Archivo de la categoría: Cuevas prehistoricas en Asturias

Algunas cuevas prehistóricas que hemos visitado

Listado de las cuevas prehistóricas que se pueden visitar y que han aportado datos relevantes para la historia de Asturias. Algunas requieren cita previa para poder ser visitadas, otras se encuentran abiertas y en la mayoría de los casos no se permite el acceso por estar en estudio. Aquí encontrarás información de las características de cada cueva y de los usos que recibieron dependiendo si fueron asentamientos o cuevas – santuario.

Cueva del Sidrón

Cueva de la Güelga

Cueva de Tito Bustillo

Cueva del Buxu

Cueva del Pindal

Cueva de los Azules

Cueva y abrigo de la Paloma

Cueva Oscura de Ania

Complejo prehistórico de Arangas de Cabrales

Cueva de Mazaculos y el Molín de Gasparín

Mazaculos, cuevas en la Franca

Mazaculos y el Molín de Gasparín, La Franca, Ribadeva.

En Ribadeva, muy cerca de la playa de la Franca, y del río que desemboca en ella, el río Cabra, se encuentran, escondidas en un macizo rocoso, la cueva de Mazaculos y la del Molín de Gasparín. Son cuevas a las que puede llegarse con facilidad pero a las que no se puede entrar porque la boca-cueva posee una valla para proteger el complejo prehistórico.

Mazaculos

Mazaculos

Las personas que utilizaron estas cuevas lo hicieron desde el año 11.000 BP hasta el 5.000BP, es decir durante el Mesolítico con las culturas Aziliense y Asturiense. (Ver PDF etapas-de-la-prehistoria).

El Molín de Gasparín o Mazaculos I es una cavidad que tuvo dos usos, primero fue un asentamiento y en segundo lugar, durante la cultura Asturiense, se utilizó para un enterramiento, práctica habitual en esta etapa, los seres humanos abandonan las cuevas para asentarse al aire libre y las destinan al depósito de sus fallecidos, otros ejemplos los podemos encontrar en Los Azules, La Paloma o en el complejo de Arangas de Cabrales.

Sobre el enterramiento del Molín de Gasparín, Pablo Arias (Universidad de Cantabria) hace referencia a que solo se cuenta con los datos aportados por su descubridor. Los restos fueron encontrados a principios del s.XX por Carballo, sin embargo, no se conserva nada del supuesto cuerpo y, los únicos datos disponibles son los apuntes de Carballo. Dice que esta persona fue enterrada en una zanja de 1,40m de profundidad, el cuerpo estaba colocado en posición fetal, orientado al este, la cabeza reposaba rodeada de un anillo de piedras entre los que se encontraron tres picos asturienses, un alisador de arenisca y una tibia de ciervo, la cara miraba hacia el abrigo exterior, mencionaba una perforación en el cráneo, según Carballo realizado posiblemente después de muerto, ésta práctica recuerda a las trepanaciones realizadas en los cráneos neanderthales milenios atrás. El cuerpo finalmente se cubría con bloques de piedras y con tierra.  En la publicación ofrecida por Estudios de Antropología Biológica Volumen XIV se aportan nuevos datos sobre este enterramiento, se especifa que seguramente fuera una mujer adulta de edad avanza y que, uno de los picos de ajuar no presentaba indicios de haberse sido usado porque tenía la punta intacta.

Al otro lado del macizo se encuentra Mazaculos II, tiene una amplia entrada que, aunque está orientada al noroeste, se protege por un abrigo calizo que disminuye la exposición al clima. Esta cavidad posee una buena explanada en su parte exterior, la boca de entrada da acceso a un primer vestíbulo espacioso de techos altos, en esta primera zona se encontraron restos de arte rupestre. La cueva continua por una galería que da acceso a una nueva sala de menor tamaño. La importancia de esta cueva reside en su gran número de restos animales (caballos, bóvidos, ciervos, jabalís, cabras u ovejas, rebecos, corzos, lobos, nutrias, zorros o tejones) y por su gran conchero, uno de los mayores de Asturias. Fue habitada y utilizada desde el año 11000 BP hasta el 5000 BP con una intensa actividad relacionada con la caza, la pesca y la recolección de moluscos.

Mazaculos - abrigo

Mazaculos, abrigo y explanada exterior

El nivel de ocupación más antiguo pertenece al Asturiense Inicial, 11.000 – 9500 BP, era un asentamiento permanente que poseía una intensa actividad a lo largo de todo el año. Los habitantes de Mazaculos II aprovechaban los meses de marzo a octubre para realizar labores de caza y de conservación de la carne, entre los mamíferos preferidos destaca primero el ciervo, casi en el mismo volumen los corzos y bóvidos y por último el jabalí, durante el otoño – invierno se incrementaba la recolección de moluscos. El Asturiense inicial se denominó por algunos investigadores como época catastrófica debido a la sobrexplotación marisquera y una caza indiscriminada de piezas jóvenes. Estas actividades pueden ser consecuencia de la bajada de temperaturas, que descienden 4ºC de forma brusca hacia 10000 – 9500 BP, produciendo un descenso de las manadas de mamíferos y obligando a los seres humanos a aprovechar cualquier oportunidad para abastecerse.

Durante el Asturiense pleno, 9.500 – 7.000 BP  la mayor actividad humana se concentra en los meses de primavera, el ciervo sigue siendo la pieza más cazada seguida por el jabalí.

Al llegar el Neolítico, hacia el año 7.000 – 6000 BP se experimenta un gran cambio cultural, la cueva se ocupa desde el inicio de la primavera hasta finales de verano, la caza sigue siendo la actividad económica preferente pero se diversifican las especies, se cazan ciervos, corzos, jabalíes, bóvidos, zorros, se pesca, se recolectan moluscos y, por primera vez en el oriente de Asturias, se documenta la posible domesticación de animales como cerdos, cabras, ovejas, bovinos y lobos. (Comportamiento económico de los últimos cazadores-recolectores y primeras evidencias de domesticación en el occidente de Asturias. La Cueva de Mazaculos II. Ana Belén Marín Arroyo, Manuel Ramón González Morales.). Su ocupación neolítica está muy relacionada con la necrópolis dolménica de la sierra de Vidiago, a unos 10km de distancia.

Mazaculos

Boca Cueva Mazaculos II

Mazaculos

Mazaculos II – Boca de entrada

Mazaculos aportó a la prehistoria astur un gran número de restos óseos de animales y uno de los restos concheros más importante en el norte peninsular. Por último hay que hacer referencia a la mandíbula humana de un varón adulto datada en el año 7.800 BP. Mazaculos II es una de las cuevas que representa a los últimos cazadores y recolectores del territorio oriental de Asturias. 

Aquí os dejo el enlace de la localización de Mazaculos II: Como llegar a Mazaculos II

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Arangas de Cabrales y sus cuevas

Arangas de Cabrales. Complejo prehistórico de la cueva de Arangas, de Los Canes y del Tíu Llines.

Arangas de Cabrales es un pequeño pueblo construido sobre un macizo rocoso bajo el que se localizan tres cuevas que estuvieron habitadas desde el paleolítico superior hasta la edad de bronce. El complejo se compone de la Cueva de Arangas, la Cueva de los Canes y la Cueva del Tíu Llines, todas ellas muy próximas entre sí, ocupadas en periodos similares y seguramente pertenecientes al mismo grupo de humanos y a sus sucesivas generaciones.

Arangas de Cabrales

Arangas de Cabrales

Cuando decidimos visitarlas no sabíamos en realidad donde estaban. Llegamos a Arangas de Cabrales y preguntamos directamente a la gente del pueblo, todos nos respondieron lo mismo, que solo podríamos llegar a la cueva de Arangas si alguien nos indicaba el camino porque el paso estaba bastante tomado por la maleza. Por suerte encontramos a un chaval muy amable que nos indicó como llegar a la cueva de Arangas, sin embargo nos fue imposible encontrar la cueva de los Canes y la del Tíu Llines, a pesar de que no andaban muy lejos, la maleza era tan densa que el paso se hacía imposible en muchos puntos y tampoco nos dejaba ver a nuestro alrededor. Los Canes y el Tíu Llines nos queda como tarea pendiente.

Los yacimientos de Arangas de Cabrales se encuentran en el entorno montañoso de los Picos de Europa. Al pie del macizo de Arangas discurre la riega de Fuente Calero (afluente del río Cares), es un paraje con fuertes desniveles y densos bosques que aún hoy proporciona una caza abundante de corzos y jabalíes, los bosques van perdiendo fuerza según se incrementa la altura de la montaña y, según se reduce la masa arbórea, aumentan las grandes afloraciones rocosas de caliza típicas del oriente asturiano.

Cueva de Arangas de Cabrales:

La cueva de Arangas posee una boca de entrada bastante grande y amplia, lo mismo sucede con el vestíbulo interior, a partir de éste se abren varias galerías que discurren por interior del macizo.

Arangas de Cabrales

Boca entrada cueva de Arangas de Cabrales

Las excavaciones que se realizaron obtuvieron su mejor resultado en el vestíbulo y en el abrigo exterior, los restos encontrados abarcan varias etapas cronológicas, desde el paleolítico superior hasta el neolítico. Algunos ejemplos son: una punta ósea localizada en el abrigo exterior, restos de cerámica decorada y otros más toscos sin decorar, un diente de hoz y abundantes restos de animales como mamíferos, moluscos terrestres y moluscos marinos.

Arangas de Cabrales

Interior cueva de Arangas de Cabrales.

Los Canes:

En el macizo de Arangas de Cabrales también se esconde la cueva de los Canes, es las más conocida porque en ella se encontraron, por un lado, unos grabados en el fondo de una de las galerías, por otro, tres tumbas mesolíticas con tres esqueletos en muy buen estado de conservación, están datados entre los años 7000 – 5000 BP. Se trata de un posible enterramiento colectivo que se estuvo reutilizando durante bastante tiempo, los restos revelaron unas características generales en torno a todos los cuerpos como la abundancia de caries y sarro en los dientes. Esta cavidad es otro ejemplo de como las personas del mesolítico abandonaron las cuevas como asentamiento pero siguieron usándolas como centros funerarios.

La Tumba I se hizo en el centro del vestíbulo, en un paso estrecho de 50 cm. Una de las paredes de este paso es una aglomeración estalacmítica, la fosa fue excavada de forma que ocupaba todo el espacio entre dicha aglomeración y la pared que tenía en frente. Estaba ocupada por una mujer que vivió hace 6300 años BP, durante la transición entre la cultura Asturiense y los inicios del neolítico, era de edad avanzada y de pequeño tamaño. Al morir colocaron su cuerpo en el fondo de la fosa de forma que reposaba boca arriba, con la cabeza mirando a su derecha, las piernas muy flexionadas, la mano derecha reposaba sobre la pelvis y la izquierda sobre el vientre; disponía de un ajuar funerario compuesto de una escápula de ciervo, una costilla de ungulado y tres caninos de ciervo perforados. La tumba fue cubierta por un abundante número de conchas de caracoles de tierra y finalmente se selló con un tierra, cantos y otros restos de animales.

La Tumba II se realizó justo en la boca de entrada de la cueva, el foso tenía 85cm de profundidad y de momento se documentan 3 cuerpos:

El primero era un esqueleto completo de un hombre joven que vivió hace 6500 – 7000 años BP. Quienes lo enterraron lo acostaron de lado y colocaron a su alrededor un ajuar mucho más abundante que en el caso anterior, se componía de fragmentos de cabra, un punzón en hueso, un bastón perforado, un canto rodado, un conjunto de conchas, perforadas una de las cuales estaba colocada sobre un ojo, y un diente de ciervo perforado, por último cubrieron el cuerpo con cuatro capas de tierra, la primera capa era de color oscuro, la segunda poseía pequeños cantos de caliza, en la tercera los bloques de caliza son más grandes y en la última capa apenas había restos líticos. En los diferentes niveles de tierra aparecen restos de industria que no pertenecen al ajuar, parece que se colocaron sin intención aparente, por lo visto las personas que sellaron la tumba obtuvieron la tierra de la propia cueva y, posiblemente, se llevaran con ello restos de industria lítica de otras épocas.

El segundo cuerpo era un esqueleto de un hombre adulto que vivió hace 6900 años BP, lo colocaron tumbado boca arriba, el ajuar funerario era algo pobre, solo tiene asociado algún microburil y unas pocas conchas perforadas.

El tercero es el menos documentado, se trata de los restos de un niño que se encontraron a la altura de las rodillas del esqueleto anterior. En su ajuar se mencionan huesos de rebeco, ciervo y jabalí.

En el fondo de la cueva se localizaron otros dos fosos sin restos humanos, estos poseían alguna pieza lítica perteneciente al paleolítico superior que quedaron depositadas en los niveles superiores a causa de la realización de dichos fosos, por el momento se desconoce el posible uso o intención de los mismos.

La Canes siguió usándose durante el neolítico, en los niveles superiores de la excavación se recuperaron restos de cerámica datados en el 7000 BP, el conjunto de cerámica de los canes es uno de los primeros documentados en Asturias. Se trataba de trozos de cerámica muy fragmentados de los que no se pudieron recuperar objetos pero que sí permitieron saber el método de fabricación de la misma.

Los neolíticos de los Canes usaron dos formas para manufacturar la cerámica, la primera es bastante básica, se consiguió la arcilla del suelo de la propia cueva, se modeló y se coció a no más de 700 – 800ºC en un hogar simple (no se han encontrado restos de estructuras dedicadas a la cocción); la segunda se diferencia de la anterior en la materia prima porque la arcilla fue mezclada con calcita de forma intencionada, la calcita les permitía obtener una arcilla con un mayor grado de cohesión, más fácil de secar y daba lugar a una cerámica que se fracturaba menos, podía destinarse al almacenaje de alimentos y usarse sobre el fuego para cocinar los alimentos. Algunos de los restos poseían decoraciones lineales muy simples.

Cueva del Tíu Llines:

La última cavidad del complejo de Arangas de Cabrales es la cueva del Tíu Llines está muy próxima a la cueva de Los Canes, en realidad ambas cavidades están comunicadas por un pasillo muy estrecho que va desde el vestíbulo de los Canes hasta la sala más profunda del Tíu Llines. El nombre de esta cueva corresponde a un antiguo pastor que habitaba la cueva y que realizó varios muros en la primera sala de la caverna para estabular al ganado.

La boca de entrada a esta última cueva del complejo de Arangas de Cabrales da lugar a un pasillo estrecho que se adentra en el macizo 8 metros y que da acceso a tres salas, la primera comunica con el exterior por un orificio por el que cabría un adulto, en esta sala se encontraron restos de industria lítica, restos de cerámica de las primeras fases del neolítico y huesos humanos (vértebras y una mandíbula).

Para visualizar el complejo de Arangas de Cabrales podéis encontrar fotografías de las excavaciones y los dibujos de los enterramientos, realizados por Pablo Arias y Carlos Pérez Suárez, en el PDF que pone a disposición el gobierno del principado de Asturias en esta web http://ria.asturias.es/RIA/handle/123456789/1279 “Las excavaciones arqueológicas en la Cueva de los Canes (Arangas, Cabrales). Campañas de 1987 a 1990”.

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Cueva Oscura de Ania

Cueva Oscura de Ania, Les Regueres

Cueva Oscura de Ania está en el concejo asturiano de Les Regueres, en la Parroquia de Ania, forma parte del complejo de yacimientos prehistóricos de la cuenca medía del río Nalón, comparte el espacio con otras cuevas como Sofoxó y Les Mestes en los Meandros del Nora y con La Paloma en la actual Soto de Les Regueres. Es una cueva que no posee visitas guiadas pero el acceso a la boca de la cueva es muy sencillo. 

Hay que llegar al pueblo de Ania en Les Regueres,  justo al entrar en el pueblo de Ania se baja por un camino asfaltado, con algo de cuesta, hasta llegar al río, una vez allí se toma un sendero de tierra a mano derecha, de manera que el río queda a mano izquierda, caminando por este sendero, a pocos metros, está el abrigo rocoso donde se encuentra Cueva Oscura de Ania. Ver como llegar a Ania.

Cueva Oscura

Cueva Oscura de Ania, Boca de entrada

Es una cueva pequeña, posee dos bocas de entrada, ambas selladas por una valla para proteger los restos arqueológicos y porque es una cavidad que sigue estando en estudio, sin embargo, debido a la proximidad del yacimiento con la boca-cueva, pueden verse restos de la excavación y la mayor parte del vestíbulo de la entrada.

Cueva Oscura

Cueva Oscura, río Andallón

Al pié de la cueva discurre el río Andallón, posee abundantes bosques a su alrededor y otras zonas de alta montaña no muy lejanas, esto facilita el acceso a la recolección y a las presas de caza, era una cueva bien comunicada con sus vecinas e incluso con otras del oriente asturiano a través de los cursos fluviales, sin embargo, la documentación consultada no habla de si se trataba de un asentamiento temporal o permanente, de todos modos posee un alto grado de actividad humana desde el 13.500 BP al 9.400 BP, sus moradores eran cazadores-recolectores y tras de si dejaron un buen número de piezas procedentes de las labores que desempeñaron en esta cueva.

El equipo de arqueología encargado de estudiar el yacimiento propone dos etapas de ocupación.

La primera etapa se sucede durante el Magdaleniense Medio – Final, entre los años 13.500 – 11.800 BP. Durante esta etapa la cueva posee una actividad bastante intensa a razón de la gran cantidad de industria lítica y ósea encontrada, algunos ejemplos de industria lítica son los raspadores o buriles; entre los objetos realizados en hueso están azagayas para lanzas, punzones, arpones, agujas, cinceles, candiles, puntas etc; también aparecen otros objetos en hueso decorados con elementos geométricos o con representaciones de animales como las varillas hechas con asta, una costilla de ciervo que tiene una cierva grabada y 2 cuernos también decorados. Por último se documentan restos de animales con signos de descaramiento y de extracción de grasa.

La segunda etapa se sucede durante el Aziliense, entre los años 11.800 – 9.400 BP. Estos moradores también experimentan diferentes cambios climáticos, es el final del Tardiglacial y se pasa de un frío seco a un ambiente más húmedo con el correspondiente incremento de los acuíferos. Los restos de este periodo son bastante escasos, tan solo se destaca un puñal realizado a partir de un hueso de cáprido, cantos rodados teñidos de rojo y herramientas como buriles, raspadores, arpones o puntas.

Cueva Oscura, como la Cueva de los Azules, es un ejemplo del tránsito entre el Magdaleniense final y los comienzos del Mesolítico, en ambas parece que se experimentó una aceleración en la cultura material y tecnológica y un mejor aprovechamiento de los recursos de la zona.

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cueva de La Paloma, Les Regueres

Cueva de La Paloma, Soto de les Regueres, Asturias

La Paloma es una cueva situada en Soto de Les Regueres, muy próxima a Cueva Oscura de Ania, Sofoxó y otros yacimientos de la cuenca del Nalón. Actualmente se puede entrar en la cueva y el estado de mantenimiento o conservación es nulo. 

Como llegar a la Cueva de La Paloma

Se encuentra justo en el cruce que une la carretera de Soto de les Regueres con la subida a los túmulos de Piedrafita, en el margen derecho de la misma carretera a unos escasos 100 metros. El acceso a la cueva es bastante peculiar, se atraviesa un arco de piedra que da lugar a una gran sala sin techo, este espacio se va adentrando en el interior de la roca hasta crear una segunda sala cubierta que va derivándose en diversas galerías y gateras.

cueva de la paloma

Entrada a la cueva de la Paloma

cueva de la paloma

Acceso al vestíbulo interior

Los estudios que se realizaron en esta caverna revelaron un periodo de ocupación que duró todo el magdaleniense y aziliense, es decir desde el 17.000 BP hasta el año 9.000 BP, esta continuidad temporal evidencia nuevamente la importancia que tuvo la zona central de Asturias durante el final del paleolítico y el periodo de transición mesolítico. La Paloma forma parte del conjunto prehistórico de la cuenca del Nalón, está muy próxima a otras cuevas contemporáneas y formaba parte de la red de cavidades que experimentaron la transición del interior al exterior de las cavernas. La Paloma siguió ocupada durante el neolítico compartiendo el espacio con los Túmulos de Piedrafita.

Al comenzar el estudio de la cueva se evidenció que estaba bastante removida a causa de los buscadores de tesoros, La leyenda de la cueva de La Paloma cuenta: En el s.XVI, en el concejo de Les Regueres, muchos mulsumanes escondieron sus riquezas en la Cueva de la Paloma porque se vieron obligados a huir de la artillería de Don Juan de Austria. Con el paso del tiempo muchos han ido a buscar el tesoro oculto de La Paloma y, a causa de ello, se alteraron en gran medida los restos arqueológicos.

Los útiles y herramientas catalogados por los arqueólogos se componen de arpones, buriles, espátulas, azagayas, puntas, raspadores, agujas y otros elementos ornamentales como colgantes realizados a partir de caninos de animales, huesos decorados con figuras zoomorfas y otros signos, un ejemplo es el cuerno de bóvido adornado con figuras geométricas como zig-zags, arcos y ángulos. La pieza más curiosa es un silbato realizado a partir de un trozo de costilla, fue recortada y pulida, conseguía el sonido mediante dos perforaciones del hueso, una que atravesaba el hueso de lado a lado y otra que tan solo debía de atravesar una parte del hueso sin llegar a traspasarlo.

Mario Menéndez Fernández publica en 2012 que la Paloma es una de las cuevas con más restos humanos de finales del paleolítico e inicios del mesolítico. Del período magdaleniense documenta la presencia de huesos pertenecientes a 4 adultos de edad avanzada, un joven y un adolescente, de la cultura aziliense habla de otros 4 adultos y de un niño.

Durante el final del magdaleniense y el aziliense hay una clara tendencia a los enterramientos en el interior de las cavidades, otros ejemplos los podemos encontrar en Los Azules de Cangas de Onís, en el Molín de Gasparín en Ribadeva o en el complejo de Arangas de Cabrales.

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Cueva los Azules-Cangas de Onís

Cueva de Los Azules, Cangas de Onís.

La cueva de Los Azules está situada en la misma localidad de Cangas de Onís, en el barrio de Contranquil, muy cerca de la unión de los ríos Güeña y Sella, en una ladera boscosa de la cara sur del monte Llueves.

Es una cueva que posee un buen dominio visual de ambos ríos y una gran variedad de recursos, podían pescar en las inmediaciones de la cueva, disponían de una masa boscosa abundante para las labores de recolección, de zonas de pasto donde era más fácil localizar a las presas y de grandes floraciones rocosas para abastecerse de piedra. Esta cueva posee, hacia el oeste, dos cavidades vecinas que están pendiente de estudio y que aún están soterradas por los desprendimientos de arena, sin embargo, algunos investigadores creen que es muy posible que también estuvieran habitadas.

cueva

Los Azules – boca izquierda

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Los azules, boca derecha

Esta cavidad es parte de una gran abrigo rocoso que posee dos bocas de entrada y lo primero que destaca es el color azul verdoso de las paredes que da nombre a la cueva. La boca derecha es de techo bajo y en el interior se bifurca en tres estrechas galerías, dos de ellas comunican con la otra entrada y la tercera se adentra en la montaña en dirección noreste. La boca izquierda es de mayor tamaño y cuenta con la mayor parte de los restos líticos y óseos encontrados, azagayas, raederas, punzones y arpones entre otros.

cueva

Arpón aziliense

La ocupación de Los Azules, que se conozca hasta el momento, se establece durante el magdaleniense, al final del paleolítico, y durante el Aziliense a principios del Mesolítico. Las dataciones, por el momento, no son fijas ya que las excavaciones se han centrado en el período aziliense aunque se sabe que hay un gran yacimiento magdaleniense que aún no ha podido estudiarse. Con los restos recuperados la fecha se establece en torno al 11.000 BP. Los habitantes de esta caverna eran un grupo de cazadores – recolectores que ejercieron una actividad importante en la zona por la cantidad de restos encontrados. Sus piezas de caza principales eran en primer lugar el ciervo y después el jabalí; la proximidad con el río Sella y Güeña les proporcionó una gran cantidad de salmones y truchas, así como de moluscos.

El aspecto más destacado de Los Azules es que, en su interior, muy cerca de la entrada, se encontró el enterramiento de un hombre que murió hace 10.000 años BP, tenía entre 37 – 47 años, medía 1,70m de estatura, no tenía caries, era alto y fuerte. Su sepultura muestra claramente signos de algún tipo de ritual funerario, estos son la posición del cuerpo, el uso de ocre rojo y el ajuar funerario. Cuando fue enterrado lo colocaron en un sepulcro excavado en el suelo que tenía el lecho teñido de rojo y negro, el cuerpo estaba tumbado sobre la espalda, con la cabeza enfocada hacia la entrada de la cueva, el cráneo fue teñido de rojo, el brazo izquierdo estaba pegado al cuerpo con el puño cerrado, el brazo derecho estaba doblado sobre la pelvis con la mano extendida, sobre las piernas colocaron dos grandes bloques de piedra y separaron el cuerpo de de una de las paredes de la sepultura con una hilera de piedras teñidas de ocre rojo, para terminar de proteger el cuerpo le untaron de ocre rojo y le depositaron el ajuar funerario, se componía de lascas de cuarcita, un núcleo de sílex, raspadores, otros denticulados, un trozo de asta de ciervo, cantos pintados de rojo, un cráneo de tejón y conchas variadas entre otros, cada elemento del ajuar se colocó en una zona del sepulcro concreta.

cueva

Enterramiento de los Azules.

cueva

Enterramiento de Los Azules, parte superior del cuerpo.

Se cree que los habitantes de los azules, al igual que pasaba en el periodo anterior con el Buxu, estaban en contacto directo con otras zonas costeras y de interior. Esta relación es cada vez más aceptada y se plantean posibles rutas de comunicación. En el caso de los Azules, la ruta hacia la costa podía seguir dos vías, una hacia Posada de Llanes y otra hacia Ribadesella.

La vía que comunicaba los Azules con las cuevas de Posada de Llanes seguía el curso fluvial del Güeña, se pasaba por el denominado valle del cerezo y, cuando se alcanzaba el río Cabras, se cambiaba de dirección hacia el norte hasta alcanzar la costa y los yacimientos de La Riera, Cuetu la Mina o TresCalabres.

La vía que comunicaba Los Azules con la costa de Ribadesella podía seguir dos rutas, una de montaña en la que se debían superar las sierras pre-litorales, a través de la actual Arriondas, hasta encontrarse nuevamente con el curso del Sella, y otra que consistía en seguir la corriente del Sella hasta su desembocadura, en ambos casos se llegaba a emplazamientos como La Lloseta, La Cuevona y Tito Bustillo.

Las comunicaciones con otras cuevas de interior, como los asentamientos y yacimientos del río Nora y Nalón, también podrían haber sido bastante frecuentes, la ruta a seguir sería siguiendo el curso de Sella hasta tomar la desviación a la altura de uno de su afluentes, el río Piloña, nuevamente se seguía el curso del río hasta encontrarse con el río Nora. Los meandros del Nora y los valles que lo rodean esconden los yacimientos de Les Mestes, Cueva Oscura de Ania o La Paloma entre otras; el Nora vierte sus aguas en el río Nalón, aquí encontramos una de las mayores concentraciones de asentamientos paleolíticos de Asturias.

cueva - comunicacion rios asturias

Ríos de Asturias

Todo ello no hace más que evidenciar la complejidad del final del Paleolítico, la definición de sociedades prehistóricas como grupos aislados está siendo sustituida por las evidencias de los posibles desplazamientos por gran parte del territorio asturiano y de un sistema social mucho más organizado ya que los diferentes clanes conocían la existencia de otras cuevas y de quién moraba en ellas, por lo tanto, no es rar creer que habría lazos de parentesco y ciertas normas sociales en cuanto a las relaciones entre cuevas.

La Cueva de los Azules aún se encuentra en estudio, pese a lo cerca que está de Cangas de Onís el acceso no está permitido a las visitas, la entrada de la cueva se encuentra cerrada por una valla doble y, por otro lado, el acceso a la boca cueva se hace por un bosque que está bastante tomado de matorrales, helechos etc. Es un pena que esta zona no cuente, a día de hoy, con ningún tipo de mantenimiento. En 2014 se cumplen 40 años del descubrimiento de los Azules, una de las últimas cuevas ocupadas en Asturias.

En el PDF del Museo Arqueológico de Asturias podéis encontrar fotos de las herramientas que encontraron en las diferentes cuevas de Asturias.

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pinturas rupestres, El Pindal, Ribadeva

pinturas rupestres, el Pindal, Ribadeva

Las pinturas rupestres que hay en el Pindal forman un importante centro artístico en la historia de Asturias . Está situado en el concejo de Ribadeva, localidad de Pimiango, en el acantilado oriental del Cabo San Emeterio, muy cerca de la desembocadura de los ríos Cares y Deva.

Cómo llegar al centro de interpretación y a la Cueva del Pindal

Es una cueva que puede visitarse pidiendo cita previa, puedes encontrar el teléfono es este enlace http://www.museoarqueologicodeasturias.com/poiarqueologico/cueva-pindal. Está datada entre el 20.000 – 15.000 BP y se le atribuye una cultura premagdaleniense y magdaleniense, coincidiendo en su época con cuevas como Tito Bustillo.

El Pindal es una de las llamadas Cuevas Santuario, no se uso como vivienda ya que no muestra restos de haber sido habitada, tampoco se realizaron en ella labores de taller porque no hay evidencias de ello, sin embargo si posee restos pictóricos que indican la presencia humana. Las Cuevas Santuario,son aquellas que solo fueron utilizadas como centros de arte rupestre.

La localización de la cueva es bastante singular, está encerrada en el acantilado, se accede a ella bajando una pequeña cornisa, en la pared situada a la izquierda de la entrada, hoy esta bajada está acondicionada con una escalera. La parte exterior de la cueva posee una pequeña extensión de tierra, protegida por un abrigo rocoso en sus lados este, oeste y sur, el lado norte queda abierto al mar y acaba en una cortante que aún tiene unos metros de descenso hasta encontrarse con el agua, la cueva queda así encerrada en un lugar que posee un paisaje digno de observar.

Durante el paleolítico esta zona exterior era un poco más amplia, el tamaño actual es causa del hundimiento de la parte superior de la ensenada. Fue en esta zona donde se localizaron los pocos restos materiales que evidencian algún tipo de actividad en el exterior de la cueva, el arqueólogo Jordá Cerdá hace referencia a la presencia de un buril hecho en sílex, restos de lascas de cuarcita (frecuentes durante el magdaleniense), restos alimenticios de cápridos y cérvidos, y restos de conchas también frecuentes en otras cuevas próximas como Mazaculos.

pinturas rupestres

Vistas desde la entrada del Pindal

pinturas rupestres

El Pindal vistas desde la entrada

Boca de entrada al Pindal

La boca de la cueva es bastante amplia y con una abierta exposición al mar. Tras atravesar la entrada se desciende pocos metros por una pequeña cuesta hasta llegar al vestíbulo de entrada, por su interior discurre un río que crece en las épocas más lluviosas dificultando el paso. Todo ello parece que no favorecía su uso como vivienda, pero si le otorgaba un ambiente natural de gran belleza que pudo favorecer su uso simbólico o religioso. En el vestíbulo inicial tan solo se localizó un canto rodado con una banda roja que parece ser de época aziliense. La importancia de esta cueva reside en su interior, posee dos zonas con pinturas rupestres, el sector que se puede visitar corresponde a una primera galería, muy amplia y fácil de transitar que se adentra 300m. El segundo sector se denomina sector oculto y no puede visitarse, se trata de una nueva galería que continua en otros 260m.

pinturas rupestres

pinturas rupestres

Los primeros 120m se recorren por una amplia y espaciosa galería que posee diferentes formaciones rocosas, es un camino fácil, tras andar esta distancia aparecen las primeras representaciones de arte rupestre, son 2 cabezas de caballo, diferentes signos (sucesiones de líneas y puntos), un ciervo y los cuartos traseros de otro animal.

Todo el recorrido de la visita es muy fácil ya que transcurre por una galería enorme, tras caminar otros 80m se llega al panel principal, ocupa 10m de longitud y se compone de bisontes, caballos grabados que no pueden apreciarse a simple vista y de pinturas que representan diferentes signos, en el lado oeste del panel principal aparece un pez grabado similar a un atún, un bisonte y  nuevos signos.

pinturas rupestres

Bisonte el Pindal. Aproximación

pinturas rupestres

Pez del Pindal. Aproximación

A 360m de la entrada, hay yba figura de un mamut en rojo y otros signos, este mamut es una representación peculiar y es el símbolo del Pindal porque no es una figura muy representada en Asturias, aunque se sabe que si pudo haber mamuts en las épocas más frías, los hombres del paleolítico asturiano solían representar otras figuras más comunes en el territorio, como los cérvidos, caballos o bisontes.

pinturas rupestres

mamut, cueva del Pindal

La visita termina en este punto, el resto de la cueva no es accesible. Tras este primer tramo se encuentra el acceso al sector oculto, se trata de una estrecha galería que se pierde en el interior de la cueva y donde aparecen nuevas representaciones.

El Pindal es una cueva que posee un gran número de representaciones, se calcula que fueron ejecutadas durante el Auriñaciense, Solutrense, Magdaleniense y Aziliense, es decir desde el 30.000BP hasta el 11.000BP fue por tanto una cavidad importante durante todo el paleolítico superior y los inicios del mesolítico, hasta que los humanos cambiaron su tendencia, abandonaron el arte rupestre y el uso de las cuevas como asentamientos.

Aquí os dejo el enlace del Museo Arqueológico de Asturias para la Visita Virtual a la Cueva del Pindal: http://www.museoarqueologicodeasturias.com/poiarqueologico/cueva-pindal

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El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

El Buxu, es una cueva prehistórica situada en el concejo de Cangas de Onís, es una de las pocas cuevas abiertas al público. 

Puede visitarse solicitando una cita previa, podéis encontrar el teléfono y la guía en esta web http://tematico.asturias.es/cultura/yacimientos/buxu.html. Es una visita muy recomendable y he de agradecer a la chica que nos atendió toda la información aportada y la atención recibida.

Se encuentra concretamente en el pueblo de Cardes, en Cangas de Onís, muy cerca del río Güeña.

Ver como llegar a Cardes . Cueva del Buxu.

Está orientada al suroeste, rodeada de avellanos, carbayos, pinos, tejos, alisos y muchas otras herbáceas y arbustivas. Antiguamente, por la cueva discurría el arroyo Entrepeñes, pero actualmente está seco la mayor parte del año. La fecha más antigua atribuida al Buxu con respecto a la ocupación humana se establece al final del paleolítico superior en el año 18.000 BP. Su primera etapa de ocupación se corresponde con la cultura Solutrense, aunque también aparecen indicios de un posible uso posterior, durante la cultura Magdaleniense (13.000 BP).

El Buxu era un asentamiento temporal usado para el abastecimiento de carne durante los meses más cálidos del año. Las zonas habitadas eran la entrada de la cavidad, aprovechando el abrigo rocoso y el interior de la cueva.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Entrada Cueva del buxu, Cangas de Onis,

La primera zona de ocupación se corresponde al asentamiento propiamente dicho, vivían y realizaban las actividades cotidianas en el abrigo rocoso, aquí dispusieron de un ahumadero donde preparaban la carne.

Cazaban bisontes, caballos, rebecos, cérvidos, cabras y bóvidos, y pescaban salmones y reos. Entre todos ellos destaca la captura de ciervas con sus cervatillos. La gran cantidad de restos encontrados permiten a los investigadores plantear hipótesis sobre algunas de las posibles estrategias de caza:

Una de ellas expone como los habitantes de Buxu se organizaban mediante ojeadores que localizaban las presas, una vez seleccionadas, el resto de cazadores se encargaban de conducirlas hacia el valle ciego que conforma el Buxu, cuando llegaban a la trampa, las presas quedaban sin salida y podían ser atrapadas más fácilmente mediante el uso de redes, hondas, lanzas y propulsores; tras la cacería se realizaba el correspondiente reparto de presas. Los moradores de esta cueva eran por tanto un grupo de cazadores que llegaban al valle con el fin de abastecerse de carne para transportar las capturas ahumadas hasta el asentamiento de origen, casi seguro que costero, algunos se atreven a especular con que podrían ser pobladores de Tito Bustillo.

Entre los restos materiales encontrados destacan los adornos realizados con moluscos y crustáceos marinos y la talla de un pájaro realizada sobre el colmillo superior derecho de un oso de las cavernas, quien portase esta pieza debió de ser alguien importante dentro de su grupo. Entre la industria lítica se encontraron buriles y denticulados en sílex o cuarcita. Con respecto a la industria ósea destacan las azagayas y punzones.

La segunda zona de ocupación se corresponde con el interior de la cueva y está relacionada con el arte rupestre, no hay más signos de actividad en el interior aparte de la realización de las pinturas y grabados. La entrada de la cueva durante el Solutrense era muy diferente a la que tiene actualmente, hoy se puede acceder por un cómodo camino que conduce a un abrigo rocoso donde una puerta nos abre el acceso a la cueva. Durante el Solutrense el nivel del suelo estaba, como mínimo, tres metros más alto que el suelo actual y la boca de entrada era un estrecho agujero en la pared, con un acceso muy difícil. Este cambio es causa de las obras realizadas para facilitar en primer lugar el trabajo de los arqueólogos y en segundo lugar el acceso a las visitas.

Al atravesar la puerta se accede a la primera galería, esta no posee restos pictóricos y se adentra unos 70m. Esta galería también fue ampliada por los arqueólogos y se puede caminar erguido, sin embargo los pintores del paleolítico superior debían superar una estrecha gatera por la que caminarían de cuclillas o arrastrándose.

Al final de la galería se encuentra la primera zona con restos pictóricos, se trata de un paso bastante estrecho, el espacio para moverse era muy reducido y para poder realizar los dibujos debían de estar tumbados boca arriba. Este primer conjunto se compone de dos ciervas, una grabada con un buril muy fino y otra repasada en negro, las acompaña un macho también repasado en negro. El techo de esta galería posible estuvo teñido de rojo, pero la degradación de la zona no permite averiguarlo con total seguridad.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Cueva del Buxu, ciervas primer sector. Aproximación.

Superado este primer paso se accede a una segunda zona denominada Santuario Profundo, es una pequeña sala que a un lado posee un gran pozo y al otro una nueva galería. Las pinturas y grabados de esta zona se distribuyen por varias paredes, pueden apreciarse figuras tectiformes con surcos bien grabados, se trata de unas especies de parrillas o redes, también se puede ver la figura de una cabra realizada con un grabado profundo y un signo en rojo sin un significado claro, se trata de una E invertida y tan solo se ha visto una similar en Tito Bustillo.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Cueva del Buxu, parrillas – redes. Aproximación

La siguiente galería conforma la tercera zona, es la zona más profunda de la visita y aunque la cueva continua, no está permitido el acceso. Esta galería posee en su lado derecho una pequeña cámara o hueco en la pared al que hay que acceder agachados y que esconde un gran gamo pintado en negro con la boca abierta dando la sensación de que está berreando, también se ven cérvidos y dos caballos de lo que uno de ellos, por sus detalles y curvatura en “M” se le atribuye a los inicios del Magdaleniense. La Galería poseía en su día más representaciones pero han ido desapareciendo a lo largo de los años, mucho de ellos a causa de los curiosos que entraban en la cueva y dejaban su propia marca sobre las representaciones paleolíticas.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Cueva del Buxu, caballos tercer sector. Aproximación

Os dejo un enlace a la vista virtual por la cueva del Buxu, tarda un poco en cargar, ser pacientes, para moverte debes ir desplazándote tu por el camino igual que se hace con google maps.

ENLACE:http://www.leaderoriente.com/VisitasCuevas/CUEVA%20BUXU%20WEB/TourWeaver_Cueva%20Buxu.html

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Tito Bustillo, Ribadesella, Asturias

Tito Bustillo, un centro de arte rupestre en Ribadesella

La Cueva de Tito Bustillo se encuentra en el complejo de cuevas que conforma el macizo de Ardines, en Ribadesella, junto a la desembocadura del Río Sella y contando con un amplio estuario, con el mar y con los bosques de las sierras pre-litorales como los elementos más destacados de su paisaje.

Ver dónde está el centro de arte rupestre de Tito Bustillo

Puede visitarse mediante una cita previa llamando a: http://tematico.asturias.es/cultura/yacimientos/titobustillo.html. 

Ribadesella

Ribadesella, Macizo de Ardines

Hay zonas que no se pueden visitar pero esos conjuntos se encuentran reproducidos en el museo de Tito Bustillo. La visita por la cueva es bastante rápida debido a la gran cantidad de personas que entran al día, cosa poco recomendable para el mantenimiento de las representaciones porque aumenta el calor y, con ello, aparecen hongos en las paredes que degradan las pinturas. Pese a lo corto de la visita merece la pena poder ver los conjuntos permitidos, sobre todo el Panel Principal y el gran Caballo del Entronque.

El complejo de cuevas del macizo de Ardines se conformó por la erosión del río San Miguel, hoy este río está soterrado para facilitar el acceso a las visitas y a los investigadores, sin embargo esto no impide que la cueva se inunde por lo menos una vez al año. Oficialmente Tito Bustillo estuvo ocupada durante los años 20.000 al 12.000 BP con la cultura Magdaleniense, sin embargo algunos investigadores se aventuran a dar una antigüedad de 40000 – 45000 años, dicha fecha no tiene confirmación oficial pero de verificarse supondría un dato bastante significativo puesto que incluiría entre sus posibles moradores al hombre de neanderthal. Sin embargo es una afirmación basada principalmente en la superposición de capas pictóricas que componen el panel central de Tito Bustillo y, para la mayoría de arqueólogos, los indicios aún son escasos para poder corroborar dicha antigüedad.

Actualmente se accede a la cueva desde el lado contrario por donde se accedía en el paleolítico, es decir, se ha realizado una entrada artificial por lo que en su día sería el final de la cueva.

 

Ribadesella Ribadesella

El grupo de personas que habitó la cueva durante el Paleolítico accedían a la misma por dos bocas de entrada donde instalaron dos asentamientos aparentemente simultáneos. El primero estaba en una de las bocas occidentales de la cueva y el segundo asentamiento se localizó en la entrada oriental conocida como La Cuevona. La pregunta que se hacen los investigadores es si estos dos asentamientos pertenecían al mismo clan o por el contrario eran clanes distintos.

Es lógico pensar que si los dos asentamientos convivieron en el tiempo también habría una estrecha colaboración entre sus habitantes y lazos familiares, quizás el primer grupo que se asentó en Tito Bustillo aumento su número de miembros de tal forma que se vieron obligados a separarse por falta de espacio y decidieron que una parte de la población debía mudarse a otra de las cavidades. Ambas entradas se comunicaban por las galerías interiores pero hoy están aparentemente separadas a causa de los derrumbes del interior.

Estos moradores habitaron en una época donde el hielo y la nieve persistían durante gran parte del año y fueron un grupo fuerte y especializado en las labores de pesca, caza y muy posiblemente en una minería rústica ya que debían de conseguir hierro, carbón y óxido de manganeso para crear los colores con los que realizarían sus pinturas. Las labores de taller también son bastante evidentes, las herramientas y útiles que usaban eran buriles, espátulas, arpones, propulsores, lascas de sílex y destaca la confección de agujas en hueso o marfil destinadas o bien a coser pieles o a confeccionar redes. Una de las herramientas más peculiares es un aerógrafo fabricado con un hueso hueco por donde se introducía la pintura y luego se soplaba para aplicarla sobre la pared. Tito Bustillo también ofreció importantes adornos como el colgante de cabeza de caballo en hueso y otros realizados a partir de restos concheros.

El interior de la cueva es un gran centro artístico, en su día debió de estar completamente decorada y seguramente fuera un lugar de referencia en la zona. Son 12 conjuntos muy variados los que se distribuyen por todas las galerías y salas del complejo de Ardines. Las representaciones se dividen en dos zonas santuario denominadas A y B. El Santuario A se compone casi en exclusivo de signos y el Santuario B contiene representaciones y grabados de animales. Muchos de estos conjuntos son contemporáneos y, o bien se realizaron por una misma persona o bien por una misma escuela, las labores colectivas de Tito Bustillo se constataron en su panel central y es muy posible que se tratara de un grupo importante de pintores.

La visita a Tito Bustillo es abierta a todo el mundo pero tan solo te muestra una parte muy pequeña del complejo y no está permitido adentrarse en las zonas no visibles debido a que aún están en estudio y a que muchas de ellas poseen un acceso bastante complicado, sin embargo intentaré describir el recorrido de la cueva desde su entrada original, es decir, desde donde accedían las personas del Magdaleniense.

El primer conjunto se localizó a pocos metros de la boca de entrada y se componía de manchas en rojo y de figuras de animales, este conjunto no se puede visitar y posee un grado bastante bajo de conservación. Marca el inicio de la ruta por el interior de la cueva. Siguiendo la galería principal se llega al segundo conjunto denominado El Entronque porque se encuentra en un cruce de caminos entre la galería de acceso, el panel central y la galería larga. Este conjunto si puede verse y se compone de un gran caballo realizado en morado y rojo y de un signo en rojo similar al que aparece en la cueva del Buxu, se trata de una E invertida.

Ribadesella

Tito Bustillo – E invertida – El Entronque

Ribadesella

Caballo del Entronque

A pocos metros del Entronque se localiza el tercer conjunto, se compone del Panel Central y de otras representaciones que se distribuyen por todas las paredes de esta nueva sala. Esta zona también puede ser visitada y en ella se aprecia un gran panel con pinturas superpuestas que alcanzan al menos seis fases de ejecución y que podría atrasar considerablemente la fecha de inicio de las pinturas de Tito Bustillo. Se representan caballos, cérvidos, bóvidos, renos y signos variados como líneas en paralelo, puntos o parrillas – redes. Los caballos están realizados con gran realismo, los equinos del paleolítico eran muy distintos a los de hoy en día, poseía las crines erizadas y el pelaje rallado, parecido al de la cebra, los moradores de Tito Bustillo lo representaron con gran fidelidad usando el morado y el negro.

Ribadesella

Cabeza de caballo, panel central, Tito Bustillo.

Ribadesella

Caballo – Panel central – Tito Bustillo.

Destacan la representaciones de renos y de cérvidos simulando escenas cotidianas, por ejemplo, puede verse un macho y una hembra enfrentados cara a cara. En muchas ocasiones se aprovechaba la forma de la roca para decidir el tipo de dibujo, así sucede con una cierva realizada sobre un saliente de la pared que le aportaba volumen. Nuevamente se combina las técnicas de la pintura y el grabado y los colores rojo, negro y morado.

Ribadesella

Tito Bustillo – escena de animales

La realización de este gran panel principal fue una labor colectiva y se ha constatado que construyeron un andamio para poder acceder a las zonas más altas. Por otro lado, la gran cantidad de pintura empleada supone una mano de obra importante para extraer los minerales, molerlos y mezclarlos con agua para obtener así los pigmentos. Esta zona también muestra abundantes restos de fuego a nivel del suelo, esto indica que hubo una gran actividad de taller y que la cueva contó con una buena iluminación durante la realización de las pinturas, todos estos aspectos evidencian que realmente existió una fuerte mano de obra colectiva entre los habitantes de esta caverna. Tito Bustillo rompe con el ideal del chamán solitario que pintaba en las profundidades para acercarse a una labor colectiva donde era necesario un buen grupo de trabajo.

Para llegar al siguiente conjunto hay que volver sobre nuestros pasos hacia el Entronque, desde aquí se accede a la Galería larga donde se esconden el resto de los conjuntos, ninguno de ellos es visible para las visitas. Justo al comienzo de la galería se abre un cavidad en la pared que da acceso a la denominada Galería de los Caballos, pese al nombre, esta galería no destaca por los equinos si no por la representación de un Oso, figura poco habitual, este oso se realizó aprovechando la forma de la pared para conseguir una mayor sensación de volumen y realismo. Volviendo a la galería larga y avanzando unos metros se encuentra el denominado Conjunto de la Ballena, la representación de cetáceos es algo bastante peculiar y permite plantear la hipótesis de como pudieron cazarse ballenas durante el Paleolítico Superior, se sabe que eran capaces de construir embarcaciones ahuecando troncos y cubriéndolos con pieles impermeables, cazar una ballena requería, por fuerza, una organización colectiva y una estrategia de movimientos en torno a la presa que debía estar previamente consensuada, la caza de la ballena sería entonces una labor grupal de gran importancia dentro del grupo social. Al pie de la cola de la ballena se representa un cáprido.

Ribadesella

Ballena – Tito Bustillo

El siguiente conjunto se compone de signos en rojo y de parrillas-redes grabadas. Luego puede encontrarse otro conjunto en el que destaca una mano de color negro. La siguiente cavidad de la galería larga no posee representaciones gráficas, se denomina Repisa de los contornos recortados y en ella se encontró uno de los pocos restos de arte mobiliar en Asturias, uno de los objetos más representativo es el colgante de cabeza de caballo.

Ribadesella

Cabeza de caballo tallada en hueso

El resto de los conjuntos se denominan Galería de los Bisontes, donde aparecen varios bisontes pintados en rojo y La Galería de los Antropomorfos donde pintaron dos figuras de apariencia humana en ambos lados de una de las rocas que sobresale de la techumbre de la cavidad, estas representaciones son particularmente peculiares porque más que figuras humanas parecen una especie de híbrido humano – animal.

Ribadesella

Antropomorfo – Tito Bustillo

Ribadesella

Antropomorfo – Tito Bustillo

Por último se encuentra el Conjunto Final, este se compone de varios paneles de animales grabados, de signos pintados en rojo con forma de lazo y del reconocido Camarín de las Vulvas, zona donde se representan varias vulvas en rojo relacionadas con la feminidad, esta cámara se localiza en una de las zonas más profundas de la cueva, posee un acceso complicado y está aparentemente señalizado con dos estalagmitas partidas cuya rotura está pintada de rojo.

Ribadesella

Tito-Bustillo-camarin-de-las-vulvas

Llama la atención durante el recorrido de la cueva los aparentes signos que parecen indicar el camino a seguir para llegar a las zonas más importantes del santuario, se trata de líneas, puntos o trazos cortos en paralelo o cruzados a modo de aspa que indican lugares clave. Por otro lado la orientación de determinado paneles parecen señalar donde se encuentra el siguiente.

El complejo de Ardines es uno de los más importantes de la Península Ibérica y en su interior queda demostrado una intensa actividad durante al menos 10.000 años. Los pintores de Tito Bustillo emplearon técnicas muy variadas para la realización de las representaciones, usaban buriles, espátulas, pinceles, carboncillos a modo de lapiceros, pintaban con las manos, a veces aplicaban el polvo de mineral directamente sobre la pared y destaca el aerógrafo mencionado anteriormente.

Un aspecto controvertido de Tito Bustillo es el paralelismo que algunos ven entre esta cueva y la cueva del Buxu. En primer lugar se destaca la proximidad entre ellas, son pocos kilómetros río arriba lo que distan el Buxu y Tito Bustillo y el viaje estacional al interior sería bastante asequible; por otro lado destaca la E invertida en rojo que tan solo ha podido encontrarse en estas dos cuevas; en tercer lugar están los restos concheros y marinos localizados en el Buxu por lo que sus pobladores obligadamente tenían que proceder de la costa y Tito Bustillo parece el asentamiento más cercano. En cuarto lugar se propone la relación entre el oso representado en Tito Bustillo y el colmillo decorativo de oso de las cavernas encontrado en el Buxu y esta relación se establece porque el Buxu no ofrece representaciones de oso pese a lo importante de la pieza, quizás el dueño de ese colmillo procediera realmente de Tito Bustillo, lugar donde si puede verse la representación de un oso; por último están las últimas hipótesis sobre la cronología de ambas cuevas ya que se plantea que Tito Bustillo también pudo haberse habitado durante el Solutrense y que el Buxu podría contener restos del Magdaleniense inicial, si fuera así la vida en ambas cuevas se solaparían y sería muy posible que sus habitantes pertenecieran al mismo clan. Sin confirmación oficial sobre ninguna de estas hipótesis es un debate que aún sigue abierto y sujeto a estudio.

Durante el Mesolítico, los hombre de Tito Bustillo usaron la entrada para enterrar allí aun hombre joven, robustos y con un alto desgaste en los húmeros debido a la actividad diaria que realizó en vida. El cuerpo se descubrió en 1969 pero estaba atrapado bajo una costra de sedimentos de estalactitas y los restos recuperados no fueron bien tratados. En 2004 pudo recuperarse gran parte de los huesos, los arqueólogos vieron que tenían restos de ocre rojo, algo común en los enterramientos de este periodo, otro ejemplo lo podemos encontrar en los Azules. La antigüedad otorgada a este enterramiento es de 8.500 años BP.

Podéis encontrar la galería fotográfica de Tito Bustillo en su página web http://www.centrotitobustillo.com/9/fotos.html

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La Güelga, Cangas de Onis, Asturias.

Cangas de Onís – La Güelga – Cuevas que visitar

La cueva de la Güelga está en el concejo de Cangas de Onís, muy próxima al pueblo de Cabielles, escondida en un pequeño bosque de avellanos, robles y alisos por el que discurre un arroyo que atraviesa la cueva y vuelve a salir al exterior cerca del Barriu Baxu de Cabielles. Esta cavidad forma parte de un gran abrigo rocoso que ha sido importante en la historia de Cangas de Onís porque, no solo sirvió de asentamiento durante el Paleolítico, también fue el refugio de mucha gente durante los bombardeos de la guerra civil española.

Cangas de Onis - Picos de Europa

Valles de los Picos de Europa

Actualmente esta cueva es usada para dos fines, por un lado posee un uso habitual entre los pastores de la zona como abrigo para el ganado. Por otro lado la utilizan los centros de aventura para sus actividades de espeleología. Pudimos visitarla con un centro de aventuras de Arriondas y llegar a más de 30 metros de profundidad, en el recorrido puedes ver diferentes tipos de salas, estrechas galerías, grandes floraciones de caliza negra y profundos pozos subterráneos llenos de agua. Es una visita recomendable (excepto si se padece de fobia a sitios oscuros o cerrados) y bastante entretenida, pero hay que ser prudente y seguir las indicaciones de la persona responsable de la visita.

Ver localización de la cueva de la Güelga

Los primeros moradores de la Güelga se establecieron hace 45.000 años, eran neanderthales musterienses que ocuparon el vestíbulo interior de la cueva de forma estacional, los restos son escasos y la zona actualmente se encuentra cerrada.

Cangas de Onis Cangas de Onis

Durante la fase climática conocida como würm II – III, la temperatura sube y aumenta el grado de humedad, esto permitió la aparición de bosques de climas templados y un aumento de la fauna, especialmente de ciervos y rinocerontes. Esta tregua climática permitió que la segunda fase de ocupación del la Güelga se realizara en el exterior. Se ocuparon los abrigos situados la izquierda de la boca de la cueva y en las terrazas del margen derecho. Estos asentamientos muestran un mayor grado de actividad y por tanto se le presupone un grupo de población más numeroso.

Cangas de Onis

Abrigo margen derecho, zona de excavación

Cangas de Onis

Abrigo margen izquierdo, zona de excavación

Durante los inicios del Paleolítico Superior, con la cultura Auriñaciense, aparecen herramientas que parece tener una cierta herencia del periodo anterior.

Del período de transición Chatelperroniense (36.000 BP) destaca el hallazgo de una punta tallada en una lámina de sílex verdoso (material difícil de encontrar) y otras herramientas como buriles, raederas y raspadores.

Durante el final del Paleolítico Superior, con la cultura Magdaleniense (13.500 BP), destaca una flauta hecha en un hueso de ave, con forma de tubo, con un bisel y decorada a base de dibujos lineales. Este descubrimiento es muy importante para poder imaginarse la vida diaria de los moradores Magdaleniense, los de la Güelga, en concreto, sabían crear música y no es raro pensar que ésta formara parte de sus celebraciones, rituales y de otros momentos cotidianos, es muy probable que el dueño de la flauta ocupara un papel destacado dentro de su grupo ya que, igual que ocurre hoy día, la música es una habilidad que no todo el mundo es capaz de desarrollar. De este último periodo de ocupación también destaca el hallazgo de una tibia de ciervo decorada con grabados de ciervas. Se cree que el motivo de abandono de la cueva pudo estar relacionado con un derrumbe de la pared rocosa a causa de las corrientes de agua durante la fase de de-glaciación.

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La Cueva del Sidrón, Piloña, Asturias.

Cueva del Sidrón – Historia de Asturias – El neanderthal

El Sidrón es una cueva situada en el monte Cantu Llendero, en la aldea de Vallobal, concejo de Piloña, en la zona central de Asturias. Su entorno se compone de un valle fluvial surcado por el río Piloña al SO de la cordillera del Sueve.

El Sidrón en realidad es un gran complejo con más de 10 bocas de entrada aparentemente unidas por galerías y salas interiores. Algunas de estas entradas se conocen con el nombre de A Tumba, Galería del Río, el Sector de Salida, los Laberintos Laterales, el Abrigo del Arco o de la Cabañina y la Galería del Osario.

He de reconocer que aún no he podido encontrarla, cuando fui dejamos el coche en Vallobal, justo delante de un cartel que pone Cueva del Sidrón a 400m, descendimos por el camino y, después de recorrer los 400m en todas las direcciones posibles no fuimos capaces de encontrar ninguna boca de entrada. El entorno es perfecto, posee un arroyo y un bosque de castaños, robles, alisos que se encuentra en muy buen estado. Caminando por el bosque observamos zonas delimitadas por las excavaciones arqueológicas pero ni rastro de una entrada que fuera visible. De todos modos tendremos que volver a ver si la encontramos, pero esta vez, lo primero que haremos será preguntar a algún paisano del pueblo y, con un poco de suerte podré traer una foto de la boca de entrada.

Algunas teorías creen que podría haberse utilizado durante todo el Paleolítico. Pese a la gran continuidad cronológica que le atribuyen, esta cueva destaca principalmente por contener uno de los conjuntos óseos de restos de neanderthal más importantes de la Península Ibérica. Se trata de un posible enterramiento colectivo de época Musteriense. Se le atribuye una antigüedad de 50.000 – 45.000 años. En total se llevan contabilizados tres adultos varones y tres mujeres, tres adolescentes de 12 a 15 años, y tres niños, entre 2 y 9 años.

Cueva del Sidrón

Restos de neanderthal

Era un grupo pequeño, unido principalmente por lazos familiares. Los análisis genéticos han demostrado que poseían lenguaje, que el color de la piel era claro, con los ojos verdes, el pelo pelirrojo y que ya podían distinguir los sabores amargos. Al analizar partes como las mandíbulas se consiguieron nuevos datos sobre la vida del neanderthal, en una de ellas se hallaron restos de plantas sin apenas valor nutritivo, pero si con un alto valor medicinal, por lo que es muy posible que conocieran algunos de los usos medicinales de las plantas y, por lo tanto, eran personas unidas capaces de cuidar de sus enfermos, de transmitir el conocimiento y de investigar para encontrar remedios. Entre los restos de comida encontrados queda demostrado que ya cocían los alimentos y que podían ahumarlos o cocinarlos.

Los miembros de este grupo en concreto eran principalmente diestros, esta tendencia se observa en la mayoría de los neanderthales encontrados en el mundo, y usaban la boca como una tercera mano, este uso se denomina como la técnica de agarra y corta. En el caso del Sidrón, tan solo uno de los adultos muestra una preferencia por el uso de la mano izquierda aunque solo al final de su vida, es decir, era una persona diestra que por algún motivo tubo que aprender a usar la mano izquierda durante su madurez. Este aspecto es importante porque revela un patrón cerebral similar al del hombre actual.

A pesar de que algunos restos están muy fragmentado los últimos hallazgos afirman que hay evidencias de canibalismo, sin embargo, aún no se ha planteado si esta actividad se realizaba con una intención alimentaria o con una intención ritual – funeraria.

Usaban una especie de betún para reforzar los mangos de las herramientas. Las últimas investigaciones llevadas a cabo por el Proyecto Genoma Neanderthal también averiguaron el tipo sanguíneo de estos neanderthales, eran del tipo 0, y que algunos genes del neanderthal poseían la misma variante que los humanos modernos, compartiendo más aspectos con esta especie de los que se pensaba. Este dato fue publicado en 2010 y nuevamente abre el debate sobre la Evolución del ser humano, ¿Hubo hibridación o hubo un antecesor común?, con los nuevos datos las posturas sobre un antecesor común cada vez son mayores, sobre todo desde la corroborada teoría de que sí hubo hibridaciones en el oriente asiático.

Esta cueva parece seguir ocupada durante el Paleolítico Superior. Una de sus galería muestras restos de pintura que parecen representar vulvas en forma de omega realizadas en ocre rojo y otros grabados asignados a esta época y pendientes de estudio. Entre los restos de industria se mencionan raederas, hojas de sílex, cuchillos, puntas, núcleos y restos concheros, este último aspecto evidencia el contacto con la zona costera.

El Sidrón es, en definitiva, uno de los grandes tesoros prehistóricos de Asturias. Esta cueva podría revelar nuevos aspectos sobre la vida y extinción del neanderthal desconocidos hasta el momento y que va a ser objeto de estudio los próximos años. Actualmente la entrada no está permitida ya que se podrían degradar los restos y perjudicar el curso de las investigaciones.

Puedes obtener más información sobre los neanderthales en la sección Paleolítico Medio.

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