Castro de Cabo Blanco, El Franco, Asturias

Castro de Cabo Blanco, un gran castro marítimo del occidente asturiano.

El castro de Cabo Blanco formaba parte del grupo de grandes castros marítimos del occidente astur, se levantó sobre el cabo que le da nombre, en el concejo del Franco, localidad de Viávelez. Este poblado posee un excelente dominio visual de la rasa costera, de los valles y de los sistemas montañosos que lo rodeaban. Estuvo habitado desde el s.IV a.C hasta el s.II d.C, es decir, en época astur y en eṕoca romana.

vistas al castro de cabo blanco

Este castro estaba dividido al menos en dos recintos, uno en el extremo norte del cabo (área peninsular) donde se concentran actualmente las excavaciones, y otro en el lado sur (área continental) pendiente de estudio y sin contrucciones constadas hasta el momento. Estas dos zonas estaban separadas por el foso central y para acceder de uno a otro había que pasar un estrecho pasillo construido a base de los materiales extraídos en la creación del dicho foso.

sistema defensivo del castro de cabo blanco

Sistemas defensivos del castro de Cabo Blanco

Su estructura es similar a otros castros de la costa asturiana, los lados Norte, Este y Oeste quedaban protegidos por altos acantilados marítimos. El lado Sur del cabo era el más débil al tratarse de una amplia explanada, aquí se concentraron los esfuerzos en la edificación de las defensas del poblado.

acantilado oeste del castro de cabo blanco en Asturrias

 

Las defensas del castro Cabo Blanco estaban compuestas por una sucesión de  cinco líneas de fosos, al menos tres parapetos o contra-fosos y una gran muralla. De las 5 líneas de fosos, tres de ellos se conservan completos.

El foso principal limitaba el acceso sobre el área continental del cabo. El foso central era el mayor, pertenecía a la tercera línea defensiva y separaba el área peninsular del Cabo (recinto norte) de la plataforma continental convirtiéndola en una isla infranqueable. Este gran foso mide 295 m de longitud, entre 4 – 7 metros de ancho y 10 metros en los puntos mas altos. Las paredes son verticales demostrando que se emplearon herramientas sofisticadas para su excavación.  Tras este foso se sucedía una gran muralla levantada con lajas de pizarra y cantos rodados, probablemente se trataba de una muralla de módulos similar a la del Castro de Noega (Campa Torres de Gijón), disponía de escaleras adosadas que conducían a un posible paseo de ronda.

foso central del castro de Cabo Blanco

castro de cabo blanco, foso central

Construcciones documentadas en el castro de Cabo Blanco

De momento los investigadores han excavado al menos 11 construcciones enumeradas de C1 a C11, todas ellas se sitúan en el área peninsular o recinto norte y son tanto de planta circular como cuadrangular.

El primer grupo de construcciones son las enumeradas como C 1, 2, 3, 4, 5, 6. La construcción 1 ofreció restos de metales sin determinar, dos pesas para un telar y restos de cerámica romana común e indígena. Las construcciones 2 y 3 eran de planta circular, en el caso de C-3 se pudo recuperar parte del banco adosado a la pared, restos de piezas de cerámica que fueron realizadas sin torno, restos de vidrios y cerámicas de época romana. La construcción 4 era una cabaña con la puerta orientada hacia el sur y el umbral estaba definido por una gran losa de pizarra. Los materiales recuperados fueron pequeños restos de cerámica, hierro y bronce. La construcción 5 era una estancia adosada a C-3 y parece haber sufrido varias remodelaciones. La construcción 6 poseía dos estancias, estaba muy próxima a la muralla y destaca por su planta cuadrangular con las esquinas en forma de naipes (picas) típica de las construcciones militares romanas del s.I d.C.

El siguiente grupo de dispone al norte del parapeto y son las construcciones 7 y 8. La construcción 7 posee dos estancias o habitaciones. Aquí se recuperó cerámica indígena fabricada sin torno y decorada a base de bruñido o con molduras.

El último grupo son las cabañas numeradas de la 9 a la 11 y se extienden al pie de la muralla. En C-9 no se encontraron restos materiales. Las construcciones 10 y 11 estaban comunicadas con un pasillo pavimentado con losas de pizarra y franqueado por dos muros. En la C-10 se recuperaron restos de cerámica común y fragmentos de terra sigillata galaica decorada perteneciente al taller de los Alfares de Montans que estuvieron activos durante la época Julio – Claudia. En C-11 se recuperaron restos de cerámica indígena, cerámica romana común, la moldura de un posible plato de terra sigillata perteneciente al mismo taller de alfareros que los restos halladis en C -10, una olla de cerámica datada en el s.II a.C y vasijas datadas entre los s.I – II d.C.

La situación de este castro estaba directamente relacionado con las labores mineras, comerciales y pesqueras de la cuenca del Navia y de la costa occidental asturiana. Su uso prolongado durante la época prerromana y romana le convirtieron en un castro importante en el occidente asturiano. Actualmente la única estructura visible es el foso central y se puede intuir parte de la muralla. Los estudios y excavaciones se mantienen vigentes y son pocos los artículos publicados sobre este castro. La visita al cabo es libre y aunque el castro no es visible merece la pena pararse a contemplar las vistas de la costa occidental asturiana. Podéis ver cómo llegar al castro de Cabo Blanco pinchando sobre la imagen.

ver cómo llegar al castro de cabo blanco

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