Archivo de la categoría: Cultura Megalítica

La cultura megalítica en el Principado de Asturias

Algunos yacimientos de la cultura megalítica que hemos podido visitar. Algunos tienen visitas guiadas pero la mayoría pueden verse libremente. Aquí encontrarás información sobre las diferentes necrópolis dolménicas, túmulos y otros yacimientos realizados durante el neolítico asturiano.

El Dolmen de Santa Cruz, Cangas de Onís.

El Dólmen de Abamia, Corao.

El Ídolo de Peña Tú, Llanes.

La necrópolis tumular del Alto la Cobertoria, Alto la Cobertoria, Pola de Lena.

Minas prehistóricas del Texeu, Rioseco, Pola de Lena.

El Monte Areo, Gijón

Necrópolis tumular de la LLaguna de Nievares, Cordal de Peón.

Necrópolis tumular del Monte Deva, Gijón.

Ruta por los abrigos de Fresnedo

Los abrigos de Fresnedo, Teverga, Asturias

 Los Abrigos de Fresnedo y sus pinturas rupestres, una ruta por Terverga.

Fresnedo es un pequeño pueblo localizado en Teverga, dirección al Puerto de Ventana, no se debe confundir con Fresnedo de Quirós, situado justo al otro lado de la montaña. Aquí podemos encontrar 5 abrigos con pinturas rupestres. Se reparten en una de las laderas de la Tesa de Pezones y se accede a ellos siguiendo una ruta algo empinada aunque no muy larga por la cara norte de la montaña, los abrigos están claramente señalizados aunque para llegar bien a ellos es recomendable seguir las bandas amarilla – blanca que indican la ruta pues la senda en ocasiones se confunde con los pasos del ganado.

Estas pinturas se realizaron en varias etapas durante la transición neolítico – edad de bronce, coincidiendo en el tiempo con otros centros de arte rupestre como Peña Tú. Las primeras representaciones artísticas fueron las cabras y signos en rojo, todas ellas muy esquemáticas. Posteriormente aparecen figuras humanas muy realistas con vestidos, objetos y representando acciones. Así mismo estos dos tipos de pinturas representan tres momentos culturales distintos, el primero se dedica a las figuras de animales, el segundo hacia la representación de ídolos antropomorfos y la tercera hacia la representación de astros como la relación luna – sol. Todos los abrigos tuvieron una función especifica de culto.

El primer abrigo se conoce como el de la Cochantoria, para llegar a él hay que descender un poco con apoyo de una cuerda ya que se está en una cornisa del lado Sur de la montaña, no es difícil aunque si resbaladizo y hay que ser prudente. El abrigo se encuentra protegido actualmente por un enrejado pero pueden verse bastante bien las pinturas realizadas en la techumbre de la cornisa. En ella se representan principalmente cápidros con grandes cuernos en rojo y series de puntos y líneas en paralelo sobre los cápridos o a su alrededor también en rojo.

abrigos de Fresnedo, la cochantoria - cabra abrigos de Fresnedo, signos de la Cochantoria

El segundo abrigo se encuentra en las proximidades del primero siguiendo la ruta que asciende por la montaña. No posee cartel indicativo, es un abrigo a modo de cavidad en una de las paredes de la ladera de la montaña, aquí se distinguen dos figuras animalísticas, una parece ser un jabalí y otra es de difícil interpretación, ambas se encuentran más degradadas que las anteriores.

abrigos de Fresnedo, segundo abrigo abrigos de fresnedo - jabali en rojoabrigos de Fresnedo numero 2 - figura desconocida

A partir de este punto el resto de abrigos se localizan próximos entre sí, detrás del siguiente peñón se encuentra el tercer abrigo conocido como Abrigu del Pasu, es un pequeño hueco en una de las paredes verticales de la montaña, este también se encuentra protegido con una reja como en la Cochantoria pero se pueden observar representaciones de signos y cabras macho y hembra.

abrigos de Fresnedo - Abrigu del Pasuabrigos de Fresnedo - cápridos

El cuarto abrigo se localiza en la cara opuesta al peñón que se ve al frente del Abrigo del Paso, desde el se impone una gran vista del puerto de Tarna en dirección a León, estratégicamente ofrece un punto de visión importante sobre cualquiera que accediera a esta zona por dicho puerto.

vistas desde los abrigos de Frensedo

Este cuarto abrigo se conoce como el de El Abrigu del Ganado, posee representaciones de cápridos, uno de ellos en negro, y de unos Ídolos, realizados en una época diferente a los anteriores, son representaciones humanas muy detalladas, una de ellas con una prominente nariz, una especie de vestido, con los dedos de manos y pies bien detallados, parece estar lanzando un disco. El otro, localizado justo encima del anterior, tiene las mismas características y parece que sostiene una espada. Estas representaciones son las más difíciles de ver debido a la degradación de la pintura, principalmente por el sol,  la lluvia y el viento.

abrigos de Fresnedo, del ganado - ideomorfo abrigos de Fresnedo - signos abrigo del Ganado

Si continuamos por el sendero unos pocos metros, al girar un recodo se abre ante nosotros Trechacueva, una imponente cavidad con varias bocas de entradas, galerías, túneles y vivos colores que aún hoy se usa para guarecer a los rebaños de cápridos.

trechacueva, abrigos de Fresnedoabrigos de Fresnedo, abrigo de trechacuevaabrigos de Fresnedo en Teverga, Trechacueva

Es una ruta muy sencilla de hacer y te permite ver las pinturas muy de cerca. Hoy esta zona es un lugar declarado como patrimonio protegido.  Aquí os dejo el mapa con la ruta y la localización de cada abrigo. Nosotros fuimos después de comer, pero mejor hacerla antes y a la vuelta hacer una parada por el Parque de la prehistoria de Teverga donde podéis encontrar reproducciones de otras cuevas prehistóricas de Asturias como el panel central de Tito Bustillo.

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El Monte Deva durante el neolítico asturiano

El Monte Deva, una necrópolis tumular en Gijón

El Monte Deva, junto al Monte Areo, conforman la primera sierra prelitoral de la zona centro de Asturias. Se localiza en el concejo de Gijón y con una altitud de 426 m ofrece una amplia perspectiva de toda la rasa costera del concejo. Actualmente la necrópolis es bastante difícil de apreciar debido a las plantaciones masivas de eucaliptos. Solo se encuentran señalizados los túmulos M.D III y M.D.V en el lado derecho de la pista que conduce al actual área recreativa. Otros túmulos de referencia en esta necrópolis son M.D VII y M.D VIII rodeando el observatorio astronómico y M.D IX, algo más alejado, en la Llomba, cerca de Rioseco – Caldones.

La necrópolis poseía su propia cantera, justo al lado de los túmulos III y V, cosa que facilitaba bastante el trabajo. El entorno también ofrecía una abundante flora, fauna y una amplia visión de los territorios colindantes. Como sucede en otros casos, se vuelve a evidenciar la gran actividad humana que experimentó la zona centro de Asturias durante el neolítico debido al aumento demográfico.

Cantera del Monte DevaMonte Deva - Cantera

Nuevamente Blas Cortina nos ha permitido conocer el interior de algunos de estos túmulos, destacando grandes diferencias entre ellos pese a su proximidad. 

El túmulo Monte Deva III está fechado entre el 4.000 – 3.000 BP, el montículo esconde una compleja estructura, en el centro levantaron la cámara funeraria, era un espacio parcialmente abierto al que se podía acceder desde el exterior mediante un pasadizo cuya entrada estaba a media altura del túmulo. La cámara estaba rodeada por varios anillos hechos a base de bloques de piedras, finalmente crearon el túmulo con grandes bloques de arenisca. Esta construcción en particular tuvo que necesitar un gran número de obreros y mantuvo un uso colectivo bastante activo.

Necrópolis neolítica del Monte Deva, túmulo número III

El túmulo Monte Deva V  tuvo un uso muy prologando en el tiempo, se construye en torno al año 3.900 BP y por lo menos sigue en activo hasta el año 1.800 BP. En los estudios que se realizaron pudieron averiguar que, antes de la construcción, estos hombres y mujeres se dedicaron a limpiar el manto vegetal, tras destapar todo el suelo colocaron dos grandes bloques de piedra y otro conjunto de lascas erguidas que delimitaban el sepulcro, sin embargo no se ha localizado ni restos óseos ni ajuar funerario alguno, por contra aparecen restos de fuego que indican una posible incineración.

Túmulo V - necrópolis del Monte Deva

Al contrario que su  vecino, este túmulo apenas posee aglomeraciones de piedras y actualmente casi no se aprecia. Fue creado principalmente con capas de arcilla rojiza y amarillenta (ocre), su planta medía 21m de diámetro. Lo que más destaca de este túmulo es la total ausencia de ajuar funerario ya que rompe con la norma de la cultura de la época, para explicar este hecho los investigadores proponen varias teorías, por un lado unos apuntan a que quizás se tratara de un grupo o familia pobre, pero como aclara Blas Cortina, el concepto de pobreza es un término totalmente desfasado para la época neolítica ya que los humanos sobrevivían gracias al grupo, por otro lado, cualquier persona podría obtener en la zona recursos con facilidad, herramientas en piedra, restos concheros, restos de animales…los ajuares funerarios no tenían porque ser piezas valiosas para nuestros ojos contemporáneos, se trataban de herramientas u objetos que pertenecían al difunto en vida, además el propio hecho de construir una estructura tumular implica un gran trabajo colectivo y por lo tanto una preocupación por la persona fallecida. Por otro lado está el grupo que opina que probablemente el ajuar funerario estuviera compuesto de elementos vegetales que se descompusieron por completo. Finalmente aparece la versión que dice que quizás ese grupo no consideraba necesario proporcionar un ajuar funerario.

El Monte Deva fue uno de los centros sagrados más importantes de la región durante miles de años, igual que sucede con el Areo, aunque el uso funerario fue en decadencia durante la posterior cultura castreña, su carácter sagrado se conservó en épocas posteriores, su nombre reverencia a la diosa de la tierra astur, Deva. Puedes ver como llegar a los túmulos consultando este mapa: Ruta por el Monte Deva, Gijón, Asturias.

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La LLaguna de Nievares, túmulos en Peón

Área recreativa de la LLaguna de Nievares

Necrópolis tumular del Cordal de Peón

La Llaguna de Nievares es una necrópolis tumular de época neolítica, está datada entre el  4.000 – 3.000 BP. Se sitúa en una de las lomas altas del Picu Curiella, dentro del Cordal de Peón, en concejo de Villaviciosa, a pocos kilómetros de otras necrópolis vecinas como la del Monte Deva y la del Monte Areo.  

LLaguna de Nievares - Area recreativa de peon

El conjunto tumular de la LLaguna de Nievares tiene identificados 6 túmulos que los investigadores catalogan mediante un orden alfabético que va desde el túmulo A hasta el F. Sin embargo, esto es solo una pequeña muestra de lo que debió de ser este lugar durante el neolítico, es muy probable que hubiera otros monumentos desaparecidos a causa de las obras de acondicionamiento de la actual zona recreativa y por las labores forestales que se realizan en esta zona para el abastecimiento de madera.

LLaguna de Nievares, area recreativa del Cordal de Peon

Si queréis subir al cordal de Peón no tardéis mucho porque van a cortar las carreteras de acceso a esta zona. La necrópolis se encuentra en el área recreativa, se llega en coche y es un buen sitio para pasar el día de parrillada. Podéis ver como llegar pinchando aquí. En esa zona hay indicaciones de los túmulos llamados A y D.

El Túmulo A pertenece al grupo de las estructuras atípicas, es decir, no contenía un dolmen en su interior. Fue realizado aprovechando un montículo natural que tenía el propio terreno, esta elevación proporcionaba mayor monumentalidad al túmulo. Parte del suelo está pavimentado y el perímetro está rodeado por un gran anillo de piedras que fueron colocadas sobre una capa previa de arcilla, finalmente toda la estructura queda recubierta de una capa de tierra.

Tumulo A de la necrópolis megalitica de la  LLaguna de Nievares

El Túmulo D, a pesar de ser el mayor de todo el complejo con un diámetro de 22 metros, contiene una cámara funeraria muy pequeña en comparación con sus vecinos. Esta cámara también se levanta sobre un suelo pavimentado y queda recubierta por una coraza de piedras.

Túmulo D de la LLaguna de Nievares

Otro de los megalitos documentados se corresponde con el Túmulo C. Posee una construcción más completa, en el centro guardaron una cámara sepulcral reforzada por el exterior con bloques planos, posteriormente toda la estructura fue recubierta por una capa de sedimentos arcillosos hasta el límite superior de la cámara, luego añadieron una nueva coraza de piedras que, poco a poco, fue quedando recubierta por un manto vegetal.

Los saqueos en la Llaguna de Nievares han sido constantes desde finales del neolítico, aún así han podido encontrarse útiles como hachas y azuelas, en el túmulo C las herramientas muestran un claro desgaste que indica el uso dado en vida, sin embargo en los túmulos A y D el material hallado no muestran signos de haber sido usados por lo que se definen como objetos dedicados de manera específica para el ajuar que se colocaba durante el ritual de enterramiento. Los restos de mayor importancia son trozos muy fragmentados de cerámica que pertenecen a los primeros objetos de cerámica artesanal de esta zona.

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El Monte Areo y la ruta de los dolmenes

El Monte Areo y su necrópolis tumular

El Monte Areo separa los concejos de Carreño y Gijón, no es alto, solo levanta 264 metros snm. La necrópolis se sitúa en el punto más alto, sobre una extensa planicie desde la que se puede ver parte de la costa asturiana. Dista pocos kilómetros de otras necrópolis vecinas como la de La Llaguna de Nievares en el Cordal de Peón o la del Monte Deva en Gijón. El complejo megalítico del Monte Areo tiene una treintena de monumentos cuya fecha más antigua se establece en el año 5000 BP.

Monte Areo - vistas a la costa

Se cree que este monte era, en época neolítica, uno de los territorios de culto más extensos y en consecuencia un lugar sagrado de referencia en toda la región, esta posición la mantiene aún en épocas posteriores siendo un lugar aparentemente sagrado durante la Edad de los Metales. En la zonas habitadas al pie de este monte aún hoy se conservan historias y leyendas antiguas que hablaban de las riquezas que esta tierra escondía, en la guía del servicio municipal de turismo de Candás (Cultura Megalítica. Rutas etnográficas: dólmenes del Monte Areo) se deja referencia de la leyenda conocida en la zona como Monte Areo monte areola tierra rica xente boba:

En tiempos de mucha antigüedad, al anochecer de un día de invierno apareció en la pobre casa del Fondo de Guimarán una pordiosera que imploraba que le diesen algo de cenar y cobijo para pasar la noche.

El ama de la vivienda replicó a la andrajosa pedigüeña que nada podía darle, pues estaba casi tan pobre como ella. Entonces la mendiga, mirando hacia la cumbre del Areo, ensimismada y enigmática repitió por tres veces: Monte Areo Monte Areola tierra rica xente boba.

La intrigada dueña de la casa le preguntó el significado de sus palabras a lo que la pordiosera respondió que en lo alto, si se cavaba un poco, aparecería un tesoro que enriquecería a quien lo encontrase.

Dicho esto desapareció perdiéndose en el Areo. La campesina se lo comunicó a su marido y esa misma noche fue a cavar al lugar indicado, hallando, al poco de comenzar la faena, una gallina de oro con doce polluelos del mismo metal más otro fabuloso tesoro del que nunca se supo su valor.

Cuenta la leyenda que en memoria del hallazgo se fundó, en la iglesia de Guimarán, la capilla del “Buen Suceso” por la noble familia Muñiz Carreño y en Candás la Ermita de los Doce anexa al Palacio de los Muñiz de cuyo altar se dice que figuraban los doce polluelos de oro hasta que fue destruida en el año 1936.

El Areo es una de las necrópolis mejor conservadas y documentadas de Asturias, fue usada durante todo el neolítico, su amplitud y su proximidad con otros centros funerarios evidencia un considerable aumento demográfico en la zona central de Asturias. Los trabajos de construcción de la necrópolis supusieron un esfuerzo colectivo que por fuerza debió de implicar a decenas de personas. Los neolíticos localizaron una buena fuente de piedra en el mismo monte, estas floraciones se encuentran en el actual mirador de la Peña el Carro, esta zona sirvió de cantera y, aunque la proximidad con la necrópolis es una clara ventaja, la extracción de estas piedras suponía un trabajo durísimo y requería de una buena coordinación y organización del mismo.

Monte Areo - Mirador de la Peña del Carru

Monte Areo - floraciones pétreas de la cantera

Para el transporte de las piedras necesitaban grandes troncos de madera que resistieran el peso de la roca, algunas llegan a pesar mas de 5 toneladas, gracias a los análisis de polen que los investigadores han obtenido del interior de las cámaras dolménicas se ha podido saber que, durante el Neolítico el Areo se componía de avellanos, robles, abedules, pinos o alisos, es decir, de maderas nobles y resistentes, así que, mientras unos extraían las piedras, otros talaban la zona para crear el primer medio de transporte conocido hasta el momento, (ver cómo se hacían los dólmenes).

La diversidad de fauna y flora  ofrecía la posibilidad de abastecerse de alimentos sin tener que abandonar la zona de trabajo. Los túmulos fueron realizados por varios lugares de la planicie del Areo, actualmente tan solo están abiertas al público dos de éstas zonas, una corresponde al conjunto que rodea el Dolmen de San Pablo y la otra al conjunto del Dolmen de los Llanos. El resto de zonas, aunque algunas de ellas están señalizadas, no son visibles debido la maleza. El contenido de los túmulos del Areo varía, pueden encontrarse dólmenes simples y otras construcciones atípicas, estas variaciones vienen asociadas a la época de construcción.

La ruta por los dólmenes del Monte Areo puede hacerse tanto andando como en coche, es un camino muy corto de apenas 3,5km que nos conduce a las diferentes áreas dolménicas.

Monte Areo y el área dolménica de Les Güelgues de San Pablo

Esta primera zona contiene los túmulos numerados como IV, V y VI. Los más peculiares son:

El túmulo Monte Areo V es uno de los más antiguos de la necrópolis, está datado en el año 5.000 BP y se piensa que pudo haberse construido por los habitantes del Cabo Peñas. Poseía al menos 20 m de diámetro y estaba compuesto por arenas silíceas extraídas de los terrenos próximos. El interior de este túmulo es bastante peculiar, posee una zona con marcas de fuego y un poste de madera, a esta zona se accedía aparentemente mediante una cascada de piedras, aparecen también piedras pintadas en ocre rojo, otras talladas y piezas pulimentadas. La hipótesis más aceptada sobre el uso de esta estructura plantea que posiblemente fuera una especie de cámara de incineración, los cuerpos podían introducirse al descender por la cascada hasta la hoguera interior.

Monte Areo V

M.A – V

El túmulo Monte Areo VI es el Dolmen de San Pablo, se creó en torno al año 4.000 BP y es uno de los mejores conservados de la necrópolis. Se trata de un dolmen de cámara simple, cerrado por todos sus lados mediante grandes lascas de cuarcita y cubierto con un túmulo realizado a partir de capas de tierra y piedras. En su interior se encontró una pequeña azuela pulimentada de fibrolita, material muy solicitado durante el neolítico. Las hipótesis sobre la utilidad de este megalito plantean que pudo haberse mantenido abierto para ser reutilizado dándole así un uso colectivo.

Monte Areo VI - Dólmen de San Pablo

M.A – X. San Pablo

Monte Areo VI. Dolmen de San Pablo

Camino entre el área de San Pablo y el área de Los LLanos

A lo largo de la pista comunica las dos áreas dolménicas principales hay unos cuantos túmulos señalizados pero no visibles a causa de la vegetación. Hay que fijarse bien porque la única manera de encontrarlos es mirando atentamente las orillas del camino para intentar de localizar los hitos con el número del túmulo entre la maleza. Nosotros pudimos llegar a ver los numerados como I, II, III, X, XIV, XXIII.

Monte Areo X, está cubierto por la maleza

M.A – X. Ej.  de los túmulos que están a lo largo del camino.

El túmulo Monte Areo XII pertenece al 5.000 BP, no lo pudimos localizar pero la documentación aportada por Blas Cortina nos permite conocer su estructura interna, se conoce como la casa de los muertos, es una construcción realizada a partir de cuatro postes de madera que muestra signos de haber sido incendiados, en el centro de esta estructura había otro pozo recubierto de piedras.

Monte Areo y el Área dolménica de Los LLanos

El túmulo M.A XV es el Dolmen de los Llanos y se creó alrededor del año 4.000 BP, en un momento donde la cultura megalítica estaba en su pleno apogeo. El dolmen se compone de una cámara simple con un pórtico de acceso, esta especie de pasillo de acceso se suele interpretar como un lugar de tránsito entre el mundo de los vivos y el de los muertos. La estructura quedaba cubierta por un túmulo de 3,40m de diámetro realizado a partir de capas de tierra y piedras.

Monte Areo - Dolmen de los LLanos

M.A XV

El túmulo Monte Areo XVI fue claramente expoliado con el paso de los años, en su momento era un dolmen de cámara simple con una techumbre que pesaba mas de 5 toneladas. Entre el ajuar encontrado lo más destacado es un hacha que tubo un uso activo en vida, cuchillos y azuelas, estas piezas fueron realizadas en una piedra metamórfica traída de otra zona lejana, esto vuelve a manifestar la comunicación que había entre los diferentes asentamientos durante el neolítico.

Monte Areo XVI - dolmen expoliado

M.A – XVI

El túmulo Monte Areo XVII también fue bastante degradado por la mano del hombre, fue saqueado en múltiples ocasiones, atravesado por una zanja para delimitar dos fincas y luego fue perforado a causa de las plantaciones de eucaliptos. Hoy este monumento no puede apreciarse, tan solo queda parte del suelo original, sin embargo, este escaso resto ha permitido identificar parte de la flora que predominaba en el neolítico gracias a los restos de polen encontrados.

Esta gran necrópolis esconde muchos otros túmulos por toda la planicie del Monte Areo, conforman un lugar sagrado vinculado con el mundo de los muertos. Este campo sacro deja de usarse en torno al año 3.000 BP coincidiendo con el inicio de la edad de los metales y las primeras tribus astures, sin embargo su carácter sagrado fue un aspecto que siguió estando presente en la creencia colectiva.

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Minas prehistóricas en Rioseco, Riosa.

 Minas prehistóricas del Texeu, Sierra del Aramo

Minería prehistórica en Rioseco, Riosa.

La Sierra del Aramo ofrece muchas rutas, una de ellas es la que conduce a las Minas prehistóricas del Texeu. En este recorrido encontraremos por un lado un importante complejo minero del s.XIX situado a 700 metros snm. En segundo lugar podremos ver un gran yacimiento arqueológico correspondiente a las minas prehistóricas usadas durante el neolítico para la extracción de cobre. La mina del Aramo se sitúa a 1.200 metros snm y es una zona de la sierra rica en cobre, cobalto, plata y níquel además de otros componentes asociados al cobre como la azurita y la malaquita.

minas prehistoricas de cobre de la sierra del Aramo

Azurita y Malaquita sobre cuarcita

Para iniciar la ruta a las minas prehistóricas debemos ir hasta el pueblo de Llamo, en Riosa, aquí dejaremos el coche y continuaremos andando por la pista que conduce hasta Rioseco y el complejo minero del s.XIX.

minas prehistoricas en Riosa

Poblado minero de Rioseco

Nada más llegar lo primero que llama la atención fue el intento por parte del Principado de convertir las ruinas en un museo a través de los fondos mineros pero los fondos se acabaron y se paralizó el proyecto, tan solo se remodelaron la fachada de cuatro de los edificios administrativos, el resto de estructuras están en ruinas. No obstante este lugar merece la primera parada de la ruta para investigar un poco por los túneles, zonas de lavado del mineral, la gran chimenea y otras edificaciones.

minas prehistoricas y Minas del s.XIX en Rioseco

Zona de tratamiento del mineral. s.XIX – XX

minas-del-texeu-rioseco-riosa

Continuamos ascendiendo y a pocos metros por encima de la mina anterior hay un mirador y una pequeña área recreativa con mesas. En esta zona encontramos la primera galería. Cuando fuimos estaba abierta e inundada, nos adentramos un poco pero pronto decidimos dar la vuelta por falta de seguridad. Muchas de las galerías están abiertas pero adentrarse en ellas implica asumir un riesgo considerable, en todas ellas hay pozos, derrumbes, desprendimientos de lodo y hundimientos del propio suelo que nos pueden poner en un grave apuro. Mi consejo es que no se os pase por la cabeza, bajo ningún concepto, entrar en las galerías.

mirador-minas-del-texeu

El siguiente tramo es quizás el más duro, es un ascenso con algo de desnivel, no es demasiado largo pero la cuesta cansa un poco, es un camino pedregoso que asciende a través de un bosque y por el que pueden verse restos de las galerías, las tirolinas y los vagones usados en el s.XIX -XX para subir y bajar el mineral desde las bocaminas superiores hasta la zona de tratado de mineral de Rioseco.

minas prehistoricas y minas del s.XIX de Riosa

Restos mineros del s.XIX – XX

Tenemos que ascender hasta que termina el bosque y se abre una gran pradería, conocida como La Campa de las Minas, en la zona más alta de la misma se encuentra el complejo minero neolítico y unas vistas espectaculares de los valles de Asturias llegando a ver, en un día despejado, Riosa, Turón, Aller, Mieres, Oviedo, Los picos de Europa y la costa de Gijón y de Avilés.

vistas-minas-prehistoricas-del-texeu

Recorriendo la planicie encontramos dos bocas de entrada a las minas prehistóricas. Nada más verlas llama la atención la forma redondeada de las mismas, los pilares o columnas unidos entre si y los arcos rebajados que fueron dejados intencionadamente por los mineros para sujetar la techumbre y que no hubiera desprendimientos ni derrumbes. En el vestíbulo de entrada ya pueden verse los restos de cobre, de azurita y de malaquita que le dan a la cavidad esos colores azules y verdes metalizados.

boca-mina-el-texeu

pozos-entrada-boca-mina-el-texeu

Lo primero que tenemos que tener claro es el tipo de instrumentos y de herramientas que usaban para una labor tan dura como es la minería. Cuando se descubrieron los metales el primer uso que se le daba al mineral era para piezas de orfebrería o para objetos rituales, curiosamente no se empleó para perfeccionar las herramientas hasta unos cuantos cientos de años después. En esta primera etapa de la minería del metal los útiles estaban realizados con madera, con piedras y con astas de ciervo.

minería prehistórica - Minas del Texeu

De arriba a abajo: punterola y entalladuras

minería prehistórica, picos palanca

Picos palanca, se agarraban por la parte corta y se golpeaba con una maza para quebrar la pared.

Entre las herramientas más comunes encontramos: las realizadas en asta de ciervo como los picos o las entalladuras, los realizados en piedra como las mazas de más de 2kg de peso y los martillos de menor tamaño y peso que las anteriores, y  otras hechas con madera como los mangos para las herramientas y la mampostería de las galerías.

herramientas mineria prehistorica mazas martillos

Mazas y martillos para la minería

La mina se adentra en el interior de la montaña a través de pozos que pueden llegar a los 100m de profundidad. Todos los pozos de entrada se comunicaban mediante un complejo sistema de galerías.

minería prehistorica entrada a las minas del texeu

Vestíbulo de entrada de una de las minas.

acceso a las glaerías de las minas prehistórcas del Texeu

Pozos y galerías que se adentran en la montaña

Se presupone que los mineros pasaban bastante tiempo en el interior de la montaña, las galerías estaban bien iluminadas, para conseguir luz encendían unas antorchas de madera y grasa que adherían a la pared mediante pelotas de arcilla. Para poder resistir al monóxido de carbono derivado del uso del fuego y a los propios gases que desprende la montaña contaban con dos recursos, por un lado la corriente de aire natural que proporcionaba la montaña y por otro lado pozos verticales que eran usados a modo de chimenea y que aún poseen las paredes ennegrecidas por el efecto del humo.

El tamaño de las galerías es variado, las hay bastante amplias, hay otras con un tamaño bastante estrecho y con techos muy bajos de modo que solo podía pasarse arrastrándose, y las hay en las que es difícil que quepa un adulto por lo que posiblemente trabajaran los niños. Para que las galerías no se desprendiesen se reforzaban con arcos o pilares rebajados, además, el escombro era almacenado en zonas que ya habían sido explotadas y que quedaban obsoletas, de esta forma las galerías que no se usaban se iban rellenando y se reducía el riesgo de desprendimientos.

minas prehistoricas de rioseco, pozos de acceso

Pozos con un grado de inclinación bastante acusado

Para extraer el mineral usaban varias técnicas:

Cuando encontraban el mineral en una argamasa de arcilla y en pequeñas cantidades empleaban las propias manos y, en menor medida, mazas de piedra y picos realizados con asta de ciervo.

Si el mineral aparecía en filones podían extraerlo de varias formas, iban haciendo muescas circulares en la roca hasta que desprendían el filón, también usaban palancas y martillos para fragmentar la roca y extraer el mineral y, por último, usaban el fuego para calentar la roca y conseguir así que se rompiera.

El objetivo principal de los mineros del Aramo era el cobre, rechazaban completamente el cobalto, cuando encontraban este material lo desechaban directamente destinándolo al relleno de las galería o dejándolo en la roca sin tocar. Quizás no sabían que hacer con este material, si se mezclaba con el cobre restaba calidad al resultado final, así que simplemente no lo usaban.

Transportar el mineral requería una gran resistencia física, se usaban unos recipientes de madera redondeados que o bien llevaban al hombro, o lo arrastraban a través mediante unas cuerdas de cuero que se ataban al cuerpo. Hay galerías tan estrechas que aún conservan las marcas producidas por el continuo rozamiento de las paredes. Algunos pozos tenían tal grado de inclinación que poseían escaleras hechas con cuerdas de cuero por las que debían subir y bajar.

Hay una galería que destaca sobre todas las demás, es La Galería de los Esqueletos, donde se localizaron 16 esqueletos humanos, en 6 de ellos se pudo saber que eran varones de edad adulta, el más joven murió con 20 años y a otros tres se les ha dado la edad de 35 años. Otros dos cuerpos revelaron que eran personas fallecidas a causa de un desprendimiento.

minas prehistóricas - mineros del aramo

Cráneos humanos, minas prehistóricas del Aramo

minas prehistóricas - minero del aramo, minas del Texeu minas prehistóricas - minero del aramo

Lo que más destaca de esta galería es el uso funerario intencionado que se hizo en algunas zonas. Hay dos esqueletos completos que fueron enterrados siguiendo algún tipo de ritual, estaban sentados con las rodillas flexionadas y en sus manos aún tenían sujetas las herramientas que les habían acompañado, posiblemente, durante la mayor parte de su vida. El uso funerario de las minas evidencia un nuevo tipo de enterramiento dentro del neolítico dedicado en exclusividad a los mineros.

esqueleto minas prehistoricas del Aramo

Esqueleto completo, enterramiento ritual

Todos los restos muestran que eran personas altas, sobre 1,70m, y con una masa muscular considerable. En el Museo Arqueológico de Oviedo se encuentran expuestos algunos de los cráneos y, a simple vista, pueden apreciarse el gran tamaño que tienen algunos.

Una vez que el mineral estaba fuera de la mina se transportaba hasta unas primera zona de taller, muy cerca de la boca mina, donde se hacía un primer tratamiento del mineral para facilitar su transporte. Es una zona donde se encontraron crisoles de arcilla para fundir el mineral, ollas y restos de escoria que procedían de algún horno de fundición no localizado. Hay que tener en cuenta que esta zona de la sierra ha sufrido múltiples explotaciones y el terreno ha sufrido muchas alteraciones que dificultan la localización de yacimientos arqueológicos a cielo abierto.

Ver ruta a las minas del Texeu, Sierra del Aramo, Rioseco, Riosa.

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Alto de la Cobertoria, Sierra del Aramo

El Alto de la Cobertoria y su necrópolis neolítica

Restos neolíticos en la Sierra del Aramo

El Alto la Cobertoria se sitúa en una de las planicies altas de la Sierra del Aramo y separa los concejos de Lena y Quirós. Se trata de un puerto de montaña que alcanza la altura de 1.300m, en él se integra un conjunto de túmulos que se reparten a lo largo del cordal.

La ruta por el Alto de la Cobertoria es un paseo corto, muy fácil de hacer y que ofrece unas vistas espectaculares de los sistemas montañosos de Asturias. Identificar los restos es otra cosa, no están señalizados y hay que fijarse bien.

Alto de la Cobertoria

Vistas desde el mirador del Alto la Cobertoria

Esta necrópolis mantuvo un uso bastante prolongado en el tiempo, comienza a usarse en el Neolítico y se reutilizó durante la Edad de Bronce (6.000 – 2.000 BP) . Los investigadores apuntan que este uso prolongado es consecuencia de la gran actividad minera que experimentaron las minas de Riosa durante el neolítico, situadas en esta misma sierra y a las que dedicaremos un capitulo aparte.

En total se localizaron 6 megalitos. En el lugar llamado La Mata´l Casare encontraron 2, en los Fitos se encontró uno y una alineación de piedras que fue colocada intencionadamente por los neolíticos de la Cobertoria, los dos últimos megalitos se encontraron en el Prau LLagüenzos y la Collá Cimera. Para todos ellos usaban como canteras las floraciones rocosas que ofrece la Cobertoria.

Cuando realizamos la visita, hace ya algunos años, fue un poco por casualidad, íbamos sin datos sobre la localización de los megalitos y solo pudimos encontrar uno, por lo tanto queda pendiente una nueva visita y, con un poco de suerte, encontraremos alguno más.

Alto de la Cobertoria - túmulo prau Llagüenzos

Prau LLagüenzos

El conjunto de Mata’l Casare ofreció un anillo de oro modelado a punzón, es un hallazgo muy importante por tratarse de una de las primeras piezas de orfebrería que se localiza en la región. Se encuentra expuesto en el Museo Arqueológico de Oviedo.

El conjunto de Los Fitos posee una de las últimas construcciones megalíticas que se realizaron en Asturias, se realizó en un periodo donde los grandes dólmenes eran sustituidos por un nuevo tipo de sarcófago a modo de cista, era un nicho rectangular que fue realizado clavando lascas en el terreno.

Alto de la Cobertoria

Restos pétreos en el Alto la Cobertoria

La Sierra del Aramo debe su nombre a un dios Astur y como es habitual en Asturias, dejará de usarse como lugar de enterramientos pero seguirá siendo un monte sagrado durante cientos de años. Aún hoy , este lugar es usado para celebrar el solsticio de verano.

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Peña Tú en Puertas de Vidiago, Llanes

Peña Tú y la Necrópolis Tumular de la Sierra Plana de Vidiago

Muy cerca de Llanes podemos visitar la Sierra Plana de Vidiago, es una sierra de lomas planas que contiene una necrópolis de 36 túmulos y una gran formación rocosa conocida como el Ídolo de Peña Tú. La época de ocupación, según los restos encontrados, corresponde con el periodo Asturiense (9.000 – 7.000 BP), durante el Neolítico y los inicios de la Edad de los Metales. (6.000 – 2.000 BP).

Peña Tú - La testera del Xentil

Ídolo de Peña Tu

El monumento más visible de toda la Sierra de Vidiago es el Ídolo de Peña Tú, es una gran formación rocosa natural que se levanta en una de las colinas de la sierra, muy cerca de Puertas de Vidiago. Es un punto estratégico con una gran visibilidad de la zona, al norte puede observarse toda la rasa costera del oriente astur y al sur se vigila el acceso por tierra, el curso del río y las sierra pre-litorales que anteceden a los Picos de Europa. Esta formación se conoce como La Testera del Xentil porque se parece mucho a la cabeza de una persona.

vistas a la costa desde Peña Tú

Peña Tú era, posiblemente, un lugar de referencia en la zona. No es raro creer que en torno a este monumento podrían haberse realizado reuniones sociales a las que acudirían los diferentes grupos de la zona para determinadas celebraciones.

Vistas a las sierras de interior desde Peña Tú

La gente que ocupaban este lugar realizó también pinturas y grabados sobre las paredes de Peña Tú. Los dibujos aparecen en varios conjuntos, el más destacado tiene un ídolo o ideomorfo (figura humanizada) grabado en la zona más protegida del peñón realizado durante el Bronce antiguo.

Grabados del Ídolo de Peña Tú.

Junto a este ídolo aparece un puñal de lengüeta provisto de un mango con cinco remaches propio de la misma época. En la sección izquierda pueden verse otras representaciones o signos, entre ellos se distinguen un grupo de figuras humanas o cruces, líneas, puntos y otros signos circulares.

Aproximación a los grabados del Ídolo de Peña Tú

Los túmulos se reparten por las zonas conocidas como Los llanos, La Mesa, El Riego o La Capilluca. Estaban formados principalmente por acumulación de tierra y cascotes de piedra y el borde exterior estaba delimitado por un cerco de lascas clavadas en el suelo. En el interior de los túmulos las estructuras eran sencillas, generalmente aparecen pozos excavados en el suelo y cistas que en ocasiones posee una gran lasca que cerraba el sarcófago.

De todos ellos los más nombrados son: el Túmulo VI, peculiar por su extrema simplicidad, se creó solo por acumulación de tierra y en su interior no aparece ningún tipo de estructura. El Túmulo XXIV también posee una construcción singular porque en la parte inferior construyeron una plataforma de tierra extraída de las capas inferiores del suelo.

En otra zona de la Sierra existió un abundante taller de sílex, con ello se plantea la posibilidad de que el asentamiento debía estar próximo. Si se hubiera tratado sólo de cuarcita, muy abundante en la zona, podría pensarse que, en vez de desplazar las piedras, realizaran las labores de taller in situ, sin embargo, al tratarse de sílex foráneo de muy alta calidad, lo más lógico es que el lugar de residencia estuviera cerca.

El sílex estaba destinado principalmente a elaborar útiles pequeños, a excepción de los denticulados y de los cuchillos. Los materiales más pesados y grandes eran elaborados en cuarcita, material abundante en las proximidades.

Entre los restos que los arqueólogos han obtenido durante las excavaciones destaca la ausencia de cerámica. Las herramientas encontradas se componía de cuchillos, choppers apuntados, hachas pulimentadas, raspadores, picos asturienses, percutores, cazoletas de arenisca decoradas y piedras de moler. 

Para ver imágenes de estas herramientas os derivo al PDF del museo arqueológico de Oviedo.

Actualmente la sierra se encuentra dominada por las plantaciones de eucaliptos y se puede recorrer siguiendo el trazado de pistas forestales. Cuando fuimos a visitarla no pudimos reconocer ningún túmulo. La visita, en realidad, conduce unicamente al Ídolo de Peña Tú. El camino comienza desde el Aula Didáctica de Puertas de Vidiago, la ruta es bastante corta. Junto al ídolo, hay un área recreativa donde se puede pasar el día.

Aquí os dejo un mapa con la ruta: cómo llegar al Ídolo de Peña Tú.

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El dolmen de Abamia en Corao

Abamia y su ídolo neolítico

Lugares con historia en Cangas de Onís

El dolmen de Abamia se encuentra junto a la iglesia que le da su nombre y que fue mandada edificar por el rey Pelayo en una planicie alta del pueblo de Corao.

La localización de este megalito pone nuevamente de manifiesto la tendencia que había en el oriente de Asturias de seguir usando los enclaves sagrados de la edad de piedra en épocas muy posteriores como es la baja Edad Media.

Este megalito no posee una fecha exacta de construcción, lo datan como neolítico indeterminado. Teniendo en cuenta otros dólmenes cercanos, la fecha de utilización podría oscilar entre los años 5.000 – 3.000 BP.

Iglesia de Abamia en Corao

Como sucede en otros dólmenes de la zona, está aparentemente aislado pero, en realidad sigue la línea marcada por otros dólmenes vecinos como el de Santa Cruz, el desparecido en Amieva o el del Carbayo en Onís. Esta sucesión de monumentos rebelan que, durante el neolítico, la cuenca del río Güeña era un lugar con bastante actividad.

Ver línea Amieva – Cangas de Onís – Abamia – Onís

Actualmente apenas puede apreciarse nada del túmulo y, en el caso del dolmen, los continuos saqueos han impedido su conservación, solo puede observarse un desnivel del terreno dónde un día estuvo el dolmen y dos tejos centenarios que marcan el lugar.

Dolmen de Abamia, localización

En los informes de las excavaciones realizadas a principios del s.XX se documentan algunos cráneos humanos, hachas en piedra pulimentada, cuentas anaranjadas que podrían haber formado parte de un collar y una única piedra con decoraciones que fue llevada al Museo Arqueológico de Madrid.

Decoraciones ídolo de Abamia

Las decoraciones del dolmen de Abamia fueron realizadas en dos momentos diferentes, el primer conjunto es un ideomorfo (figura con forma humanizada) que se encuentra en la parte superior de la lasca, se conoce como La cabeza del Mochuelo porque el dibujo aparenta ser la cabeza de una lechuza dibujada mediante grabado profundo, dos hoyos simulan ser los ojos y con un surco más fino simula la la nariz o el pico . El segundo conjunto se localiza en la parte central y es el más antiguo, se compone de signos como un círculo con una cruz, una especie de forma de H, líneas en zig-zag o trazos semicirculares entre otros, todos ellos realizados mediante piqueteado.

Es poca la información que hay sobre este túmulo y, en general sobre todo lo que respecta a Abamia. A lo largo del tiempo esta zona, pese a lo alejada que parece, ha sufrido múltiples saqueos, incendios y reformas. En torno a la propia iglesia de Abamia existe una gran polémica por el pésimo estado de conservación.

 

Ver como llegar a la Iglesia de Abamia

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El Dolmen de Santa Cruz

Restos megalíticos en Cangas de Onis

El túmulo de Santa Cruz

El dolmen de Santa Cruz está en Cangas de Onís, se esconde bajo la Iglesia que le da nombre, es una capilla que fue levantada a principios de la edad media por orden del rey Favila, hijo de Pelayo.

Túmulo e Iglesia de Santa Cruz

La situación de esta iglesia sobre el antiguo túmulo que entierra el megalito evidencia la herencia neolítica que siglos después se mantenía con respecto a la elección de los lugares sagrados. Actualmente el dolmen se encuentra bastante deteriorado debido al paso del tiempo, a los saqueos y a las guerra civil española del s.XX.

Este túmulo fue un monumento dominante en la zona, se creó alrededor del año 5.000 BP y, aunque hoy parece aislado, en realidad se encontraba alineado con otros dólmenes próximos como el de Abamia en la localidad de Corao.

El Dolmen de Santa Cruz poseía una localización estratégica, se levantó sobre una plataforma que había entre los ríos Sella y Güeña, si se quería cruzar al otro lado del río, el paso por esta plataforma era obligatorio. Algunos investigadores apuntan a que este monumento no sólo fue un lugar de enterramiento, creen que también podría haber desempeñado alguna función como lugar de reunión de los grupos de la zona.

Cuando construyeron el túmulo era de un tamaño considerable, se creó mediante la acumulación de capas de tierra y cantos rodados y se dejó un acceso al interior mediante un corredor que conducía hasta el dolmen.

Santa Cruz, monumentos del patrimonio asturiano

Actualmente la cámara funeraria tan solo conserva 7 ortostatos (piedras), en su día formaba una planta poligonal con lascas que fueron extraídas de una cantera cercana situada en el monte de Llueves.

Dolmen decorado de Santa Cruz

Las piedras destinadas a las paredes fueron decoradas, aún pueden apreciarse parte de las pinturas y grabados, todos ellos son representaciones de formas geométricas. La decoración más visible en la actualidad corresponde a la lasca central y es un dibujo compuesto por líneas en zig-zag, triángulos y otros signos.

Según el arqueólogo F. Jordá, las representaciones de Santa Cruz presentan varias fases de ejecución, sugiere que los grabados parecen más antiguos que las pinturas, también describe la variedad de técnicas entre los propios grabados, los más antiguos son los realizados mediante la técnica del rayado, posteriormente se realizarían los grabados por piqueteado y los pulidos por abrasión. Por último hace referencia a la falta de concordancia cronológica entre el ajuar encontrado y las representaciones artísticas, concluye así que, posiblemente el dolmen tuvo un uso colectivo continuado en el tiempo, es decir, se reutilizó en más de una ocasión.

hacha neolítica dolmen de santa cruz

Los documentos antiguos atestiguan que en el interior del dolmen había un gran ajuar funerario de armas de piedra y bronce que suele relacionarse con personas de un cierta posición social. Hoy en día solo se conserva una mínima parte compuesta por dos hachas de fibrolita, una de ella nunca fue usada y posee una perforación que sugiere una función ceremonial, también se localizó un fragmento de cuchillo de sílex y un hacha plana de bronce.

Este monumento puede visitarse en las horas establecidas por la oficina de información y turismo del ayuntamiento de Cangues de Onís. Para ver el dolmen hay que entrar en la capilla de Santa Cruz, se observa mirando un pozo que hay en el centro de la sala. No se puede descender hasta el megalito por motivos de conservación.

Localización del Dolmen de Santa Cruz

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