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restos arqueológicos en Asturias. Historia antigua. Prehistoria, los metales, la edad media

El castro astur romano de Mohías

Ruta al Castro de Mohías, Concejo de Coaña, Asturias

El Castro de Mohías es un enclave situado en la rasa costera del concejo de Coaña, muy cerca del actual hospital de Jarrio y a solo 3 km de Navia. Está a solo 30 metros sobre el nivel del mar y posee un dominio visual limitado a las zonas colindantes más próximas. Mohías se edificó en las inmediaciones de la vía  Brigantium – Oiassum, era un camino secundario que comunicaba Galicia, Asturias y Euskadi. La fecha de su creación no está clara pero si se sabe que estuvo ocupado, al menos, hasta finales del s. II d.C. En época romana este castro estaba directamente relacionado con las actividades marítimas, el comercio y el transporte de los minerales extraídos por Roma en el occidente astur, principalmente hierro y oro.

Mohías ocupaba una superficie de una hectárea, delimitaba al Oeste con el arroyo de Fundión sirviendo de foso defensivo por este lado y se complementaba con una pendiente que dificultaba aún más el acceso. La zona más vulnerable del castro era el lado Sur, para compensarlo crearon 3 fosos, uno de ellos medía al menos 3 metros de profundidad y cuatro metros de ancho. Todo el castro estaba rodeado por una muralla sin descartar la presencia de algunos torreones en puntos estratégicos de la misma. El acceso principal al poblado se realizaba atravesando el foso mediante una pasarela.

Representación hipotética del castro de Mohías

Entre las construcciones de Mohías predominan los edificios de planta cuadrangular aunque hay algunos circulares, algunas casas aparecen adosadas y en general se organizan formando manzanas. Había esquinas de edificios que estaban reforzadas con contrafuertes, una de las teorías presentadas apunta a que servían para proteger los muros del choque de los carros contra las paredes. Las calles estaban pavimentadas con losas y los desniveles se compensaban con escalones. El conjunto de viviendas se diferencia de otros castros por el gran tamaño de las casas, algunas poseen hasta 9 metros de longitud. Los muros se levantaron con lajas de pizarra, algunas de ellas talladas para alcanzar la forma deseada. Las paredes se sostenían gracias a una argamasa de arcilla usada para fijar y unir las piedras. El umbral de la vivienda solía disponer de una gran losa en el rellano y en el interior el suelo era o bien de tierra pisada o bien estaba pavimentado con losas de pizarra. Hasta el momento se han catalogado 23 construcciones, algunas de las mas estudiadas son:

En la casa numerada como 1. Medía 8 metros de largo  por 4 metros de ancho,  tenía la puerta orientada al Sur y en algún momento poseyó otra puerta orientada al Este pero, por algún motivo, decidieron tapiarla. En el interior de la vivienda se localizó un hogar circular, unas grandes losas de pizarra que seguramente se usaran a modo de mesa o repisa para colocar utensilios y  una losa de pizarra tallada con una figura de algún animal.

La casa número 2 destaca porque ofreció un número significativo de piezas cerámicas.

La casa número 3 podría haber sido un horno metalúrgico, está pegada a los muros de las casas 2 y 5, es de planta circular, la puerta estaba orientada al sur – este y disponía de una pequeña escalera para ajustarse al nivel del terreno. En el interior de este taller de fundición se localizaron dos conductos  en el suelo (tiros para el aire) que salían a la calle pasando bajo una de las paredes. El hogar estaba formado por lajas de pizarra clavadas en el suelo y el espacio que quedaba entre ellas estaba relleno con cantos rodados con el fin de favorecer la refracción del calor, sobre este hogar iría colocado el correspondiente crisol en el caso de la fundición de minerales o un horno de arcilla para la cerámica. Además se ha localizado un sistema de abastecimiento de agua que consistía en un conducto que llegaba desde el exterior de la cabaña, atravesaba una de las paredes y desaguaba cerca del hogar. Por el espacio se han podido recuperar arcilla, pizarra y cantos que fueron sometidos a 1000 ºC, las paredes se muestran ennegrecidas por las marcas de fuego y en la techumbre poseía un agujero para la extracción del humo. Con respecto a los útiles se han podido recuperar objetos domésticos, personales y restos de cerámica.

Al lado está la casa número 4, una vivienda de 4,30 metros de ancho por 6 metros de largo. Poseía dos puertas, una orientada al Sur y otra orientada al Norte, parte del suelo estaba pavimentado y el hogar era rectangular. En el centro de esta casa había un losa de pizarra clavada horizontalmente de forma intencionada, los investigadores pensaron que esta piedra podría indicar una zona de enterramiento y al excavar llegaron a una zona de tierra muy suelta donde encontraron diferentes objetos que podrían indicar la presencia de un ajuar funerario perteneciente a algún familiar allí enterrado, este supuesto ajuar se componía de dos trozos alargados de hierro similares a una punta de lanza, un puñal, pulseras de bronce y trozos de cerámica que podrían haber sido de una urna .

También se ha podido verificar la presencia de desagües y un sistema de abastecimiento de aguas para el conjunto del castro. Colocaron compuertas en el curso alto del arroyo para cortar el paso de agua y desviarla hasta el poblado mediante una zanja artificial que comunicaba con un acueducto, de al menos 25 metros de largo y 4,15 metros de altura, tras pasar por el acueducto el agua volvía a circular sobre una nueva zanja que bordeaba el castro hasta su lado norte donde posiblemente se colocara una gran pila de granito a modo de embalse.

Los útiles y objetos usados en la vida cotidiana se dividen entre los realizados en piedra, cerámica y metal. Entre le material lítico se documentó un buen numero de cantos rodados, seguramente usados para calentar líquidos, moldes de fundición,  cazoletas y molinos realizados con granito procedente de Boal. Algunos ejemplos de piezas metálicas son una fíbula hecha en bronce, un collar, dos clavos, un cuchillo y un arpón realizados en hierro. Los objetos de cerámica eran útiles cotidianos y decorativos, en general la cerámica no era de muy buena calidad y, a excepción de algunas piezas realizadas con el torno, la mayoría parecen haberse realizado manualmente. Las decoraciones se componen de motivos geométricos, líneas, cuadrados, rombos… algunos de los documentados son un ánfora torneada y lisa con una aparente decoración geométrica, un recipiente de gran tamaño y  vasijas variadas con y sin asas.

decoraciones cerámica astur de Mohías

Ejemplos de decoraciones en la cerámica astur del castro de Mohías

Mohías puede visitarse fácilmente, se llega en coche a las inmediaciones pero las estructuras suelen estar ocultas debido a la hierba alta. Cuando fui el prao estaba sin segar y apenas se apreciaba el conjunto pero si vais en invierno o cuando sieguen igual tenéis más suerte. Aquí os dejo el enlace de Cómo llegar al castro de Mohías.

localización del castro de Mohías

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Castro de Coaña

Ruta al castro de Coaña, un importante centro urbano durante la edad de hierro

Coaña es uno de los castros que mejor representa la cultura castreña asturiana. Gracias a la amplitud de las excavaciones realizadas a lo largo de los años se ha podido desenterrar todo un centro urbano que estuvo habitado desde el s. V a. C hasta la caída del Imperio Romano.

castro de coaña

Los castreños de Coaña eran Albiones, es decir pertenecían a la gran tribu astur galaica que dominó la cuenca del Navia y del Eo durante la edad de hierro, y junto con la tribu vecina de los Pésicos, fue uno de los pueblos más explotados por Roma a consecuencia de su proximidad e implicación con la minería del oro. El nombre de esta gran tribu llegó hasta nosotros por las citas de Plinio y Ptolomeo y, por la estela de Nicer Clutosi, príncipe de los Albiones, hallada en Vegadeo, por lo que es de suponer que su territorio se extendía hasta esta localidad. La denominación de príncipe de los Albiones hace pensar que, entre los miembros de la tribu Albión, la organización social durante el s.I se basaba en un sistema jerarquizado con unos líderes a los que se les otorgaba un cargo regio.

Estela funeraria de Nicer, principe de los Albiones

El conjunto del poblado ocupa 15.500 metros cuadrados, actualmente posee unas 80 cabañas catalogadas, casas grandes, una plaza, dos saunas termales castreñas, una acrópolis y un fuerte sistema defensivo. Se localiza en el pueblo de Coaña, muy cerca de Navia, a 5km del mar en línea recta y a solo 80 metros sobre el nivel del mar. El castro se encuentra en un paraje con un clima húmedo que favorece los espesos bosques, hay un gran predominio de la pizarra local y del granito, este último lo obtenían de la localidad vecina de Boal. A diferencia de otros castros Coaña posee un dominio visual limitado al propio valle debido a su baja altitud, es quizás uno de sus puntos débiles de la urbe pero queda compensado con una importante red fluvial de comunicación costa – interior debido a la cercanía del río Navia y sus afluentes.

Aunque algunos autores lo catalogan como un castro secundario que posiblemente dependiera de otro mayor situado en la rasa costera, Coaña aparenta haber sido un centro de referencia en la zona, por su amplitud, por su implicación con la minera, por las estructuras complejas que presenta como las saunas y por su posición en relación con las vías comerciales.

El sistema defensivo del castro es lo primero que llama la atención. Los elementos naturales aprovechados para las defensas consistían en fuertes pendientes que rodean el castro y en el río Xarriou situado en la vertiente oeste, este río rodeaba parte del castro sirviendo de foso en este punto. Estas defensas naturales se reforzaron con diversas construcciones en varios sectores del castro. El complejo urbanístico estaba rodeado por un foso y una muralla con terrazas que poseía dos puntos de acceso en los lados norte y sur. La puerta sur poseía dos torreones de vigilancia y la puerta norte daba acceso al paseo de ronda. Los dos caminos de acceso al poblado estaban pavimentados con losas de pizarra.

Muralla del castro de Coaña, acceso por la puerta Norte

Muralla norte del castro de Coaña

La parte más antigua del castro de Coaña es la acrópolis, está situada en la parte alta del conjunto urbano y  poseía sus propias defensas, consistían en una gran muralla que podría alcanzar los 3 metros de altura, fue realizada en el s.V a.C con losas de pizarra y se reforzaba con un posible foso doble en el lado sur que alcanzaba una profundidad de al menos 8,5 metros. Al igual que el poblado poseía dos puertas de acceso, en este caso una al este comunicada con el paseo de ronda y otra al oeste que podría haber estado franqueada por nuevos torreones de vigilancia. Es curioso el dato aportado por Blas Cortina sobre unas posibles huellas de carro localizadas en el camino que va a la puerta este.

Superadas las defensas del castro vamos e entrar y recorrer el poblado desde la puerta norte ya que es por donde hoy se realizan las visitas. En este punto cabe aclarar que tan solo se puede visitar el conjunto de cabañas, no se permite el paso a la acrópolis porque aún se encuentra en estudio. Una de las construcciones que más destacan dentro de la acrópolis es una gran piscina de granito, seguramente de uso público, relacionada con la higiene, con rituales o con un sistema de contención de agua….

Piscinas astures de granito en coaña

La acrópolis de Coaña presenta signos de remodelación y de un posterior uso romano de carácter militar, vinculado a las actividades mineras que Roma llevó a cabo en el occidente asturiano. La ruta se centra en el lado norte del poblado.

Según se pasa la puerta norte, a mano izquierda aparecen unas construcciones que han aportado una nueva visión de los astures con respecto a su cultura y sus rituales. Se trata de dos saunas de origen castreño, fechadas en el s.IV a.C. La primer sauna posee una cabecera absidial a la que se accede desde el exterior, disponía de un horno, un deposito de agua y canales tallados en el suelo rocoso. La segunda sauna posee cuatro espacios diferenciados que se suceden durante 11 metros, al sur de este conjunto se localizó una gran pila de granito, la cámara principal poseía un tanque inmediato al horno y sufrió una remodelación al añadirle una sala rectangular abierta, por último también disponía de una antecámara.

La importancia de estas saunas reside en las denominadas Pedra Formosa, eran grandes monolitos decorados que daban acceso a las estancias de santuarios castreños propios del noroeste peninsular, una de estas pedras formosas aparece en la sauna o recinto sacro situado en la vía norte de acceso al pie de la muralla de la acrópolis.

Este tipo de construcciones aparecen a comienzos de la Edad de Hierro y suelen relacionarse con una función de carácter cultural y ritual, no eran edificios privados, si no lugares colectivos donde los habitantes del castro realizarían ritos que varían según las hipótesis planteadas por los investigadores, así se especula sobre rituales necesarios para pasar de niño a hombre o de hombre a guerrero, rituales de contacto con el otro mundo donde el ambiente termal y el uso de estupefacientes ayudaría bastante a la causa y, quizás el más representativo, es el culto a las aguas o a las divinidades acuáticas, aún hoy permanecen en la memoria de Asturias la diosa Nabia o las Xanas de los ríos, a las que se les atribuye riquezas, salud, vigor o felicidad. Esta teoría además se ve apoyada por el hallazgo de la Diadema de Moñes (Castro de Caravia) donde se representa un ritual acuático.

plaza y recinto termal del castro de coaña

Dejando atrás las saunas llegamos a la Plaza, situada justo en frente de las anteriores, tradicionalmente se ha conocido como el torreón pero las ultimas investigaciones le atribuyen una función bien distinta, la de centro de reunión del pueblo.

Castro de coaña, plaza central del poblado astur

Curiosamente esta plaza posee en su parte baja una de las grandes casas de Coaña, con una imponente planta rectangular que destaca sobre el resto de las construcciones. La Casa Grande o Casa de Asamblea es otro de los edificios públicos de la vida del castro, probablemente relacionados con los aspectos políticos, administrativos y militares, así como para la celebración de comidas colectivas u otras celebraciones.

Castro de Coaña, Gran casa situada junto a la plaza

Al mismo nivel de la plaza encontramos otra casa de planta circular, y aunque no tiene una gran planta si poseía, al menos, dos pisos. Esta casa de dos pisos debió de pertenecer a alguien importante, por su proximidad a los recintos sacros, a la acrópolis, a la plaza y a la casa grande. En el caso de esta cabaña, a más o menos dos metros de altura, se ven en el muro unos agujeros rectangulares, nivelados, que debieron de soportar las vigas del suelo del piso superior, es un hallazgo importante porque rompe con el estereotipo de cabaña redonda pequeña y de una planta atribuida a los astures, sin embargo no se ha podido comprobar la existencia de otras casas de dos pisos ya que los muros no conservan la altura suficiente.

Superados los edificios mas relevantes del poblado para la vida pública nos adentramos en el Barrio Norte, son decenas de cabañas de muchos tipos distintos las que aparecen en Coaña, se distribuyen en una de las laderas de manera escalonada y a pesar de la proximidad que hay entre ellas nunca llegan a unirse, dejando calles ciegas  poco o nada transitables, este aparente desaprovechamiento del espacio se podría justificar, bajo mi modesto punto de vista, por la necesidad de canalizar el agua, el hecho de dejar el espacio justo entre las casas facilitaba que el agua corriera ladera abajo y no se quedara acumulada en patios o calles, así se evitaban las inundaciones en las estaciones mas lluviosas.

Ruta por asturias, visitar el castro de coaña, foto del barrio norte

El Barrio Norte engloba el mayor conjunto excavado y documentado. Se distinguen construcciones circulares, ovoidales y rectangulares (estas últimas de época romana) que, aunque aparentemente no parecen seguir una estructura organizada, el reparto de los edificios en pequeños grupos dan respuesta a esa aparente falta del organización, así aparecen grupos de casas orientadas de tal manera que crean un posible patio, otras están organizadas alrededor del canal de desagüe y otras se organizan a partir de escalones que van uniendo las chozas. Este tipo de reparto podría responder al tipo de función que tuviera cada construcción, es decir si consistían en viviendas independientes, en agrupaciones de viviendas pertenecientes a personas procedentes de una misma familia o si estaban destinadas al almacenamiento de materias primas o de animales domésticos.

Las calles que comunicaban las viviendas del poblado estaban pavimentadas con pizarra local de Luarca.

calle astur del castro de coaña, pavimentada con pizarra

Las cabañas se construyeron a base de aglutinación de barro y de pizarra trabajada, la cubierta sería principalmente de paja u otros materiales vegetales y reforzadas con unas lajas de pizarra que aparecen con un agujero para acoplarlas al tejado. Muchas cabañas poseen un recibidor o vestíbulo de acceso a la vivienda, dentro de ella el hogar o Llar ocuparía el centro y aún hoy pueden verse los restos de bancos semicirculares adosados a la pared de las viviendas.  No se han encontrado apariencias de que tuvieran ventanas.

En una de las cabañas se encontró una buena acumulación de cantos rodados que posiblemente se usaran, como indica Estrabón, para calentarlas al fuego y poder hervir el agua en recipientes de madera o piel. Repartidos por el castro aparecieron molinos realizados en granito y morteros de hasta cuatro cazoletas.

Los morteros y molinos encontrados indican una gran actividad en la molienda del grano, signos de una actividad agrícola que se complementaria con la ganadería, actividad tradicional en la zona.

La cantidad de morteros esparcidos por el poblado destacan sobre los molinos, uno de los morteros encontrados se halló junto a dos mazos de granito que encajan perfectamente en dos de las cazoletas. Estos útiles eran usados, si seguimos las indicaciones de Estrabón para la molienda de bellota, alimento base de los astures, pero no se descarta que pudieran usarlos para otros granos, raíces, o minerales que eran usados como tintes. También se encontraron unas piedras que podrían haberse empleado a modo de rodillos.

Los molinos se componían de dos piezas, la inferior es fija y la superior es móvil provista en su parte alta de un hueco por donde meter el grano y, a veces, a los laterales aparecen hasta tres huecos donde se podía insertar mangos de madera que facilitarían la tarea de girar el molino.

La cerámica ocupa otro amplio grupo dentro de los restos encontrados, con ellas hacían gran parte de la vajilla usada como menaje casero, platos, vasos o grandes recipientes son algunos de ellos. Destacan los restos encontrados con las inscripción del alfarero al cargo, se llamaba Iucundus, alfarero de La Grufesenque, cuya marca se ha encontrado en los restos de otros lugares lejanos como Tarragona. Iucundus fue uno de los artesanos mas reconocidos de la época de los Flavios, sus productos llegaban a muchas zonas de la geografía del momento. Esto demuestra una vez más que las vías de comercio con el mediterráneo eran algo evidente durante el s,I d.C, fecha en la que este alfarero despeñó su actividad. La cerámica de origen indígena no es de muy buena calidad y la decoración es simple basada en trazos geométricos. La cerámica de procedencia romana posee características más elaboradas como es el caso de las ánforas o de restos con decoraciones realizadas mediante estampación.

Los restos de armas en metal son bastante escasos, seguramente debido a los continuos saqueos que la urbe sufre con el paso de los años a causa de los buscadores de tesoros. Algunos de los restos más mencionados son escoria de hierro, fíbulas de oro, calderos de bronce, una cadena de bronce y varias monedas de época romana, una en plata y el resto en bronce, dedicadas a Augusto, Tiberio, Claudio y Quintilio. También de época tardo – romana se localizó un puñal decorado con relieves, se encontró entre los escombros de la muralla este pero ofrecía un malísimo estado de conservación.

Este castro se engloba dentro de la ruta de los castros del occidente asturiano, por lo tanto puede y merece la pena ser visitado, para ello hay que concertar cita previa. Puedes encontrar los horarios, teléfono y tarifas en este enlace: Yacimientos arqueológicos del Principado de Asturias.

Se llega en coche y además de la visita por las ruinas arqueológicas posee un museo donde se pueden ver algunas reproducciones de objetos encontrados en este castro y en otros castros de Asturias. Aquí os dejo el enlace de cómo llegar al Castro de Coaña.

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Rituales y creencias durante la Edad de Bronce en Asturias

Las creencias religiosas durante la Edad de Bronce en Asturias

Lo primer que llama la atención durante esta etapa es la gran variedad de enterramientos que hay por todo el territorio astur. Entre las diferentes formas de sepulturas descubiertas hasta el momento están:

La reutilización de túmulos neolíticos. Tiene lugar durante el bronce inicial, un ejemplo de ello es el túmulo Monte Deva III (1885 a. C), en Gijón, estas reutilizaciones respetaban la estructura primitiva de la edificación, tan solo depositaban el nuevo cuerpo con un ajuar que solía consistir en envases de cerámica y alguna pieza de oro, plata o bronce, un ejemplo de este tipo de piezas es el anillo de oro de Mata’l Casares en el Alto la Cobertoria (Lena – Quirós).

Se realizan nuevos túmulos pero mucho menos monumentales, la elevación del terreno era mucho menor y el interior se dividía entre pozos realizados en el suelo que contenían pequeñas cistas y o pozos con restos de ceniza donde se supone que se incineró el cuerpo, un ejemplo de ello son Monte Deva V (2135 – 1746 a. C), en Gijón o en Piedrafita V (1741 – 1056 a.C) en Les Regueres.

Cistas sin túmulos, este tipo de enterramiento se descubre no hace mucho en el Castro Chao San Martín. Junto a la puerta de acceso de la acrópolis se encontró una cista que había quedado sepultada bajo un antiguo derrumbe, contenía el cráneo de una mujer que vivió en el s.IX – VIII a. C, justo a finales de la edad de bronce. Era una chica joven que fue enterrada en un lugar ceremonial. La Acrópolis de Chao San Martín es uno de los primeros recintos fortificados de Asturias y no presenta signos de haberse usado como residencia, se cree que era un templo donde se congregaban para realizar rituales y ceremonias. La acrópolis se levantó sobre un montículo a 675 metros s.n.m, por un lado se protegía por una pared vertical y el resto por una empalizada de 4 metros de altura. Además de la cista se han encontrado una gran casa rectangular con las esquinas redondeadas, las paredes hechas con mampostería y cimentada con una zanja, una gran piedra con signos de fuego continuado, calderos, restos de cerámica y discos ceremoniales.

Enterramientos en las cuevas. En la cueva de Fuentenegroso, a 900 metros s.n.m, entre Peñamellera Alta y Llanes, en la Sierra del Cuera, se encontró el enterramiento de una mujer que tenía 17 – 18 años, medía 1’60m y vivió en el s.VIII a.C.

Edad de bronce en Asturias - mujer de fuentenegroso

Fue enterrada al fondo de la cueva, llevaba un brazalete en cada muñeca y la acompañaba una cabra. Los estudios de los restos óseos han revelado daños en las piernas que indican que pasaba mucho tiempo caminando por las zonas montañosas, lesiones en la espalda que indican que realizaba duras tareas de carga y transporte, las lesiones en brazos y hombros revelaron que, además de soportar la carga, debía sostenerla con las manos por la parte inferior, similar a cuando llevamos un cesto en la cabeza y lo sujetamos con las manos, también presentaba una mala higiene dental. Estos aspectos físicos de la mujer y la cabra con la que fue enterrada permiten plantear que posiblemente su actividad fuera la ganadería de cápridos. Otro dato que ha podido saberse era la alimentación que tenía, estaba basada principalmente en vegetales ricos en magnesio, cereales y frutas como cerezas y endrinos, carne y pescado. La procedencia de esta mujer sigue sin saberse, el poblado más cercano, hasta el momento, se corresponde con el recinto fortificado de Punta de Jarri (Llanes), pero está sin datar, además dista 8 km de la cueva y el ascenso es complicado, por ello las teorías apuntan nuevamente a posibles asentamientos al aire libre en zonas de baja o media montaña para sociedades ganaderas del oriente de Asturias.

Otro cuerpo fue encontrado cueva Gatu Vetu, en la sima de la Paré de los Cintos, en las Ubiñas, Quirós. Se trataba de un varón de 16 a 18 años, medía 1,60m y vivió entre el 1.800 – 1900 a. C. En este caso hay bastantes dudas sobre por qué terminó allí, no presenta indicios de haberse accidentado, tampoco hay ajuar ni ofrendas, solo se sabe que cuando murió estaba sentado, la teoría más aceptada hasta el momento es que posiblemente fuera alguien que se perdió por la cueva y quedó atrapado.

No hay que olvidarse de los enterramientos en las Minas que se realizaron durante las edades de cobre y bronce en los complejos mineros del Texeu y del Milagro. Todos ellos con un ajuar funerario que consistía principalmente en herramientas relacionadas con la minería.

La segunda novedad es la documentación de una vida religiosa, ceremonial o ritual. Se produce la creación de las acrópolis como la de Chao San Martín (Grandas de Salime), San Chuis (Allande) o Os Castros (Taramundi), ambos fundados entre los s.IX – VI a.C. Estos centros ceremoniales se levantaron sobre elevaciones del terreno de manera que ocupaban una situación de dominio visual sobre la zona, eran usados de forma comunitaria para realizar rituales y otros eventos importantes de la vida social. Con la llegada de la edad de hierro las aldeas se distribuirán alrededor de estas acrópolis.

Con respecto a la vida ceremonial se usarán por última vez otros centros sagrados como los abrigos de Fresnedo, Cova Demo de Boal y el Ídolo de Peña Tú de Vidiago. En todos ellos se representaron escenas de animales, escenas  de cacerías, otras actividades cotidianas y los signos, puntos y líneas que han acompañado al arte rupestre durante todo su desarrollo. Algunas teorías afirman que estas representaciones se realizaban para delimitar el territorio, sirviendo como puntos fronterizos entre las diferentes tribus que se estaban creando por todo el territorio.

Al final de la edad de Bronce hay una nueva clase social establecida que influiría en gran medida sobre la sociedad. Toda la responsabilidad sobre el mundo espiritual ligado a los muertos, sobre los augurios, predicciones y otras protecciones simbólicas recaía sobre los druidas, sacerdotes, sacerdotisas o augures. En general se acepta que cada tribu tenía su guía espiritual y que todos esos guías conformaban un grupo social por sí mismo, con sus normas internas y su propia jerarquía en función de la fama y la sabiduría que tuviera cada miembro, es posible que se desarrollara una escuela druídica a la que solo se podía acceder si se demostraban ciertas habilidades y capacidades. De todos modos la influencia era relativa puesto que la decisión final sobre una determinada situación era siempre del jefe tribal, éste podía hacer caso o no a los consejos y predicciones de su sacerdotisa o sacerdote, sin embargo, si le contradecía y fracasaba en la tarea no tendría muy buena acogida entre la población puesto que ya le habían avisado previamente de lo que sucedería si llevaba a cabo determinada acción. La diferencia de responsabilidad con respecto al guía radicaba en que al druida no le preocupaba en exceso errar con una de sus predicciones porque la madre naturaleza siempre era libre para cambiar de decisión.

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El dolmen de Abamia en Corao

Abamia y su ídolo neolítico

Lugares con historia en Cangas de Onís

El dolmen de Abamia se encuentra junto a la iglesia que le da su nombre y que fue mandada edificar por el rey Pelayo en una planicie alta del pueblo de Corao.

La localización de este megalito pone nuevamente de manifiesto la tendencia que había en el oriente de Asturias de seguir usando los enclaves sagrados de la edad de piedra en épocas muy posteriores como es la baja Edad Media.

Este megalito no posee una fecha exacta de construcción, lo datan como neolítico indeterminado. Teniendo en cuenta otros dólmenes cercanos, la fecha de utilización podría oscilar entre los años 5.000 – 3.000 BP.

Iglesia de Abamia en Corao

Como sucede en otros dólmenes de la zona, está aparentemente aislado pero, en realidad sigue la línea marcada por otros dólmenes vecinos como el de Santa Cruz, el desparecido en Amieva o el del Carbayo en Onís. Esta sucesión de monumentos rebelan que, durante el neolítico, la cuenca del río Güeña era un lugar con bastante actividad.

Ver línea Amieva – Cangas de Onís – Abamia – Onís

Actualmente apenas puede apreciarse nada del túmulo y, en el caso del dolmen, los continuos saqueos han impedido su conservación, solo puede observarse un desnivel del terreno dónde un día estuvo el dolmen y dos tejos centenarios que marcan el lugar.

Dolmen de Abamia, localización

En los informes de las excavaciones realizadas a principios del s.XX se documentan algunos cráneos humanos, hachas en piedra pulimentada, cuentas anaranjadas que podrían haber formado parte de un collar y una única piedra con decoraciones que fue llevada al Museo Arqueológico de Madrid.

Decoraciones ídolo de Abamia

Las decoraciones del dolmen de Abamia fueron realizadas en dos momentos diferentes, el primer conjunto es un ideomorfo (figura con forma humanizada) que se encuentra en la parte superior de la lasca, se conoce como La cabeza del Mochuelo porque el dibujo aparenta ser la cabeza de una lechuza dibujada mediante grabado profundo, dos hoyos simulan ser los ojos y con un surco más fino simula la la nariz o el pico . El segundo conjunto se localiza en la parte central y es el más antiguo, se compone de signos como un círculo con una cruz, una especie de forma de H, líneas en zig-zag o trazos semicirculares entre otros, todos ellos realizados mediante piqueteado.

Es poca la información que hay sobre este túmulo y, en general sobre todo lo que respecta a Abamia. A lo largo del tiempo esta zona, pese a lo alejada que parece, ha sufrido múltiples saqueos, incendios y reformas. En torno a la propia iglesia de Abamia existe una gran polémica por el pésimo estado de conservación.

 

Ver como llegar a la Iglesia de Abamia

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El Dolmen de Santa Cruz

Restos megalíticos en Cangas de Onis

El túmulo de Santa Cruz

El dolmen de Santa Cruz está en Cangas de Onís, se esconde bajo la Iglesia que le da nombre, es una capilla que fue levantada a principios de la edad media por orden del rey Favila, hijo de Pelayo.

Túmulo e Iglesia de Santa Cruz

La situación de esta iglesia sobre el antiguo túmulo que entierra el megalito evidencia la herencia neolítica que siglos después se mantenía con respecto a la elección de los lugares sagrados. Actualmente el dolmen se encuentra bastante deteriorado debido al paso del tiempo, a los saqueos y a las guerra civil española del s.XX.

Este túmulo fue un monumento dominante en la zona, se creó alrededor del año 5.000 BP y, aunque hoy parece aislado, en realidad se encontraba alineado con otros dólmenes próximos como el de Abamia en la localidad de Corao.

El Dolmen de Santa Cruz poseía una localización estratégica, se levantó sobre una plataforma que había entre los ríos Sella y Güeña, si se quería cruzar al otro lado del río, el paso por esta plataforma era obligatorio. Algunos investigadores apuntan a que este monumento no sólo fue un lugar de enterramiento, creen que también podría haber desempeñado alguna función como lugar de reunión de los grupos de la zona.

Cuando construyeron el túmulo era de un tamaño considerable, se creó mediante la acumulación de capas de tierra y cantos rodados y se dejó un acceso al interior mediante un corredor que conducía hasta el dolmen.

Santa Cruz, monumentos del patrimonio asturiano

Actualmente la cámara funeraria tan solo conserva 7 ortostatos (piedras), en su día formaba una planta poligonal con lascas que fueron extraídas de una cantera cercana situada en el monte de Llueves.

Dolmen decorado de Santa Cruz

Las piedras destinadas a las paredes fueron decoradas, aún pueden apreciarse parte de las pinturas y grabados, todos ellos son representaciones de formas geométricas. La decoración más visible en la actualidad corresponde a la lasca central y es un dibujo compuesto por líneas en zig-zag, triángulos y otros signos.

Según el arqueólogo F. Jordá, las representaciones de Santa Cruz presentan varias fases de ejecución, sugiere que los grabados parecen más antiguos que las pinturas, también describe la variedad de técnicas entre los propios grabados, los más antiguos son los realizados mediante la técnica del rayado, posteriormente se realizarían los grabados por piqueteado y los pulidos por abrasión. Por último hace referencia a la falta de concordancia cronológica entre el ajuar encontrado y las representaciones artísticas, concluye así que, posiblemente el dolmen tuvo un uso colectivo continuado en el tiempo, es decir, se reutilizó en más de una ocasión.

hacha neolítica dolmen de santa cruz

Los documentos antiguos atestiguan que en el interior del dolmen había un gran ajuar funerario de armas de piedra y bronce que suele relacionarse con personas de un cierta posición social. Hoy en día solo se conserva una mínima parte compuesta por dos hachas de fibrolita, una de ella nunca fue usada y posee una perforación que sugiere una función ceremonial, también se localizó un fragmento de cuchillo de sílex y un hacha plana de bronce.

Este monumento puede visitarse en las horas establecidas por la oficina de información y turismo del ayuntamiento de Cangues de Onís. Para ver el dolmen hay que entrar en la capilla de Santa Cruz, se observa mirando un pozo que hay en el centro de la sala. No se puede descender hasta el megalito por motivos de conservación.

Localización del Dolmen de Santa Cruz

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Restos del neolítico en Asturias

Algunos yacimientos del neolítico

Arqueología en Asturias

Durante el neolítico asturiano hay varios tipos de yacimientos arqueológicos, las cuevas, las aldeas, los restos megalíticos y los complejos mineros.

Cuevas neolíticas:

Durante los años en los que se produce la transición entre el mesolítico y el neolítico (7000 – 5000 BP), seguían usando ciertas cavidades para realizar labores de taller o como lugares funerarios. Muchas cuevas como La Paloma, La Lloseta, Les Pedroses, Mazaculos, Los Canes o Tito Bustillo siguen manteniendo cierta actividad. En todas ellas pudieron recuperarse restos de industria lítica, industria ósea y de cerámica.

cerámicas transición neolitico - bronce antiguo

En el caso de los Canes, La Paloma y Tito Bustillo, también aparecieron enterramientos humanos alrededor de los cuales se hizo algún tipo de ritual relacionado con la colocación de un ajuar, de piedras teñidas de rojo y con una preparación previa del cuerpo.

Entre finales del neolítico y los inicios de la edad de bronce (4.000 – 3.000 BP) las cuevas y abrigos rocosos se abandonan progresivamente, las personas de esta época solo siguieron usando algunos lugares muy concretos y en ellos dejaron las últimas muestras de arte rupestre en Asturias, es el caso de los Abrigos de Fresnedo en Teverga, Cova Demo en Boal o Peña Tú en Llanes. Se trata de dibujos muy esquemáticos de antropomorfos, zoomorfos y signos como puntos o cruces.

final del neolítico, abrigos del ganado fresnedo

Asentamientos y aldeas durante el neolítico asturiano:

El yacimiento de Torca’l Arroyu es uno de los pocos asentamientos asturianos de principios del neolítico, está en la localidad de Ponte, concejo de Llanera, posee dos zonas de ocupación, por un lado está la utilización del interior de la cueva y por otro lado están un buen número de restos encontrados en la ladera de la montaña que hacen pensar que podría haber sido un primer intento de poblado al aire libre. Fue una zona que se ocupó, desde el 5.000 hasta el 2.000 BP, en varias fases interrumpidas por algunos incendios que sufrió la ladera.

En Vigaña, Belmonte de Miranda, se han descubierto varias zonas con restos de asentamientos neolíticos:

En L´Hortal aparecen restos de construcciones que podrían ser cabañas con una antigüedad de 6.000 años.

En la zona llamada Las Corvas aparecieron tres hogares neolíticos datados en la misma fecha que los restos anteriores. Estos yacimientos coinciden con los desplazamientos de humanos que buscaban nuevas zonas de asentamiento tras abandonar definitivamente las cuevas como lugares de residencia.

Por último en el área de La Sienra encontraron evidencias de cultivos realizados hace 4.000 años.

En general, los restos de asentamientos o aldeas neolíticas son bastante escasos en todo el territorio debido a la gran erosión del terreno y a la acidez de la caliza. Casi toda presencia conocida se corresponde con necrópolis tumulares.

Yacimientos megalíticos en Asturias:

Durante todo el neolítico asturiano se edifican grandes necrópolis tumulares por todo el territorio, estaban destinadas a un uso funerario, son los cementerios del momento.

Algunos de los ejemplos más representativos son la necrópolis del Monte Areo (Gijón), la del Monte Deva (Gijón), la del Alto de la Cobertoria (Pola Lena), la Llaguna de Nievares (Peón), el dolmen de Santa Cruz (Cangas de Onís), el de Abamia (Corao) o el de Castellín en Allande entre muchos otros.

Gran parte de los túmulos de Asturias han sufrido múltiples saqueos a lo largo de la historia a mano de los buscadores de tesoros, la consecuencia es que los restos más valiosos han desaparecido y, aunque muchos túmulos se reutilizaron a principios de la edad de los metales, los objetos de oro, cobre o bronce resultan muy escasos, por contra si se encuentran habitualmente objetos de industria lítica y osea.

Los complejos mineros durante el neolítico asturiano:

Las minas prehistóricas más conocidas son las minas del Milagro de Onís y las del Aramo en Riosa, ambas contienen cobre, azurita y malaquita, y en ambas se encontraron restos humanos teñidos de verde a causa de la exposición al cobre.

La mina del Milagro en el concejo de Onís comenzó a explotarse hace 4.000 años y aún se mantuvo activa en el siglo XX. En sus galerías pudieron recuperarse herramientas líticas y otras hechas en asta de hueso. Los neolíticos del Milagro se dedicaron a extraer tanto el cobre como la malaquita y la azurita. Entre los restos humanos pudieron encontrarse un cráneo y una mandíbula.

Las minas del monte Aramo o del Texeu, en Rioseco, Riosa, Pola de Lena es un gran entresijo de galerías que se excavaron desde el neolítico hasta el siglo XX. Las diferentes bocas de las minas prehistóricas de Rioseco se encuentran a 1.300m de altitud sobre el nivel del mar, comenzaron a explotarse hace 4.500 años, en el periodo de transición entre el neolítico y la edad de los metales.

minas del neolítico asturiano. Monte Aramo

Las minas del monte Aramo fueron usadas principalmente para la extracción de cobre, sin embargo, por lo que más destaca es porque posee una galería, llamada galería de los esqueletos, donde se encontraron cuerpos de mineros neolíticos, depositados de forma intencionada. Cuando los arqueólogos encontraron los restos óseos estaba verdes a causa de la absorción de cobre durante los más de 4.000 años que pasaron hasta que fueron descubiertos.

Esqueleto neolítico Asturias

En el apartado Qué Visitar podéis encontrar información sobre las cuevas, minas y los lugares con cultura megalítica en Asturias que hemos visitado.

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Cueva Oscura de Ania

Cueva Oscura de Ania, Les Regueres

Cueva Oscura de Ania está en el concejo asturiano de Les Regueres, en la Parroquia de Ania, forma parte del complejo de yacimientos prehistóricos de la cuenca medía del río Nalón, comparte el espacio con otras cuevas como Sofoxó y Les Mestes en los Meandros del Nora y con La Paloma en la actual Soto de Les Regueres. Es una cueva que no posee visitas guiadas pero el acceso a la boca de la cueva es muy sencillo. 

Hay que llegar al pueblo de Ania en Les Regueres,  justo al entrar en el pueblo de Ania se baja por un camino asfaltado, con algo de cuesta, hasta llegar al río, una vez allí se toma un sendero de tierra a mano derecha, de manera que el río queda a mano izquierda, caminando por este sendero, a pocos metros, está el abrigo rocoso donde se encuentra Cueva Oscura de Ania. Ver como llegar a Ania.

Cueva Oscura

Cueva Oscura de Ania, Boca de entrada

Es una cueva pequeña, posee dos bocas de entrada, ambas selladas por una valla para proteger los restos arqueológicos y porque es una cavidad que sigue estando en estudio, sin embargo, debido a la proximidad del yacimiento con la boca-cueva, pueden verse restos de la excavación y la mayor parte del vestíbulo de la entrada.

Cueva Oscura

Cueva Oscura, río Andallón

Al pié de la cueva discurre el río Andallón, posee abundantes bosques a su alrededor y otras zonas de alta montaña no muy lejanas, esto facilita el acceso a la recolección y a las presas de caza, era una cueva bien comunicada con sus vecinas e incluso con otras del oriente asturiano a través de los cursos fluviales, sin embargo, la documentación consultada no habla de si se trataba de un asentamiento temporal o permanente, de todos modos posee un alto grado de actividad humana desde el 13.500 BP al 9.400 BP, sus moradores eran cazadores-recolectores y tras de si dejaron un buen número de piezas procedentes de las labores que desempeñaron en esta cueva.

El equipo de arqueología encargado de estudiar el yacimiento propone dos etapas de ocupación.

La primera etapa se sucede durante el Magdaleniense Medio – Final, entre los años 13.500 – 11.800 BP. Durante esta etapa la cueva posee una actividad bastante intensa a razón de la gran cantidad de industria lítica y ósea encontrada, algunos ejemplos de industria lítica son los raspadores o buriles; entre los objetos realizados en hueso están azagayas para lanzas, punzones, arpones, agujas, cinceles, candiles, puntas etc; también aparecen otros objetos en hueso decorados con elementos geométricos o con representaciones de animales como las varillas hechas con asta, una costilla de ciervo que tiene una cierva grabada y 2 cuernos también decorados. Por último se documentan restos de animales con signos de descaramiento y de extracción de grasa.

La segunda etapa se sucede durante el Aziliense, entre los años 11.800 – 9.400 BP. Estos moradores también experimentan diferentes cambios climáticos, es el final del Tardiglacial y se pasa de un frío seco a un ambiente más húmedo con el correspondiente incremento de los acuíferos. Los restos de este periodo son bastante escasos, tan solo se destaca un puñal realizado a partir de un hueso de cáprido, cantos rodados teñidos de rojo y herramientas como buriles, raspadores, arpones o puntas.

Cueva Oscura, como la Cueva de los Azules, es un ejemplo del tránsito entre el Magdaleniense final y los comienzos del Mesolítico, en ambas parece que se experimentó una aceleración en la cultura material y tecnológica y un mejor aprovechamiento de los recursos de la zona.

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