba que se permaneciera en activo todo el tiempo sino que, durante esos años, los ciudadanos de Roma podían ser convocados cuando y cuantas veces fuera necesario, estas convocatorias se denominaban leva de tropas. Aquellos ciudadanos de Roma que fueran llamados a filas se convertirán en los temidos legionarios romanos y para ello recibían un duro entrenamiento de cara a la batalla, así que no sólo eran ciudadanos romanos sino que también estaban entrenados y preparados bajo el régimen militar. Muchos no acudirán con satisfacción a tal llamamiento pero la historia demuestra que la gran mayoría lo consideraría un honor o una oportunidad de ascenso social. El número y la potencia de las legiones romanas dista mucho de un ejército que combate sin ganas, además, los éxitos en el campo de batalla suponían fama y respeto ante el senado y esto, sin duda, podía conllevar una cuantiosa recompensa. Si lo comparamos con el ejército de Cartago o con muchos otros a los que Roma se enfrentó la diferencia es abismal, los cartagineses formaban sus ejércitos mediante mercenarios, hombres llegados de cualquier lugar que luchaban por dinero sin importarles mucho la causa, a excepción de la época de Aníbal,  general que logró inspirar un sentimiento común de unidad en sus tropas que no era frecuente ver. Formar el ejército con mercenarios resulta costoso y, si las tropas no cobraban lo acordado, existía el riesgo de que se revelaran o desertaran. Esta es una de las principales ventajas que Roma tenía ante sus enemigos, sus soldados eran hombres ciudadanos de Roma que poseían un gran sentimiento de unidad y que luchaban por el ideal de Roma más que por el sueldo.

En el s. II a.C Roma ya se encontraba asentada en el Levante Peninsular pero cuando llegó se encontró con un territorio conformado por cientos de tribus independientes unas de otras, sin estado, senadores o cualquier forma de representación conjunta, algunas de estas tribus eran los Lusitanos, Celtíberos, Íberos, Vacceos, Tumorgos, Galaicos, Astures, Vascones, Cántabros… y todos ellos a su vez se dividían en clanes independientes, se peleaban entre ellos o se aliaban como si fueran naciones. A los ojos de Roma, esta distribución del territorio era caótica, desorganizada, nada favorecedora para la economía o las relaciones políticas y comerciales. Roma solucionó este problema administrativo rápidamente y cambió el mapa de la Península estableciendo nuevas provincias bien delimitadas, Hispania Citerior (Cataluña, Valencia y Murcia) con su capital en Tarraco, e Hispania Ulterior (Andalucía) con la capital en Corduba.

Hispania en el s.II a.C

Poco a poco Roma irá avanzando por Hispania, aplicando una administración territorial a su conveniencia y adjudicando tierras y cargos de poder entre los suyos. Cuando por fin domina el sur, forma la provincia de la Bética la cual dispondrá de una importante capital, Híspalis (Sevilla).

Con el sur asegurado comienza a subir por el occidente peninsular conquistando progresivamente a los Lusitanos, este pueblo cuenta con la figura de Viriato, héroe lusitano que se afanó por hacer frente a Roma después de sobrevivir a la masacre indiscriminada a manos del general Galba. Cuando Viriato muere en el año 139 a. C desaparece con él la última resistencia lusitana y el territorio cae en manos de Roma.

El siguiente paso era someter a los pueblos Celtíberos, sólo así conseguirán abrirse camino hacia el norte y dar por finalizada las campañas en Hispania. En estos días vuelve a jugar un papel importante Escipión Emiliano, el núcleo de población más importante de los celtíberos era Numancia (Soria) y los Romanos no tardaron en sitiarla hasta que sus habitantes murieron de hambre o se suicidaron debido a la presión y el sitiado romano. Los pocos que sobrevivieron fueron vendidos como esclavos y la ciudad fue arrasada. Con la conquista de Numancia la expansión sigue su curso sin demasiados contratiempos teniendo en cuenta los pormenores de la guerra. Con cada nueva conquista Roma vuelve a estructurar y ampliar la administración territorial de la península, las provincias de Hispania citerior y ulterior desaparecen y en su lugar se establecieron la Provincia de Lusitania, la Provincia de la Tarraconensis y la Provincia de la Bética.

Hispania siglos II - I a.C

A partir del año 133 a. C la República Romana comienza a decaer y se produce un periodo de transición hacia la época Imperial, esta etapa de la historia de Roma se conoce como etapa clásica y surge con el denominado Conflicto de los Gracos.  Tiberio Sempronio Graco y Cayo Sempronio Graco, hijos de Cornelia Escipión y Tiberio Sempronio Graco, fueron dos hermanos que consiguieron el título de Tribunos de la Plebe, era un cargo importante que consiste en representar y defender a la plebe ante el senado y ante los nobles (patricios), este título además conllevaba el privilegio de inmunidad. Los Gracos intentaron llevar a cabo una reforma agraria basada en devolver la tierra a quienes la trabajaban. Estas propuestas no fueron bien aceptadas entre las familias patricias porque con esta reforma se reducía notablemente su patrimonio. El resultado fue el asesinato de los Graco. Este suceso alimentó el malestar del pueblo romano y se desencadenó una serie de  guerras civiles, la República Romana entró en decadencia y los generales de las legiones se volvieron cada vez más poderosos. El 1 de Enero del año 44 a. C el general Cayo Julio César es nombrado Dictador Vitalicio de Roma, cargo similar el de emperador. A partir de este momento la política de Roma cambia y se establece la época Imperial. Julio César es asesinado en marzo de ese mismo año. Desde Julio César todos los emperadores usarán el calificativo césar para referirse a su cargo, es decir, César significaba Emperador. El sucesor fue Octavio Augusto César, emperador del Imperio Romano y conquistador  de Hispania.

En el año 29 a.C  los romanos tenían conquistada toda la Península Ibérica a excepción de la cordillera cantábrica, la situación era tan insostenible en el norte hispano que el Emperador Augusto César decide acudir en persona con sus legiones. Tras la imponente Cordillera Cantábrica vivían Galaicos, Astures, Cántabros y Vascones, todas estas tribus norteñas seguían haciendo frente a las legiones.

A finales del s.I a.c Roma presumía de haber conquistado la Península, cosa incierta, pues Astures y Cántabros siguen negándose a aceptar las órdenes de unos extranjeros con los que nada tenían que ver. Roma no podía permitir tal cosa, imaginar que tales cuestiones llegaran a oídos de otros pueblos suponía un riesgo de rebelión que no podía permitir. Augusto César decidió tomar parte directa en la batalla con el grueso de su ejército y aunque los romanos afirman que la victoria oficial llega en el 19 a. C, lo cierto es que dicho sometimiento, como veremos más adelante, más que una conquista fue una masacre por parte de los romanos que, llegados a un punto bastante desesperado, decidieron arrasar con todo cuanto encontraban a su paso, además era muy común que los Astures, viéndose sitiados y sin salida,  realizaran suicidios colectivos envenenándose con el tejo o dándose muerte con sus propias espadas, para ellos era mejor morir así que vivir bajo la humillación de ser esclavizados por un extranjero en su propio territorio. Toda esta serie de batallas fueron conocidas como las Guerras Astur – Cántabras, las cuales poseían múltiples y sobradas motivaciones territoriales, políticas y económicas.

Atrás                                                          Arriba

La Tercera Guerra Púnica y la caída de Cartago

La Tercera Guerra Púnica

El sitio de Cartago y el final de las Guerras Púnicas

La Tercera Guerra Púnica (149 – 146 a. C) es la mas corta de todas y se desarrolla ante las puertas de la ciudad de Cartago. El senado romano no se fiaba de la buena voluntad de los cartagineses y le urgía encontrar un pretexto que le permitiera llegar hasta la misma ciudad y destruirla. La realidad es que Cartago estaba bastante perjudicada, en primer lugar por las duras sanciones tras la segunda guerra púnica y en segundo lugar por el malestar interno de los dirigentes cartagineses que no conseguía ponerse de acuerdo sobre como actuar.

Roma sabía que Cartago, tarde o temprano, incumpliría los acuerdos firmados, pero la espera comenzaba a ser larga y pesada. Como la excusa para declarar la guerra no aparecía, en cierto modo, decidieron provocarla. Era sabido que Massinisa, proclamado rey de los numidas tras la II Guerra Púnica, deseaba dominar la ciudad cartaginesa, Roma se aprovechó de las aspiraciones de Massinisa y le indujo para que atacase Cartago sabiendo de antemano que, por un lado, la ciudad tenia expresamente prohibido rearmarse y, por otro, que necesitaba el permiso del Senado Romano para poder defenderse. La trampa era simple, si Cartago decidía hacer frente a Massinisa sin el beneplácito de Roma, estaría incumpliendo los tratados de paz firmados y Roma podría declarar la guerra.

Cartago actuó según lo previsto y envió mensajeros a Roma pidiéndole permiso para poder defenderse. A Roma no le interesaba que Cartago reforzara su armamento y no hizo otra cosa más que atrasar su respuesta hasta que, al final, los cartagineses se vieron obligados a defenderse sin el permiso del Senado Romano. Aquí estaba la excusa que Roma había estado esperando, en el año 149 a. C se declaraba la Tercera Guerra Púnica ante las mismas puertas de la ciudad de Cartago.

El asalto de Cartago por parte de las legiones romanas comenzó con el sitiado de la ciudad, durante dos años los romanos intentaron atravesar las murallas cartaginesas sin tener éxito, la ciudad tenia unas buenas defensas, además el sitio no estaba debilitando a los cartagineses porque la ciudad seguía abasteciéndose por mar. Las legiones romanas comenzaron a mostrarse perezosas, se aburrían en una tierra desconocida y en una guerra que no se posicionaba a favor de ningún bando pero, en el año 147 a. C el Senado de Roma decide nombrar a Escipión Emiliano comandante supremo de todas las tropas que combatían en suelo africano. Este Escipión era hijo de Escipión el Africano (II Guerra Púnica) y nieto de Publio Cornelio Escipión (I Guerra Púnica).

Desde el primer momento en el que el joven comandante Escipión Emiliano asumió el control de las legiones  la situación adoptó un nuevo rumbo. La primera tarea de Escipión fue organizar los campamentos de su propio ejercito echando a los civiles que causaban la ociosidad de sus tropas. La segunda gran decisión fue colocar una parte de la flota romana alrededor del cabo de Túnez para impedir que Cartago se abasteciera por mar.

A partir de la llegada del nuevo Escipión los cartagineses comenzaron a sufrir serios problemas, los alimentos comenzaron a escasear y la falta de comida hizo que aparecieran enfermedades que dejaron mermada a la población. Escipión espero todo un año hasta que en el 146 a. C decidió que la gran ciudad de Cartago estaba lo suficientemente débil como para realizar un ataque efectivo. Escipión consiguió superar las poderosas murallas cartaginesas sin muchos contratiempos y ocupar el ágora (plaza central) de la ciudad. Durante la siguiente semana la ciudad fue masacrada, los legionarios iban casa por casa matando o apresando a cualquiera que encontraban. Los pocos que pudieron escapar se refugiaron en el templo de la acrópolis de Birsa, en la zona alta de la ciudad, anhelando que Escipión Emiliano mostrara clemencia, pero Roma no solía ser clemente y el destino reservado para los supervivientes fue la esclavitud, excepto para los que se consideraban desertores o traidores, en cuyo caso serían ejecutados.

dominio romano tras la Tercera Guerra Púnica

Roma venció al poderoso Imperio Fenicio en suelo cartaginés y con ello se convirtió en la primera y más peligrosa potencia que el mundo había conocido. Tras las guerras púnicas la República también consiguió vencer a griegos, turcos y sirios. Ahora que había asegurado sus fronteras marítimas y poseía el control del Mediterráneo podía centrar sus esfuerzos en finalizar la conquista de Hispania.

Atrás                                               Arriba

La II Guerra Púnica y la expansión de Roma

II Guerra Púnica

La II Guerra Púnica es la más conocida de las tres guerras que enfrentaron a Cartago y a la República de Roma por que ambas potencias emplearon en ella a sus mejores generales. Durante la II Guerra Púnica hay varios bandos interesados, los cartagineses, los numidas, los romanos y los sicilianos.

Cartago era una colonia fenicia que quería mantener su independencia y recuperar su antigua gloria como principal potencia marítimo – comercial, se regía por un senado que decidió enviar a cuatro de sus mejores generales, eran los hermanos Aníbal, Asdrubal y Magón Barca, hijos de Almícar y sobrinos de Asdrubal, ambos fallecidos en las campañas de la I Guerra Púnica, el cuarto general era Giscon. Aníbal Barca y su ejército de elefantes fue el más conocido, temido y respetado.

Por otro lado estaban los Numidas con el rey Sifax a la cabeza, la ciudad de Cartago era parte de su territorio y su proclamada independencia no le hacía mucha gracia, además Sifax estaba enfrentado con Massinisa, un gran general que reclama la corona numida por derecho propio, Massinisa era famoso por su poderosa caballería.

Del lado romano las figuras más representativas de esta II Guerra Púnica eran Publio Cornelio Escipión y su hijo Escipión el Africano, ambos fueron los generales romanos más renombrados de las guerras púnicas. Los Escipiones eran una familia de patricios afianzados en Tarraco (Taragona) que dedicaron toda su vida a conquistar a los pueblos Íberos y a expandirse por el norte de África. Dentro del senado romano también había divisiones, contrario al clan de los Escipiones se posicionaba el muy considerado, estimado y temido Quinto Fabio Máximo, cinco veces cónsul (en los años 233, 228, 215, 214 y 209 a. C), dictador en el año 217 a. C, princeps senatus y augur vitalicio, Quinto Fabio era un personaje con el que no convenía enfrentarse, tenía un enorme poder sobre el senado romano, digamos que la mayoría de los dirigentes de Roma le debían algún que otro favor y Fabio sabia cobrarlos en el momento adecuado, además no tenía fama de amable sino todo lo contrario, se suele describir como un hombre cruel y ambicioso.

Hieron II, rey de Siracusa (Sicilia), tiene un papel clave porque reinaba sobre una isla que era un punto estratégico de extrema importancia por su cercanía a la Península Itálica, al continente africano y sobre todo a Cartago. Tras la primera guerra púnica los cartagineses pierden su influencia sobre la isla y Siracusa debe someterse y mostrar fidelidad a la República de Roma pero, durante la segunda guerra púnica, tomará una decisión que marcaría el futuro de los habitantes de la isla.

Aníbal Barca, tras finalizar la Primera Guerra Púnica, decidió llevar a cabo el ataque a la ciudad de Sagunto, era el año 219 a. C, esta ciudad estaba bajo dominio romano y fue el pretexto legítimo para poder declarar la Segunda Guerra Púnica (218 – 201 a. C). Tras la victoria de Sagunto por parte de los cartagineses, Aníbal Barca parte hacia Italia cruzando los Pirineos y los Alpes con miles de guerreros púnicos e íberos y decenas de elefantes. No fue un camino fácil, Publio Cornelio Escipión intentó cortarle el paso en el Batalla de Ticino, pero perdió y fue gravemente herido. En realidad ambos bandos sufrieron bajas pero Roma se llevó la peor parte. La victoria de Aníbal sirvió para que Cartago estableciera una alianza con los Galos y otros pueblos fronterizos de Roma, de esta forma pudo conseguir los refuerzos que le había negado el senado cartaginés y llegar a la siguiente batalla con 40.000 hombres. Este segundo enfrentamiento se conoce como la Batalla de Trebia y fue un completo desastre para Roma, perdió casi todo su ejército y tuvo que ceder el control del norte de Italia a los cartagineses. Aníbal Barca cruzó toda la Península Itálica arrasando por donde pasaba, consiguió llegar al sur de Italia y establecer allí un campamento, el siguiente paso era aguardar la llegada de Asdrubal.

Las Guerras Púnicas - Segunda guerra punica 218-217

En el año 217 a. C Publio Cornelio Escipión es enviado como Procónsul a Hispania y junto a su hermano Cneo consigue recuperar Sagunto. Esta ciudad era un punto estratégico del comercio marítimo comercial del mediterráneo y la victoria fue clave para controlar el levante ibérico y llevar a cabo las campañas sobre el sur peninsular.

En el año 215 a. C, Asdrubal recibe refuerzos de Cartago y junto con el general Magón se enfrentan a Escipión en Iliturgi, pero Cartago pierde el control de la ciudad y Asdrubal emprende la huida.

En el año 214 a.C Asdrubal debe regresar a Cartago para hacer frente al ataque del rey Sifax. Escipión aprovecha su ausencia para reforzarse y establecer nuevas alianzas con los Íberos.

En la última gran batalla de Publio Cornelio Escipión y su hermano Cneo, alrededor del 212 – 211 a. C, los generales romanos deben defender dos frentes y dividen sus fuerzas. Escipión se enfrentó a Magon y Giscon pero murió en la batalla junto a casi todos sus hombres, fue una trágica derrota para Roma porque en ella perdieron a miles de legionarios y a uno de los generales más respetados del ejército romano. Cneo luchaba contra Asdrubal en la batalla de la Betis Superior, al norte del río Ebro pero, al caer su hermano, las tropas púnicas que luchaban contra Escipión acudieron a reforzar a las de Asdrubal y los romanos quedaron en inferioridad numérica. Cneo tuvo el mismo final que su hermano y también dejo su vida en tierra íbera.

Las Guerras Púnicas - Segunda guerra punica 217 - 212 a.C

En el año 212 a. C, el rey de Siracusa Hierón II rompe el pacto que tenía establecido con la República de  Roma y decide posicionarse a favor de Cartago. Se produce así el asalto a Siracusa bajo el mando del general Marco Claudio Marcelo. Pese a la importancia de la batalla creo que el personaje más emblemático de esta contienda no fue un guerrero, si no un hombre llamado Arquímedes de Siracusa, escritor, científico, matemático, ingeniero, filosofo y astrónomo griego. Arquímedes inventó las mejores máquinas de asedio y defensa que se habían visto hasta el momento, tal era el asombro del general Marcelo que ordenó expresamente que, tras la caída de Siracusa, no se le hiciera el menor daño. Las defensas de los sicilianos no permitieron el asalto y los romanos vieron de primera mano como perdían decenas de navíos. El general Marcelo tuvo que cambiar de táctica y optó por sitiar la ciudad obteniendo finalmente la victoria. Pese al mandato directo de respetar la vida de Arquímedes, éste fue asesinado durante la toma de la ciudad. Hay una historia que cuenta que, tras la muerte de Arquímedes, Marco Marcelo decidió llevarse solo un objeto,  era un calendario con el que se podían predecir todos los eclipses de sol y de luna, se conoce como el Mecanismo de Anticitera. Christian Carman ofreció una conferencia con los últimos descubrimientos sobre este mecanismo, os dejo el vídeo donde relata la historia de Arquímedes durante la II Guerra Púnica.

En agosto del año 209 a. C el general romano Escipión el Africano (hijo del fallecido Publio Corneo Escipión) asumió el control de las campañas de Hispania y consiguió conquistar la ciudad de Cartago Nova (Cartagena), fue una victoria muy importante para su carrera porque al mantener el control de la ciudad aseguró la conquista del levante peninsular, derrotó a Cartago en suelo hispano y aseguró una puerta de acceso hacia África. Pese a todo Escipión era consciente de que las campañas en Hispania no habían sido fáciles y cada batalla había supuesto un número importante de bajas, su familia sabía muy bien lo que era luchar en tierras hispanas, su padre y su tío habían muerto en las campañas contra Aníbal y Asdrubal, la realidad era que estaban débiles, si Cartago decidía atacarles no sabía durante cuanto tiempo podrían aguantar.

Para poder controlar la ciudad, Escipión necesitaba refuerzos. Confiado en la importancia de su victoria envío a Cayo Lelio, uno de sus hombres de confianza, a Roma para que argumentara ante el Senado Romano su situación y la necesidad de recibir nuevas tropas. Su intención era asegurar el levante y sur de la Península Ibérica y derrotar definitivamente a Cartago. Escipión residía en Hispania, su familia casi había pasado más tiempo en esta tierra que en la propia Roma, dejó Cartago Nova al cargo de sus generales y se desplazó a Tarraco (Tarragona, Cataluña) donde vivía con su mujer y sus hijos, un niño y una niña.

Mientras, Cayo Lelio llegó al senado romano con buenos argumentos y en cierto modo confiado de que aceptarían su propuesta. Esta confianza desapareció cuando se cruzó en su camino el Senador Quinto Fabio Máximo, quizás el hombre más influyente y poderoso de Roma. El día que Cayo Lelio presentó sus argumentos ante el senado, Quinto Fabio se opuso drásticamente a la petición de Escipión. El senador contra-argumentó que esas tropas eran necesarias en Roma porque Aníbal Barca amenazaba el sur de Italia con continuos saqueos e incursiones. El resultado fue que Cayo Lelio volvió con las manos vacías. En enero del año 208 a. C Cayo Lelio regresó a Tarraco sin tropas para Escipión, todo un contratiempo si querían seguir avanzando por la Península.

Aníbal Barca aguardaba pacientemente en el sur de la Península Itálica. El plan de Aníbal era esperar la llegada de su hermano Asdrubal. El general Asdrubal debía atacar Italia por el norte a la vez que Aníbal atacaba por el sur, además la reciente alianza con Hieron II de Siracusa facilitaba el paso de la armada naval completando el ataque por mar. La espera se hacía eterna y las incursiones y saqueos de las que hablaba Quinto Máximo eran más una forma de entretenimiento, el objetivo real aún estaba por llegar. Un día, sin tenerlo previsto, Aníbal toma cierta ventaja cuando consigue dar caza a unos cuantos cónsules, quitarles la vida y apoderarse de sus anillos consulares, con ellos podría engañar a numerosas ciudades romanas, los anillos poseían un sello que se usaban para lacrar las cartas y poder así identificar su grado de importancia o de urgencia.

En la primavera de este mismo año Escipión se dio cuenta de que Asdrubal y los púnicos habían establecido ciertas alianzas con los pueblos Íberos aumentando notablemente el grueso de su ejército mientras que el suyo estaba débil y, para colmo, el Senado le había negado los refuerzos que tanto necesitaban. El general sabía que lo primero que tenía que hacer era debilitar las alianzas entre Asdrubal y los pueblos Íberos. Escipión estableció una reunión con los lideres de los Ilergetes y de los Ausetanos, de esa reunión salió un pacto que estipulaba que las tribus íberas permitirían el paso a las legiones de Roma y les apoyarían en la batalla contra los púnicos bajo la promesa de respetar el territorio y la independencia de dichas tribus. Ahora sabemos que Roma nunca cumplió promesas de este tipo.

Las guerras púnicas - Final de la segunda guerra punica 212 -201

Escipión siguió a los púnicos hasta el norte de Italia y consiguió llegar al campamento que Asdrubal había levantado en lo alto de una colina, en la localidad de Metauro. Los romanos consiguieron alcanzar la cima gracias a una buena estrategia de engaño por parte del general romano. Asdrubal se vio obligado a huir, pese a que Escipión podría haberle dado caza, el general romano decidió dejarle ir, al menos por el momento. Asdrubal no conservó su vida demasiado tiempo. En el año 207 a. C Aníbal recibe una bolsa con la cabeza de su hermano en evidente estado de descomposición. Aníbal tuvo que replantearse la situación, ya no contaba con las tropas de su hermano y Cartago no le estaba apoyando en exceso, se había quedado prácticamente solo en tierra enemiga.

En el año 206 a. C Escipión consigue conquistar Ilipa, las tropas de Giscon y Magon sufren una derrota humillante. El genera romano, con la victoria sobre el sur de Hispania comienza a poner su punto de mira en África y establece una nueva estrategia,  jugar a dos bandas, por un lado consigue el apoyo de Massinisa prometiéndole el acceso al trono si conseguía entrar en África y derrotar a Cartago. Por otro lado, sin que Massinisa se enterara, se reunió con Sifax y consiguió un pacto en el que Sifax se mantendría neutral con respecto a la guerra de Hispania. Esto supuso que Giscon y Magon se quedaran solos, desprotegidos y con un ejército que de nada les servía contra el poderoso Escipión, ambos se vieron obligados a huir.

En el año 205 a.C la suerte sonríe a Escipión el Africano y consigue proclamarse cónsul del Senado Romano, y en entre los años 204 a 202 a.C recibe el título de procónsul.

En el año 203 a. C las tropas de Sifax y Giscon se esfrentan a las de Massinisa y Escipión, la batalla se conoce como la Batalla de los Grandes Campos, tuvo lugar en el norte de África, en Zama. Aníbal, que estaba en el sur de Italia decide ir al encuentro de su pueblo y pone rumbo a Cartago, la llegada de sus tropas por mar avivó el espíritu cartaginés y rompieron el pacto establecido con Roma tras la primera guerra púnica. Tras un intento de acuerdo fallido entre Escipión y Aníbal, la guerra vuelve a comenzar en el año 202 a.C, aunque esta vez es diferente, Roma cuenta con el apoyo de la caballería y de la infantería de Massinisa. La Batalla de Zama fue la más importante de la vida de Escipión porque consigue vencer a Cartago en África y recibiría por ello el apodo con el que pasaría a la historia, Escipión el Africano.

Aníbal firmará con Roma un tratado en el año 201 a. C con la esperanza de conseguir algo de tiempo para reconstruir al Imperio Cartaginés pero ya era demasiado tarde, en el año 195 a.C decide exiliarse voluntariamente. Roma resulta victoriosa, Sifax es alejado del trono numida y Massinisa ocupa su lugar. Las condiciones impuestas a Cartago fueron durísimas, tuvo que hacer entrega de toda su flota, ya fuera mercantil o de guerra, además se les impuso la sanción de no poder crear nuevos barcos ni armamento alguno y, llegado el caso en el que tuvieran que defenderse, debían de pedir permiso al Senado Romano, las sanciones económicas a modo de tributos y pagos también fueron altas, Cartago se apagaba poco a poco, tras la II Guerra Púnica ya no tenía el esplendor ni el poder de tiempos pasados pero subsistía.

Guerras Púnicas, situacio tras la II guerra púnica

Roma por su parte estaba en pleno apogeo, había conquistado el levante y sur peninsular, para organizar el nuevo territorio decidió crear dos nuevas provincias Hispania Citerior e Hispania Ulterior. La expansión por la Península Ibérica era un hecho pero antes debía de destruir definitivamente a los cartagineses. El simple hecho de que Cartago no terminara de sucumbir era motivo suficiente para el orgullo romano y no tardarían en provocar y declarar la III Guerra Púnica.

Atrás                                                                                                           Arriba

La llegada de Roma a la Península Ibérica, I Guerra Púnica

¿ Cómo llega Roma a Hispania ?

I Guerra Púnica

Es curioso como mientras los Astures seguían con una vida aparentemente apacible y tranquila, al otro lado de la Península Ibérica se comenzaba a fraguar una gran guerra entre dos grandes Imperios por el control de todo el territorio conocido, incluido el lejano norte cantábrico. Nos encontramos en la segunda mitad del s.III a. C, las sociedades más modernas estaban a lo largo del Mare Nostrum (Mar Mediterráneo) y una de las ciudades más importantes y poderosas era Cartago. Sus habitantes se llamaban cartagineses y su ciudad era una colonia fenicia del norte de África que podían presumir de ser una de las urbes más cosmopolitas, ricas e influyentes del momento. Cartago dominaba gran parte del comercio marítimo y era un puerta de acceso clave al continente africano, estaba al norte de Túnez.

Por otro lado estaba Roma, era una república igualmente poderosa aunque con mucho menos control del comercio por mar, Roma ansiaba dominar el Mediterráneo. Los generales y senadores que dirigían la República de Roma tenían grandes pretensiones de expansión, se consideraban a sí mismos el pueblo más civilizado y poderoso del mundo, más incluso que los ya vencidos griegos con sus ciudades – estado (Esparta y Atenas).

El pueblo romano descendía según la leyenda de Rómulo y Remo, hijos de Marte, dios de la guerra, a esta procedencia rendían honor con sus conquistas y su habilidad para presentar y ganar batallas. Realmente Roma como Estado se creó por la agrupación de tribus itálicas que se unieron y crearon una capital en la denominada Ciudad de las Siete Colinas. Roma comenzó como una ciudad que poco a poco se fue expandiendo tras conquistar y establecer alianzas con numerosas tribus vecinas.

Roma y Cartago en el s III aC - I guerra púnica

Cuando dos grandes ciudades de la antigüedad han tenido un mismo objetivo el resultado ha sido siempre el enfrentamiento. Roma y Cartago se encontraban en el punto de mira la una de la otra y la guerra entre ellas marcó el futuro de la Península Ibérica y de todos los pueblos que en ella vivían. Tales batallas se conocieron con el nombre de Las Guerras Púnicas, fueron tres grandes campañas que se desarrollaron entre los años 264 – 146 a.C.

La I Guerra Púnica (264 – 241 a.C) se desarrolló en Sicilia, Roma decidió recuperar el control de la isla ocupada por los cartagineses. Era el pretexto perfecto para lanzarse a la conquista del Mar Mediterráneo y asegurar el paso a África. Así fue como entraron en guerra las dos grandes ciudades del momento.

Durante la primera guerra púnica el senado de Cartago estaba dirigido por Hammón el Grande, durante la mayor parte de la guerra los generales cartagineses fueron perdiendo terreno. Al final de la campaña Amílcar Barca (padre del futuro Aníbal, Asdrubal y Magon Barca) fue puesto al mando y las cosas mejoraron para los africanos, sin embargo, aunque Cartago parecía que comenzaba a recuperarse, Hammón y los senadores cartagineses decidieron rendirse y firmar un pacto de paz desoyendo los consejos de muchos de sus generales.

Los romanos obtuvieron una gran victoria y, tras la I Guerra Púnica, a Cartago no le quedó más remedio que firmar un tratado de paz en el año 241 a.C en el que cedía la isla de Sicilia, la de Córcega y la de Cerdeña a la República Romana. Ambos bandos no se encontraban realmente satisfechos, los cartagineses habían perdido mucho territorio y para Roma la conquista de una isla dentro de sus fronteras naturales suponía un avance pero no era ni mucho menos su objetivo final.

Durante algunos años ambos bandos intentaron recuperar fuerzas tras las duras batallas libradas en Sicilia. La tensión era evidente, todos eran conscientes de que en cualquier momento las dos ciudades volverían a enfrentarse. Sin duda la peor parada había sido Cartago, además tuvo que sofocar una serie de revueltas internas causadas por el impago a los mercenarios que habían combatido para Hammón. Para recuperarse, Amílcar Barca realizó una serie de incursiones sobre la Península Ibérica dejando su vida en estas tierras. Su sucesor fue su yerno Asdrubal, este general fue el fundador de Cartago Nova (Cartagena) y consiguió ampliar las fronteras por el levante y el sur peninsular. En el año 221 a.C le asesinaron y le sucedió Aníbal Barca.

I guerra punica 264-241ac. Situacion de Roma y Cartago

Roma seguía su expansión por tierra, se rearmaba, preparaba a las legiones, inventaba nuevas maquinas de guerra y esperaba ansiosa a que Cartago cometiera un error. Ese día llegó en el año 219 a.C cuando Aníbal decide atacar Sagunto (Valencia), ciudad conquistada y “aliada” de Roma. Con el sitio de Sagunto comenzó la Segunda Guerra Púnica.

Atrás                                                                    Arriba

Los Dioses Astures y las creencias religiosas

Dioses Astures, Druidas y Rituales en la época castreña

Las creencias religiosas en la edad de hierro asturiana

Las creencias religiosas y los dioses astures conforman un mundo complejo, las interpretaciones actuales no dejan de ser hipótesis basadas en los datos obtenidos de los escritos romanos, en tradiciones celtas que muestran cierta similitud y en restos que aún pueden apreciarse en la cultura tradicional de Asturias. Dentro de este sistema religioso hay que diferenciar dos grandes grupos, por un lado está el mundo funerario y por otro el resto de rituales de la vida cotidiana, es decir dioses astures, druidas y otras figuras mágicas.

Uno de los aspectos más llamativos de la época castreña es la total ausencia de restos funerarios, tal es que llegó a decirse que los astures vivían pero que no morían. La falta de restos se justificaba con teorías basadas en que los astures usaban la incineración como ritual funerario pero la ausencia de restos crematorios, de campos de urnas con cenizas o de zonas específicas para tales ceremonias sigue intrigando a los investigadores. Lo único que demuestra la muerte de los astures son los restos de estelas funerarias, sin embargo no poseen restos humanos asociados, estas aparecen a partir del s.I y muchas de ellas poseen inscripciones en latín, por lo tanto ya poseen una clara influencia romana y no pueden considerarse propiamente astures. El único resto que he encontrado expuesto es un maxilar superior que puede verse en el museo arqueológico de la Campa Torres de Gijón.

Restos humanos durante la edad de hierro de Asturias

En los rituales de la vida cotidiana, lo que si parece estar claro es que todo giraba alrededor de los elementos de la naturaleza, los árboles, bosques, ríos y montañas eran considerados muchas veces como lugares sagrados y los dioses eran fuerzas naturales a los que se les ponía nombre. En el libro La España Sagrada se hace referencia a restos de inscripciones en estelas que podrían referirse a posibles dioses, un ejemplo es la encontrada en Tineo, donde aparece el nombre de Evedutonio Barciaeco, “Bracia” era una palabra prerromana usada para para indicar un terreno fértil y húmedo, con buena vegetación, esto llevó a plantear la hipótesis de un posible Dios de la Bracia o de la fertilidad de la tierra. Otra estela se encontró en Ujo con el nombre de Nimmedo Seddiago, la palabra “nimmedo” era usada para indicar un lugar sagrado, posiblemente un bosque.

Como se puede observar tales escritos son ya de época romana y es difícil saber el grado de exactitud con la realidad de la época. Los romanos llegaron a tachar a los astures de ateos, quizás por la ausencia de representación de las figuras de sus dioses mediante relieves, grabados, pinturas etc. Estrabón dice que solo rendían culto a una única divinidad sin nombre en las noche de plenilunio. Actualmente se cree que el panteón astur estaba formado por múltiples dioses que se reflejaban en la naturaleza. Algunos de los dioses astures más conocidos o nombrados son:

Deva era Diosa suprema, estaba relacionada con la tierra y la fertilidad, se le dedicaban oraciones en la lengua antigua, en ocasiones se la honraba tirando un puñado de cereal al suelo o al fuego. Esta diosa de la tierra aun se recuerda en el nombre de lugares como El monte Deva, el río Deva o el concejo de Ribadeva.

La divinidad masculina más importante era Lug, dios supremo que poseía su propia festividad, era un día en el que celebraban Las bodas del Dios Lug, ceremonia que posiblemente se aprovechaba para realizar uniones matrimoniales y que tenían lugar durante el verano. Este dios puede recordarse en nombre de lugares como Lugones, Lugo de Llanera, Llugas. La procedencia de Lug sigue siendo desconocida, algunos autores dicen que era un dios que procedía de los Ligures, otros dicen que proviene de la palabra Lucus, que quiere decir bosque sagrado y, los romanos por su parte asemejaron este dios a Mercurio (dios mensajero del panteón romano).

La figura de Belenos se asocia a la luz, el sol y el fuego, se le honraba para que conservara el fuego del hogar con una fiesta característica de los pueblos agrícolas y pastoriles al inicio de la época de siembra y del ascenso del ganado a los puertos de montaña. Los romanos asemejaron esta figura con el dios Apolo y, actualmente se le recuerda en lugares como Beleño, Belén de Ponga o Beloño de Gijón entre otro.

Candamo o Cernunos eran el mismo dios pero nombrado de manera diferente, es el dios de la caza, de la vegetación, de los animales, de lugares fronterizos y de los bosques, se le recuerda en el nombre dado a lugares como Candamo, Candamín, Candás etc. Este dios evolucionó en la mitología asturiana adoptando el nombre de Busgosu, guardián del bosque.

El Dios Aramo es el que protege las encrucijadas de caminos, se le recuerda en el monte Aramo donde hay una importante necrópolis dolménica y por lo tanto ya era un lugar sagrado antes de la época castreña.

Segono era una culebra con cabeza de castrón, nombre parecido a la localidad de Següenco en Cangues de Onis, el oriente de Asturias posee múltiples leyendas de cuélebres (serpientes aladas) que podrían tener su origen en este dios antiguo. Este personaje pudo evolucionar en el actual cuélebre de la mitología asturiana. Cerca del mirador de Següencu está el pueblo de Onao, no hace mucho una de las mujeres más mayores del pueblo me contaba una historia sobre un cuélebre que, cuando salía de la cueva, cubría los cuatro picos del valle ensombreciendo el día.

Vindonius el blanco era otra figura poderosa, la propia cordillera cantábrica era conocida como el Mons Vindius, siempre blanca con sus nieves perpetuas.

dioses astures - Mons Vindius - Picos de Europa

Picos de Europa, vistas desde Onao (Cangas de Onís)

Taranis, Taranos o Teleno (Toleno o Tilleno) es el dios del trueno, de las tormentas y de la fuerza. Los romanos lo asemejaban con Hércules y dio nombre a localidades como Teleña en Cangas de Onís, Teleno en Riosa o Taraña en Siero.

Tutatis es un dios de descendencia gala que los romanos identificaban con Marte, era el dios de la guerra y protector en la batalla junto con Cosu, protector a su vez del castro y que dio nombre a localidades como Caso y Caxous en Valdés o a Campocasu.

Hay muchos otros dioses de los que se tienen menos referencias como Epona Diosa de los equinos, Brixit Diosa sanadora, de las artes y del hogar, Navia ninfa del agua, Glan Diosa de la pureza etc. Pese a la gran cantidad de dioses que conforman el panteón astur es difícil identificar cuales son propiamente indígenas y cuales fueron adoptados de otras culturas, tampoco se sabe si todos fueron adorados o si cada tribu poseía su propia manera de denominar a las diferentes divinidades.

Ya hemos mencionado anteriormente la importancia del bosque como lugar sagrado de reunión pero, de forma individual, cada árbol representaba un valor concreto.

El Roble Carbayo, especie autóctona, es símbolo de realeza, guardián de la justicia, cuando se juraba se hacía ante un carbayo, era un árbol predilecto para los druidas como se menciona en la cita de Plinio el Viejo:

…nada tienen más sagrado que el muérdago y el carbayo. Eligen los bosques de estos árboles para hacer sus ritos, que no hacen si los árboles no tienen hojas… tras preparar sus sacrificios y el banquete bajo los árboles, traen dos terneros blancos sin cuernos. Con su túnica blanca un druida sube por un árbol para cortar muérdago con su hoz de oro, otros lo reciben. Después matan a los terneros en sacrificio y piden la recompensa posterior a sus dioses…

dioses astures - roble sagrado - Bermiego

Carbayo centenario de Bermiego, Asturias.

dioses astures - roble sagrado de Tineo

Carbayo centenario de Tineo, Asturias.

Actualmente el carbayo es el símbolo de Oviedo y a sus habitantes se les conoce como carbayones, una leyenda cuenta que, una vez, una mujer vestida de negro se acercó y abrazó el Carbayón de Oviedo, de repente comenzó a tener convulsiones, cayó al suelo y desapareció.

Otro árbol de gran importancia para los astures era el tejo, símbolo de oscuridad y penumbra, era un árbol relacionado con la muerte. Su sabia venenosa era usada para untar las puntas de flecha y herir mortalmente al enemigo, también era usado para suicidarse en la batalla como último recurso, los astures creían que era mejor estar muerto que vivir esclavizado o sometido.

dioses astures -árbol sagrado, tejo de Bermiego

Tejo Centenario de Bermiego, Asturias.

Los animales también poseían su propia simbología, la lechuza o curuxa anunciaba la muerte de un enfermo cuando rondaba cerca, el cuervo era considerado pájaro de mal agüero, el jabalí representaba la fuerza, los caballos eran usados para sacrificios, siendo los blancos los mas valorados por su escasez, los salmones eran símbolo de sabiduría… Sin embargo muchas de estas creencias han llegado a nosotros a través de la tradición popular siendo difícil concretar cuando aparecieron y a qué rituales podrían ir asociados.

Como en todo sistema religioso existía una simbología a base de signos o figuras de protección. En el castro de Noega (Campa Torres de Gijón) se encontraron amuletos fálicos que se relacionan con la fertilidad, por lo visto llevar este colgante o situar el amuleto en un lugar adecuado propiciaba la procreación.

dioses astures y amuletos sagrados en la edad de hierro 

dioses astures y amuletos de la edad de hierro asturiana

La representación de figuras humanizadas durante la época castreña sigue estando asociada al mundo religioso,  algunos ejemplos son la estela funeraria del Antropomorfo de Aro o la cabeza del Castro de San Chuis.

creencias de los astures - antropomorfo de Aro

Cabeza del castro de San Chuis - dioses astures

Era común entre las estelas vadinienses del s.I – III del oriente de Asturias la representación de caballos o ciervos, elementos vegetales y círculos concéntricos a modo de discos solares. Estos elementos suelen asociarse a elementos de guía y  protección ante el mundo de los muertos.  Un ejemplo es la estela de Septimio Silo encontrada en San Juan de Beleño (Ponga).

dioses astures y creencias religiosas - estela funerario Septimio Silo

Dice: Monumento a los dioses manes. Elio se lo dedica a su hermano Septimio Silo, muerto a los 35 años. Que la tierra te sea leve (en el cuerpo del caballo, a Lucio Septimio Silo que te valla bien).

Generalmente cuando se habla de símbolos astures a la mayoría se nos vienen a la cabeza elementos célticos como triskeles, flores de agua y símbolos lunares o solares. El triskel es un símbolo tradicional en toda la Cordillera Cantábrica y según dicen significa la unión entre pasado, presente y futuro, era usado como símbolo de protección. Las flores de agua están asociadas a la luz y a la abundancia, eran un símbolo de prosperidad. Esta simbología siguió usándose durante todas las etapas posteriores y aún hoy pueden verse triskeles, flores de agua y caballos tallados en los horreos asturianos y en alguna que otra iglesia prerrománica y medieval.

dioses astures y creencias religiosas - simbolo celta flor de agua

Iglesia de Abamia, flor de agua grabada en una de las ventanas

El sistema religioso de los astures posee una fuerte influencia céltica y parece estar marcado por los solsticios (21 de diciembre y 21 junio) y equinoceos (21 septiembre y 21 de marzo), los eclipses, las fases lunares y el paso de las estaciones como motivos clave para la celebración de rituales y festejos. Está aceptado que el calendario astur seguiría la misma línea que el Coligny celta (rueda del año), se trata de un calendario lunar que dividía el año en dos grandes mitades, una de luz y otra de oscuridad. El año se componía de 13 ciclos lunares, siendo cada ciclo de 28 días. Cada 5 años se completaba un lustro.

Durante el año había múltiples celebraciones y rituales donde participaba todo el castro y en los que la música y la danza poseían un papel importante. También se ha constatado la existencia de recintos termales y grandes piscinas prerromanas, destinadas posiblemente tanto a la higiene personal como a rituales relacionados con el agua y la purificación, ejemplo de este tipo de recintos puede verse en el casto de Coaña.

Todo el sistema religioso debía estar dirigido por la figura del Druida o Augur, era el guía espiritual y una de las personas más importantes del castro junto con la figura de la curandera o sacerdotisa, que podría ser o no la misma persona. Está aceptado que los augures conformarían una clase social aparte, respetada y temida, eran personas que conocían el uso medicinal de las plantas, sus propiedades alucinógenas, el funcionamiento de las estaciones, conocían el movimiento de las estrellas…, eran los científicos de la época y usaban todo ese conocimiento para predecir acciones o hechos futuros y para comunicarse con un mundo al que solo ellos tenían acceso.

Se sabe que en épocas concretas del año de realizaban grandes migraciones druídicas donde todos los druidas de los diferentes pueblos europeos se desplazaban a un lugar acordado en secreto para realizar sus reuniones mágicas, uno de estos lugares era Neuvyeu – Suillas en Francia, donde actualmente se levanta la catedral de Chartes. El clan druídico conformaba en realidad una gran escuela de filósofos y científicos que, en esta época, eran considerados grandes magos con poderes inalcanzables para el resto de la población. Cada druida elegía a un acolito al que transmitiría todo su conocimiento, siempre de forma oral y a través de la experiencia, la formación como druida duraba, al menos, 20 años.

A partir de la llegada del Imperio romano los clanes druídicos sufren dos períodos, antes y después de la llegada del cristianismo como religión oficial de Roma. Hasta el s.V d. C los romanos eran politeístas, poseían un gran panteón de dioses, semidioses, héroes y otras figuras mitológicas. Durante este período tenían la creencia de que si vencían a un enemigo era porque los dioses de ese pueblo habían preferido apoyar a Roma antes que a su propia gente, además parece que había un cierto respeto o temor hacía la figura de los sacerdotes, en general se procuraba obtener sus favores antes de darles muerte. A partir del S.V Roma declara el cristianismo como religión oficial y los nuevos sacerdotes declaran a los clanes druídicos herejes, peligrosos, conocedores de la magia oscura, eran brujas y hechiceros, se les atribuyeron múltiples adjetivos que los desprestigiaban, fueron perseguidos y quemados en hogueras, con ello la sociedad perdió gran parte del conocimiento que durante cientos de miles de años se había ido transmitiendo.

Atrás                                                                                    Arriba

Industria de los Astures

La industria de los astures en la edad de hierro

 Minería y metalurgia en la edad de hierro

En plena Edad de Hierro la minería es una actividad en auge y muy especializada, son muchos los minerales que se extraen, hierro, cobre, plata, oro, mercurio, azabache, carbón, zinc, cinabrio, estaño…. la riqueza mineral de Asturias es un hecho que ha permanecido presente a lo largo del tiempo. Las explotaciones mineras de los astures quedan nuevamente reflejadas en los escritos antiguos:

… natura regionis cerca se omnis aurifera, miniigue, chryscollae aliorum colorum ferax…Auri vicena millia pondo ad hunc modum annis singulis Asturiam, atque Gallaeci cum, Lusitaniam praestare, quidan prodiderunt; ita tu plurimum Asturia gigant, neque in alia parte terrarum lot saeculis haec fertilitas..

La región es natural rica en oro pero también abundan otros como la criscolla (Carbonato de cobre, es un mineral de color verde), el hierro…
Veinte mil kilos de oro da Asturias con Galicia y Lusitania todos los años, la mayor parte esta en Asturias que durante tantos siglos es fértil…
Plinio el Viejo

Hay que tener en cuenta que Roma siempre pensó que en Asturias había mucho mas oro que el que encontró finalmente, por otro lado los historiadores romanos siempre tendían a engrandecer el poder del Imperio exagerando sus conquistas, por tanto, en ésta referencia de Plinio se exagera enormemente la producción aurífera de los astures, en realidad la región de Asturias tan solo posee oro en las cuencas occidentales de los ríos Nalón, Narcea y Navia. Esto no quiere decir que los astures no realizaran una gran labor minera, algunas minas se explotaban antes de la llegada de Roma, ejemplo de ello son las del Aramo en Rioseco, El Milagro de Onís, Mina Consuelo, El Ceñal, Cabo Blanco… entre muchas otras. Algunos hornos dedicados a fundir el hierro se localizaron en Tineo, Cangas de Narcea o Boal.

Las herramientas de los mineros astures eran el hacha, el mazo, el pico y la punterola (barra de hierro con un ojo en un extremo por el que se mete un mango que se golpea con una maza para poder picar la pared con más finura).

industria de los astures, hachas mineras

En pleno descubrimiento y evolución de la minería, se presupone que era una actividad realizada por cualquiera que mostrara interés o habilidad, posiblemente no se diferenciaría por sexo o edad, al contrario, es muy posible que niños y mujeres astures participaran activamente tanto en la creación de galerías como pozos, una ventaja que presentaban ante los hombres fornidos era que, debido a su menor tamaño corporal, podrían introducirse mejor por los sitios estrechos.

Cuando el mineral se encontraba en la roca aparecía en forma de filones o de manera dispersa por la roca madre. Cuando se encontraba en la ribera de los ríos era consecuencia de la erosión que el agua ocasionaba en el subsuelo, en este caso aparecía en forma de pepitas de diferentes tamaños.

Los Astures realizaban varios modos de extracción, una minería bajo tierra basada en galerías y pozos verticales, y una minería en la orilla de los ríos, mediante la técnica del bateo.

Las galerías y cámaras subterráneas eran realizados por picadores que abrían los túneles hacia el interior de la montaña, para evitar derrumbamientos se reforzaba con mampostería y se iban sellando las cámaras no productivas con los escombros que se sacaban del resto de sectores. Una vez construida la galería y localizado el mineral se extraía con un procedimiento bastante peligroso, primero se incrustaban unas cuñas de madera en la roca, después se prendían para que la piedra se calentara al fuego, por último era enfriada rápidamente con agua para que resquebrajara. Con este método podían obtener grandes trozos de la beta que se transportaban al exterior en canastos, claro está que romper la roca siempre conllevaba el riesgo de que la galería se derrumbara.

La forma más conocida de extracción es el bateo a la orilla del río, el agua del río arrastra consigo minerales y otros elementos de la tierra por la que pasa, en el occidente astur aún hoy puede obtenerse pepitas de oro mediante el bateo. Esta técnica consistía en recoger arena del fondo del río con un plato, se removía con movimientos circulares de forma que las pepitas de oro, al pesar más, quedaban en el fondo de plato.

Algunos investigadores sostienen que pudo haberse dado una minería basada en la creación de pozos verticales, es una teoría no confirmada que cobró fuerza tras aparecer en Madrid una serie de pozos verticales de sílex de 20m de profundidad de época Neolítica. En el caso de Asturias podrían localizarse en Boinás (Belmonte de Miranda), donde se encontraron una serie de restos a unos 13 – 50m de profundidad.

En el occidente los astures extraían plata y oro, los dos minerales más codiciados por los romanos y que supusieron la excusa perfecta para la invasión del territorio, la minería del oro en época romana fue tan importante que se crearon cargos específicos como los Procuratores metallorum encargados de las zonas mineras o el Procurator auriarum, encargado específico de la minería del oro para los territorios astures y galaicos.

El cinabrio se extraía en la zona central de Asturias (concejo de Aller), era un mineral a partir del cual se obtenía el mercurio y también fue codiciado por los romanos ya que se usaba para purificar el oro, sin embargo su extracción es altamente tóxica y seguramente llevaría asociada unas cuantas enfermedades.

Es imposible hablar de la minería del oro sin mencionar la presencia del Imperio Romano debido a la enorme cantidad de tierra que removieron a partir del s.I d. C, los romanos usaban técnicas diferentes, más abrasivas y mucho más productivas. Aparece la minería a cielo abierto, en este caso se iba comiendo terreno a la montaña de fuera hacia dentro. Las trincheras y galerías bajo tierra eran mucho más peligrosas puesto que la tierra con el mineral se extraía de dentro hacia afuera, una de las técnicas más nombradas que tenían los romanos para extraer el mineral del interior de la montaña era la Ruina Montium, consistía en inundar las galerías abriendo unos depósitos de agua que se construían en la parte alta de la mina, al liberar todo el agua de golpe la presión rompía la roca y el agua arrastraba el mineral al exterior. Para separar el mineral de los sedimentos utilizaban las terrazas fluviales, eran escalinatas hechas en la ladera de la montaña sobre las que se arrojaban los sedimentos junto con litros y litros de agua, como el mineral pesaba más que el resto de elementos quedaba depositado en los escalones

La minería romana usaba esclavos como mano de obra, normalmente astures capturados en las batallas e incursiones. Ser destinado a las minas era uno de los mayores castigos, cuanto más se introducía un minero en la montaña menos posibilidades tenía de volver a ver el sol, en ocasiones se hacía prácticamente imposible volver al exterior y fueron muchos los que pasaron días, meses o años enteros bajo tierra. Estas personas extraían el mineral metidos en un permanente fangal helado, caminando por aguas subterráneas, iluminándose con una simple antorcha, durmiendo y haciendo sus necesidades dentro de la mina, comiendo cuando el romano al cargo consideraba el favor de llevarles alimentos, cosa que no ocurría todos los días, sobre todo si ya estaban a bastante profundidad, a todo esto hay que sumarle las enfermedades que se derivan por la malnutrición, la falta de higiene, las heridas sin curar, la continua inhalación de polvo, la falta de oxígeno y luz y los cadáveres que se abandonaban por las galerías. Si  algún astur conseguía sobrevivir y llegar a viejo, una vez que el esclavo dejaba de ser productivo, era enviado a las zonas de lavado, criba, bateo, construcciones de canales o drenajes, pero nunca abandonaría la mina.

Se calcula que, con las técnicas astures, por cada tonelada de tierra se podían extraer cinco gramos de oro. Roma, con su forma de minería, podía remover más toneladas en menos tiempo y, teniendo en cuenta que el trabajo estaba realizado por esclavos, las ganancias eran del 100%. El Imperio romano removió en Asturias 600 millones de metros cúbicos de tierra, según Santos Yanguas “la mayor actividad minera de la historia antigua”. Sin embargo nada de esto favoreció a los astures porque que la política romana era clara, extraer todo el mineral posible y enviarlo directamente por mar y tierra a la capital del Imperio.

De la minería se obtuvo la metalurgia, es decir, la trasformación del mineral en metal. Las fundiciones metalurgicas usaron principalmente dos tipos de horno, el de cubeta y el de chimenea, ambos de pequeño tamaño, con una solera excavada en suelo que no pasaría de los 50cm de diámetro, sus diferencias radican en su altura y anchura. Como excepción se localizaron hornos con sangrado de escoria. También destacan las cubetas destinadas a la creación de lingotes de bronce mediante vasijas – horno o vasijas de reducción, actividad que se complementaba con el uso de toberas por las que se extraía la escoria (restos no útiles del mineral). En el castro de Mohías se encontraron restos de una posible fragua pero en este caso sería ya de época romana, Mohías es uno de los castros construidos por los propios romanos y vinculado a la red de caminos que comunicaban las minas del occidente con los puertos costeros.

En Asturias, el uso de hierro se va incrementando a partir del s.IV a. C, algunos castros nos han dejado importantes restos, algunos ejemplos son el Picu de Caravia (Caravia) y el Picu Castiello de Moriyón (Villaviciosa), considerado uno de los mejores conjuntos de la edad de hierro. Pueden apreciarse diferencias entre las diferentes regiones asturianas. En el oriente comienza a ser el metal preferente, sin embargo en otras regiones de la zona centro el bronce parece ser el metal más codiciado, sobretodo para labores de orfebrería y para utensilios diarios como las ollas y cazos. En el occidente el oro es el metal por excelencia, sobretodo durante la época romana. La especialización de cada territorio es consecuencia de los recursos que podían obtener de la tierra en la que vivían.

La metalurgia llevó a la aparición del herrero, un personaje importante en el castro porque de él dependía la producción de espadas, cuchillos, artículos para el herraje y montura de los caballos, útiles de cocina etc.

industria de los astures - puntas en hierro

industria de los astures, pìezas de arreos

También se desarrolla la orfebrería como una actividad especializada, el orfebre era la persona que trabajaba los metales para obtener de ellos joyas muy apreciadas entre la población como torques, amuletos, collares, anillos, fíbulas,  pendientes… todo ello labrado a mano con motivos vegetales o escenas que parecen representar rituales.

industria de los astures, orfebreria en la edad de hierro industria delos astures - fibulas de la edad de hierro industria de los astures, la orfebreria del oro

El ejemplo mejor conservado es La Diadema de Moñes, fechada entre los siglos III – I a. C, hecha de oro, en ella que aparece una escena que representa dos procesiones de jinetes e infantes, con escudos pequeños, lanzas, puñales y cascos que acompañan a otros hombres que van a píe y que sostienen unas sístulas, es decir, unas vasijas con forma de pecho femenino que se usaban para realizar ofrendas relacionadas con rituales acuáticos, estos hombres parecen avanzar al lado de un río lleno de salmones, aves, caballos, perros… Se cree que esta escena representa un ritual religioso relacionado con algún tipo de sacrificio.

industria de los astures - orfebreria del oro - diadema de moñes

El crecimiento de la minería supuso el avance definitivo hacia etapas mas modernas porque podían fabricar mejores herramientas, más fuertes y más eficaces, gracias a esta actividad pudieron perfeccionarse otras como la agricultura, la ganadería, la pesca, la industria y también la guerra.

La cerámica castreña de los astures

Otra actividad importante entre los astures era la fabricación de piezas de cerámica que se clasifican en tres tipos básicos, las grandes tinajas dedicadas a la despensa y aprovisionamiento de agua, cereales, frutos secos etc, los útiles de cocina y por último una especie de cerámica indígena de lujo que imitaba tipos de decoraciones extranjeras, eran piezas encargadas por las clases altas de astures. La cerámica de los castros norteños se caracterizaba por ser gris o negra con ciertos tonos anaranjados, al principio aparecen con un nivel de calidad bajo pero poco a poco van consiguiendo una superficie bastante cuidada y brillante decorada a base de trazos geométricos. Las decoraciones se grababan cuando la pasta aún estaba fresca en la parte superior del utensilio.

A partir del s.I d.C la manufactura de cerámica experimenta una gran demanda, primero para abastecer a los campamentos romanos que ocupaban el territorio y, más adelante por el incremento del comercio con otras regiones.

industria de los astures - ceramica castreña

Atrás                                                                                   Arriba

 

Sociedad Astur – la caza y recolección

La sociedad astur

Caza y Recolección en la cultura castreña

Los Astures vivían en un territorio con grandes zonas boscosas y las tareas de recolección y caza seguían siendo un método importante para el abastecimiento de alimentos, de medicinas y para la obtención de otros recursos básicos como la madera.

En los inicios de la cultura castreña la recolección sigue siendo una tarea básica para completar la alimentación. Los productos recolectados dependían de la época del año. El invierno era la estación menos productiva y la recolección era limitada, consistía principalmente en raíces y alguna hierba.

En otoño se recogían las bellotas, algunos historiadores antiguos como Estrabón o Plinio el Viejo nos cuentan que molían las bellotas en unas cazoletas hasta convertirlas en harina, con ella elaboraban unas tortas de pan que podían ser almacenadas durante algún tiempo para así consumirlas poco a poco. Los molinos de grano manuales eran muy comunes en todo el territorio, en el Castro de Coaña se han encontrado un buen número de ellos. También hacen referencia a que solo comían una vez al día.

molino astur de granito, castro de coaña Molino astur de cazoletas, Castro de Coaña, Asturias

Otro fruto básico en la alimentación era la castaña, popularmente se ha venido aceptando que el castaño fue un árbol que introdujeron los romanos, sin embargo la arqueología ha demostrado que ya existían en Asturias mucho antes de la llegada de Roma, también es curioso el modo en el que los astures conservaban la castaña, se recogían recién caídas con el erizo que envuelve la castaña incluido y se guardaban en unos pozos previamente excavados en el suelo, luego se cubrían de musgos y helechos, de esta forma los erizos se iban abriendo siempre de arriba hacia abajo y las castañas del fondo no se estropeaban, cuando se necesitaban solo había que abrir el pozo y recogerlas de la parte superior, éste método les permitía conservar la cosecha durante casi todo el año. Otro producto que se recolectaba del bosque eran las setas, ya fuera con fines alimenticios o con fines alucinógenos para algún ritual.

Sociedad astur - tareas de recolección, setas

Durante la primavera y el verano era tiempo de recoger frutos frescos y otras hierbas, moras, fresas, hierbabuena, menta, manzanilla etc. Algunos podían desecarse como medio de conservación y otros se consumían en el momento, muchos de ellos además eran empleados como medicinas. También extraían miel, recurso bastante codiciado y nada fácil de obtener pues había que arrebatársela a colmenas salvajes que no solían ubicarse en zonas accesibles, normalmente había que subir a la parte alta de un árbol o de un risco, cortar los panales de miel y soportar las continuas picaduras, seguramente empleaban el uso de humo para calmar a las abejas (80.000 abejas por colmena), la miel era un producto muy valorado, no solo por sus propiedades medicinales, si no porque era una fuente de azúcares naturales con un alto valor nutritivo.

abejas - recolección de miel en época astur

La caza durante la cultura castreña se practicaba durante todo el año, las principales piezas destinadas a la alimentación era el corzo, el ciervo, el jabalí y cápridos, no hay que olvidar tampoco la caza de piezas más pequeñas como el conejo o las aves. También cazaban, lobos y osos, muy codiciados por sus pieles. El jabalí era una de las presas más importantes, se consideraba el animal familiar por excelencia, existía la creencia de que su caza transmitía al cazador la fuerza, energía y valor del propio animal, algo fundamental para poder entrar en combate. No es raro pensar en la idea de la caza del jabalí dentro de un posible ritual de iniciación para los niños de la tribu, tras el cual se convertirían en hombres. Dejando a un lado el carácter místico del jabalí, en realidad era una pieza que ofrecía una gran cantidad de comida, la arqueología ha podido localizar ahumaderos destinados a la conservación de la carne y es bastante posible que ya en ésta época se realizaran embutidos como medio de conserva.

caza del corzo - época astur

Se han constatado matanzas de caballos en época castreña pero se les atribuye un carácter ritual más que alimenticio, por otro lado los astures tenían fama de ser expertos jinetes a lomo de los asturcones y la figura del equino era bastante respetada, los escritos romanos hablan de Epona como una diosa equina aceptada entre los astures y Plinio nos habla de estos caballos de las siguiente manera:

In eadem Hispania Gallaica gens est et Asturica; equini generis hi sunt quos tieldones vocamus minore forma appellatos asturcones gignunt, quibus non vulgaris in cursu gradus, sed mollis alterno crurum explicatu glomeratio, unde equis tolutim carpere incursum traditur arte…
En la misma Hispania está el pueblo galaico y astur, crían una raza de caballos que los llaman tiledones y los asturcones de menor tamaño cuyo paso en marcha no es corriente, si no elástico debido a que extienden al mismo tiempo las patas de un lado, de aquí que a estos caballos se les haya educado en el arte del trote…
Plinio el Viejo

caballos - vegabaño - Sociedad astur

Las trampas de caza siguen siendo muy similares a los periodos anteriores, pozos con estacas, redes, emboscadas, lanzas, arcos, espadas y puñales eran los métodos usados junto a una buena coordinación del grupo de cazadores, una selección previa de las piezas de caza y el uso de caballos para dirigir las manadas hacia el lugar deseado. Los cazadores conocían los movimientos estacionales de las mandas y los lugares de paso, con ello ideaban tácticas que permitía cazar un buen número de ejemplares para abastecer al poblado durante una buena temporada.

Atrás                                                                  Arriba

Cultura castreña astur: ganadería, agricultura y pesca

Los Astures: ganadería, agricultura, pesca y marisqueo durante la cultura castreña

La ganadería se convirtió en una de las principales actividades de la sociedad astur y, aún hoy lo sigue siendo. Los pastores astures eran trashumantes y se desplazaban continuamente en busca de pastos para el ganado, sin embargo, en esta época el pastor no debe considerarse como el dueño exclusivo del ganado, es muy probable, al menos durante los inicios de esta nueva actividad, que los rebaños fueran comunes y, más tarde, con el concepto de propiedad privada, esos rebaños pertenecerían a las familias más importantes, en este último caso el dueño del rebaño podría ser el propio pastor o delegar en otra persona el duro trabajo de la trashumancia, realmente no se aprecia una ganadería privada hasta el s.I d.C con la llegada de los romanos.

cultura castreña - se gana terreno al monte para la ganadería

Con las actividades ganaderas en auge las poblaciones comienzan a ganarle terreno al bosque en favor de las zonas de pasto, esto establece nuevas divisiones territoriales, cada unidad gentilicia explotaba gradualmente el espacio circundante alrededor del castro creando zonas de pasto para el invierno y, por otro lado, se trazaron caminos que servían como eje de intercambio entre los diferentes emplazamientos y para ascender a los pastos altos de montaña cuando llegaba el buen tiempo.

Los rebaños eran principalmente de cabras, animal que también era usado con fines rituales en honor de un dios que los romanos asemejaban a Marte. El uso de grasa como sustitutivo del aceite indica que el jabalí se llegó a domesticar y se creo la ganadería porcina, Estrabón habla en sus escritos de la calidad que tenían los jamones cantábricos y no es raro teniendo en cuenta la cantidad de bellotas que ofrecía la zona y las características de la raza del cerdo de tronco celta, similares al ibérico. Los astures se vestían con sayos y esta prenda se realizaba con lana de oveja así que también debía de existir el ganado ovino al final del hierro, en el año 301 d. C el precio de la lana astur se dispara según se refleja en el Edicto Máximo de Precios de Diocleciano. El ganado bovino también tenía un peso importante, a la figura del toro – vaca se asociaba a la diosa Nabicca en honor a la cual se le realizaban sacrificios de este animal.

Cultura castreña - La ganadería

Una ganadería tan variada ofrecía gran cantidad de recursos como carne, leche y sus derivados, pieles, astas, tendones para cuerdas etc. En los casos en los que se usaban caballos o bóvidos para el transporte y para arar, se reducía la carga de trabajo y se agilizaba enormemente la tarea. Una gran parte del castro estaba dedicado a la estabulación de los animales, ya fuera en zonas comunes en la parte alta del castro, en corrales anexos a las viviendas o en otras zonas preparadas para ello a modo de cuadras comunitarias.

La agricultura durante la cultura castreña tiene sus inicios con los cereales y se ha considerado una actividad bastante escasa en general, a los astures se les atribuyen saqueos a otros pueblos vecinos, como los Vetones, como la principal forma de obtención del cereal, en especial del trigo. Sin embargo esto no quiere decir que no se cultivara, está constatado el cultivo de algunas legumbres como los guisantes, del lino, del mijo, de la cebada, el centeno y la escanda. El trigo por su parte era más difícil de cultivar debido a la alta humedad y, al escasear, la forma más fácil de conseguirlo era quitándoselo al vecino más cercano, los Vetones eran unos de los principales productores de trigo y lo hacían de forma comunitaria, es decir, todo el cereal se almacenaba junto, esto lo hacía aún más sencillo, los astures solo debían esperar un buen momento en el que no hubiera demasiada gente, entrar en el almacén, coger todo el trigo que fueran capaces de transportar y volver lo más rápido posible, los escritos romanos cuentan que estas incursiones eran un hecho bastante habitual y, una vez que Roma sometió a los Vetones, usaron este factor como un motivo más para justificar las guerras astur – cántabras.

Los campos de cultivo durante la cultura castreña podían consistir en pequeñas granjas familiares o en campos comunitarios asociados a poblados que se encargaban de abastecer a otros castros mayores, un ejemplo de este último caso se representa en los castros de Serín y de Castiello, ambos asociados al castro de Noega en la Campa Torres de Gijón.

La agricultura de cereales era rotativa, cada año se variaba el terreno para no agotar la tierra. Primero se preparaba la tierra, se limpiaba de hierba y se realizaban los riegos usando como herramientas la azada y el pico, después se sembraba el grano de cereal que se había guardado de la anterior cosecha. Cuando la planta estaba lista para cosechar se realizaba la siega con hoces de mano, se iban cortando los tallos y se juntaban en grandes manojos para trasportarlos a la zona destinada a separar el grano del resto de la planta. Posteriormente se realizaba la trilla, los manojos se colocaban en el suelo y se iban golpeando las puntas de las plantas para que el grano cayera al suelo, para ello se usaba el mayal (palo que tiene un extremo móvil) o una horquilla de madera. Una vez que se desprendía todo el grano se recogía la hierba sobrante y se le daba al ganado. El grano se recogía con un rastrillo y se colocaba sobre un paño en un lugar seco, cuando se secaba del todo se pasaba por una criba para deshacerse de las impurezas. Para conservarlo se guardaba en sacos, tinajas de cerámica o recipientes de madera, también se molía y se guardaba a modo de harina.

Según avanza la edad de hierro, sobre todo a partir de la llegada de los romanos, muchos de los campos de cultivo quedan en manos de unos pocos poderosos, se usaban a los esclavos y algunos jornaleros como mano de obra y la cosecha era íntegra para propietario del terreno.

La pesca y el marisqueo eran actividades muy importantes. En los castros interiores podían realizar estas actividades en el río, destacando la pesca del salmón y de la trucha. Los castros costeros poseían muchos más recursos, podían pescar en la costa o en mar abierto y recoger todo tipo de mariscos y moluscos.

pedreru ribadeva, Aturias - cultura castreña

Las embarcaciones pesqueras consistían en un armazón de madera que se cubría con pieles curtidas a base de corteza de roble, para que éstas fueran impermeables se engrasaban con grasa animal y para mantenerlas fijas se sujetaban con un sistema de correas, la proa de la embarcación también quedaba recubierta por una capota. Para mantener el barco equilibrado le colocaban una quilla de madera. Los remos eran una herramienta indispensable para dirigir el barco pero también poseían velas de cuero para aprovechar la fuerza del viento y ganar velocidad. Las anclas consistían en lastres hechos con grandes bloques de piedra. Las herramientas de pesca consistían en redes, cañas y arpones.

Cultura Castreña - Anzuelos de pesca

La pieza de pesca más sorprendente por su tamaño y fuerza era la ballena. La caza de la ballena era una actividad comunitaria que exigía el trabajo colectivo de varios pescadores. La ballena adulta era una presa muy difícil de matar y transportar, por eso era mejor localizar alguna que estuviera con su cría, los ballenatos eran más asequibles. Cuando se divisaban a las ballenas cerca de la costa los pescadores armaban sus barcos con arpones que unían a la embarcación con cuerdas. Todos los barcos del castro salían a la mar, elegían al ballenato y le lanzaban una lluvia de arpones, como las ballenas tienen una capa de piel muy gruesa en realidad no lo mataban, el ballenato quedaba apresado sin poder liberarse de los arpones pero aún lucharía un buen rato. La técnica de los pescadores consistía básicamente en aguantar hasta que muriera por agotamiento, claro está que todo esto había que hacerlo evitando a la gran ballena madre, es muy posible que mientras unos capturaban a la cría otros intentaran distraer o contener a las ballenas adultas.

cultura castreña - hueso de ballena

Como se trataba de una pesca conjunta su reparto era igualmente comunitario y seguro que semejante captura iría acompañada de algún tipo de celebración a modo de comida colectiva. El preparado de la ballena era un proceso bastante laborioso y de ella se aprovechaba todo, para poder usar la carne primero se hervía durante dos días a fuego vivo, luego se enfriaba, se ahumaba y, al final, se conservaba en grandes toneles. La grasa de ballena, a pesar de su olor pestilente, era un buen aislante para las pieles, servía como combustible para las antorchas y se usaba para hacer jabones. Por último se aprovechaban los grandes huesos como vigas, armazones o dinteles de las cabañas.

La ballena era una presa poco usual, su captura era un hecho singular en cualquier poblado, la base de la pesca estaba por tanto en otras pesas de menor tamaño como las chopas, las lubinas, los pulpos, los calamares y en el marisqueo de percebes, llámparas (lapas de mar), oricios (erizos de mar), mejillones, berberechos etc.

La alimentación de los astures se complementaban con la caza y la recolección, dos tareas que seguían siendo importares durante la cultura castreña. A estas actividades les dedicaremos el siguiente post.

Atrás                                                                       Arriba

Curiosidades de la sociedad Astur

La sociedad Astur

Curiosidades de la vida diaria de los astures

Algunos aspectos de la vida cotidiana de la sociedad astur se dejaron reflejados en los escritos romanos, éstos nos cuentan que la bebida principal era el agua, se envasaba en grandes tinas de cerámica que se enterraban a medio cuerpo en suelo terroso para mantenerla fresca, también destilaban una especie de cerveza llamada Zythos hecha con centeno fermentado. Celebraban banquetes en los que ocupaban un determinado sitio en función de la edad y del estatus social, lo mismo ocurría en el interior de cada vivienda, se sentaban en semicírculo, en un banco adosado a la pared y comían en el mismo orden de importancia, este modelo de banco evolucionaría en el futuro escañu asturiano.

sociedad astur - banco de una cabaña astur, Castro de Coañasociedad astur, reproducción de una cabaña

Dormían en colchones fabricados a base de paja seca y pieles que colocaban en el suelo, cerca del llar para soportar el frío, algunos castros muestran viviendas de dos plantas, pero no puede saberse si la planta superior se dedicaría a habitación o a almacenaje. No disponían de zonas de aseo privadas, la higiene era algo que se realizaba en el río o en baños públicos, pues como se constata en castros como Coaña, ya existían recintos termales y piscinas prerromanas, sin embargo esto no impidió que los romanos consideraran a los astures gente sucia y despreocupada.

la sociedad astur - piscina granito

Una de las cosas que más pareció sorprender al historiador Estrabón era el uso del orín para la higiene bucal, dejando constancia de que jamás en la celtiberia había visto semejante cosa para sanear las encías. También se deja constancia de casos en los que, cuando una persona enfermaba y no se conocía la causa, se sacaba al enfermo al los caminos con la esperanza de que alguien que lo viera conociera la cura. A los condenados a muerte se dice que los despeñaban y a los patricidas que los lapidaban. Estrabón fue uno de los historiadores romanos que dejó por escrito el modo de vida astur. En el libro La Cantabria puede verse el siguiente extracto:

Ver escrito de Estrabón, ¿ Cómo eran los astures ?, extracto La Cantabria

Los astures comerciaban tanto por mar como por tierra, el propio ir y venir de la gente creo caminos que comunicaban los diferentes castros pero también se crearon caminos empedrados antes de la llegada de los romanos.

El comercio interior estaba basado en el trueque de productos o en el intercambio de estos por lingotes o discos de plata, no será hasta la llegada de Roma cuando aparezca la moneda propiamente dicha como método para los intercambios comerciales. Entre los productos destacados encontramos telas, pieles, cerámica, joyas, útiles y herramientas. El comercio de tela evidencia una especialización, aparecen las hilanderas o hilanderos, personas encargadas de tejer la lana de oveja para hacer paños fuertes, suaves y de colores, principalmente blanco, negro y marrón, las madejas de lana se metían en agua con ceniza repetidas veces para conseguir que quedaran finas y suaves, luego se tejían en los telares hasta conseguir piezas de telas que fueran aptas para cortar y coser.

El comercio exterior se realizaba principalmente por mar, las rutas marítimas seguían la línea que conectaba el Cantábrico con los pueblos de La Bretaña Francesa y con las Islas Británicas. Es muy posible que también se mantuviera un comercio activo con los pueblos del Mediterráneo mucho antes de que llegaran los romanos; se han encontrado restos de objetos procedentes de estos pueblos en algunos castros pero que no ofrecen excesiva coincidencia entre ellos, este aspecto junto con la ausencia de restos similares en León o Castilla hace creer que posiblemente llegaran por mar. Entre los restos destaca la cerámica llegada desde Andalucía occidental perteneciente a pueblos celtíberos y otros restos de procedencia griega. Realmente la vía marítima resultaba mucho mas rápida de la terrestre para comunicarse con otras regiones y prácticamente igual de peligrosa ya que, cruzar la cordillera suponía tener que atravesar duras montañas, desfiladeros y ríos, soportar la nieve, el frío, el viento y tener que hacer frente a posibles saqueadores. El mar ofrecía menos esfuerzo aunque siempre se estaba a merced de las olas y el clima.

El grueso de la población de la sociedad astur se dividía en función del trabajo realizado, así encontramos cazadores, agricultores, ganaderos, pescadores, mineros, herreros, alfareros, orfebres y comerciantes como las principales actividades especializadas. A todas estas actividades iremos dedicando las sucesivas publicaciones.

La gestión político – administrativa está poco documentada y las referencias que existen son ya de eṕoca romana. Sin embargo podemos saber algunas particularidades sobre los pactos que realizaba la sociedad astur gracias a la tabla de bronce descubierta en Astorga. Se trata de un documento que recogía un pacto de Hospitalidad (hospitium) entre varias tribus de astures augustanos, no se conoce la fecha de realización pero si se sabe que este pacto fue renovado entre los años 27 – 152 d.C.

En época prerromana se cree que este tipo de pactos eran verbales, públicos, igualitarios y se acompañaban de algún tipo de ritual donde los dioses actuaban como testigos. En época romana este tipo de alianzas se empiezan a realizar por escrito y adquieren rasgos político – administrativos y militares más jerarquizados. En el caso de la tabla de Astorga aparece el siguiente texto:

Siendo cónsules Marco Licinio Craso y Lucio Calpurnio Pisone. En las IIII kalendas de mayo (28 de abril del 27 d.C).

La familia de los Desorncorum, de la gens de los Zoelas, y la familia de los Tridiavorum, también de la gens de los zoelas, renuevan el antiguo pacto de hospitalidad y quedando todos bajo su protección y clientela, también sus hijos y sus descendientes.

Lo firman Arausa, hijo de Blecaeno. Turaio, hijo de Cloutio. Docio, hijo de Elaeso. Magilón, hijo de Cloutio. Bodecio, hijo de Burralo. Elaeso hijo de Clutamo, por medio de Abieno, hijo de Pentilo, magistrado de los Zoelas. Hecho en Curunda.

Bajo el consulado de Glabrión y de Homullo, el 5 de los idus de Julio (11 de Julio del año 152 d.C), la misma familia de los Desoncorum y la familia de los Tridiavorum recibieron la misma clientela y el mismo pacto, de la gens de los Avolgigos a Sempronio Perpetuo Orniaco, de la gens de los Visaligos a Antonio Arquio y de la gens de los Cabruagénigos a Flavio Frontón ambos Zoelas. Lo realizaron Lucio Silón y Lucio Flavio Severo. En la ciudad de Asturica Augusta.

Los pactos de Hospitalidad consistían en la obligatoriedad de acoger amistosamente a otras familias y proporcionaba prestigio a la persona que acogía a los visitantes. Con este pacto ambas parten adoptaban una serie de obligaciones con respecto al otro. Era una forma de establecer alianzas.

Es este pacto varias familias de Zoelas,  tribu astur que habitaba el norte de Portugal y parte de la actual Zamora, se comprometen a establecer y respetar un pacto de hospitalidad brindándose mutua protección, pero también se establece la clientela, un detalle que implicaba una jerarquía militar donde una familia quedaba subordinada a otra.

Atrás                                                                                   Arriba

Jerarquía en la sociedad de los astures

Líderes, Druidas y otras figuras de poder en la sociedad de los astures

Como comentamos en anteriores ocasiones los Astures eran una gran tribu que englobaba 4 Gens (Albiones, Pesicos, Lugones y Vadinienses)  y cada uno de ellos a su vez se componían de varios clanes. El modo de vida de dichos clanes constituye el sistema social del momento. Cada clan se repartiría por varios castros próximos entre sí y cada castro formaba una unidad gentilicia donde el conjunto familiar ocupaba un lugar primordial ya que era la base de la comunidad tribal. Cada unidad familiar se componía de madre, padre, hijas e hijos, la media solía ser de cuatro personas, todos vivían en una única vivienda y compartían el espacio hasta que los hijos/as decidían crear su propia familia. Estas unidades familiares eran matriarcales.

La mujer poseía un papel muy relevante en las decisiones que tuviera que adoptar la familia, en las del castro y en las del clan, por ejemplo, a nivel familiar eran las hermanas las que debían dar su consentimiento y aprobar la mujer elegida por el hermano y poseían el derecho de ser ellas quien eligieran a dicha mujer. A nivel del castro participaban en las asambleas, representaban cargos religiosos y luchaban si era necesario junto con los hombres.

«Para impedir el saqueo de las ciudades las mujeres luchaban con los hombres manejando las armas igual que ellos, sin suplicar ni gritar cuando eran degolladas…»
Bruto Galaico

La mujer astur ha sido definida por los historiadores romanos como duras y fuertes, los escritos nos cuentan algunas de sus particularidades, por ejemplo, cuando parían lo hacían allí donde aconteciese y en silencio, evitando mostrar dolor, una vez solucionado el parto el bebé era entregado al padre quién debería de pasar con él esa primera noche, el objetivo era crear un vínculo padre – hijo similar al que poseen madre – hijo, este ritual se conoce como La Covada, pese a la importancia dada a la figura paterna el futuro niño/a tendría como tutor oficial a su tío materno, esto denota la importancia que se daba a la herencia materna.

Si la mujer astur representaba la vida social del castro, el hombre astur representa la defensa del mismo, cada castro poseía un líder militar que presidía las asambleas y que era el encargado de mantener las relaciones con otros clanes participando en los consejos tribales. Los jefes tribales poseían un adorno especial que los identificaba, era el torque, un collar abierto que se asocia al dios astur Cernunos y al poder que representaba, es un sello de identidad que se usó principalmente entre los s. VI a.C – s.I d.C.

sociedad de los astures - torque, collar de los líderes astures

Dentro del castro se le daba mucha importancia a la figura del gran guerrero y todos solían dar bastante bombo a sus hazañas y conquistas, el hecho de ser considerado un guerrero fuerte y valeroso implicaba la posibilidad de ascender socialmente y poder participar en las asambleas, consejos y quizás algún días convertirse en jefe tribal. Está bastante aceptado que dicha jefatura se transmitía a través de la línea materna, es decir, el nuevo jefe sería o el hijo mayor o el esposo de la hija mayor, sin embargo no se descartan que se accediera a este cargo de otras formas.

Los consejos tribales no se conocen hasta la época romana, esto no significa que no se hubieran realizado con anterioridad, simplemente no hay documentos escritos u otras representaciones que lo verifiquen. Con la llegada de Roma en el s.I se documentan al menos tres grandes reuniones tribales o consejos de astures, eran asambleas en las que los diferentes líderes se unieron para aumentar sus fuerzas y hacer frente al Imperio.

Si en épocas anteriores la colaboración humana era una necesidad indispensable para sobrevivir y evolucionar, a partir de la edad de los metales, con el aumento de la propiedad privada, de las riquezas individuales y de una sociedad más jerarquizada también se incrementan las actividades bélicas en el territorio, tanto que el arte de la guerra es ahora una actividad tan especializada como en su día fue la caza. Los escritores romanos son la referencia más directa que tenemos sobre cómo eran los guerreros astures, en dichos escritos se destaca que tanto hombres como mujeres participaban en la guerra, algo que sorprendía bastante a los romanos, a los hombres astures se les describe con una larga melena, ponían una cinta en la frente cuando tenían que entrar en combate, vestían comúnmente con una prenda conocida como sagum, era una especie de manto con el que cubrían el cuerpo, generalmente de color negro o marrón, siempre llevaban consigo el veneno de tejo para untar flechas, lanzas o espadas con el fin de provocar un golpe mortal al enemigo, si el daño producido por el arma no era suficiente, la infección que se derivaría a causa del veneno no encontraría cura posible, también lo usaban para suicidarse, los astures se caracterizaron por preferir el suicidio individual o colectivo antes que verse derrotado y sometido por el enemigo, ya fuera astur o extranjero.

sociedad de los astures - guerrero astur

Las armas utilizadas eran principalmente la honda, el arco, lanzas, hachas, falcatas, escudos y como característico de Asturias la espada de antena. No usaban armaduras de metal y, aunque es una desventaja a la hora de recibir y aguantar golpes, supone una ventaja al proporcionar mayor agilidad y rapidez para moverse, no había un uniforme oficial para el guerrero. Las habilidades demostradas por los guerreros astures fueron admiradas por los historiadores antiguos y los diferencian y destacan de otros pueblos “bárbaros” por su disciplina militar, sorprendiéndoles que poseyeran ese conocimiento sin que hubieran sido educados para ello. Floro, historiador del Imperio romano dejó escrito:

Hic duae validissimae Cantabri, Astures immunes imperri agitabant
Las fuertes gentes cántabras y astures se agitaban inmunes al poder del Imperio

Los astures eran buenos realizando emboscadas, su conocimiento del terreno era una ventaja importante, Asturias es una tierra irregular, con mucho desnivel, con frondosos bosques, altos acantilados, pozos que se abren en la tierra, ríos profundos con un gran torrente… El conocimiento de toda la zona facilitaba la elección del lugar para presentar batalla. En los bosques se construían plataformas de vigilancia sobre los árboles en las que siempre había disponible dardos, flechas o lanzas; usaban las mismas trampas que empleaban para los grandes animales como técnica para impedir el avance del enemigo; esperaban agazapados, en silencio, sin mover un músculo para pillar a la avanzadilla enemiga por sorpresa, rodearla y desestructurar su formación haciendo que cundiera el pánico entre los soldados del bando contrario.

Cuando combatían en la montaña contaban con otros elementos de su lado, los pasos estrechos, las gargantas, acantilados y las horas de niebla eran sus mejores aliados, solían esperar al enemigo escondidos en la pared de la montaña, a una altura superior al camino de paso para que, cuando el enemigo intentara cruzar, ante la imposibilidad de retroceder si era un ejercito numeroso, tuvieran que avanzar y sortear lluvias de flechas, piedras, lanzas… En ese tiempo los pasos de montaña eran bastante angostos y, en el caso del ejercito romano hay que imaginarse a miles de hombres, caballos y carretas avanzando por un camino estrecho, pedregoso, con nieve, lluvia, viento… Encontrarse con una emboscada en esta situación era bastante peligroso, la imposibilidad de retroceder debido al gran número de viajantes tan solo permitía avanzar, pero si encima te llovían piedras, lanzas y flechas el asunto se complicaba, los caballos se encabritaban asustados aplastando a sus propios dueños, los hombres se desconcertaban al no saber a donde dirigirse y muchos se despeñaban, a esto se sumaba las bajas que había por el alcance de los proyectiles astures, muchas carretas terminaban en el fondo del acantilado, si además le sumamos la presencia de niebla el desconcierto era total ya que no podrían ver nada, ni quién les atacaba, ni desde dónde y lo peor es que tampoco podrían ver por donde seguía el camino. Los Astures eran muy cocientes de su inferioridad numérica cuando llegaron los romanos e hicieron uso de sus mejores habilidades, pronto se dieron cuenta que, frente a un ejército tan numeroso que recibía constantemente refuerzos, era más fácil herirlo que matarlo, el tejo vuelve a mostrar un papel muy importante ya que, un ejercito que tiene que cargar con sus heridos se vuelve más lento y menos efectivo, este factor fue otra de las técnicas usadas por los astures para hacer frente al Imperio.

La caballería astur fue otro aspecto que sorprendió a los historiadores romanos. Montaban sobre caballos conocidos como asturcones, una raza de color negro – rojizo, pequeña pero fuerte y acostumbrada a moverse con una gran facilidad entre los árboles del bosque y entre las rocas de la montaña. La forma de combatir de los jinetes astures era diferente a lo habitual y los romanos la denominaron como el cantabricus circulus o círculo cantábrico.

la sociedad de los astures - circulo cantabrico de la caballería

La caballería armada con jabalinas formaba dos grupos, el ataque consistía en que cada grupo se dirigía en hilera sobre los flancos del enemigo y a una cierta distancia lanzaban las jabalinas y retrocedían cubriéndose con el escudo de forma circular para poder recargar o para cambiar de jinete. Cada grupo giraba en un sentido, el que atacaba el flanco derecho giraban de izquierda a derecha y los que atacaban el flanco izquierdo giraban de derecha a izquierda, según realizaban estos movimientos el círculo se iba cerrando con el fin de estrechar el cerco. En ocasiones se describe como dos guerreros astures compartían un mismo asturcón, de este modo había un caballo con dos jinetes, con esta táctica uno de los guerreros desmontaba del caballo para combatir a pie mientras que el otro cabalgaba alrededor para apoyar a su compañero, esto permitía acosar más al enemigo y que los guerreros astures pudieran turnarse entre el caballo y el combate a pie.

Dentro del castro también residían otras personalidades importantes en la vida socio-política, que podían ser o no líderes, pero que desempeñaban un papel fundamental dentro del sistema social, son los narradores, sanadores y augures o druidas, cargos que podían recaer en una misma persona o repartirse entre varias.

La narración era la principal forma de transmisión del conocimiento, y por lo tanto aquellas personas conocedoras de la historia, de los cuentos y de las leyendas se encargaban de transmitir esas tradiciones a las futuras generaciones.

Los augures o druidas eran un clase específica dentro la gran tribu de los astures y, en realidad, dentro de todas las tribus con influencia celta. Eran los principales transmisores del conocimiento científico, dedicaban su vida al estudio del medio que les rodeaba con el fin de comprender los secretos de la naturaleza, las estrellas, el movimiento del cielo, la luna, el poder medicinal de las plantas etc. Cada druida transmitía ese conocimiento eligiendo a uno o dos pupilos, los elegidos algún día pasarían a formar parte del poderoso clan druídico y conocerían cosas que estaban prohibidas para la mayoría de los humanos pues, se piensa que, gran parte del conocimiento que adquirían solo podían compartirlo con sus iguales, es decir, con otros druidas. En Europa están documentados movimiento masivos de druidas donde todos peregrinaban para reunirse en un punto concreto y tratar temas vitales del momento, incluso el Imperio Romano respetaba a los druidas como representante de los Dioses y evitaban atacarlos por si recaía algún tipo de venganza divina sobre ellos ya que se les atribuía toda clase de extraños poderes.

La sanadora o el sanador era un cargo que se transmitía, presuntamente, a través de la línea materna, en el caso de Asturias se cree que en su mayoría eran mujeres. Era una figura muy importante y muy respetada en el castro porque podía tratar afecciones graves, no solo conocían plantas medicinales, también tenían conocimientos quirúrgicos, arreglaban huesos fracturados, cosían las heridas y atendían a los enfermos e investigaban sobre su dolencia. Seguramente no todos los castros disponían de esta figura, la sanadora, además de atender a las personas de su poblado, seguramente se desplazaba según la solicitaran en uno u otro sitio.

La sociedad de los astures era por tanto un sistema jerarquizado dirigido por unos líderes tribales y espirituales que organizaban la vida cotidiana del castro, a todas las actividades de la vida diaria de los astures le dedicaremos el siguiente post.

Atrás                                                                                                   Arriba

Los Astures

Quiénes eran los Astures

Los Astures eran el conjunto de tribus que habitaron los territorios de Asturias, León y Zamora durante la Edad de Hierro. Fue un pueblo que posiblemente se creó a partir del contacto con otras personas procedentes de Europa. F. Lopez Cuevilla, en su Etnología de la cultura castreña, propone que esta mezcla se derivó de dos posibles oleadas migratorias procedentes de Europa, la primera vino del norte, se trataba de los pueblos Sefes que huían de los Germánicos, la segunda oleada estaba compuesta por los pueblos Oestrimonios procedentes de las Islas Británicas. También hay otros autores con propuestas diferentes, algunos quieren ver sus orígenes en los Ligures, un pueblo europeo que fue desplazado por la presión céltica. Otros plantean que los Astures podrían incluirse dentro de los pueblos célticos de Europa. El debate sobre el origen de la sociedad astur sigue estando abierto pero lo cierto es que, durante la Edad de Bronce, el comercio aumentó considerablemente y el contacto con otros pueblos fue algo vital en la evolución de los grupos de humanos hacia la adquisición de nuevos conocimientos y en consecuencia hacia la edad de hierro.

Pueblos de la Peninunsula s.III aC, localización de los astures y otros.

Los astures ocuparon un territorio mucho más grande que la actual Asturias, limitaban al norte con el Mar Cantábrico. La parte oriental tenía sus límites en el río Deva, haciendo frontera con las tribus cántabras. En el Occidente la frontera con las tribus galaicas estaba en el río Eo. Hacia el Sur se extendía, pasando por León, hasta la actual Zamora.

Tribus astures cántabras y galaicas del norte de la Península Ibérica

Haz click para ver el mapa de la tribus astures, galaicas y cántbras

Dentro de este territorio todos se consideraban Astures pero, a su vez se dividían en otros Gens o tribus menores, lo mismo sucedía con las grandes tribus fronterizas de Galaicos y Cántabros. Para añadir un mayor grado de complejidad al territorio, esas tribus menores se dividían, a su vez, en Clanes, por ejemplo una persona podía ser de la tribu de los Astures, perteneciente al Gens de los Luggones (centro de Asturias) y concretamente al Clan de Los Cilúrnigos (Campa Torres, Gijón). Esta división gran tribu – gen – clan es bastante similar en casi toda la Península Ibérica durante los inicios del hierro. A partir del s. II a. C y hasta el s.I d. C la división territorial de la Península Ibérica sufrió grandes cambios políticos, administrativos y territoriales a manos del Imperio romano.

El Principado de Asturias, durante la Edad de Hiero, estaba ocupada por los Astures Trasmontanos, aquellos que vivían, según los romanos, tras el monte blanco o Mons Vindius. Se dividían a su vez en cuatro Gens, los Albiones, los Pésicos, los Luggones y los Vadinienses. Al Este limitaban con el pueblo cántabro de los Orgenomescos y con los Vecceos de la Meseta. Al Oeste con los pueblos galaicos de los Cibarcos, y al Sur con los Astures que habitaban León y Zamora, éstos último limitarían con los Vetones a la altura del Duero y con los Lusitanos hacia el Oeste.

algunas-tribus-astures-en-la-edad-de-hierro

Los Albiones eran el pueblo más occidental de los Astures Trasmontanos, todos sus castros están relacionados con la cuenca del río Navia y con las actividades mineras. No hay muchas las referencias escritas sobre este pueblo por lo que los conocimientos que se tienen de él se limitan a las labores arqueológicas. Poseían varios centros importantes en la región, es decir, castros principales que actuaban como puntos claves en la red de caminos que comunicaban las diferentes poblaciones, algunos de los más importantes son el castro de Coaña en Navia y el de San Chuis en Boal.

El desarrollo de los castros que ocuparon la cuenca del Navia se produjo en varias fases. Durante la primera edad de hierro, entre los s. X – V a.C, comienza a formarse la cultura castreña, los castros de los albiones eran pequeños recintos, aproximadamente ocupaban una hectarea, fueron contruidos en zonas altas y poco accesibles, estaban rodeados de acusadas pendientes y poseían un buen dominio visual de los alrededores. En estos cinco siglos aumenta la construcción de castros y de herramientas en hierro como consecuencia del aumento demográfico que estaba experimentando la cuenca del Navia. Algunos castros ocupados durante la primera edad de hierro eran Mohías, Talarén, Coaña, Pumarín y Vivedro (Horta dos mouros).

Durante la segunda edad de hierro, entre los s. V – I a.C, la cultura castreña está en plena expansión, algunos castros como Coaña o Mohias se mantienen, se amplian y se fortifican con fosos, murallas y torres de vigilancia. Durante este periodo también se crearon nuevos castros en zonas hasta el momento no habitadas, estos se ubicaban en los valles, a menor altitud, con menor domunio visual y con mejores accesos, eran centros fortificados más grandes y con un buen suelo para el desarrollo de las actividades agrícolas constatandose el uso de arados mediante tracción animal.

A partir del s.I a.C con la romanización se produce una nueva organización del territorio, alguos castros se mantienen, otros se abandonan y se vuelven a crear nuevos centros urbanos, en este caso en la rasa costera, muy vinculados a las actividades mineras, marítimas y comerciales, algunos ejemplos son los castros de Llugarnovo, Medal y Armental.

En la última etapa de los astures albiones, con la caida del Imperio Romano, entre los siglos V d.C  – VIII d.C, se produce nuevos movimientos de la población, los gobernantes comienzan a apropiarse de las tierras, de los derechos y de los privilegios que tenía el Estado Romano, el pueblo llano por su parte se desplaza ocupando nuevas zonas y creando nuevas aldeas.

De los Albiones se conserva una estela funeraria del s.I d. C perteneciente según dice a un príncipe albión, en ella puede leerse en latín antiguo “Nicer hijo de Clutoso del castro de Cariaca de la casa principe de los Albiones, de 75 años, yace aquí”. Pese a la referencia que se hace en la estela al castro de Cariaca no ha podido aún encontrarse. Se cree que la aparición de la clase aristócrata llegó con los Romanos, hasta el s.I a.C los astures se organizaban de forma comunitaria y el papel de jefe dependía de los logros obtenidos en la vida personal de cada uno y de la fama que tubiera cada familia. Cuando Roma reorganiza el territorio crea dos clases sociales, la aristocracia y el campesinado. Los aristócratas eran los encargados de gestionar y administrar el exedente del campesinado y el territorio que les había sido asignado por el estado romano. El campesinado lo componía el grueso de la población y debían de pagar una serie de tributos o stipendium, estos pagos podían realizarse con trabajo o con productos. Cuando en el año 73 – 74 d.C se declara el derecho de ciudadania las diferencias sociales aumentan, a partir de este momentos los campesinos que no fueran ciudadanos de Roma adquieren el titulo de peregrinii.

estela-astur-nicer-principe-astur-tribu-de-los-albiones

Los Pésicos eran un grupo principalmente dedicado al pastoreo y era bastante trashumante. Los historiadores antiguos dividen a los Pésicos en cuatro grandes clanes pero tan solo he podido encontrar referencias de uno de ellos, los Argamonicos. Se distribuyeron principalmente alrededor de la cuenca del río Narcea.

Plinio el Viejo (historiador romano del s.I d. C) nombra a este grupo junto a otros clanes y tribus para describir como se dividía el territorio astur:

El cantábrico se dividía en 22 pueblos entre Augustanos y Trasmontanos, Asturica es una ciudad magnífica, algunos de estos pueblos son los gigurri, los pesicos, los lancienses o los zoelas.

Junguntur ic (Cantabris) Asturum XXII populi divisi in Augustanos, Trasmontanos, Asturica urbe magnifica. In his sunt Gigurri, Paesici, Lancienses, Zoelae…

Los Luggones eran el Gen mas grande de los cuatros que habitaban Asturias, ocupaban toda la zona central, dominando la cuenca del río Nalón. Fue el gen que más tardó en desaparecer, todavía en el s.V d. C se hace referencia a la poderosa tribu de los Luggones, temidos por su carácter guerrero y porque, en ocasiones concretas, realizaban sacrificios humanos y animales. El castro mejor conocido de esta tribu es el Castro de Noega en la Campa Torres de Gijón, perteneciente al clan de los Cilurnigos, famosos según los escritos por sus calderos de bronce.

El Gen más oriental era la tribu de astures Vadinienses, dominaban toda la zona de los Picos de Europa incluyendo la costa. Generalmente está aceptado que este grupo eran semi-nómadas dedicados principalmente a la ganadería y con una agricultura itinerante de auto-subsistencia, con ello se intenta explicar la falta de castros y de restos de asentamientos durante toda la Edad de Hierro, algo bastante peculiar si tenemos en cuenta que todo el oriente de Asturias estuvo bastante poblado a lo largo de la prehistoria.

Estrabón, historiador romano, engloba a los Vadinienses dentro de un grupo que denomina como montañeses, en este grupo incluye a todos los pueblos de la cordillera cantábrica, es decir astures, cántabros y leoneses que habitaban Picos de Europa, de ellos dice que poseían un modo de vida muy similar:

“Los montañeses son austeros… beben agua… comen chivos… durante dos tercios del año se alimentan de bellotas de encinas, dejándolas secar, triturándolas y moliéndolas, fabrican con ello un pan que dura bastante tiempo. Conocen la cerveza, el vino lo beben en raras ocasiones, pero el que tienen lo consumen rápido en festines con sus parientes. Usan mantequilla en vez de aceite… En vez de moneda, los unos y los que viven muy al interior se sirven del trueque o cortan una lasca de plata…. Hasta la época de Bruto han usado embarcaciones de cuero… Su sal es púrpura y se vuelve blanca al moler…”
Estrabón

Ptolomeo, escritor romano durante el s.II d. C nombra a la ciudad de Vadinia como una de las más importantes entre los Vadinienses, pese a ello aún no ha podido encontrarse. En ausencia de castros, las pocas referencias castreñas de los Vadinienses se limitan a un buen número de estelas funerarias, redactadas en latín, de personas pertenecientes a este Gen, fueron localizadas en Piloña, Parres, Cangues de Onís, Onís y Ponga. También se encontraron un buen número de ellas al otro lado de la cordillera, por ello se cree que era un grupo pastoril que realizaba movimientos migratorios a uno y otro lado de los Picos de Europa.

Los escritos de estas estelas astures suelen tener todos la misma estructura, se encabeza con una dedicatoria dedicada a algún Dios, muchos de época romana como las dedicatorias a los Dioses Manes y otros de procedencia autóctona como los dioses Taranus o Telenos, a continuación le sigue el nombre del difunto y el grupo gentilicio al que pertenecía, posteriormente se incluía el nombre de quién dedicaba dicha estela y su relación con el difunto, finalmente se solía añadir la frase “Que la tierra te sea leve” y se acababa con la edad de difunto. Solían alguna decoración en la cabecera, principalmente elementos vegetales como el tejo y figuras de animales. Algunos ejemplos de estelas vadinienses son las dedicadas a personajes como Plento Flavio, a Aroniaeciva, a Antonio Paterno, a Fusco Cavedo, a Elanus, A Dovidena y a Cantia entre otras. De todas ellas resulta bastante peculiar la dedicada a Dovidena porque las letras están boca abajo y debe empezarse a leer desde el último renglón, su cabecera está decorada con un elemento vegetal.

estela-dovidena-astures-vadinienses

Severa lo puso a su madre, Dovidena, de 55 años, en el año 474 de la era consular.

Posuit Sever/a matri suae D/ovidenae an/norum LV ae/ra

Hay que tener en cuenta que las referencias existentes sobre todo este conglomerado tribal provienen de antiguos historiadores romanos como Plinio el Viejo, Estrabón, Floro o Ptolomeo. Las únicas referencias autóctonas se limitan a algunas estelas funerarias ya escritas en latín, es decir a finales del hierro. Pese a ello hay muchos datos que se han podido comprobar mediante la arqueología, gracias a todos ellos hoy podemos saber como vivían los astures a ello le dedicaremos el próximo post.

Atrás                                                                        Arriba

La Edad de Hierro en Asturias

La Edad de Hierro y la cultura castreña

El uso del hierro en Asturias se solapa con el bronce a partir de año 1.400 a.C, sin embargo no se cataloga como el principal metal hasta el año 800 a. C. Existe una gran concentración de este mineral en tierra asturiana, en el oriente destacan la Sierra del Cuera y parte de los Picos de Europa, en el centro de Asturias puede encontrarse en las localidades de Gijón, Pola Siero, la cuenca de río Nalón y el Puerto San Isidro, y en el occidente por la cuenca del río Navia hasta su frontera con Las Médulas.

la edad del hierro en Asturias

                                    Cobre, Estaño, Hierro y Oro

La sociedad que se desarrolla durante la edad de hierro asturiana se enmarca dentro de la Cultura Castreña, y se divide en tres fases:

El Castreño Incial, 800 – 400 a.C, fase en la que aparecen los castros fortificados como lugares de asentamiento, primero como aldeas de madera muy simples y posteriormente, al introducir la piedra, como pequeños centros urbanos.

La segunda etapa cultural es el Castreño Pleno, se desarrolla entre el año 400 a.C – s.I d.C, los castros ya estaban definidos como urbes fortificadas con territorios exteriores anexos donde se desarrollaban importantes labores agrícolas y ganaderas.

La última fase es el Castreño Final, entre los s.I – V d.C y coincide con la invasión del Imperio Romano, a partir de este momento los castros poco a poco se fueron abandonando y los astures se desplazaron a los valles a causa de la presión romana.

Se denomina cultura castreña porque los habitantes del hierro decidieron vivir en castros, es decir, pequeños poblados levantados en lugares estratégicos, con un buen dominio visual y con zonas cercanas aptas para la agricultura y la ganadería. Todos los castros estaban cerca de las principales vías de comunicación porque el comercio interior y exterior era una actividad constante para poder intercambiar objetos, a este respecto se documenta el primer tipo de moneda usado en Asturias, eran lingotes de plata que se intercambiaban por el objeto deseado, el número o el peso de los lingotes determinaría el precio.

Cómo eran los castros en Asturias

Un castro es un recinto amurallado de forma mas o menos circular que encierra una pequeño poblado. Dentro de Asturias pueden distinguirse, en general, dos tipos de castros, los situados en la franja costera y los castros de interior.

Los castros costeros, como por ejemplo Noega (Gijón), eran centros levantados sobre colinas o elevaciones destacadas del terreno, de este modo aprovechaban el desnivel como elemento defensivo, en el caso de los castros situados junto al mar también solían aprovechar el acantilado como límite de la urbe. En general solían ser de planta circular y tenían unas defensas basadas en series de fosos, contrafosos y murallas, en Coaña puede apreciarse como la muralla rodeaba todo el castro y además se protegía usando el río, en Noega sin embargo, al estar junto al mar disponía de un acantilado por tres de sus lados, solo posee una muralla transversal que va de Este a Oeste del Cabo Torres impidiendo así el acceso al poblado. Estos castros poseían una importante actividad pesquera y de comercio marítimo.

la edad de hierro y los castros costeros

Los castros de interior, como por ejemplo San Chuis, o el Cuitu de Castiello, se levantaban sobre la ladera de las montaña, solían ser de planta oval e igualmente se defendían con terraplenes, fosos y murallas. El desarrollo de estos castros estuvo muy vinculado a las actividades mineras, sobre todo en la zona más occidental de Asturias, concretamente en las cuencas de los ríos Nalón, Narcea y Navia, donde la minería del oro estaba en auge.

Castros durante la edad de hierro

Los primeros castros se edificaron a base de materiales perecederos, principalmente barro, madera y paja, poco a poco se fue introduciendo la piedra, algunos de los castros más antiguos de Asturias son Noega (Gijón) y Chao San Martín (Allande). La cultura castreña se expandió rápidamente por el territorio y se crearon muchos núcleos urbanos. La estructura general de un castro era:

Territorios exteriores anexos a la urbe: zonas dedicadas a los cultivos y al pastoreo.

Elementos defensivos que protegía la urbe:

– Elementos naturales del terreno: acantilados, ríos, terraplenes o pendientes.

– Fosos y Contra-fosos: normalmente cavaban más de un foso rodeando el perímetro del castro, eran grandes zanjas que, en tiempos de guerra se completaban con grandes estacas afiladas clavadas en el fondo para que, quien cayera, no pudiera salir.

– Parapetos y torres: Tras los fosos había que superar una pequeña muralla llamada parapeto como puede verse en el castro de Noega, o torres de vigilancia como en el caso de Coaña.

– La Muralla: los astures solían realizar murallas de módulos, es decir, levantaban la muralla por tramos que pueden verse a simple vista. Eran de piedra y no demasiado altas, lo suficiente para poder defenderse desde una posición más elevada.

elementos defensivos durante la edad de hierro

– El Paseo de Ronda: tras la muralla se dejaba un pasillo por donde se hacían las rondas de vigilancia, en este pasillo se encontraban las escaleras anexas a la parte posterior de la muralla que permitían subir a lo alto del muro.

El conjunto de viviendas y edificios comunitarios:

– Los edificios eran cabañas simples de una o dos plantas, el pavimento era de tierra o enlosado con piedras, tenían un hogar central para calentar la vivienda y para cocinar, solían disponer de un banco adosado a la pared para poder sentarse. La familia dormía junta y si se separaban estancias se hacía mediante cortinas, en las casas de dos plantas seguramente usaran la parte superior como habitación, a ella se accedía subiendo una escalera. Algunas casas poseen estancias anexas que podrían haber sido almacenes o zonas para los animales.

la edad de hierro, castro de coaña

– Las zonas comunitarias eran: la gran casa de reunión, la plaza, las saunas y termas y la acrópolis. En Coaña también se han encontrado grandes piscinas hechas de granito.

– Se desconoce por completo donde se realizaban las actividades funerarias ya que aún no han podido encontrarse evidencias al respecto.

Una característica común en todos los castros es que las edificaciones nunca se adosaban unas con otras, cada construcción es siempre un recinto independiente, en castros como Coaña se puede apreciar que, aunque sea por unos pocos centímetros, las paredes de diferentes viviendas nunca se llegaban a tocar, los investigadores no saben a ciencia cierta cual era el motivo por el que preferían construcciones independientes, una posible hipótesis podría ser que tales espacios entre casas facilitaban en curso del agua en las épocas más lluviosas, permitiendo que el agua siguiera ladera abajo y evitando así que se formaran grandes charcos o inundaciones.

El conjunto de castros asturianos poseía su propia jerarquía, por un lado están los castros primarios, es decir aquellos que eran autosuficientes. Por otro lado estaban los castros secundarios, estos dependían en cierta forma de otra urbe mayor y solían estar especializados en una actividad concreta.

Un dato desconcertante es la total ausencia de castros en la zona más oriental de Asturias, después del castro de Caravia no aparecen restos de edificaciones castreñas aunque si múltiples lápidas y estelas de personajes astures que fallecieron en el s.I. El oriente era territorio Vadiniense y los romanos mencionaron la ciudad de Vadinia, sin embargo nada de ello ha podido encontrarse.

En el resto de Asturias se conoce la localización de múltiples castros pero no todos pueden verse, muchos de ellos tras ser estudiados por los arqueólogos volvieron a enterrarse sin que, a día de hoy, se pueda apreciar algún resto. Algunos de los castros pertenecientes a la edad de hierro que han sido excavados y que tienen abierto el acceso para las visitas  son Noega, Coaña, San Chuis y Chao San Martín.

castros en asturias durante la edad de hierro

haz click para ver la localización de los castros asturianos

Cada recinto posee su propia estructura y características, sobre todo tendiendo en cuenta la influencia que sufrieron con la invasión del Imperio Romano. A partir del s.I d. C muchos castros desaparecen, otros se mantienen, algunos son aprovechados por Roma y también se crearon nuevos castros y urbes donde la romanización es más que evidente como en el caso del castro de Mohías.

En el apartado que visitar en Asturias iremos publicando los diferentes castros a los que hayamos podido acceder.

Atrás                                                                                                      Arriba

Qué es una acrópolis

Significado de acrópolis

Acrópolis viene del griego y significa ciudad elevada, el termino se refiere siempre a la parte más alta de una ciudad. En la edad de los metales los primeros recintos se crearon sobre elevaciones del terreno que eran más fáciles de defender y que tenían un buen dominio visual, la zona más alta se reservaba para los edificios más importantes como los templos, se fortificaban con empalizadas o murallas y alrededor de ellos iba desarrollándose el resto del poblado. Una de las acrópolis más conocidas de Europa es la acrópolis de Atenas, donde levantaron el templo dedicado a la diosa Atenea.

En Asturias las acrópolis son mucho más modestas y pequeñas pero la función era la misma. Actualmente aún están en curso las excavaciones de algunas acrópolis asturianas como la del Castro de Chao San Martín o la del Castro de Coaña.

La primera documentada es la de Chao San Martín, levantada durante la edad de bronce, las construcciones más representativas consistía en una casa ceremonial, grandes piedras donde se encendía el fuego ritual y una empalizada que protegía la ciudadela.

En el caso del castro de Coaña la acrópolis también es el primer lugar que fue habitado y al igual que en caso anterior se documentan construcciones de carácter ritual – ceremonial, poseía su propia muralla y, según se fue incrementando la población, el conjunto de viviendas se desplazó al exterior de la muralla ampliando la urbe y creando la necesidad de edificar nuevos elementos defensivos.

qué es una acrópolis, la parte alta de un centro urbano

Acrópolis del castro de Coaña

Otro ejemplo lo encontramos en el castro de Noega, en la Campa Torres de Gijón. Al igual que en los ejemplos anteriores en castro comenzó en la zona más alta del Cabo y se protegía con una muralla, sin embargo en este caso el conjunto urbano del castro se extendió hacia el norte del Cabo sin que ningún elemento defensivo le separara de la acrópolis.

ejemplo de acrópolis castreña del castro de noega

Acrópolis del castro de Noega en Gijón.

 Atrás                            Arriba

Rituales y creencias durante la Edad de Bronce en Asturias

Las creencias religiosas durante la Edad de Bronce en Asturias

Lo primer que llama la atención durante esta etapa es la gran variedad de enterramientos que hay por todo el territorio astur. Entre las diferentes formas de sepulturas descubiertas hasta el momento están:

La reutilización de túmulos neolíticos. Tiene lugar durante el bronce inicial, un ejemplo de ello es el túmulo Monte Deva III (1885 a. C), en Gijón, estas reutilizaciones respetaban la estructura primitiva de la edificación, tan solo depositaban el nuevo cuerpo con un ajuar que solía consistir en envases de cerámica y alguna pieza de oro, plata o bronce, un ejemplo de este tipo de piezas es el anillo de oro de Mata’l Casares en el Alto la Cobertoria (Lena – Quirós).

Se realizan nuevos túmulos pero mucho menos monumentales, la elevación del terreno era mucho menor y el interior se dividía entre pozos realizados en el suelo que contenían pequeñas cistas y o pozos con restos de ceniza donde se supone que se incineró el cuerpo, un ejemplo de ello son Monte Deva V (2135 – 1746 a. C), en Gijón o en Piedrafita V (1741 – 1056 a.C) en Les Regueres.

Cistas sin túmulos, este tipo de enterramiento se descubre no hace mucho en el Castro Chao San Martín. Junto a la puerta de acceso de la acrópolis se encontró una cista que había quedado sepultada bajo un antiguo derrumbe, contenía el cráneo de una mujer que vivió en el s.IX – VIII a. C, justo a finales de la edad de bronce. Era una chica joven que fue enterrada en un lugar ceremonial. La Acrópolis de Chao San Martín es uno de los primeros recintos fortificados de Asturias y no presenta signos de haberse usado como residencia, se cree que era un templo donde se congregaban para realizar rituales y ceremonias. La acrópolis se levantó sobre un montículo a 675 metros s.n.m, por un lado se protegía por una pared vertical y el resto por una empalizada de 4 metros de altura. Además de la cista se han encontrado una gran casa rectangular con las esquinas redondeadas, las paredes hechas con mampostería y cimentada con una zanja, una gran piedra con signos de fuego continuado, calderos, restos de cerámica y discos ceremoniales.

Enterramientos en las cuevas. En la cueva de Fuentenegroso, a 900 metros s.n.m, entre Peñamellera Alta y Llanes, en la Sierra del Cuera, se encontró el enterramiento de una mujer que tenía 17 – 18 años, medía 1’60m y vivió en el s.VIII a.C.

Edad de bronce en Asturias - mujer de fuentenegroso

Fue enterrada al fondo de la cueva, llevaba un brazalete en cada muñeca y la acompañaba una cabra. Los estudios de los restos óseos han revelado daños en las piernas que indican que pasaba mucho tiempo caminando por las zonas montañosas, lesiones en la espalda que indican que realizaba duras tareas de carga y transporte, las lesiones en brazos y hombros revelaron que, además de soportar la carga, debía sostenerla con las manos por la parte inferior, similar a cuando llevamos un cesto en la cabeza y lo sujetamos con las manos, también presentaba una mala higiene dental. Estos aspectos físicos de la mujer y la cabra con la que fue enterrada permiten plantear que posiblemente su actividad fuera la ganadería de cápridos. Otro dato que ha podido saberse era la alimentación que tenía, estaba basada principalmente en vegetales ricos en magnesio, cereales y frutas como cerezas y endrinos, carne y pescado. La procedencia de esta mujer sigue sin saberse, el poblado más cercano, hasta el momento, se corresponde con el recinto fortificado de Punta de Jarri (Llanes), pero está sin datar, además dista 8 km de la cueva y el ascenso es complicado, por ello las teorías apuntan nuevamente a posibles asentamientos al aire libre en zonas de baja o media montaña para sociedades ganaderas del oriente de Asturias.

Otro cuerpo fue encontrado cueva Gatu Vetu, en la sima de la Paré de los Cintos, en las Ubiñas, Quirós. Se trataba de un varón de 16 a 18 años, medía 1,60m y vivió entre el 1.800 – 1900 a. C. En este caso hay bastantes dudas sobre por qué terminó allí, no presenta indicios de haberse accidentado, tampoco hay ajuar ni ofrendas, solo se sabe que cuando murió estaba sentado, la teoría más aceptada hasta el momento es que posiblemente fuera alguien que se perdió por la cueva y quedó atrapado.

No hay que olvidarse de los enterramientos en las Minas que se realizaron durante las edades de cobre y bronce en los complejos mineros del Texeu y del Milagro. Todos ellos con un ajuar funerario que consistía principalmente en herramientas relacionadas con la minería.

La segunda novedad es la documentación de una vida religiosa, ceremonial o ritual. Se produce la creación de las acrópolis como la de Chao San Martín (Grandas de Salime), San Chuis (Allande) o Os Castros (Taramundi), ambos fundados entre los s.IX – VI a.C. Estos centros ceremoniales se levantaron sobre elevaciones del terreno de manera que ocupaban una situación de dominio visual sobre la zona, eran usados de forma comunitaria para realizar rituales y otros eventos importantes de la vida social. Con la llegada de la edad de hierro las aldeas se distribuirán alrededor de estas acrópolis.

Con respecto a la vida ceremonial se usarán por última vez otros centros sagrados como los abrigos de Fresnedo, Cova Demo de Boal y el Ídolo de Peña Tú de Vidiago. En todos ellos se representaron escenas de animales, escenas  de cacerías, otras actividades cotidianas y los signos, puntos y líneas que han acompañado al arte rupestre durante todo su desarrollo. Algunas teorías afirman que estas representaciones se realizaban para delimitar el territorio, sirviendo como puntos fronterizos entre las diferentes tribus que se estaban creando por todo el territorio.

Al final de la edad de Bronce hay una nueva clase social establecida que influiría en gran medida sobre la sociedad. Toda la responsabilidad sobre el mundo espiritual ligado a los muertos, sobre los augurios, predicciones y otras protecciones simbólicas recaía sobre los druidas, sacerdotes, sacerdotisas o augures. En general se acepta que cada tribu tenía su guía espiritual y que todos esos guías conformaban un grupo social por sí mismo, con sus normas internas y su propia jerarquía en función de la fama y la sabiduría que tuviera cada miembro, es posible que se desarrollara una escuela druídica a la que solo se podía acceder si se demostraban ciertas habilidades y capacidades. De todos modos la influencia era relativa puesto que la decisión final sobre una determinada situación era siempre del jefe tribal, éste podía hacer caso o no a los consejos y predicciones de su sacerdotisa o sacerdote, sin embargo, si le contradecía y fracasaba en la tarea no tendría muy buena acogida entre la población puesto que ya le habían avisado previamente de lo que sucedería si llevaba a cabo determinada acción. La diferencia de responsabilidad con respecto al guía radicaba en que al druida no le preocupaba en exceso errar con una de sus predicciones porque la madre naturaleza siempre era libre para cambiar de decisión.

Atrás                                                                                                 Arriba

La Edad de Bronce en el Principado de Asturias

La edad de bronce en Asturias

Actividades diarias durante la edad de bronce

Los conocimientos sobre la fundición de minerales alcanzan un nuevo nivel cuando las personas aprenden a realizar aleaciones, es decir, juntar distintos minerales para obtener un nuevo metal mucho más resistente y duradero. El Bronce es una aleación de cobre y estaño que aparece en Asturias en el año 2,000 a. C. El estaño no resulta muy abundante en la zona y, sin embargo, la producción de bronce en algunos lugares del territorio será una de las principales actividades, ejemplo de ello es el Castro de Noega de Gijón, sus habitantes se hacían llamar Cilurnigos “Caldereros de Bronce”.

La edad de Bronce se va a caracterizar por un progresivo aumento de la población, por una gran actividad minera, metalúrgica, comercial y alfarera, por el desarrollo de una agricultura muy variada y de la consolidación de la ganadería de vacuno, por la creación de las primeras fortificaciones y de las primeras acrópolis

La minería está en plena expansión, la fundición de metales se extendía rápidamente entre la población que demandaba más útiles y armas en metal, esto implicó un mayor mano de obra dedicada a la extracción de minerales. Destaca por un lado la gran actividad que se experimentó en Las minas del Milagro de Onis y, por otro, el progresivo abandono de las minas del Texeu en la sierra del Aramo (Rioseco – Riosa) que dejan de funcionar en torno al año 1.400 a.C tras remover mas de 15.000 metros cúbicos de sedimentos y tras enterrar a decenas de mineros. Los enterramientos del Aramo siguen siendo objeto de estudio aunque está bastante aceptada la idea de que las sepulturas dentro de la montaña se hacían siguiendo un ritual específico para la clase minera. Otros centros mineros destacados en esta etapa se localizan en Gamoneu, en Asiego, en Cabrales y en el sector medio de la cuenca del río Nalón.

La edad de bronce, zonas con cobre, estaño y oro

Las actividades metalúrgicas durante la edad de bronce crecían y evolucionaban, la demanda de productos ascendía continuamente y los talleres van creando técnicas más especializadas que les facilitaban el trabajo. Aparecen moldes complejos que permitían hacer series de objetos de forma más rápida y, por otro lado, parece ser que en gran parte de las hachas de talón encontradas poseen un porcentaje de plomo a tener en cuenta, no se sabe con exactitud si esta presencia es accidental o intencionada, pero no es raro pensar que, si probaban diferentes mezclas de minerales para ver qué pasaba, se dieran cuenta que añadiendo un poco de plomo se aumentaba el peso de la herramienta y, en el caso de las hachas, es un factor importante.

En la edad de bronce aparecen los moldes para las herramientas

Moldes para hachas

Entre los objetos en bronce que han podido recuperarse encontramos hachas para la minería y para la tala de madera, hoces, espadas de antena, calderos, útiles decorativos y piezas de orfebrería.

armas surgidas durante la edad de bronce hacha de talón característica de la edad de bronce La edad de bronce - Puñal de antena

De izquierda a derecha: espada, hacha de talón con anillas y puñal de antena

También se documenta el uso del oro, la plata y el cobre para las piezas de orfebrería aunque la explotación era muy reducida y se limitaba a piezas como anillos o discos que seguro representaban una buena posición social. Un ejemplo es el anillo de oro encontrado en el túmulo de Mata’l Casare en el Alto la Cobertoria (entre Lena y Quirós).

el oro ya se usaba en la edad de bronce

Discos de oro y Anillo de Mata’l Casares

La producción de cerámica también es una actividad en auge, la vida sedentaria requiere de platos, vasos, recipientes, vasijas o tinajas, los hornos necesitan tinajas y crisoles en los que fundir el metal, el agua también se almacenaba en grandes recipientes de cerámica. Poco a poco se va confeccionado una cerámica autóctona, se incluyen elementos decorativos y se convierte en una labor indispensable para reponer los útiles de la vida cotidiana.

El excedente de productos potenció las actividades comerciales y el contacto con con otros pueblos de dentro y fuera de la Península Ibérica. Algunos autores afirman que ya se mantenía contacto con algunos pueblos del Atlántico como Irlanda, Inglaterra o la Bretaña francesa y hay un debate abierto sobre las rutas de comercio, algunos investigadores sostienen que es posible que existiera una vía de comunicación marítima, sin embargo hay que tener en cuenta que las embarcaciones del momento consistían en troncos de madera vaciados y forrados de pieles que podían tener o no una vela, por ello estos mismos investigadores insisten en que es una hipótesis y que era más sencillo que dichos productos se introdujeran por vía terrestre. Dentro de la Península Ibérica la mayor actividad comercial se desarrolla con otros pueblos del norte, sobre todo para la obtención de materias primas escasas en tierra astur como el estaño, y con el mediterráneo para la obtención de objetos de cerámica de gran calidad.

Ver mapa: Algunos lugares de Asturias donde se encontraron objetos de la edad de bronce.

La ganadería de cápridos y vacunos seguirá siendo una actividad principal. Muchas teorías intentan justificar la escasez de restos de poblados en el oriente de Asturias basándose en la ganadería, argumentan que eran sociedades pastoriles que seguramente crearan asentamientos estacionales a base de elementos perecederos. La ganadería requería una búsqueda continua de pastos para alimentar al ganado, aprovechando las zonas de montaña en los meses más cálidos y los valles durante el invierno. Esta continua trashumancia podría ser la causa del aparente vacío arqueológico del oriente de Asturias a partir de la edad de los metales. Las actividades ganaderas seguían complementándose con la caza, ciervos y jabalíes eran las piezas más comunes, y con la pesca tanto marítima como fluvial.

La agricultura se basaba principalmente en la plantación de cereales como el trigo, la escanda o el centeno, de algunas leguminosas, de guisantes y de berzas. La plantación de cereal implicó un nuevo invento, los molinos de grano, eran grandes piedras abrasivas con forma cóncava donde se depositaba el grano y, con un canto rodado se iba raspando para molerlo. Esta simple herramienta permitió mejorar considerablemente la alimentación porque con la harina aprendieron a confeccionar pan y otros alimentos ricos en hidratos.

molino de grano - aparece en la edad de bronce

La recolección de frutos del bosque complementaba la dieta, cuando una cosecha se perdía era un sustitutivo importante. El paisaje de Asturias estaba caracterizado por bosques de robles, castaños, nogales, avellanos, alisos, endrinos, pinos, arbustos y árboles frutales silvestres, de aquí obtenían frutos secos como bellotas, nueces y avellanas, éstos formaba parte de la dieta diaria ya que podía encontrarse fácilmente y tras secarlas se conservaba todo un año y, se molían, también se conseguía harina. Recolectaban frutas como cerezas, endrinos y manzanas silvestres y se ha documentado la recolección del miel y cera. El uso de plantas medicinales sigue siendo un aspecto difundido entre la población y las personas con dichos conocimientos seguirán teniendo una posición destacada en el grupo, sin descartar que se le atribuyera algún carácter mágico.

Entre el 1.200 a. C, hasta el año 800 a. C, se desarrolla el bronce final, es una nueva etapa de transito que se solapa con la Edad de Hierro, en ella el bronce poco a poco dejará de ser el metal más usado para ser sustituido por el hierro, el material más resistente que jamás habían visto. En estos años las tradiciones prehistóricas están en decadencia, comienzan a crearse los primeros centros urbanos fortificados con altas murallas de piedra, torreones y fosos, la demanda de armamento aumenta y hay un incremento de la población, todo ello evidencia la tensión que se vivía ante la necesidad de defenderse de otros grupos de humanos, con esta nueva distribución del territorio aparece una nueva cultura conocida como La Cultura Castreña, los territorios están claramente delimitados y repartidos entre las diferentes tribus ya denominadas como Astures.

Atrás                                                                                  Arriba

Documentación la edad de los metales

Documentación la edad de los metales en Asturias – Bibliografía

Diccionario geográfico histórico de la España antigua, la tarraconense, Bética y Lusitania, con la correspondencia de sus regiones, ciudades, montes, ríos, caminos e islas a las conocidas en nuestros días.  Autor: Don Miguel Cortés y López. Tomo II – año 1836.

EDICIONES RUPESTRES DE LA EDAD DE BRONCE EN ASTURIAS. AO XXV. Pags 514 – 540. José Manuel González y F. Valles.

LA COVA DE DEMO (BOAL) UNA ESTACIÓN DE ARTE RUPESTRE ESQUEMÁTICO EN EL OCCIDENTE ASTURIANO. Miguel A. de Blas Cortina y Elias Carrocera Fernández. Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología: BSAA, ISSN: 0210-9573, Tomo 51, 1985, 47-82.

PINTURAS RUPESTRES ESQUEMÁTICAS EN FRESNEDO, TEVERGA (ASTURIAS). Revista Zephyrus, vol. XXI – XXII, pag 105 – 138. Manuel Mallo Viesca y Manuel Pérez. Extracto de aclaraciones de Miguel A. de Blas Cortina.

DE LA CAVERNA AL LUGAR FOTIFICADO. UNA MIRADA A LA EDAD DE BRONCE EN EL TERRITORIO ASTUR CÁNTABRO. Miguel Ángel Blas Cortina. Quad. Preh. Arq. Cast. 29. 2011.

Asturias y Cantabria en el primer milenio a. C. M. A. de Blas Cortina (Universidad de Oviedo) J. Fernández Manzano (Universidad de Valladoliz).

MINERÍA PREHISTÓRICA DEL COBRE EN EL REBORDE SEPTENTRIONAL DE LOS PICOS DE EUROPA: LAS OLVIDADAS LABORES DE DEL MILAGRO de ONÍS, ASTURIAS. Este estudio constituye parte de los resultados del proyecto I+D, MEC-04-HUM2004-04130, del Minis-terio de Educación y Ciencia, dirigido por el autor. ELEIA, 24-25 723-753, 2007-2008 ISSN 0213- 2095 . Miguel Angel de Blas Cortina.

DEPÓSITO FUNERARIO Y RECINTO FORTIFICADO DELA EDAD DEL BRONCE EN EL CASTRO DEL CHAO SAMARTÍN:ARGUMENTOS PARA SU DATACIÓN. 60, n 2, 2003, pp. 143 a 151. ÁNGEL VILLA VALDÉS Director del Plan Arqueológico de la cuenca del Navia.Servicio de Patrimonio Histórico de la Consejería de Cultura, Co-municación y Turismo del Principado de Asturias. LUIS CABO PÉREZ, Director del Laboratorio de Antropología Forense delMercyhurst Archaeological Institute, Erie, Pensilvania.

Asturias Prerromana. Castro del Chao Samartín. D. Benedicto Cuervo Álvarez , Licenciado en Historia y Geografía . (Universidad de Oviedo) . Profesor de Historia y Geografía en la FESDO. Historia Digital, XV, 25, (2015). ISSN 1695-6214 © Benedicto Cuervo Álvarez, 2015 .

EL DEPOSITO DE MATERIALES DE LA EDAD DEL BRONCE DE GAMONEDO (Asturias) M.A de Blas Cortina.

Fuentenegroso (Asturias), un enterramiento del Bronce Final-Hierro en el marco de las comunidades atlánticas peninsulares . ROSA BARROSO , Área de Prehistoria, Universidad de Alcalá . PRIMITIVA BUENO . Área de Prehistoria, Universidad de Alcalá . JORGE CAMINO . Consejería de Cultura. Principado de Asturias. RODRIGO DE BALBÍN , Área de Prehistoria, Universidad de Alcalá . PYRENAE, núm. 38, vol. 2 (2007) ISSN: 0079-8215 (p. 7-32) REVISTA DE PREHISTÒRIA I ANTIGUITAT DE LA MEDITERRÀNIA OCCIDENTAL JOURNAL OF WESTERN MEDITERRANEAN PREHISTORY AND ANTIQUITY .

Contribución al patrón alimenticio y de actividad de las poblaciones del Norte peninsular. Fuentenegroso, Asturias. MUNIBE (Antropologia-Arkeologia). nº 59 171-185 SAN SEBASTIÁN 2008 ISSN 1132-2217. Rosa BARROSO BERMEJO, Jorge CAMINO MAYOR, Primitiva BUENO RAMÍREZ, Rodrigo DE BALBÍN BEHRMANN, Gonzalo TRANCHO GAYO, Beatriz ROBLEDO SANZ.

TRABAJOS DE PREHISTORIA . 67, N.o 1, enero-junio 2010, pp. 139-173, ISSN: 0082-5638 doi: 10.3989/tp.2010.10034 . La Edad del Bronce en el Noroeste de la Península Ibérica: un análisis a partir de las prácticas funerarias . Ana M. S. Bettencourt

El ciclo terminal de la Edad del Bronce y las raíces de la Cultura Castreña. Autores: M. A. de Blas Cortina & A. Villa Valdés. LA PREHISTORIA EN ASTURIAS, un legado artístico único en el mundo. La Nueva España y el Gobernieno del Princiapdo de Asturias. Depósito legal V-2.131/2007. ISBN 84-87730-58-2

HISTORIOGRAFÍA DE LA EDAD DEL HIERRO EN ASTURIAS. Carlos Marín Suárez. Complutum, ISSN: 1131-6993,Nº 15, pp 75-98

LA METALURGIA DEL HIERRO EN LA ASTURIAS CASTREÑA: NUEVOS DATOS Y ESTADO DE LA CUESTIÓN. Alfonso Fanjul Peraza y Carlos Maron Suarez. Trabajos de prehistoria, ISSN: 0082-5638, Vol.63, Nº1, 2006 , 113-131.

DE LA CULTURA CASTREÑA AL MOSAICO CASTREÑO: UNA APROXIMACIÓN EN TÉRMINOS SOCIALES A LA VARIABILIDAD DE LAS FORMAS DE POBLAMIENTO DE LAS COMUNIDADES CASTREÑAS DEL NO PENINSULAR Y LA ORLA CANTÁBRICA. David González Álvarez. Estrat. Critic.5 vol.1, 2011. Pp 213 a 226.

LA METALURGIA DEL HIERRO EN LA ASTURIAS CASTREÑA: NUEVOS DATOS Y ESTADO DE LA CUESTIÓN. Alfonso Fanjul Peraza, Carlos Marón Suárez. Trabajos de Prehistoria 63, num.1, 2006.pp 113 a 131. ISSN 0082 /5638.

LA REGIÓN CELTA EN HISPANIA. José María Blazquez Martínez. Real Academia de la Historia. Madrid. 2006

LA ETNOLOGÍA DE LA CULTURA CASTREÑA. F. López Cuevillas.

LOS POBLADOS FORTIFICADOS DEL NOROESTE DE LA PENÍNSULA IBERICA: FORMACIÓN Y DESARROLLO DE LA CULTURA CASTREÑA. Coloquios de Arqueología de la Cuenca del Navia. Homenaje al Prof. José Manuel González y Fernández Valle. Edición al cargo de Miguel Ángel Blas Cortina y Ángel Villa Valdes. Ayto de Navia, Paque Histórico de Navia, 2002. Pp 19 a 37.

HABITAT Y CRONOLOGÍA DE LA CULTURA CASTREÑA EN ASTURIAS. Jose Luis Maya González. PORTVGALIA.

ASTURES Y CÁNTABROS: ESTUDIO ETNOGEOGRÁFICO. Narcisos Santos Yanguas. Complutum, ISSN: 1131-6993, Nº 2-3, 1992 (Ejemplar dedicado a: Paleoetnología de la Península Ibérica: actas de la Reunión celebrada en la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense, Madrid, 13-15 diciembre de 1989 /por Gonzalo Ruiz Zapatero, Martín Almagro Gorbea) ,417-430

LOS PUEBLOS CELTAS DEL NOROESTE DE LA PENÍNSULA IBÉRICA. Manuel Alberro. Anuario brigantino, ISSN: 1130-7625, Nº. 22, 1999, 49-70

NOTAS SOBRE LA CULTURA CASTREÑA DEL NOROESTE PENINSULAR. Francisco Jordá Cerdá. 1984

POBLAMIENTO Y MINERÍA ROMANA DEL ORO EN LA ASTURIAS CASTREÑA (EL CONCEJO DE CANGAS DEL NARCEA). Narciso Santos Yanguas. Departamento de Historia Antigua. Universidad de Oviedo.

El castro de Caravia y la Edad de Hierro en la Asturias oriental. Diádema de Moñes.
Vadinieses. Rosa Mª Cid López, Mónica González Santana y Gema E. Adán Álvarez.

Descubriendo el castro de San Chuis (Allande, Asturias): Nuevas aportaciones al conocimiento de la cronología radiocarbónica de los castros asturianos. Carlos Marín Suarez y Jesus F. Jordá Pardo.

DE NÓMADAS A CASTREÑOS. LOS ORÍGENES DE LA EDAD DEL HIERRO EN ASTURIAS . Carlos Marín Suárez . Departamento de Prehistoria. Universidad Complutense de Madrid. E‐28040, Madrid. ENTEMU-2009. Edita: (UNED) Centro Asociado de Asturias . Depósito Legal: AS‐1151‐92 ISBN: 84‐88642‐15‐6 ISSN: 1130‐314X

LOS VADINIENSES. Celso Diego Somoano

Cultos, ritos y costumbres funerarias en la Asturias antigua. ’Ilu. Revista de Ciencias de las Religiones. 2014, XXV. ISBN: 978-84-669-3491-6http: //dx.doi.org/10.5209/rev_ILUR. 2014.46884.

Los astures y la religiosidad. ISBN: 978-84-669-3491-6. ’Ilu. Revista de Ciencias de las Religiones 2014, XXV.

LA ALIMENTACIÓN DE LOS ASTURES: RASTREO ARQUEOLÓGICO POR ALGUNOS YACIMIENTOS. Serafín Bodelón. Memorias de historia antigua, ISSN: 0210-2943, Nº 15-16, 1994-1995, 229-248.

LA GANADERIA EN LA ASTURIAS CASTREÑA. Narciso Santos Yanguas. Memorias de historia antigua, ISSN: 0210-2943, Nº7, 1986. (Ejemplar dedicado a: Economía rural en el norte peninsular. Religión romana), 25-42

LOS TORQUES CASTREÑOS DEL NO DE LA PENÍNSULA IBÉRICA. Susana Prieto Molina. Complutum, ISSN: 1131-6993, Nº 7, 1996, 195-224.

LOS ORÍGENES HISTÓRICOS DEL CONCEJO DE SALAS (ASTURIAS): CULTURA CASTREÑA Y MINERIA ROMANA DEL ORO. Memorias de Historia Antigua XXIII-XXIV, pags. 193-237. Narciso Santos Yanguas, Emilio Cartes Hernández.

Estela Romana de Villaverde. Margarita Fernandez Mier. Real Instituto de estudios asturianos. Boletón nº 144. Año XLVIII – Oviedo – Julio – Diciembre 1944.

LAS ZONAS MINERAS ROMANAS EN EL NOROESTE PENINSULAR. INFRAESTRUCTURA Y ORGANIZACIÓN DEL TERRITORIO. F. Javier Sanches Palencia, Almudena Orejas, Inés Sastre, Luis Carlos Pérez. Publicado en Nuevos elementos de ingeniería romana. III Congreso de obras publicas de Astoriga, 2006. Junta de Castilla y León. Trabajo realizado en el marco del proyecto de investigación Formas de ocupación rural en el cuadrante noroccidental de la Península Ibérica. Transicion y desarrollo entre época prerromana y romana. HUM 2004 – 04010 – C02 – 01.

EL CASTRO DE COAÑA (ASTURIAS) Y ALGUNAS NOTAS SOBRE EL ORIGEN DE ESTA CULTURA. Antonio García y Bellido. Antigua: Historia y Arqueología de las civilizaciones. [Publicado previamente en: Revista de Guimarães 50.3-4, 1940, 284-311. Versión digital por cortesía del editor de la revista y de los herederos del autor, corregido de nuevo y con la paginación original].

NUEVA GUÍA DEL CASTRO DE COAÑA (ASTURIAS). Francisco Jordá Cerdá. Guías de Arqueología Asturiana num.1. Fundación Pública de cuevas y yacimientos prehistóricos de Asturias. 1983.

De neandertales a Albiones: cuatro lugares esenciales en la prehistoria de Asturias. Real Instituto de estudios asturianos del Principado de Asturias. Pablo Arias Cabal, M.A de Blas Cortina, Marco de la Rasilla Vives y Ángel Villa Valdés. Artículos:

El castro dre Coaña, un poblado fortificado en los albores de la Historia de Asturias. Angel Villa Valdés.

EXCAVACIONES ARQUEOLOGICAS DE ASTURIAS 1999 /2002. RESEÑA DEL INVENTARIO ARQUEOLÓGICO DEL CONCEJO DE COAÑA Y ALGUNOS APUNTES RELATIVOS A SU POBLAMIENTO PREHISTORICO. Pp 413 a 418. Angel Villa Valdés.

Puñales tardo-romanos de Lancia y Coaña. Antonio García y Bellido. Antigua – Historia y Arqueología de las civilizaciones. [Publicado previamente en: Archivo Español de Arqueología 57, n.o 149-150, 1984, 179-182. Versión digital por cortesía del editor (Servicio de Publicaciones del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Madrid) y de los herederos del autor, con la paginación original]. De la versión digital, Gabinete de Antigüedades de la Real Academia de la Historia.

LOS CASTROS DE LA RÍA DE VILLAVICIOSA: CONTRIBUCIÓN A LA INTERPRETACIÓN DE LA EDAD DE HIERRO EN ASTURIAS. Jorge Camino Mayor. Trabajos de Prehistoria 60, nº1, 2003, pp159-171.

LIMPIEZA ESTATIGRÁFICA DEL CASTRO DE CARAVIA (CARAVIA, ASTURIAS): RECONSTRUCCIÓN ARQUEOLÓGICA E HISTÓRICA. G.E. Adán Álvarez, L. Martínez Faedo y F. Díaz García.

FUENTES ANTIGUAS SOBRE LOS ASTURES. J. Manuel Roldan Hervas.

EL PROYECTO DE “LLAGÚ”: UNA EXCAVACIÓ INTEGRAL DE UN CASTRO EN LA CUENCA DE OVIEDO. Luis Berrocal – Rangel, Paz Martínez Seco, Carmen Ruiz Triviño. Universidad Autónoma de Madrid.

EL CASTRO DE CABO BLANCO, VALDEPARRES, EL FRANCO: INFORME SOBRE LOS TRABAJOS DE ACONDICIONAMIENTO Y EXPLORACIÓN ARQUEOLÓGICA (2004 /2007). Excavaciones Arqueológicas en Asturias 2003 /2006. José Antonio Fanjul Mosteirín, Ángel Villa Valdés, Álvaro Menéndez Granda.

Exploración arqueológica del recinto norte del castro marítimo de Cabo Blanco, Valdepares (El Franco).  José Antonio Fanjul Mosteirín, Ángel Villa Valdés.

Descubrimiento del castro de Mohias, primeras excavaciones y primeros hallazgos. J. Martínez Fernández y J. Manuel Junceda Avello.

Castro de Mohias, resultado de una investigación geocronológica. Jesus Martínez Fernández.

El Castro de Mohias, Jesús Martínez y J. Manuel Junceda. Comentarios y Actividades arqueológicas. pag 6 – 13. ZEPHYRVS.

Castro de Mohias. Nuevos ayazgos y descubrimientos. Jesús Martínez Fernández.

VILLA VALDÉS, A. (2007): “Reseña del inventario arqueológico del concejo de Coaña y algunos apuntes relativos a su poblamiento prehistórico”, en Excavaciones Arqueológicas en Asturias 5, 1999-2002. Oviedo, 413-418.

Un ejemplo de estudio microregional la evolución del poblamiento en las tierras de la desembocadura del Navia. Minerva Méndez Días. Gallaecia 29: 151-166, 2010. ISSN: 0211-8653. Revista de Arqueología e Antigüedade. pag 151 – 166.

APORTACIONES DE LA CAMPA TORRES (GIJÓN, ASTURIAS) AL CONOCIMIENTO DE LA CULTURA CASTREÑA ASTURIANA. Francisco Cuesta Toribio.

BOLETÍN DE LETRAS DEL REAL INSTITUTO DE ESTUDIOS ASTURIANOS NUM 177. OVIEDO 2011. SANTUARIOS URBANOS EN LA PROTOHISTORIA CANTÁBRICA: ALGUNAS CONSIDERACIONES SOBRE EL SIGNIFICADO Y FUNCION DE LAS SAUNAS CASTREÑAS. Angel Villa Valdés.

SAUNAS CASTREÑAS EN ASTURIAS. Ángel Villa Valdés (Director del Plan Arqueológico de la Cuenca del Navia. Consejería de Educación y Cultura del Principado de Asturias). II Coloquio Internacional de Arqueología en Gijón. TERMAS ROMANAS EN EL OCCIDENTE DEL IMPERIO. Gijón 2000.

LOS ASTURES AUGUSTANOS Y SUS CASTROS. Francisco Javier López Fernández. Tierras de León: Revista de la Diputación Provincial, ISSN: 0495-5773, Vol. 23, Nº 52, 1983, 79-90

MEDIO GEOLÓGICO Y HÁBITAT EN LOS POBLADOS FORTIFICADOS DEL OCCIDENTE ASTURIANO. E. Carrocera Fernández y F.J Jordá Pardo.

EL CULTIVO DEL MIJO, (PANICUM MILIACEUM, L.), EN LA CULTURA CASTREÑA DEL NOROESTE DE LA PENÍNSULA IBÉRICA por J.M. VÁZQUEZ VAREL. (c) Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Licencia Creative Commons 3.0 España (by-nc). http://estudiosgallegos.revistas.csic.es

ARQUEOLOGÍA, FOLKLORE Y COMUNIDADES LOCALES: LOS CASTROS EN EL MEDIO RURAL ASTURIANO. David González Álvarez. Complutum 2011, vol.22, pp 133 a 153. ISSN 1131/6993

GIJÓN, PUERTO ROMANO. NAVEGACIÓN Y COMERCIO EN EL CANTÁBRICO DURANTE LA ANTIGÜEDAD. LA BAHÍA DE GIJÓN Y LAS RUTAS MARÍTIMAS PRERROMANAS EN LA COSTA CANTÁBRICA DE LA PENÍNSULA IBÉRICA. Jorge Camino Mayor y Ángel Villa Valdés.

FAROS Y NAVEGACIÓN EN EL CANTÁBRICO Y EL ATLÁNTICO NORTE. Angel Morillo (Universidad Complutense de Madrid). Carmen Fernández Ochoa (Universidad Autónoma de Madrid). Museo Romano Oiasso / Oiasso Erromatar Museoa Escuelas, 1. 20302 Irun (Gipuzkoa).

LA RUTA MARÍTIMA DEL CANTÁBRICO EN ÉPOCA ROMANA. Carmen Fernández Ochoa, Ángel Morillo Cerdan.

Puertos de la España romana. José María Blázquez Martínez. [Publicado previamente en Lugares de encuentro. Puertos, estaciones y aeropuertos, Madrid 2007, 39-49. Versión digital por cortesía del autor, como parte de su Obra Completa, bajo su supervisión y con cita de la paginación original]. De la versión digital, Gabinete de Antigüedades de la Real Academia de la Historia.

Vías romanas de Astorga. Isaac Moreno Gallo. Ingeniero Técnico de Obras Públicas. M.o de Fomento. Dirección General de Carreteras. Demarcación de Carreteras del Estado en Aragón. Publicado en: Nuevos Elementos de Ingeniería Romana III Congreso de las Obras Públicas Romanas. Astorga 2006. Junta de Castilla y León – Colegio de Ingenieros T. de O. P. TRAIANVS © 2006.

CONCHEROS CASTREÑOS Y ROMANOS DEL CANTÁBRICO OCCIDENTAL (ASTURIAS Y GALICIA). C. Rodriguez López, JM Vázquez Varela y J. Camino Mayor. Gallaecia num 24. Pp 6 a 73. 2005. ISSN 0211/8653.

ANTIGUA: HISTORIA Y ARQUEOLOGÍA DE LAS CIVILIZACIONES (WEB):

La administración romana [en el norte de Hispania] . José María Blázquez Martínez

¿Romanización o asimilación? . José María Blázquez Martínez

El Urbanismo Romano entre los Astures. J. María Blázquez Martinez.

Los Astures y Roma. José María Blázquez Martínez.

Cámara funeraria de la cultura Castreña. Antonio García y Bellido.

EL PACTO DE LOS ZOELAE Y SU REPERCUSIÓN EN EL ORDENAMIENTO SOCIAL Y TERRITORIAL DE LOS ASTURES. Sonia María García Martínez. ARGUTORIO/27. Junio 1999.

EL TESTIMONIO DE FLORO Y LA ROMANIZACIÓN DE ASTURIAS . Narciso Santos Yanguas. Studia histórica. Historia Antigua. ISSN: 0213-2052, Nº4-5, 1986 – 1987, (Ejemplar dedicado a: Homenaje al Profesor Marcelo Vigil (I)) , 37-51

El fenómeno de la esclavitud en el noroeste hispanorromano según la evidencia epigráfica. Sonia María García Martínez. Universidad de León. Memorias de Historia Antigua XVIII. pag 195 – 217.

ASTURES Y ROMANOS, NUEVA PERSPECTIVA. J. Ferández Tresguerres (coordinador), Carmen Fernández Ochoa, Fernando Gil, Otilia Requejo, Angel Villa y Jorge Camino.

LOS CASTROS Y EL INICIO DE LA ROMANIZACION EN ASTURIAS. HISTORIOGRAFÍA Y DEBATE. Carmen Fernández Ochoa. Zephyrus: Revista de prehistoria y arqueología, ISSN: 0514-7336,Nº59, 2006. 275-288.

DE LA PROTOHISTORIA A LA CONQUISTA ROMANA VOL. I. Luis Suárez Fernández y José Andrés Gallego Rialp.

LANCIA DE LOS ASTURES: Ubicación y Significado Histórico. HANT XXVIII – 2004, 71 – 86. Narciso Santos Yanguas.

LANCIA DE LOS ASTURES EN LAS FUENTES CLÁSICAS. STVDIA ZAMORENSIA, Segunda Etapa, Vol.VII, 2004, 313 – 326. Narciso Santos Yanguas.

LA CARISA, LA HISTORIA EN DOS MONEDAS. J.A Ordoñez, La Nueva España.

LA VÍA CARISA Y LA JERARQUIZACIÓN DEL TERRITORiO EN ASTURIA TRANSMONTANA. Jorge Camino Mayor (Museo Arqueológico de Asturias), Yolanda Viniegra Pacheco (UCOFA).

ARQUEOLOGÍA, SOCIEDAD, TERRITORIO Y PAISAJE. ESTUDIOS SOBRE PREHISTORIA RECIENTE, PROTOHISTORIA Y TRANSICIÓN AL MUNDO ROMANO. HOMENAJE A M.a DOLORES FERNÁNDEZ POSSE. CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS INSTITUTO DE HISTORIA Madrid, 2010. NIPO: 472-10-244-7. ISBN: 978-84-00-09264-1. Depósito Legal: M. 3.291-2011. PRIMITIVA BUENO, ANTONIO GILMAN, CONCHA MARTÍN MORALES, F.-JAVIER SÁNCHEZ-PALENCIA (eds.)

El urbanismo del Norte de Hispania en la época Flavia. Pedro Ángel Fernández Vega, José Manuel Iglesias Gil. Universidad de Cantabria. Memorias de Historias Antigua XXIII – XXIV.

CONFIRMACION DE LA POSICIÓN DE FLAVIONAVIA POR IGUALACIÓN DE ÁREAS DE TRIÁNGULOS ESFÉRICOS. Tomás F. Tornafijo Roidríguez. Investigaciones geográficas nº47 (2008), pp 175 – 184. ISSN: 0213 – 4691. Universidad de Alicante, Instituto Universitario de Geografía.

LA CIUDAD ASTUR-ROMANA DE FLAVIONAVIA: UN AVANCE A SU ESTUDIO. Narciso Santos Yanguas. Universidad de Oviedo. Memorias de Historia Antigua XIX-XX. Pag 275 – 319.

FLAVIONAVIA. ANTIGUA POBLACIÓN DE LOS PAESICOS. José Manuel González.

NUEVA LÁPIDA ROMANA HALLADA EN ARGANZA. (TINEO-ASTURIAS). Antonio García Linares y
Narciso Santos Yanguas.

CULTOS ROMANOS E INDIGENISMO: ELEMENTOS PARA EL ANÁLISIS DEL PROCESO DE ROMANIZACIÓN RELIGIOSA EN LA HISPANIA CÉLTICA . Juan Carlos Olivares Pedreño. LVCENTVM XXV, 2006. Universidad de Alicante.

ASTURES Y CÁNTABROS BAJO LA ADMINISTRACIÓN ROMANA. C.M. Blázquez. Studia historica. Historia antigua, ISSN:0213-2052. Nº 1, 1983, 43-56

ROMANIZACIÓN DE LOS ASTURES, CÁNTABROS Y VASCONES EN EL BAJO IMPERIO. ESTADO DE LA CUESTIÓN. José María Blazquez Martínez. Gerión,ISSN: 0213-0181, Vol.22, Nº2, 2004, 493-504.

HAnt XXVIII-2004, 25-70. LA PACIFICACIÓN DE LOS PUEBLOS DEL NORTE DE HISPANIA. JOSÉ MARÍA SOLANA SÁINZ.

La reorganización administrativa de Hispania con César y Augusto. María José BRAVO BOSCH
(Université de Vigo). Revue Internationale des droits de l’Antiquité LV (2008).

LA COHORTE I DE ASTURES Y GALAICOS EN TERRITORIO NORTEAFRICANO. Narciso Santos Yanguas. Gerión, ISSN:0213-0181, Vol. 22, Nº 1, 2004, 245-272

El Ala II de los Astures en el ejército imperial romano. Narciso Santos Yaguas, Universidad de Oviedo. H. Ant. XXX – 2006 pp 87 – 100.

LA ROMANIZACIÓN DEL NOROESTE DE LA PENÍNSULA IBÉRICA . J. María Blázquez Martinez. Antigua. Historia y Arqueología de las civilizaciones. [Publicado previamente en: Actas del Coloquio Internacional sobre el Bimilenario de Lugo. Lugo 1976, Lugo 1977, pp. 67-81. Editado aquí en formato digital por cortesía del autor, con la paginación original y sin modificaciones].

POBLAMIENTO RURAL EN ASTURIAS DURANTE LA EPOCA ROMANA. Carmen Fernández Ochoa. Universidad Autónoma de Madrid. Asturias en la época romana. Cap. II – IV y VII – VIII.

ESPACIO, TIEMPO Y FORMA. SERIE I, PREHISTORIA Y ARQUEOLOGÍA. El campamento romano de la Vía Carisa en Asturias Trasmontana. Jorge Camino Mayor, Rogelio Estrada García y Yolanda Viniegra Pacheco.

SERIE II. HISTORIA ANTIGUA:

Los recintos fortificados como marco del desarrollo de la cultura castreña en el norte de la Península Ibérica. Narciso Santos Yanguas.

El final de las guerras Astur – Cántabras y la desmilitarización del ejercito romano en el territorio de los astures. Narciso Santos Yanguas.

Soldados astures en las legiones romanas. Narciso Santos Yanguas.

Flavionavia, una civitas romana en territorio de los Astures Transmontanos . Narciso Santos Yanguas.

LOCALIZACION DEL MONTE MEDULIO EN LA SIERRA DE LASTRA (LEÓN / ORENSE). Vicente Fernández Vazquez. Argutorio: revista de la Asociación Cultural “Monte Irago”, ISSN: 1575-801X, Año 4, Nº. 10, 2003, 5-9

CUADERNOS DE LA FUNDACIÓN DE LAS MÉDULAS Nº3. LA MANO DE OBRA EN LAS MÉDULAS. Almudena Orejas.

LAS MÉDULAS Y EL ORO ASTUR. Serafín Bodelón. Universidad de Oviedo.

ASPECTOS ECONÓMICOS DE LOS ASTURES DURANTE EL IMPERIO ROMANO. M. Pastor Muñoz.

“SESTIANAS” EL CALIFICATIVO DE LAS ARAS ASTURES Y GALAICAS. Jose Manuel González. AO XII. Pp 104 – 110.

ESTUDIOS Y CATÁLOGOS 11. MUSEOS DE CASTILLA Y LEÓN. EL BRONCE DE BEMBIBRE. Un edicto del emperador Augusto del año 15 a.C. ;Museo de León. Luis Grau Lobo y José Luis Hoyas (editores). Junta de castilla y león. Consejería de educación y cultura 2001.

El Paemeiobrigenses y Ailobrigiaecinos en el Bronce de Bembibre. Jesús Rodríguez Morales ( Complutense de Madrid). pag. 11 – 122.

Rarezas epigráficas e históricas en los nuevos edictos augusteos del Bierzo. Alicia Mª Canto (Universidad autónoma de Madrid).

Sobre la falta de análisis del núcleo metálico del bronce del Bierzo y su alto contenido en plomo.

El aes Bergidense. ¿Documento singular?. Fernando Martín (Universidad de Barcelona). Joaquín Gómez Pantoja (Universidad de Alcalá de Henares). ISSN: 84-7846-9656. pag 57 – 66.

Archivo español de arqueología 2010, 83, pag 175 – 181. ISSN: 00666742. Provincia y Restituo en el bronce del Bierzo. Pedro López Barja de Quiroga (Universidad de Santiago de Compostela)..

HACIA LA DEFINICIÓN DE UN NUEVO GRUPO VASCULAR DEL NOROESTE HISPÁNICO EN ÉPOCA ROMANA: LA CERÁMICA DE TRADICIÓN ASTUR. Santiago Carretero Vaquero. Boletín del Seminario de Estudios de Arte y Arqueología: BSAA, ISSN: 0210-9573, Tomo 66, 2000, 27-149

HALLAZGOS MONETARIOS DEL TALLER DE CALAGURRIS EN ASTURIAS. NUEVAS EVIDENCIAS SOBRE EL PROCESO DE IMPLANTACIÓN DE ROMA AL NORTE DE LA CORDILLERA CANTÁBRICA
por Rogelio Estrada García, Fernando Gil Sendino, Juan R. Muñiz Álvarez. Kalakorikos, 14. 2009, p.: 159-171.

LAS VILLAS ROMANAS EN ASTURIAS. N. Santos Yanguas. Universidad de Oviedo.

LA VILLA ROMANA DE VERANES (GIJÓN, ASTURIAS). APORTACIONES PRELIMINARES SOBRE LA TRANSFORMACIÓN FUNCIONAL DEL ASENTAMIENTO EN LA TARDÍA ANTIGÜEDAD. Carmen Fernández Ochoa, Fernando Gil Sendino, Almudena Villar Calvo; Natalia Fernández Rodríguez; Gonzalo Álvarez Toledo y Orlando Morán Fernández. CuPAUAM 31-32, 2005-2006, pp. 137-194.

INSCRIPCION ROMANA HALLADA EN LA MURALLA DE GIJÓN. UNA NUEVA “GENS” ENTRE LOS ASTURES TRASMONTANOS. Carmen Fernandez Ochoa (Universidad Autonoma de Madrid) y Daniel Pérez Fernández (Universidad Complutense de Madrid).

LAS RELIGIONES INDÍGENAS DEL ÁREA NOROESTE DE LA PENÍNSULA IBÉRICA EN RELACIÓN CON ROMA. José María Blazquez Martínez. Antigua. Historia y Arqueología de las civilizaciones. [Publicado previamente en: Legio VII Gemina, León 1970, pp. 63-77 (= José María Blázquez Martínez, Imagen y mito, Madrid 1977, pp. 369-384). Editado aquí en formato digital por cortesía del autor, con la paginación original de 1970 y sin modificaciones].

PARTICIPACIÓN INDÍGENA ASTUR EN LA VIDA SOCIAL ROMANA. M. Pastor

VÍAS ROMANAS DE MONTAÑA ENTRE ASTURIAS Y LEÓN. LA INTEGRACIÓN DE LA ASTURIA TRANSMONTANA EN LA RED VIARIA DE HISPANIA. David GONZÁLEZ ÁLVAREZ. Departamento de Prehistoria. UCM. Recepción: 2010-08-27; Revisión: 2010-10-15; Aceptación: 2011-05-31. BIBLID [0514-7336 (2011) LXVII, enero-junio; 171-192]. ISSN: 0514-733

CULTOS ROMANOS EN LA ASTURIAS ANTIGUA. Ilu, Revista de Ciencias de las religiones 2014 XXV. ISBN: 978 – 84 – 669 – 3491 – 6.

EL CULTO A MITRA EN ASTURIAS EN EL MARCO DE LOS CULTOS ORIENTALES EN LA PENÍNSULA IBÉRICA. Narciso Santos Yanguas. Teimpo y Sociedad num. 10, 2013. pp 19 – 78. nISSN 1989 – 6883.

EL CULTO A LOS LARES VIALES EN ASTURIAS.La religiosidad astur- romana – Capítulo V, pp 251 – 263.’Ilu. Revista de Ciencias de las Religiones 2014, XXV. ISBN: 978-84-669-3491-6. nhttp://dx.doi.org/10.5209/rev_ILUR.2014.46879

DEVA, LA GÜELLA DE LA DIOSA ASTUR. Xosé R. Fernández.

DIVINIDADES Y DEVOTOS INDÍGENAS EN LA TARRACONENSIS: LAS DEDICACIONES COLECTIVAS. Mª Cruz González Rodriguez y Francisco Marco Simón. Acta Palaeohispanica X=Palaeohispanica 9 (20019). pp 65-81. ISSN: 1578-5386.

LAS DIVINIDADES INDÍGENAS PROTECTORAS DE LOS NUECLEOS DE POBLACIÓN EN LA HISPANIA ROMANA. Luis V. Collado Cenzano. Iberia: Revista de la Antigüedad,ISSN: 1575-0221,Nº6, 2003, 41-56.

El culto a Júpiter, deidades autóctonas y el proceso de interacción religiosa en la céltica hispana. Juan Carlos OLIVARES PEDREÑO. Universidad de Alicante. Gerión 2009, 27, núm. 1 331-360. ISSN: 0213-0181

’Ilu. Revista de Ciencias de las Religiones. 2014, XXV. Capítulo IV El culto a Júpiter en la Asturias romana. ISBN: 978-84-669-3491-6 http://dx.doi.org/10.5209/rev_ILUR.2014.46878

El iPad de Arquímedes | Christian Carman | TEDxRiodelaPlata

Lugares Visitados

Castro de Caravia, Barro, Caravia, Asturias.

Castro de Noega, Gijón, Asturias.

Castro de Cabo Blanco, Viávelez, Asturias.

Castro de Mohias, Jairo, Asturias.

Castro de Coaña, Coaña Asturias.

Villa Romana de Veranes, Asturias.

Muralla romana de Gigia, Cimadevilla, Gijón, Asturias.

Termas romanas de Campo Valdés. Cimadevilla, Gijón, Asturias.

Restos del trazado romano del puerto de Tarna.

Restos del trazado romano del parque natural de Redes.

Museo Arqueológico de Asturias, Oviedo.

Museo de la Campa Torres, Gijón, Asturias.

Museo del Castro de Coaña, Coaña, Asturias.

FOTOGRAFÍAS E IMÁGENES

Autora: Inma JG

MAPAS

Inma JG

 

Atrás                                                                    Arriba

La edad de cobre en Asturias

El inicio de la Edad de los Metales: la edad de cobre

El primer metal usado por los humanos fue el cobre

A finales del neolítico se descubre la minería del cobre, los restos mas antiguos que se han localizado hasta el momento se corresponden con las minas del Texeu en Rioseco y las Minas del Milagro en Onis. Ambos lugares se comienzan a explotar alrededor del 3.000 a. C y nos indican un nuevo cambio de etapa, se deja atrás la prehistoria para entrar en la Edad de los Metales. El primer metal usado de manera generalizada fue el cobre, en Asturias la mayoría de los restos aparecen en las zona centro y en el oriente coincidiendo con las explotaciones mineras antes mencionadas.

La edad de cobre - zonas mineras

Aproximación zonas con cobre en Asturias

El cobre es un mineral que se encuentra dentro del grupo de minerales llamados nativos (cobre, oro, plata, platino y hierro), es decir se encuentra en la roca de forma natural. En las minas asturianas de cobre se puede ver fácilmente su presencia por el color verdoso de sus paredes. Es un metal blando y maleable lo que facilitaba su uso para la creación de herramientas, adornos y otros objetos que eran mas llamativos, resistentes y duraderos.

La Edad de los Metales fue posible gracias al perfeccionamiento del horno de cerámica, inventaron una nueva forma de alcanzar los 1250ºC necesarios para fundir el cobre. Los primeros hornos metalúrgicos consistían en un pozo en el suelo, más o menos de  1 a 2m de diámetro, y medio metro de profundidad en el que se hacía una gran hoguera para coseguir suficientes brasas de carbón vegetal con las que rellenarlo. Luego se extraían unas pocas de brasas y se introducían en una vasija – horno. La roca con el mineral se dejaba dentro de un crisol y éste se introducía en la parte superior de la vasija – horno.

edad de los metales en Asturias

Por último la vasija llena de carbón y con el crisol que contenía el mineral se enterraba entre las brasas del pozo, se cubría con arcilla hasta crear una bóveda abierta por la parte superior para que pudiera circular el aire, y con una entrada en el lateral para el fuelle. A través del agujero lateral se introducía el tubo hasta las brasas que contenía la vasija y se insuflaba aire para poder aumentar la temperatura.

horno de fundición, edad de cobre

Cuando el mineral se fundía se separaba del resto de impurezas, posteriormente se dejaba enfriar, se rompía el crisol y se extraía una roca en la que se apreciaba todo el mineral a un lado y el resto de impurezas al otro. El siguiente paso era limpiar o eliminar toda la parte de impurezas, para ello se valían de un cincel. Finalmente el mineral se volvía a fundir para verterlo en moldes o se calentaba para modelarlo en las herrerías. Era habitual que se trabajara en la boca de la mina parte del mineral creando lingotes mas fáciles de transportar. También se documenta el traslado del mineral en bruto hasta algún lugar de trabajo especializado.

Algunas de las zonas mineras llegaron a agotarse, hay teorías que apuntan que se explotaba mas cobre que el que se consumía, este excedente impulso las relaciones comerciales. El comercio se implanta hasta convertirse en una actividad indispensable si se querían conseguir los recursos necesarios para desarrollar las nuevas técnicas. Las localidades que no tenían en sus proximidades los materiales necesarios debían de conseguirlos mediante tratos con personas que procedían de lugares que si contaban con ese recurso o que podían conseguirlo de alguna forma.

No es raro pensar que aquellas personas que poseían el conocimiento necesario para fundir los metales estarían muy bien posicionados dentro de su grupo, ser el portador de este nuevo saber no implicaba necesariamente ser el mejor cazador, el líder, o el guía espiritual, cualquier persona podía haber adquirido este nuevo aprendizaje de manera fortuita, sin embargo, el hecho de aprender a fundir el metal, casi seguro que suponía un ascenso dentro de su grupo social.

Esta nueva actividad desarrolló nuevas profesiones, aparecen los herreros y orfebres, además implicaba residir en un sitio bastante más tiempo, llevar todas las herramientas necesarias de un lado para otro era una tarea demasiado pesada. Por otro lado la metalurgia proporcionó grandes avances a la agricultura, con los nuevos útiles el trabajo resultaba más sencillo y era más rápido cultivar. Todo ello, junto con el descubrimiento de los sistemas de regadío para las plantaciones, fueron los factores principales para que se potenciara la creación de aldeas permanentes y de grupos de población con unas fronteras cada vez más definidas.

La edad de cobre supuso el asentamiento definitivo de los humanos en un territorio concreto, pese a la gran cantidad de cambios que se experimentó durante esta época los restos arqueológicos son escasos en Asturias. Hay varias teorías que intentan justificar esta escasez de restos. Algunos afirman que hay que tener en cuenta que los metales llegan a tierra Astur con cierto retraso en comparación con el resto de Europa y el uso del Cobre y del Bronce suelen solaparse. Otra teoría que justifica la falta de restos es la reutilización del cobre en la etapa posterior, el bronce es una aleación de cobre y estaño, por lo tanto es bastante posible que gran parte del cobre se reutilizase para la creación de útiles en bronce. También se podría explicar mediante los continuos saqueos que sufrieron las necrópolis a la largo del tiempo.

Los pocos restos de cobre encontrados se remontan a finales de la etapa y los principios del bronce, aparecen en mayor medida en el centro – oriente de Asturias. Destacan los hallazgos de la localidad de Gamoneu donde se localizaron varios lingotes, En Llanes encontraron 4 hachas y en Asiego 14 hachas planas.

La edad de cobre en Asturias

Lingotes de cobre. Gamoneu d’Onís, Asturias

En los Picos de Europa se localizó una punta de flecha palmela que no es común en Asturias pero que si lo era en otras zonas de la Península. La mayoría de herramientas encontradas son hachas, se evidencia un incremento importante de la demanda de esta herramienta, algunas teorías apuntan varios motivos para esta aparente demanda, el aumento considerable del número de humanos, la necesidad de madera para la confección de las aldeas, la tala de bosques para crear zonas de pasto, el aumento de la demanda de otras herramientas necesarias para la caza y agricultura etc.

punta palmela edad de cobre asturias

Punta palmela

Esta primera etapa de la edad de los metales supuso un período de adaptación en el que se pasó de la trashumancia al sedentarismo, de una agricultura oportunista a una más elaborada, de una minería rustica a una especializada y, en definitiva, el avance del ser humano desde el pensamiento prehistórico a un pensamiento mucho más moderno donde se incrementa la esperanza de vida, disminuye la mortalidad infantil, la vida se vuelve más cómoda, se dispone de más tiempo para crear nuevas ideas y trabajos, aparecen valores como la propiedad del territorio, la propiedad privada, los estamentos sociales, la diferencia de clases, la riqueza como sinónimo de poder, la necesidad de defender el territorio ocupado ante otros grupos de humanos y otros muchos conceptos hasta el momento desconocidos.

Durante los primeros momentos la cultura desarrollada era aún dependiente de la herencia neolítica, se desarrollan las últimas representaciones rupestres en centros sagrados como Peña Tú en LLanes, cova Demo en Boal o los abrigos de Fresnedo, donde la figura del hombre guerrero cobra importancia sobre todo al final de éste periodo y durante la posterior edad de bronce.

En esta edad se reutilizan los últimos túmulos pero poco a poco se van abandonando y se adoptan nuevas creencias. Aparecen enterramientos en las galerías de las minas, tanto en el Texeu como en las minas del Milagro se encontraron esqueletos humanos, algunos estaban allí porque fueron víctimas de algún accidente, otros, como se describe en el post dedicado a las minas del Texeu, fueron enterrados a propósito siguiendo algún tipo de ritual. Cuando se abandona la cultura megalítica se cree que el nuevo ritual funerario era la incineración, esto explicaría la escasez de restos humanos que se da por todo el territorio asturiano hasta la consolidación del cristianismo.

edad de cobre - craneos minas del texeu

Cráneo humano. Galería de los esqueletos de las minas del Texeu.

La edad de cobre finaliza cuando descubren la primera aleación realizada por el ser humano, el bronce, aproximadamente en el año 1.800 a. C.

 

 

 

 

Atrás                                                                           Arriba

Rutas por la prehistoria de Asturias

MAPAS CON LAS RUTAS REALIZADAS POR LA PREHISTORIA DE ASTURIAS

rutas por la prehistoria de Asturias

Os dejo el listado de mapas donde se refleja una aproximación del camino a seguir por las diferentes rutas por la prehistoria de Asturias que se han explicado en el apartado qué visitar en Asturias.

Rutas por la prehistoria de Asturias: el paleolítico y el mesolítico asturiano:

1. Cómo llegar a la cueva de la Güelga. Casbielles, Cangas de Onís, Asturias.

2. Ver como llegar a Cardes . Cueva del Buxu. Cardes, Cangas de Onís, Asturias.     

3. Ver como llegar al centro de arte rupestre de Tito Bustillo. Macizo de Ardines, Ribadesella, Asturias

4. Cómo llegar al centro de interpretación y a la Cueva del Pindal. Cabo San Emeterio, Ribadeva, Asturias

5. Ver como llegar a Cueva Oscura de Ania. Parroquia de Ania, Les Regueres, Asturias

6. Cómo llegar a la cueva de la Paloma. Les, Regueres, Asturias.

7. Como llegar a la cueva de Mazaculos II. La Franca, Ribadeva, Asturias

Rutas por la prehistoria de Asturias: el neolítico asturiano.

1. Localización del Dolmen de Santa Cruz. Iglesia de Santa Cruz, Cangas de Onís, Asturias.

2. Ver como llegar a la Iglesia de Abamia. Abamia, Corao, Cangas de Onís, Asturias.

3. Cómo llegar al Ídolo de Peña Tú. Sierra Plana de Vidiago, Llanes, Asturias.

4. Ruta por la Necrópolis neolítica del Alto de la Cobertoria. Entre Pola Lena y Quirós, Asturias.

5. Ver ruta a las minas del Texeu, Sierra del Aramo, Rioseco, Riosa, Pola Lena. Asturias.

6. El Monte Areo y la Ruta de los dólmenes. Entre Gijón y Carreño, Asturias

7. Cómo llegar a la LLaguna de Nievares, Necrópolis tumular del área recreativa de Peón. Cordal de Peón, Villaviciosa, Asturias.

8. Ruta por el Monte Deva, Gijón, Asturias.

9. Ruta por los abrigos de Fresnedo. Fresnedo, Teverga, Asturias.

Atrás                                                   Arriba

Los abrigos de Fresnedo, Teverga, Asturias

 Los Abrigos de Fresnedo y sus pinturas rupestres, una ruta por Terverga.

Fresnedo es un pequeño pueblo localizado en Teverga, dirección al Puerto de Ventana, no se debe confundir con Fresnedo de Quirós, situado justo al otro lado de la montaña. Aquí podemos encontrar 5 abrigos con pinturas rupestres. Se reparten en una de las laderas de la Tesa de Pezones y se accede a ellos siguiendo una ruta algo empinada aunque no muy larga por la cara norte de la montaña, los abrigos están claramente señalizados aunque para llegar bien a ellos es recomendable seguir las bandas amarilla – blanca que indican la ruta pues la senda en ocasiones se confunde con los pasos del ganado.

Estas pinturas se realizaron en varias etapas durante la transición neolítico – edad de bronce, coincidiendo en el tiempo con otros centros de arte rupestre como Peña Tú. Las primeras representaciones artísticas fueron las cabras y signos en rojo, todas ellas muy esquemáticas. Posteriormente aparecen figuras humanas muy realistas con vestidos, objetos y representando acciones. Así mismo estos dos tipos de pinturas representan tres momentos culturales distintos, el primero se dedica a las figuras de animales, el segundo hacia la representación de ídolos antropomorfos y la tercera hacia la representación de astros como la relación luna – sol. Todos los abrigos tuvieron una función especifica de culto.

El primer abrigo se conoce como el de la Cochantoria, para llegar a él hay que descender un poco con apoyo de una cuerda ya que se está en una cornisa del lado Sur de la montaña, no es difícil aunque si resbaladizo y hay que ser prudente. El abrigo se encuentra protegido actualmente por un enrejado pero pueden verse bastante bien las pinturas realizadas en la techumbre de la cornisa. En ella se representan principalmente cápidros con grandes cuernos en rojo y series de puntos y líneas en paralelo sobre los cápridos o a su alrededor también en rojo.

abrigos de Fresnedo, la cochantoria - cabra abrigos de Fresnedo, signos de la Cochantoria

El segundo abrigo se encuentra en las proximidades del primero siguiendo la ruta que asciende por la montaña. No posee cartel indicativo, es un abrigo a modo de cavidad en una de las paredes de la ladera de la montaña, aquí se distinguen dos figuras animalísticas, una parece ser un jabalí y otra es de difícil interpretación, ambas se encuentran más degradadas que las anteriores.

abrigos de Fresnedo, segundo abrigo abrigos de fresnedo - jabali en rojoabrigos de Fresnedo numero 2 - figura desconocida

A partir de este punto el resto de abrigos se localizan próximos entre sí, detrás del siguiente peñón se encuentra el tercer abrigo conocido como Abrigu del Pasu, es un pequeño hueco en una de las paredes verticales de la montaña, este también se encuentra protegido con una reja como en la Cochantoria pero se pueden observar representaciones de signos y cabras macho y hembra.

abrigos de Fresnedo - Abrigu del Pasuabrigos de Fresnedo - cápridos

El cuarto abrigo se localiza en la cara opuesta al peñón que se ve al frente del Abrigo del Paso, desde el se impone una gran vista del puerto de Tarna en dirección a León, estratégicamente ofrece un punto de visión importante sobre cualquiera que accediera a esta zona por dicho puerto.

vistas desde los abrigos de Frensedo

Este cuarto abrigo se conoce como el de El Abrigu del Ganado, posee representaciones de cápridos, uno de ellos en negro, y de unos Ídolos, realizados en una época diferente a los anteriores, son representaciones humanas muy detalladas, una de ellas con una prominente nariz, una especie de vestido, con los dedos de manos y pies bien detallados, parece estar lanzando un disco. El otro, localizado justo encima del anterior, tiene las mismas características y parece que sostiene una espada. Estas representaciones son las más difíciles de ver debido a la degradación de la pintura, principalmente por el sol,  la lluvia y el viento.

abrigos de Fresnedo, del ganado - ideomorfo abrigos de Fresnedo - signos abrigo del Ganado

Si continuamos por el sendero unos pocos metros, al girar un recodo se abre ante nosotros Trechacueva, una imponente cavidad con varias bocas de entradas, galerías, túneles y vivos colores que aún hoy se usa para guarecer a los rebaños de cápridos.

trechacueva, abrigos de Fresnedoabrigos de Fresnedo, abrigo de trechacuevaabrigos de Fresnedo en Teverga, Trechacueva

Es una ruta muy sencilla de hacer y te permite ver las pinturas muy de cerca. Hoy esta zona es un lugar declarado como patrimonio protegido.  Aquí os dejo el mapa con la ruta y la localización de cada abrigo. Nosotros fuimos después de comer, pero mejor hacerla antes y a la vuelta hacer una parada por el Parque de la prehistoria de Teverga donde podéis encontrar reproducciones de otras cuevas prehistóricas de Asturias como el panel central de Tito Bustillo.

Atrás                                  Arriba

El Monte Deva durante el neolítico asturiano

El Monte Deva, una necrópolis tumular en Gijón

El Monte Deva, junto al Monte Areo, conforman la primera sierra prelitoral de la zona centro de Asturias. Se localiza en el concejo de Gijón y con una altitud de 426 m ofrece una amplia perspectiva de toda la rasa costera del concejo. Actualmente la necrópolis es bastante difícil de apreciar debido a las plantaciones masivas de eucaliptos. Solo se encuentran señalizados los túmulos M.D III y M.D.V en el lado derecho de la pista que conduce al actual área recreativa. Otros túmulos de referencia en esta necrópolis son M.D VII y M.D VIII rodeando el observatorio astronómico y M.D IX, algo más alejado, en la Llomba, cerca de Rioseco – Caldones.

La necrópolis poseía su propia cantera, justo al lado de los túmulos III y V, cosa que facilitaba bastante el trabajo. El entorno también ofrecía una abundante flora, fauna y una amplia visión de los territorios colindantes. Como sucede en otros casos, se vuelve a evidenciar la gran actividad humana que experimentó la zona centro de Asturias durante el neolítico debido al aumento demográfico.

Cantera del Monte DevaMonte Deva - Cantera

Nuevamente Blas Cortina nos ha permitido conocer el interior de algunos de estos túmulos, destacando grandes diferencias entre ellos pese a su proximidad. 

El túmulo Monte Deva III está fechado entre el 4.000 – 3.000 BP, el montículo esconde una compleja estructura, en el centro levantaron la cámara funeraria, era un espacio parcialmente abierto al que se podía acceder desde el exterior mediante un pasadizo cuya entrada estaba a media altura del túmulo. La cámara estaba rodeada por varios anillos hechos a base de bloques de piedras, finalmente crearon el túmulo con grandes bloques de arenisca. Esta construcción en particular tuvo que necesitar un gran número de obreros y mantuvo un uso colectivo bastante activo.

Necrópolis neolítica del Monte Deva, túmulo número III

El túmulo Monte Deva V  tuvo un uso muy prologando en el tiempo, se construye en torno al año 3.900 BP y por lo menos sigue en activo hasta el año 1.800 BP. En los estudios que se realizaron pudieron averiguar que, antes de la construcción, estos hombres y mujeres se dedicaron a limpiar el manto vegetal, tras destapar todo el suelo colocaron dos grandes bloques de piedra y otro conjunto de lascas erguidas que delimitaban el sepulcro, sin embargo no se ha localizado ni restos óseos ni ajuar funerario alguno, por contra aparecen restos de fuego que indican una posible incineración.

Túmulo V - necrópolis del Monte Deva

Al contrario que su  vecino, este túmulo apenas posee aglomeraciones de piedras y actualmente casi no se aprecia. Fue creado principalmente con capas de arcilla rojiza y amarillenta (ocre), su planta medía 21m de diámetro. Lo que más destaca de este túmulo es la total ausencia de ajuar funerario ya que rompe con la norma de la cultura de la época, para explicar este hecho los investigadores proponen varias teorías, por un lado unos apuntan a que quizás se tratara de un grupo o familia pobre, pero como aclara Blas Cortina, el concepto de pobreza es un término totalmente desfasado para la época neolítica ya que los humanos sobrevivían gracias al grupo, por otro lado, cualquier persona podría obtener en la zona recursos con facilidad, herramientas en piedra, restos concheros, restos de animales…los ajuares funerarios no tenían porque ser piezas valiosas para nuestros ojos contemporáneos, se trataban de herramientas u objetos que pertenecían al difunto en vida, además el propio hecho de construir una estructura tumular implica un gran trabajo colectivo y por lo tanto una preocupación por la persona fallecida. Por otro lado está el grupo que opina que probablemente el ajuar funerario estuviera compuesto de elementos vegetales que se descompusieron por completo. Finalmente aparece la versión que dice que quizás ese grupo no consideraba necesario proporcionar un ajuar funerario.

El Monte Deva fue uno de los centros sagrados más importantes de la región durante miles de años, igual que sucede con el Areo, aunque el uso funerario fue en decadencia durante la posterior cultura castreña, su carácter sagrado se conservó en épocas posteriores, su nombre reverencia a la diosa de la tierra astur, Deva. Puedes ver como llegar a los túmulos consultando este mapa: Ruta por el Monte Deva, Gijón, Asturias.

Atrás                                                   Arriba

La LLaguna de Nievares, túmulos en Peón

Área recreativa de la LLaguna de Nievares

Necrópolis tumular del Cordal de Peón

La Llaguna de Nievares es una necrópolis tumular de época neolítica, está datada entre el  4.000 – 3.000 BP. Se sitúa en una de las lomas altas del Picu Curiella, dentro del Cordal de Peón, en concejo de Villaviciosa, a pocos kilómetros de otras necrópolis vecinas como la del Monte Deva y la del Monte Areo.  

LLaguna de Nievares - Area recreativa de peon

El conjunto tumular de la LLaguna de Nievares tiene identificados 6 túmulos que los investigadores catalogan mediante un orden alfabético que va desde el túmulo A hasta el F. Sin embargo, esto es solo una pequeña muestra de lo que debió de ser este lugar durante el neolítico, es muy probable que hubiera otros monumentos desaparecidos a causa de las obras de acondicionamiento de la actual zona recreativa y por las labores forestales que se realizan en esta zona para el abastecimiento de madera.

LLaguna de Nievares, area recreativa del Cordal de Peon

Si queréis subir al cordal de Peón no tardéis mucho porque van a cortar las carreteras de acceso a esta zona. La necrópolis se encuentra en el área recreativa, se llega en coche y es un buen sitio para pasar el día de parrillada. Podéis ver como llegar pinchando aquí. En esa zona hay indicaciones de los túmulos llamados A y D.

El Túmulo A pertenece al grupo de las estructuras atípicas, es decir, no contenía un dolmen en su interior. Fue realizado aprovechando un montículo natural que tenía el propio terreno, esta elevación proporcionaba mayor monumentalidad al túmulo. Parte del suelo está pavimentado y el perímetro está rodeado por un gran anillo de piedras que fueron colocadas sobre una capa previa de arcilla, finalmente toda la estructura queda recubierta de una capa de tierra.

Tumulo A de la necrópolis megalitica de la  LLaguna de Nievares

El Túmulo D, a pesar de ser el mayor de todo el complejo con un diámetro de 22 metros, contiene una cámara funeraria muy pequeña en comparación con sus vecinos. Esta cámara también se levanta sobre un suelo pavimentado y queda recubierta por una coraza de piedras.

Túmulo D de la LLaguna de Nievares

Otro de los megalitos documentados se corresponde con el Túmulo C. Posee una construcción más completa, en el centro guardaron una cámara sepulcral reforzada por el exterior con bloques planos, posteriormente toda la estructura fue recubierta por una capa de sedimentos arcillosos hasta el límite superior de la cámara, luego añadieron una nueva coraza de piedras que, poco a poco, fue quedando recubierta por un manto vegetal.

Los saqueos en la Llaguna de Nievares han sido constantes desde finales del neolítico, aún así han podido encontrarse útiles como hachas y azuelas, en el túmulo C las herramientas muestran un claro desgaste que indica el uso dado en vida, sin embargo en los túmulos A y D el material hallado no muestran signos de haber sido usados por lo que se definen como objetos dedicados de manera específica para el ajuar que se colocaba durante el ritual de enterramiento. Los restos de mayor importancia son trozos muy fragmentados de cerámica que pertenecen a los primeros objetos de cerámica artesanal de esta zona.

Atrás                                                 Arriba

El Monte Areo y la ruta de los dolmenes

El Monte Areo y su necrópolis tumular

El Monte Areo separa los concejos de Carreño y Gijón, no es alto, solo levanta 264 metros snm. La necrópolis se sitúa en el punto más alto, sobre una extensa planicie desde la que se puede ver parte de la costa asturiana. Dista pocos kilómetros de otras necrópolis vecinas como la de La Llaguna de Nievares en el Cordal de Peón o la del Monte Deva en Gijón. El complejo megalítico del Monte Areo tiene una treintena de monumentos cuya fecha más antigua se establece en el año 5000 BP.

Monte Areo - vistas a la costa

Se cree que este monte era, en época neolítica, uno de los territorios de culto más extensos y en consecuencia un lugar sagrado de referencia en toda la región, esta posición la mantiene aún en épocas posteriores siendo un lugar aparentemente sagrado durante la Edad de los Metales. En la zonas habitadas al pie de este monte aún hoy se conservan historias y leyendas antiguas que hablaban de las riquezas que esta tierra escondía, en la guía del servicio municipal de turismo de Candás (Cultura Megalítica. Rutas etnográficas: dólmenes del Monte Areo) se deja referencia de la leyenda conocida en la zona como Monte Areo monte areola tierra rica xente boba:

En tiempos de mucha antigüedad, al anochecer de un día de invierno apareció en la pobre casa del Fondo de Guimarán una pordiosera que imploraba que le diesen algo de cenar y cobijo para pasar la noche.

El ama de la vivienda replicó a la andrajosa pedigüeña que nada podía darle, pues estaba casi tan pobre como ella. Entonces la mendiga, mirando hacia la cumbre del Areo, ensimismada y enigmática repitió por tres veces: Monte Areo Monte Areola tierra rica xente boba.

La intrigada dueña de la casa le preguntó el significado de sus palabras a lo que la pordiosera respondió que en lo alto, si se cavaba un poco, aparecería un tesoro que enriquecería a quien lo encontrase.

Dicho esto desapareció perdiéndose en el Areo. La campesina se lo comunicó a su marido y esa misma noche fue a cavar al lugar indicado, hallando, al poco de comenzar la faena, una gallina de oro con doce polluelos del mismo metal más otro fabuloso tesoro del que nunca se supo su valor.

Cuenta la leyenda que en memoria del hallazgo se fundó, en la iglesia de Guimarán, la capilla del “Buen Suceso” por la noble familia Muñiz Carreño y en Candás la Ermita de los Doce anexa al Palacio de los Muñiz de cuyo altar se dice que figuraban los doce polluelos de oro hasta que fue destruida en el año 1936.

El Areo es una de las necrópolis mejor conservadas y documentadas de Asturias, fue usada durante todo el neolítico, su amplitud y su proximidad con otros centros funerarios evidencia un considerable aumento demográfico en la zona central de Asturias. Los trabajos de construcción de la necrópolis supusieron un esfuerzo colectivo que por fuerza debió de implicar a decenas de personas. Los neolíticos localizaron una buena fuente de piedra en el mismo monte, estas floraciones se encuentran en el actual mirador de la Peña el Carro, esta zona sirvió de cantera y, aunque la proximidad con la necrópolis es una clara ventaja, la extracción de estas piedras suponía un trabajo durísimo y requería de una buena coordinación y organización del mismo.

Monte Areo - Mirador de la Peña del Carru

Monte Areo - floraciones pétreas de la cantera

Para el transporte de las piedras necesitaban grandes troncos de madera que resistieran el peso de la roca, algunas llegan a pesar mas de 5 toneladas, gracias a los análisis de polen que los investigadores han obtenido del interior de las cámaras dolménicas se ha podido saber que, durante el Neolítico el Areo se componía de avellanos, robles, abedules, pinos o alisos, es decir, de maderas nobles y resistentes, así que, mientras unos extraían las piedras, otros talaban la zona para crear el primer medio de transporte conocido hasta el momento, (ver cómo se hacían los dólmenes).

La diversidad de fauna y flora  ofrecía la posibilidad de abastecerse de alimentos sin tener que abandonar la zona de trabajo. Los túmulos fueron realizados por varios lugares de la planicie del Areo, actualmente tan solo están abiertas al público dos de éstas zonas, una corresponde al conjunto que rodea el Dolmen de San Pablo y la otra al conjunto del Dolmen de los Llanos. El resto de zonas, aunque algunas de ellas están señalizadas, no son visibles debido la maleza. El contenido de los túmulos del Areo varía, pueden encontrarse dólmenes simples y otras construcciones atípicas, estas variaciones vienen asociadas a la época de construcción.

La ruta por los dólmenes del Monte Areo puede hacerse tanto andando como en coche, es un camino muy corto de apenas 3,5km que nos conduce a las diferentes áreas dolménicas.

Monte Areo y el área dolménica de Les Güelgues de San Pablo

Esta primera zona contiene los túmulos numerados como IV, V y VI. Los más peculiares son:

El túmulo Monte Areo V es uno de los más antiguos de la necrópolis, está datado en el año 5.000 BP y se piensa que pudo haberse construido por los habitantes del Cabo Peñas. Poseía al menos 20 m de diámetro y estaba compuesto por arenas silíceas extraídas de los terrenos próximos. El interior de este túmulo es bastante peculiar, posee una zona con marcas de fuego y un poste de madera, a esta zona se accedía aparentemente mediante una cascada de piedras, aparecen también piedras pintadas en ocre rojo, otras talladas y piezas pulimentadas. La hipótesis más aceptada sobre el uso de esta estructura plantea que posiblemente fuera una especie de cámara de incineración, los cuerpos podían introducirse al descender por la cascada hasta la hoguera interior.

Monte Areo V

M.A – V

El túmulo Monte Areo VI es el Dolmen de San Pablo, se creó en torno al año 4.000 BP y es uno de los mejores conservados de la necrópolis. Se trata de un dolmen de cámara simple, cerrado por todos sus lados mediante grandes lascas de cuarcita y cubierto con un túmulo realizado a partir de capas de tierra y piedras. En su interior se encontró una pequeña azuela pulimentada de fibrolita, material muy solicitado durante el neolítico. Las hipótesis sobre la utilidad de este megalito plantean que pudo haberse mantenido abierto para ser reutilizado dándole así un uso colectivo.

Monte Areo VI - Dólmen de San Pablo

M.A – X. San Pablo

Monte Areo VI. Dolmen de San Pablo

Camino entre el área de San Pablo y el área de Los LLanos

A lo largo de la pista comunica las dos áreas dolménicas principales hay unos cuantos túmulos señalizados pero no visibles a causa de la vegetación. Hay que fijarse bien porque la única manera de encontrarlos es mirando atentamente las orillas del camino para intentar de localizar los hitos con el número del túmulo entre la maleza. Nosotros pudimos llegar a ver los numerados como I, II, III, X, XIV, XXIII.

Monte Areo X, está cubierto por la maleza

M.A – X. Ej.  de los túmulos que están a lo largo del camino.

El túmulo Monte Areo XII pertenece al 5.000 BP, no lo pudimos localizar pero la documentación aportada por Blas Cortina nos permite conocer su estructura interna, se conoce como la casa de los muertos, es una construcción realizada a partir de cuatro postes de madera que muestra signos de haber sido incendiados, en el centro de esta estructura había otro pozo recubierto de piedras.

Monte Areo y el Área dolménica de Los LLanos

El túmulo M.A XV es el Dolmen de los Llanos y se creó alrededor del año 4.000 BP, en un momento donde la cultura megalítica estaba en su pleno apogeo. El dolmen se compone de una cámara simple con un pórtico de acceso, esta especie de pasillo de acceso se suele interpretar como un lugar de tránsito entre el mundo de los vivos y el de los muertos. La estructura quedaba cubierta por un túmulo de 3,40m de diámetro realizado a partir de capas de tierra y piedras.

Monte Areo - Dolmen de los LLanos

M.A XV

El túmulo Monte Areo XVI fue claramente expoliado con el paso de los años, en su momento era un dolmen de cámara simple con una techumbre que pesaba mas de 5 toneladas. Entre el ajuar encontrado lo más destacado es un hacha que tubo un uso activo en vida, cuchillos y azuelas, estas piezas fueron realizadas en una piedra metamórfica traída de otra zona lejana, esto vuelve a manifestar la comunicación que había entre los diferentes asentamientos durante el neolítico.

Monte Areo XVI - dolmen expoliado

M.A – XVI

El túmulo Monte Areo XVII también fue bastante degradado por la mano del hombre, fue saqueado en múltiples ocasiones, atravesado por una zanja para delimitar dos fincas y luego fue perforado a causa de las plantaciones de eucaliptos. Hoy este monumento no puede apreciarse, tan solo queda parte del suelo original, sin embargo, este escaso resto ha permitido identificar parte de la flora que predominaba en el neolítico gracias a los restos de polen encontrados.

Esta gran necrópolis esconde muchos otros túmulos por toda la planicie del Monte Areo, conforman un lugar sagrado vinculado con el mundo de los muertos. Este campo sacro deja de usarse en torno al año 3.000 BP coincidiendo con el inicio de la edad de los metales y las primeras tribus astures, sin embargo su carácter sagrado fue un aspecto que siguió estando presente en la creencia colectiva.

Atrás                                           Arriba

Minas prehistóricas en Rioseco, Riosa.

 Minas prehistóricas del Texeu, Sierra del Aramo

Minería prehistórica en Rioseco, Riosa.

La Sierra del Aramo ofrece muchas rutas, una de ellas es la que conduce a las Minas prehistóricas del Texeu. En este recorrido encontraremos por un lado un importante complejo minero del s.XIX situado a 700 metros snm. En segundo lugar podremos ver un gran yacimiento arqueológico correspondiente a las minas prehistóricas usadas durante el neolítico para la extracción de cobre. La mina del Aramo se sitúa a 1.200 metros snm y es una zona de la sierra rica en cobre, cobalto, plata y níquel además de otros componentes asociados al cobre como la azurita y la malaquita.

minas prehistoricas de cobre de la sierra del Aramo

Azurita y Malaquita sobre cuarcita

Para iniciar la ruta a las minas prehistóricas debemos ir hasta el pueblo de Llamo, en Riosa, aquí dejaremos el coche y continuaremos andando por la pista que conduce hasta Rioseco y el complejo minero del s.XIX.

minas prehistoricas en Riosa

Poblado minero de Rioseco

Nada más llegar lo primero que llama la atención fue el intento por parte del Principado de convertir las ruinas en un museo a través de los fondos mineros pero los fondos se acabaron y se paralizó el proyecto, tan solo se remodelaron la fachada de cuatro de los edificios administrativos, el resto de estructuras están en ruinas. No obstante este lugar merece la primera parada de la ruta para investigar un poco por los túneles, zonas de lavado del mineral, la gran chimenea y otras edificaciones.

minas prehistoricas y Minas del s.XIX en Rioseco

Zona de tratamiento del mineral. s.XIX – XX

minas-del-texeu-rioseco-riosa

Continuamos ascendiendo y a pocos metros por encima de la mina anterior hay un mirador y una pequeña área recreativa con mesas. En esta zona encontramos la primera galería. Cuando fuimos estaba abierta e inundada, nos adentramos un poco pero pronto decidimos dar la vuelta por falta de seguridad. Muchas de las galerías están abiertas pero adentrarse en ellas implica asumir un riesgo considerable, en todas ellas hay pozos, derrumbes, desprendimientos de lodo y hundimientos del propio suelo que nos pueden poner en un grave apuro. Mi consejo es que no se os pase por la cabeza, bajo ningún concepto, entrar en las galerías.

mirador-minas-del-texeu

El siguiente tramo es quizás el más duro, es un ascenso con algo de desnivel, no es demasiado largo pero la cuesta cansa un poco, es un camino pedregoso que asciende a través de un bosque y por el que pueden verse restos de las galerías, las tirolinas y los vagones usados en el s.XIX -XX para subir y bajar el mineral desde las bocaminas superiores hasta la zona de tratado de mineral de Rioseco.

minas prehistoricas y minas del s.XIX de Riosa

Restos mineros del s.XIX – XX

Tenemos que ascender hasta que termina el bosque y se abre una gran pradería, conocida como La Campa de las Minas, en la zona más alta de la misma se encuentra el complejo minero neolítico y unas vistas espectaculares de los valles de Asturias llegando a ver, en un día despejado, Riosa, Turón, Aller, Mieres, Oviedo, Los picos de Europa y la costa de Gijón y de Avilés.

vistas-minas-prehistoricas-del-texeu

Recorriendo la planicie encontramos dos bocas de entrada a las minas prehistóricas. Nada más verlas llama la atención la forma redondeada de las mismas, los pilares o columnas unidos entre si y los arcos rebajados que fueron dejados intencionadamente por los mineros para sujetar la techumbre y que no hubiera desprendimientos ni derrumbes. En el vestíbulo de entrada ya pueden verse los restos de cobre, de azurita y de malaquita que le dan a la cavidad esos colores azules y verdes metalizados.

boca-mina-el-texeu

pozos-entrada-boca-mina-el-texeu

Lo primero que tenemos que tener claro es el tipo de instrumentos y de herramientas que usaban para una labor tan dura como es la minería. Cuando se descubrieron los metales el primer uso que se le daba al mineral era para piezas de orfebrería o para objetos rituales, curiosamente no se empleó para perfeccionar las herramientas hasta unos cuantos cientos de años después. En esta primera etapa de la minería del metal los útiles estaban realizados con madera, con piedras y con astas de ciervo.

minería prehistórica - Minas del Texeu

De arriba a abajo: punterola y entalladuras

minería prehistórica, picos palanca

Picos palanca, se agarraban por la parte corta y se golpeaba con una maza para quebrar la pared.

Entre las herramientas más comunes encontramos: las realizadas en asta de ciervo como los picos o las entalladuras, los realizados en piedra como las mazas de más de 2kg de peso y los martillos de menor tamaño y peso que las anteriores, y  otras hechas con madera como los mangos para las herramientas y la mampostería de las galerías.

herramientas mineria prehistorica mazas martillos

Mazas y martillos para la minería

La mina se adentra en el interior de la montaña a través de pozos que pueden llegar a los 100m de profundidad. Todos los pozos de entrada se comunicaban mediante un complejo sistema de galerías.

minería prehistorica entrada a las minas del texeu

Vestíbulo de entrada de una de las minas.

acceso a las glaerías de las minas prehistórcas del Texeu

Pozos y galerías que se adentran en la montaña

Se presupone que los mineros pasaban bastante tiempo en el interior de la montaña, las galerías estaban bien iluminadas, para conseguir luz encendían unas antorchas de madera y grasa que adherían a la pared mediante pelotas de arcilla. Para poder resistir al monóxido de carbono derivado del uso del fuego y a los propios gases que desprende la montaña contaban con dos recursos, por un lado la corriente de aire natural que proporcionaba la montaña y por otro lado pozos verticales que eran usados a modo de chimenea y que aún poseen las paredes ennegrecidas por el efecto del humo.

El tamaño de las galerías es variado, las hay bastante amplias, hay otras con un tamaño bastante estrecho y con techos muy bajos de modo que solo podía pasarse arrastrándose, y las hay en las que es difícil que quepa un adulto por lo que posiblemente trabajaran los niños. Para que las galerías no se desprendiesen se reforzaban con arcos o pilares rebajados, además, el escombro era almacenado en zonas que ya habían sido explotadas y que quedaban obsoletas, de esta forma las galerías que no se usaban se iban rellenando y se reducía el riesgo de desprendimientos.

minas prehistoricas de rioseco, pozos de acceso

Pozos con un grado de inclinación bastante acusado

Para extraer el mineral usaban varias técnicas:

Cuando encontraban el mineral en una argamasa de arcilla y en pequeñas cantidades empleaban las propias manos y, en menor medida, mazas de piedra y picos realizados con asta de ciervo.

Si el mineral aparecía en filones podían extraerlo de varias formas, iban haciendo muescas circulares en la roca hasta que desprendían el filón, también usaban palancas y martillos para fragmentar la roca y extraer el mineral y, por último, usaban el fuego para calentar la roca y conseguir así que se rompiera.

El objetivo principal de los mineros del Aramo era el cobre, rechazaban completamente el cobalto, cuando encontraban este material lo desechaban directamente destinándolo al relleno de las galería o dejándolo en la roca sin tocar. Quizás no sabían que hacer con este material, si se mezclaba con el cobre restaba calidad al resultado final, así que simplemente no lo usaban.

Transportar el mineral requería una gran resistencia física, se usaban unos recipientes de madera redondeados que o bien llevaban al hombro, o lo arrastraban a través mediante unas cuerdas de cuero que se ataban al cuerpo. Hay galerías tan estrechas que aún conservan las marcas producidas por el continuo rozamiento de las paredes. Algunos pozos tenían tal grado de inclinación que poseían escaleras hechas con cuerdas de cuero por las que debían subir y bajar.

Hay una galería que destaca sobre todas las demás, es La Galería de los Esqueletos, donde se localizaron 16 esqueletos humanos, en 6 de ellos se pudo saber que eran varones de edad adulta, el más joven murió con 20 años y a otros tres se les ha dado la edad de 35 años. Otros dos cuerpos revelaron que eran personas fallecidas a causa de un desprendimiento.

minas prehistóricas - mineros del aramo

Cráneos humanos, minas prehistóricas del Aramo

minas prehistóricas - minero del aramo, minas del Texeu minas prehistóricas - minero del aramo

Lo que más destaca de esta galería es el uso funerario intencionado que se hizo en algunas zonas. Hay dos esqueletos completos que fueron enterrados siguiendo algún tipo de ritual, estaban sentados con las rodillas flexionadas y en sus manos aún tenían sujetas las herramientas que les habían acompañado, posiblemente, durante la mayor parte de su vida. El uso funerario de las minas evidencia un nuevo tipo de enterramiento dentro del neolítico dedicado en exclusividad a los mineros.

esqueleto minas prehistoricas del Aramo

Esqueleto completo, enterramiento ritual

Todos los restos muestran que eran personas altas, sobre 1,70m, y con una masa muscular considerable. En el Museo Arqueológico de Oviedo se encuentran expuestos algunos de los cráneos y, a simple vista, pueden apreciarse el gran tamaño que tienen algunos.

Una vez que el mineral estaba fuera de la mina se transportaba hasta unas primera zona de taller, muy cerca de la boca mina, donde se hacía un primer tratamiento del mineral para facilitar su transporte. Es una zona donde se encontraron crisoles de arcilla para fundir el mineral, ollas y restos de escoria que procedían de algún horno de fundición no localizado. Hay que tener en cuenta que esta zona de la sierra ha sufrido múltiples explotaciones y el terreno ha sufrido muchas alteraciones que dificultan la localización de yacimientos arqueológicos a cielo abierto.

Ver ruta a las minas del Texeu, Sierra del Aramo, Rioseco, Riosa.

Atrás                               Arriba

Alto de la Cobertoria, Sierra del Aramo

El Alto de la Cobertoria y su necrópolis neolítica

Restos neolíticos en la Sierra del Aramo

El Alto la Cobertoria se sitúa en una de las planicies altas de la Sierra del Aramo y separa los concejos de Lena y Quirós. Se trata de un puerto de montaña que alcanza la altura de 1.300m, en él se integra un conjunto de túmulos que se reparten a lo largo del cordal.

La ruta por el Alto de la Cobertoria es un paseo corto, muy fácil de hacer y que ofrece unas vistas espectaculares de los sistemas montañosos de Asturias. Identificar los restos es otra cosa, no están señalizados y hay que fijarse bien.

Alto de la Cobertoria

Vistas desde el mirador del Alto la Cobertoria

Esta necrópolis mantuvo un uso bastante prolongado en el tiempo, comienza a usarse en el Neolítico y se reutilizó durante la Edad de Bronce (6.000 – 2.000 BP) . Los investigadores apuntan que este uso prolongado es consecuencia de la gran actividad minera que experimentaron las minas de Riosa durante el neolítico, situadas en esta misma sierra y a las que dedicaremos un capitulo aparte.

En total se localizaron 6 megalitos. En el lugar llamado La Mata´l Casare encontraron 2, en los Fitos se encontró uno y una alineación de piedras que fue colocada intencionadamente por los neolíticos de la Cobertoria, los dos últimos megalitos se encontraron en el Prau LLagüenzos y la Collá Cimera. Para todos ellos usaban como canteras las floraciones rocosas que ofrece la Cobertoria.

Cuando realizamos la visita, hace ya algunos años, fue un poco por casualidad, íbamos sin datos sobre la localización de los megalitos y solo pudimos encontrar uno, por lo tanto queda pendiente una nueva visita y, con un poco de suerte, encontraremos alguno más.

Alto de la Cobertoria - túmulo prau Llagüenzos

Prau LLagüenzos

El conjunto de Mata’l Casare ofreció un anillo de oro modelado a punzón, es un hallazgo muy importante por tratarse de una de las primeras piezas de orfebrería que se localiza en la región. Se encuentra expuesto en el Museo Arqueológico de Oviedo.

El conjunto de Los Fitos posee una de las últimas construcciones megalíticas que se realizaron en Asturias, se realizó en un periodo donde los grandes dólmenes eran sustituidos por un nuevo tipo de sarcófago a modo de cista, era un nicho rectangular que fue realizado clavando lascas en el terreno.

Alto de la Cobertoria

Restos pétreos en el Alto la Cobertoria

La Sierra del Aramo debe su nombre a un dios Astur y como es habitual en Asturias, dejará de usarse como lugar de enterramientos pero seguirá siendo un monte sagrado durante cientos de años. Aún hoy , este lugar es usado para celebrar el solsticio de verano.

Atrás                                      Arriba

Peña Tú en Puertas de Vidiago, Llanes

Peña Tú y la Necrópolis Tumular de la Sierra Plana de Vidiago

Muy cerca de Llanes podemos visitar la Sierra Plana de Vidiago, es una sierra de lomas planas que contiene una necrópolis de 36 túmulos y una gran formación rocosa conocida como el Ídolo de Peña Tú. La época de ocupación, según los restos encontrados, corresponde con el periodo Asturiense (9.000 – 7.000 BP), durante el Neolítico y los inicios de la Edad de los Metales. (6.000 – 2.000 BP).

Peña Tú - La testera del Xentil

Ídolo de Peña Tu

El monumento más visible de toda la Sierra de Vidiago es el Ídolo de Peña Tú, es una gran formación rocosa natural que se levanta en una de las colinas de la sierra, muy cerca de Puertas de Vidiago. Es un punto estratégico con una gran visibilidad de la zona, al norte puede observarse toda la rasa costera del oriente astur y al sur se vigila el acceso por tierra, el curso del río y las sierra pre-litorales que anteceden a los Picos de Europa. Esta formación se conoce como La Testera del Xentil porque se parece mucho a la cabeza de una persona.

vistas a la costa desde Peña Tú

Peña Tú era, posiblemente, un lugar de referencia en la zona. No es raro creer que en torno a este monumento podrían haberse realizado reuniones sociales a las que acudirían los diferentes grupos de la zona para determinadas celebraciones.

Vistas a las sierras de interior desde Peña Tú

La gente que ocupaban este lugar realizó también pinturas y grabados sobre las paredes de Peña Tú. Los dibujos aparecen en varios conjuntos, el más destacado tiene un ídolo o ideomorfo (figura humanizada) grabado en la zona más protegida del peñón realizado durante el Bronce antiguo.

Grabados del Ídolo de Peña Tú.

Junto a este ídolo aparece un puñal de lengüeta provisto de un mango con cinco remaches propio de la misma época. En la sección izquierda pueden verse otras representaciones o signos, entre ellos se distinguen un grupo de figuras humanas o cruces, líneas, puntos y otros signos circulares.

Aproximación a los grabados del Ídolo de Peña Tú

Los túmulos se reparten por las zonas conocidas como Los llanos, La Mesa, El Riego o La Capilluca. Estaban formados principalmente por acumulación de tierra y cascotes de piedra y el borde exterior estaba delimitado por un cerco de lascas clavadas en el suelo. En el interior de los túmulos las estructuras eran sencillas, generalmente aparecen pozos excavados en el suelo y cistas que en ocasiones posee una gran lasca que cerraba el sarcófago.

De todos ellos los más nombrados son: el Túmulo VI, peculiar por su extrema simplicidad, se creó solo por acumulación de tierra y en su interior no aparece ningún tipo de estructura. El Túmulo XXIV también posee una construcción singular porque en la parte inferior construyeron una plataforma de tierra extraída de las capas inferiores del suelo.

En otra zona de la Sierra existió un abundante taller de sílex, con ello se plantea la posibilidad de que el asentamiento debía estar próximo. Si se hubiera tratado sólo de cuarcita, muy abundante en la zona, podría pensarse que, en vez de desplazar las piedras, realizaran las labores de taller in situ, sin embargo, al tratarse de sílex foráneo de muy alta calidad, lo más lógico es que el lugar de residencia estuviera cerca.

El sílex estaba destinado principalmente a elaborar útiles pequeños, a excepción de los denticulados y de los cuchillos. Los materiales más pesados y grandes eran elaborados en cuarcita, material abundante en las proximidades.

Entre los restos que los arqueólogos han obtenido durante las excavaciones destaca la ausencia de cerámica. Las herramientas encontradas se componía de cuchillos, choppers apuntados, hachas pulimentadas, raspadores, picos asturienses, percutores, cazoletas de arenisca decoradas y piedras de moler. 

Para ver imágenes de estas herramientas os derivo al PDF del museo arqueológico de Oviedo.

Actualmente la sierra se encuentra dominada por las plantaciones de eucaliptos y se puede recorrer siguiendo el trazado de pistas forestales. Cuando fuimos a visitarla no pudimos reconocer ningún túmulo. La visita, en realidad, conduce unicamente al Ídolo de Peña Tú. El camino comienza desde el Aula Didáctica de Puertas de Vidiago, la ruta es bastante corta. Junto al ídolo, hay un área recreativa donde se puede pasar el día.

Aquí os dejo un mapa con la ruta: cómo llegar al Ídolo de Peña Tú.

Atrás                                         Arriba

El dolmen de Abamia en Corao

Abamia y su ídolo neolítico

Lugares con historia en Cangas de Onís

El dolmen de Abamia se encuentra junto a la iglesia que le da su nombre y que fue mandada edificar por el rey Pelayo en una planicie alta del pueblo de Corao.

La localización de este megalito pone nuevamente de manifiesto la tendencia que había en el oriente de Asturias de seguir usando los enclaves sagrados de la edad de piedra en épocas muy posteriores como es la baja Edad Media.

Este megalito no posee una fecha exacta de construcción, lo datan como neolítico indeterminado. Teniendo en cuenta otros dólmenes cercanos, la fecha de utilización podría oscilar entre los años 5.000 – 3.000 BP.

Iglesia de Abamia en Corao

Como sucede en otros dólmenes de la zona, está aparentemente aislado pero, en realidad sigue la línea marcada por otros dólmenes vecinos como el de Santa Cruz, el desparecido en Amieva o el del Carbayo en Onís. Esta sucesión de monumentos rebelan que, durante el neolítico, la cuenca del río Güeña era un lugar con bastante actividad.

Ver línea Amieva – Cangas de Onís – Abamia – Onís

Actualmente apenas puede apreciarse nada del túmulo y, en el caso del dolmen, los continuos saqueos han impedido su conservación, solo puede observarse un desnivel del terreno dónde un día estuvo el dolmen y dos tejos centenarios que marcan el lugar.

Dolmen de Abamia, localización

En los informes de las excavaciones realizadas a principios del s.XX se documentan algunos cráneos humanos, hachas en piedra pulimentada, cuentas anaranjadas que podrían haber formado parte de un collar y una única piedra con decoraciones que fue llevada al Museo Arqueológico de Madrid.

Decoraciones ídolo de Abamia

Las decoraciones del dolmen de Abamia fueron realizadas en dos momentos diferentes, el primer conjunto es un ideomorfo (figura con forma humanizada) que se encuentra en la parte superior de la lasca, se conoce como La cabeza del Mochuelo porque el dibujo aparenta ser la cabeza de una lechuza dibujada mediante grabado profundo, dos hoyos simulan ser los ojos y con un surco más fino simula la la nariz o el pico . El segundo conjunto se localiza en la parte central y es el más antiguo, se compone de signos como un círculo con una cruz, una especie de forma de H, líneas en zig-zag o trazos semicirculares entre otros, todos ellos realizados mediante piqueteado.

Es poca la información que hay sobre este túmulo y, en general sobre todo lo que respecta a Abamia. A lo largo del tiempo esta zona, pese a lo alejada que parece, ha sufrido múltiples saqueos, incendios y reformas. En torno a la propia iglesia de Abamia existe una gran polémica por el pésimo estado de conservación.

 

Ver como llegar a la Iglesia de Abamia

Atrás                                           Arriba

Qué es la fibrolita, minerales en Asturias

La fibrolita – Sillimanita

hacha fibrolita dolmen de santa cruz

La fibrolita es un tipo de roca sedimentaria metamórfica perteneciente a la clase denominada como Sillimanita.

La sillimanita es un mineral compuesto por silicato de aluminio que, dependiendo de su formación, puede ser incoloro o mostrar diferentes colores como el rojo, azul, verde, gris o tonalidades de marrones.

Este tipo de rocas metamórficas se crean cuando los tres elementos químicos que la forman, (SiAl2O5), son sometidos a una temperatura alta y una presión media-baja.

En Asturias, este tipo de rocas forman parte de la cultura tradicional, se conoce como La piedra del rayo. Dentro de las leyendas populares los colgantes de fibrolita eran un amuleto importante que protegía contra las tormentas, la historia era contada en las reuniones sociales y decía:

Cada rayo que cae del cielo lleva en su punta una piedra afilada, capaz de partir los árboles y quemar bosques y montañas.

Cuando el rayo cae sobre la tierra, la piedra de su punta hasta 7 metros se entierra.

Cada año que pasa sube un poquito hasta la superficie y, al séptimo año, brota de la tierra esperando quien la localice.

Aquel que tenga la suerte de encontrar esta piedra, nunca más temerá a la tormenta porque la piedra del rayo le protegerá en su camino diario.

El Dolmen de Santa Cruz

Restos megalíticos en Cangas de Onis

El túmulo de Santa Cruz

El dolmen de Santa Cruz está en Cangas de Onís, se esconde bajo la Iglesia que le da nombre, es una capilla que fue levantada a principios de la edad media por orden del rey Favila, hijo de Pelayo.

Túmulo e Iglesia de Santa Cruz

La situación de esta iglesia sobre el antiguo túmulo que entierra el megalito evidencia la herencia neolítica que siglos después se mantenía con respecto a la elección de los lugares sagrados. Actualmente el dolmen se encuentra bastante deteriorado debido al paso del tiempo, a los saqueos y a las guerra civil española del s.XX.

Este túmulo fue un monumento dominante en la zona, se creó alrededor del año 5.000 BP y, aunque hoy parece aislado, en realidad se encontraba alineado con otros dólmenes próximos como el de Abamia en la localidad de Corao.

El Dolmen de Santa Cruz poseía una localización estratégica, se levantó sobre una plataforma que había entre los ríos Sella y Güeña, si se quería cruzar al otro lado del río, el paso por esta plataforma era obligatorio. Algunos investigadores apuntan a que este monumento no sólo fue un lugar de enterramiento, creen que también podría haber desempeñado alguna función como lugar de reunión de los grupos de la zona.

Cuando construyeron el túmulo era de un tamaño considerable, se creó mediante la acumulación de capas de tierra y cantos rodados y se dejó un acceso al interior mediante un corredor que conducía hasta el dolmen.

Santa Cruz, monumentos del patrimonio asturiano

Actualmente la cámara funeraria tan solo conserva 7 ortostatos (piedras), en su día formaba una planta poligonal con lascas que fueron extraídas de una cantera cercana situada en el monte de Llueves.

Dolmen decorado de Santa Cruz

Las piedras destinadas a las paredes fueron decoradas, aún pueden apreciarse parte de las pinturas y grabados, todos ellos son representaciones de formas geométricas. La decoración más visible en la actualidad corresponde a la lasca central y es un dibujo compuesto por líneas en zig-zag, triángulos y otros signos.

Según el arqueólogo F. Jordá, las representaciones de Santa Cruz presentan varias fases de ejecución, sugiere que los grabados parecen más antiguos que las pinturas, también describe la variedad de técnicas entre los propios grabados, los más antiguos son los realizados mediante la técnica del rayado, posteriormente se realizarían los grabados por piqueteado y los pulidos por abrasión. Por último hace referencia a la falta de concordancia cronológica entre el ajuar encontrado y las representaciones artísticas, concluye así que, posiblemente el dolmen tuvo un uso colectivo continuado en el tiempo, es decir, se reutilizó en más de una ocasión.

hacha neolítica dolmen de santa cruz

Los documentos antiguos atestiguan que en el interior del dolmen había un gran ajuar funerario de armas de piedra y bronce que suele relacionarse con personas de un cierta posición social. Hoy en día solo se conserva una mínima parte compuesta por dos hachas de fibrolita, una de ella nunca fue usada y posee una perforación que sugiere una función ceremonial, también se localizó un fragmento de cuchillo de sílex y un hacha plana de bronce.

Este monumento puede visitarse en las horas establecidas por la oficina de información y turismo del ayuntamiento de Cangues de Onís. Para ver el dolmen hay que entrar en la capilla de Santa Cruz, se observa mirando un pozo que hay en el centro de la sala. No se puede descender hasta el megalito por motivos de conservación.

Localización del Dolmen de Santa Cruz

Atrás            Ir Arriba

Restos del neolítico en Asturias

Algunos yacimientos del neolítico

Arqueología en Asturias

Durante el neolítico asturiano hay varios tipos de yacimientos arqueológicos, las cuevas, las aldeas, los restos megalíticos y los complejos mineros.

Cuevas neolíticas:

Durante los años en los que se produce la transición entre el mesolítico y el neolítico (7000 – 5000 BP), seguían usando ciertas cavidades para realizar labores de taller o como lugares funerarios. Muchas cuevas como La Paloma, La Lloseta, Les Pedroses, Mazaculos, Los Canes o Tito Bustillo siguen manteniendo cierta actividad. En todas ellas pudieron recuperarse restos de industria lítica, industria ósea y de cerámica.

cerámicas transición neolitico - bronce antiguo

En el caso de los Canes, La Paloma y Tito Bustillo, también aparecieron enterramientos humanos alrededor de los cuales se hizo algún tipo de ritual relacionado con la colocación de un ajuar, de piedras teñidas de rojo y con una preparación previa del cuerpo.

Entre finales del neolítico y los inicios de la edad de bronce (4.000 – 3.000 BP) las cuevas y abrigos rocosos se abandonan progresivamente, las personas de esta época solo siguieron usando algunos lugares muy concretos y en ellos dejaron las últimas muestras de arte rupestre en Asturias, es el caso de los Abrigos de Fresnedo en Teverga, Cova Demo en Boal o Peña Tú en Llanes. Se trata de dibujos muy esquemáticos de antropomorfos, zoomorfos y signos como puntos o cruces.

final del neolítico, abrigos del ganado fresnedo

Asentamientos y aldeas durante el neolítico asturiano:

El yacimiento de Torca’l Arroyu es uno de los pocos asentamientos asturianos de principios del neolítico, está en la localidad de Ponte, concejo de Llanera, posee dos zonas de ocupación, por un lado está la utilización del interior de la cueva y por otro lado están un buen número de restos encontrados en la ladera de la montaña que hacen pensar que podría haber sido un primer intento de poblado al aire libre. Fue una zona que se ocupó, desde el 5.000 hasta el 2.000 BP, en varias fases interrumpidas por algunos incendios que sufrió la ladera.

En Vigaña, Belmonte de Miranda, se han descubierto varias zonas con restos de asentamientos neolíticos:

En L´Hortal aparecen restos de construcciones que podrían ser cabañas con una antigüedad de 6.000 años.

En la zona llamada Las Corvas aparecieron tres hogares neolíticos datados en la misma fecha que los restos anteriores. Estos yacimientos coinciden con los desplazamientos de humanos que buscaban nuevas zonas de asentamiento tras abandonar definitivamente las cuevas como lugares de residencia.

Por último en el área de La Sienra encontraron evidencias de cultivos realizados hace 4.000 años.

En general, los restos de asentamientos o aldeas neolíticas son bastante escasos en todo el territorio debido a la gran erosión del terreno y a la acidez de la caliza. Casi toda presencia conocida se corresponde con necrópolis tumulares.

Yacimientos megalíticos en Asturias:

Durante todo el neolítico asturiano se edifican grandes necrópolis tumulares por todo el territorio, estaban destinadas a un uso funerario, son los cementerios del momento.

Algunos de los ejemplos más representativos son la necrópolis del Monte Areo (Gijón), la del Monte Deva (Gijón), la del Alto de la Cobertoria (Pola Lena), la Llaguna de Nievares (Peón), el dolmen de Santa Cruz (Cangas de Onís), el de Abamia (Corao) o el de Castellín en Allande entre muchos otros.

Gran parte de los túmulos de Asturias han sufrido múltiples saqueos a lo largo de la historia a mano de los buscadores de tesoros, la consecuencia es que los restos más valiosos han desaparecido y, aunque muchos túmulos se reutilizaron a principios de la edad de los metales, los objetos de oro, cobre o bronce resultan muy escasos, por contra si se encuentran habitualmente objetos de industria lítica y osea.

Los complejos mineros durante el neolítico asturiano:

Las minas prehistóricas más conocidas son las minas del Milagro de Onís y las del Aramo en Riosa, ambas contienen cobre, azurita y malaquita, y en ambas se encontraron restos humanos teñidos de verde a causa de la exposición al cobre.

La mina del Milagro en el concejo de Onís comenzó a explotarse hace 4.000 años y aún se mantuvo activa en el siglo XX. En sus galerías pudieron recuperarse herramientas líticas y otras hechas en asta de hueso. Los neolíticos del Milagro se dedicaron a extraer tanto el cobre como la malaquita y la azurita. Entre los restos humanos pudieron encontrarse un cráneo y una mandíbula.

Las minas del monte Aramo o del Texeu, en Rioseco, Riosa, Pola de Lena es un gran entresijo de galerías que se excavaron desde el neolítico hasta el siglo XX. Las diferentes bocas de las minas prehistóricas de Rioseco se encuentran a 1.300m de altitud sobre el nivel del mar, comenzaron a explotarse hace 4.500 años, en el periodo de transición entre el neolítico y la edad de los metales.

minas del neolítico asturiano. Monte Aramo

Las minas del monte Aramo fueron usadas principalmente para la extracción de cobre, sin embargo, por lo que más destaca es porque posee una galería, llamada galería de los esqueletos, donde se encontraron cuerpos de mineros neolíticos, depositados de forma intencionada. Cuando los arqueólogos encontraron los restos óseos estaba verdes a causa de la absorción de cobre durante los más de 4.000 años que pasaron hasta que fueron descubiertos.

Esqueleto neolítico Asturias

En el apartado Qué Visitar podéis encontrar información sobre las cuevas, minas y los lugares con cultura megalítica en Asturias que hemos visitado.

Atrás                                                                                       Arriba

Qué es un dolmen. Tipos de enterramientos en el neolítico

Clases de dolmen y otras tumbas neolíticas en Asturias

Las necrópolis tumulares localizadas en Asturias poseen dos tipos de estructuras funerarias, el primer tipo agrupa al dolmen, las cistas y los sarcófagos, a este grupo se le denomina estructuras ortostáticas. El segundo grupo se corresponde con tipos de enterramientos que poseen cámaras atípicas (menos comunes en el territorio o que no siguen un patrón claro) y se denomina estructuras no ortostáticas.

Estructuras ortostáticas: El dolmen y otros sarcófagos.

Las estructuras Ortostáticas son construcciones realizadas a partir de grandes bloques de piedras posicionados en vertical para crear, en el caso de Asturias, monumentos megalíticos como los dólmenes, cistas y sarcófagos.

El Dolmen:

dolmen monte Areo

Monte Areo

Un dolmen es una cámara realizada con bloques de piedra, cerrada por todos sus lados y por la techumbre, se usaba para enterrar a los muertos, ya fuera de forma individual o colectiva, tras el funeral, el dolmen se cubría con tierra y piedras creando un gran túmulo. 

No todos los dólmenes eran iguales, el tamaño no siempre era el mismo, hay dólmenes muy pequeños y otros más grandes, algunos hasta incluían un corredor, la planta podía variar desde rectangular hasta heptagonal, están los que poseen decoraciones mediante grabado o pintura y otros que no fueron decorados. El dolmen es posiblemente una de las estructuras más representativas del neolítico, tuvo su máximo esplendor entre los años 5000 – 3000 BP y dejaron de realizarse a finales del neolítico.

dolmenes neolíticos en Asturias con grabados

Lastra decorada, dolmen del Castellín, Allande

La característica común del dolmen era su método de construcción, esta tarea era una actividad colectiva que requería muchas horas de trabajo y un buen número de obreros, quizás por eso se reutilizaban con frecuencia.

¿Cómo se construía un dolmen?

Había que localizar una buena fuente de piedra cerca del campo sacro, Asturias bastante caliza y pizarra en las propias necrópolis por lo que la búsqueda de las losas no era demasiado difícil.

Cómo se hace un dolmen, cantera prehistorica, necrópolis del Areo

Cantera neolítica del Monte Areo.

Lo que venía después era un trabajo duro y peligroso que requería una buena coordinación y cooperación grupal. Primero se extraía la piedra del suelo, luego se levantaba para posarla sobre unos troncos de madera que actuaban de ruedas para su transporte, el trayecto era un punto delicado del proceso, las piedras pesaban cientos de kilos y cualquier fallo podía suponer un accidente nada recomendable, con ayuda de unas cuerdas unos iban tirando de manera coordinada y el resto iba sujetando la piedra, re-colocando los troncos de atrás hacia adelante para que la piedra nunca quedara en el aire y vigilando que no se saliera de su superficie, por si esto fuera poco, había que superar los baches del camino, las cuestas y los cambios en el terreno, superado el transporte las grandes lascas se colocaban en el lugar elegido del campo sacro.

construcción de un dolmen

Después había que levantar la estructura, para ello primero cavaban zanjas que marcaban la planta del dolmen y en las que se introducían las piedras, estas se colocaban con el canto a la altura de la zanja, luego mediante palanca y con ayuda de unas cuerdas se tiraba y se levantaba hasta que encajara en su correspondiente surco, este proceso debía de realizarse con cada una de las paredes de la estructura.

Cómo se levantaba un dolmen

El corredor de acceso no es típico en todos los dólmenes pero se realizaba simulando un muro a media altura con pequeños bloques de piedra.

Posteriormente las paredes eran rodeadas por capas de tierra y piedras, es el inicio del túmulo, este paso era fundamental para colocar la techumbre, una vez alcanzada la altura máxima de las paredes, el túmulo funcionaba de rampa para poder subir la piedra del techo para que encajara con facilidad.

creación del dolmen y del túmulo

6º El último paso era cubrir el dolmen con más capas de tierra y piedras, al finalizar lo único que marcaba el lugar era el túmulo. Algunos ejemplos de este tipo de construcciones se pueden encontrar en la Necrópolis tumular del Monte Areo (Gijón) o en Cangues de Onís con el Dolmen de San Pablo.

Túmulo con dolmen de camara simple

Cistas y Sarcófagos:

Al final del neolítico aparecen las cistas o sarcófagos, una cista era una especie de ataúd realizado con piedras planas, mucho menos voluminosas y mucho menos pesadas que las dedicadas al dolmen, se clavaban en el suelo creando un rectángulo donde reposaría el cuerpo del difunto, generalmente en posición fetal, otra losa completa la cista cerrándola por su parte superior, finalmente se recubría con un túmulo. Este tipo de enterramientos eran siempre individuales y menos voluminosos que los anteriores.

Otros enterramientos durante el neolítico: estructuras no ortostáticas

La mejor referencia que he podido encontrar sobre este tema se corresponde con las publicaciones de Blas Cortina. Aquí os resumo algunos ejemplos de los túmulos con estructuras atípicas encontrados en Asturias y, para ver los dibujos originales, os derivo a  dialnet.unirioja.es, está web tiene a disposición el PDF de Blas Cortina dónde podréis encontrar los dibujos de los ejemplos que aquí se exponen. Tenéis que hacer clic donde pone “Texto Completo”. Os recomiendo que lo abráis en una ventana aparte para poder ir consultando cada túmulo, están muy detallados y son muy útiles para imaginarse como era cada uno de ellos.

El primer ejemplo es el túmulo XVI de Campiello, en Tineo, posee un pozo excavado en el suelo hasta alcanzar la roca madre, en este caso era de pizarra, posteriormente fue cubierto con piedras, también aparecen restos de madera quemada y de ceniza, en otra zona del túmulo hay una agrupación de piedras, entre los restos sólo se pudieron encontrar dos hojas de piedra pulimentada. La escasez de restos es algo común porque la mayoría de los túmulos de Asturias han sido saqueados múltiples veces con el paso de los años. Finalmente estaba recubierto por un túmulo edificado a base de arcilla.

El segundo ejemplo es el túmulo de la Xorenga denominado como Canadeiro I, datado en el primer tercio del 4.000 BP. En el centro posee un hito construido por varios bloques de cuarcita y una laja de pizarra anclada a la roca madre, posee una plataforma que muestra signos de que estaba destinada a algún uso ritual debido a los restos de carbón que aparecen en ella, esto quiere decir que en algún momento, antes de que el túmulo se completase, se encendió una hoguera. El pozo funerario está en el centro de la plataforma y fue reutilizado durante la Edad de Bronce.

El último grupo se corresponde con los túmulos sin una cavidad interna clara, es decir, sin cámaras, pozos o zonas rituales, un ejemplo de ello es el túmulo de La Llaguna de Nievares, está en el área recreativa del cordal de Peón, Villaviciosa. Se realizó hace 4.000 años BP y contenía un gran anillo de piedras en cuyo centro se levantaban dos grandes bloques. Si queréis ir a visitarlo tenéis que hacerlo rápido porque, en breves,  se va a cortar el acceso al público.

Noticias en El Comercio sobre las restricciones de acceso al Cordal de Peón:

http://www.elcomercio.es/asturias/mas-concejos/201410/07/criticas-limitacion-accesos-cordal-20141007002315-v.html

Necropolis prehistoricas, tumulos en Asturias

Objetos neolíticos encontrados en los túmulos de Asturias.

Pese a la gran cantidad de túmulos localizados por toda Asturias hay una gran escasez de restos óseos, esta ausencia es atribuida a la degradación por el efecto de la caliza. Por otro lado los objetos recuperados resultan también escasos debido a los continuos saqueos que se han producido a lo largo de los años por los buscadores de tesoros.

Pese a todo, se ha constatado que el fallecido era acompañado por un ajuar funerario que solía componerse de sus objetos de trabajo y otros de más o menos valor, entre los recuperados hay hachas pulimentadas, algunas de ellas no parecen haberse usado nunca y otras muestran un claro desgaste por su uso. También suelen encontrarse puntas de flecha.

herramientas líticas del neolítico, hacha ritual pulimentada

hacha pulimentada

Los hallazgos más importantes son el anillo de oro encontrado en el túmulo de Mata’l Casare en el Alto la Cobertoria y el tubo de oro de Chao Chaguás en Boal, en el periodo de transición entre el final del neolítico y el inicio de la edad de los metales, el oro era un elemento conocido, aparecen los primeros orfebres. También hay que mencionar las estelas dolménicas que aparecen en algunos de los túmulos, eran grandes bloques de piedra en los que se realizaban grabados de figuras con aspecto humano, es el caso de la estela del Dolmen de Abamia.

Oro en los dolmenes asturianos, Mata´l Casares

Anillo de oro,dolmen  Mata´l Casares y disco de oro del bronce antiguo

Podéis encontrar el PDF con algunas de las piezas neolíticas de Asturias en la web http://www.museoarqueologicodeasturias.com/sec/neol%C3%ADtico-edad-metales

Atrás                                                                         Arriba  

La cultura megalítica en Asturias

El neolítico asturiano y la cultura megalítica

Túmulos, Dólmenes y  otros lugares sagrados

A nivel mundial, el descubrimiento de la agricultura se fija en el año 10.000 a. C, en Europa se establece sobre el 8.500 a. C y, en el caso concreto de Asturias entre los años 6.000 – 3.000 a. C, es decir hay un cierto retraso de unos 2.000 años, esto quiere decir que mientras la cultura neolítica de algunas zonas europeas ya estaba fuertemente consolidada, en Asturias estaba en sus primeros momentos.

Todo el sistema social del neolítico asturiano se desarrolló bajo la cultura megalítica, recibe ese nombre porque se basaba en la construcción de monumentos realizados con grandes bloques de piedra.

cultura megalítica - dolmenes en Asturias

Lastra decorada con grabados.

En el caso de Asturias las estructuras creadas durante la cultura megalítica poseían, en general, una función funeraria, eran empleados para enterrar a los difuntos. En otros casos europeos parece que ciertas construcciones poseían otro significado que aún hoy se desconoce, es el caso de Stonehenge en Inglaterra, se trata de un círculo de gigantescos bloques de piedra que en determinadas épocas del año (solsticios y equinoccios) se ajusta perfectamente a la posición del sol.

Está bastante aceptado que dentro del sistema social y cultural del neolítico se le daba especial relevancia a la figura del druida o guía espiritual, aquel que dirigía todos los rituales y que ejercía una gran influencia sobre el comportamiento del grupo al que pertenecía. Mientras que la responsabilidad de las decisiones tomadas recaía seguramente en el líder tribal como principal representante del grupo, el guía espiritual ejercía una gran influencia sobre esas decisiones y podría inducir a las personas a actuar de una o de otra manera, podía actuar como dirigente sin llegar a serlo de una forma oficial.

Es esta última etapa de la prehistoria se establecen los precedentes de las tendencias célticas que se desarrollaron en el período posterior. Con la mejoría climática se observan grandes desplazamientos de los grupos de humanos y el contacto entre ellos aumenta como nunca antes había ocurrido. Seguramente es en algún momento del neolítico cuando se establece un calendario común para gran parte de los pueblos pre-célticos de Europa, posiblemente el año se dividía según las fases lunares (13 meses) y las estaciones se limitaban a dos, la estación fría u oscura y la estación calurosa o luminosa, marcadas respectivamente por los solsticios de invierno y de verano. Todo los sucesos naturales que acontecían a lo largo de un año formaban parte de la cultura, se cree que alrededor de los solsticios, equinoccios, eclipses y de otras manifestaciones de la naturaleza se organizaban los diferentes rituales o celebraciones de la vida cotidiana.

El aspecto mejor documentado de todo el neolítico asturiano se corresponde con las estructuras megalíticas. En general, en la región cantábrica se distinguen tres tipos de estructuras:

Las necrópolis megalíticas que los neolíticos dedicaron a sus muertos. En Asturias la mayoría de los restos neolíticos encontrados proceden de estos cementerios prehistóricos.

La cultura megalítica en Asturias, cementerios prehistóricos

Necrópolis tumular de la Llaguna de Nievares, Cordal de Peón

Los menhires, prácticamente nulos en Asturias y muy abundantes en Euskadi. Eran grandes piedras que se colocaban en posición vertical, en diferentes puntos y que podían acompañarse o no de otros menhires. La función real del menhir aun es desconocida, las hipótesis varían, algunos dicen que eran indicadores de una ruta y otros que se colocaban en zonas estratégicas en relación con sus creencias religiosas.

Otros centros santuarios destinados a la realización de rituales, es el caso de Peña Tú en Vidiago, en LLanes. También existe una cierta creencia en que muchos de los lugares sagrados eran determinados montes, bosques, cuevas etc que, por algún motivo, tenían una consideración especial.

La cultura megalítica - lugares sagrados en el neolítico asturiano

Ídolo de Peña Tú, Llanes.

Qué eran las necrópolis tumulares en la cultura megalítica

Un túmulo es un gran montículo artificial, hecho por la acumulación de piedras y arena o tierra, que tenía la intención de enterrar o esconder una estructura funeraria. Hay túmulos que superan los 25m de diámetro, cuando se realizaban varios túmulos en una zona concreta se creaba una necrópolis tumular, es decir, un campo sacro destinada al reposo de los muertos.

la cultura megalitica en asturias, túmulos y dolmenes del Monte Areo

Túmulo VI del Monte Areo

La elección del lugar de las necrópolis tumulares parece que siguen unas características comunes por todo el territorio. Todos los túmulos se localizan en las planicies altas de las diferentes sierras asturianas, están rodeadas de acusadas pendientes y suelen aparecer agrupados. En ocasiones, aunque aparentemente dan la impresión de estar aislados, en realidad marcan y siguen una línea que delimita una zona concreta.

La cultura megalítica, zonas sagradas durante el neolítico asturiano

Lugares sagrados del neolítico, el Monte Aramo

La construcción de los monumentos encuadrados dentro de la cultura megalítica demuestra la importancia que se le daba al difunto y manifiesta la preocupación e inquietud que tenían hacia el hecho de morir, con ello se refuerzan las creencias sobre el mundo de los muertos, no es raro pensar que el acceso a estas zonas podría estar limitado, algunas hipótesis plantean que, posiblemente, solo se accedía en días puntuales, ya fuera para un nuevo enterramiento o para la celebración de algún ritual dirigido siempre por el guía espiritual del grupo. Por otro lado la edificación de dichas estructuras requiere bastante mano de obra, así que, al menos durante las labores de edificación, la necrópolis experimentaría una actividad comunitaria prolongada en el tiempo.

Durante la cultura megalítica la construcción de los dólmenes, cámaras y túmulos de una necrópolis era una dura tarea que, por fuerza, necesitaba la implicación de todo el grupo, se trataba de una gran labor colectiva. En el siguiente capítulo se detalla cómo lo hacían y que tipos de estructuras se construían.

Atrás                                                                             Arriba

neolítico asturiano, actividades diarias

Neolítico asturiano

Las nuevas actividades de la vida cotidiana

La vida diaria de las personas que vivieron durante el neolítico experimentó una revolución industrial y tecnológica importante. Los seres humanos aumentan de manera significativa sus labores de producción y sus tareas diarias. Entre las nuevas actividades desarrolladas destacan:

La domesticación de animales se documenta en períodos anteriores pero se trataba de lobos amaestrados para la caza, durante el neolítico el ser humano deja de cazar algunas especies de animales para criarlas, así aparece la ganadería. Las primeras especies domesticadas para esta función fueron la cabra y la oveja, ambas proporcionaban recursos muy valorados, carne, pieles, leche y otros subproductos derivados de la misma como mantequilla, nata, queso… Sin embargo la vida de los pastores era muy diferente a la del agricultor, el pastor seguía siendo trashumante, debía buscar constantemente pastos frescos para el ganado y abastecerse de forraje para el invierno, esto le obligaba a pasar largos períodos en la montaña para mover el ganado de un lugar a otro.

La primera actividad artesanal de cerámica en Asturias se documenta en el año 7.000 BP en la cueva de los Canes, en el complejo prehistórico de Arangas de Cabrales, es una cerámica muy primitiva que no usó horno, se coció a no más de 800ºC sobre un hogar. Los objetos de cerámica aportaron mucha más comodidad a la vida diaria, es un material fácil de conseguir y fácil de trabajar, tan solo debían de recoger la arcilla, moldearla y calentarla al fuego hasta que se endureciera, con ella podían fabricar cuencos y vasos. Cuando inventaron el horno de cerámica pudieron crear objetos con una mayor calidad, más duraderos y más sólidos, gracias a ello confeccionaron objetos para almacenar los productos como las tinajas o las ánforas, útiles de cocina como los cuencos o platos y nuevos objetos decorativos.

neolítico asturiano

Ceramica neolítica

No se abandonan las actividades en torno al trabajo de la piedra y del hueso. En la industria lítica las técnicas avanzan y consiguen crear herramientas pulimentadas usando arena como abrasivo. Con respecto a la industria ósea, las astas de ciervo fue un material codiciado en las labores mineras, con ellas confeccionaban picos con los que iban abriendo galerías al ser golpeados con una maza. La piedra y el hueso fueron elementos necesarios para la agricultura y para la creación de las aldeas porque seguían siendo los materiales más usados en la creación de instrumentos como las hachas, cuchillos o azadas.

neolítico asturiano

Astas de ciervo usadas durante el neolítico.

neolítico asturiano

Hachas pulimentadas

La minería, tal y como se entiende hoy día, surge en el neolítico y supuso una revolución industrial para la sociedad de este periodo. El considerable aumento de la población hizo que aumentara la demanda de sílex para la creación de herramientas cortantes, en Asturias el sílex no es fácil de conseguir pero los neolíticos concibieron una nueva forma de extraer esta roca de la montaña, aparecen los primeros pozos y galerías artificiales que conducían hasta donde estaba el material deseado. La zona minera más conocida del neolítico astur es el yacimiento de la Sierra del Aramo, a 1.786m de altitud en el centro de Asturias (Pola Lena).

neolítico asturiano

Astas de ciervo usadas como pico – palanca en la minería del neolítico.

neolítico asturiano

Mazas usadas en la minería.

Con las sociedades productivas aparece el excedente de productos según acumulaban bienes, se conformaban las primeras clases sociales y los primeros indicios de la propiedad privada, aún de forma muy rudimentaria pero si con una clara influencia sobre la organización social de las nuevas tribus.

El excedente también hace que aparezca una nueva actividad, el comercio mediante el trueque, las personas comienzan a acumular bienes para poder intercambiarlos por otros objetos o recursos que no eran fáciles de conseguir y esa labor se convirtió con el tiempo en una actividad laboral especializada.

Puedes ver más herramientas y útiles del neolítico en el pdf que pone a disposición de público el Museo Arqueológico de Asturias.

Atrás                                                                                             Arriba  

Las sociedades sedentarias

Primeras sociedades sedentarias

El inicio de las actividades agrícolas y pastoriles

El Neolítico significa piedra nueva y es la última etapa de la Prehistoria, en Asturias abarca desde el año 6.000 a. C al 3.000 a. C. El clima de este período se conoce como post-glacial Würm, el ambiente era mucho más cálido, con ello proliferaron todo de tipo de plantas comestibles, los animales redujeron su tamaño. Este cambio climático fue crucial para el ser humano porque se abandonaron definitivamente las cuevas como lugares de asentamiento y se trasladaron al exterior.

Al principio del neolítico los grupos de humanos se desplazaban en busca de lugares donde crear nuevos asentamientos, vivían en tiendas de madera y pieles fáciles de transportar. Las sociedades se definen como nómadas hortenses, es decir, se desplazaban para buscar cultivos naturales, solían sobre-explotar una zona y cuando se agotaban los recursos se trasladaban a otra, debido a la necesidad de desplazamiento la caza seguía siendo una de las principales actividades. La búsqueda de terrenos fértiles les llevó a conocer gran parte del territorio que les rodeaba, a expandirse por nuevas zonas, a interaccionar con otros grupos de humanos tanto fuera como dentro de Asturias y a adquirir nuevos conocimientos con los que consiguieron mejorar su calidad de vida.

En algún momento alguien debió de llegar a la conclusión de que no hacía falta desplazarse para encontrar un cultivo, bastaba con poner una semilla en la tierra y abastecerla de agua para que creciera una planta y diera sus frutos, surge la agricultura. Por otro lado, la domesticación de animales permitió reducir el tiempo dedicado a la caza, ya no había que ir en busca de las presas porque aprendieron a criarlas. Con estos descubrimientos comenzaron las sociedades sedentarias.

Gracias a la agricultura y a la ganadería se crean las primeras aldeas estables, estos primeros poblados se componían de una agrupación de casas realizadas con materiales perecederos, usaban madera, arcilla, paja y pieles como los principales materiales de construcción, en general se presupone que eran casas de planta redondeada, las paredes se levantaban con una argamasa de barro, madera y paja, posteriormente incluirían la piedra, la techumbre podía ser de paja y/o pieles y en el centro de la vivienda disponían del hogar donde cocinar. La aldea se completaba con zonas dedicadas a la estabulación del ganado y otras para los cultivos, también establecieron lugares dedicados a las nuevas actividades industriales como los hornos para la confección de cerámica y, al final del período, para las actividades mineras. La vida sedentaria y la mejoría climática favoreció que se impulsaran una gran variedad de actividades y se incrementaran las técnicas o métodos usados.

Los grupos de humanos poseían un mayor número de miembros y surgen los clanes y una clara jerarquía, un clan era un grupo formado por varias familias, cada familia poseía un cargo – actividad dentro del clan y ejercía mayor o menor influencia sobre las decisiones que se adoptaban.

La sociedad neolítica se vuelve más individualista, durante el paleolítico, debido a que los grupos eran reducidos, se hacía esencial la supervivencia de todos los miembros para poder desenvolverse en el medio que les rodeaba, pero en este nuevo periodo, debido al aumento demográfico y a los grandes avances tecnológicos, las personas son cada vez más auto–suficientes. El grupo probablemente se organizaba bajo una jerarquía hereditaria, por encima de todos estaba la familia del jefe y el augur o guía espiritual, por debajo el resto de familias, estas estarían más o menos valoradas en función de sus bienes, sus conocimientos, su actividad o sus méritos.

Los augures o guías espirituales conformaban posiblemente un clan especializado aunque no residieran en la misma tribu, a estas personas se les atribuye una función específica, se presupone que llevaban ropajes, adornos y otras marcas que indicaban su posición y por lo tanto, cuando dos guías se encontraban podían reconocerse aunque nunca antes se hubieran visto. Este clan es el precedente de los futuros filósofos, astrónomos, médicos etc, eran hombres y mujeres con un cierto conocimiento sobre el mundo que les rodeaba y sobre el medio natural, sabían interpretar el cielo, las estrellas, las fases lunares, conocían el uso de las plantas medicinales, dirigían todos los rituales funerarios y se rodeaban de un ambiente místico que reforzaba su posición dentro del grupo. Estos guías son el inicio de los futuros clanes druídicos.

El aumento de la población proporcionó más mano de obra y más tiempo para poder especializarse en una tarea concreta. Durante los períodos anteriores los humanos se definen como una sociedad depredadora que se especializó en la caza y en la recolección como principales medios de subsistencia, pero durante el neolítico las personas sufrieron un importante cambio en la manera de vivir, pasaron de ser un grupo oportunista a ser una sociedad productiva y, poco a poco, van apareciendo una gran variedad de actividades especializadas como la agricultura, la ganadería, la minería, la cerámica, la confección de pieles, la pesca, la caza, la creación de tejidos…

Al final del Neolítico, cuando las aldeas se asientan por completo comienzan a fortificarse. Según se refuerzan las jerarquías dentro de los grupos aparecen nuevas clases sociales, surgen las primeras asambleas y consejos de guerreros dirigidos por el jefe tribal y se refuerza notablemente el papel del hombre guerrero dentro del grupo. La creación de estas entidades políticas viene derivada por el aumento de los enfrentamientos entre los distintos grupos de humanos para controlar el territorio, surgen así las tribus y los clanes astures.

Atrás                                                                                 Arriba 

hogar

el hogar – qué es

Un hogar es el fuego central de una vivienda, durante la prehistoria, cuando la vida se desarrollaba en el interior de las cuevas, se componía de un círculo de piedras, con un tamaño apropiado, en cuyo centro se encendía un fuego. Cada familia poseía su propio hogar así que, en un asentamiento, había tantos hogares como grupos familiares y la cueva se mantenía caliente, seca e iluminada.

Se empleaba para mantener el asentamiento caliente, para cocinar y para las labores industriales, ej. endurecer las puntas de lanzas, para calentar el hueso, para conseguir carbón vegetal, para la confección del primer tipo de cerámica…

Durante el último periodo de la prehistoria, el neolítico, con la construcción de las primeras aldeas, el hogar se disponía en el centro de cada vivienda, para que saliera el humo se dejaba un hueco en el tejado.

El hogar se ha mantenido junto al ser humano a lo largo de toda la historia, aún en el s.XX, muchas de las casas de los pueblos de Asturias poseían un hogar o LLar que hacía de cocina y de calefacción, luego se evolucionó a la cocina de leña y de carbón, algo que se sigue manteniendo en muchas casas de las zonas rurales.

Mazaculos, cuevas en la Franca

Mazaculos y el Molín de Gasparín, La Franca, Ribadeva.

En Ribadeva, muy cerca de la playa de la Franca, y del río que desemboca en ella, el río Cabra, se encuentran, escondidas en un macizo rocoso, la cueva de Mazaculos y la del Molín de Gasparín. Son cuevas a las que puede llegarse con facilidad pero a las que no se puede entrar porque la boca-cueva posee una valla para proteger el complejo prehistórico.

Mazaculos

Mazaculos

Las personas que utilizaron estas cuevas lo hicieron desde el año 11.000 BP hasta el 5.000BP, es decir durante el Mesolítico con las culturas Aziliense y Asturiense. (Ver PDF etapas-de-la-prehistoria).

El Molín de Gasparín o Mazaculos I es una cavidad que tuvo dos usos, primero fue un asentamiento y en segundo lugar, durante la cultura Asturiense, se utilizó para un enterramiento, práctica habitual en esta etapa, los seres humanos abandonan las cuevas para asentarse al aire libre y las destinan al depósito de sus fallecidos, otros ejemplos los podemos encontrar en Los Azules, La Paloma o en el complejo de Arangas de Cabrales.

Sobre el enterramiento del Molín de Gasparín, Pablo Arias (Universidad de Cantabria) hace referencia a que solo se cuenta con los datos aportados por su descubridor. Los restos fueron encontrados a principios del s.XX por Carballo, sin embargo, no se conserva nada del supuesto cuerpo y, los únicos datos disponibles son los apuntes de Carballo. Dice que esta persona fue enterrada en una zanja de 1,40m de profundidad, el cuerpo estaba colocado en posición fetal, orientado al este, la cabeza reposaba rodeada de un anillo de piedras entre los que se encontraron tres picos asturienses, un alisador de arenisca y una tibia de ciervo, la cara miraba hacia el abrigo exterior, mencionaba una perforación en el cráneo, según Carballo realizado posiblemente después de muerto, ésta práctica recuerda a las trepanaciones realizadas en los cráneos neanderthales milenios atrás. El cuerpo finalmente se cubría con bloques de piedras y con tierra.  En la publicación ofrecida por Estudios de Antropología Biológica Volumen XIV se aportan nuevos datos sobre este enterramiento, se especifa que seguramente fuera una mujer adulta de edad avanza y que, uno de los picos de ajuar no presentaba indicios de haberse sido usado porque tenía la punta intacta.

Al otro lado del macizo se encuentra Mazaculos II, tiene una amplia entrada que, aunque está orientada al noroeste, se protege por un abrigo calizo que disminuye la exposición al clima. Esta cavidad posee una buena explanada en su parte exterior, la boca de entrada da acceso a un primer vestíbulo espacioso de techos altos, en esta primera zona se encontraron restos de arte rupestre. La cueva continua por una galería que da acceso a una nueva sala de menor tamaño. La importancia de esta cueva reside en su gran número de restos animales (caballos, bóvidos, ciervos, jabalís, cabras u ovejas, rebecos, corzos, lobos, nutrias, zorros o tejones) y por su gran conchero, uno de los mayores de Asturias. Fue habitada y utilizada desde el año 11000 BP hasta el 5000 BP con una intensa actividad relacionada con la caza, la pesca y la recolección de moluscos.

Mazaculos - abrigo

Mazaculos, abrigo y explanada exterior

El nivel de ocupación más antiguo pertenece al Asturiense Inicial, 11.000 – 9500 BP, era un asentamiento permanente que poseía una intensa actividad a lo largo de todo el año. Los habitantes de Mazaculos II aprovechaban los meses de marzo a octubre para realizar labores de caza y de conservación de la carne, entre los mamíferos preferidos destaca primero el ciervo, casi en el mismo volumen los corzos y bóvidos y por último el jabalí, durante el otoño – invierno se incrementaba la recolección de moluscos. El Asturiense inicial se denominó por algunos investigadores como época catastrófica debido a la sobrexplotación marisquera y una caza indiscriminada de piezas jóvenes. Estas actividades pueden ser consecuencia de la bajada de temperaturas, que descienden 4ºC de forma brusca hacia 10000 – 9500 BP, produciendo un descenso de las manadas de mamíferos y obligando a los seres humanos a aprovechar cualquier oportunidad para abastecerse.

Durante el Asturiense pleno, 9.500 – 7.000 BP  la mayor actividad humana se concentra en los meses de primavera, el ciervo sigue siendo la pieza más cazada seguida por el jabalí.

Al llegar el Neolítico, hacia el año 7.000 – 6000 BP se experimenta un gran cambio cultural, la cueva se ocupa desde el inicio de la primavera hasta finales de verano, la caza sigue siendo la actividad económica preferente pero se diversifican las especies, se cazan ciervos, corzos, jabalíes, bóvidos, zorros, se pesca, se recolectan moluscos y, por primera vez en el oriente de Asturias, se documenta la posible domesticación de animales como cerdos, cabras, ovejas, bovinos y lobos. (Comportamiento económico de los últimos cazadores-recolectores y primeras evidencias de domesticación en el occidente de Asturias. La Cueva de Mazaculos II. Ana Belén Marín Arroyo, Manuel Ramón González Morales.). Su ocupación neolítica está muy relacionada con la necrópolis dolménica de la sierra de Vidiago, a unos 10km de distancia.

Mazaculos

Boca Cueva Mazaculos II

Mazaculos

Mazaculos II – Boca de entrada

Mazaculos aportó a la prehistoria astur un gran número de restos óseos de animales y uno de los restos concheros más importante en el norte peninsular. Por último hay que hacer referencia a la mandíbula humana de un varón adulto datada en el año 7.800 BP. Mazaculos II es una de las cuevas que representa a los últimos cazadores y recolectores del territorio oriental de Asturias. 

Aquí os dejo el enlace de la localización de Mazaculos II: Como llegar a Mazaculos II

Volver                       Ir Arriba

Arangas de Cabrales y sus cuevas

Arangas de Cabrales. Complejo prehistórico de la cueva de Arangas, de Los Canes y del Tíu Llines.

Arangas de Cabrales es un pequeño pueblo construido sobre un macizo rocoso bajo el que se localizan tres cuevas que estuvieron habitadas desde el paleolítico superior hasta la edad de bronce. El complejo se compone de la Cueva de Arangas, la Cueva de los Canes y la Cueva del Tíu Llines, todas ellas muy próximas entre sí, ocupadas en periodos similares y seguramente pertenecientes al mismo grupo de humanos y a sus sucesivas generaciones.

Arangas de Cabrales

Arangas de Cabrales

Cuando decidimos visitarlas no sabíamos en realidad donde estaban. Llegamos a Arangas de Cabrales y preguntamos directamente a la gente del pueblo, todos nos respondieron lo mismo, que solo podríamos llegar a la cueva de Arangas si alguien nos indicaba el camino porque el paso estaba bastante tomado por la maleza. Por suerte encontramos a un chaval muy amable que nos indicó como llegar a la cueva de Arangas, sin embargo nos fue imposible encontrar la cueva de los Canes y la del Tíu Llines, a pesar de que no andaban muy lejos, la maleza era tan densa que el paso se hacía imposible en muchos puntos y tampoco nos dejaba ver a nuestro alrededor. Los Canes y el Tíu Llines nos queda como tarea pendiente.

Los yacimientos de Arangas de Cabrales se encuentran en el entorno montañoso de los Picos de Europa. Al pie del macizo de Arangas discurre la riega de Fuente Calero (afluente del río Cares), es un paraje con fuertes desniveles y densos bosques que aún hoy proporciona una caza abundante de corzos y jabalíes, los bosques van perdiendo fuerza según se incrementa la altura de la montaña y, según se reduce la masa arbórea, aumentan las grandes afloraciones rocosas de caliza típicas del oriente asturiano.

Cueva de Arangas de Cabrales:

La cueva de Arangas posee una boca de entrada bastante grande y amplia, lo mismo sucede con el vestíbulo interior, a partir de éste se abren varias galerías que discurren por interior del macizo.

Arangas de Cabrales

Boca entrada cueva de Arangas de Cabrales

Las excavaciones que se realizaron obtuvieron su mejor resultado en el vestíbulo y en el abrigo exterior, los restos encontrados abarcan varias etapas cronológicas, desde el paleolítico superior hasta el neolítico. Algunos ejemplos son: una punta ósea localizada en el abrigo exterior, restos de cerámica decorada y otros más toscos sin decorar, un diente de hoz y abundantes restos de animales como mamíferos, moluscos terrestres y moluscos marinos.

Arangas de Cabrales

Interior cueva de Arangas de Cabrales.

Los Canes:

En el macizo de Arangas de Cabrales también se esconde la cueva de los Canes, es las más conocida porque en ella se encontraron, por un lado, unos grabados en el fondo de una de las galerías, por otro, tres tumbas mesolíticas con tres esqueletos en muy buen estado de conservación, están datados entre los años 7000 – 5000 BP. Se trata de un posible enterramiento colectivo que se estuvo reutilizando durante bastante tiempo, los restos revelaron unas características generales en torno a todos los cuerpos como la abundancia de caries y sarro en los dientes. Esta cavidad es otro ejemplo de como las personas del mesolítico abandonaron las cuevas como asentamiento pero siguieron usándolas como centros funerarios.

La Tumba I se hizo en el centro del vestíbulo, en un paso estrecho de 50 cm. Una de las paredes de este paso es una aglomeración estalacmítica, la fosa fue excavada de forma que ocupaba todo el espacio entre dicha aglomeración y la pared que tenía en frente. Estaba ocupada por una mujer que vivió hace 6300 años BP, durante la transición entre la cultura Asturiense y los inicios del neolítico, era de edad avanzada y de pequeño tamaño. Al morir colocaron su cuerpo en el fondo de la fosa de forma que reposaba boca arriba, con la cabeza mirando a su derecha, las piernas muy flexionadas, la mano derecha reposaba sobre la pelvis y la izquierda sobre el vientre; disponía de un ajuar funerario compuesto de una escápula de ciervo, una costilla de ungulado y tres caninos de ciervo perforados. La tumba fue cubierta por un abundante número de conchas de caracoles de tierra y finalmente se selló con un tierra, cantos y otros restos de animales.

La Tumba II se realizó justo en la boca de entrada de la cueva, el foso tenía 85cm de profundidad y de momento se documentan 3 cuerpos:

El primero era un esqueleto completo de un hombre joven que vivió hace 6500 – 7000 años BP. Quienes lo enterraron lo acostaron de lado y colocaron a su alrededor un ajuar mucho más abundante que en el caso anterior, se componía de fragmentos de cabra, un punzón en hueso, un bastón perforado, un canto rodado, un conjunto de conchas, perforadas una de las cuales estaba colocada sobre un ojo, y un diente de ciervo perforado, por último cubrieron el cuerpo con cuatro capas de tierra, la primera capa era de color oscuro, la segunda poseía pequeños cantos de caliza, en la tercera los bloques de caliza son más grandes y en la última capa apenas había restos líticos. En los diferentes niveles de tierra aparecen restos de industria que no pertenecen al ajuar, parece que se colocaron sin intención aparente, por lo visto las personas que sellaron la tumba obtuvieron la tierra de la propia cueva y, posiblemente, se llevaran con ello restos de industria lítica de otras épocas.

El segundo cuerpo era un esqueleto de un hombre adulto que vivió hace 6900 años BP, lo colocaron tumbado boca arriba, el ajuar funerario era algo pobre, solo tiene asociado algún microburil y unas pocas conchas perforadas.

El tercero es el menos documentado, se trata de los restos de un niño que se encontraron a la altura de las rodillas del esqueleto anterior. En su ajuar se mencionan huesos de rebeco, ciervo y jabalí.

En el fondo de la cueva se localizaron otros dos fosos sin restos humanos, estos poseían alguna pieza lítica perteneciente al paleolítico superior que quedaron depositadas en los niveles superiores a causa de la realización de dichos fosos, por el momento se desconoce el posible uso o intención de los mismos.

La Canes siguió usándose durante el neolítico, en los niveles superiores de la excavación se recuperaron restos de cerámica datados en el 7000 BP, el conjunto de cerámica de los canes es uno de los primeros documentados en Asturias. Se trataba de trozos de cerámica muy fragmentados de los que no se pudieron recuperar objetos pero que sí permitieron saber el método de fabricación de la misma.

Los neolíticos de los Canes usaron dos formas para manufacturar la cerámica, la primera es bastante básica, se consiguió la arcilla del suelo de la propia cueva, se modeló y se coció a no más de 700 – 800ºC en un hogar simple (no se han encontrado restos de estructuras dedicadas a la cocción); la segunda se diferencia de la anterior en la materia prima porque la arcilla fue mezclada con calcita de forma intencionada, la calcita les permitía obtener una arcilla con un mayor grado de cohesión, más fácil de secar y daba lugar a una cerámica que se fracturaba menos, podía destinarse al almacenaje de alimentos y usarse sobre el fuego para cocinar los alimentos. Algunos de los restos poseían decoraciones lineales muy simples.

Cueva del Tíu Llines:

La última cavidad del complejo de Arangas de Cabrales es la cueva del Tíu Llines está muy próxima a la cueva de Los Canes, en realidad ambas cavidades están comunicadas por un pasillo muy estrecho que va desde el vestíbulo de los Canes hasta la sala más profunda del Tíu Llines. El nombre de esta cueva corresponde a un antiguo pastor que habitaba la cueva y que realizó varios muros en la primera sala de la caverna para estabular al ganado.

La boca de entrada a esta última cueva del complejo de Arangas de Cabrales da lugar a un pasillo estrecho que se adentra en el macizo 8 metros y que da acceso a tres salas, la primera comunica con el exterior por un orificio por el que cabría un adulto, en esta sala se encontraron restos de industria lítica, restos de cerámica de las primeras fases del neolítico y huesos humanos (vértebras y una mandíbula).

Para visualizar el complejo de Arangas de Cabrales podéis encontrar fotografías de las excavaciones y los dibujos de los enterramientos, realizados por Pablo Arias y Carlos Pérez Suárez, en el PDF que pone a disposición el gobierno del principado de Asturias en esta web http://ria.asturias.es/RIA/handle/123456789/1279 “Las excavaciones arqueológicas en la Cueva de los Canes (Arangas, Cabrales). Campañas de 1987 a 1990”.

Volver              Ir Arriba

La prehistoria – Archivos consulta

La prehistoria – documentos para consultar

Esta entrada está destinada a ir recopilando todos los documentos sobre la prehistoria que has ido encontrando por la web y que aclaran o amplían información, principalmente sobre la cronología y las diferentes etapas de cada período.

Sobre la evolución del género homo:

Evolución del ser humano actualizado a septiembre de 2015. Se incluye al Homo naledi recientemente descubierto en África.

Evolución del ser humano Evolución – cronología de las diferentes especies de homínidos hasta llegar al homo sapiens.

Etapas y Edades de la prehistoria:

Etapas de la prehistoria: cronología de las diferentes etapas de la prehistoria, sus culturas y sus principales características.

Etapas del paleolítico: cronología de las diferentes etapas del paleolítico, sus culturas y sus principales características.

Sobre las glaciaciones:

Glaciaciones en la prehistoria: cronología de las diferentes glaciaciones sucedidas en el último millón de años y sus principales características

Glaciación würm: cronología de los diferentes episodios de la glaciación Würm.

Listados con algunos yacimientos prehistóricos:

Los siguientes documentos muestran algunos ejemplos de las cuevas que se utilizaron durante los diferentes períodos de la prehistoria.

Listado algunos yacimiento paleolítico inferior asturiano.

Listado algunos yacimiento paleolítico medio asturiano

Listado algunos yacimiento paleolítico superior asturiano  

Listado algunos yacimiento mesolítico-neolítico-asturiano

Mapa: Algunos lugares ocupados en la prehistoria asturiana.

 

Atrás                                                               Arriba

 

Cueva Oscura de Ania

Cueva Oscura de Ania, Les Regueres

Cueva Oscura de Ania está en el concejo asturiano de Les Regueres, en la Parroquia de Ania, forma parte del complejo de yacimientos prehistóricos de la cuenca medía del río Nalón, comparte el espacio con otras cuevas como Sofoxó y Les Mestes en los Meandros del Nora y con La Paloma en la actual Soto de Les Regueres. Es una cueva que no posee visitas guiadas pero el acceso a la boca de la cueva es muy sencillo. 

Hay que llegar al pueblo de Ania en Les Regueres,  justo al entrar en el pueblo de Ania se baja por un camino asfaltado, con algo de cuesta, hasta llegar al río, una vez allí se toma un sendero de tierra a mano derecha, de manera que el río queda a mano izquierda, caminando por este sendero, a pocos metros, está el abrigo rocoso donde se encuentra Cueva Oscura de Ania. Ver como llegar a Ania.

Cueva Oscura

Cueva Oscura de Ania, Boca de entrada

Es una cueva pequeña, posee dos bocas de entrada, ambas selladas por una valla para proteger los restos arqueológicos y porque es una cavidad que sigue estando en estudio, sin embargo, debido a la proximidad del yacimiento con la boca-cueva, pueden verse restos de la excavación y la mayor parte del vestíbulo de la entrada.

Cueva Oscura

Cueva Oscura, río Andallón

Al pié de la cueva discurre el río Andallón, posee abundantes bosques a su alrededor y otras zonas de alta montaña no muy lejanas, esto facilita el acceso a la recolección y a las presas de caza, era una cueva bien comunicada con sus vecinas e incluso con otras del oriente asturiano a través de los cursos fluviales, sin embargo, la documentación consultada no habla de si se trataba de un asentamiento temporal o permanente, de todos modos posee un alto grado de actividad humana desde el 13.500 BP al 9.400 BP, sus moradores eran cazadores-recolectores y tras de si dejaron un buen número de piezas procedentes de las labores que desempeñaron en esta cueva.

El equipo de arqueología encargado de estudiar el yacimiento propone dos etapas de ocupación.

La primera etapa se sucede durante el Magdaleniense Medio – Final, entre los años 13.500 – 11.800 BP. Durante esta etapa la cueva posee una actividad bastante intensa a razón de la gran cantidad de industria lítica y ósea encontrada, algunos ejemplos de industria lítica son los raspadores o buriles; entre los objetos realizados en hueso están azagayas para lanzas, punzones, arpones, agujas, cinceles, candiles, puntas etc; también aparecen otros objetos en hueso decorados con elementos geométricos o con representaciones de animales como las varillas hechas con asta, una costilla de ciervo que tiene una cierva grabada y 2 cuernos también decorados. Por último se documentan restos de animales con signos de descaramiento y de extracción de grasa.

La segunda etapa se sucede durante el Aziliense, entre los años 11.800 – 9.400 BP. Estos moradores también experimentan diferentes cambios climáticos, es el final del Tardiglacial y se pasa de un frío seco a un ambiente más húmedo con el correspondiente incremento de los acuíferos. Los restos de este periodo son bastante escasos, tan solo se destaca un puñal realizado a partir de un hueso de cáprido, cantos rodados teñidos de rojo y herramientas como buriles, raspadores, arpones o puntas.

Cueva Oscura, como la Cueva de los Azules, es un ejemplo del tránsito entre el Magdaleniense final y los comienzos del Mesolítico, en ambas parece que se experimentó una aceleración en la cultura material y tecnológica y un mejor aprovechamiento de los recursos de la zona.

Volver                   Ir Arriba      

glaciación würm

Qué fue la glaciación würm

Asturias, nieve invierno,

La glaciación Würm comienza hace 100.000 años y finaliza en el año 10.000 BP. Es el último período glacial que experimentó el planeta tierra y la última etapa del Pleistoceno.

Fue un espacio de tiempo caracterizado por el frío glacial, las zonas esteparias y las zonas de tundra sustituyeron a los bosques y el ser humano se vio obligado a refugiarse en las cuevas, es la época del hombre de neanderthal y del hombre de cromagnon. El máximo glacial se alcanza en el año 20.000 BP, el frío era tan intenso que las Islas Británicas estaban comunicadas con Europa por una gran masa de Hielo. A partir de este punto la tierra poco a poco se va calentando y en el año 13.000 BP comienza el Tardiglacial, es decir, una época dominada por la de-glaciación, el aumento de los acuíferos y del nivel del mar, el incremento progresivo de la masa arbórea y el ascenso de la cota de nieve. Los glaciales van retrocediendo tanto que en el año 10.000 BP se da por finalizada la glaciación Würm y el periodo conocido como Pleistoceno. Comienza una nueva etapa geológica caracterizada por un clima templado con tendencia al aumento de la temperatura, es nuestra etapa geológica actual, el Holoceno.

ver PDF etapas de la glaciación würm

cueva de La Paloma, Les Regueres

Cueva de La Paloma, Soto de les Regueres, Asturias

La Paloma es una cueva situada en Soto de Les Regueres, muy próxima a Cueva Oscura de Ania, Sofoxó y otros yacimientos de la cuenca del Nalón. Actualmente se puede entrar en la cueva y el estado de mantenimiento o conservación es nulo. 

Como llegar a la Cueva de La Paloma

Se encuentra justo en el cruce que une la carretera de Soto de les Regueres con la subida a los túmulos de Piedrafita, en el margen derecho de la misma carretera a unos escasos 100 metros. El acceso a la cueva es bastante peculiar, se atraviesa un arco de piedra que da lugar a una gran sala sin techo, este espacio se va adentrando en el interior de la roca hasta crear una segunda sala cubierta que va derivándose en diversas galerías y gateras.

cueva de la paloma

Entrada a la cueva de la Paloma

cueva de la paloma

Acceso al vestíbulo interior

Los estudios que se realizaron en esta caverna revelaron un periodo de ocupación que duró todo el magdaleniense y aziliense, es decir desde el 17.000 BP hasta el año 9.000 BP, esta continuidad temporal evidencia nuevamente la importancia que tuvo la zona central de Asturias durante el final del paleolítico y el periodo de transición mesolítico. La Paloma forma parte del conjunto prehistórico de la cuenca del Nalón, está muy próxima a otras cuevas contemporáneas y formaba parte de la red de cavidades que experimentaron la transición del interior al exterior de las cavernas. La Paloma siguió ocupada durante el neolítico compartiendo el espacio con los Túmulos de Piedrafita.

Al comenzar el estudio de la cueva se evidenció que estaba bastante removida a causa de los buscadores de tesoros, La leyenda de la cueva de La Paloma cuenta: En el s.XVI, en el concejo de Les Regueres, muchos mulsumanes escondieron sus riquezas en la Cueva de la Paloma porque se vieron obligados a huir de la artillería de Don Juan de Austria. Con el paso del tiempo muchos han ido a buscar el tesoro oculto de La Paloma y, a causa de ello, se alteraron en gran medida los restos arqueológicos.

Los útiles y herramientas catalogados por los arqueólogos se componen de arpones, buriles, espátulas, azagayas, puntas, raspadores, agujas y otros elementos ornamentales como colgantes realizados a partir de caninos de animales, huesos decorados con figuras zoomorfas y otros signos, un ejemplo es el cuerno de bóvido adornado con figuras geométricas como zig-zags, arcos y ángulos. La pieza más curiosa es un silbato realizado a partir de un trozo de costilla, fue recortada y pulida, conseguía el sonido mediante dos perforaciones del hueso, una que atravesaba el hueso de lado a lado y otra que tan solo debía de atravesar una parte del hueso sin llegar a traspasarlo.

Mario Menéndez Fernández publica en 2012 que la Paloma es una de las cuevas con más restos humanos de finales del paleolítico e inicios del mesolítico. Del período magdaleniense documenta la presencia de huesos pertenecientes a 4 adultos de edad avanzada, un joven y un adolescente, de la cultura aziliense habla de otros 4 adultos y de un niño.

Durante el final del magdaleniense y el aziliense hay una clara tendencia a los enterramientos en el interior de las cavidades, otros ejemplos los podemos encontrar en Los Azules de Cangas de Onís, en el Molín de Gasparín en Ribadeva o en el complejo de Arangas de Cabrales.

Volver                        Ir Arriba           

Cueva los Azules-Cangas de Onís

Cueva de Los Azules, Cangas de Onís.

La cueva de Los Azules está situada en la misma localidad de Cangas de Onís, en el barrio de Contranquil, muy cerca de la unión de los ríos Güeña y Sella, en una ladera boscosa de la cara sur del monte Llueves.

Es una cueva que posee un buen dominio visual de ambos ríos y una gran variedad de recursos, podían pescar en las inmediaciones de la cueva, disponían de una masa boscosa abundante para las labores de recolección, de zonas de pasto donde era más fácil localizar a las presas y de grandes floraciones rocosas para abastecerse de piedra. Esta cueva posee, hacia el oeste, dos cavidades vecinas que están pendiente de estudio y que aún están soterradas por los desprendimientos de arena, sin embargo, algunos investigadores creen que es muy posible que también estuvieran habitadas.

cueva

Los Azules – boca izquierda

cueva

Los azules, boca derecha

Esta cavidad es parte de una gran abrigo rocoso que posee dos bocas de entrada y lo primero que destaca es el color azul verdoso de las paredes que da nombre a la cueva. La boca derecha es de techo bajo y en el interior se bifurca en tres estrechas galerías, dos de ellas comunican con la otra entrada y la tercera se adentra en la montaña en dirección noreste. La boca izquierda es de mayor tamaño y cuenta con la mayor parte de los restos líticos y óseos encontrados, azagayas, raederas, punzones y arpones entre otros.

cueva

Arpón aziliense

La ocupación de Los Azules, que se conozca hasta el momento, se establece durante el magdaleniense, al final del paleolítico, y durante el Aziliense a principios del Mesolítico. Las dataciones, por el momento, no son fijas ya que las excavaciones se han centrado en el período aziliense aunque se sabe que hay un gran yacimiento magdaleniense que aún no ha podido estudiarse. Con los restos recuperados la fecha se establece en torno al 11.000 BP. Los habitantes de esta caverna eran un grupo de cazadores – recolectores que ejercieron una actividad importante en la zona por la cantidad de restos encontrados. Sus piezas de caza principales eran en primer lugar el ciervo y después el jabalí; la proximidad con el río Sella y Güeña les proporcionó una gran cantidad de salmones y truchas, así como de moluscos.

El aspecto más destacado de Los Azules es que, en su interior, muy cerca de la entrada, se encontró el enterramiento de un hombre que murió hace 10.000 años BP, tenía entre 37 – 47 años, medía 1,70m de estatura, no tenía caries, era alto y fuerte. Su sepultura muestra claramente signos de algún tipo de ritual funerario, estos son la posición del cuerpo, el uso de ocre rojo y el ajuar funerario. Cuando fue enterrado lo colocaron en un sepulcro excavado en el suelo que tenía el lecho teñido de rojo y negro, el cuerpo estaba tumbado sobre la espalda, con la cabeza enfocada hacia la entrada de la cueva, el cráneo fue teñido de rojo, el brazo izquierdo estaba pegado al cuerpo con el puño cerrado, el brazo derecho estaba doblado sobre la pelvis con la mano extendida, sobre las piernas colocaron dos grandes bloques de piedra y separaron el cuerpo de de una de las paredes de la sepultura con una hilera de piedras teñidas de ocre rojo, para terminar de proteger el cuerpo le untaron de ocre rojo y le depositaron el ajuar funerario, se componía de lascas de cuarcita, un núcleo de sílex, raspadores, otros denticulados, un trozo de asta de ciervo, cantos pintados de rojo, un cráneo de tejón y conchas variadas entre otros, cada elemento del ajuar se colocó en una zona del sepulcro concreta.

cueva

Enterramiento de los Azules.

cueva

Enterramiento de Los Azules, parte superior del cuerpo.

Se cree que los habitantes de los azules, al igual que pasaba en el periodo anterior con el Buxu, estaban en contacto directo con otras zonas costeras y de interior. Esta relación es cada vez más aceptada y se plantean posibles rutas de comunicación. En el caso de los Azules, la ruta hacia la costa podía seguir dos vías, una hacia Posada de Llanes y otra hacia Ribadesella.

La vía que comunicaba los Azules con las cuevas de Posada de Llanes seguía el curso fluvial del Güeña, se pasaba por el denominado valle del cerezo y, cuando se alcanzaba el río Cabras, se cambiaba de dirección hacia el norte hasta alcanzar la costa y los yacimientos de La Riera, Cuetu la Mina o TresCalabres.

La vía que comunicaba Los Azules con la costa de Ribadesella podía seguir dos rutas, una de montaña en la que se debían superar las sierras pre-litorales, a través de la actual Arriondas, hasta encontrarse nuevamente con el curso del Sella, y otra que consistía en seguir la corriente del Sella hasta su desembocadura, en ambos casos se llegaba a emplazamientos como La Lloseta, La Cuevona y Tito Bustillo.

Las comunicaciones con otras cuevas de interior, como los asentamientos y yacimientos del río Nora y Nalón, también podrían haber sido bastante frecuentes, la ruta a seguir sería siguiendo el curso de Sella hasta tomar la desviación a la altura de uno de su afluentes, el río Piloña, nuevamente se seguía el curso del río hasta encontrarse con el río Nora. Los meandros del Nora y los valles que lo rodean esconden los yacimientos de Les Mestes, Cueva Oscura de Ania o La Paloma entre otras; el Nora vierte sus aguas en el río Nalón, aquí encontramos una de las mayores concentraciones de asentamientos paleolíticos de Asturias.

cueva - comunicacion rios asturias

Ríos de Asturias

Todo ello no hace más que evidenciar la complejidad del final del Paleolítico, la definición de sociedades prehistóricas como grupos aislados está siendo sustituida por las evidencias de los posibles desplazamientos por gran parte del territorio asturiano y de un sistema social mucho más organizado ya que los diferentes clanes conocían la existencia de otras cuevas y de quién moraba en ellas, por lo tanto, no es rar creer que habría lazos de parentesco y ciertas normas sociales en cuanto a las relaciones entre cuevas.

La Cueva de los Azules aún se encuentra en estudio, pese a lo cerca que está de Cangas de Onís el acceso no está permitido a las visitas, la entrada de la cueva se encuentra cerrada por una valla doble y, por otro lado, el acceso a la boca cueva se hace por un bosque que está bastante tomado de matorrales, helechos etc. Es un pena que esta zona no cuente, a día de hoy, con ningún tipo de mantenimiento. En 2014 se cumplen 40 años del descubrimiento de los Azules, una de las últimas cuevas ocupadas en Asturias.

En el PDF del Museo Arqueológico de Asturias podéis encontrar fotos de las herramientas que encontraron en las diferentes cuevas de Asturias.

Volver             Ir Arriba

pinturas rupestres, El Pindal, Ribadeva

pinturas rupestres, el Pindal, Ribadeva

Las pinturas rupestres que hay en el Pindal forman un importante centro artístico en la historia de Asturias . Está situado en el concejo de Ribadeva, localidad de Pimiango, en el acantilado oriental del Cabo San Emeterio, muy cerca de la desembocadura de los ríos Cares y Deva.

Cómo llegar al centro de interpretación y a la Cueva del Pindal

Es una cueva que puede visitarse pidiendo cita previa, puedes encontrar el teléfono es este enlace http://www.museoarqueologicodeasturias.com/poiarqueologico/cueva-pindal. Está datada entre el 20.000 – 15.000 BP y se le atribuye una cultura premagdaleniense y magdaleniense, coincidiendo en su época con cuevas como Tito Bustillo.

El Pindal es una de las llamadas Cuevas Santuario, no se uso como vivienda ya que no muestra restos de haber sido habitada, tampoco se realizaron en ella labores de taller porque no hay evidencias de ello, sin embargo si posee restos pictóricos que indican la presencia humana. Las Cuevas Santuario,son aquellas que solo fueron utilizadas como centros de arte rupestre.

La localización de la cueva es bastante singular, está encerrada en el acantilado, se accede a ella bajando una pequeña cornisa, en la pared situada a la izquierda de la entrada, hoy esta bajada está acondicionada con una escalera. La parte exterior de la cueva posee una pequeña extensión de tierra, protegida por un abrigo rocoso en sus lados este, oeste y sur, el lado norte queda abierto al mar y acaba en una cortante que aún tiene unos metros de descenso hasta encontrarse con el agua, la cueva queda así encerrada en un lugar que posee un paisaje digno de observar.

Durante el paleolítico esta zona exterior era un poco más amplia, el tamaño actual es causa del hundimiento de la parte superior de la ensenada. Fue en esta zona donde se localizaron los pocos restos materiales que evidencian algún tipo de actividad en el exterior de la cueva, el arqueólogo Jordá Cerdá hace referencia a la presencia de un buril hecho en sílex, restos de lascas de cuarcita (frecuentes durante el magdaleniense), restos alimenticios de cápridos y cérvidos, y restos de conchas también frecuentes en otras cuevas próximas como Mazaculos.

pinturas rupestres

Vistas desde la entrada del Pindal

pinturas rupestres

El Pindal vistas desde la entrada

Boca de entrada al Pindal

La boca de la cueva es bastante amplia y con una abierta exposición al mar. Tras atravesar la entrada se desciende pocos metros por una pequeña cuesta hasta llegar al vestíbulo de entrada, por su interior discurre un río que crece en las épocas más lluviosas dificultando el paso. Todo ello parece que no favorecía su uso como vivienda, pero si le otorgaba un ambiente natural de gran belleza que pudo favorecer su uso simbólico o religioso. En el vestíbulo inicial tan solo se localizó un canto rodado con una banda roja que parece ser de época aziliense. La importancia de esta cueva reside en su interior, posee dos zonas con pinturas rupestres, el sector que se puede visitar corresponde a una primera galería, muy amplia y fácil de transitar que se adentra 300m. El segundo sector se denomina sector oculto y no puede visitarse, se trata de una nueva galería que continua en otros 260m.

pinturas rupestres

pinturas rupestres

Los primeros 120m se recorren por una amplia y espaciosa galería que posee diferentes formaciones rocosas, es un camino fácil, tras andar esta distancia aparecen las primeras representaciones de arte rupestre, son 2 cabezas de caballo, diferentes signos (sucesiones de líneas y puntos), un ciervo y los cuartos traseros de otro animal.

Todo el recorrido de la visita es muy fácil ya que transcurre por una galería enorme, tras caminar otros 80m se llega al panel principal, ocupa 10m de longitud y se compone de bisontes, caballos grabados que no pueden apreciarse a simple vista y de pinturas que representan diferentes signos, en el lado oeste del panel principal aparece un pez grabado similar a un atún, un bisonte y  nuevos signos.

pinturas rupestres

Bisonte el Pindal. Aproximación

pinturas rupestres

Pez del Pindal. Aproximación

A 360m de la entrada, hay yba figura de un mamut en rojo y otros signos, este mamut es una representación peculiar y es el símbolo del Pindal porque no es una figura muy representada en Asturias, aunque se sabe que si pudo haber mamuts en las épocas más frías, los hombres del paleolítico asturiano solían representar otras figuras más comunes en el territorio, como los cérvidos, caballos o bisontes.

pinturas rupestres

mamut, cueva del Pindal

La visita termina en este punto, el resto de la cueva no es accesible. Tras este primer tramo se encuentra el acceso al sector oculto, se trata de una estrecha galería que se pierde en el interior de la cueva y donde aparecen nuevas representaciones.

El Pindal es una cueva que posee un gran número de representaciones, se calcula que fueron ejecutadas durante el Auriñaciense, Solutrense, Magdaleniense y