Cueva Oscura de Ania

Cueva Oscura de Ania, Les Regueres

Cueva Oscura de Ania está en el concejo asturiano de Les Regueres, en la Parroquia de Ania, forma parte del complejo de yacimientos prehistóricos de la cuenca medía del río Nalón, comparte el espacio con otras cuevas como Sofoxó y Les Mestes en los Meandros del Nora y con La Paloma en la actual Soto de Les Regueres. Es una cueva que no posee visitas guiadas pero el acceso a la boca de la cueva es muy sencillo. 

Hay que llegar al pueblo de Ania en Les Regueres,  justo al entrar en el pueblo de Ania se baja por un camino asfaltado, con algo de cuesta, hasta llegar al río, una vez allí se toma un sendero de tierra a mano derecha, de manera que el río queda a mano izquierda, caminando por este sendero, a pocos metros, está el abrigo rocoso donde se encuentra Cueva Oscura de Ania. Ver como llegar a Ania.

Cueva Oscura

Cueva Oscura de Ania, Boca de entrada

Es una cueva pequeña, posee dos bocas de entrada, ambas selladas por una valla para proteger los restos arqueológicos y porque es una cavidad que sigue estando en estudio, sin embargo, debido a la proximidad del yacimiento con la boca-cueva, pueden verse restos de la excavación y la mayor parte del vestíbulo de la entrada.

Cueva Oscura

Cueva Oscura, río Andallón

Al pié de la cueva discurre el río Andallón, posee abundantes bosques a su alrededor y otras zonas de alta montaña no muy lejanas, esto facilita el acceso a la recolección y a las presas de caza, era una cueva bien comunicada con sus vecinas e incluso con otras del oriente asturiano a través de los cursos fluviales, sin embargo, la documentación consultada no habla de si se trataba de un asentamiento temporal o permanente, de todos modos posee un alto grado de actividad humana desde el 13.500 BP al 9.400 BP, sus moradores eran cazadores-recolectores y tras de si dejaron un buen número de piezas procedentes de las labores que desempeñaron en esta cueva.

El equipo de arqueología encargado de estudiar el yacimiento propone dos etapas de ocupación.

La primera etapa se sucede durante el Magdaleniense Medio – Final, entre los años 13.500 – 11.800 BP. Durante esta etapa la cueva posee una actividad bastante intensa a razón de la gran cantidad de industria lítica y ósea encontrada, algunos ejemplos de industria lítica son los raspadores o buriles; entre los objetos realizados en hueso están azagayas para lanzas, punzones, arpones, agujas, cinceles, candiles, puntas etc; también aparecen otros objetos en hueso decorados con elementos geométricos o con representaciones de animales como las varillas hechas con asta, una costilla de ciervo que tiene una cierva grabada y 2 cuernos también decorados. Por último se documentan restos de animales con signos de descaramiento y de extracción de grasa.

La segunda etapa se sucede durante el Aziliense, entre los años 11.800 – 9.400 BP. Estos moradores también experimentan diferentes cambios climáticos, es el final del Tardiglacial y se pasa de un frío seco a un ambiente más húmedo con el correspondiente incremento de los acuíferos. Los restos de este periodo son bastante escasos, tan solo se destaca un puñal realizado a partir de un hueso de cáprido, cantos rodados teñidos de rojo y herramientas como buriles, raspadores, arpones o puntas.

Cueva Oscura, como la Cueva de los Azules, es un ejemplo del tránsito entre el Magdaleniense final y los comienzos del Mesolítico, en ambas parece que se experimentó una aceleración en la cultura material y tecnológica y un mejor aprovechamiento de los recursos de la zona.

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