Castro el Picu de Caravia

Ruta al Castro de Caravia

El Castro el Picu de Caravia es un enclave situado a 372 m de altitud en la localidad de Prado, concejo de Caravia, está muy cerca de la cumbre del Fito y a tan solo 2 km del Mar Cantábrico.

Ruta la castro de Caravia, vistas de la costa

A la derecha el Picu de Caravia

Este castro estuvo ocupado desde el s.IV a.C (hace 2400 años) hasta el s.I a.C (hace 2000 años). La edificación no fue una tarea fácil, la colina del Picu es un crestón calizo muy irregular y, para poder nivelarlo, los astures realizaron una serie de plataformas artificiales a base de mampostería y relleno (arcilla y piedras), cuando la explanada artificial estaba finalizada se conseguía una zona amesetada sobre la que podían levantar las viviendas y los elementos defensivos del castro, una de estas mesetas se conoce como “Corredor los Moros”. La plataforma más antigua se corresponde con la zona de la muralla, el resto se fue creando progresivamente en diferentes momentos de ocupación.

Los astures que vivían en ese castro pertenecían a la gran tribu de los Vadinienses, sin embargo hay estudios que afirman haberse encontrado indicios de una cultura más próxima a los castros del norte de la meseta (zona de Burgos) que a los propiamente astures, por ello se plantea la posibilidad de que, o bien fue un asentamiento realizado por personas llegadas desde la meseta, o bien se mantenía una comunicación muy activa entre estas zonas. Teniendo en cuenta que los Vadinieses ocupaban todo el territorio alrededor de los Picos de Europa (Cantabria, León y Asturias) bien podrían ser ciertas cualquiera de las dos teorías o incluso ambas.

La única fortificación defensiva realizada por los astures del Picu fue la muralla,  circundaba el castro excepto por su lado NO debido a la existencia de grandes peñascos, para algunos investigadores esta sería la entrada, otros la sitúan al E. Esta muralla se levantó en dos tramos con grandes bloques de caliza y sus dimensiones eran al menos de 5 m de alto por 2 – 3 m de grosor. El resto de defensas las aprovecharon de la propia naturaleza del terreno, una acusada pendiente y el propio crestón calizo dificultaban el acceso al castro.

La zona dedicada al núcleo de población se levantó sobre un pavimento arcilloso, las viviendas fueron realizadas con materiales perecederos (madera, arcilla y otros elementos vegetales), se localizaron bordeando el crestón y paralelas a la muralla. Se observó también una segunda zona de ocupación sin que pueda aclararse que viviendas la conformaban. Junto a las cabañas aparecen otros edificios aparentemente comunitarios que serían usados para las reuniones, asambleas o actos rituales.

Hay una zona del poblado que sufrió un importante incendio, no se sabe la causa pero arrasó parte de la muralla y parte de las cabañas dejando un rastro compuesto de múltiples objetos cotidianos que terminaron siendo soterrados por la reutilización del terreno para edificar nuevas cabañas y para recomponer la muralla.

Entre los objetos encontrados destacan útiles de cerámica decorados y sin decorar para el uso cotidiano, también se encontraron un buen número de objetos en hierro o bronce como remaches, empuñaduras, aros, fíbulas, torques, puntas de lanza, puñales, azuelas, hoces o instrumentos para la pesca, entre el material lítico y oseo aparecen cantos rodados, huesos de ciervos y cabras principalmente, astas y pieles, muchos de los huesos muestran signos de manipulación, concretamente para romper las articulaciones, para descarnar, de cocción y de quemado.

Entre todos los objetos encontrados en el Castro de Caravia destaca la conocida Diadema de Moñes, una diadema de oro finamente labrada con una escena ritual en la que aparecen diferentes conjuntos representativos, se puede apreciar caballos adultos con un potro, un perro, salmones y aves acuáticas, también hay jinetes, guerreros y personajes que portan calderos de bronce, todos ellos parecen estar ligados a una especie de ritual acuático. Esta singular pieza se encuentra expuesta en el Museo Arqueológico de Asturias, también hay una reproducción en el Museo del castro de Coaña.

En s. I a.C el castro es abandonado, seguramente como consecuencia de las Guerras Astur – Cántabras. A diferencia de otros castros El Picu no volvió a ser habitado por los astures ni reaprovechado por Roma, seguramente porque no disponía de una buena posición con respecto a las vías comerciales y de transporte de mineral.

Castro el picu de Caravia

Picu el Castro de Caravia

El camino que nos conduce al Castro de Caravia es una ruta muy sencilla de hacer, se parte de la localidad de Prado y en apenas 1 hora asciendes hasta el Castro y, aunque no se aprecian los restos arqueológicos a causa de la vegetación, podemos disfrutar con unas bonitas vistas de la rasa costera de Asturias y de las manadas de asturcones que pastan por esta zona. Aquí puedes ver el recorrido completo de la ruta al Picu’l Castro de Caravia.

Atrás                                                                  Arriba