La romanización y las nuevas clases sociales

Las clases sociales durante la época romana

Roma era una sociedad patriarcal fuertemente jerarquizada en clases sociales. La pertenencia a una u otra clase dependía en primera instancia de la familia en la que se naciera y en segundo lugar del poder económico que se ostentara, por regla general era muy difícil ascender socialmente.

En cada familia la principal figura de poder era el Pater familias, dueño absoluto de su esposa, hijos y bienes, el patriarcado supuso un enorme cambio en la vida de los astures porque descendían de una sociedad matriarcal pero con los romanos la figura de la mujer se vio degradada, dependía de la voluntad del hombre. Otro gran cambio fue la división del conjunto de la sociedad dos grandes grupos, las personas libres y los esclavos (servi).

Las personas libres estaban divididas en varias clases sociales: la aristocracia y la plebe. La clase más alta era la aristocracia, estaba compuesta por un grupo muy reducido de personas con enormes privilegios fiscales, jurídicos y económicos, con acceso a la cultura, poseían grandes terrenos y desempeñaba cargos en el ordo senatorial, es decir funciones que correspondían al senado, eran ciudadanos romanos por derecho propio. Dentro de este reducido grupo estaban los Patricios, eran las familias más antiguas de Roma y descendían de los padres fundadores de la capital del Imperio. Estas familias eran las que podían aspirar a gobernar el Imperio.

El grueso de la población estaba constituido por la Plebe, dentro de este gran grupo había que diferenciar a los novi (nobles), los equites (caballeros), los adsidui, los clientes y los proletarii.

Los nobles eran familias con un nivel socioeconómico alto, con importantes logros en la carrera militar y que desempeñaban cargos políticos importantes. En Asturias surge una nobleza indígena con el título de Princeps, estaba formada por los dirigentes tribales más importantes. El único conocido hasta la fecha es Nícer princeps de los Albiones, personaje que vivió en el s.I d.C. La estela dice: Nícer, hijo de Clutoso, del castro de Cariaca, de la casa del príncipe de los Albiones, yace aquí con 75 años de edad.

clases sociales con roma. Nícer princeps de los Albiones

Nícer, principe de los Albiones

Los equites o caballeros eran personas adineradas, lo suficiente para costearse por sí mismo el servicio militar. Eran personas importantes porque desempeñaban cargos en el ordo ecuestre, estaban encargados de las obras, la recaudación de impuestos o de los sistemas de abastecimiento. Se han podido recuperar algunas inscripciones de este tipo de personalidades, un ejemplo es la estela de G. Sulpicius Ursulus que tras ingresar en el ejército, desempeñó altos cargos militares hasta alcanzar el cursus honorus en el ordo ecuestre. Su estela data del s.II d.C y fue encontrada en Ujo, Mieres. La inscripción dice: A Gayo Sulpicio Ursulo, perfecto de los Simmachiaros astures en la guerra de Dacia, centurión de la legión primera Minervia Augusta, centurión de la cohorte duodecima urbana, centurión de la cohorte cuarta pretoriana, centurión primipilo de la legión decimoctava, perfecto de la legión tercera Augusta. Gayo Sulpicio Africano se lo dedica.

Clases sociales romanas en Asturias.

Estela de Gayo Sulpicio Ursulo

Los adsidui eran pequeños propietarios de terreno o con un negocio propio, eran ciudadanos romanos con un nivel económico medio – bajo. Estas personas estaban en una posición algo precaria porque si se aplicaban medidas extraordinarias de recaudación podían entrar en deuda y verse relegados a la clientela.

Los clientes eran personas que trabajaban para los Patricios porque habían contraído una deuda con ellos. La mayor parte de este grupo estaba formado por los libertos, antiguos esclavos a los que se les concedía la posición de hombre libre, sin embargo aunque sus amos les habían liberado se establecía una serie de obligaciones respecto a sus antiguos patronos, estas obligaciones eran el obsequium y beneficum, es decir respeto y asistencia como agradecimiento por sacarles de la servidumbre y la esclavitud e integrarles en una clase más alta. Muchos libertos ejercerían de intermediarios entre indígenas y romanos tratando de inculcar la ideología romana. La mayoría de ellos seguían trabajando para los antiguos amos y los que tuvieron más suerte llegaron a comprar o arrendar propiedades a sus patronos. Los libertos con un rango más alto eran los Augusti liberti porque desempeñaban cargos públicos administrativos, físcales y tenían una condición de clientela con la familia Imperial.

Estos pactos de hospitalidad y clientela pueden encontrarse en La tábula de Astorga donde L. Domitius Silo y L. Flavius Severus amplían el pacto de hospitalidad de los Zoelas en el año 152 d.C como encargados de supervisar los tratados entre los miembros de las gentilidades indígenas.

Clases sociales en Astorga con Roma

Pacto de los Zoelas

M. Licinio Craso y L. Carpurnio Pisone.

Cónsules en las Calendas de Mayo.

La gentilitas de los Desoncorum de la gens de los Zoelas y la gentilitas de los Tridiavorum de la misma gens renuevan en antiquísimo pacto de hospitalidad de los Zoelas y reciben mutua fidelidad. La gentilitas de los Desoncos y de los Tridiavos, ambos de las gens de los Zoelas, renuevan un pacto de hospitalidad antiquísimo. Reciben ellos y sus descendientes mutua fidelidad y clientela. Lo realiza Arausa (hijo de Blecaeno), Turaio (hijo de Cloutio, hijo de Elaeso), Magilón (hijo de Cloutio), Bodecio (hijo de Burralo), Elaeso (hijo de Clutamo), por medio de Abieno (hijo de Pentilo), magistrado de los Zoelas. Hecho en Curunda.

Glabrión y de Homullo

Cónsules cinco días antes de julio,

Ambos de la misma gentilitas de los Desoncos y la gentilitas de los Tridiavos. Reciben igual clientela de la gens de los Avolgigos a Sempronio Perpetuo Orniaco, de la gens de los Visaligos a Antonio Arquio y de la gens de los Cabruagénigos a Flavio Frontón, ambos de los Zoelas. Lo realizan Lucio Silón y Lucio Flavio Severo en la ciudad de Asturica Augusta.

Los proletarii eran familias sin recursos, era la clase más baja entre los hombres libres, sin trabajo e incapaces de hacer frente a los impuestos o al servicio militar. Se suponía que contribuían al estado con su prole (descendencia), es decir, su única función era tener hijos.

Los esclavos o servi conformaban la clase social más baja. Eran persona sin libertad y sin derechos sobre su propia persona, pertenecían al pater familias quién podía disponer de ellos de la forma que se le antojara en cada momento. Gayo, un tratante de esclavos romano describía a los esclavos dentro del grupo de bienes corporales, es decir, eran un objeto más con el que comerciar. Entre los esclavos también se establecieron diferentes status, estaban los esclavos públicos y los esclavos privados.

Los esclavos públicos, pertenecían al estado romano y su pater familias era el propio Emperador. Los esclavos augustae cumplían funciones administrativas, burocráticas o religiosas, eran los mejor posicionados, gozaban de cierta libertad económica y de cierta influencia política pero era una libertad ficticia porque no eran sus propios dueños y la casa imperial podía usarlos a su antojo.

Dentro de los esclavos públicos también hay que hacer referencia a los esclavos mineros. Las minas pertenecían al estado y por lo tanto los esclavos que aquí trabajaban también. Gran parte de los esclavos mineros habían sido hombres libres que por algún motivo eran condenados a este fin. La mina era un destino similar a una condena a muerte pero a largo plazo, los mineros esclavos realizaban trabajos forzosos y soportaban todo tipo de vejaciones hasta que fallecían. Durante las guerras astur cántabras y las revueltas posteriores muchos prisioneros astures terminaron en las minas.

La suerte de los esclavos privados dependía de quien fuera dueño y del propio trabajo asignado. Los esclavos domésticos estaban supeditados a la benevolencia o crueldad de sus amos porque podían ser tratados, castigados o torturados a voluntad como si fueran meros objetos. Este trato de personas objeto quedó reflejado en los escritos de la época, un ejemplo lo encontramos en los esclavos agrícolas que eran definidos y contabilizados como herramientas articuladas. Estas personas solían tener asignada una actividad concreta, de esta forma las tareas manufactureras eran ejercidas por los esclavos (carpintería, cantería, agricultura, ganadería, cocina, costura…). Residían en el domus familiar y estaban a disposición de sus amos las 24 horas el día, no se podían negar a nada y no podían hablar sin permiso y no tenían derecho a crear una familia porque no podían contraer matrimonio sin permiso del amo.

Las personas podían caer en la esclavitud por varios motivos, el más común era ser hijos de esclavos y por lo tanto se veían relegados a esta condición desde el nacimiento, sin embargo había personas libres que podían decaer socialmente por ser prisioneros de guerra, por deudas propias o heredadas, por haber vendido o comerciado con un hijo de condición libre, por piratería o por alguna condena impuesta. El comercio de esclavos tenía un mercado propio al cargo de los tratantes de esclavos. Este mercado exhibía a hombres y mujeres ante los compradores con un precio de salida que en ocasiones se sometía a subasta, las mujeres y niñas vírgenes y los hombres jóvenes y fuertes eran los más solicitados.

Los esclavos podían conseguir la libertad, pero para ello necesitaban que sus amos firmaran un tratado dándole las condición de hombres libres en honor a sus servicios prestados, cosa que no sucedía con mucha regularidad porque la sociedad romana era un sistema esclavista y de ello dependía gran parte de su economía. Cuando un esclavo era liberado accedía a la posición de liberto y contraía una posición de clientela con su patrono.

Todas estas personas, tras el progresivo abandono de los castros en el s.II se fueron repartiendo por Asturias fundando centros urbanos denominados civitas (ciudades) y grandes centros agropecuarios denominados villae (villas). De ellas hablaremos en el siguiente post.

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