La llegada de Roma a la Península Ibérica, I Guerra Púnica

¿ Cómo llega Roma a Hispania ?

I Guerra Púnica

Es curioso como mientras los Astures seguían con una vida aparentemente apacible y tranquila, al otro lado de la Península Ibérica se comenzaba a fraguar una gran guerra entre dos grandes Imperios por el control de todo el territorio conocido, incluido el lejano norte cantábrico. Nos encontramos en la segunda mitad del s.III a. C, las sociedades más modernas estaban a lo largo del Mare Nostrum (Mar Mediterráneo) y una de las ciudades más importantes y poderosas era Cartago. Sus habitantes se llamaban cartagineses y su ciudad era una colonia fenicia del norte de África que podían presumir de ser una de las urbes más cosmopolitas, ricas e influyentes del momento. Cartago dominaba gran parte del comercio marítimo y era un puerta de acceso clave al continente africano, estaba al norte de Túnez.

Por otro lado estaba Roma, era una república igualmente poderosa aunque con mucho menos control del comercio por mar, Roma ansiaba dominar el Mediterráneo. Los generales y senadores que dirigían la República de Roma tenían grandes pretensiones de expansión, se consideraban a sí mismos el pueblo más civilizado y poderoso del mundo, más incluso que los ya vencidos griegos con sus ciudades – estado (Esparta y Atenas).

El pueblo romano descendía según la leyenda de Rómulo y Remo, hijos de Marte, dios de la guerra, a esta procedencia rendían honor con sus conquistas y su habilidad para presentar y ganar batallas. Realmente Roma como Estado se creó por la agrupación de tribus itálicas que se unieron y crearon una capital en la denominada Ciudad de las Siete Colinas. Roma comenzó como una ciudad que poco a poco se fue expandiendo tras conquistar y establecer alianzas con numerosas tribus vecinas.

Roma y Cartago en el s III aC - I guerra púnica

Cuando dos grandes ciudades de la antigüedad han tenido un mismo objetivo el resultado ha sido siempre el enfrentamiento. Roma y Cartago se encontraban en el punto de mira la una de la otra y la guerra entre ellas marcó el futuro de la Península Ibérica y de todos los pueblos que en ella vivían. Tales batallas se conocieron con el nombre de Las Guerras Púnicas, fueron tres grandes campañas que se desarrollaron entre los años 264 – 146 a.C.

La I Guerra Púnica (264 – 241 a.C) se desarrolló en Sicilia, Roma decidió recuperar el control de la isla ocupada por los cartagineses. Era el pretexto perfecto para lanzarse a la conquista del Mar Mediterráneo y asegurar el paso a África. Así fue como entraron en guerra las dos grandes ciudades del momento.

Durante la primera guerra púnica el senado de Cartago estaba dirigido por Hammón el Grande, durante la mayor parte de la guerra los generales cartagineses fueron perdiendo terreno. Al final de la campaña Amílcar Barca (padre del futuro Aníbal, Asdrubal y Magon Barca) fue puesto al mando y las cosas mejoraron para los africanos, sin embargo, aunque Cartago parecía que comenzaba a recuperarse, Hammón y los senadores cartagineses decidieron rendirse y firmar un pacto de paz desoyendo los consejos de muchos de sus generales.

Los romanos obtuvieron una gran victoria y, tras la I Guerra Púnica, a Cartago no le quedó más remedio que firmar un tratado de paz en el año 241 a.C en el que cedía la isla de Sicilia, la de Córcega y la de Cerdeña a la República Romana. Ambos bandos no se encontraban realmente satisfechos, los cartagineses habían perdido mucho territorio y para Roma la conquista de una isla dentro de sus fronteras naturales suponía un avance pero no era ni mucho menos su objetivo final.

Durante algunos años ambos bandos intentaron recuperar fuerzas tras las duras batallas libradas en Sicilia. La tensión era evidente, todos eran conscientes de que en cualquier momento las dos ciudades volverían a enfrentarse. Sin duda la peor parada había sido Cartago, además tuvo que sofocar una serie de revueltas internas causadas por el impago a los mercenarios que habían combatido para Hammón. Para recuperarse, Amílcar Barca realizó una serie de incursiones sobre la Península Ibérica dejando su vida en estas tierras. Su sucesor fue su yerno Asdrubal, este general fue el fundador de Cartago Nova (Cartagena) y consiguió ampliar las fronteras por el levante y el sur peninsular. En el año 221 a.C le asesinaron y le sucedió Aníbal Barca.

I guerra punica 264-241ac. Situacion de Roma y Cartago

Roma seguía su expansión por tierra, se rearmaba, preparaba a las legiones, inventaba nuevas maquinas de guerra y esperaba ansiosa a que Cartago cometiera un error. Ese día llegó en el año 219 a.C cuando Aníbal decide atacar Sagunto (Valencia), ciudad conquistada y “aliada” de Roma. Con el sitio de Sagunto comenzó la Segunda Guerra Púnica.

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