El Monte Areo y la ruta de los dolmenes

El Monte Areo y su necrópolis tumular

El Monte Areo separa los concejos de Carreño y Gijón, no es alto, solo levanta 264 metros snm. La necrópolis se sitúa en el punto más alto, sobre una extensa planicie desde la que se puede ver parte de la costa asturiana. Dista pocos kilómetros de otras necrópolis vecinas como la de La Llaguna de Nievares en el Cordal de Peón o la del Monte Deva en Gijón. El complejo megalítico del Monte Areo tiene una treintena de monumentos cuya fecha más antigua se establece en el año 5000 BP.

Monte Areo - vistas a la costa

Se cree que este monte era, en época neolítica, uno de los territorios de culto más extensos y en consecuencia un lugar sagrado de referencia en toda la región, esta posición la mantiene aún en épocas posteriores siendo un lugar aparentemente sagrado durante la Edad de los Metales. En la zonas habitadas al pie de este monte aún hoy se conservan historias y leyendas antiguas que hablaban de las riquezas que esta tierra escondía, en la guía del servicio municipal de turismo de Candás (Cultura Megalítica. Rutas etnográficas: dólmenes del Monte Areo) se deja referencia de la leyenda conocida en la zona como Monte Areo monte areola tierra rica xente boba:

En tiempos de mucha antigüedad, al anochecer de un día de invierno apareció en la pobre casa del Fondo de Guimarán una pordiosera que imploraba que le diesen algo de cenar y cobijo para pasar la noche.

El ama de la vivienda replicó a la andrajosa pedigüeña que nada podía darle, pues estaba casi tan pobre como ella. Entonces la mendiga, mirando hacia la cumbre del Areo, ensimismada y enigmática repitió por tres veces: Monte Areo Monte Areola tierra rica xente boba.

La intrigada dueña de la casa le preguntó el significado de sus palabras a lo que la pordiosera respondió que en lo alto, si se cavaba un poco, aparecería un tesoro que enriquecería a quien lo encontrase.

Dicho esto desapareció perdiéndose en el Areo. La campesina se lo comunicó a su marido y esa misma noche fue a cavar al lugar indicado, hallando, al poco de comenzar la faena, una gallina de oro con doce polluelos del mismo metal más otro fabuloso tesoro del que nunca se supo su valor.

Cuenta la leyenda que en memoria del hallazgo se fundó, en la iglesia de Guimarán, la capilla del “Buen Suceso” por la noble familia Muñiz Carreño y en Candás la Ermita de los Doce anexa al Palacio de los Muñiz de cuyo altar se dice que figuraban los doce polluelos de oro hasta que fue destruida en el año 1936.

El Areo es una de las necrópolis mejor conservadas y documentadas de Asturias, fue usada durante todo el neolítico, su amplitud y su proximidad con otros centros funerarios evidencia un considerable aumento demográfico en la zona central de Asturias. Los trabajos de construcción de la necrópolis supusieron un esfuerzo colectivo que por fuerza debió de implicar a decenas de personas. Los neolíticos localizaron una buena fuente de piedra en el mismo monte, estas floraciones se encuentran en el actual mirador de la Peña el Carro, esta zona sirvió de cantera y, aunque la proximidad con la necrópolis es una clara ventaja, la extracción de estas piedras suponía un trabajo durísimo y requería de una buena coordinación y organización del mismo.

Monte Areo - Mirador de la Peña del Carru

Monte Areo - floraciones pétreas de la cantera

Para el transporte de las piedras necesitaban grandes troncos de madera que resistieran el peso de la roca, algunas llegan a pesar mas de 5 toneladas, gracias a los análisis de polen que los investigadores han obtenido del interior de las cámaras dolménicas se ha podido saber que, durante el Neolítico el Areo se componía de avellanos, robles, abedules, pinos o alisos, es decir, de maderas nobles y resistentes, así que, mientras unos extraían las piedras, otros talaban la zona para crear el primer medio de transporte conocido hasta el momento, (ver cómo se hacían los dólmenes).

La diversidad de fauna y flora  ofrecía la posibilidad de abastecerse de alimentos sin tener que abandonar la zona de trabajo. Los túmulos fueron realizados por varios lugares de la planicie del Areo, actualmente tan solo están abiertas al público dos de éstas zonas, una corresponde al conjunto que rodea el Dolmen de San Pablo y la otra al conjunto del Dolmen de los Llanos. El resto de zonas, aunque algunas de ellas están señalizadas, no son visibles debido la maleza. El contenido de los túmulos del Areo varía, pueden encontrarse dólmenes simples y otras construcciones atípicas, estas variaciones vienen asociadas a la época de construcción.

La ruta por los dólmenes del Monte Areo puede hacerse tanto andando como en coche, es un camino muy corto de apenas 3,5km que nos conduce a las diferentes áreas dolménicas.

Monte Areo y el área dolménica de Les Güelgues de San Pablo

Esta primera zona contiene los túmulos numerados como IV, V y VI. Los más peculiares son:

El túmulo Monte Areo V es uno de los más antiguos de la necrópolis, está datado en el año 5.000 BP y se piensa que pudo haberse construido por los habitantes del Cabo Peñas. Poseía al menos 20 m de diámetro y estaba compuesto por arenas silíceas extraídas de los terrenos próximos. El interior de este túmulo es bastante peculiar, posee una zona con marcas de fuego y un poste de madera, a esta zona se accedía aparentemente mediante una cascada de piedras, aparecen también piedras pintadas en ocre rojo, otras talladas y piezas pulimentadas. La hipótesis más aceptada sobre el uso de esta estructura plantea que posiblemente fuera una especie de cámara de incineración, los cuerpos podían introducirse al descender por la cascada hasta la hoguera interior.

Monte Areo V

M.A – V

El túmulo Monte Areo VI es el Dolmen de San Pablo, se creó en torno al año 4.000 BP y es uno de los mejores conservados de la necrópolis. Se trata de un dolmen de cámara simple, cerrado por todos sus lados mediante grandes lascas de cuarcita y cubierto con un túmulo realizado a partir de capas de tierra y piedras. En su interior se encontró una pequeña azuela pulimentada de fibrolita, material muy solicitado durante el neolítico. Las hipótesis sobre la utilidad de este megalito plantean que pudo haberse mantenido abierto para ser reutilizado dándole así un uso colectivo.

Monte Areo VI - Dólmen de San Pablo

M.A – X. San Pablo

Monte Areo VI. Dolmen de San Pablo

Camino entre el área de San Pablo y el área de Los LLanos

A lo largo de la pista comunica las dos áreas dolménicas principales hay unos cuantos túmulos señalizados pero no visibles a causa de la vegetación. Hay que fijarse bien porque la única manera de encontrarlos es mirando atentamente las orillas del camino para intentar de localizar los hitos con el número del túmulo entre la maleza. Nosotros pudimos llegar a ver los numerados como I, II, III, X, XIV, XXIII.

Monte Areo X, está cubierto por la maleza

M.A – X. Ej.  de los túmulos que están a lo largo del camino.

El túmulo Monte Areo XII pertenece al 5.000 BP, no lo pudimos localizar pero la documentación aportada por Blas Cortina nos permite conocer su estructura interna, se conoce como la casa de los muertos, es una construcción realizada a partir de cuatro postes de madera que muestra signos de haber sido incendiados, en el centro de esta estructura había otro pozo recubierto de piedras.

Monte Areo y el Área dolménica de Los LLanos

El túmulo M.A XV es el Dolmen de los Llanos y se creó alrededor del año 4.000 BP, en un momento donde la cultura megalítica estaba en su pleno apogeo. El dolmen se compone de una cámara simple con un pórtico de acceso, esta especie de pasillo de acceso se suele interpretar como un lugar de tránsito entre el mundo de los vivos y el de los muertos. La estructura quedaba cubierta por un túmulo de 3,40m de diámetro realizado a partir de capas de tierra y piedras.

Monte Areo - Dolmen de los LLanos

M.A XV

El túmulo Monte Areo XVI fue claramente expoliado con el paso de los años, en su momento era un dolmen de cámara simple con una techumbre que pesaba mas de 5 toneladas. Entre el ajuar encontrado lo más destacado es un hacha que tubo un uso activo en vida, cuchillos y azuelas, estas piezas fueron realizadas en una piedra metamórfica traída de otra zona lejana, esto vuelve a manifestar la comunicación que había entre los diferentes asentamientos durante el neolítico.

Monte Areo XVI - dolmen expoliado

M.A – XVI

El túmulo Monte Areo XVII también fue bastante degradado por la mano del hombre, fue saqueado en múltiples ocasiones, atravesado por una zanja para delimitar dos fincas y luego fue perforado a causa de las plantaciones de eucaliptos. Hoy este monumento no puede apreciarse, tan solo queda parte del suelo original, sin embargo, este escaso resto ha permitido identificar parte de la flora que predominaba en el neolítico gracias a los restos de polen encontrados.

Esta gran necrópolis esconde muchos otros túmulos por toda la planicie del Monte Areo, conforman un lugar sagrado vinculado con el mundo de los muertos. Este campo sacro deja de usarse en torno al año 3.000 BP coincidiendo con el inicio de la edad de los metales y las primeras tribus astures, sin embargo su carácter sagrado fue un aspecto que siguió estando presente en la creencia colectiva.

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