La romanización y la nueva administración territorial

La romanización en Asturias durante la Dinastía Julio – Claudia

La romanización político administrativa del noroeste ibérico comenzó antes de que finalizaran las guerras astur – cántabras. Los territorios que iban siendo sometidos pasaban a formar parte del Imperio Romano de manera inmediata y según se expandía el Imperio se iba reorganizando territorialmente.

Con Augusto César declarado emperador, Roma pasó de ser una República a ser un Imperio gobernado por la Dinastía Julio Claudia, y por un senado formado por 300 magistrados. El emperador gobernaba ejerciendo funciones principalmente militares y relacionadas con la política exterior pero para llevar a cabo sus propuestas necesitaba contar con el apoyo del senado. Para que los senadores no pudieran establecer una mayoría frente al emperador el César poseía el derecho de designar a algunos magistrados con el fin de conseguir apoyos dentro del senado romano.

A partir del año 27 a.C el Imperio Romano decide dividir su territorio en dos tipos de provincias. Unas eran las provincias senatoriales que respondían únicamente ante el senado y otras eran las provincias imperiales que respondían ante el emperador. En el caso de Hispania la única provincia senatorial fue La Bética. Gracias al edicto del Bierzo sabemos que, al menos durante las guerras astur – cántabras, Augusto definió al noroeste español con la Provincia imperial de Transduriana. El resto del territorio lo conformaban las provincias imperiales de Lusitania y de la Tarraconensis.

romanización de Asturias

Estrabón dice:

“… ahora que las provincias han sido asignadas al pueblo y al senado, otras al emperador, la Bética fue entregada al pueblo romano y se le envía un pretor con cuestor y un legado; su límite oriental se ha fijado en las cercanías del Cástulo. El resto pertenece al emperador; este envía dos legados, uno pretorio y el otro consular: el pretorio con un legado gobierna la Lusitania, que limita con Bética y se extiende hasta el Duero y su desembocadura; esta región conserva en la actualidad el mismo nombre y en ella se encuentra la ciudad de Emérita.

La parte restante de Hispania, y la mayor, está regida por el legado consular que dispone de un ejército considerable compuesto por tres legiones, y tiene a sus órdenes tres legados, de los cuales, uno, con dos legiones, guarece toda la región desde el Duero al norte ahora llamado Callaecia. Añadiese a esta parte septentrional los astures y cántabros, por el país de los astures discurre el río Melsos, y a escasa distancia de él se encuentra la ciudad de Noega, un estuario cercano separa a los astures de los cántabros. La región que se extiende desde allí hasta los Pirineos la gobierna el segundo legado con otra legión. El tercer legado administra la parte interior, que abarca los pueblos llamados togados, como si dijéramos pacificados y que han adoptado, junto con la toga, la civilización y las formas de vida itálicas: son estos celtíberos y los que habitan a ambos lados del Ebro hasta el mar…”

Para poder controlar la administración de una Provincia Imperial el emperador podía designar a sus gobernadores provinciales, la duración de este cargo dependía de la voluntad del Cesar. El gobernador imperial (Legatus augusti pro praetore) era el encargado de dirigir al ejercito (imperium), atendía asuntos judiciales, la recaudación de impuestos y el control de la economía. Para ello contaba con una serie de subordinados, los procuratores financieros, los legati legionibus para las tropas o los legati augusti para las funciones administrativas y jurisdiccionales.

Dentro de cada provincia la administración central se desarrollaba en las civitates, eran centros urbanos romanizados o nuevas urbes creadas al modo romano donde se ejercía todo el control del resto de poblaciones, castros o aldeas. A su vez, dependiendo de cual fuera el estatuto jurídico de cada centro urbano estos se clasificaban en ciudades privilegiadas (municipios y colonias) o ciudades peregrinas (estipendiarias, libres o federadas):

Las civitates privilegiadas se dividían en los municipios puramente romanos y las colonias romanas, estas últimas eran territorios conquistados fuertemente romanizados, entre sus ciudadanos predominaban colonos procedentes de Roma, tenían los mismo derechos que los que vivían en los municipios pero eran menos valorados socialmente.

Las civitates peregrinas a su vez se dividían en tres tipos:

Estipendiarias – dedicticias: poblaciones sometidas por la fuerza, dependientes de un gobernador provincial y obligados a pagar tributos y a suministrar tropas.

Libres: aliados y fieles de Roma, tenían que pagar impuestos pero poseían autonomía política.

Federadas – Aliadas: eran independientes, no tenían que pagar impuestos, en su territorio no había guarniciones romanas y poseían su propia moneda.

Cada comunidad tenía que pagar un impuesto de un 5% sobre la producción, este impuesto era fijo. También había otros impuestos extraordinarios que dependían del gobernador provincial. La recaudación de impuestos era realizada por los receptores de impuestos, un cargo impuesto por sorteo, duraba 5 años, estaban controlador por el gobernador y contaban con apoyo miliar para poder llevar a cabo su tarea, en realidad era un puesto poco deseado.

Alrededor de los años 4 – 6 d. C los herederos varones de Augusto fallecen y el emperador decide adoptar a Tiberio Claudio Nerón, esposo de su hija Claudia la Mayor, con el fin de asegurar que el cargo regio no saliera de su núcleo familiar. El 19 de Agosto del año 14 d.C Augusto César muere con 76 años de edad tras ampliar las fronteras del Imperio como nunca antes nadie lo había hecho. Se cuenta que justo antes de morir Augusto pudo dirigirse al pueblo, a sus aliados más cercanos y dedicar su últimas palabras a su mujer Livia. Al pueblo le dijo «Mirad, encontré una Roma hecha de ladrillo, y os la dejo de mármol», estando ya entre sus amigos más próximos les preguntó ¿He representado bien la farsa de la vida?, y ante un si como respuesta añadió – «Acta est fabula, plaudite» La comedia ha terminado, así que aplaudid. Ya en su último suspiro dirigió sus palabras a Livia y le dijo: Livia, recuerda nuestro matrimonio y Adiós.

Romanización por Augusto Cesar

Octavio Augusto César

Tras la muerte de Augusto se proclama a Tiberio como nuevo César del Imperio romano de occidente el 18 de septiembre de ese mismo año (14 d.C). Con Tiberio se produce una nueva organización administrativa del territorio. La provincia Transduriana desaparece porque se integra dentro de la Tarraconensis. A su vez las provincias se dividen en Conventos Jurídicos, cada convento definía un distrito menor y en el caso de la Tarraconensis se establecieron  siete distritos: Conventus Cartaginensis con capital en Cartago Nova (Cartagena),  Conventus Tarraconensis con capital en Tarraco (Tarragona), Conventus Cesaraugustanos con capital en Cesaraugusta (Zaragoza), Conventus Bracarum con capital en Bracara Augusta (Braga, Portugal), Conventus Clunienses con capital en Clunia (Coruña del Conde, Burgos), Conventus Lucensis con capital en Lucus Augusti (Lugo) y el Conventus Asturum con capital en Asturica Augusta (Astorga).

Romanización de Asturias - división territorial en convetos juridicos

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A partir del mandato de este nuevo emperador los castros ocupados en tierra astur trasmontana se van abandonado según se van paralizando las actividades mineras y en su lugar comienzan a surgir las grandes civitas como Paesicorum (Tineo), Flavionavia (Pravia), Gigia (Gijón) o Vadinia (no encontrada).

Las civitas romanas estaban gobernadas por:

4 Magistrados civiles, un cargo poco deseado por que no era remunerado y además implicaba aportar 2.000 sestercios para poder ejercerlo. Era un cargo que solo podía ser ocupado por las familias más pudientes. Estos magistrados se dividían en 2 Dumviros con competencias políticas y jurídicas (podían apoyarse de un cuestor) y 2 ediles encargados de controlar los mercados (forum), las pesas, las medidas, el tipo de monedas que se empleaba y de dirigir a la policía urbana. Además cada magistrado contaba con contables, pregoneros, músicos, libertos y esclavos, apparitores (empleados públicos) etc.

En cuestiones religiosas se establecieron 2 Colegios sacerdotales dirigidos por los pontífices, los augures, el Flamen encargado de velar por el Culto al emperador y la flaminica encargada del culto a la mujer del emperador. El culto a los emperadores fue una creencia instalada por Cesar Augusto y mantenida por Tiberio y sus sucesores que consistía en otorgar al emperador el título de ser divino heredero de los mismos dioses.

Todos ellos eran elegidos y controlados por la Asamblea, formación compuesta por las familias oligarcas de mayor poder representantes de los diferentes núcleos de población, los gobernadores provinciales y los legados municipales. Las asambleas eran anuales y se celebraban en las capitales de los conventos jurídicos.

Es curioso que a partir del S.I d.C aparece por primera vez el título de princeps entre la nobleza astur, un cargo regio que los romanos otorgaron a los principales dirigentes de las tribus astures con el fin de encontrar aliados entre los líderes de las diferentes tribus astures. El más conocido entre estos príncipes astures es Nícer princeps de los Albiones, cuya estela funeraria aún se conserva en el museo arqueológico de Asturias y nos recuerda que falleció a la longeva edad de 82 años.

La romanización administrativa de tierra astur también trajo consigo una nueva división social clasificada en diferentes clases según el status de cada persona o familia, por primera vez se aprecian grandes diferencias sociales y aparecen claramente definidas la nobleza Hipano – romana, los Equites (caballeros que gobernaban los municipios), la plebe (libertos y clientes) y los esclavos.

Otro aspecto reforzado durante el gobierno de Tiberio fue la emisión monetaria, durante la primera mitad del s.I d.C la fabricación de denarios como moneda de cambio se incrementa para abastecer a las tropas de ocupación, estas monedas posiblemente fueran creadas durante bastantes años por el taller de Calagurris (Calahorra), encargado de abastecer al noroeste peninsular. Las legiones romanas fueron los principales impulsores de la economía monetaria hasta que con el paso del tiempo consiguieron desbancar a la economía de trueque astur y sus tablillas de plata. Algunos ejemplos de yacimientos arqueológicos en Asturias donde se han recuperado monedas romanas son: el campamento de la Carisa, el castro de Coaña, Chao San Martín, Oppidum Noega, en Cimadevilla – Gijón (antigua Gigia) y en Oviedo.

El 16 de marzo del año 37 d.C el emperador Tiberio fallece con 77 años dejando como herederos a Calígula y a Tiberio el Gemelo con el deseo de que gobernaran conjuntamente, sin embargo Calígula no tardó en asesinar a Tiberio el Gemelo y proclamarse como nuevo César del Imperio Romano en ese mismo año.

El final de la dinastía Julio – Claudia

Lo primero que hace Calígula como emperador es intentar conseguir el mayor número de apoyos posibles. Para ello establece una serie de recompensas a los ejércitos para ganarse su apoyo, perdona a los acusados durante el gobierno de Tiberio y readmite a los exiliados y, para ganarse el favor del pueblo de roma, abole algunos impuestos, acomete grandes obras (teatros, anfiteatros, templos…) y potencia los espectáculos públicos. Con este emperador las fronteras del Imperio se siguen expandiendo y comienza la conquista de Mauritania (Marruecos) y Britania (Gran Bretaña). Sin embargo la historia recuerda a Calígula como un hombre demente y cruel, se sabe que en el año 37 d.C cayó enfermo y, al recuperarse, ordenó que ejecutaran a algunas personas que habían prometido dar su vida a los dioses si el emperador mejoraba, un año después, en el 38 d. C comenzó a aprobar ejecuciones sin juicio previo, a estos actos se sumaba la creciente creencia en el culto al emperador como hijo de los dioses y Calígula comenzó a representarse en las diferentes estatuas vestido como solían representarse a algunos dioses y semidioses del Panteón romano. En el año 39 d.C las arcas romanas estaban vacías y se produjo una fuerte crisis económica que llevó a un fuerte enfrentamiento entre el Emperador y el Senado. Dos años mas tarde, en el 41 d.C Calígula es asesinado tras un corto reinado de 4 años. Su sucesor fue el emperador Claudio.

Tiberio Claudio Cesar Augusto Germánico fue un emperador al que se le describe como cojo, tartamudo y algo apartado de la vida política. Con Claudio se termina de conquistar Mauritania y Britania, se anexionan otros territorios como Tracia, Nórico, Panfilia, Licia y Judea y se refuerzan las fronteras de Germania. En el año 48 d.C realiza un censo de los ciudadanos romanos de 5.984.072 personas. La realización de censos de población era una actividad habitual ya que permitía controlar, entre otras cosas, el cobro de impuestos y la mano de obra disponible. En Asturias uno de estos censos se pudo encontrar en el castro Chao San Martín, se trata de una tablilla de pizarra donde aparecen un listado de algunas de las personas que habitaron esta urb

Columna I: Flavinus, Anto…vs, Flavus

Columna II: Torgalinus, Lucius, Antonius, Fullonius, Qvintin…, Frontinv, Fronto, Mussora, Quintus, Quintinus, Lucianus, Septumis.

Columna III: Pambanus, Pontius, Flavianus, Duanus et filius pouserunt frugem, Sempronius, Lucius, Urnianianus, Gemelus, Beduna, Maritumus, Maritumus, Flucinus, Antonius Capito, Calpurnius, Aemilius, Sextus.

Claudio gobernó Roma hasta el año 54 d.C y tras su muerte es sucedido por el último emperador de la dinastía Julio – Claudia. Este nuevo emperador recibe el nombre de Nerón Claudio César Augusto Germánico. Este emperador gobernó hasta el año 68 d.C pero tuvo que hacer frente a conspiraciones y rebeliones. El senado ansiaba acabar con la época imperial y restablecer nuevamente la república, para ello contaba con el apoyo de Galba, gobernador de la Hispania Tarraconensis. En el año 68 d.C los conspiradores consiguen sobornar a la Guardia Pretoriana (ejército personal del emperador) y Nerón decide suicidarse antes de ser apresado. En el 68 d.C se pone fin a la dinastía Julio Claudia y comienza un periodo conocido como el año de los 4 emperadores ( Galba, Otón, Vitelio y Vespasiano), un tiempo de guerras civiles donde Galba es asesinado por Otón y éste a su vez por Vitelio que será traicionado y sucedido por Vespasiano.

La romanización territorial de Asturias durante los s.II – III d.C

Tito Flavio Sabino Vespasiano accedió al poder en el año 69 d.C y con él comienza una nueva línea sucesoria conocida como la Dinastía Flavia. Este cambio dinástico se notará en Asturias por el cierre de las minas, por la creación de las Villae y por el abandono definitivo de la mayoría de los castros.

Con los Flavios (69 – 96 d.C) se produjo la reforma del emperador Vespasiano a través del Edicto de Latinidad en el año 73-74 d.C donde se declaró que las ciudades peregrinas se convertían en municipios de derecho latino. Con este edicto los astures que vivían en las civitas y grandes centros urbanos comenzaron a beneficiarse de las ventajas que proporcionaba la ciudadanía romana. Algunos de los nuevos municipios creados en tierra astur son: Bergidum Flavium y Interamnium Flavium en El Bierzo, Flavionavia (Pravia), Asturica Augusta (Astorga), Brigaetium (Benavente) y Lancia (Villasabariego).

En el s.II Roma estuvo gobernada por dos dinastías, la Dinastía Antonina (96 – 192 d.C) y la Dinastía de los Severos ( 193 – 235). En tierra astur se siguen adoptado formas de vida romana, algunos castros astur – romanos se abandonan y comienzan a crearse las villae. Las villae eran grandes casas con funciones agropecuarias y de control de las vías de comercio pertenecientes a las familias mas importantes de la sociedad romana. Alrededor de las villae van surgiendo pequeñas aldeas o núcleos rurales formados por los campesinos, ganaderos, artesanos y demás trabajadores.

En el s. III Roma sufre una importante crisis que afecta directamente a la minería astur. En el año 235 d.C la mayoría de las minas romanas en Asturias cierran sus puertas al considerarse  que no son rentable. El cierre de la minería llevó al completo abandono de los castros mineros. Las principales ciudades siguieron activas pero sufrieron cierto despoblamiento en favor de las villas. Asturica Augusta fue la que más notó la crisis y su economía se vio gravemente perjudicada, muchos de los grandes edificios que le conferían la fama, los centros administrativos, las termas o las grandes casas fueron abandonadas. Ante la decadencia de los centros urbanos las villae comienzan a recibir nueva población y las aldeas rurales crecen. Con la proclamación de Diocleciano como emperador la economía pareció mejorar pero la estructura del Imperio ya se encontraba muy dañada.

Diocleciano, a finales del s.III, establece una nueva división territorial en Hispania, reduce el territorio de la provincia Tarraconensis y crea dos provincias nuevas, Gallaecia para el noroeste Penínsular y la Cartaginensis para la zona centro y el levante ibérico.

Hispania en el s-III - División provincial romana

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Durante el s. IV Gallaecia amplia sus fronteras incluyendo al Convento de Clunia (territorio cántabro) pero el Imperio está dando sus últimos coletazos, Suevos, Vándalos y Alanos amenazan las fronteras de Roma y no tardarán en llegar a tierras astures.

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