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Ver información sobre la edad de bronce en Asturias, cómo realizaban la primera aleación, el bronce (cobre y estaño), actividades cotidianas en la segunda etapa de la edad de los metales.

Rituales y creencias durante la Edad de Bronce en Asturias

Las creencias religiosas durante la Edad de Bronce en Asturias

Lo primer que llama la atención durante esta etapa es la gran variedad de enterramientos que hay por todo el territorio astur. Entre las diferentes formas de sepulturas descubiertas hasta el momento están:

La reutilización de túmulos neolíticos. Tiene lugar durante el bronce inicial, un ejemplo de ello es el túmulo Monte Deva III (1885 a. C), en Gijón, estas reutilizaciones respetaban la estructura primitiva de la edificación, tan solo depositaban el nuevo cuerpo con un ajuar que solía consistir en envases de cerámica y alguna pieza de oro, plata o bronce, un ejemplo de este tipo de piezas es el anillo de oro de Mata’l Casares en el Alto la Cobertoria (Lena – Quirós).

Se realizan nuevos túmulos pero mucho menos monumentales, la elevación del terreno era mucho menor y el interior se dividía entre pozos realizados en el suelo que contenían pequeñas cistas y o pozos con restos de ceniza donde se supone que se incineró el cuerpo, un ejemplo de ello son Monte Deva V (2135 – 1746 a. C), en Gijón o en Piedrafita V (1741 – 1056 a.C) en Les Regueres.

Cistas sin túmulos, este tipo de enterramiento se descubre no hace mucho en el Castro Chao San Martín. Junto a la puerta de acceso de la acrópolis se encontró una cista que había quedado sepultada bajo un antiguo derrumbe, contenía el cráneo de una mujer que vivió en el s.IX – VIII a. C, justo a finales de la edad de bronce. Era una chica joven que fue enterrada en un lugar ceremonial. La Acrópolis de Chao San Martín es uno de los primeros recintos fortificados de Asturias y no presenta signos de haberse usado como residencia, se cree que era un templo donde se congregaban para realizar rituales y ceremonias. La acrópolis se levantó sobre un montículo a 675 metros s.n.m, por un lado se protegía por una pared vertical y el resto por una empalizada de 4 metros de altura. Además de la cista se han encontrado una gran casa rectangular con las esquinas redondeadas, las paredes hechas con mampostería y cimentada con una zanja, una gran piedra con signos de fuego continuado, calderos, restos de cerámica y discos ceremoniales.

Enterramientos en las cuevas. En la cueva de Fuentenegroso, a 900 metros s.n.m, entre Peñamellera Alta y Llanes, en la Sierra del Cuera, se encontró el enterramiento de una mujer que tenía 17 – 18 años, medía 1’60m y vivió en el s.VIII a.C.

Edad de bronce en Asturias - mujer de fuentenegroso

Fue enterrada al fondo de la cueva, llevaba un brazalete en cada muñeca y la acompañaba una cabra. Los estudios de los restos óseos han revelado daños en las piernas que indican que pasaba mucho tiempo caminando por las zonas montañosas, lesiones en la espalda que indican que realizaba duras tareas de carga y transporte, las lesiones en brazos y hombros revelaron que, además de soportar la carga, debía sostenerla con las manos por la parte inferior, similar a cuando llevamos un cesto en la cabeza y lo sujetamos con las manos, también presentaba una mala higiene dental. Estos aspectos físicos de la mujer y la cabra con la que fue enterrada permiten plantear que posiblemente su actividad fuera la ganadería de cápridos. Otro dato que ha podido saberse era la alimentación que tenía, estaba basada principalmente en vegetales ricos en magnesio, cereales y frutas como cerezas y endrinos, carne y pescado. La procedencia de esta mujer sigue sin saberse, el poblado más cercano, hasta el momento, se corresponde con el recinto fortificado de Punta de Jarri (Llanes), pero está sin datar, además dista 8 km de la cueva y el ascenso es complicado, por ello las teorías apuntan nuevamente a posibles asentamientos al aire libre en zonas de baja o media montaña para sociedades ganaderas del oriente de Asturias.

Otro cuerpo fue encontrado cueva Gatu Vetu, en la sima de la Paré de los Cintos, en las Ubiñas, Quirós. Se trataba de un varón de 16 a 18 años, medía 1,60m y vivió entre el 1.800 – 1900 a. C. En este caso hay bastantes dudas sobre por qué terminó allí, no presenta indicios de haberse accidentado, tampoco hay ajuar ni ofrendas, solo se sabe que cuando murió estaba sentado, la teoría más aceptada hasta el momento es que posiblemente fuera alguien que se perdió por la cueva y quedó atrapado.

No hay que olvidarse de los enterramientos en las Minas que se realizaron durante las edades de cobre y bronce en los complejos mineros del Texeu y del Milagro. Todos ellos con un ajuar funerario que consistía principalmente en herramientas relacionadas con la minería.

La segunda novedad es la documentación de una vida religiosa, ceremonial o ritual. Se produce la creación de las acrópolis como la de Chao San Martín (Grandas de Salime), San Chuis (Allande) o Os Castros (Taramundi), ambos fundados entre los s.IX – VI a.C. Estos centros ceremoniales se levantaron sobre elevaciones del terreno de manera que ocupaban una situación de dominio visual sobre la zona, eran usados de forma comunitaria para realizar rituales y otros eventos importantes de la vida social. Con la llegada de la edad de hierro las aldeas se distribuirán alrededor de estas acrópolis.

Con respecto a la vida ceremonial se usarán por última vez otros centros sagrados como los abrigos de Fresnedo, Cova Demo de Boal y el Ídolo de Peña Tú de Vidiago. En todos ellos se representaron escenas de animales, escenas  de cacerías, otras actividades cotidianas y los signos, puntos y líneas que han acompañado al arte rupestre durante todo su desarrollo. Algunas teorías afirman que estas representaciones se realizaban para delimitar el territorio, sirviendo como puntos fronterizos entre las diferentes tribus que se estaban creando por todo el territorio.

Al final de la edad de Bronce hay una nueva clase social establecida que influiría en gran medida sobre la sociedad. Toda la responsabilidad sobre el mundo espiritual ligado a los muertos, sobre los augurios, predicciones y otras protecciones simbólicas recaía sobre los druidas, sacerdotes, sacerdotisas o augures. En general se acepta que cada tribu tenía su guía espiritual y que todos esos guías conformaban un grupo social por sí mismo, con sus normas internas y su propia jerarquía en función de la fama y la sabiduría que tuviera cada miembro, es posible que se desarrollara una escuela druídica a la que solo se podía acceder si se demostraban ciertas habilidades y capacidades. De todos modos la influencia era relativa puesto que la decisión final sobre una determinada situación era siempre del jefe tribal, éste podía hacer caso o no a los consejos y predicciones de su sacerdotisa o sacerdote, sin embargo, si le contradecía y fracasaba en la tarea no tendría muy buena acogida entre la población puesto que ya le habían avisado previamente de lo que sucedería si llevaba a cabo determinada acción. La diferencia de responsabilidad con respecto al guía radicaba en que al druida no le preocupaba en exceso errar con una de sus predicciones porque la madre naturaleza siempre era libre para cambiar de decisión.

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La Edad de Bronce en el Principado de Asturias

La edad de bronce en Asturias

Actividades diarias durante la edad de bronce

Los conocimientos sobre la fundición de minerales alcanzan un nuevo nivel cuando las personas aprenden a realizar aleaciones, es decir, juntar distintos minerales para obtener un nuevo metal mucho más resistente y duradero. El Bronce es una aleación de cobre y estaño que aparece en Asturias en el año 2,000 a. C. El estaño no resulta muy abundante en la zona y, sin embargo, la producción de bronce en algunos lugares del territorio será una de las principales actividades, ejemplo de ello es el Castro de Noega de Gijón, sus habitantes se hacían llamar Cilurnigos “Caldereros de Bronce”.

La edad de Bronce se va a caracterizar por un progresivo aumento de la población, por una gran actividad minera, metalúrgica, comercial y alfarera, por el desarrollo de una agricultura muy variada y de la consolidación de la ganadería de vacuno, por la creación de las primeras fortificaciones y de las primeras acrópolis

La minería está en plena expansión, la fundición de metales se extendía rápidamente entre la población que demandaba más útiles y armas en metal, esto implicó un mayor mano de obra dedicada a la extracción de minerales. Destaca por un lado la gran actividad que se experimentó en Las minas del Milagro de Onis y, por otro, el progresivo abandono de las minas del Texeu en la sierra del Aramo (Rioseco – Riosa) que dejan de funcionar en torno al año 1.400 a.C tras remover mas de 15.000 metros cúbicos de sedimentos y tras enterrar a decenas de mineros. Los enterramientos del Aramo siguen siendo objeto de estudio aunque está bastante aceptada la idea de que las sepulturas dentro de la montaña se hacían siguiendo un ritual específico para la clase minera. Otros centros mineros destacados en esta etapa se localizan en Gamoneu, en Asiego, en Cabrales y en el sector medio de la cuenca del río Nalón.

La edad de bronce, zonas con cobre, estaño y oro

Las actividades metalúrgicas durante la edad de bronce crecían y evolucionaban, la demanda de productos ascendía continuamente y los talleres van creando técnicas más especializadas que les facilitaban el trabajo. Aparecen moldes complejos que permitían hacer series de objetos de forma más rápida y, por otro lado, parece ser que en gran parte de las hachas de talón encontradas poseen un porcentaje de plomo a tener en cuenta, no se sabe con exactitud si esta presencia es accidental o intencionada, pero no es raro pensar que, si probaban diferentes mezclas de minerales para ver qué pasaba, se dieran cuenta que añadiendo un poco de plomo se aumentaba el peso de la herramienta y, en el caso de las hachas, es un factor importante.

En la edad de bronce aparecen los moldes para las herramientas

Moldes para hachas

Entre los objetos en bronce que han podido recuperarse encontramos hachas para la minería y para la tala de madera, hoces, espadas de antena, calderos, útiles decorativos y piezas de orfebrería.

armas surgidas durante la edad de bronce hacha de talón característica de la edad de bronce La edad de bronce - Puñal de antena

De izquierda a derecha: espada, hacha de talón con anillas y puñal de antena

También se documenta el uso del oro, la plata y el cobre para las piezas de orfebrería aunque la explotación era muy reducida y se limitaba a piezas como anillos o discos que seguro representaban una buena posición social. Un ejemplo es el anillo de oro encontrado en el túmulo de Mata’l Casare en el Alto la Cobertoria (entre Lena y Quirós).

el oro ya se usaba en la edad de bronce

Discos de oro y Anillo de Mata’l Casares

La producción de cerámica también es una actividad en auge, la vida sedentaria requiere de platos, vasos, recipientes, vasijas o tinajas, los hornos necesitan tinajas y crisoles en los que fundir el metal, el agua también se almacenaba en grandes recipientes de cerámica. Poco a poco se va confeccionado una cerámica autóctona, se incluyen elementos decorativos y se convierte en una labor indispensable para reponer los útiles de la vida cotidiana.

El excedente de productos potenció las actividades comerciales y el contacto con con otros pueblos de dentro y fuera de la Península Ibérica. Algunos autores afirman que ya se mantenía contacto con algunos pueblos del Atlántico como Irlanda, Inglaterra o la Bretaña francesa y hay un debate abierto sobre las rutas de comercio, algunos investigadores sostienen que es posible que existiera una vía de comunicación marítima, sin embargo hay que tener en cuenta que las embarcaciones del momento consistían en troncos de madera vaciados y forrados de pieles que podían tener o no una vela, por ello estos mismos investigadores insisten en que es una hipótesis y que era más sencillo que dichos productos se introdujeran por vía terrestre. Dentro de la Península Ibérica la mayor actividad comercial se desarrolla con otros pueblos del norte, sobre todo para la obtención de materias primas escasas en tierra astur como el estaño, y con el mediterráneo para la obtención de objetos de cerámica de gran calidad.

Ver mapa: Algunos lugares de Asturias donde se encontraron objetos de la edad de bronce.

La ganadería de cápridos y vacunos seguirá siendo una actividad principal. Muchas teorías intentan justificar la escasez de restos de poblados en el oriente de Asturias basándose en la ganadería, argumentan que eran sociedades pastoriles que seguramente crearan asentamientos estacionales a base de elementos perecederos. La ganadería requería una búsqueda continua de pastos para alimentar al ganado, aprovechando las zonas de montaña en los meses más cálidos y los valles durante el invierno. Esta continua trashumancia podría ser la causa del aparente vacío arqueológico del oriente de Asturias a partir de la edad de los metales. Las actividades ganaderas seguían complementándose con la caza, ciervos y jabalíes eran las piezas más comunes, y con la pesca tanto marítima como fluvial.

La agricultura se basaba principalmente en la plantación de cereales como el trigo, la escanda o el centeno, de algunas leguminosas, de guisantes y de berzas. La plantación de cereal implicó un nuevo invento, los molinos de grano, eran grandes piedras abrasivas con forma cóncava donde se depositaba el grano y, con un canto rodado se iba raspando para molerlo. Esta simple herramienta permitió mejorar considerablemente la alimentación porque con la harina aprendieron a confeccionar pan y otros alimentos ricos en hidratos.

molino de grano - aparece en la edad de bronce

La recolección de frutos del bosque complementaba la dieta, cuando una cosecha se perdía era un sustitutivo importante. El paisaje de Asturias estaba caracterizado por bosques de robles, castaños, nogales, avellanos, alisos, endrinos, pinos, arbustos y árboles frutales silvestres, de aquí obtenían frutos secos como bellotas, nueces y avellanas, éstos formaba parte de la dieta diaria ya que podía encontrarse fácilmente y tras secarlas se conservaba todo un año y, se molían, también se conseguía harina. Recolectaban frutas como cerezas, endrinos y manzanas silvestres y se ha documentado la recolección del miel y cera. El uso de plantas medicinales sigue siendo un aspecto difundido entre la población y las personas con dichos conocimientos seguirán teniendo una posición destacada en el grupo, sin descartar que se le atribuyera algún carácter mágico.

Entre el 1.200 a. C, hasta el año 800 a. C, se desarrolla el bronce final, es una nueva etapa de transito que se solapa con la Edad de Hierro, en ella el bronce poco a poco dejará de ser el metal más usado para ser sustituido por el hierro, el material más resistente que jamás habían visto. En estos años las tradiciones prehistóricas están en decadencia, comienzan a crearse los primeros centros urbanos fortificados con altas murallas de piedra, torreones y fosos, la demanda de armamento aumenta y hay un incremento de la población, todo ello evidencia la tensión que se vivía ante la necesidad de defenderse de otros grupos de humanos, con esta nueva distribución del territorio aparece una nueva cultura conocida como La Cultura Castreña, los territorios están claramente delimitados y repartidos entre las diferentes tribus ya denominadas como Astures.

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