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El castro astur romano de Mohías

Ruta al Castro de Mohías, Concejo de Coaña, Asturias

El Castro de Mohías es un enclave situado en la rasa costera del concejo de Coaña, muy cerca del actual hospital de Jarrio y a solo 3 km de Navia. Está a solo 30 metros sobre el nivel del mar y posee un dominio visual limitado a las zonas colindantes más próximas. Mohías se edificó en las inmediaciones de la vía  Brigantium – Oiassum, era un camino secundario que comunicaba Galicia, Asturias y Euskadi. La fecha de su creación no está clara pero si se sabe que estuvo ocupado, al menos, hasta finales del s. II d.C. En época romana este castro estaba directamente relacionado con las actividades marítimas, el comercio y el transporte de los minerales extraídos por Roma en el occidente astur, principalmente hierro y oro.

Mohías ocupaba una superficie de una hectárea, delimitaba al Oeste con el arroyo de Fundión sirviendo de foso defensivo por este lado y se complementaba con una pendiente que dificultaba aún más el acceso. La zona más vulnerable del castro era el lado Sur, para compensarlo crearon 3 fosos, uno de ellos medía al menos 3 metros de profundidad y cuatro metros de ancho. Todo el castro estaba rodeado por una muralla sin descartar la presencia de algunos torreones en puntos estratégicos de la misma. El acceso principal al poblado se realizaba atravesando el foso mediante una pasarela.

Representación hipotética del castro de Mohías

Entre las construcciones de Mohías predominan los edificios de planta cuadrangular aunque hay algunos circulares, algunas casas aparecen adosadas y en general se organizan formando manzanas. Había esquinas de edificios que estaban reforzadas con contrafuertes, una de las teorías presentadas apunta a que servían para proteger los muros del choque de los carros contra las paredes. Las calles estaban pavimentadas con losas y los desniveles se compensaban con escalones. El conjunto de viviendas se diferencia de otros castros por el gran tamaño de las casas, algunas poseen hasta 9 metros de longitud. Los muros se levantaron con lajas de pizarra, algunas de ellas talladas para alcanzar la forma deseada. Las paredes se sostenían gracias a una argamasa de arcilla usada para fijar y unir las piedras. El umbral de la vivienda solía disponer de una gran losa en el rellano y en el interior el suelo era o bien de tierra pisada o bien estaba pavimentado con losas de pizarra. Hasta el momento se han catalogado 23 construcciones, algunas de las mas estudiadas son:

En la casa numerada como 1. Medía 8 metros de largo  por 4 metros de ancho,  tenía la puerta orientada al Sur y en algún momento poseyó otra puerta orientada al Este pero, por algún motivo, decidieron tapiarla. En el interior de la vivienda se localizó un hogar circular, unas grandes losas de pizarra que seguramente se usaran a modo de mesa o repisa para colocar utensilios y  una losa de pizarra tallada con una figura de algún animal.

La casa número 2 destaca porque ofreció un número significativo de piezas cerámicas.

La casa número 3 podría haber sido un horno metalúrgico, está pegada a los muros de las casas 2 y 5, es de planta circular, la puerta estaba orientada al sur – este y disponía de una pequeña escalera para ajustarse al nivel del terreno. En el interior de este taller de fundición se localizaron dos conductos  en el suelo (tiros para el aire) que salían a la calle pasando bajo una de las paredes. El hogar estaba formado por lajas de pizarra clavadas en el suelo y el espacio que quedaba entre ellas estaba relleno con cantos rodados con el fin de favorecer la refracción del calor, sobre este hogar iría colocado el correspondiente crisol en el caso de la fundición de minerales o un horno de arcilla para la cerámica. Además se ha localizado un sistema de abastecimiento de agua que consistía en un conducto que llegaba desde el exterior de la cabaña, atravesaba una de las paredes y desaguaba cerca del hogar. Por el espacio se han podido recuperar arcilla, pizarra y cantos que fueron sometidos a 1000 ºC, las paredes se muestran ennegrecidas por las marcas de fuego y en la techumbre poseía un agujero para la extracción del humo. Con respecto a los útiles se han podido recuperar objetos domésticos, personales y restos de cerámica.

Al lado está la casa número 4, una vivienda de 4,30 metros de ancho por 6 metros de largo. Poseía dos puertas, una orientada al Sur y otra orientada al Norte, parte del suelo estaba pavimentado y el hogar era rectangular. En el centro de esta casa había un losa de pizarra clavada horizontalmente de forma intencionada, los investigadores pensaron que esta piedra podría indicar una zona de enterramiento y al excavar llegaron a una zona de tierra muy suelta donde encontraron diferentes objetos que podrían indicar la presencia de un ajuar funerario perteneciente a algún familiar allí enterrado, este supuesto ajuar se componía de dos trozos alargados de hierro similares a una punta de lanza, un puñal, pulseras de bronce y trozos de cerámica que podrían haber sido de una urna .

También se ha podido verificar la presencia de desagües y un sistema de abastecimiento de aguas para el conjunto del castro. Colocaron compuertas en el curso alto del arroyo para cortar el paso de agua y desviarla hasta el poblado mediante una zanja artificial que comunicaba con un acueducto, de al menos 25 metros de largo y 4,15 metros de altura, tras pasar por el acueducto el agua volvía a circular sobre una nueva zanja que bordeaba el castro hasta su lado norte donde posiblemente se colocara una gran pila de granito a modo de embalse.

Los útiles y objetos usados en la vida cotidiana se dividen entre los realizados en piedra, cerámica y metal. Entre le material lítico se documentó un buen numero de cantos rodados, seguramente usados para calentar líquidos, moldes de fundición,  cazoletas y molinos realizados con granito procedente de Boal. Algunos ejemplos de piezas metálicas son una fíbula hecha en bronce, un collar, dos clavos, un cuchillo y un arpón realizados en hierro. Los objetos de cerámica eran útiles cotidianos y decorativos, en general la cerámica no era de muy buena calidad y, a excepción de algunas piezas realizadas con el torno, la mayoría parecen haberse realizado manualmente. Las decoraciones se componen de motivos geométricos, líneas, cuadrados, rombos… algunos de los documentados son un ánfora torneada y lisa con una aparente decoración geométrica, un recipiente de gran tamaño y  vasijas variadas con y sin asas.

decoraciones cerámica astur de Mohías

Ejemplos de decoraciones en la cerámica astur del castro de Mohías

Mohías puede visitarse fácilmente, se llega en coche a las inmediaciones pero las estructuras suelen estar ocultas debido a la hierba alta. Cuando fui el prao estaba sin segar y apenas se apreciaba el conjunto pero si vais en invierno o cuando sieguen igual tenéis más suerte. Aquí os dejo el enlace de Cómo llegar al castro de Mohías.

localización del castro de Mohías

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Las Guerras Astur – Cántabras.

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Imperio Romano a finales del s.I a.C

Imperio romano - s.I a.C - las guerras astur-cántabras

2. Mapas con una aproximación del avance romano durante las guerras astur – cántabras y de la división provincial que hizo Roma con la finalización de las mismas.

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3. Aproximación a algunas zonas mineras durante la romanización de Asturias.

4. Vías de comunicación en época romana.

Mapas: arqueología romana en Asturias

Villa romana de Veranes

 

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Las Guerras Astur-Cántabras. Parte II

Las Guerras Astur-Cántabras

Campañas desarrolladas entre el 25 – 19 a.C

El Imperio Romano llevaba 5 años con las guerras astur-cántabras en el noroeste de Hispania y había conquistado el territorio de los cántabros y parte de los astures.

Orosio: “Después de cinco años de guerra en Cantabria, sosegada toda Hispania y reclinándose con un cierto respiro de cansancio en una eterna paz, Cesar regresó a Roma…”.

“…Concedió Cesar este honor a la victoria sobre los Cántabros. Ordenó que se cerrasen entonces también las puertas del templo de la guerra. Así, por segunda vez en tiempo de Cesar y por cuarta desde la fundación de la ciudad, se cerró el templo de Jano…”.

Sin embargo aquellos que se escondían en la montaña y los astures trasmontanos que vivían al otro lado de la Cordillera Cantábrica seguían resistiéndose a la conquista mediante una guerra de guerrillas basada en incursiones por sorpresa que causaban graves daños a las guarniciones romanas que intentaban controlar el territorio.

Imperio romano - s.I a.C - las guerras astur-cántabras

Imperio Romano s.I a.C

En el 25 a.C, tras un breve descanso se reanudan las guerras astur-cántabras. El general Carisio tuvo que volver a tierra astur y juró que los rebeldes se arrepentirían, recopiló a sus tropas y fue recorriendo el territorio palmo a palmo arrasando todo lo que a su paso se encontraba, poblaciones grandes o pequeñas, zonas de cultivo, pastos, ganado… creó un ejército de destrucción, el mensaje era claro, si los astures no se sometían los exterminaría. Dispuso también que aquellos que cayeran prisioneros fueran convertidos en esclavos, muchos fueron enviados a las minas de donde nunca más regresaron y otros fueron subastados a fin de mandarlos lo más lejos posible para que nunca pudiera regresar, así fue como muchos astures acabaron en África o en Germania.

Por esta época se le atribuye a Plubio Carisio la apertura de la Vía Carisa, consigue llegar hasta un paso montañoso a más de 1700m sobre el nivel del mar, frontera natural que tan solo se abre los meses cálidos, el resto del tiempo la nieve impide el acceso. Esta parte de la cordillera separa los concejos de Aller y Lena. La historia de la Carisa representa una nueva batalla, quizás una de las más importantes de las que se desarrollaron en tierras astur trasmontanas.

Los astures no habían bajado sus defensas y pronto se dieron cuenta de que la legión V Alaude se acercaba al paso montañoso. Las personas que moraban en las cercanías de este paso pertenecían a la gran tribu de los Luggones, eran expertos montañeros que sabían aprovechar la dificultad del terreno para defenderse. 

En este punto de la Carisa se descubrió una gran muralla pero las últimas investigaciones apuntan a que fue creada por los Visigodos y no por los astures. Lo que si se mantiene es el campamento romano.

Si Roma quería entrar en tierra astur trasmontana tendría que enfrentarse a los astures y controlar el paso montañoso. A Roma la tarea de atravesar la cordillera le llevó más tiempo del que en un principio preveía, no iba a resultar tan fácil, Carisio no conseguía atravesar el paso y tuvo que establecer un importante campamento militar que destaca por la altura en la que se encuentra (1700 msnm), algo poco común. Este campamento sufrió sucesivas ampliaciones según aumentó la necesidad de tropas. La estrategia de los astures consistía básicamente en resistir y esperar la llegada del frío y la nieve, convencidos de que sería la naturaleza la que obligara a sus enemigos a descender y emprender retirada. 

No conocemos bien cuanto tiempo duró el asedio romano y cuando lograron acceder a tierra astur pero lo evidente es que lo consiguieron. El paso de la Carisa era un punto importante de vigilancia, desde él puede verse por el oriente hasta los picos de Europa y por el norte hasta el monte Areo, además está protegido por unas imponentes fronteras naturales. Carisio logró llegar a este lejano e insólito paraje y vencer a sus ocupantes, dándose cuenta de su importante posición estratégica lo ocupó y lo convirtió en campamento romano que se mantuvo activo durante el transcurso de las guerras astur-cántabras, reforzó las murallas y creó fosos dobles y triples, contra-fosos y paseos de ronda.

En las excavaciones e la Carisa se pudieron recuperar dos monedas, una acuñada en el año 50 a.C representando a Julio Cesar con el símbolo del elefante y una segunda moneda acuñada por el propio Publio Carisio este mismo año, 25 a.C.

Fue este general quién logró abrir el camino romano más antiguo que comunicaba Asturias con la Meseta, desde Busdongo hasta Ujo, atravesando el mismo centro de la cordillera. Según fue avanzando el ejército romano esta vía se extendió hacia la costa pasando por Lucus Asturum (Lugo de Llanera) y llegando a Oppidum Noega (Gijón).

Según Dion Cassio, en el año 25 a.C Augusto obligó a cántabros y astures a pedir la paz, les exigió una cantidad y envió soldados a cobrarla. Teniendo en cuenta que los Astures aún no conocían la moneda lo más probable es que este pago se realizara con materias primas u otros útiles o materias elaboradas.

En el año 24 a. C la región astur – cántabra parecía aparentemente pacificada o eso declaraba Roma. Algún día de este año los astures ofrecieron a los romanos, a modo de buena voluntad, unas cargas de trigo como tributo o regalo. Esta acción fue bien interpretada por los soldados al cargo, acostumbrados a cobrar o recibir regalos por parte de los pueblos sometidos, para Roma ésta era una manera que tenían los pueblos conquistados de demostrar su sumisión y su fidelidad al Imperio. Los legionarios fueron a recoger el trigo pero se encontraron en una emboscada en la que los astures consiguieron la victoria. Esta escaramuza avivó la llama y comenzaron a atacar a las patrullas romanas con las que se encontraban. Durante este mismo año los astures se rearmaron y atacaron los campamentos romanos del Esla obteniendo una nueva victoria.

Orosio dice:

“…Y aun habiendo mencionado el fin, refirió al año siguiente una vil traición de Cántabros y Astures, que sabiendo la ausencia del Emperador, avisaron al Capitán General Lucio Emilio que si quería trigo y otras cosas para su ejercito se las darían. Emilio envió muchos soldados que las porteasen, pero los supuestos amigos los llevaron a sitios oportunos y los mataron. Emilio los vengo prontamente talando la tierra, quemando varias fortalezas y cortando las manos a los que cogían, así fueron prontamente sujetados”.

El nuevo legado de la Hispania Citerior se llamaba Lucius Aelius Lamia, cuando le llega la noticia de estos ataques Lamia envió tropas con ordenes directas de arrasar al enemigo si no se sometía ante el Imperio. Por segunda vez los astures experimentaron la ira romana en todo su apogeo y las legiones se encargaron de destruir todo lo que se encontraban a su paso, los astures vieron sus viviendas quemadas, sus campos inservibles, sus mujeres violadas, sus hermanos y hermanas hechos esclavos… pero esta vez el castigo traía algo peor, Roma dio orden expresa de que a todos aquellos astures que tuvieran edad de empuñar un arma se les cortaran las manos. Creyeron los generales romanos que así los astures se amedrentarían y caerían ante el miedo pero sucedió todo lo contrario, cuanto más daño hacía el Imperio más orgullosos y más rebeldía mostraban los astures, llevaban ya varios años de batallas y escaramuzas para poder dominar una porción de terreno insignificante en comparación con lo que Roma era ya en estos momentos. Los soldados comenzaban a cansarse, hasta Augusto comenzaba a desesperar por todo lo que Roma venía arrastrando con la conquista de Hispania, algo que duraba ya dos siglos, había que cortar el problema de los norteños con la mayor brevedad posible.

Dion Cassio nos cuenta que en el año 22 a.C Carisio regresa al suroeste del territorio astur, los rebeldes se refugiaban en el Mons Medullius (Las Médulas), muy cerca de las zonas mineras y esto era intolerable, había grave riesgo de que los rebeldes contagiaran con sus pretensiones a los esclavos que trabajaban en las minas y lo último que Roma necesitaban era perder las zonas mineras recientemente adquiridas y las vías de acceso a la cordillera. Los Astures deberán enfrentarse a las tropas de Plubio Carisio y a las de Cayo Furnio como consecuencia de las últimas acciones acometidas.

Floro nos cuenta de esta batalla:

“… por último tuvo lugar el asedio del Monte Medullio, sobre el cual, después de haberlo cercado por un foso continuo de quince millas, avanzaron al tiempo los romanos por los dos lados. Cuando los bárbaros se ven reducidos a extremar necesidad, a porfía, la espada y el veneno que allí acostumbraban a extraer de los tejos. Así la mayor parte se libró de la cautividad, que a una gente entonces indómita parecía más intolerable que la muerte. Augusto que estaba invernando en Tarraco, recibió estas noticias por los legados Antistio y Furnio y por Agripa. A continuación él mismo haciéndose presente en el teatro de la guerra los hizo bajar de sus montes, tomando a unos como rehenes y vendiendo a otros en subasta según el derecho de guerra. El senado consideró que la acción era merecedora del laurel y del triunfo, pero Augusto era ya tan grande que despreció encumbrarse aun más con el triunfo…”

“…Derrotados por Cayo Furnio ambos pueblos, puesto que socorrió también a Carisio (legado de la Lusitania), fueron reducidos a esclavitud…”.

El foso que sirvió para el asedio también aparece citado por Orosio:

“… pues también cercó con asedio el Monte Medullio, que se alza sobre el río Minio, y en el que se defendían gran multitud de hombres, después lo rodeó con un foso de quince millas de longitud.”

Con la conquista del Monte Medullius y de la urbe de Bergidum (en Cascabelos, Villafranca del Bierzo) consiguen los romanos abrir la Vía de la Mesa y con ello el acceso a las zonas auríferas del occidente astur trasmontano. Poco a poco Roma iba ganando terreno y los astures lo iban perdiendo. Si en el centro y oriente de Asturias tuvieron que atravesar una imponente cordillera que poco a poco iba descendiendo en altura hasta encontrarse paralela con el mar, el occidente es aún más angosto, se trata de un sistema de sierras perpendiculares al mar con escasos valles. Sus gentes habitan en las mismas montañas o en las cuencas de los ríos y el paraje que les rodea es espeso. El acceso por esta vía significaba el control sobre el más preciado metal y este era uno de los objetivos más importante de Roma, gobernar estos castros suponía disponer de buenos puntos estratégicos y comerciales. A diferencia de otras zonas, el occidente asturiano fue más ocupado por los romanos, los castros siguieron funcionando como centros de control para la minería y la vía de la Mesa se completó estableciendo un nuevo punto de comunicación con la costa atravesando Somiedo, Teverga, Grao, Lugo de Llanera donde se fundó Lucus Asturum y llegando así al Oppidum Noega.

Con la apertura de la Vía de la Mesa y el fin de las campañas Augusto César consideró el territorio sometido y proclamó que las guerras astur-cántabras habían finalizado, el emperador decidió volver a Roma para celebrar la conquista definitiva de Hispania.

Floro: “…Este fue para Augusto el final de sus trabajos bélicos y también el de las rebeliones de Hispania. En lo sucesivo se mantuvieron fieles y gozaron de eterna paz, gracias no sólo a su talento dispuesto para las artes pacíficas, sino también por la previsión del César, el cual, recelando del amparo que ofrecían los montes en los que se refugiaban, les ordenó habitar y establecerse en los campamentos situados en la llanura. Allí estaba el consejo del pueblo y aquel poblado recibió los honores de capital…”.

Pese a la declarada Pax Augusta, tan pronto como Augusto acudió a Roma los astures trasmontanos volvieron a alzarse en armas y los castros que estaban ocupados comenzaron a sublevarse. El general al mando era Plubio Carisio y no se lo podía creer, no entendía muy bien que pretendían los astures, para sofocar las revueltas decidió mandar una legión entera con la misión de destruir cualquier resquicio de población indígena. Tomó la vía que unía Asturica Augusta con Lucus Asturum y siguió el curso del río Cubia hasta su unión con el Nalón, dirigiéndose lo más rápido que podía al enclave de montaña donde los astures se habían refugiado. Fue una masacre, el general romano ordenó crucificar por las caminos a los rebeldes que fueran capturados con vida y despeñar en la misma montaña a otros tantos. Pero a pesar del despliegue de efectivos romanos la situación seguía siendo la misma, los astures en cuanto podían se reorganizaban y atacaban a las patrullas donde menos se lo esperaban, prendían fuego a las empalizadas y mataban a cualquier romano que entrara distraído en sus bosques o montes, derribaban los puentes que los soldados romanos construían para poder cruzar los ríos e incluso llegaron a atacar las minas de oro consiguiendo liberar un número considerable de esclavos.

Carisio decidió reflexionar sobre la situación, no podía pasarse los años haciendo frente a las guerrillas en el monte astur, no le gustaba esta tierra y las continuas revueltas debilitaban su posición ante el Senado Romano, su reputación estaba en juego, y aún más importante, su futuro estaba en la cuerda floja, el Senado ya estaba cansado de los problemas en Hispania, la guerra desde sus orígenes estaba siendo demasiado larga. La decisión adoptada por el general fue simple, siempre era más fácil destruir una sociedad que intentar convertirla, debía arrasar el territorio y destruirlo todo, no podía dejar a nadie con vida, quemaría hasta la última brizna de hierba si era preciso, tenía que acabar con los irritantes norteños a toda costa y lo más rápido posible. Sin embargo sabía que necesitaba apoyo, el sólo no podía cubrir todos los frentes abiertos, pidió ayuda a Cayo Furnio, el cual decidió cambiar la estrategia a seguir, en vez de disponer de un gran ejército que por su volumen presentaba serios problemas para moverse entre los montes, imitarían las tácticas astures, creó pequeñas guarniciones encargadas de quemar los bosques y dar muerte a cualquier astur que se encontraran en el camino. Las guarniciones romanas cumplieron su misión con gran efectividad, la cordillera ardió y los astures, ante la quema continuada de los árboles que les protegían, tuvieron que descender a los valles donde Roma esperaba con el grueso de las legiones y donde si que tenía una gran ventaja táctica. La mayoría de los grupos astures que resistían finalmente se vieron obligados a descender al valle. Roma consiguió con estas campañas tomar gran parte del territorio, sin embargo los astures que habían logrado escapar siguieron reorganizándose y sublevándose. Carisio no lograba apaciguar la zona y el Senado Romano decidió hacer una reflexión, consciente del desastre de la situación, tomó la decisión de trasladar la administración del territorio a la provincia de la Tarraconense, dejando a Carisio fuera del gobierno y de la toma de decisiones correspondientes a los Astures, era el año 19 a. C

En el año 19 a.C los romanos tuvieron que hacer frente a una nueva revuelta, pero esta vez no fue en tierra astur si no en sus propias casas. Los esclavos estaban cogiendo la costumbre de asesinar a sus dueños y poner rumbo de vuelta a casa por muy lejos que Roma decidiera mandarlos.

Dion Cassio:  “Pues los Cántabros hechos prisioneros en la guerra y vendidos como esclavos asesinaron a sus dueños y regresaron a sus casas…”.

Orosio: “… los que habían sido hechos prisioneros, y vendidos como esclavos, mataron a sus señores, y volviendo a sus casas, movieron alianzas y se apoderaron de alguna fortaleza tratando de acometer los presidios romanos. Vino entonces contra ellos Agripa al cual le costo manejar a sus propias tropas porque varios veteranos, fatigados de tan continuas guerras y temerosos del valor y tierras de los cántabros no querían sujetarse a sus ordenes. Los convenció con promesas y amenazas y con todo eso padeció mucho su ejercito porque los cántabros no vivían sin la guerra…”

La situación era insostenible, quién iba a querer a un esclavo astur si disponían de tal fama. La reputación de Augusto con respecto al norte de Hispania estaba cada vez más dañada y las relaciones entre los propios miembros del senado romano estaban cada vez más difíciles porque las intrigas y los intentos por conseguir más poder estaban a la orden del día. Si Augusto fallaba en el norte de Hispania supondría su final político y bien sabía que Roma no recuerda ni idolatra a quién considera que ha fracasado.

las guerras astur-cantabras- del 25 al 19 aC

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Como respuesta a las nuevas sublevaciones decide encargar a Agripa la misión de castigar a los rebeldes y a cualquiera que encontrara.

Dion Cassio: “…Agrippa, una vez que solucionó los problemas de las Gallias, se trasladó a Hispania…”.

“..exterminó a todos los enemigos en edad militar y a los restantes los quitó las armas y los obligó a bajar de los montes al llano…”.

Agripa fue un general que destacó por su falta de escrúpulos en la batalla y por su crueldad, mucho más que Carisio. Agripa se creía bastante seguro de poder poner fin al problema y sin pensarlo dos veces se lanzó contra los astures en una primera ofensiva que fue completamente errónea, confiado en su victoria y sin tener en cuenta la baja moral de sus tropas lo único que consiguió fue una soberana paliza. Los astures se llenaban de júbilo al pensar que le habían ganado la batalla a uno de los generales más feroces de Roma. Pero claro está que la respuesta de Agripa no se hizo esperar y por todo el territorio fue sembrando fuego, sangre, muerte y destrucción. Su venganza fue terrible, degolló a hombres y mujeres en edad de luchar, los supervivientes fueron enviados a los confines del mundo conocido y asoló la costa apoyándose en la flota de Aquitania. 

Orosio cuenta:

“.. el ejercito de Agripa sufrió muchos perjuicios, que no solo perdió muchos soldados, sino la reputación, pues la Legio Augusta procedió tan ignominiosamente con los nuestros que el mismo Agripa los castigo privándoles de usar el titulo de Augusta. Echando Agripa sus últimos esfuerzos consiguió vencer la batalla y, para evitar nuevas alteraciones mató a casi todos los que manejaban las armas, a los demás los desarmo y obligó a vivir en las llanuras y descender de los montes”.

Al finalizar la campaña de Agripa el Imperio Romano declaró que los astures y cántabros habían sido derrotados y todo su territorio había sido conquistado. Aunque las guerra astur-cántabras se dan por finalizadas en el 19 a. C lo cierto es que en Asturias aún quedaban unas cuantas batallas a las que hacer frente.

Desde el 16 a. C hasta el 14 a. C, bajo el mando de Lucio Sesto Quirinalis se suceden nuevas rebeliones, Roma volverá a vencer pero la lucha no cesó hasta que, con el paso de los años, estos dos pueblos se entremezclaron tanto que ya no habrá diferencias entre romano o astur. La situación fue de tal desesperación que Roma decidió proclamar que aunque el pueblo astur no hubiera sido conquistado si lo estaba su territorio por lo que se daba por oficial la conquista de toda Hispania. Será a partir de este momento cuando comiencen a aparecer las villae romanas en Asturias, como la de Veranes, y se reforman algunos castros al estilo romano como el de Noega, cuando la vida en el castro se queda anticuada las poblaciones comienzan a desplazarse a otras zonas creando pequeñas civitates como Gigia, en el caso de Cimadevilla (Gijón) lugar a donde fueron los habitantes de Noega, recientemente en este casco antiguo se han encontrado restos de la muralla romana y ya hace tiempo que se localizaron las termas, ambos se encuentran visibles al visitante. La antigua lengua astur se irá entremezclando con el latín romano creándose una nueva lengua que antecede al actual asturianu. Lucio fue quien dedicó en estos años las Aras Sestianas (Altares de Sestio) dedicadas a la figura de Augusto como las supuestamente encontradas en Gijón, estas suponen los primeros indicios de romanización del territorio.

Una vez que fueron sofocadas rodas las revueltas que se originaron con las guerras astur-cántabras la siguiente tarea era establecer una nueva organización político – administrativa y económica. Para Roma las pequeñas organizaciones castreñas, tan independientes unas de otras no eran de utilidad, quizás por ello se desplazaron los habitantes de Noega, era necesario establecer civitates dedicadas al control de otras entidades menores, en Asturias apenas lograron realizar tales cuestiones ya que Roma pronto tendría que hacer frente a un nuevo pueblo que amenazaba sus fronteras en el norte de Europa, así que la romanización del territorio fue algo escasa y para nada uniforme.

El nuevo territorio conquistado es anexionado a la provincia de la Tarraconensis la cual, debido a su gran extensión, se dividió en 7 conventos jurídicos, cada uno de ellos con un legado encargado de administrar su correspondiente.

Hispania tras las guerras astur-cántabras

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Augusto Cesar gobernó el Imperio Romano hasta el año de su muerte en el 14 d.C, con mas de 70 años de edad. Según la historia sus últimas palabras fueron “Si creéis que he representado bien mi papel, aplaudid”. Augusto  fue sucedido por Tiberio Claudio Nerón, esposo de su hija Julia la mayor y al que tomó como hijo adoptivo en el año 4 d.C,  con ello pretendía asegurar la dinastía Julio – Claudia. Tiberio ofreció al senado la posibilidad de volver a implantar la república a sabiendas que en esos momentos no sería factible, tras la negativa del senado el sucesor de Augusto es declarado el nuevo emperador del Imperio Romano bajo el nombre de Tiberio Julio Cesar Augusto.

Estrabón: “Repito, todas estas guerras astur-cántabras han finalizado en la actualidad. Los propios cántabros, que eran, de todos los pueblos, los más aferrados a los hábitos del bandidaje, al igual que las tribus vecinas, han sido sometidos por Cesar Augusto. Ahora, en lugar de devastar, como en el pasado, las tierras de los aliados del pueblo romano, llevan sus armas al servicio de los mismos romaioi, como ocurre precisamente con los Koniakoi y los Plentiousoi, que habitan hacia las fuentes del Ebro. Tiberio, por orden de Augusto, su predecesor, envió a estas tierras un cuerpo de tres legiones, cuya presencia ya ha hecho mucho, no solo pacificando, sino también civilizando una parte de estos pueblos…”.

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Las Guerras Astur-Cántabras. Parte I

El  inicio de las Guerras Astur – Cántabras y la conquista del norte peninsular.

Campañas desarrolladas entre el 29 – 25 a.C durante las guerras astur-cántabras

A finales del s.I a.C comenzó la época imperial de Roma con Augusto César como emperador. El Imperio Romano estaba en plena expansión, habían conquistado casi toda Europa, el norte de África y la zona oriental de Asia. Sin embargo las campañas en Hispania se estaban alargando más de lo previsto, a estas alturas deberían de haber conquistado toda la Península Ibérica pero la realidad era que aún resistían algunas tribus del noroeste peninsular.

Hispania, s.I a.C, situación antes de las guerras astur-cantábras

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Augusto necesitaba controlar el norte por muchas razones, la primera justificación era sin duda el control total del territorio peninsular, la fama romana no podía permitirse que ese pequeño rincón del mapa quedará libre e independiente. Otro pretexto fue la expansión del comercio marítimo, con esta nueva conquista los romanos podrían controlar el Cantábrico y abrir una nueva puerta hacia el Oceánico Atlántico. Por otra parte Hispania se consideraba el fin del mundo occidental, desde el Faro de Hércules en Galicia hacia el oeste tan sólo se abría ante ellos una enorme masa de agua que nunca nadie había atravesado. La tercera razón, no declarada de manera oficial pero sí bastante evidente, fue el control de la minería, los romanos creían que toda la tierra astur escondía oro en sus profundidades, algo bastante exagerado ya que en realidad solo se encuentra en las cuencas Nalón – Narcea y Navia, claro que este dato Roma aún no lo sabía. Sin embargo, aún en siglos posteriores, cuando el Imperio ya había realizado sus prospecciones y había reconocido y explotado las zonas ricas en oro, la literatura romana siguió haciendo referencia al oro astur siendo un tema bastante repetido en poemas e historias, siempre con cierto aire de exageración y con un claro fin de engrandecer al Imperio.

Las incursiones en el norte peninsular habían comenzado años antes, la primera gran conquista romana sobre Gallaecia se produjo en el año 61 a.C a manos de Julio Cesar. Los romanos asaltaron y tomaron la ciudad de Brigantium (A Coruña). Durante los años posteriores los galaicos siguieron haciendo frente a Roma en las tierras interiores. En el año 39 a.C Augusto Cesar asume el control de la campaña y consigue el control total del territorio, sin embargo las rebeliones internas y las guerras astur – cántabras no permitirán que la pax romana se firme hasta el año 24 a.C. Las tribus galaicas terminaron pactando y  sometiendose a la romanización. Los romanos bautizaron Galicia  con el sobrenombre de el final de la tierra conocida.

Territorios conquistados por Roma en el 29 a.C - Inicio de las guerras astur-cántabras

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En el año 29 a.C Augusto Cesar decidió mandar a Statilio Tauro contra los Vacceos, pueblo de descendencia celta que residía en el centro de la meseta norte, en ambas orillas del río Duero. Este enfrentamiento afectaba ya de manera directa a los Astures y Cántabros que veían sus fronteras gravemente amenazadas por una potencia nunca antes vista, quizás por eso decidieron ayudar a los Vacceos dando lugar a la  primera gran alianza conocida entre los norteños, sin embargo los Vacceos perdieron la batalla. Roma conquistó los castros de la meseta y los astures y cántabros se vieron obligados a retirarse para proteger las fronteras de sus propios territorios. Con este suceso dan comienzo las Guerras Astur – Cántabras.

Un año más tarde, en el 28 a. C, Augusto César encarga a Calvisio Sabino la defensa y conservación de las nuevas fronteras.

OROSIO, VI, 21, 1: “En el 726 de la fundación de la ciudad (28 a.C.), siendo cónsules el emperador Augusto por sexta vez y M.Agrippa por segunda, entendiendo que lo hecho en Hispania durante doscientos años se reduciría a poco si se permitía que los Cántabros y Astures, los dos pueblos más fuertes de Hispania, actuaran a su albeldrío, abrió las puertas del templo de Jano y salió personalmente hacia Hispania con un ejército…”.

Al año siguiente, en el 27 a. C un nuevo general, Sexto Apuleyo dirigió el ataque contra las tribus de los Várdulos, Caristos y Vascones. Esta campaña permitió asegurar las comunicaciones entre Aquitania (Francia) y el norte ibérico, los ejércitos iban tomando posiciones y, sin llegar a invadir directamente a los pueblos situados más al norte, los rodeaba y les cortaba el paso hacia la meseta. Todos los territorios conquistados fueron incluidos en la provincia de la Tarraconensis.

En el año 26 a.C Augusto comenzó a impacientarse, decidió establecer su residencia en Tarraco (Tarragona) y tomó el mando directo de las operaciones. Los Astures y Cántabros tuvieron que prepararse para hacer frente a una guerra como nunca antes habían librado, Roma aparecía ante sus puertas como un ejército feroz que no se detenía ante nada, miles de hombres formaban filas que no tenían fin y que se perdían en el horizonte. Augusto sentía la responsabilidad inmediata de acabar con los rebeldes del norte, Roma llevaba 200 años luchando por conquistar la Península Ibérica y tenía ganas de acabar dicha tarea, además la interminable conquista de Hispania comenzaba a resultar incómoda y mal vista entre el senado romano ya que veía como los ciudadanos romanos que marchaban a Hispania para la grandeza de Roma raramente regresaban.

Augusto decidió posponer su campaña en Britania a fin de concentrar todas sus fuerzas en tierras astur – cántabras y dar por finalizada la conquista de Hispania. El César llegó a Segisama (Burgos) procedente de Tarraco (Tarragona) con cinco legiones que sumadas a las dos que ya tenía dispuestas en Lusitania daba un total de 75000 hombres dispuestos a morir por Roma. Estas legiones fueron I Augusta, II Augusta, IV Macedonica, V Alaude, VI Victrix, IX Hispaniensis, X Gemina y XX Valeria Victrix. A este ejército además se sumaban las tropas auxiliares que acompañaban a las legiones. Roma también contaba entre sus filas con los más notables ingenieros, los cuales se encargaban de analizar todo antes de una batalla para saber así qué armas eran las más adecuadas, cuál era el mejor paso y, si no lo había, por dónde podrían construirlo mediante puentes o caminos, cosa que hacían los propios soldados con asombrosa rapidez, en un solo día levantaban asombrosos campamentos y en pocos meses levantaban ciudades completas.

Los planes de Augusto Cesar consistían en realizar un ataque simultaneo que los norteños no pudieran frenar, para ello  Publio Carisio y sus dos legiones debían partir desde Lusitania y  ocupar la zona occidental de tierra astur, mientras el propio Augusto atacaría a los Cántabros en colaboración con Antistio, por último y de forma simultanea, la flota de Aquitania cubriría la retaguardia por mar. Se trataba de un movimiento triple donde si todo salía como estaba previsto conseguiría la victoria en poco tiempo, el senado romano tendría que reconocer su grandeza y podría continuar con la conquista de Britania.

planes augusto cesar guerras astur-cántabras

Floro, historiador romano del s.I d.C hace referencia al inicio de las Guerras Astur-Cántabras diciendo:

“Por el occidente estaba ya casi pacificada toda Hispania, fuera de la región pegada a los últimos peñascos del Pirineo que baña el océano por la parte de acá. Aquí se movían dos pueblos muy poderosos, los Cántabros y Astures. El espíritu de rebelión de los Cántabros fue el primero y el más indomable y tenaz ya que no contentos con defender su libertad intentaban también dominar a las tribus vecinas y molestaban con frecuentes razzias (escaramuzas) a los Vacceos, Tumorgos y Autrigones. Por ello, al saberse que estaban actuando con mayor actividad, Augusto dirigió por si mismo una expedición, sin confiarla a los otros. Llegó a Segisama donde levantó campamentos y desde allí con un ejército de tres columnas abarcando toda la Cantabria se lanzaba contra aquella gente feroz como si se tratase de una batida contra alimañas. Tampoco se dejó descansar la costa ya que la armada dispuesta castigaba las espaldas enemigas. El primer combate se trabó contra los Cántabros bajo los muros de Bergida. De allí enseguida huyeron al Mons Vindius…(Picos de Europa)”.

En la primavera del año 26 a. C Augusto partió contra los Cántabros, avanzó desde Segisama hacia el norte, siguió el Pisuerga y llegó al castro de Amaya, última resistencia antes de enfrentarse a la montaña, Amaya era un importante punto estratégico, desde este castro se podía controlar fácilmente los pasos a territorio cántabro, estaba situado sobre un macizo conocido como Peña Amaya, a 1377m sobre el nivel del mar, en la localidad de Amaya, en la frontera entre Burgos y Cantabria. Los romanos ganaron la batalla y el castro fue arrasado pero no fue abandonado, Augusto montó su campamento muy cerca del castro y lo mantuvo activo, poco a poco Amaya se fue romanizando y se mantuvo en años posteriores como una ciudad de referencia en la zona.

Las legiones romanas siguieron avanzando hasta llegar a Véllica (Castro de Monte Cildá,  Olleros de Pisuerga), aquí se desarrolló una gran batalla en el valle de Mave llevada a cabo por la legión IV de Macedonia. Los Cántabros erraron permitiendo que la contienda se desarrollara en un terreno amplio y abierto porque la superioridad numérica de Roma junto con su artillería y armas de asalto superaban por mucho a las tribus locales. Al combatir en el valle perdieron cualquier oportunidad de ganar la batalla, Roma salió sobradamente victoriosa y como es costumbre en casi todas las guerras (por no decir en todas) tras la victoria vienen los correspondientes saqueos, violaciones y recuento de nuevos esclavos. Los pocos que lograron sobrevivir huyeron y se refugiaron en el Mons Vindus (montes blancos de la Cordillera Cantábrica), según Floro marcharon para esta zona por que pensaban que “…antes llegarían allí las aguas que las ordes romanas”. Debido a lo complicado del terreno y al no poder presentar batalla en campo abierto la estrategia de Roma consistió en cercar el monte situando a sus ejércitos alrededor de éste. Se cuenta que, antes de verse sometidos, los rebeldes prefirieron morir de hambre o simplemente quitarse la vida cuando ya no resistieron más el sitiado. Roma ganó la batalla de una manera poco honorable para un guerrero aunque no por ello menos favorecedora, no venció luchando si no esperando a que el sitiado hiciera efecto, se cortó el paso de suministros por lo que los cántabros no podían abastecerse. Cuando nadie quedaba ya vivo en el núcleo de resistencia los romanos encontraron una imagen desoladora, decenas de cadáveres les esperaban y nadie con el que enfrentarse en combate directo.

Dion Cassio deja escrito:

“ Los Cántabros no quisieron rendirse, confiando en la montaña, no se atrevieron a venir a manos romanas, por ser inferiores en número y reducirse la mayor parte de sus armas a flechas; sucediendo también que a cualquier parte que Augusto enviaba a sus soldados, los Cántabros variaban sus movimientos desde las alturas, que tenían ocupadas, con estrategias de varias emboscadas. Llegó el emperador a melancolizarse tanto por estas dificultades, trabajo y pérdida de su ejército que se retiró a Tarraco…”

Lucio Floro, por su parte dice:

“ … dispuso el Emperador atacar a los Cántabros por mar, enviando allá la escuadra y desembarcando sus tropas en los puertos para combatir al enemigo por el frente y por la espalda. Los Cántabros viéndose atacados por todas partes y que el emperador se había retirado de la frontera, resolvieron buscar al enemigo que les venia por delante y le presentaron batalla en Vellica, pero aunque el corazón era invencible, los Cántabros perdieron la batalla y se retiraron al Mons Vindus que creían inaccesible para los Romanos”.

Con esta nueva conquista quedaban abiertos los pasos de montaña, pero los Picos de la cordillera son traicioneros y conducir a un gran ejército por ellos es peligroso y arriesgado, el invierno llegaría pronto y la nieve pronto cubriría los caminos, durante las estaciones frías llovía o nevaba la mayor parte del tiempo y era frecuente la niebla y las temperaturas por debajo de los 0º. Augusto tenía prisa, no podía permitirse esperar a que pasara el invierno y mucho menos que el frío y el mal tiempo les pillara intentando cruzar la montaña ya que estarían condenados a una muerte casi segura. Era necesario alcanzar el castro de Aracillum (actual Aradillos, cerca de Reinosa, Cantabria)  y superar la cordillera antes de la estación fría les impidiera hacerlo.

Este mismo año (26 a.C) se produce el sitiado del castro de Aracillum al mando de Cayo Antistio Vetus. Este general ordenó construir tres campamentos alrededor del castro, entre todos englobaban a cinco legiones, los soldados romanos además construyeron una empalizada de más de 20km alrededor del castro con trincheras que dificultaban aún más el acceso. Los habitantes que resistían en Aracillum se encontraron de repente encerrados en su propio castro, no podían salir puesto que la empalizada romana les cortaba el paso y si no podían salir tampoco nadie podía entrar, los alimentos pronto comenzaron a escasear y la gente empezó a morir de hambre, los que no soportaron hasta ese punto de inanición decidieron suicidarse y para cuando Roma entró al castro este parecía un lugar fantasmal, una ciudad de muertos, pues fue lo único que encontraron, no había grandes riquezas, no quedaban mujeres, no había supervivientes a los que esclavizar, Roma venció pero no obtuvo por ello recompensa, sólo un castro de piedras con cuerpos muertos allá a donde se mirase.

Orosio continua la historia narrando:

“… pero estos fueron sitiados por hambre y casi todos perecieron. Resistiéndose con gran fuerza el lugar y fortaleza de Aracillum aunque Roma la venció y asoló….”

La costumbre de los norteños de suicidarse antes que someterse estaba convirtiéndose en un hábito nada beneficioso, ni para la moral de los soldados, ni para la economía romana, este hecho no gustaba entre las filas, después de una batalla siempre había un botín y a falta de riquezas podrían encontrar hombres y mujeres a los que usar a su antojo pero, en el norte de Hispania esto no estaba sucediendo, a juicio de las legiones los soldados no obtenían nada por su esfuerzo y esto podía traer problemas, el descontento entre los soldados no era nada bueno. Muy cerca de Aracillum, tiempo después se erigirá una de las ciudades romanas más importantes del norte peninsular, Juliobriga.

Augusto estaba contento, habían logrado atravesar la cordillera y parecía que tenía el camino despejado para poder llegar a la costa cántabra. Siguiendo el plan llegó a Castro Urdiales, situado en el límite más oriental del territorio cántabro, era un castro costero que limitaba con la actual Vizcaya y se situaba a 75km de la actual Santander, sin duda un importante punto estratégico puesto que, si obtenían una nueva victoria podrían acceder a tierra astur y a tierras vascas por la costa. Augusto obtuvo la victoria con el apoyo de la flota de Aquitania. El castro quedó rodeado por todos sus flancos, Roma lo tenía bastante fácil y los Cántabros fueron vencidos. Con esta nueva conquista la puerta oriental hacia los astures estaba por primera vez abierta. Augusto debió de pensar que lo más difícil ya estaba hecho aunque aún le quedarían muchas batallas y muchos problemas que afrontar. Cerca de Castro Urdiales se construyó la ciudad de Flaviobriga, que junto con su hermana Juliobriga supusieron dos grandes ciudades romanas y centros de poder en el territorio cántabro durante los años posteriores.

El personaje más conocido entre las tribus astur – cántabras que compartían la zona de Picos de Europa era Corocotta, un líder famoso por la resistencia que presentó contra Roma, las crónicas cuentan que Augusto puso el precio de 200.000 sestercios por su cabeza y Corocotta, ni corto ni perezoso, fue hasta el campamento romano para reclamar la recompensa por sí mismo. Se dice que Augusto quedó tan sorprendido por su osadía que no solo le dejó marchar con vida si no que también le dio la recompensa prometida. Otro personaje renombrado por Dion Cassio es Laro, otro caudillo cántabro del que dice:

“El cántabro Laro, quien aun desprovisto de dardos, seguía siendo temible por la naturaleza de sus miembros y por su gran corpulencia”.

Silio Itálico añade:

“Este Cántabro que, incluso sin sus armas, podia inspirar el terror por su gigantesca estatura, tenia por nombre Larus. Según la costumbre de su gens, luchaba salvajemente con un hacha en la mano. Por más que viese en torno de sí hundirse las filas deshechas y desaparecer la joven tropa de su gens, el sólo cubría los puestos de los que caian muertos. Si el enemigo se presentaba de frente, disfrutaba golpeándole con rabia de frente; si el ataque se producia por su parte izquierda, volvia su arma y golpeaba de revés. Pero cuando un adversario ardiente y seguro de su victoria le atacaba por la espalda el, sin intimidarse, sabia lanzar su bipennis hacia atrás: ninguna aproximación era sin peligro con el. Pero Scipio, hermano del invencible jefe, le lanzó su pica con potencia, cortándole el penacho que remataba su casco de cuero, pues la punta, lanzada demasiado alta, pasó y fue desviada lejos con un golpe vertical de hacha. Pero el joven, más enfurecido por este violento ataque, se abalanzó y, con un grito tremendo, batió su bipennis de bárbaro. Se estremecieron las filas y en el aire resonó el umbo del escudo golpeado por todo el peso del arma. Y el castigo llegó: pues cuando retiraba su mano, después de haber golpeado, la cercenó de un golpe un tajazo de espada, cayendo inerte con el arma querida.Cuando estos desgraciados vieron desplomarse a su defensor, de inmediato produjeron huida general en sus filas y desbandada a través de los campos…”.

Mientras Augusto hacía frente a los Cántabros ordenó que una parte de su ejercito acudiera al oeste peninsular con el fin de unirse a las tropas de Plubio Carisio. Carisio era gobernador de Lusitania y fue el encargado de proteger las minas auríferas del noroeste peninsular. En cumplimiento de las ordenes recibidas recorrió las tierras del Sil y estableció una guarnición a la que llamaría Asturica y que sería la principal responsable de hacer frente a las tribus rebeldes de los Astures y tomar de una vez por todas el territorio.

Las guerras astur-cántabras, campañas del 29 - 25 a.C

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En el año 25 a.C los Astures realizan uno de los pocos consejos tribales que se conocen en esta época, todos o al menos la gran mayoría de los clanes, se reunieron para valorar la situación en la que se encontraban. Roma llamaba a sus puertas y no lo hacía de manera amistosa, los Cántabros habían sido arrasados y lo mismo había sucedido con los Lusitanos o con sus hermanos del sur, pactar con Roma no servía de nada ya que exigían sometimiento y el orgullo y tradiciones de los Astures no concebían tal cosa, estaban en su tierra y no eran ellos lo que osaban ir por ahí invadiendo pueblos. No sabremos nunca lo que en esa reunión se habló pero si podemos intuir la decisión más importante que se tomó, establecer una alianza de tribus astures para poder hacer frente al Imperio y trazar un plan de acción que impidiera que Roma cruzara la cordillera.

Con la retirada de las primeras nieves cientos de astures descendieron de los montes decididos a atacar al unisono las tres columnas de campamentos de invierno de los romanos, a sabiendas de que Roma solía usar los meses fríos para que sus legiones descansaran y que durante este tiempo no solían presentar batalla, entre otros motivos por que los pasos de montaña aún estaban cerrados para un ejército tan numeroso y pesado. La campaña astur hubiera sido un éxito si no llega a ser porque los Astures fueron traicionados por una de sus propias tribus, los Brigaecini que habitaban en Brigaecium (actual Benavente), estos avisaron a Carisio de los planes que se estaban llevando a cabo; el general rápidamente partió de su residencia en Ocelo Durii (Zamora) hacia Brigaecium.

Fue un verdadero golpe de suerte para Roma porque los norteños estaban ganando la partida, el ataque no permitió que los campamentos se organizasen y los Astures por primera vez parecían superiores a los sorprendidos romanos. Pese a lo favorable la situación fue muy diferente en el caso de los Astures que estaban apostados en Brigaecium, Carisio los sorprendió atacándoles por el flanco y la retaguardia y les obligó a emprender la retirada causando duras bajas en las filas astures. Los que lograron sobrevivir pudieron llegar a Lancia donde encontraron refugio, según los historiadores antiguos una de las ciudades más poderosas e importantes entre los astures, famosos por crear grandes lanzas que dan honor a su nombre y por poseer una gran muralla. Lancia actualmente se localiza cerca de Villasabariego, en León, se trata de un importante complejo arqueológico que aún se encuentra en excavación y que ha aportado un número importante de piezas astures y romanas además de una estela funeraria que dice:

        estela romana de lancia

“A los Dioses Manes Flavio Festo procuró que se erigiera

A su piadosisimo y deseadisimo Flavio Sabino, ciudadano de

La ciudad de Lancia, que vivió aquí 32 años, 1mes y 14 días”

Si los Astures creyeron estar a salvo de Carisio se equivocaron, Roma no iba a permitir que su osadía pasara de largo y mucho menos cuando ahora eran los Astures los que huían,  los persiguió hasta Lancia y atacó la ciudad justificándo la ofensiva con el ataque que los campamentos romanos de invierno habían sufrido a manos de los astures. En realidad este era el pretexto perfecto para seguir tomando ciudades y acercándose cada vez más a la costa asturiana, aún no habían logrado penetrar en la cordillera astur pero, si conseguía tomar esta nueva urbe se le abría una de las mejores vías a través de los puertos de montaña o al menos la más directa.

Lancia hizo frente a Roma sin éxito, aunque los texto antiguos destacan que el general permitió que la ciudad conservara su grandiosidad es difícil pensar que no fuera pasto de las llamas. Tras unas victorias a base de sitiados la conquista de Lancia suponía un incremento de la moral de los soldados que por fin conseguían una ciudad con productos y ciudadanos de los que abastecerse, por ello es más fácil creer que los soldados arrasaron, saquearon y tomaron la ciudad. Esta victoria traía consigo algo poco habitual entre los castros astures, un buen botín y a Carisio ésto le llegaba en el momento justo ya que sus planes de futuro nada tenían que ver con quedarse en las tierras del norte.

Sobre las batallas de Brigaecium y de Lancia hay bastantes referencias en los textos antiguos, en todos ellos se aprecia la tendencia de engrandecer al Imperio pero nos permite hacernos una idea del transcurso de la contienda.

“…Durante esta misma época, los astures, formando una enorme columna, habían descendido de sus nevadas montañas; su ataque no se lanzaría a la ligera, al menos para los bárbaros, sino que después de haberse establecido su campamento en el río Astura (Esla) y dividió sus fuerzas en tres grupos distintos, se disponían a atacar a un mismo tiempo los tres campamentos romanos.

La lucha contra enemigos tan valerosos, cuya llegada había sido rápida y bien concertada, se habría desarrollado de forma dudosa y sangrienta en el caso de que los Brigaecinos no les hubieran traicionado y enviado a Carisio un aviso; supuso para nosotros una victoria el haber cumplido sus proyectos, sin poder evitar, por tanto, una lucha sangrienta.

El resto del ejército en retirada, fue acogido en la ciudad de Lancia, muy fortificada, donde la disposición de este lugar hizo la lucha tan encarnizada que después de la toma de la ciudad, los soldados reclamaban antorchas para incendiarla y su general a duras penas pudo salvarla, asegurándose que la ciudad recibiría mejor la victoria romana si estaba intacta que si era incendiada.”

Dión Cassio, cónsul en el s.III d.C (año 229) escribe:

“… A causa de estos esfuerzos y preocupaciones Augusto se sintió enfermo y se retiró a Tarraco, con el objeto de recuperarse. Cayo Antistio continuó la lucha contra ellos y los reprimió por completo, no porque fuera mejor general que Augusto sino porque, al ser menos temido por los bárbaros, los norteños salieron al mismo tiempo al encuentro de los romanos y fueron derrotados.

De esta forma pudo tomar algunos de sus lugares y posteriormente Tito (sic) Carisio conquistó Lancia, la mayor aldea de los Astures, que había sido abandonada y sometió muchas otras”

Orosio deja escrito:

“…Por su parte los Astures, levantando su campamento junto al río Astura, habrían abatido a los romanos si no hubieran sido traicionados y descubiertos, dispuestos a lanzarse de improvisto contra tres legados que estaban establecidos con sus respectivas legiones en tres campamentos distintos… fueron descubiertos por la traición de los suyos.

Con posterioridad, cogidos de improvisto, serían derrotados por Carisio, aunque con pérdidas no pequeñas para los romanos, una parte de ellos, que logró escapar de la matanza se refugió en Lancia. Rodeada la ciudad y dispuestos los soldados a entregarla a las llamas, el general Carisio solicitó a los suyos que desistieran del incendio y obligó a los bárbaros a entregarse por propia voluntad…”

Con Lacia tomada  se consideró conquistado el territorio de los Astures Cismontanos (renombrados como augustanos) y creyeron los romanos que se podrían tomar un descanso. Carisio decidió partir hacia el sur con la intención de emplear su parte del botín en fundar una nueva capital, la llamaría Emérita Augusta y sería  su lugar de retiro, pero nada más emprender su viaje tuvo que regresar pues le llegó mensaje urgente de que miles de hombres y mujeres estaba descendiendo nuevamente de las montañas y habían atacado tres campamentos romanos en el río Ástura (Esla), las guerras astur- cántabras aún no habían finalizado. El general se irritó mucho, los astures no solo le estaban retando si no que además acababan de hacer pedazos todos los planes que tenía en la fundación de la nueva ciudad de Emérita.

Continuara………

ver Las guerras astur-cántabras Parte II

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Los Dioses Astures y las creencias religiosas

Dioses Astures, Druidas y Rituales en la época castreña

Las creencias religiosas en la edad de hierro asturiana

Las creencias religiosas y los dioses astures conforman un mundo complejo, las interpretaciones actuales no dejan de ser hipótesis basadas en los datos obtenidos de los escritos romanos, en tradiciones celtas que muestran cierta similitud y en restos que aún pueden apreciarse en la cultura tradicional de Asturias. Dentro de este sistema religioso hay que diferenciar dos grandes grupos, por un lado está el mundo funerario y por otro el resto de rituales de la vida cotidiana, es decir dioses astures, druidas y otras figuras mágicas.

Uno de los aspectos más llamativos de la época castreña es la total ausencia de restos funerarios, tal es que llegó a decirse que los astures vivían pero que no morían. La falta de restos se justificaba con teorías basadas en que los astures usaban la incineración como ritual funerario pero la ausencia de restos crematorios, de campos de urnas con cenizas o de zonas específicas para tales ceremonias sigue intrigando a los investigadores. Lo único que demuestra la muerte de los astures son los restos de estelas funerarias, sin embargo no poseen restos humanos asociados, estas aparecen a partir del s.I y muchas de ellas poseen inscripciones en latín, por lo tanto ya poseen una clara influencia romana y no pueden considerarse propiamente astures. El único resto que he encontrado expuesto es un maxilar superior que puede verse en el museo arqueológico de la Campa Torres de Gijón.

Restos humanos durante la edad de hierro de Asturias

En los rituales de la vida cotidiana, lo que si parece estar claro es que todo giraba alrededor de los elementos de la naturaleza, los árboles, bosques, ríos y montañas eran considerados muchas veces como lugares sagrados y los dioses eran fuerzas naturales a los que se les ponía nombre. En el libro La España Sagrada se hace referencia a restos de inscripciones en estelas que podrían referirse a posibles dioses, un ejemplo es la encontrada en Tineo, donde aparece el nombre de Evedutonio Barciaeco, “Bracia” era una palabra prerromana usada para para indicar un terreno fértil y húmedo, con buena vegetación, esto llevó a plantear la hipótesis de un posible Dios de la Bracia o de la fertilidad de la tierra. Otra estela se encontró en Ujo con el nombre de Nimmedo Seddiago, la palabra “nimmedo” era usada para indicar un lugar sagrado, posiblemente un bosque.

Como se puede observar tales escritos son ya de época romana y es difícil saber el grado de exactitud con la realidad de la época. Los romanos llegaron a tachar a los astures de ateos, quizás por la ausencia de representación de las figuras de sus dioses mediante relieves, grabados, pinturas etc. Estrabón dice que solo rendían culto a una única divinidad sin nombre en las noche de plenilunio. Actualmente se cree que el panteón astur estaba formado por múltiples dioses que se reflejaban en la naturaleza. Algunos de los dioses astures más conocidos o nombrados son:

Deva era Diosa suprema, estaba relacionada con la tierra y la fertilidad, se le dedicaban oraciones en la lengua antigua, en ocasiones se la honraba tirando un puñado de cereal al suelo o al fuego. Esta diosa de la tierra aun se recuerda en el nombre de lugares como El monte Deva, el río Deva o el concejo de Ribadeva.

La divinidad masculina más importante era Lug, dios supremo que poseía su propia festividad, era un día en el que celebraban Las bodas del Dios Lug, ceremonia que posiblemente se aprovechaba para realizar uniones matrimoniales y que tenían lugar durante el verano. Este dios puede recordarse en nombre de lugares como Lugones, Lugo de Llanera, Llugas. La procedencia de Lug sigue siendo desconocida, algunos autores dicen que era un dios que procedía de los Ligures, otros dicen que proviene de la palabra Lucus, que quiere decir bosque sagrado y, los romanos por su parte asemejaron este dios a Mercurio (dios mensajero del panteón romano).

La figura de Belenos se asocia a la luz, el sol y el fuego, se le honraba para que conservara el fuego del hogar con una fiesta característica de los pueblos agrícolas y pastoriles al inicio de la época de siembra y del ascenso del ganado a los puertos de montaña. Los romanos asemejaron esta figura con el dios Apolo y, actualmente se le recuerda en lugares como Beleño, Belén de Ponga o Beloño de Gijón entre otro.

Candamo o Cernunos eran el mismo dios pero nombrado de manera diferente, es el dios de la caza, de la vegetación, de los animales, de lugares fronterizos y de los bosques, se le recuerda en el nombre dado a lugares como Candamo, Candamín, Candás etc. Este dios evolucionó en la mitología asturiana adoptando el nombre de Busgosu, guardián del bosque.

El Dios Aramo es el que protege las encrucijadas de caminos, se le recuerda en el monte Aramo donde hay una importante necrópolis dolménica y por lo tanto ya era un lugar sagrado antes de la época castreña.

Segono era una culebra con cabeza de castrón, nombre parecido a la localidad de Següenco en Cangues de Onis, el oriente de Asturias posee múltiples leyendas de cuélebres (serpientes aladas) que podrían tener su origen en este dios antiguo. Este personaje pudo evolucionar en el actual cuélebre de la mitología asturiana. Cerca del mirador de Següencu está el pueblo de Onao, no hace mucho una de las mujeres más mayores del pueblo me contaba una historia sobre un cuélebre que, cuando salía de la cueva, cubría los cuatro picos del valle ensombreciendo el día.

Vindonius el blanco era otra figura poderosa, la propia cordillera cantábrica era conocida como el Mons Vindius, siempre blanca con sus nieves perpetuas.

dioses astures - Mons Vindius - Picos de Europa

Picos de Europa, vistas desde Onao (Cangas de Onís)

Taranis, Taranos o Teleno (Toleno o Tilleno) es el dios del trueno, de las tormentas y de la fuerza. Los romanos lo asemejaban con Hércules y dio nombre a localidades como Teleña en Cangas de Onís, Teleno en Riosa o Taraña en Siero.

Tutatis es un dios de descendencia gala que los romanos identificaban con Marte, era el dios de la guerra y protector en la batalla junto con Cosu, protector a su vez del castro y que dio nombre a localidades como Caso y Caxous en Valdés o a Campocasu.

Hay muchos otros dioses de los que se tienen menos referencias como Epona Diosa de los equinos, Brixit Diosa sanadora, de las artes y del hogar, Navia ninfa del agua, Glan Diosa de la pureza etc. Pese a la gran cantidad de dioses que conforman el panteón astur es difícil identificar cuales son propiamente indígenas y cuales fueron adoptados de otras culturas, tampoco se sabe si todos fueron adorados o si cada tribu poseía su propia manera de denominar a las diferentes divinidades.

Ya hemos mencionado anteriormente la importancia del bosque como lugar sagrado de reunión pero, de forma individual, cada árbol representaba un valor concreto.

El Roble Carbayo, especie autóctona, es símbolo de realeza, guardián de la justicia, cuando se juraba se hacía ante un carbayo, era un árbol predilecto para los druidas como se menciona en la cita de Plinio el Viejo:

…nada tienen más sagrado que el muérdago y el carbayo. Eligen los bosques de estos árboles para hacer sus ritos, que no hacen si los árboles no tienen hojas… tras preparar sus sacrificios y el banquete bajo los árboles, traen dos terneros blancos sin cuernos. Con su túnica blanca un druida sube por un árbol para cortar muérdago con su hoz de oro, otros lo reciben. Después matan a los terneros en sacrificio y piden la recompensa posterior a sus dioses…

dioses astures - roble sagrado - Bermiego

Carbayo centenario de Bermiego, Asturias.

dioses astures - roble sagrado de Tineo

Carbayo centenario de Tineo, Asturias.

Actualmente el carbayo es el símbolo de Oviedo y a sus habitantes se les conoce como carbayones, una leyenda cuenta que, una vez, una mujer vestida de negro se acercó y abrazó el Carbayón de Oviedo, de repente comenzó a tener convulsiones, cayó al suelo y desapareció.

Otro árbol de gran importancia para los astures era el tejo, símbolo de oscuridad y penumbra, era un árbol relacionado con la muerte. Su sabia venenosa era usada para untar las puntas de flecha y herir mortalmente al enemigo, también era usado para suicidarse en la batalla como último recurso, los astures creían que era mejor estar muerto que vivir esclavizado o sometido.

dioses astures -árbol sagrado, tejo de Bermiego

Tejo Centenario de Bermiego, Asturias.

Los animales también poseían su propia simbología, la lechuza o curuxa anunciaba la muerte de un enfermo cuando rondaba cerca, el cuervo era considerado pájaro de mal agüero, el jabalí representaba la fuerza, los caballos eran usados para sacrificios, siendo los blancos los mas valorados por su escasez, los salmones eran símbolo de sabiduría… Sin embargo muchas de estas creencias han llegado a nosotros a través de la tradición popular siendo difícil concretar cuando aparecieron y a qué rituales podrían ir asociados.

Como en todo sistema religioso existía una simbología a base de signos o figuras de protección. En el castro de Noega (Campa Torres de Gijón) se encontraron amuletos fálicos que se relacionan con la fertilidad, por lo visto llevar este colgante o situar el amuleto en un lugar adecuado propiciaba la procreación.

dioses astures y amuletos sagrados en la edad de hierro 

dioses astures y amuletos de la edad de hierro asturiana

La representación de figuras humanizadas durante la época castreña sigue estando asociada al mundo religioso,  algunos ejemplos son la estela funeraria del Antropomorfo de Aro o la cabeza del Castro de San Chuis.

creencias de los astures - antropomorfo de Aro

Cabeza del castro de San Chuis - dioses astures

Era común entre las estelas vadinienses del s.I – III del oriente de Asturias la representación de caballos o ciervos, elementos vegetales y círculos concéntricos a modo de discos solares. Estos elementos suelen asociarse a elementos de guía y  protección ante el mundo de los muertos.  Un ejemplo es la estela de Septimio Silo encontrada en San Juan de Beleño (Ponga).

dioses astures y creencias religiosas - estela funerario Septimio Silo

Dice: Monumento a los dioses manes. Elio se lo dedica a su hermano Septimio Silo, muerto a los 35 años. Que la tierra te sea leve (en el cuerpo del caballo, a Lucio Septimio Silo que te valla bien).

Generalmente cuando se habla de símbolos astures a la mayoría se nos vienen a la cabeza elementos célticos como triskeles, flores de agua y símbolos lunares o solares. El triskel es un símbolo tradicional en toda la Cordillera Cantábrica y según dicen significa la unión entre pasado, presente y futuro, era usado como símbolo de protección. Las flores de agua están asociadas a la luz y a la abundancia, eran un símbolo de prosperidad. Esta simbología siguió usándose durante todas las etapas posteriores y aún hoy pueden verse triskeles, flores de agua y caballos tallados en los horreos asturianos y en alguna que otra iglesia prerrománica y medieval.

dioses astures y creencias religiosas - simbolo celta flor de agua

Iglesia de Abamia, flor de agua grabada en una de las ventanas

El sistema religioso de los astures posee una fuerte influencia céltica y parece estar marcado por los solsticios (21 de diciembre y 21 junio) y equinoceos (21 septiembre y 21 de marzo), los eclipses, las fases lunares y el paso de las estaciones como motivos clave para la celebración de rituales y festejos. Está aceptado que el calendario astur seguiría la misma línea que el Coligny celta (rueda del año), se trata de un calendario lunar que dividía el año en dos grandes mitades, una de luz y otra de oscuridad. El año se componía de 13 ciclos lunares, siendo cada ciclo de 28 días. Cada 5 años se completaba un lustro.

Durante el año había múltiples celebraciones y rituales donde participaba todo el castro y en los que la música y la danza poseían un papel importante. También se ha constatado la existencia de recintos termales y grandes piscinas prerromanas, destinadas posiblemente tanto a la higiene personal como a rituales relacionados con el agua y la purificación, ejemplo de este tipo de recintos puede verse en el casto de Coaña.

Todo el sistema religioso debía estar dirigido por la figura del Druida o Augur, era el guía espiritual y una de las personas más importantes del castro junto con la figura de la curandera o sacerdotisa, que podría ser o no la misma persona. Está aceptado que los augures conformarían una clase social aparte, respetada y temida, eran personas que conocían el uso medicinal de las plantas, sus propiedades alucinógenas, el funcionamiento de las estaciones, conocían el movimiento de las estrellas…, eran los científicos de la época y usaban todo ese conocimiento para predecir acciones o hechos futuros y para comunicarse con un mundo al que solo ellos tenían acceso.

Se sabe que en épocas concretas del año de realizaban grandes migraciones druídicas donde todos los druidas de los diferentes pueblos europeos se desplazaban a un lugar acordado en secreto para realizar sus reuniones mágicas, uno de estos lugares era Neuvyeu – Suillas en Francia, donde actualmente se levanta la catedral de Chartes. El clan druídico conformaba en realidad una gran escuela de filósofos y científicos que, en esta época, eran considerados grandes magos con poderes inalcanzables para el resto de la población. Cada druida elegía a un acolito al que transmitiría todo su conocimiento, siempre de forma oral y a través de la experiencia, la formación como druida duraba, al menos, 20 años.

A partir de la llegada del Imperio romano los clanes druídicos sufren dos períodos, antes y después de la llegada del cristianismo como religión oficial de Roma. Hasta el s.V d. C los romanos eran politeístas, poseían un gran panteón de dioses, semidioses, héroes y otras figuras mitológicas. Durante este período tenían la creencia de que si vencían a un enemigo era porque los dioses de ese pueblo habían preferido apoyar a Roma antes que a su propia gente, además parece que había un cierto respeto o temor hacía la figura de los sacerdotes, en general se procuraba obtener sus favores antes de darles muerte. A partir del S.V Roma declara el cristianismo como religión oficial y los nuevos sacerdotes declaran a los clanes druídicos herejes, peligrosos, conocedores de la magia oscura, eran brujas y hechiceros, se les atribuyeron múltiples adjetivos que los desprestigiaban, fueron perseguidos y quemados en hogueras, con ello la sociedad perdió gran parte del conocimiento que durante cientos de miles de años se había ido transmitiendo.

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Industria de los Astures

La industria de los astures en la edad de hierro

 Minería y metalurgia en la edad de hierro

En plena Edad de Hierro la minería es una actividad en auge y muy especializada, son muchos los minerales que se extraen, hierro, cobre, plata, oro, mercurio, azabache, carbón, zinc, cinabrio, estaño…. la riqueza mineral de Asturias es un hecho que ha permanecido presente a lo largo del tiempo. Las explotaciones mineras de los astures quedan nuevamente reflejadas en los escritos antiguos:

… natura regionis cerca se omnis aurifera, miniigue, chryscollae aliorum colorum ferax…Auri vicena millia pondo ad hunc modum annis singulis Asturiam, atque Gallaeci cum, Lusitaniam praestare, quidan prodiderunt; ita tu plurimum Asturia gigant, neque in alia parte terrarum lot saeculis haec fertilitas..

La región es natural rica en oro pero también abundan otros como la criscolla (Carbonato de cobre, es un mineral de color verde), el hierro…
Veinte mil kilos de oro da Asturias con Galicia y Lusitania todos los años, la mayor parte esta en Asturias que durante tantos siglos es fértil…
Plinio el Viejo

Hay que tener en cuenta que Roma siempre pensó que en Asturias había mucho mas oro que el que encontró finalmente, por otro lado los historiadores romanos siempre tendían a engrandecer el poder del Imperio exagerando sus conquistas, por tanto, en ésta referencia de Plinio se exagera enormemente la producción aurífera de los astures, en realidad la región de Asturias tan solo posee oro en las cuencas occidentales de los ríos Nalón, Narcea y Navia. Esto no quiere decir que los astures no realizaran una gran labor minera, algunas minas se explotaban antes de la llegada de Roma, ejemplo de ello son las del Aramo en Rioseco, El Milagro de Onís, Mina Consuelo, El Ceñal, Cabo Blanco… entre muchas otras. Algunos hornos dedicados a fundir el hierro se localizaron en Tineo, Cangas de Narcea o Boal.

Las herramientas de los mineros astures eran el hacha, el mazo, el pico y la punterola (barra de hierro con un ojo en un extremo por el que se mete un mango que se golpea con una maza para poder picar la pared con más finura).

industria de los astures, hachas mineras

En pleno descubrimiento y evolución de la minería, se presupone que era una actividad realizada por cualquiera que mostrara interés o habilidad, posiblemente no se diferenciaría por sexo o edad, al contrario, es muy posible que niños y mujeres astures participaran activamente tanto en la creación de galerías como pozos, una ventaja que presentaban ante los hombres fornidos era que, debido a su menor tamaño corporal, podrían introducirse mejor por los sitios estrechos.

Cuando el mineral se encontraba en la roca aparecía en forma de filones o de manera dispersa por la roca madre. Cuando se encontraba en la ribera de los ríos era consecuencia de la erosión que el agua ocasionaba en el subsuelo, en este caso aparecía en forma de pepitas de diferentes tamaños.

Los Astures realizaban varios modos de extracción, una minería bajo tierra basada en galerías y pozos verticales, y una minería en la orilla de los ríos, mediante la técnica del bateo.

Las galerías y cámaras subterráneas eran realizados por picadores que abrían los túneles hacia el interior de la montaña, para evitar derrumbamientos se reforzaba con mampostería y se iban sellando las cámaras no productivas con los escombros que se sacaban del resto de sectores. Una vez construida la galería y localizado el mineral se extraía con un procedimiento bastante peligroso, primero se incrustaban unas cuñas de madera en la roca, después se prendían para que la piedra se calentara al fuego, por último era enfriada rápidamente con agua para que resquebrajara. Con este método podían obtener grandes trozos de la beta que se transportaban al exterior en canastos, claro está que romper la roca siempre conllevaba el riesgo de que la galería se derrumbara.

La forma más conocida de extracción es el bateo a la orilla del río, el agua del río arrastra consigo minerales y otros elementos de la tierra por la que pasa, en el occidente astur aún hoy puede obtenerse pepitas de oro mediante el bateo. Esta técnica consistía en recoger arena del fondo del río con un plato, se removía con movimientos circulares de forma que las pepitas de oro, al pesar más, quedaban en el fondo de plato.

Algunos investigadores sostienen que pudo haberse dado una minería basada en la creación de pozos verticales, es una teoría no confirmada que cobró fuerza tras aparecer en Madrid una serie de pozos verticales de sílex de 20m de profundidad de época Neolítica. En el caso de Asturias podrían localizarse en Boinás (Belmonte de Miranda), donde se encontraron una serie de restos a unos 13 – 50m de profundidad.

En el occidente los astures extraían plata y oro, los dos minerales más codiciados por los romanos y que supusieron la excusa perfecta para la invasión del territorio, la minería del oro en época romana fue tan importante que se crearon cargos específicos como los Procuratores metallorum encargados de las zonas mineras o el Procurator auriarum, encargado específico de la minería del oro para los territorios astures y galaicos.

El cinabrio se extraía en la zona central de Asturias (concejo de Aller), era un mineral a partir del cual se obtenía el mercurio y también fue codiciado por los romanos ya que se usaba para purificar el oro, sin embargo su extracción es altamente tóxica y seguramente llevaría asociada unas cuantas enfermedades.

Es imposible hablar de la minería del oro sin mencionar la presencia del Imperio Romano debido a la enorme cantidad de tierra que removieron a partir del s.I d. C, los romanos usaban técnicas diferentes, más abrasivas y mucho más productivas. Aparece la minería a cielo abierto, en este caso se iba comiendo terreno a la montaña de fuera hacia dentro. Las trincheras y galerías bajo tierra eran mucho más peligrosas puesto que la tierra con el mineral se extraía de dentro hacia afuera, una de las técnicas más nombradas que tenían los romanos para extraer el mineral del interior de la montaña era la Ruina Montium, consistía en inundar las galerías abriendo unos depósitos de agua que se construían en la parte alta de la mina, al liberar todo el agua de golpe la presión rompía la roca y el agua arrastraba el mineral al exterior. Para separar el mineral de los sedimentos utilizaban las terrazas fluviales, eran escalinatas hechas en la ladera de la montaña sobre las que se arrojaban los sedimentos junto con litros y litros de agua, como el mineral pesaba más que el resto de elementos quedaba depositado en los escalones

La minería romana usaba esclavos como mano de obra, normalmente astures capturados en las batallas e incursiones. Ser destinado a las minas era uno de los mayores castigos, cuanto más se introducía un minero en la montaña menos posibilidades tenía de volver a ver el sol, en ocasiones se hacía prácticamente imposible volver al exterior y fueron muchos los que pasaron días, meses o años enteros bajo tierra. Estas personas extraían el mineral metidos en un permanente fangal helado, caminando por aguas subterráneas, iluminándose con una simple antorcha, durmiendo y haciendo sus necesidades dentro de la mina, comiendo cuando el romano al cargo consideraba el favor de llevarles alimentos, cosa que no ocurría todos los días, sobre todo si ya estaban a bastante profundidad, a todo esto hay que sumarle las enfermedades que se derivan por la malnutrición, la falta de higiene, las heridas sin curar, la continua inhalación de polvo, la falta de oxígeno y luz y los cadáveres que se abandonaban por las galerías. Si  algún astur conseguía sobrevivir y llegar a viejo, una vez que el esclavo dejaba de ser productivo, era enviado a las zonas de lavado, criba, bateo, construcciones de canales o drenajes, pero nunca abandonaría la mina.

Se calcula que, con las técnicas astures, por cada tonelada de tierra se podían extraer cinco gramos de oro. Roma, con su forma de minería, podía remover más toneladas en menos tiempo y, teniendo en cuenta que el trabajo estaba realizado por esclavos, las ganancias eran del 100%. El Imperio romano removió en Asturias 600 millones de metros cúbicos de tierra, según Santos Yanguas “la mayor actividad minera de la historia antigua”. Sin embargo nada de esto favoreció a los astures porque que la política romana era clara, extraer todo el mineral posible y enviarlo directamente por mar y tierra a la capital del Imperio.

De la minería se obtuvo la metalurgia, es decir, la trasformación del mineral en metal. Las fundiciones metalurgicas usaron principalmente dos tipos de horno, el de cubeta y el de chimenea, ambos de pequeño tamaño, con una solera excavada en suelo que no pasaría de los 50cm de diámetro, sus diferencias radican en su altura y anchura. Como excepción se localizaron hornos con sangrado de escoria. También destacan las cubetas destinadas a la creación de lingotes de bronce mediante vasijas – horno o vasijas de reducción, actividad que se complementaba con el uso de toberas por las que se extraía la escoria (restos no útiles del mineral). En el castro de Mohías se encontraron restos de una posible fragua pero en este caso sería ya de época romana, Mohías es uno de los castros construidos por los propios romanos y vinculado a la red de caminos que comunicaban las minas del occidente con los puertos costeros.

En Asturias, el uso de hierro se va incrementando a partir del s.IV a. C, algunos castros nos han dejado importantes restos, algunos ejemplos son el Picu de Caravia (Caravia) y el Picu Castiello de Moriyón (Villaviciosa), considerado uno de los mejores conjuntos de la edad de hierro. Pueden apreciarse diferencias entre las diferentes regiones asturianas. En el oriente comienza a ser el metal preferente, sin embargo en otras regiones de la zona centro el bronce parece ser el metal más codiciado, sobretodo para labores de orfebrería y para utensilios diarios como las ollas y cazos. En el occidente el oro es el metal por excelencia, sobretodo durante la época romana. La especialización de cada territorio es consecuencia de los recursos que podían obtener de la tierra en la que vivían.

La metalurgia llevó a la aparición del herrero, un personaje importante en el castro porque de él dependía la producción de espadas, cuchillos, artículos para el herraje y montura de los caballos, útiles de cocina etc.

industria de los astures - puntas en hierro

industria de los astures, pìezas de arreos

También se desarrolla la orfebrería como una actividad especializada, el orfebre era la persona que trabajaba los metales para obtener de ellos joyas muy apreciadas entre la población como torques, amuletos, collares, anillos, fíbulas,  pendientes… todo ello labrado a mano con motivos vegetales o escenas que parecen representar rituales.

industria de los astures, orfebreria en la edad de hierro industria delos astures - fibulas de la edad de hierro industria de los astures, la orfebreria del oro

El ejemplo mejor conservado es La Diadema de Moñes, fechada entre los siglos III – I a. C, hecha de oro, en ella que aparece una escena que representa dos procesiones de jinetes e infantes, con escudos pequeños, lanzas, puñales y cascos que acompañan a otros hombres que van a píe y que sostienen unas sístulas, es decir, unas vasijas con forma de pecho femenino que se usaban para realizar ofrendas relacionadas con rituales acuáticos, estos hombres parecen avanzar al lado de un río lleno de salmones, aves, caballos, perros… Se cree que esta escena representa un ritual religioso relacionado con algún tipo de sacrificio.

industria de los astures - orfebreria del oro - diadema de moñes

El crecimiento de la minería supuso el avance definitivo hacia etapas mas modernas porque podían fabricar mejores herramientas, más fuertes y más eficaces, gracias a esta actividad pudieron perfeccionarse otras como la agricultura, la ganadería, la pesca, la industria y también la guerra.

La cerámica castreña de los astures

Otra actividad importante entre los astures era la fabricación de piezas de cerámica que se clasifican en tres tipos básicos, las grandes tinajas dedicadas a la despensa y aprovisionamiento de agua, cereales, frutos secos etc, los útiles de cocina y por último una especie de cerámica indígena de lujo que imitaba tipos de decoraciones extranjeras, eran piezas encargadas por las clases altas de astures. La cerámica de los castros norteños se caracterizaba por ser gris o negra con ciertos tonos anaranjados, al principio aparecen con un nivel de calidad bajo pero poco a poco van consiguiendo una superficie bastante cuidada y brillante decorada a base de trazos geométricos. Las decoraciones se grababan cuando la pasta aún estaba fresca en la parte superior del utensilio.

A partir del s.I d.C la manufactura de cerámica experimenta una gran demanda, primero para abastecer a los campamentos romanos que ocupaban el territorio y, más adelante por el incremento del comercio con otras regiones.

industria de los astures - ceramica castreña

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Sociedad Astur – la caza y recolección

La sociedad astur

Caza y Recolección en la cultura castreña

Los Astures vivían en un territorio con grandes zonas boscosas y las tareas de recolección y caza seguían siendo un método importante para el abastecimiento de alimentos, de medicinas y para la obtención de otros recursos básicos como la madera.

En los inicios de la cultura castreña la recolección sigue siendo una tarea básica para completar la alimentación. Los productos recolectados dependían de la época del año. El invierno era la estación menos productiva y la recolección era limitada, consistía principalmente en raíces y alguna hierba.

En otoño se recogían las bellotas, algunos historiadores antiguos como Estrabón o Plinio el Viejo nos cuentan que molían las bellotas en unas cazoletas hasta convertirlas en harina, con ella elaboraban unas tortas de pan que podían ser almacenadas durante algún tiempo para así consumirlas poco a poco. Los molinos de grano manuales eran muy comunes en todo el territorio, en el Castro de Coaña se han encontrado un buen número de ellos. También hacen referencia a que solo comían una vez al día.

molino astur de granito, castro de coaña Molino astur de cazoletas, Castro de Coaña, Asturias

Otro fruto básico en la alimentación era la castaña, popularmente se ha venido aceptando que el castaño fue un árbol que introdujeron los romanos, sin embargo la arqueología ha demostrado que ya existían en Asturias mucho antes de la llegada de Roma, también es curioso el modo en el que los astures conservaban la castaña, se recogían recién caídas con el erizo que envuelve la castaña incluido y se guardaban en unos pozos previamente excavados en el suelo, luego se cubrían de musgos y helechos, de esta forma los erizos se iban abriendo siempre de arriba hacia abajo y las castañas del fondo no se estropeaban, cuando se necesitaban solo había que abrir el pozo y recogerlas de la parte superior, éste método les permitía conservar la cosecha durante casi todo el año. Otro producto que se recolectaba del bosque eran las setas, ya fuera con fines alimenticios o con fines alucinógenos para algún ritual.

Sociedad astur - tareas de recolección, setas

Durante la primavera y el verano era tiempo de recoger frutos frescos y otras hierbas, moras, fresas, hierbabuena, menta, manzanilla etc. Algunos podían desecarse como medio de conservación y otros se consumían en el momento, muchos de ellos además eran empleados como medicinas. También extraían miel, recurso bastante codiciado y nada fácil de obtener pues había que arrebatársela a colmenas salvajes que no solían ubicarse en zonas accesibles, normalmente había que subir a la parte alta de un árbol o de un risco, cortar los panales de miel y soportar las continuas picaduras, seguramente empleaban el uso de humo para calmar a las abejas (80.000 abejas por colmena), la miel era un producto muy valorado, no solo por sus propiedades medicinales, si no porque era una fuente de azúcares naturales con un alto valor nutritivo.

abejas - recolección de miel en época astur

La caza durante la cultura castreña se practicaba durante todo el año, las principales piezas destinadas a la alimentación era el corzo, el ciervo, el jabalí y cápridos, no hay que olvidar tampoco la caza de piezas más pequeñas como el conejo o las aves. También cazaban, lobos y osos, muy codiciados por sus pieles. El jabalí era una de las presas más importantes, se consideraba el animal familiar por excelencia, existía la creencia de que su caza transmitía al cazador la fuerza, energía y valor del propio animal, algo fundamental para poder entrar en combate. No es raro pensar en la idea de la caza del jabalí dentro de un posible ritual de iniciación para los niños de la tribu, tras el cual se convertirían en hombres. Dejando a un lado el carácter místico del jabalí, en realidad era una pieza que ofrecía una gran cantidad de comida, la arqueología ha podido localizar ahumaderos destinados a la conservación de la carne y es bastante posible que ya en ésta época se realizaran embutidos como medio de conserva.

caza del corzo - época astur

Se han constatado matanzas de caballos en época castreña pero se les atribuye un carácter ritual más que alimenticio, por otro lado los astures tenían fama de ser expertos jinetes a lomo de los asturcones y la figura del equino era bastante respetada, los escritos romanos hablan de Epona como una diosa equina aceptada entre los astures y Plinio nos habla de estos caballos de las siguiente manera:

In eadem Hispania Gallaica gens est et Asturica; equini generis hi sunt quos tieldones vocamus minore forma appellatos asturcones gignunt, quibus non vulgaris in cursu gradus, sed mollis alterno crurum explicatu glomeratio, unde equis tolutim carpere incursum traditur arte…
En la misma Hispania está el pueblo galaico y astur, crían una raza de caballos que los llaman tiledones y los asturcones de menor tamaño cuyo paso en marcha no es corriente, si no elástico debido a que extienden al mismo tiempo las patas de un lado, de aquí que a estos caballos se les haya educado en el arte del trote…
Plinio el Viejo

caballos - vegabaño - Sociedad astur

Las trampas de caza siguen siendo muy similares a los periodos anteriores, pozos con estacas, redes, emboscadas, lanzas, arcos, espadas y puñales eran los métodos usados junto a una buena coordinación del grupo de cazadores, una selección previa de las piezas de caza y el uso de caballos para dirigir las manadas hacia el lugar deseado. Los cazadores conocían los movimientos estacionales de las mandas y los lugares de paso, con ello ideaban tácticas que permitía cazar un buen número de ejemplares para abastecer al poblado durante una buena temporada.

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Cultura castreña astur: ganadería, agricultura y pesca

Los Astures: ganadería, agricultura, pesca y marisqueo durante la cultura castreña

La ganadería se convirtió en una de las principales actividades de la sociedad astur y, aún hoy lo sigue siendo. Los pastores astures eran trashumantes y se desplazaban continuamente en busca de pastos para el ganado, sin embargo, en esta época el pastor no debe considerarse como el dueño exclusivo del ganado, es muy probable, al menos durante los inicios de esta nueva actividad, que los rebaños fueran comunes y, más tarde, con el concepto de propiedad privada, esos rebaños pertenecerían a las familias más importantes, en este último caso el dueño del rebaño podría ser el propio pastor o delegar en otra persona el duro trabajo de la trashumancia, realmente no se aprecia una ganadería privada hasta el s.I d.C con la llegada de los romanos.

cultura castreña - se gana terreno al monte para la ganadería

Con las actividades ganaderas en auge las poblaciones comienzan a ganarle terreno al bosque en favor de las zonas de pasto, esto establece nuevas divisiones territoriales, cada unidad gentilicia explotaba gradualmente el espacio circundante alrededor del castro creando zonas de pasto para el invierno y, por otro lado, se trazaron caminos que servían como eje de intercambio entre los diferentes emplazamientos y para ascender a los pastos altos de montaña cuando llegaba el buen tiempo.

Los rebaños eran principalmente de cabras, animal que también era usado con fines rituales en honor de un dios que los romanos asemejaban a Marte. El uso de grasa como sustitutivo del aceite indica que el jabalí se llegó a domesticar y se creo la ganadería porcina, Estrabón habla en sus escritos de la calidad que tenían los jamones cantábricos y no es raro teniendo en cuenta la cantidad de bellotas que ofrecía la zona y las características de la raza del cerdo de tronco celta, similares al ibérico. Los astures se vestían con sayos y esta prenda se realizaba con lana de oveja así que también debía de existir el ganado ovino al final del hierro, en el año 301 d. C el precio de la lana astur se dispara según se refleja en el Edicto Máximo de Precios de Diocleciano. El ganado bovino también tenía un peso importante, a la figura del toro – vaca se asociaba a la diosa Nabicca en honor a la cual se le realizaban sacrificios de este animal.

Cultura castreña - La ganadería

Una ganadería tan variada ofrecía gran cantidad de recursos como carne, leche y sus derivados, pieles, astas, tendones para cuerdas etc. En los casos en los que se usaban caballos o bóvidos para el transporte y para arar, se reducía la carga de trabajo y se agilizaba enormemente la tarea. Una gran parte del castro estaba dedicado a la estabulación de los animales, ya fuera en zonas comunes en la parte alta del castro, en corrales anexos a las viviendas o en otras zonas preparadas para ello a modo de cuadras comunitarias.

La agricultura durante la cultura castreña tiene sus inicios con los cereales y se ha considerado una actividad bastante escasa en general, a los astures se les atribuyen saqueos a otros pueblos vecinos, como los Vetones, como la principal forma de obtención del cereal, en especial del trigo. Sin embargo esto no quiere decir que no se cultivara, está constatado el cultivo de algunas legumbres como los guisantes, del lino, del mijo, de la cebada, el centeno y la escanda. El trigo por su parte era más difícil de cultivar debido a la alta humedad y, al escasear, la forma más fácil de conseguirlo era quitándoselo al vecino más cercano, los Vetones eran unos de los principales productores de trigo y lo hacían de forma comunitaria, es decir, todo el cereal se almacenaba junto, esto lo hacía aún más sencillo, los astures solo debían esperar un buen momento en el que no hubiera demasiada gente, entrar en el almacén, coger todo el trigo que fueran capaces de transportar y volver lo más rápido posible, los escritos romanos cuentan que estas incursiones eran un hecho bastante habitual y, una vez que Roma sometió a los Vetones, usaron este factor como un motivo más para justificar las guerras astur – cántabras.

Los campos de cultivo durante la cultura castreña podían consistir en pequeñas granjas familiares o en campos comunitarios asociados a poblados que se encargaban de abastecer a otros castros mayores, un ejemplo de este último caso se representa en los castros de Serín y de Castiello, ambos asociados al castro de Noega en la Campa Torres de Gijón.

La agricultura de cereales era rotativa, cada año se variaba el terreno para no agotar la tierra. Primero se preparaba la tierra, se limpiaba de hierba y se realizaban los riegos usando como herramientas la azada y el pico, después se sembraba el grano de cereal que se había guardado de la anterior cosecha. Cuando la planta estaba lista para cosechar se realizaba la siega con hoces de mano, se iban cortando los tallos y se juntaban en grandes manojos para trasportarlos a la zona destinada a separar el grano del resto de la planta. Posteriormente se realizaba la trilla, los manojos se colocaban en el suelo y se iban golpeando las puntas de las plantas para que el grano cayera al suelo, para ello se usaba el mayal (palo que tiene un extremo móvil) o una horquilla de madera. Una vez que se desprendía todo el grano se recogía la hierba sobrante y se le daba al ganado. El grano se recogía con un rastrillo y se colocaba sobre un paño en un lugar seco, cuando se secaba del todo se pasaba por una criba para deshacerse de las impurezas. Para conservarlo se guardaba en sacos, tinajas de cerámica o recipientes de madera, también se molía y se guardaba a modo de harina.

Según avanza la edad de hierro, sobre todo a partir de la llegada de los romanos, muchos de los campos de cultivo quedan en manos de unos pocos poderosos, se usaban a los esclavos y algunos jornaleros como mano de obra y la cosecha era íntegra para propietario del terreno.

La pesca y el marisqueo eran actividades muy importantes. En los castros interiores podían realizar estas actividades en el río, destacando la pesca del salmón y de la trucha. Los castros costeros poseían muchos más recursos, podían pescar en la costa o en mar abierto y recoger todo tipo de mariscos y moluscos.

pedreru ribadeva, Aturias - cultura castreña

Las embarcaciones pesqueras consistían en un armazón de madera que se cubría con pieles curtidas a base de corteza de roble, para que éstas fueran impermeables se engrasaban con grasa animal y para mantenerlas fijas se sujetaban con un sistema de correas, la proa de la embarcación también quedaba recubierta por una capota. Para mantener el barco equilibrado le colocaban una quilla de madera. Los remos eran una herramienta indispensable para dirigir el barco pero también poseían velas de cuero para aprovechar la fuerza del viento y ganar velocidad. Las anclas consistían en lastres hechos con grandes bloques de piedra. Las herramientas de pesca consistían en redes, cañas y arpones.

Cultura Castreña - Anzuelos de pesca

La pieza de pesca más sorprendente por su tamaño y fuerza era la ballena. La caza de la ballena era una actividad comunitaria que exigía el trabajo colectivo de varios pescadores. La ballena adulta era una presa muy difícil de matar y transportar, por eso era mejor localizar alguna que estuviera con su cría, los ballenatos eran más asequibles. Cuando se divisaban a las ballenas cerca de la costa los pescadores armaban sus barcos con arpones que unían a la embarcación con cuerdas. Todos los barcos del castro salían a la mar, elegían al ballenato y le lanzaban una lluvia de arpones, como las ballenas tienen una capa de piel muy gruesa en realidad no lo mataban, el ballenato quedaba apresado sin poder liberarse de los arpones pero aún lucharía un buen rato. La técnica de los pescadores consistía básicamente en aguantar hasta que muriera por agotamiento, claro está que todo esto había que hacerlo evitando a la gran ballena madre, es muy posible que mientras unos capturaban a la cría otros intentaran distraer o contener a las ballenas adultas.

cultura castreña - hueso de ballena

Como se trataba de una pesca conjunta su reparto era igualmente comunitario y seguro que semejante captura iría acompañada de algún tipo de celebración a modo de comida colectiva. El preparado de la ballena era un proceso bastante laborioso y de ella se aprovechaba todo, para poder usar la carne primero se hervía durante dos días a fuego vivo, luego se enfriaba, se ahumaba y, al final, se conservaba en grandes toneles. La grasa de ballena, a pesar de su olor pestilente, era un buen aislante para las pieles, servía como combustible para las antorchas y se usaba para hacer jabones. Por último se aprovechaban los grandes huesos como vigas, armazones o dinteles de las cabañas.

La ballena era una presa poco usual, su captura era un hecho singular en cualquier poblado, la base de la pesca estaba por tanto en otras pesas de menor tamaño como las chopas, las lubinas, los pulpos, los calamares y en el marisqueo de percebes, llámparas (lapas de mar), oricios (erizos de mar), mejillones, berberechos etc.

La alimentación de los astures se complementaban con la caza y la recolección, dos tareas que seguían siendo importares durante la cultura castreña. A estas actividades les dedicaremos el siguiente post.

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Curiosidades de la sociedad Astur

La sociedad Astur

Curiosidades de la vida diaria de los astures

Algunos aspectos de la vida cotidiana de la sociedad astur se dejaron reflejados en los escritos romanos, éstos nos cuentan que la bebida principal era el agua, se envasaba en grandes tinas de cerámica que se enterraban a medio cuerpo en suelo terroso para mantenerla fresca, también destilaban una especie de cerveza llamada Zythos hecha con centeno fermentado. Celebraban banquetes en los que ocupaban un determinado sitio en función de la edad y del estatus social, lo mismo ocurría en el interior de cada vivienda, se sentaban en semicírculo, en un banco adosado a la pared y comían en el mismo orden de importancia, este modelo de banco evolucionaría en el futuro escañu asturiano.

sociedad astur - banco de una cabaña astur, Castro de Coañasociedad astur, reproducción de una cabaña

Dormían en colchones fabricados a base de paja seca y pieles que colocaban en el suelo, cerca del llar para soportar el frío, algunos castros muestran viviendas de dos plantas, pero no puede saberse si la planta superior se dedicaría a habitación o a almacenaje. No disponían de zonas de aseo privadas, la higiene era algo que se realizaba en el río o en baños públicos, pues como se constata en castros como Coaña, ya existían recintos termales y piscinas prerromanas, sin embargo esto no impidió que los romanos consideraran a los astures gente sucia y despreocupada.

la sociedad astur - piscina granito

Una de las cosas que más pareció sorprender al historiador Estrabón era el uso del orín para la higiene bucal, dejando constancia de que jamás en la celtiberia había visto semejante cosa para sanear las encías. También se deja constancia de casos en los que, cuando una persona enfermaba y no se conocía la causa, se sacaba al enfermo al los caminos con la esperanza de que alguien que lo viera conociera la cura. A los condenados a muerte se dice que los despeñaban y a los patricidas que los lapidaban. Estrabón fue uno de los historiadores romanos que dejó por escrito el modo de vida astur. En el libro La Cantabria puede verse el siguiente extracto:

Ver escrito de Estrabón, ¿ Cómo eran los astures ?, extracto La Cantabria

Los astures comerciaban tanto por mar como por tierra, el propio ir y venir de la gente creo caminos que comunicaban los diferentes castros pero también se crearon caminos empedrados antes de la llegada de los romanos.

El comercio interior estaba basado en el trueque de productos o en el intercambio de estos por lingotes o discos de plata, no será hasta la llegada de Roma cuando aparezca la moneda propiamente dicha como método para los intercambios comerciales. Entre los productos destacados encontramos telas, pieles, cerámica, joyas, útiles y herramientas. El comercio de tela evidencia una especialización, aparecen las hilanderas o hilanderos, personas encargadas de tejer la lana de oveja para hacer paños fuertes, suaves y de colores, principalmente blanco, negro y marrón, las madejas de lana se metían en agua con ceniza repetidas veces para conseguir que quedaran finas y suaves, luego se tejían en los telares hasta conseguir piezas de telas que fueran aptas para cortar y coser.

El comercio exterior se realizaba principalmente por mar, las rutas marítimas seguían la línea que conectaba el Cantábrico con los pueblos de La Bretaña Francesa y con las Islas Británicas. Es muy posible que también se mantuviera un comercio activo con los pueblos del Mediterráneo mucho antes de que llegaran los romanos; se han encontrado restos de objetos procedentes de estos pueblos en algunos castros pero que no ofrecen excesiva coincidencia entre ellos, este aspecto junto con la ausencia de restos similares en León o Castilla hace creer que posiblemente llegaran por mar. Entre los restos destaca la cerámica llegada desde Andalucía occidental perteneciente a pueblos celtíberos y otros restos de procedencia griega. Realmente la vía marítima resultaba mucho mas rápida de la terrestre para comunicarse con otras regiones y prácticamente igual de peligrosa ya que, cruzar la cordillera suponía tener que atravesar duras montañas, desfiladeros y ríos, soportar la nieve, el frío, el viento y tener que hacer frente a posibles saqueadores. El mar ofrecía menos esfuerzo aunque siempre se estaba a merced de las olas y el clima.

El grueso de la población de la sociedad astur se dividía en función del trabajo realizado, así encontramos cazadores, agricultores, ganaderos, pescadores, mineros, herreros, alfareros, orfebres y comerciantes como las principales actividades especializadas. A todas estas actividades iremos dedicando las sucesivas publicaciones.

La gestión político – administrativa está poco documentada y las referencias que existen son ya de eṕoca romana. Sin embargo podemos saber algunas particularidades sobre los pactos que realizaba la sociedad astur gracias a la tabla de bronce descubierta en Astorga. Se trata de un documento que recogía un pacto de Hospitalidad (hospitium) entre varias tribus de astures augustanos, no se conoce la fecha de realización pero si se sabe que este pacto fue renovado entre los años 27 – 152 d.C.

En época prerromana se cree que este tipo de pactos eran verbales, públicos, igualitarios y se acompañaban de algún tipo de ritual donde los dioses actuaban como testigos. En época romana este tipo de alianzas se empiezan a realizar por escrito y adquieren rasgos político – administrativos y militares más jerarquizados. En el caso de la tabla de Astorga aparece el siguiente texto:

Siendo cónsules Marco Licinio Craso y Lucio Calpurnio Pisone. En las IIII kalendas de mayo (28 de abril del 27 d.C).

La familia de los Desorncorum, de la gens de los Zoelas, y la familia de los Tridiavorum, también de la gens de los zoelas, renuevan el antiguo pacto de hospitalidad y quedando todos bajo su protección y clientela, también sus hijos y sus descendientes.

Lo firman Arausa, hijo de Blecaeno. Turaio, hijo de Cloutio. Docio, hijo de Elaeso. Magilón, hijo de Cloutio. Bodecio, hijo de Burralo. Elaeso hijo de Clutamo, por medio de Abieno, hijo de Pentilo, magistrado de los Zoelas. Hecho en Curunda.

Bajo el consulado de Glabrión y de Homullo, el 5 de los idus de Julio (11 de Julio del año 152 d.C), la misma familia de los Desoncorum y la familia de los Tridiavorum recibieron la misma clientela y el mismo pacto, de la gens de los Avolgigos a Sempronio Perpetuo Orniaco, de la gens de los Visaligos a Antonio Arquio y de la gens de los Cabruagénigos a Flavio Frontón ambos Zoelas. Lo realizaron Lucio Silón y Lucio Flavio Severo. En la ciudad de Asturica Augusta.

Los pactos de Hospitalidad consistían en la obligatoriedad de acoger amistosamente a otras familias y proporcionaba prestigio a la persona que acogía a los visitantes. Con este pacto ambas parten adoptaban una serie de obligaciones con respecto al otro. Era una forma de establecer alianzas.

Es este pacto varias familias de Zoelas,  tribu astur que habitaba el norte de Portugal y parte de la actual Zamora, se comprometen a establecer y respetar un pacto de hospitalidad brindándose mutua protección, pero también se establece la clientela, un detalle que implicaba una jerarquía militar donde una familia quedaba subordinada a otra.

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Jerarquía en la sociedad de los astures

Líderes, Druidas y otras figuras de poder en la sociedad de los astures

Como comentamos en anteriores ocasiones los Astures eran una gran tribu que englobaba 4 Gens (Albiones, Pesicos, Lugones y Vadinienses)  y cada uno de ellos a su vez se componían de varios clanes. El modo de vida de dichos clanes constituye el sistema social del momento. Cada clan se repartiría por varios castros próximos entre sí y cada castro formaba una unidad gentilicia donde el conjunto familiar ocupaba un lugar primordial ya que era la base de la comunidad tribal. Cada unidad familiar se componía de madre, padre, hijas e hijos, la media solía ser de cuatro personas, todos vivían en una única vivienda y compartían el espacio hasta que los hijos/as decidían crear su propia familia. Estas unidades familiares eran matriarcales.

La mujer poseía un papel muy relevante en las decisiones que tuviera que adoptar la familia, en las del castro y en las del clan, por ejemplo, a nivel familiar eran las hermanas las que debían dar su consentimiento y aprobar la mujer elegida por el hermano y poseían el derecho de ser ellas quien eligieran a dicha mujer. A nivel del castro participaban en las asambleas, representaban cargos religiosos y luchaban si era necesario junto con los hombres.

«Para impedir el saqueo de las ciudades las mujeres luchaban con los hombres manejando las armas igual que ellos, sin suplicar ni gritar cuando eran degolladas…»
Bruto Galaico

La mujer astur ha sido definida por los historiadores romanos como duras y fuertes, los escritos nos cuentan algunas de sus particularidades, por ejemplo, cuando parían lo hacían allí donde aconteciese y en silencio, evitando mostrar dolor, una vez solucionado el parto el bebé era entregado al padre quién debería de pasar con él esa primera noche, el objetivo era crear un vínculo padre – hijo similar al que poseen madre – hijo, este ritual se conoce como La Covada, pese a la importancia dada a la figura paterna el futuro niño/a tendría como tutor oficial a su tío materno, esto denota la importancia que se daba a la herencia materna.

Si la mujer astur representaba la vida social del castro, el hombre astur representa la defensa del mismo, cada castro poseía un líder militar que presidía las asambleas y que era el encargado de mantener las relaciones con otros clanes participando en los consejos tribales. Los jefes tribales poseían un adorno especial que los identificaba, era el torque, un collar abierto que se asocia al dios astur Cernunos y al poder que representaba, es un sello de identidad que se usó principalmente entre los s. VI a.C – s.I d.C.

sociedad de los astures - torque, collar de los líderes astures

Dentro del castro se le daba mucha importancia a la figura del gran guerrero y todos solían dar bastante bombo a sus hazañas y conquistas, el hecho de ser considerado un guerrero fuerte y valeroso implicaba la posibilidad de ascender socialmente y poder participar en las asambleas, consejos y quizás algún días convertirse en jefe tribal. Está bastante aceptado que dicha jefatura se transmitía a través de la línea materna, es decir, el nuevo jefe sería o el hijo mayor o el esposo de la hija mayor, sin embargo no se descartan que se accediera a este cargo de otras formas.

Los consejos tribales no se conocen hasta la época romana, esto no significa que no se hubieran realizado con anterioridad, simplemente no hay documentos escritos u otras representaciones que lo verifiquen. Con la llegada de Roma en el s.I se documentan al menos tres grandes reuniones tribales o consejos de astures, eran asambleas en las que los diferentes líderes se unieron para aumentar sus fuerzas y hacer frente al Imperio.

Si en épocas anteriores la colaboración humana era una necesidad indispensable para sobrevivir y evolucionar, a partir de la edad de los metales, con el aumento de la propiedad privada, de las riquezas individuales y de una sociedad más jerarquizada también se incrementan las actividades bélicas en el territorio, tanto que el arte de la guerra es ahora una actividad tan especializada como en su día fue la caza. Los escritores romanos son la referencia más directa que tenemos sobre cómo eran los guerreros astures, en dichos escritos se destaca que tanto hombres como mujeres participaban en la guerra, algo que sorprendía bastante a los romanos, a los hombres astures se les describe con una larga melena, ponían una cinta en la frente cuando tenían que entrar en combate, vestían comúnmente con una prenda conocida como sagum, era una especie de manto con el que cubrían el cuerpo, generalmente de color negro o marrón, siempre llevaban consigo el veneno de tejo para untar flechas, lanzas o espadas con el fin de provocar un golpe mortal al enemigo, si el daño producido por el arma no era suficiente, la infección que se derivaría a causa del veneno no encontraría cura posible, también lo usaban para suicidarse, los astures se caracterizaron por preferir el suicidio individual o colectivo antes que verse derrotado y sometido por el enemigo, ya fuera astur o extranjero.

sociedad de los astures - guerrero astur

Las armas utilizadas eran principalmente la honda, el arco, lanzas, hachas, falcatas, escudos y como característico de Asturias la espada de antena. No usaban armaduras de metal y, aunque es una desventaja a la hora de recibir y aguantar golpes, supone una ventaja al proporcionar mayor agilidad y rapidez para moverse, no había un uniforme oficial para el guerrero. Las habilidades demostradas por los guerreros astures fueron admiradas por los historiadores antiguos y los diferencian y destacan de otros pueblos “bárbaros” por su disciplina militar, sorprendiéndoles que poseyeran ese conocimiento sin que hubieran sido educados para ello. Floro, historiador del Imperio romano dejó escrito:

Hic duae validissimae Cantabri, Astures immunes imperri agitabant
Las fuertes gentes cántabras y astures se agitaban inmunes al poder del Imperio

Los astures eran buenos realizando emboscadas, su conocimiento del terreno era una ventaja importante, Asturias es una tierra irregular, con mucho desnivel, con frondosos bosques, altos acantilados, pozos que se abren en la tierra, ríos profundos con un gran torrente… El conocimiento de toda la zona facilitaba la elección del lugar para presentar batalla. En los bosques se construían plataformas de vigilancia sobre los árboles en las que siempre había disponible dardos, flechas o lanzas; usaban las mismas trampas que empleaban para los grandes animales como técnica para impedir el avance del enemigo; esperaban agazapados, en silencio, sin mover un músculo para pillar a la avanzadilla enemiga por sorpresa, rodearla y desestructurar su formación haciendo que cundiera el pánico entre los soldados del bando contrario.

Cuando combatían en la montaña contaban con otros elementos de su lado, los pasos estrechos, las gargantas, acantilados y las horas de niebla eran sus mejores aliados, solían esperar al enemigo escondidos en la pared de la montaña, a una altura superior al camino de paso para que, cuando el enemigo intentara cruzar, ante la imposibilidad de retroceder si era un ejercito numeroso, tuvieran que avanzar y sortear lluvias de flechas, piedras, lanzas… En ese tiempo los pasos de montaña eran bastante angostos y, en el caso del ejercito romano hay que imaginarse a miles de hombres, caballos y carretas avanzando por un camino estrecho, pedregoso, con nieve, lluvia, viento… Encontrarse con una emboscada en esta situación era bastante peligroso, la imposibilidad de retroceder debido al gran número de viajantes tan solo permitía avanzar, pero si encima te llovían piedras, lanzas y flechas el asunto se complicaba, los caballos se encabritaban asustados aplastando a sus propios dueños, los hombres se desconcertaban al no saber a donde dirigirse y muchos se despeñaban, a esto se sumaba las bajas que había por el alcance de los proyectiles astures, muchas carretas terminaban en el fondo del acantilado, si además le sumamos la presencia de niebla el desconcierto era total ya que no podrían ver nada, ni quién les atacaba, ni desde dónde y lo peor es que tampoco podrían ver por donde seguía el camino. Los Astures eran muy cocientes de su inferioridad numérica cuando llegaron los romanos e hicieron uso de sus mejores habilidades, pronto se dieron cuenta que, frente a un ejército tan numeroso que recibía constantemente refuerzos, era más fácil herirlo que matarlo, el tejo vuelve a mostrar un papel muy importante ya que, un ejercito que tiene que cargar con sus heridos se vuelve más lento y menos efectivo, este factor fue otra de las técnicas usadas por los astures para hacer frente al Imperio.

La caballería astur fue otro aspecto que sorprendió a los historiadores romanos. Montaban sobre caballos conocidos como asturcones, una raza de color negro – rojizo, pequeña pero fuerte y acostumbrada a moverse con una gran facilidad entre los árboles del bosque y entre las rocas de la montaña. La forma de combatir de los jinetes astures era diferente a lo habitual y los romanos la denominaron como el cantabricus circulus o círculo cantábrico.

la sociedad de los astures - circulo cantabrico de la caballería

La caballería armada con jabalinas formaba dos grupos, el ataque consistía en que cada grupo se dirigía en hilera sobre los flancos del enemigo y a una cierta distancia lanzaban las jabalinas y retrocedían cubriéndose con el escudo de forma circular para poder recargar o para cambiar de jinete. Cada grupo giraba en un sentido, el que atacaba el flanco derecho giraban de izquierda a derecha y los que atacaban el flanco izquierdo giraban de derecha a izquierda, según realizaban estos movimientos el círculo se iba cerrando con el fin de estrechar el cerco. En ocasiones se describe como dos guerreros astures compartían un mismo asturcón, de este modo había un caballo con dos jinetes, con esta táctica uno de los guerreros desmontaba del caballo para combatir a pie mientras que el otro cabalgaba alrededor para apoyar a su compañero, esto permitía acosar más al enemigo y que los guerreros astures pudieran turnarse entre el caballo y el combate a pie.

Dentro del castro también residían otras personalidades importantes en la vida socio-política, que podían ser o no líderes, pero que desempeñaban un papel fundamental dentro del sistema social, son los narradores, sanadores y augures o druidas, cargos que podían recaer en una misma persona o repartirse entre varias.

La narración era la principal forma de transmisión del conocimiento, y por lo tanto aquellas personas conocedoras de la historia, de los cuentos y de las leyendas se encargaban de transmitir esas tradiciones a las futuras generaciones.

Los augures o druidas eran un clase específica dentro la gran tribu de los astures y, en realidad, dentro de todas las tribus con influencia celta. Eran los principales transmisores del conocimiento científico, dedicaban su vida al estudio del medio que les rodeaba con el fin de comprender los secretos de la naturaleza, las estrellas, el movimiento del cielo, la luna, el poder medicinal de las plantas etc. Cada druida transmitía ese conocimiento eligiendo a uno o dos pupilos, los elegidos algún día pasarían a formar parte del poderoso clan druídico y conocerían cosas que estaban prohibidas para la mayoría de los humanos pues, se piensa que, gran parte del conocimiento que adquirían solo podían compartirlo con sus iguales, es decir, con otros druidas. En Europa están documentados movimiento masivos de druidas donde todos peregrinaban para reunirse en un punto concreto y tratar temas vitales del momento, incluso el Imperio Romano respetaba a los druidas como representante de los Dioses y evitaban atacarlos por si recaía algún tipo de venganza divina sobre ellos ya que se les atribuía toda clase de extraños poderes.

La sanadora o el sanador era un cargo que se transmitía, presuntamente, a través de la línea materna, en el caso de Asturias se cree que en su mayoría eran mujeres. Era una figura muy importante y muy respetada en el castro porque podía tratar afecciones graves, no solo conocían plantas medicinales, también tenían conocimientos quirúrgicos, arreglaban huesos fracturados, cosían las heridas y atendían a los enfermos e investigaban sobre su dolencia. Seguramente no todos los castros disponían de esta figura, la sanadora, además de atender a las personas de su poblado, seguramente se desplazaba según la solicitaran en uno u otro sitio.

La sociedad de los astures era por tanto un sistema jerarquizado dirigido por unos líderes tribales y espirituales que organizaban la vida cotidiana del castro, a todas las actividades de la vida diaria de los astures le dedicaremos el siguiente post.

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Los Astures

Quiénes eran los Astures

Los Astures eran el conjunto de tribus que habitaron los territorios de Asturias, León y Zamora durante la Edad de Hierro. Fue un pueblo que posiblemente se creó a partir del contacto con otras personas procedentes de Europa. F. Lopez Cuevilla, en su Etnología de la cultura castreña, propone que esta mezcla se derivó de dos posibles oleadas migratorias procedentes de Europa, la primera vino del norte, se trataba de los pueblos Sefes que huían de los Germánicos, la segunda oleada estaba compuesta por los pueblos Oestrimonios procedentes de las Islas Británicas. También hay otros autores con propuestas diferentes, algunos quieren ver sus orígenes en los Ligures, un pueblo europeo que fue desplazado por la presión céltica. Otros plantean que los Astures podrían incluirse dentro de los pueblos célticos de Europa. El debate sobre el origen de la sociedad astur sigue estando abierto pero lo cierto es que, durante la Edad de Bronce, el comercio aumentó considerablemente y el contacto con otros pueblos fue algo vital en la evolución de los grupos de humanos hacia la adquisición de nuevos conocimientos y en consecuencia hacia la edad de hierro.

Pueblos de la Peninunsula s.III aC, localización de los astures y otros.

Los astures ocuparon un territorio mucho más grande que la actual Asturias, limitaban al norte con el Mar Cantábrico. La parte oriental tenía sus límites en el río Deva, haciendo frontera con las tribus cántabras. En el Occidente la frontera con las tribus galaicas estaba en el río Eo. Hacia el Sur se extendía, pasando por León, hasta la actual Zamora.

Tribus astures cántabras y galaicas del norte de la Península Ibérica

Haz click para ver el mapa de la tribus astures, galaicas y cántbras

Dentro de este territorio todos se consideraban Astures pero, a su vez se dividían en otros Gens o tribus menores, lo mismo sucedía con las grandes tribus fronterizas de Galaicos y Cántabros. Para añadir un mayor grado de complejidad al territorio, esas tribus menores se dividían, a su vez, en Clanes, por ejemplo una persona podía ser de la tribu de los Astures, perteneciente al Gens de los Luggones (centro de Asturias) y concretamente al Clan de Los Cilúrnigos (Campa Torres, Gijón). Esta división gran tribu – gen – clan es bastante similar en casi toda la Península Ibérica durante los inicios del hierro. A partir del s. II a. C y hasta el s.I d. C la división territorial de la Península Ibérica sufrió grandes cambios políticos, administrativos y territoriales a manos del Imperio romano.

El Principado de Asturias, durante la Edad de Hiero, estaba ocupada por los Astures Trasmontanos, aquellos que vivían, según los romanos, tras el monte blanco o Mons Vindius. Se dividían a su vez en cuatro Gens, los Albiones, los Pésicos, los Luggones y los Vadinienses. Al Este limitaban con el pueblo cántabro de los Orgenomescos y con los Vecceos de la Meseta. Al Oeste con los pueblos galaicos de los Cibarcos, y al Sur con los Astures que habitaban León y Zamora, éstos último limitarían con los Vetones a la altura del Duero y con los Lusitanos hacia el Oeste.

algunas-tribus-astures-en-la-edad-de-hierro

Los Albiones eran el pueblo más occidental de los Astures Trasmontanos, todos sus castros están relacionados con la cuenca del río Navia y con las actividades mineras. No hay muchas las referencias escritas sobre este pueblo por lo que los conocimientos que se tienen de él se limitan a las labores arqueológicas. Poseían varios centros importantes en la región, es decir, castros principales que actuaban como puntos claves en la red de caminos que comunicaban las diferentes poblaciones, algunos de los más importantes son el castro de Coaña en Navia y el de San Chuis en Boal.

El desarrollo de los castros que ocuparon la cuenca del Navia se produjo en varias fases. Durante la primera edad de hierro, entre los s. X – V a.C, comienza a formarse la cultura castreña, los castros de los albiones eran pequeños recintos, aproximadamente ocupaban una hectarea, fueron contruidos en zonas altas y poco accesibles, estaban rodeados de acusadas pendientes y poseían un buen dominio visual de los alrededores. En estos cinco siglos aumenta la construcción de castros y de herramientas en hierro como consecuencia del aumento demográfico que estaba experimentando la cuenca del Navia. Algunos castros ocupados durante la primera edad de hierro eran Mohías, Talarén, Coaña, Pumarín y Vivedro (Horta dos mouros).

Durante la segunda edad de hierro, entre los s. V – I a.C, la cultura castreña está en plena expansión, algunos castros como Coaña o Mohias se mantienen, se amplian y se fortifican con fosos, murallas y torres de vigilancia. Durante este periodo también se crearon nuevos castros en zonas hasta el momento no habitadas, estos se ubicaban en los valles, a menor altitud, con menor domunio visual y con mejores accesos, eran centros fortificados más grandes y con un buen suelo para el desarrollo de las actividades agrícolas constatandose el uso de arados mediante tracción animal.

A partir del s.I a.C con la romanización se produce una nueva organización del territorio, alguos castros se mantienen, otros se abandonan y se vuelven a crear nuevos centros urbanos, en este caso en la rasa costera, muy vinculados a las actividades mineras, marítimas y comerciales, algunos ejemplos son los castros de Llugarnovo, Medal y Armental.

En la última etapa de los astures albiones, con la caida del Imperio Romano, entre los siglos V d.C  – VIII d.C, se produce nuevos movimientos de la población, los gobernantes comienzan a apropiarse de las tierras, de los derechos y de los privilegios que tenía el Estado Romano, el pueblo llano por su parte se desplaza ocupando nuevas zonas y creando nuevas aldeas.

De los Albiones se conserva una estela funeraria del s.I d. C perteneciente según dice a un príncipe albión, en ella puede leerse en latín antiguo “Nicer hijo de Clutoso del castro de Cariaca de la casa principe de los Albiones, de 75 años, yace aquí”. Pese a la referencia que se hace en la estela al castro de Cariaca no ha podido aún encontrarse. Se cree que la aparición de la clase aristócrata llegó con los Romanos, hasta el s.I a.C los astures se organizaban de forma comunitaria y el papel de jefe dependía de los logros obtenidos en la vida personal de cada uno y de la fama que tubiera cada familia. Cuando Roma reorganiza el territorio crea dos clases sociales, la aristocracia y el campesinado. Los aristócratas eran los encargados de gestionar y administrar el exedente del campesinado y el territorio que les había sido asignado por el estado romano. El campesinado lo componía el grueso de la población y debían de pagar una serie de tributos o stipendium, estos pagos podían realizarse con trabajo o con productos. Cuando en el año 73 – 74 d.C se declara el derecho de ciudadania las diferencias sociales aumentan, a partir de este momentos los campesinos que no fueran ciudadanos de Roma adquieren el titulo de peregrinii.

estela-astur-nicer-principe-astur-tribu-de-los-albiones

Los Pésicos eran un grupo principalmente dedicado al pastoreo y era bastante trashumante. Los historiadores antiguos dividen a los Pésicos en cuatro grandes clanes pero tan solo he podido encontrar referencias de uno de ellos, los Argamonicos. Se distribuyeron principalmente alrededor de la cuenca del río Narcea.

Plinio el Viejo (historiador romano del s.I d. C) nombra a este grupo junto a otros clanes y tribus para describir como se dividía el territorio astur:

El cantábrico se dividía en 22 pueblos entre Augustanos y Trasmontanos, Asturica es una ciudad magnífica, algunos de estos pueblos son los gigurri, los pesicos, los lancienses o los zoelas.

Junguntur ic (Cantabris) Asturum XXII populi divisi in Augustanos, Trasmontanos, Asturica urbe magnifica. In his sunt Gigurri, Paesici, Lancienses, Zoelae…

Los Luggones eran el Gen mas grande de los cuatros que habitaban Asturias, ocupaban toda la zona central, dominando la cuenca del río Nalón. Fue el gen que más tardó en desaparecer, todavía en el s.V d. C se hace referencia a la poderosa tribu de los Luggones, temidos por su carácter guerrero y porque, en ocasiones concretas, realizaban sacrificios humanos y animales. El castro mejor conocido de esta tribu es el Castro de Noega en la Campa Torres de Gijón, perteneciente al clan de los Cilurnigos, famosos según los escritos por sus calderos de bronce.

El Gen más oriental era la tribu de astures Vadinienses, dominaban toda la zona de los Picos de Europa incluyendo la costa. Generalmente está aceptado que este grupo eran semi-nómadas dedicados principalmente a la ganadería y con una agricultura itinerante de auto-subsistencia, con ello se intenta explicar la falta de castros y de restos de asentamientos durante toda la Edad de Hierro, algo bastante peculiar si tenemos en cuenta que todo el oriente de Asturias estuvo bastante poblado a lo largo de la prehistoria.

Estrabón, historiador romano, engloba a los Vadinienses dentro de un grupo que denomina como montañeses, en este grupo incluye a todos los pueblos de la cordillera cantábrica, es decir astures, cántabros y leoneses que habitaban Picos de Europa, de ellos dice que poseían un modo de vida muy similar:

“Los montañeses son austeros… beben agua… comen chivos… durante dos tercios del año se alimentan de bellotas de encinas, dejándolas secar, triturándolas y moliéndolas, fabrican con ello un pan que dura bastante tiempo. Conocen la cerveza, el vino lo beben en raras ocasiones, pero el que tienen lo consumen rápido en festines con sus parientes. Usan mantequilla en vez de aceite… En vez de moneda, los unos y los que viven muy al interior se sirven del trueque o cortan una lasca de plata…. Hasta la época de Bruto han usado embarcaciones de cuero… Su sal es púrpura y se vuelve blanca al moler…”
Estrabón

Ptolomeo, escritor romano durante el s.II d. C nombra a la ciudad de Vadinia como una de las más importantes entre los Vadinienses, pese a ello aún no ha podido encontrarse. En ausencia de castros, las pocas referencias castreñas de los Vadinienses se limitan a un buen número de estelas funerarias, redactadas en latín, de personas pertenecientes a este Gen, fueron localizadas en Piloña, Parres, Cangues de Onís, Onís y Ponga. También se encontraron un buen número de ellas al otro lado de la cordillera, por ello se cree que era un grupo pastoril que realizaba movimientos migratorios a uno y otro lado de los Picos de Europa.

Los escritos de estas estelas astures suelen tener todos la misma estructura, se encabeza con una dedicatoria dedicada a algún Dios, muchos de época romana como las dedicatorias a los Dioses Manes y otros de procedencia autóctona como los dioses Taranus o Telenos, a continuación le sigue el nombre del difunto y el grupo gentilicio al que pertenecía, posteriormente se incluía el nombre de quién dedicaba dicha estela y su relación con el difunto, finalmente se solía añadir la frase “Que la tierra te sea leve” y se acababa con la edad de difunto. Solían alguna decoración en la cabecera, principalmente elementos vegetales como el tejo y figuras de animales. Algunos ejemplos de estelas vadinienses son las dedicadas a personajes como Plento Flavio, a Aroniaeciva, a Antonio Paterno, a Fusco Cavedo, a Elanus, A Dovidena y a Cantia entre otras. De todas ellas resulta bastante peculiar la dedicada a Dovidena porque las letras están boca abajo y debe empezarse a leer desde el último renglón, su cabecera está decorada con un elemento vegetal.

estela-dovidena-astures-vadinienses

Severa lo puso a su madre, Dovidena, de 55 años, en el año 474 de la era consular.

Posuit Sever/a matri suae D/ovidenae an/norum LV ae/ra

Hay que tener en cuenta que las referencias existentes sobre todo este conglomerado tribal provienen de antiguos historiadores romanos como Plinio el Viejo, Estrabón, Floro o Ptolomeo. Las únicas referencias autóctonas se limitan a algunas estelas funerarias ya escritas en latín, es decir a finales del hierro. Pese a ello hay muchos datos que se han podido comprobar mediante la arqueología, gracias a todos ellos hoy podemos saber como vivían los astures a ello le dedicaremos el próximo post.

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La Edad de Hierro en Asturias

La Edad de Hierro y la cultura castreña

El uso del hierro en Asturias se solapa con el bronce a partir de año 1.400 a.C, sin embargo no se cataloga como el principal metal hasta el año 800 a. C. Existe una gran concentración de este mineral en tierra asturiana, en el oriente destacan la Sierra del Cuera y parte de los Picos de Europa, en el centro de Asturias puede encontrarse en las localidades de Gijón, Pola Siero, la cuenca de río Nalón y el Puerto San Isidro, y en el occidente por la cuenca del río Navia hasta su frontera con Las Médulas.

la edad del hierro en Asturias

                                    Cobre, Estaño, Hierro y Oro

La sociedad que se desarrolla durante la edad de hierro asturiana se enmarca dentro de la Cultura Castreña, y se divide en tres fases:

El Castreño Incial, 800 – 400 a.C, fase en la que aparecen los castros fortificados como lugares de asentamiento, primero como aldeas de madera muy simples y posteriormente, al introducir la piedra, como pequeños centros urbanos.

La segunda etapa cultural es el Castreño Pleno, se desarrolla entre el año 400 a.C – s.I d.C, los castros ya estaban definidos como urbes fortificadas con territorios exteriores anexos donde se desarrollaban importantes labores agrícolas y ganaderas.

La última fase es el Castreño Final, entre los s.I – V d.C y coincide con la invasión del Imperio Romano, a partir de este momento los castros poco a poco se fueron abandonando y los astures se desplazaron a los valles a causa de la presión romana.

Se denomina cultura castreña porque los habitantes del hierro decidieron vivir en castros, es decir, pequeños poblados levantados en lugares estratégicos, con un buen dominio visual y con zonas cercanas aptas para la agricultura y la ganadería. Todos los castros estaban cerca de las principales vías de comunicación porque el comercio interior y exterior era una actividad constante para poder intercambiar objetos, a este respecto se documenta el primer tipo de moneda usado en Asturias, eran lingotes de plata que se intercambiaban por el objeto deseado, el número o el peso de los lingotes determinaría el precio.

Cómo eran los castros en Asturias

Un castro es un recinto amurallado de forma mas o menos circular que encierra una pequeño poblado. Dentro de Asturias pueden distinguirse, en general, dos tipos de castros, los situados en la franja costera y los castros de interior.

Los castros costeros, como por ejemplo Noega (Gijón), eran centros levantados sobre colinas o elevaciones destacadas del terreno, de este modo aprovechaban el desnivel como elemento defensivo, en el caso de los castros situados junto al mar también solían aprovechar el acantilado como límite de la urbe. En general solían ser de planta circular y tenían unas defensas basadas en series de fosos, contrafosos y murallas, en Coaña puede apreciarse como la muralla rodeaba todo el castro y además se protegía usando el río, en Noega sin embargo, al estar junto al mar disponía de un acantilado por tres de sus lados, solo posee una muralla transversal que va de Este a Oeste del Cabo Torres impidiendo así el acceso al poblado. Estos castros poseían una importante actividad pesquera y de comercio marítimo.

la edad de hierro y los castros costeros

Los castros de interior, como por ejemplo San Chuis, o el Cuitu de Castiello, se levantaban sobre la ladera de las montaña, solían ser de planta oval e igualmente se defendían con terraplenes, fosos y murallas. El desarrollo de estos castros estuvo muy vinculado a las actividades mineras, sobre todo en la zona más occidental de Asturias, concretamente en las cuencas de los ríos Nalón, Narcea y Navia, donde la minería del oro estaba en auge.

Castros durante la edad de hierro

Los primeros castros se edificaron a base de materiales perecederos, principalmente barro, madera y paja, poco a poco se fue introduciendo la piedra, algunos de los castros más antiguos de Asturias son Noega (Gijón) y Chao San Martín (Allande). La cultura castreña se expandió rápidamente por el territorio y se crearon muchos núcleos urbanos. La estructura general de un castro era:

Territorios exteriores anexos a la urbe: zonas dedicadas a los cultivos y al pastoreo.

Elementos defensivos que protegía la urbe:

– Elementos naturales del terreno: acantilados, ríos, terraplenes o pendientes.

– Fosos y Contra-fosos: normalmente cavaban más de un foso rodeando el perímetro del castro, eran grandes zanjas que, en tiempos de guerra se completaban con grandes estacas afiladas clavadas en el fondo para que, quien cayera, no pudiera salir.

– Parapetos y torres: Tras los fosos había que superar una pequeña muralla llamada parapeto como puede verse en el castro de Noega, o torres de vigilancia como en el caso de Coaña.

– La Muralla: los astures solían realizar murallas de módulos, es decir, levantaban la muralla por tramos que pueden verse a simple vista. Eran de piedra y no demasiado altas, lo suficiente para poder defenderse desde una posición más elevada.

elementos defensivos durante la edad de hierro

– El Paseo de Ronda: tras la muralla se dejaba un pasillo por donde se hacían las rondas de vigilancia, en este pasillo se encontraban las escaleras anexas a la parte posterior de la muralla que permitían subir a lo alto del muro.

El conjunto de viviendas y edificios comunitarios:

– Los edificios eran cabañas simples de una o dos plantas, el pavimento era de tierra o enlosado con piedras, tenían un hogar central para calentar la vivienda y para cocinar, solían disponer de un banco adosado a la pared para poder sentarse. La familia dormía junta y si se separaban estancias se hacía mediante cortinas, en las casas de dos plantas seguramente usaran la parte superior como habitación, a ella se accedía subiendo una escalera. Algunas casas poseen estancias anexas que podrían haber sido almacenes o zonas para los animales.

la edad de hierro, castro de coaña

– Las zonas comunitarias eran: la gran casa de reunión, la plaza, las saunas y termas y la acrópolis. En Coaña también se han encontrado grandes piscinas hechas de granito.

– Se desconoce por completo donde se realizaban las actividades funerarias ya que aún no han podido encontrarse evidencias al respecto.

Una característica común en todos los castros es que las edificaciones nunca se adosaban unas con otras, cada construcción es siempre un recinto independiente, en castros como Coaña se puede apreciar que, aunque sea por unos pocos centímetros, las paredes de diferentes viviendas nunca se llegaban a tocar, los investigadores no saben a ciencia cierta cual era el motivo por el que preferían construcciones independientes, una posible hipótesis podría ser que tales espacios entre casas facilitaban en curso del agua en las épocas más lluviosas, permitiendo que el agua siguiera ladera abajo y evitando así que se formaran grandes charcos o inundaciones.

El conjunto de castros asturianos poseía su propia jerarquía, por un lado están los castros primarios, es decir aquellos que eran autosuficientes. Por otro lado estaban los castros secundarios, estos dependían en cierta forma de otra urbe mayor y solían estar especializados en una actividad concreta.

Un dato desconcertante es la total ausencia de castros en la zona más oriental de Asturias, después del castro de Caravia no aparecen restos de edificaciones castreñas aunque si múltiples lápidas y estelas de personajes astures que fallecieron en el s.I. El oriente era territorio Vadiniense y los romanos mencionaron la ciudad de Vadinia, sin embargo nada de ello ha podido encontrarse.

En el resto de Asturias se conoce la localización de múltiples castros pero no todos pueden verse, muchos de ellos tras ser estudiados por los arqueólogos volvieron a enterrarse sin que, a día de hoy, se pueda apreciar algún resto. Algunos de los castros pertenecientes a la edad de hierro que han sido excavados y que tienen abierto el acceso para las visitas  son Noega, Coaña, San Chuis y Chao San Martín.

castros en asturias durante la edad de hierro

haz click para ver la localización de los castros asturianos

Cada recinto posee su propia estructura y características, sobre todo tendiendo en cuenta la influencia que sufrieron con la invasión del Imperio Romano. A partir del s.I d. C muchos castros desaparecen, otros se mantienen, algunos son aprovechados por Roma y también se crearon nuevos castros y urbes donde la romanización es más que evidente como en el caso del castro de Mohías.

En el apartado que visitar en Asturias iremos publicando los diferentes castros a los que hayamos podido acceder.

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Rituales y creencias durante la Edad de Bronce en Asturias

Las creencias religiosas durante la Edad de Bronce en Asturias

Lo primer que llama la atención durante esta etapa es la gran variedad de enterramientos que hay por todo el territorio astur. Entre las diferentes formas de sepulturas descubiertas hasta el momento están:

La reutilización de túmulos neolíticos. Tiene lugar durante el bronce inicial, un ejemplo de ello es el túmulo Monte Deva III (1885 a. C), en Gijón, estas reutilizaciones respetaban la estructura primitiva de la edificación, tan solo depositaban el nuevo cuerpo con un ajuar que solía consistir en envases de cerámica y alguna pieza de oro, plata o bronce, un ejemplo de este tipo de piezas es el anillo de oro de Mata’l Casares en el Alto la Cobertoria (Lena – Quirós).

Se realizan nuevos túmulos pero mucho menos monumentales, la elevación del terreno era mucho menor y el interior se dividía entre pozos realizados en el suelo que contenían pequeñas cistas y o pozos con restos de ceniza donde se supone que se incineró el cuerpo, un ejemplo de ello son Monte Deva V (2135 – 1746 a. C), en Gijón o en Piedrafita V (1741 – 1056 a.C) en Les Regueres.

Cistas sin túmulos, este tipo de enterramiento se descubre no hace mucho en el Castro Chao San Martín. Junto a la puerta de acceso de la acrópolis se encontró una cista que había quedado sepultada bajo un antiguo derrumbe, contenía el cráneo de una mujer que vivió en el s.IX – VIII a. C, justo a finales de la edad de bronce. Era una chica joven que fue enterrada en un lugar ceremonial. La Acrópolis de Chao San Martín es uno de los primeros recintos fortificados de Asturias y no presenta signos de haberse usado como residencia, se cree que era un templo donde se congregaban para realizar rituales y ceremonias. La acrópolis se levantó sobre un montículo a 675 metros s.n.m, por un lado se protegía por una pared vertical y el resto por una empalizada de 4 metros de altura. Además de la cista se han encontrado una gran casa rectangular con las esquinas redondeadas, las paredes hechas con mampostería y cimentada con una zanja, una gran piedra con signos de fuego continuado, calderos, restos de cerámica y discos ceremoniales.

Enterramientos en las cuevas. En la cueva de Fuentenegroso, a 900 metros s.n.m, entre Peñamellera Alta y Llanes, en la Sierra del Cuera, se encontró el enterramiento de una mujer que tenía 17 – 18 años, medía 1’60m y vivió en el s.VIII a.C.

Edad de bronce en Asturias - mujer de fuentenegroso

Fue enterrada al fondo de la cueva, llevaba un brazalete en cada muñeca y la acompañaba una cabra. Los estudios de los restos óseos han revelado daños en las piernas que indican que pasaba mucho tiempo caminando por las zonas montañosas, lesiones en la espalda que indican que realizaba duras tareas de carga y transporte, las lesiones en brazos y hombros revelaron que, además de soportar la carga, debía sostenerla con las manos por la parte inferior, similar a cuando llevamos un cesto en la cabeza y lo sujetamos con las manos, también presentaba una mala higiene dental. Estos aspectos físicos de la mujer y la cabra con la que fue enterrada permiten plantear que posiblemente su actividad fuera la ganadería de cápridos. Otro dato que ha podido saberse era la alimentación que tenía, estaba basada principalmente en vegetales ricos en magnesio, cereales y frutas como cerezas y endrinos, carne y pescado. La procedencia de esta mujer sigue sin saberse, el poblado más cercano, hasta el momento, se corresponde con el recinto fortificado de Punta de Jarri (Llanes), pero está sin datar, además dista 8 km de la cueva y el ascenso es complicado, por ello las teorías apuntan nuevamente a posibles asentamientos al aire libre en zonas de baja o media montaña para sociedades ganaderas del oriente de Asturias.

Otro cuerpo fue encontrado cueva Gatu Vetu, en la sima de la Paré de los Cintos, en las Ubiñas, Quirós. Se trataba de un varón de 16 a 18 años, medía 1,60m y vivió entre el 1.800 – 1900 a. C. En este caso hay bastantes dudas sobre por qué terminó allí, no presenta indicios de haberse accidentado, tampoco hay ajuar ni ofrendas, solo se sabe que cuando murió estaba sentado, la teoría más aceptada hasta el momento es que posiblemente fuera alguien que se perdió por la cueva y quedó atrapado.

No hay que olvidarse de los enterramientos en las Minas que se realizaron durante las edades de cobre y bronce en los complejos mineros del Texeu y del Milagro. Todos ellos con un ajuar funerario que consistía principalmente en herramientas relacionadas con la minería.

La segunda novedad es la documentación de una vida religiosa, ceremonial o ritual. Se produce la creación de las acrópolis como la de Chao San Martín (Grandas de Salime), San Chuis (Allande) o Os Castros (Taramundi), ambos fundados entre los s.IX – VI a.C. Estos centros ceremoniales se levantaron sobre elevaciones del terreno de manera que ocupaban una situación de dominio visual sobre la zona, eran usados de forma comunitaria para realizar rituales y otros eventos importantes de la vida social. Con la llegada de la edad de hierro las aldeas se distribuirán alrededor de estas acrópolis.

Con respecto a la vida ceremonial se usarán por última vez otros centros sagrados como los abrigos de Fresnedo, Cova Demo de Boal y el Ídolo de Peña Tú de Vidiago. En todos ellos se representaron escenas de animales, escenas  de cacerías, otras actividades cotidianas y los signos, puntos y líneas que han acompañado al arte rupestre durante todo su desarrollo. Algunas teorías afirman que estas representaciones se realizaban para delimitar el territorio, sirviendo como puntos fronterizos entre las diferentes tribus que se estaban creando por todo el territorio.

Al final de la edad de Bronce hay una nueva clase social establecida que influiría en gran medida sobre la sociedad. Toda la responsabilidad sobre el mundo espiritual ligado a los muertos, sobre los augurios, predicciones y otras protecciones simbólicas recaía sobre los druidas, sacerdotes, sacerdotisas o augures. En general se acepta que cada tribu tenía su guía espiritual y que todos esos guías conformaban un grupo social por sí mismo, con sus normas internas y su propia jerarquía en función de la fama y la sabiduría que tuviera cada miembro, es posible que se desarrollara una escuela druídica a la que solo se podía acceder si se demostraban ciertas habilidades y capacidades. De todos modos la influencia era relativa puesto que la decisión final sobre una determinada situación era siempre del jefe tribal, éste podía hacer caso o no a los consejos y predicciones de su sacerdotisa o sacerdote, sin embargo, si le contradecía y fracasaba en la tarea no tendría muy buena acogida entre la población puesto que ya le habían avisado previamente de lo que sucedería si llevaba a cabo determinada acción. La diferencia de responsabilidad con respecto al guía radicaba en que al druida no le preocupaba en exceso errar con una de sus predicciones porque la madre naturaleza siempre era libre para cambiar de decisión.

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La Edad de Bronce en el Principado de Asturias

La edad de bronce en Asturias

Actividades diarias durante la edad de bronce

Los conocimientos sobre la fundición de minerales alcanzan un nuevo nivel cuando las personas aprenden a realizar aleaciones, es decir, juntar distintos minerales para obtener un nuevo metal mucho más resistente y duradero. El Bronce es una aleación de cobre y estaño que aparece en Asturias en el año 2,000 a. C. El estaño no resulta muy abundante en la zona y, sin embargo, la producción de bronce en algunos lugares del territorio será una de las principales actividades, ejemplo de ello es el Castro de Noega de Gijón, sus habitantes se hacían llamar Cilurnigos “Caldereros de Bronce”.

La edad de Bronce se va a caracterizar por un progresivo aumento de la población, por una gran actividad minera, metalúrgica, comercial y alfarera, por el desarrollo de una agricultura muy variada y de la consolidación de la ganadería de vacuno, por la creación de las primeras fortificaciones y de las primeras acrópolis

La minería está en plena expansión, la fundición de metales se extendía rápidamente entre la población que demandaba más útiles y armas en metal, esto implicó un mayor mano de obra dedicada a la extracción de minerales. Destaca por un lado la gran actividad que se experimentó en Las minas del Milagro de Onis y, por otro, el progresivo abandono de las minas del Texeu en la sierra del Aramo (Rioseco – Riosa) que dejan de funcionar en torno al año 1.400 a.C tras remover mas de 15.000 metros cúbicos de sedimentos y tras enterrar a decenas de mineros. Los enterramientos del Aramo siguen siendo objeto de estudio aunque está bastante aceptada la idea de que las sepulturas dentro de la montaña se hacían siguiendo un ritual específico para la clase minera. Otros centros mineros destacados en esta etapa se localizan en Gamoneu, en Asiego, en Cabrales y en el sector medio de la cuenca del río Nalón.

La edad de bronce, zonas con cobre, estaño y oro

Las actividades metalúrgicas durante la edad de bronce crecían y evolucionaban, la demanda de productos ascendía continuamente y los talleres van creando técnicas más especializadas que les facilitaban el trabajo. Aparecen moldes complejos que permitían hacer series de objetos de forma más rápida y, por otro lado, parece ser que en gran parte de las hachas de talón encontradas poseen un porcentaje de plomo a tener en cuenta, no se sabe con exactitud si esta presencia es accidental o intencionada, pero no es raro pensar que, si probaban diferentes mezclas de minerales para ver qué pasaba, se dieran cuenta que añadiendo un poco de plomo se aumentaba el peso de la herramienta y, en el caso de las hachas, es un factor importante.

En la edad de bronce aparecen los moldes para las herramientas

Moldes para hachas

Entre los objetos en bronce que han podido recuperarse encontramos hachas para la minería y para la tala de madera, hoces, espadas de antena, calderos, útiles decorativos y piezas de orfebrería.

armas surgidas durante la edad de bronce hacha de talón característica de la edad de bronce La edad de bronce - Puñal de antena

De izquierda a derecha: espada, hacha de talón con anillas y puñal de antena

También se documenta el uso del oro, la plata y el cobre para las piezas de orfebrería aunque la explotación era muy reducida y se limitaba a piezas como anillos o discos que seguro representaban una buena posición social. Un ejemplo es el anillo de oro encontrado en el túmulo de Mata’l Casare en el Alto la Cobertoria (entre Lena y Quirós).

el oro ya se usaba en la edad de bronce

Discos de oro y Anillo de Mata’l Casares

La producción de cerámica también es una actividad en auge, la vida sedentaria requiere de platos, vasos, recipientes, vasijas o tinajas, los hornos necesitan tinajas y crisoles en los que fundir el metal, el agua también se almacenaba en grandes recipientes de cerámica. Poco a poco se va confeccionado una cerámica autóctona, se incluyen elementos decorativos y se convierte en una labor indispensable para reponer los útiles de la vida cotidiana.

El excedente de productos potenció las actividades comerciales y el contacto con con otros pueblos de dentro y fuera de la Península Ibérica. Algunos autores afirman que ya se mantenía contacto con algunos pueblos del Atlántico como Irlanda, Inglaterra o la Bretaña francesa y hay un debate abierto sobre las rutas de comercio, algunos investigadores sostienen que es posible que existiera una vía de comunicación marítima, sin embargo hay que tener en cuenta que las embarcaciones del momento consistían en troncos de madera vaciados y forrados de pieles que podían tener o no una vela, por ello estos mismos investigadores insisten en que es una hipótesis y que era más sencillo que dichos productos se introdujeran por vía terrestre. Dentro de la Península Ibérica la mayor actividad comercial se desarrolla con otros pueblos del norte, sobre todo para la obtención de materias primas escasas en tierra astur como el estaño, y con el mediterráneo para la obtención de objetos de cerámica de gran calidad.

Ver mapa: Algunos lugares de Asturias donde se encontraron objetos de la edad de bronce.

La ganadería de cápridos y vacunos seguirá siendo una actividad principal. Muchas teorías intentan justificar la escasez de restos de poblados en el oriente de Asturias basándose en la ganadería, argumentan que eran sociedades pastoriles que seguramente crearan asentamientos estacionales a base de elementos perecederos. La ganadería requería una búsqueda continua de pastos para alimentar al ganado, aprovechando las zonas de montaña en los meses más cálidos y los valles durante el invierno. Esta continua trashumancia podría ser la causa del aparente vacío arqueológico del oriente de Asturias a partir de la edad de los metales. Las actividades ganaderas seguían complementándose con la caza, ciervos y jabalíes eran las piezas más comunes, y con la pesca tanto marítima como fluvial.

La agricultura se basaba principalmente en la plantación de cereales como el trigo, la escanda o el centeno, de algunas leguminosas, de guisantes y de berzas. La plantación de cereal implicó un nuevo invento, los molinos de grano, eran grandes piedras abrasivas con forma cóncava donde se depositaba el grano y, con un canto rodado se iba raspando para molerlo. Esta simple herramienta permitió mejorar considerablemente la alimentación porque con la harina aprendieron a confeccionar pan y otros alimentos ricos en hidratos.

molino de grano - aparece en la edad de bronce

La recolección de frutos del bosque complementaba la dieta, cuando una cosecha se perdía era un sustitutivo importante. El paisaje de Asturias estaba caracterizado por bosques de robles, castaños, nogales, avellanos, alisos, endrinos, pinos, arbustos y árboles frutales silvestres, de aquí obtenían frutos secos como bellotas, nueces y avellanas, éstos formaba parte de la dieta diaria ya que podía encontrarse fácilmente y tras secarlas se conservaba todo un año y, se molían, también se conseguía harina. Recolectaban frutas como cerezas, endrinos y manzanas silvestres y se ha documentado la recolección del miel y cera. El uso de plantas medicinales sigue siendo un aspecto difundido entre la población y las personas con dichos conocimientos seguirán teniendo una posición destacada en el grupo, sin descartar que se le atribuyera algún carácter mágico.

Entre el 1.200 a. C, hasta el año 800 a. C, se desarrolla el bronce final, es una nueva etapa de transito que se solapa con la Edad de Hierro, en ella el bronce poco a poco dejará de ser el metal más usado para ser sustituido por el hierro, el material más resistente que jamás habían visto. En estos años las tradiciones prehistóricas están en decadencia, comienzan a crearse los primeros centros urbanos fortificados con altas murallas de piedra, torreones y fosos, la demanda de armamento aumenta y hay un incremento de la población, todo ello evidencia la tensión que se vivía ante la necesidad de defenderse de otros grupos de humanos, con esta nueva distribución del territorio aparece una nueva cultura conocida como La Cultura Castreña, los territorios están claramente delimitados y repartidos entre las diferentes tribus ya denominadas como Astures.

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La edad de cobre en Asturias

El inicio de la Edad de los Metales: la edad de cobre

El primer metal usado por los humanos fue el cobre

A finales del neolítico se descubre la minería del cobre, los restos mas antiguos que se han localizado hasta el momento se corresponden con las minas del Texeu en Rioseco y las Minas del Milagro en Onis. Ambos lugares se comienzan a explotar alrededor del 3.000 a. C y nos indican un nuevo cambio de etapa, se deja atrás la prehistoria para entrar en la Edad de los Metales. El primer metal usado de manera generalizada fue el cobre, en Asturias la mayoría de los restos aparecen en las zona centro y en el oriente coincidiendo con las explotaciones mineras antes mencionadas.

La edad de cobre - zonas mineras

Aproximación zonas con cobre en Asturias

El cobre es un mineral que se encuentra dentro del grupo de minerales llamados nativos (cobre, oro, plata, platino y hierro), es decir se encuentra en la roca de forma natural. En las minas asturianas de cobre se puede ver fácilmente su presencia por el color verdoso de sus paredes. Es un metal blando y maleable lo que facilitaba su uso para la creación de herramientas, adornos y otros objetos que eran mas llamativos, resistentes y duraderos.

La Edad de los Metales fue posible gracias al perfeccionamiento del horno de cerámica, inventaron una nueva forma de alcanzar los 1250ºC necesarios para fundir el cobre. Los primeros hornos metalúrgicos consistían en un pozo en el suelo, más o menos de  1 a 2m de diámetro, y medio metro de profundidad en el que se hacía una gran hoguera para coseguir suficientes brasas de carbón vegetal con las que rellenarlo. Luego se extraían unas pocas de brasas y se introducían en una vasija – horno. La roca con el mineral se dejaba dentro de un crisol y éste se introducía en la parte superior de la vasija – horno.

edad de los metales en Asturias

Por último la vasija llena de carbón y con el crisol que contenía el mineral se enterraba entre las brasas del pozo, se cubría con arcilla hasta crear una bóveda abierta por la parte superior para que pudiera circular el aire, y con una entrada en el lateral para el fuelle. A través del agujero lateral se introducía el tubo hasta las brasas que contenía la vasija y se insuflaba aire para poder aumentar la temperatura.

horno de fundición, edad de cobre

Cuando el mineral se fundía se separaba del resto de impurezas, posteriormente se dejaba enfriar, se rompía el crisol y se extraía una roca en la que se apreciaba todo el mineral a un lado y el resto de impurezas al otro. El siguiente paso era limpiar o eliminar toda la parte de impurezas, para ello se valían de un cincel. Finalmente el mineral se volvía a fundir para verterlo en moldes o se calentaba para modelarlo en las herrerías. Era habitual que se trabajara en la boca de la mina parte del mineral creando lingotes mas fáciles de transportar. También se documenta el traslado del mineral en bruto hasta algún lugar de trabajo especializado.

Algunas de las zonas mineras llegaron a agotarse, hay teorías que apuntan que se explotaba mas cobre que el que se consumía, este excedente impulso las relaciones comerciales. El comercio se implanta hasta convertirse en una actividad indispensable si se querían conseguir los recursos necesarios para desarrollar las nuevas técnicas. Las localidades que no tenían en sus proximidades los materiales necesarios debían de conseguirlos mediante tratos con personas que procedían de lugares que si contaban con ese recurso o que podían conseguirlo de alguna forma.

No es raro pensar que aquellas personas que poseían el conocimiento necesario para fundir los metales estarían muy bien posicionados dentro de su grupo, ser el portador de este nuevo saber no implicaba necesariamente ser el mejor cazador, el líder, o el guía espiritual, cualquier persona podía haber adquirido este nuevo aprendizaje de manera fortuita, sin embargo, el hecho de aprender a fundir el metal, casi seguro que suponía un ascenso dentro de su grupo social.

Esta nueva actividad desarrolló nuevas profesiones, aparecen los herreros y orfebres, además implicaba residir en un sitio bastante más tiempo, llevar todas las herramientas necesarias de un lado para otro era una tarea demasiado pesada. Por otro lado la metalurgia proporcionó grandes avances a la agricultura, con los nuevos útiles el trabajo resultaba más sencillo y era más rápido cultivar. Todo ello, junto con el descubrimiento de los sistemas de regadío para las plantaciones, fueron los factores principales para que se potenciara la creación de aldeas permanentes y de grupos de población con unas fronteras cada vez más definidas.

La edad de cobre supuso el asentamiento definitivo de los humanos en un territorio concreto, pese a la gran cantidad de cambios que se experimentó durante esta época los restos arqueológicos son escasos en Asturias. Hay varias teorías que intentan justificar esta escasez de restos. Algunos afirman que hay que tener en cuenta que los metales llegan a tierra Astur con cierto retraso en comparación con el resto de Europa y el uso del Cobre y del Bronce suelen solaparse. Otra teoría que justifica la falta de restos es la reutilización del cobre en la etapa posterior, el bronce es una aleación de cobre y estaño, por lo tanto es bastante posible que gran parte del cobre se reutilizase para la creación de útiles en bronce. También se podría explicar mediante los continuos saqueos que sufrieron las necrópolis a la largo del tiempo.

Los pocos restos de cobre encontrados se remontan a finales de la etapa y los principios del bronce, aparecen en mayor medida en el centro – oriente de Asturias. Destacan los hallazgos de la localidad de Gamoneu donde se localizaron varios lingotes, En Llanes encontraron 4 hachas y en Asiego 14 hachas planas.

La edad de cobre en Asturias

Lingotes de cobre. Gamoneu d’Onís, Asturias

En los Picos de Europa se localizó una punta de flecha palmela que no es común en Asturias pero que si lo era en otras zonas de la Península. La mayoría de herramientas encontradas son hachas, se evidencia un incremento importante de la demanda de esta herramienta, algunas teorías apuntan varios motivos para esta aparente demanda, el aumento considerable del número de humanos, la necesidad de madera para la confección de las aldeas, la tala de bosques para crear zonas de pasto, el aumento de la demanda de otras herramientas necesarias para la caza y agricultura etc.

punta palmela edad de cobre asturias

Punta palmela

Esta primera etapa de la edad de los metales supuso un período de adaptación en el que se pasó de la trashumancia al sedentarismo, de una agricultura oportunista a una más elaborada, de una minería rustica a una especializada y, en definitiva, el avance del ser humano desde el pensamiento prehistórico a un pensamiento mucho más moderno donde se incrementa la esperanza de vida, disminuye la mortalidad infantil, la vida se vuelve más cómoda, se dispone de más tiempo para crear nuevas ideas y trabajos, aparecen valores como la propiedad del territorio, la propiedad privada, los estamentos sociales, la diferencia de clases, la riqueza como sinónimo de poder, la necesidad de defender el territorio ocupado ante otros grupos de humanos y otros muchos conceptos hasta el momento desconocidos.

Durante los primeros momentos la cultura desarrollada era aún dependiente de la herencia neolítica, se desarrollan las últimas representaciones rupestres en centros sagrados como Peña Tú en LLanes, cova Demo en Boal o los abrigos de Fresnedo, donde la figura del hombre guerrero cobra importancia sobre todo al final de éste periodo y durante la posterior edad de bronce.

En esta edad se reutilizan los últimos túmulos pero poco a poco se van abandonando y se adoptan nuevas creencias. Aparecen enterramientos en las galerías de las minas, tanto en el Texeu como en las minas del Milagro se encontraron esqueletos humanos, algunos estaban allí porque fueron víctimas de algún accidente, otros, como se describe en el post dedicado a las minas del Texeu, fueron enterrados a propósito siguiendo algún tipo de ritual. Cuando se abandona la cultura megalítica se cree que el nuevo ritual funerario era la incineración, esto explicaría la escasez de restos humanos que se da por todo el territorio asturiano hasta la consolidación del cristianismo.

edad de cobre - craneos minas del texeu

Cráneo humano. Galería de los esqueletos de las minas del Texeu.

La edad de cobre finaliza cuando descubren la primera aleación realizada por el ser humano, el bronce, aproximadamente en el año 1.800 a. C.

 

 

 

 

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Los abrigos de Fresnedo, Teverga, Asturias

 Los Abrigos de Fresnedo y sus pinturas rupestres, una ruta por Terverga.

Fresnedo es un pequeño pueblo localizado en Teverga, dirección al Puerto de Ventana, no se debe confundir con Fresnedo de Quirós, situado justo al otro lado de la montaña. Aquí podemos encontrar 5 abrigos con pinturas rupestres. Se reparten en una de las laderas de la Tesa de Pezones y se accede a ellos siguiendo una ruta algo empinada aunque no muy larga por la cara norte de la montaña, los abrigos están claramente señalizados aunque para llegar bien a ellos es recomendable seguir las bandas amarilla – blanca que indican la ruta pues la senda en ocasiones se confunde con los pasos del ganado.

Estas pinturas se realizaron en varias etapas durante la transición neolítico – edad de bronce, coincidiendo en el tiempo con otros centros de arte rupestre como Peña Tú. Las primeras representaciones artísticas fueron las cabras y signos en rojo, todas ellas muy esquemáticas. Posteriormente aparecen figuras humanas muy realistas con vestidos, objetos y representando acciones. Así mismo estos dos tipos de pinturas representan tres momentos culturales distintos, el primero se dedica a las figuras de animales, el segundo hacia la representación de ídolos antropomorfos y la tercera hacia la representación de astros como la relación luna – sol. Todos los abrigos tuvieron una función especifica de culto.

El primer abrigo se conoce como el de la Cochantoria, para llegar a él hay que descender un poco con apoyo de una cuerda ya que se está en una cornisa del lado Sur de la montaña, no es difícil aunque si resbaladizo y hay que ser prudente. El abrigo se encuentra protegido actualmente por un enrejado pero pueden verse bastante bien las pinturas realizadas en la techumbre de la cornisa. En ella se representan principalmente cápidros con grandes cuernos en rojo y series de puntos y líneas en paralelo sobre los cápridos o a su alrededor también en rojo.

abrigos de Fresnedo, la cochantoria - cabra abrigos de Fresnedo, signos de la Cochantoria

El segundo abrigo se encuentra en las proximidades del primero siguiendo la ruta que asciende por la montaña. No posee cartel indicativo, es un abrigo a modo de cavidad en una de las paredes de la ladera de la montaña, aquí se distinguen dos figuras animalísticas, una parece ser un jabalí y otra es de difícil interpretación, ambas se encuentran más degradadas que las anteriores.

abrigos de Fresnedo, segundo abrigo abrigos de fresnedo - jabali en rojoabrigos de Fresnedo numero 2 - figura desconocida

A partir de este punto el resto de abrigos se localizan próximos entre sí, detrás del siguiente peñón se encuentra el tercer abrigo conocido como Abrigu del Pasu, es un pequeño hueco en una de las paredes verticales de la montaña, este también se encuentra protegido con una reja como en la Cochantoria pero se pueden observar representaciones de signos y cabras macho y hembra.

abrigos de Fresnedo - Abrigu del Pasuabrigos de Fresnedo - cápridos

El cuarto abrigo se localiza en la cara opuesta al peñón que se ve al frente del Abrigo del Paso, desde el se impone una gran vista del puerto de Tarna en dirección a León, estratégicamente ofrece un punto de visión importante sobre cualquiera que accediera a esta zona por dicho puerto.

vistas desde los abrigos de Frensedo

Este cuarto abrigo se conoce como el de El Abrigu del Ganado, posee representaciones de cápridos, uno de ellos en negro, y de unos Ídolos, realizados en una época diferente a los anteriores, son representaciones humanas muy detalladas, una de ellas con una prominente nariz, una especie de vestido, con los dedos de manos y pies bien detallados, parece estar lanzando un disco. El otro, localizado justo encima del anterior, tiene las mismas características y parece que sostiene una espada. Estas representaciones son las más difíciles de ver debido a la degradación de la pintura, principalmente por el sol,  la lluvia y el viento.

abrigos de Fresnedo, del ganado - ideomorfo abrigos de Fresnedo - signos abrigo del Ganado

Si continuamos por el sendero unos pocos metros, al girar un recodo se abre ante nosotros Trechacueva, una imponente cavidad con varias bocas de entradas, galerías, túneles y vivos colores que aún hoy se usa para guarecer a los rebaños de cápridos.

trechacueva, abrigos de Fresnedoabrigos de Fresnedo, abrigo de trechacuevaabrigos de Fresnedo en Teverga, Trechacueva

Es una ruta muy sencilla de hacer y te permite ver las pinturas muy de cerca. Hoy esta zona es un lugar declarado como patrimonio protegido.  Aquí os dejo el mapa con la ruta y la localización de cada abrigo. Nosotros fuimos después de comer, pero mejor hacerla antes y a la vuelta hacer una parada por el Parque de la prehistoria de Teverga donde podéis encontrar reproducciones de otras cuevas prehistóricas de Asturias como el panel central de Tito Bustillo.

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El Monte Deva durante el neolítico asturiano

El Monte Deva, una necrópolis tumular en Gijón

El Monte Deva, junto al Monte Areo, conforman la primera sierra prelitoral de la zona centro de Asturias. Se localiza en el concejo de Gijón y con una altitud de 426 m ofrece una amplia perspectiva de toda la rasa costera del concejo. Actualmente la necrópolis es bastante difícil de apreciar debido a las plantaciones masivas de eucaliptos. Solo se encuentran señalizados los túmulos M.D III y M.D.V en el lado derecho de la pista que conduce al actual área recreativa. Otros túmulos de referencia en esta necrópolis son M.D VII y M.D VIII rodeando el observatorio astronómico y M.D IX, algo más alejado, en la Llomba, cerca de Rioseco – Caldones.

La necrópolis poseía su propia cantera, justo al lado de los túmulos III y V, cosa que facilitaba bastante el trabajo. El entorno también ofrecía una abundante flora, fauna y una amplia visión de los territorios colindantes. Como sucede en otros casos, se vuelve a evidenciar la gran actividad humana que experimentó la zona centro de Asturias durante el neolítico debido al aumento demográfico.

Cantera del Monte DevaMonte Deva - Cantera

Nuevamente Blas Cortina nos ha permitido conocer el interior de algunos de estos túmulos, destacando grandes diferencias entre ellos pese a su proximidad. 

El túmulo Monte Deva III está fechado entre el 4.000 – 3.000 BP, el montículo esconde una compleja estructura, en el centro levantaron la cámara funeraria, era un espacio parcialmente abierto al que se podía acceder desde el exterior mediante un pasadizo cuya entrada estaba a media altura del túmulo. La cámara estaba rodeada por varios anillos hechos a base de bloques de piedras, finalmente crearon el túmulo con grandes bloques de arenisca. Esta construcción en particular tuvo que necesitar un gran número de obreros y mantuvo un uso colectivo bastante activo.

Necrópolis neolítica del Monte Deva, túmulo número III

El túmulo Monte Deva V  tuvo un uso muy prologando en el tiempo, se construye en torno al año 3.900 BP y por lo menos sigue en activo hasta el año 1.800 BP. En los estudios que se realizaron pudieron averiguar que, antes de la construcción, estos hombres y mujeres se dedicaron a limpiar el manto vegetal, tras destapar todo el suelo colocaron dos grandes bloques de piedra y otro conjunto de lascas erguidas que delimitaban el sepulcro, sin embargo no se ha localizado ni restos óseos ni ajuar funerario alguno, por contra aparecen restos de fuego que indican una posible incineración.

Túmulo V - necrópolis del Monte Deva

Al contrario que su  vecino, este túmulo apenas posee aglomeraciones de piedras y actualmente casi no se aprecia. Fue creado principalmente con capas de arcilla rojiza y amarillenta (ocre), su planta medía 21m de diámetro. Lo que más destaca de este túmulo es la total ausencia de ajuar funerario ya que rompe con la norma de la cultura de la época, para explicar este hecho los investigadores proponen varias teorías, por un lado unos apuntan a que quizás se tratara de un grupo o familia pobre, pero como aclara Blas Cortina, el concepto de pobreza es un término totalmente desfasado para la época neolítica ya que los humanos sobrevivían gracias al grupo, por otro lado, cualquier persona podría obtener en la zona recursos con facilidad, herramientas en piedra, restos concheros, restos de animales…los ajuares funerarios no tenían porque ser piezas valiosas para nuestros ojos contemporáneos, se trataban de herramientas u objetos que pertenecían al difunto en vida, además el propio hecho de construir una estructura tumular implica un gran trabajo colectivo y por lo tanto una preocupación por la persona fallecida. Por otro lado está el grupo que opina que probablemente el ajuar funerario estuviera compuesto de elementos vegetales que se descompusieron por completo. Finalmente aparece la versión que dice que quizás ese grupo no consideraba necesario proporcionar un ajuar funerario.

El Monte Deva fue uno de los centros sagrados más importantes de la región durante miles de años, igual que sucede con el Areo, aunque el uso funerario fue en decadencia durante la posterior cultura castreña, su carácter sagrado se conservó en épocas posteriores, su nombre reverencia a la diosa de la tierra astur, Deva. Puedes ver como llegar a los túmulos consultando este mapa: Ruta por el Monte Deva, Gijón, Asturias.

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La LLaguna de Nievares, túmulos en Peón

Área recreativa de la LLaguna de Nievares

Necrópolis tumular del Cordal de Peón

La Llaguna de Nievares es una necrópolis tumular de época neolítica, está datada entre el  4.000 – 3.000 BP. Se sitúa en una de las lomas altas del Picu Curiella, dentro del Cordal de Peón, en concejo de Villaviciosa, a pocos kilómetros de otras necrópolis vecinas como la del Monte Deva y la del Monte Areo.  

LLaguna de Nievares - Area recreativa de peon

El conjunto tumular de la LLaguna de Nievares tiene identificados 6 túmulos que los investigadores catalogan mediante un orden alfabético que va desde el túmulo A hasta el F. Sin embargo, esto es solo una pequeña muestra de lo que debió de ser este lugar durante el neolítico, es muy probable que hubiera otros monumentos desaparecidos a causa de las obras de acondicionamiento de la actual zona recreativa y por las labores forestales que se realizan en esta zona para el abastecimiento de madera.

LLaguna de Nievares, area recreativa del Cordal de Peon

Si queréis subir al cordal de Peón no tardéis mucho porque van a cortar las carreteras de acceso a esta zona. La necrópolis se encuentra en el área recreativa, se llega en coche y es un buen sitio para pasar el día de parrillada. Podéis ver como llegar pinchando aquí. En esa zona hay indicaciones de los túmulos llamados A y D.

El Túmulo A pertenece al grupo de las estructuras atípicas, es decir, no contenía un dolmen en su interior. Fue realizado aprovechando un montículo natural que tenía el propio terreno, esta elevación proporcionaba mayor monumentalidad al túmulo. Parte del suelo está pavimentado y el perímetro está rodeado por un gran anillo de piedras que fueron colocadas sobre una capa previa de arcilla, finalmente toda la estructura queda recubierta de una capa de tierra.

Tumulo A de la necrópolis megalitica de la  LLaguna de Nievares

El Túmulo D, a pesar de ser el mayor de todo el complejo con un diámetro de 22 metros, contiene una cámara funeraria muy pequeña en comparación con sus vecinos. Esta cámara también se levanta sobre un suelo pavimentado y queda recubierta por una coraza de piedras.

Túmulo D de la LLaguna de Nievares

Otro de los megalitos documentados se corresponde con el Túmulo C. Posee una construcción más completa, en el centro guardaron una cámara sepulcral reforzada por el exterior con bloques planos, posteriormente toda la estructura fue recubierta por una capa de sedimentos arcillosos hasta el límite superior de la cámara, luego añadieron una nueva coraza de piedras que, poco a poco, fue quedando recubierta por un manto vegetal.

Los saqueos en la Llaguna de Nievares han sido constantes desde finales del neolítico, aún así han podido encontrarse útiles como hachas y azuelas, en el túmulo C las herramientas muestran un claro desgaste que indica el uso dado en vida, sin embargo en los túmulos A y D el material hallado no muestran signos de haber sido usados por lo que se definen como objetos dedicados de manera específica para el ajuar que se colocaba durante el ritual de enterramiento. Los restos de mayor importancia son trozos muy fragmentados de cerámica que pertenecen a los primeros objetos de cerámica artesanal de esta zona.

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El Monte Areo y la ruta de los dolmenes

El Monte Areo y su necrópolis tumular

El Monte Areo separa los concejos de Carreño y Gijón, no es alto, solo levanta 264 metros snm. La necrópolis se sitúa en el punto más alto, sobre una extensa planicie desde la que se puede ver parte de la costa asturiana. Dista pocos kilómetros de otras necrópolis vecinas como la de La Llaguna de Nievares en el Cordal de Peón o la del Monte Deva en Gijón. El complejo megalítico del Monte Areo tiene una treintena de monumentos cuya fecha más antigua se establece en el año 5000 BP.

Monte Areo - vistas a la costa

Se cree que este monte era, en época neolítica, uno de los territorios de culto más extensos y en consecuencia un lugar sagrado de referencia en toda la región, esta posición la mantiene aún en épocas posteriores siendo un lugar aparentemente sagrado durante la Edad de los Metales. En la zonas habitadas al pie de este monte aún hoy se conservan historias y leyendas antiguas que hablaban de las riquezas que esta tierra escondía, en la guía del servicio municipal de turismo de Candás (Cultura Megalítica. Rutas etnográficas: dólmenes del Monte Areo) se deja referencia de la leyenda conocida en la zona como Monte Areo monte areola tierra rica xente boba:

En tiempos de mucha antigüedad, al anochecer de un día de invierno apareció en la pobre casa del Fondo de Guimarán una pordiosera que imploraba que le diesen algo de cenar y cobijo para pasar la noche.

El ama de la vivienda replicó a la andrajosa pedigüeña que nada podía darle, pues estaba casi tan pobre como ella. Entonces la mendiga, mirando hacia la cumbre del Areo, ensimismada y enigmática repitió por tres veces: Monte Areo Monte Areola tierra rica xente boba.

La intrigada dueña de la casa le preguntó el significado de sus palabras a lo que la pordiosera respondió que en lo alto, si se cavaba un poco, aparecería un tesoro que enriquecería a quien lo encontrase.

Dicho esto desapareció perdiéndose en el Areo. La campesina se lo comunicó a su marido y esa misma noche fue a cavar al lugar indicado, hallando, al poco de comenzar la faena, una gallina de oro con doce polluelos del mismo metal más otro fabuloso tesoro del que nunca se supo su valor.

Cuenta la leyenda que en memoria del hallazgo se fundó, en la iglesia de Guimarán, la capilla del “Buen Suceso” por la noble familia Muñiz Carreño y en Candás la Ermita de los Doce anexa al Palacio de los Muñiz de cuyo altar se dice que figuraban los doce polluelos de oro hasta que fue destruida en el año 1936.

El Areo es una de las necrópolis mejor conservadas y documentadas de Asturias, fue usada durante todo el neolítico, su amplitud y su proximidad con otros centros funerarios evidencia un considerable aumento demográfico en la zona central de Asturias. Los trabajos de construcción de la necrópolis supusieron un esfuerzo colectivo que por fuerza debió de implicar a decenas de personas. Los neolíticos localizaron una buena fuente de piedra en el mismo monte, estas floraciones se encuentran en el actual mirador de la Peña el Carro, esta zona sirvió de cantera y, aunque la proximidad con la necrópolis es una clara ventaja, la extracción de estas piedras suponía un trabajo durísimo y requería de una buena coordinación y organización del mismo.

Monte Areo - Mirador de la Peña del Carru

Monte Areo - floraciones pétreas de la cantera

Para el transporte de las piedras necesitaban grandes troncos de madera que resistieran el peso de la roca, algunas llegan a pesar mas de 5 toneladas, gracias a los análisis de polen que los investigadores han obtenido del interior de las cámaras dolménicas se ha podido saber que, durante el Neolítico el Areo se componía de avellanos, robles, abedules, pinos o alisos, es decir, de maderas nobles y resistentes, así que, mientras unos extraían las piedras, otros talaban la zona para crear el primer medio de transporte conocido hasta el momento, (ver cómo se hacían los dólmenes).

La diversidad de fauna y flora  ofrecía la posibilidad de abastecerse de alimentos sin tener que abandonar la zona de trabajo. Los túmulos fueron realizados por varios lugares de la planicie del Areo, actualmente tan solo están abiertas al público dos de éstas zonas, una corresponde al conjunto que rodea el Dolmen de San Pablo y la otra al conjunto del Dolmen de los Llanos. El resto de zonas, aunque algunas de ellas están señalizadas, no son visibles debido la maleza. El contenido de los túmulos del Areo varía, pueden encontrarse dólmenes simples y otras construcciones atípicas, estas variaciones vienen asociadas a la época de construcción.

La ruta por los dólmenes del Monte Areo puede hacerse tanto andando como en coche, es un camino muy corto de apenas 3,5km que nos conduce a las diferentes áreas dolménicas.

Monte Areo y el área dolménica de Les Güelgues de San Pablo

Esta primera zona contiene los túmulos numerados como IV, V y VI. Los más peculiares son:

El túmulo Monte Areo V es uno de los más antiguos de la necrópolis, está datado en el año 5.000 BP y se piensa que pudo haberse construido por los habitantes del Cabo Peñas. Poseía al menos 20 m de diámetro y estaba compuesto por arenas silíceas extraídas de los terrenos próximos. El interior de este túmulo es bastante peculiar, posee una zona con marcas de fuego y un poste de madera, a esta zona se accedía aparentemente mediante una cascada de piedras, aparecen también piedras pintadas en ocre rojo, otras talladas y piezas pulimentadas. La hipótesis más aceptada sobre el uso de esta estructura plantea que posiblemente fuera una especie de cámara de incineración, los cuerpos podían introducirse al descender por la cascada hasta la hoguera interior.

Monte Areo V

M.A – V

El túmulo Monte Areo VI es el Dolmen de San Pablo, se creó en torno al año 4.000 BP y es uno de los mejores conservados de la necrópolis. Se trata de un dolmen de cámara simple, cerrado por todos sus lados mediante grandes lascas de cuarcita y cubierto con un túmulo realizado a partir de capas de tierra y piedras. En su interior se encontró una pequeña azuela pulimentada de fibrolita, material muy solicitado durante el neolítico. Las hipótesis sobre la utilidad de este megalito plantean que pudo haberse mantenido abierto para ser reutilizado dándole así un uso colectivo.

Monte Areo VI - Dólmen de San Pablo

M.A – X. San Pablo

Monte Areo VI. Dolmen de San Pablo

Camino entre el área de San Pablo y el área de Los LLanos

A lo largo de la pista comunica las dos áreas dolménicas principales hay unos cuantos túmulos señalizados pero no visibles a causa de la vegetación. Hay que fijarse bien porque la única manera de encontrarlos es mirando atentamente las orillas del camino para intentar de localizar los hitos con el número del túmulo entre la maleza. Nosotros pudimos llegar a ver los numerados como I, II, III, X, XIV, XXIII.

Monte Areo X, está cubierto por la maleza

M.A – X. Ej.  de los túmulos que están a lo largo del camino.

El túmulo Monte Areo XII pertenece al 5.000 BP, no lo pudimos localizar pero la documentación aportada por Blas Cortina nos permite conocer su estructura interna, se conoce como la casa de los muertos, es una construcción realizada a partir de cuatro postes de madera que muestra signos de haber sido incendiados, en el centro de esta estructura había otro pozo recubierto de piedras.

Monte Areo y el Área dolménica de Los LLanos

El túmulo M.A XV es el Dolmen de los Llanos y se creó alrededor del año 4.000 BP, en un momento donde la cultura megalítica estaba en su pleno apogeo. El dolmen se compone de una cámara simple con un pórtico de acceso, esta especie de pasillo de acceso se suele interpretar como un lugar de tránsito entre el mundo de los vivos y el de los muertos. La estructura quedaba cubierta por un túmulo de 3,40m de diámetro realizado a partir de capas de tierra y piedras.

Monte Areo - Dolmen de los LLanos

M.A XV

El túmulo Monte Areo XVI fue claramente expoliado con el paso de los años, en su momento era un dolmen de cámara simple con una techumbre que pesaba mas de 5 toneladas. Entre el ajuar encontrado lo más destacado es un hacha que tubo un uso activo en vida, cuchillos y azuelas, estas piezas fueron realizadas en una piedra metamórfica traída de otra zona lejana, esto vuelve a manifestar la comunicación que había entre los diferentes asentamientos durante el neolítico.

Monte Areo XVI - dolmen expoliado

M.A – XVI

El túmulo Monte Areo XVII también fue bastante degradado por la mano del hombre, fue saqueado en múltiples ocasiones, atravesado por una zanja para delimitar dos fincas y luego fue perforado a causa de las plantaciones de eucaliptos. Hoy este monumento no puede apreciarse, tan solo queda parte del suelo original, sin embargo, este escaso resto ha permitido identificar parte de la flora que predominaba en el neolítico gracias a los restos de polen encontrados.

Esta gran necrópolis esconde muchos otros túmulos por toda la planicie del Monte Areo, conforman un lugar sagrado vinculado con el mundo de los muertos. Este campo sacro deja de usarse en torno al año 3.000 BP coincidiendo con el inicio de la edad de los metales y las primeras tribus astures, sin embargo su carácter sagrado fue un aspecto que siguió estando presente en la creencia colectiva.

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Minas prehistóricas en Rioseco, Riosa.

 Minas prehistóricas del Texeu, Sierra del Aramo

Minería prehistórica en Rioseco, Riosa.

La Sierra del Aramo ofrece muchas rutas, una de ellas es la que conduce a las Minas prehistóricas del Texeu. En este recorrido encontraremos por un lado un importante complejo minero del s.XIX situado a 700 metros snm. En segundo lugar podremos ver un gran yacimiento arqueológico correspondiente a las minas prehistóricas usadas durante el neolítico para la extracción de cobre. La mina del Aramo se sitúa a 1.200 metros snm y es una zona de la sierra rica en cobre, cobalto, plata y níquel además de otros componentes asociados al cobre como la azurita y la malaquita.

minas prehistoricas de cobre de la sierra del Aramo

Azurita y Malaquita sobre cuarcita

Para iniciar la ruta a las minas prehistóricas debemos ir hasta el pueblo de Llamo, en Riosa, aquí dejaremos el coche y continuaremos andando por la pista que conduce hasta Rioseco y el complejo minero del s.XIX.

minas prehistoricas en Riosa

Poblado minero de Rioseco

Nada más llegar lo primero que llama la atención fue el intento por parte del Principado de convertir las ruinas en un museo a través de los fondos mineros pero los fondos se acabaron y se paralizó el proyecto, tan solo se remodelaron la fachada de cuatro de los edificios administrativos, el resto de estructuras están en ruinas. No obstante este lugar merece la primera parada de la ruta para investigar un poco por los túneles, zonas de lavado del mineral, la gran chimenea y otras edificaciones.

minas prehistoricas y Minas del s.XIX en Rioseco

Zona de tratamiento del mineral. s.XIX – XX

minas-del-texeu-rioseco-riosa

Continuamos ascendiendo y a pocos metros por encima de la mina anterior hay un mirador y una pequeña área recreativa con mesas. En esta zona encontramos la primera galería. Cuando fuimos estaba abierta e inundada, nos adentramos un poco pero pronto decidimos dar la vuelta por falta de seguridad. Muchas de las galerías están abiertas pero adentrarse en ellas implica asumir un riesgo considerable, en todas ellas hay pozos, derrumbes, desprendimientos de lodo y hundimientos del propio suelo que nos pueden poner en un grave apuro. Mi consejo es que no se os pase por la cabeza, bajo ningún concepto, entrar en las galerías.

mirador-minas-del-texeu

El siguiente tramo es quizás el más duro, es un ascenso con algo de desnivel, no es demasiado largo pero la cuesta cansa un poco, es un camino pedregoso que asciende a través de un bosque y por el que pueden verse restos de las galerías, las tirolinas y los vagones usados en el s.XIX -XX para subir y bajar el mineral desde las bocaminas superiores hasta la zona de tratado de mineral de Rioseco.

minas prehistoricas y minas del s.XIX de Riosa

Restos mineros del s.XIX – XX

Tenemos que ascender hasta que termina el bosque y se abre una gran pradería, conocida como La Campa de las Minas, en la zona más alta de la misma se encuentra el complejo minero neolítico y unas vistas espectaculares de los valles de Asturias llegando a ver, en un día despejado, Riosa, Turón, Aller, Mieres, Oviedo, Los picos de Europa y la costa de Gijón y de Avilés.

vistas-minas-prehistoricas-del-texeu

Recorriendo la planicie encontramos dos bocas de entrada a las minas prehistóricas. Nada más verlas llama la atención la forma redondeada de las mismas, los pilares o columnas unidos entre si y los arcos rebajados que fueron dejados intencionadamente por los mineros para sujetar la techumbre y que no hubiera desprendimientos ni derrumbes. En el vestíbulo de entrada ya pueden verse los restos de cobre, de azurita y de malaquita que le dan a la cavidad esos colores azules y verdes metalizados.

boca-mina-el-texeu

pozos-entrada-boca-mina-el-texeu

Lo primero que tenemos que tener claro es el tipo de instrumentos y de herramientas que usaban para una labor tan dura como es la minería. Cuando se descubrieron los metales el primer uso que se le daba al mineral era para piezas de orfebrería o para objetos rituales, curiosamente no se empleó para perfeccionar las herramientas hasta unos cuantos cientos de años después. En esta primera etapa de la minería del metal los útiles estaban realizados con madera, con piedras y con astas de ciervo.

minería prehistórica - Minas del Texeu

De arriba a abajo: punterola y entalladuras

minería prehistórica, picos palanca

Picos palanca, se agarraban por la parte corta y se golpeaba con una maza para quebrar la pared.

Entre las herramientas más comunes encontramos: las realizadas en asta de ciervo como los picos o las entalladuras, los realizados en piedra como las mazas de más de 2kg de peso y los martillos de menor tamaño y peso que las anteriores, y  otras hechas con madera como los mangos para las herramientas y la mampostería de las galerías.

herramientas mineria prehistorica mazas martillos

Mazas y martillos para la minería

La mina se adentra en el interior de la montaña a través de pozos que pueden llegar a los 100m de profundidad. Todos los pozos de entrada se comunicaban mediante un complejo sistema de galerías.

minería prehistorica entrada a las minas del texeu

Vestíbulo de entrada de una de las minas.

acceso a las glaerías de las minas prehistórcas del Texeu

Pozos y galerías que se adentran en la montaña

Se presupone que los mineros pasaban bastante tiempo en el interior de la montaña, las galerías estaban bien iluminadas, para conseguir luz encendían unas antorchas de madera y grasa que adherían a la pared mediante pelotas de arcilla. Para poder resistir al monóxido de carbono derivado del uso del fuego y a los propios gases que desprende la montaña contaban con dos recursos, por un lado la corriente de aire natural que proporcionaba la montaña y por otro lado pozos verticales que eran usados a modo de chimenea y que aún poseen las paredes ennegrecidas por el efecto del humo.

El tamaño de las galerías es variado, las hay bastante amplias, hay otras con un tamaño bastante estrecho y con techos muy bajos de modo que solo podía pasarse arrastrándose, y las hay en las que es difícil que quepa un adulto por lo que posiblemente trabajaran los niños. Para que las galerías no se desprendiesen se reforzaban con arcos o pilares rebajados, además, el escombro era almacenado en zonas que ya habían sido explotadas y que quedaban obsoletas, de esta forma las galerías que no se usaban se iban rellenando y se reducía el riesgo de desprendimientos.

minas prehistoricas de rioseco, pozos de acceso

Pozos con un grado de inclinación bastante acusado

Para extraer el mineral usaban varias técnicas:

Cuando encontraban el mineral en una argamasa de arcilla y en pequeñas cantidades empleaban las propias manos y, en menor medida, mazas de piedra y picos realizados con asta de ciervo.

Si el mineral aparecía en filones podían extraerlo de varias formas, iban haciendo muescas circulares en la roca hasta que desprendían el filón, también usaban palancas y martillos para fragmentar la roca y extraer el mineral y, por último, usaban el fuego para calentar la roca y conseguir así que se rompiera.

El objetivo principal de los mineros del Aramo era el cobre, rechazaban completamente el cobalto, cuando encontraban este material lo desechaban directamente destinándolo al relleno de las galería o dejándolo en la roca sin tocar. Quizás no sabían que hacer con este material, si se mezclaba con el cobre restaba calidad al resultado final, así que simplemente no lo usaban.

Transportar el mineral requería una gran resistencia física, se usaban unos recipientes de madera redondeados que o bien llevaban al hombro, o lo arrastraban a través mediante unas cuerdas de cuero que se ataban al cuerpo. Hay galerías tan estrechas que aún conservan las marcas producidas por el continuo rozamiento de las paredes. Algunos pozos tenían tal grado de inclinación que poseían escaleras hechas con cuerdas de cuero por las que debían subir y bajar.

Hay una galería que destaca sobre todas las demás, es La Galería de los Esqueletos, donde se localizaron 16 esqueletos humanos, en 6 de ellos se pudo saber que eran varones de edad adulta, el más joven murió con 20 años y a otros tres se les ha dado la edad de 35 años. Otros dos cuerpos revelaron que eran personas fallecidas a causa de un desprendimiento.

minas prehistóricas - mineros del aramo

Cráneos humanos, minas prehistóricas del Aramo

minas prehistóricas - minero del aramo, minas del Texeu minas prehistóricas - minero del aramo

Lo que más destaca de esta galería es el uso funerario intencionado que se hizo en algunas zonas. Hay dos esqueletos completos que fueron enterrados siguiendo algún tipo de ritual, estaban sentados con las rodillas flexionadas y en sus manos aún tenían sujetas las herramientas que les habían acompañado, posiblemente, durante la mayor parte de su vida. El uso funerario de las minas evidencia un nuevo tipo de enterramiento dentro del neolítico dedicado en exclusividad a los mineros.

esqueleto minas prehistoricas del Aramo

Esqueleto completo, enterramiento ritual

Todos los restos muestran que eran personas altas, sobre 1,70m, y con una masa muscular considerable. En el Museo Arqueológico de Oviedo se encuentran expuestos algunos de los cráneos y, a simple vista, pueden apreciarse el gran tamaño que tienen algunos.

Una vez que el mineral estaba fuera de la mina se transportaba hasta unas primera zona de taller, muy cerca de la boca mina, donde se hacía un primer tratamiento del mineral para facilitar su transporte. Es una zona donde se encontraron crisoles de arcilla para fundir el mineral, ollas y restos de escoria que procedían de algún horno de fundición no localizado. Hay que tener en cuenta que esta zona de la sierra ha sufrido múltiples explotaciones y el terreno ha sufrido muchas alteraciones que dificultan la localización de yacimientos arqueológicos a cielo abierto.

Ver ruta a las minas del Texeu, Sierra del Aramo, Rioseco, Riosa.

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Alto de la Cobertoria, Sierra del Aramo

El Alto de la Cobertoria y su necrópolis neolítica

Restos neolíticos en la Sierra del Aramo

El Alto la Cobertoria se sitúa en una de las planicies altas de la Sierra del Aramo y separa los concejos de Lena y Quirós. Se trata de un puerto de montaña que alcanza la altura de 1.300m, en él se integra un conjunto de túmulos que se reparten a lo largo del cordal.

La ruta por el Alto de la Cobertoria es un paseo corto, muy fácil de hacer y que ofrece unas vistas espectaculares de los sistemas montañosos de Asturias. Identificar los restos es otra cosa, no están señalizados y hay que fijarse bien.

Alto de la Cobertoria

Vistas desde el mirador del Alto la Cobertoria

Esta necrópolis mantuvo un uso bastante prolongado en el tiempo, comienza a usarse en el Neolítico y se reutilizó durante la Edad de Bronce (6.000 – 2.000 BP) . Los investigadores apuntan que este uso prolongado es consecuencia de la gran actividad minera que experimentaron las minas de Riosa durante el neolítico, situadas en esta misma sierra y a las que dedicaremos un capitulo aparte.

En total se localizaron 6 megalitos. En el lugar llamado La Mata´l Casare encontraron 2, en los Fitos se encontró uno y una alineación de piedras que fue colocada intencionadamente por los neolíticos de la Cobertoria, los dos últimos megalitos se encontraron en el Prau LLagüenzos y la Collá Cimera. Para todos ellos usaban como canteras las floraciones rocosas que ofrece la Cobertoria.

Cuando realizamos la visita, hace ya algunos años, fue un poco por casualidad, íbamos sin datos sobre la localización de los megalitos y solo pudimos encontrar uno, por lo tanto queda pendiente una nueva visita y, con un poco de suerte, encontraremos alguno más.

Alto de la Cobertoria - túmulo prau Llagüenzos

Prau LLagüenzos

El conjunto de Mata’l Casare ofreció un anillo de oro modelado a punzón, es un hallazgo muy importante por tratarse de una de las primeras piezas de orfebrería que se localiza en la región. Se encuentra expuesto en el Museo Arqueológico de Oviedo.

El conjunto de Los Fitos posee una de las últimas construcciones megalíticas que se realizaron en Asturias, se realizó en un periodo donde los grandes dólmenes eran sustituidos por un nuevo tipo de sarcófago a modo de cista, era un nicho rectangular que fue realizado clavando lascas en el terreno.

Alto de la Cobertoria

Restos pétreos en el Alto la Cobertoria

La Sierra del Aramo debe su nombre a un dios Astur y como es habitual en Asturias, dejará de usarse como lugar de enterramientos pero seguirá siendo un monte sagrado durante cientos de años. Aún hoy , este lugar es usado para celebrar el solsticio de verano.

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Peña Tú en Puertas de Vidiago, Llanes

Peña Tú y la Necrópolis Tumular de la Sierra Plana de Vidiago

Muy cerca de Llanes podemos visitar la Sierra Plana de Vidiago, es una sierra de lomas planas que contiene una necrópolis de 36 túmulos y una gran formación rocosa conocida como el Ídolo de Peña Tú. La época de ocupación, según los restos encontrados, corresponde con el periodo Asturiense (9.000 – 7.000 BP), durante el Neolítico y los inicios de la Edad de los Metales. (6.000 – 2.000 BP).

Peña Tú - La testera del Xentil

Ídolo de Peña Tu

El monumento más visible de toda la Sierra de Vidiago es el Ídolo de Peña Tú, es una gran formación rocosa natural que se levanta en una de las colinas de la sierra, muy cerca de Puertas de Vidiago. Es un punto estratégico con una gran visibilidad de la zona, al norte puede observarse toda la rasa costera del oriente astur y al sur se vigila el acceso por tierra, el curso del río y las sierra pre-litorales que anteceden a los Picos de Europa. Esta formación se conoce como La Testera del Xentil porque se parece mucho a la cabeza de una persona.

vistas a la costa desde Peña Tú

Peña Tú era, posiblemente, un lugar de referencia en la zona. No es raro creer que en torno a este monumento podrían haberse realizado reuniones sociales a las que acudirían los diferentes grupos de la zona para determinadas celebraciones.

Vistas a las sierras de interior desde Peña Tú

La gente que ocupaban este lugar realizó también pinturas y grabados sobre las paredes de Peña Tú. Los dibujos aparecen en varios conjuntos, el más destacado tiene un ídolo o ideomorfo (figura humanizada) grabado en la zona más protegida del peñón realizado durante el Bronce antiguo.

Grabados del Ídolo de Peña Tú.

Junto a este ídolo aparece un puñal de lengüeta provisto de un mango con cinco remaches propio de la misma época. En la sección izquierda pueden verse otras representaciones o signos, entre ellos se distinguen un grupo de figuras humanas o cruces, líneas, puntos y otros signos circulares.

Aproximación a los grabados del Ídolo de Peña Tú

Los túmulos se reparten por las zonas conocidas como Los llanos, La Mesa, El Riego o La Capilluca. Estaban formados principalmente por acumulación de tierra y cascotes de piedra y el borde exterior estaba delimitado por un cerco de lascas clavadas en el suelo. En el interior de los túmulos las estructuras eran sencillas, generalmente aparecen pozos excavados en el suelo y cistas que en ocasiones posee una gran lasca que cerraba el sarcófago.

De todos ellos los más nombrados son: el Túmulo VI, peculiar por su extrema simplicidad, se creó solo por acumulación de tierra y en su interior no aparece ningún tipo de estructura. El Túmulo XXIV también posee una construcción singular porque en la parte inferior construyeron una plataforma de tierra extraída de las capas inferiores del suelo.

En otra zona de la Sierra existió un abundante taller de sílex, con ello se plantea la posibilidad de que el asentamiento debía estar próximo. Si se hubiera tratado sólo de cuarcita, muy abundante en la zona, podría pensarse que, en vez de desplazar las piedras, realizaran las labores de taller in situ, sin embargo, al tratarse de sílex foráneo de muy alta calidad, lo más lógico es que el lugar de residencia estuviera cerca.

El sílex estaba destinado principalmente a elaborar útiles pequeños, a excepción de los denticulados y de los cuchillos. Los materiales más pesados y grandes eran elaborados en cuarcita, material abundante en las proximidades.

Entre los restos que los arqueólogos han obtenido durante las excavaciones destaca la ausencia de cerámica. Las herramientas encontradas se componía de cuchillos, choppers apuntados, hachas pulimentadas, raspadores, picos asturienses, percutores, cazoletas de arenisca decoradas y piedras de moler. 

Para ver imágenes de estas herramientas os derivo al PDF del museo arqueológico de Oviedo.

Actualmente la sierra se encuentra dominada por las plantaciones de eucaliptos y se puede recorrer siguiendo el trazado de pistas forestales. Cuando fuimos a visitarla no pudimos reconocer ningún túmulo. La visita, en realidad, conduce unicamente al Ídolo de Peña Tú. El camino comienza desde el Aula Didáctica de Puertas de Vidiago, la ruta es bastante corta. Junto al ídolo, hay un área recreativa donde se puede pasar el día.

Aquí os dejo un mapa con la ruta: cómo llegar al Ídolo de Peña Tú.

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El dolmen de Abamia en Corao

Abamia y su ídolo neolítico

Lugares con historia en Cangas de Onís

El dolmen de Abamia se encuentra junto a la iglesia que le da su nombre y que fue mandada edificar por el rey Pelayo en una planicie alta del pueblo de Corao.

La localización de este megalito pone nuevamente de manifiesto la tendencia que había en el oriente de Asturias de seguir usando los enclaves sagrados de la edad de piedra en épocas muy posteriores como es la baja Edad Media.

Este megalito no posee una fecha exacta de construcción, lo datan como neolítico indeterminado. Teniendo en cuenta otros dólmenes cercanos, la fecha de utilización podría oscilar entre los años 5.000 – 3.000 BP.

Iglesia de Abamia en Corao

Como sucede en otros dólmenes de la zona, está aparentemente aislado pero, en realidad sigue la línea marcada por otros dólmenes vecinos como el de Santa Cruz, el desparecido en Amieva o el del Carbayo en Onís. Esta sucesión de monumentos rebelan que, durante el neolítico, la cuenca del río Güeña era un lugar con bastante actividad.

Ver línea Amieva – Cangas de Onís – Abamia – Onís

Actualmente apenas puede apreciarse nada del túmulo y, en el caso del dolmen, los continuos saqueos han impedido su conservación, solo puede observarse un desnivel del terreno dónde un día estuvo el dolmen y dos tejos centenarios que marcan el lugar.

Dolmen de Abamia, localización

En los informes de las excavaciones realizadas a principios del s.XX se documentan algunos cráneos humanos, hachas en piedra pulimentada, cuentas anaranjadas que podrían haber formado parte de un collar y una única piedra con decoraciones que fue llevada al Museo Arqueológico de Madrid.

Decoraciones ídolo de Abamia

Las decoraciones del dolmen de Abamia fueron realizadas en dos momentos diferentes, el primer conjunto es un ideomorfo (figura con forma humanizada) que se encuentra en la parte superior de la lasca, se conoce como La cabeza del Mochuelo porque el dibujo aparenta ser la cabeza de una lechuza dibujada mediante grabado profundo, dos hoyos simulan ser los ojos y con un surco más fino simula la la nariz o el pico . El segundo conjunto se localiza en la parte central y es el más antiguo, se compone de signos como un círculo con una cruz, una especie de forma de H, líneas en zig-zag o trazos semicirculares entre otros, todos ellos realizados mediante piqueteado.

Es poca la información que hay sobre este túmulo y, en general sobre todo lo que respecta a Abamia. A lo largo del tiempo esta zona, pese a lo alejada que parece, ha sufrido múltiples saqueos, incendios y reformas. En torno a la propia iglesia de Abamia existe una gran polémica por el pésimo estado de conservación.

 

Ver como llegar a la Iglesia de Abamia

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Qué es la fibrolita, minerales en Asturias

La fibrolita – Sillimanita

hacha fibrolita dolmen de santa cruz

La fibrolita es un tipo de roca sedimentaria metamórfica perteneciente a la clase denominada como Sillimanita.

La sillimanita es un mineral compuesto por silicato de aluminio que, dependiendo de su formación, puede ser incoloro o mostrar diferentes colores como el rojo, azul, verde, gris o tonalidades de marrones.

Este tipo de rocas metamórficas se crean cuando los tres elementos químicos que la forman, (SiAl2O5), son sometidos a una temperatura alta y una presión media-baja.

En Asturias, este tipo de rocas forman parte de la cultura tradicional, se conoce como La piedra del rayo. Dentro de las leyendas populares los colgantes de fibrolita eran un amuleto importante que protegía contra las tormentas, la historia era contada en las reuniones sociales y decía:

Cada rayo que cae del cielo lleva en su punta una piedra afilada, capaz de partir los árboles y quemar bosques y montañas.

Cuando el rayo cae sobre la tierra, la piedra de su punta hasta 7 metros se entierra.

Cada año que pasa sube un poquito hasta la superficie y, al séptimo año, brota de la tierra esperando quien la localice.

Aquel que tenga la suerte de encontrar esta piedra, nunca más temerá a la tormenta porque la piedra del rayo le protegerá en su camino diario.

El Dolmen de Santa Cruz

Restos megalíticos en Cangas de Onis

El túmulo de Santa Cruz

El dolmen de Santa Cruz está en Cangas de Onís, se esconde bajo la Iglesia que le da nombre, es una capilla que fue levantada a principios de la edad media por orden del rey Favila, hijo de Pelayo.

Túmulo e Iglesia de Santa Cruz

La situación de esta iglesia sobre el antiguo túmulo que entierra el megalito evidencia la herencia neolítica que siglos después se mantenía con respecto a la elección de los lugares sagrados. Actualmente el dolmen se encuentra bastante deteriorado debido al paso del tiempo, a los saqueos y a las guerra civil española del s.XX.

Este túmulo fue un monumento dominante en la zona, se creó alrededor del año 5.000 BP y, aunque hoy parece aislado, en realidad se encontraba alineado con otros dólmenes próximos como el de Abamia en la localidad de Corao.

El Dolmen de Santa Cruz poseía una localización estratégica, se levantó sobre una plataforma que había entre los ríos Sella y Güeña, si se quería cruzar al otro lado del río, el paso por esta plataforma era obligatorio. Algunos investigadores apuntan a que este monumento no sólo fue un lugar de enterramiento, creen que también podría haber desempeñado alguna función como lugar de reunión de los grupos de la zona.

Cuando construyeron el túmulo era de un tamaño considerable, se creó mediante la acumulación de capas de tierra y cantos rodados y se dejó un acceso al interior mediante un corredor que conducía hasta el dolmen.

Santa Cruz, monumentos del patrimonio asturiano

Actualmente la cámara funeraria tan solo conserva 7 ortostatos (piedras), en su día formaba una planta poligonal con lascas que fueron extraídas de una cantera cercana situada en el monte de Llueves.

Dolmen decorado de Santa Cruz

Las piedras destinadas a las paredes fueron decoradas, aún pueden apreciarse parte de las pinturas y grabados, todos ellos son representaciones de formas geométricas. La decoración más visible en la actualidad corresponde a la lasca central y es un dibujo compuesto por líneas en zig-zag, triángulos y otros signos.

Según el arqueólogo F. Jordá, las representaciones de Santa Cruz presentan varias fases de ejecución, sugiere que los grabados parecen más antiguos que las pinturas, también describe la variedad de técnicas entre los propios grabados, los más antiguos son los realizados mediante la técnica del rayado, posteriormente se realizarían los grabados por piqueteado y los pulidos por abrasión. Por último hace referencia a la falta de concordancia cronológica entre el ajuar encontrado y las representaciones artísticas, concluye así que, posiblemente el dolmen tuvo un uso colectivo continuado en el tiempo, es decir, se reutilizó en más de una ocasión.

hacha neolítica dolmen de santa cruz

Los documentos antiguos atestiguan que en el interior del dolmen había un gran ajuar funerario de armas de piedra y bronce que suele relacionarse con personas de un cierta posición social. Hoy en día solo se conserva una mínima parte compuesta por dos hachas de fibrolita, una de ella nunca fue usada y posee una perforación que sugiere una función ceremonial, también se localizó un fragmento de cuchillo de sílex y un hacha plana de bronce.

Este monumento puede visitarse en las horas establecidas por la oficina de información y turismo del ayuntamiento de Cangues de Onís. Para ver el dolmen hay que entrar en la capilla de Santa Cruz, se observa mirando un pozo que hay en el centro de la sala. No se puede descender hasta el megalito por motivos de conservación.

Localización del Dolmen de Santa Cruz

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Restos del neolítico en Asturias

Algunos yacimientos del neolítico

Arqueología en Asturias

Durante el neolítico asturiano hay varios tipos de yacimientos arqueológicos, las cuevas, las aldeas, los restos megalíticos y los complejos mineros.

Cuevas neolíticas:

Durante los años en los que se produce la transición entre el mesolítico y el neolítico (7000 – 5000 BP), seguían usando ciertas cavidades para realizar labores de taller o como lugares funerarios. Muchas cuevas como La Paloma, La Lloseta, Les Pedroses, Mazaculos, Los Canes o Tito Bustillo siguen manteniendo cierta actividad. En todas ellas pudieron recuperarse restos de industria lítica, industria ósea y de cerámica.

cerámicas transición neolitico - bronce antiguo

En el caso de los Canes, La Paloma y Tito Bustillo, también aparecieron enterramientos humanos alrededor de los cuales se hizo algún tipo de ritual relacionado con la colocación de un ajuar, de piedras teñidas de rojo y con una preparación previa del cuerpo.

Entre finales del neolítico y los inicios de la edad de bronce (4.000 – 3.000 BP) las cuevas y abrigos rocosos se abandonan progresivamente, las personas de esta época solo siguieron usando algunos lugares muy concretos y en ellos dejaron las últimas muestras de arte rupestre en Asturias, es el caso de los Abrigos de Fresnedo en Teverga, Cova Demo en Boal o Peña Tú en Llanes. Se trata de dibujos muy esquemáticos de antropomorfos, zoomorfos y signos como puntos o cruces.

final del neolítico, abrigos del ganado fresnedo

Asentamientos y aldeas durante el neolítico asturiano:

El yacimiento de Torca’l Arroyu es uno de los pocos asentamientos asturianos de principios del neolítico, está en la localidad de Ponte, concejo de Llanera, posee dos zonas de ocupación, por un lado está la utilización del interior de la cueva y por otro lado están un buen número de restos encontrados en la ladera de la montaña que hacen pensar que podría haber sido un primer intento de poblado al aire libre. Fue una zona que se ocupó, desde el 5.000 hasta el 2.000 BP, en varias fases interrumpidas por algunos incendios que sufrió la ladera.

En Vigaña, Belmonte de Miranda, se han descubierto varias zonas con restos de asentamientos neolíticos:

En L´Hortal aparecen restos de construcciones que podrían ser cabañas con una antigüedad de 6.000 años.

En la zona llamada Las Corvas aparecieron tres hogares neolíticos datados en la misma fecha que los restos anteriores. Estos yacimientos coinciden con los desplazamientos de humanos que buscaban nuevas zonas de asentamiento tras abandonar definitivamente las cuevas como lugares de residencia.

Por último en el área de La Sienra encontraron evidencias de cultivos realizados hace 4.000 años.

En general, los restos de asentamientos o aldeas neolíticas son bastante escasos en todo el territorio debido a la gran erosión del terreno y a la acidez de la caliza. Casi toda presencia conocida se corresponde con necrópolis tumulares.

Yacimientos megalíticos en Asturias:

Durante todo el neolítico asturiano se edifican grandes necrópolis tumulares por todo el territorio, estaban destinadas a un uso funerario, son los cementerios del momento.

Algunos de los ejemplos más representativos son la necrópolis del Monte Areo (Gijón), la del Monte Deva (Gijón), la del Alto de la Cobertoria (Pola Lena), la Llaguna de Nievares (Peón), el dolmen de Santa Cruz (Cangas de Onís), el de Abamia (Corao) o el de Castellín en Allande entre muchos otros.

Gran parte de los túmulos de Asturias han sufrido múltiples saqueos a lo largo de la historia a mano de los buscadores de tesoros, la consecuencia es que los restos más valiosos han desaparecido y, aunque muchos túmulos se reutilizaron a principios de la edad de los metales, los objetos de oro, cobre o bronce resultan muy escasos, por contra si se encuentran habitualmente objetos de industria lítica y osea.

Los complejos mineros durante el neolítico asturiano:

Las minas prehistóricas más conocidas son las minas del Milagro de Onís y las del Aramo en Riosa, ambas contienen cobre, azurita y malaquita, y en ambas se encontraron restos humanos teñidos de verde a causa de la exposición al cobre.

La mina del Milagro en el concejo de Onís comenzó a explotarse hace 4.000 años y aún se mantuvo activa en el siglo XX. En sus galerías pudieron recuperarse herramientas líticas y otras hechas en asta de hueso. Los neolíticos del Milagro se dedicaron a extraer tanto el cobre como la malaquita y la azurita. Entre los restos humanos pudieron encontrarse un cráneo y una mandíbula.

Las minas del monte Aramo o del Texeu, en Rioseco, Riosa, Pola de Lena es un gran entresijo de galerías que se excavaron desde el neolítico hasta el siglo XX. Las diferentes bocas de las minas prehistóricas de Rioseco se encuentran a 1.300m de altitud sobre el nivel del mar, comenzaron a explotarse hace 4.500 años, en el periodo de transición entre el neolítico y la edad de los metales.

minas del neolítico asturiano. Monte Aramo

Las minas del monte Aramo fueron usadas principalmente para la extracción de cobre, sin embargo, por lo que más destaca es porque posee una galería, llamada galería de los esqueletos, donde se encontraron cuerpos de mineros neolíticos, depositados de forma intencionada. Cuando los arqueólogos encontraron los restos óseos estaba verdes a causa de la absorción de cobre durante los más de 4.000 años que pasaron hasta que fueron descubiertos.

Esqueleto neolítico Asturias

En el apartado Qué Visitar podéis encontrar información sobre las cuevas, minas y los lugares con cultura megalítica en Asturias que hemos visitado.

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Qué es un dolmen. Tipos de enterramientos en el neolítico

Clases de dolmen y otras tumbas neolíticas en Asturias

Las necrópolis tumulares localizadas en Asturias poseen dos tipos de estructuras funerarias, el primer tipo agrupa al dolmen, las cistas y los sarcófagos, a este grupo se le denomina estructuras ortostáticas. El segundo grupo se corresponde con tipos de enterramientos que poseen cámaras atípicas (menos comunes en el territorio o que no siguen un patrón claro) y se denomina estructuras no ortostáticas.

Estructuras ortostáticas: El dolmen y otros sarcófagos.

Las estructuras Ortostáticas son construcciones realizadas a partir de grandes bloques de piedras posicionados en vertical para crear, en el caso de Asturias, monumentos megalíticos como los dólmenes, cistas y sarcófagos.

El Dolmen:

dolmen monte Areo

Monte Areo

Un dolmen es una cámara realizada con bloques de piedra, cerrada por todos sus lados y por la techumbre, se usaba para enterrar a los muertos, ya fuera de forma individual o colectiva, tras el funeral, el dolmen se cubría con tierra y piedras creando un gran túmulo. 

No todos los dólmenes eran iguales, el tamaño no siempre era el mismo, hay dólmenes muy pequeños y otros más grandes, algunos hasta incluían un corredor, la planta podía variar desde rectangular hasta heptagonal, están los que poseen decoraciones mediante grabado o pintura y otros que no fueron decorados. El dolmen es posiblemente una de las estructuras más representativas del neolítico, tuvo su máximo esplendor entre los años 5000 – 3000 BP y dejaron de realizarse a finales del neolítico.

dolmenes neolíticos en Asturias con grabados

Lastra decorada, dolmen del Castellín, Allande

La característica común del dolmen era su método de construcción, esta tarea era una actividad colectiva que requería muchas horas de trabajo y un buen número de obreros, quizás por eso se reutilizaban con frecuencia.

¿Cómo se construía un dolmen?

Había que localizar una buena fuente de piedra cerca del campo sacro, Asturias bastante caliza y pizarra en las propias necrópolis por lo que la búsqueda de las losas no era demasiado difícil.

Cómo se hace un dolmen, cantera prehistorica, necrópolis del Areo

Cantera neolítica del Monte Areo.

Lo que venía después era un trabajo duro y peligroso que requería una buena coordinación y cooperación grupal. Primero se extraía la piedra del suelo, luego se levantaba para posarla sobre unos troncos de madera que actuaban de ruedas para su transporte, el trayecto era un punto delicado del proceso, las piedras pesaban cientos de kilos y cualquier fallo podía suponer un accidente nada recomendable, con ayuda de unas cuerdas unos iban tirando de manera coordinada y el resto iba sujetando la piedra, re-colocando los troncos de atrás hacia adelante para que la piedra nunca quedara en el aire y vigilando que no se saliera de su superficie, por si esto fuera poco, había que superar los baches del camino, las cuestas y los cambios en el terreno, superado el transporte las grandes lascas se colocaban en el lugar elegido del campo sacro.

construcción de un dolmen

Después había que levantar la estructura, para ello primero cavaban zanjas que marcaban la planta del dolmen y en las que se introducían las piedras, estas se colocaban con el canto a la altura de la zanja, luego mediante palanca y con ayuda de unas cuerdas se tiraba y se levantaba hasta que encajara en su correspondiente surco, este proceso debía de realizarse con cada una de las paredes de la estructura.

Cómo se levantaba un dolmen

El corredor de acceso no es típico en todos los dólmenes pero se realizaba simulando un muro a media altura con pequeños bloques de piedra.

Posteriormente las paredes eran rodeadas por capas de tierra y piedras, es el inicio del túmulo, este paso era fundamental para colocar la techumbre, una vez alcanzada la altura máxima de las paredes, el túmulo funcionaba de rampa para poder subir la piedra del techo para que encajara con facilidad.

creación del dolmen y del túmulo

6º El último paso era cubrir el dolmen con más capas de tierra y piedras, al finalizar lo único que marcaba el lugar era el túmulo. Algunos ejemplos de este tipo de construcciones se pueden encontrar en la Necrópolis tumular del Monte Areo (Gijón) o en Cangues de Onís con el Dolmen de San Pablo.

Túmulo con dolmen de camara simple

Cistas y Sarcófagos:

Al final del neolítico aparecen las cistas o sarcófagos, una cista era una especie de ataúd realizado con piedras planas, mucho menos voluminosas y mucho menos pesadas que las dedicadas al dolmen, se clavaban en el suelo creando un rectángulo donde reposaría el cuerpo del difunto, generalmente en posición fetal, otra losa completa la cista cerrándola por su parte superior, finalmente se recubría con un túmulo. Este tipo de enterramientos eran siempre individuales y menos voluminosos que los anteriores.

Otros enterramientos durante el neolítico: estructuras no ortostáticas

La mejor referencia que he podido encontrar sobre este tema se corresponde con las publicaciones de Blas Cortina. Aquí os resumo algunos ejemplos de los túmulos con estructuras atípicas encontrados en Asturias y, para ver los dibujos originales, os derivo a  dialnet.unirioja.es, está web tiene a disposición el PDF de Blas Cortina dónde podréis encontrar los dibujos de los ejemplos que aquí se exponen. Tenéis que hacer clic donde pone “Texto Completo”. Os recomiendo que lo abráis en una ventana aparte para poder ir consultando cada túmulo, están muy detallados y son muy útiles para imaginarse como era cada uno de ellos.

El primer ejemplo es el túmulo XVI de Campiello, en Tineo, posee un pozo excavado en el suelo hasta alcanzar la roca madre, en este caso era de pizarra, posteriormente fue cubierto con piedras, también aparecen restos de madera quemada y de ceniza, en otra zona del túmulo hay una agrupación de piedras, entre los restos sólo se pudieron encontrar dos hojas de piedra pulimentada. La escasez de restos es algo común porque la mayoría de los túmulos de Asturias han sido saqueados múltiples veces con el paso de los años. Finalmente estaba recubierto por un túmulo edificado a base de arcilla.

El segundo ejemplo es el túmulo de la Xorenga denominado como Canadeiro I, datado en el primer tercio del 4.000 BP. En el centro posee un hito construido por varios bloques de cuarcita y una laja de pizarra anclada a la roca madre, posee una plataforma que muestra signos de que estaba destinada a algún uso ritual debido a los restos de carbón que aparecen en ella, esto quiere decir que en algún momento, antes de que el túmulo se completase, se encendió una hoguera. El pozo funerario está en el centro de la plataforma y fue reutilizado durante la Edad de Bronce.

El último grupo se corresponde con los túmulos sin una cavidad interna clara, es decir, sin cámaras, pozos o zonas rituales, un ejemplo de ello es el túmulo de La Llaguna de Nievares, está en el área recreativa del cordal de Peón, Villaviciosa. Se realizó hace 4.000 años BP y contenía un gran anillo de piedras en cuyo centro se levantaban dos grandes bloques. Si queréis ir a visitarlo tenéis que hacerlo rápido porque, en breves,  se va a cortar el acceso al público.

Noticias en El Comercio sobre las restricciones de acceso al Cordal de Peón:

http://www.elcomercio.es/asturias/mas-concejos/201410/07/criticas-limitacion-accesos-cordal-20141007002315-v.html

Necropolis prehistoricas, tumulos en Asturias

Objetos neolíticos encontrados en los túmulos de Asturias.

Pese a la gran cantidad de túmulos localizados por toda Asturias hay una gran escasez de restos óseos, esta ausencia es atribuida a la degradación por el efecto de la caliza. Por otro lado los objetos recuperados resultan también escasos debido a los continuos saqueos que se han producido a lo largo de los años por los buscadores de tesoros.

Pese a todo, se ha constatado que el fallecido era acompañado por un ajuar funerario que solía componerse de sus objetos de trabajo y otros de más o menos valor, entre los recuperados hay hachas pulimentadas, algunas de ellas no parecen haberse usado nunca y otras muestran un claro desgaste por su uso. También suelen encontrarse puntas de flecha.

herramientas líticas del neolítico, hacha ritual pulimentada

hacha pulimentada

Los hallazgos más importantes son el anillo de oro encontrado en el túmulo de Mata’l Casare en el Alto la Cobertoria y el tubo de oro de Chao Chaguás en Boal, en el periodo de transición entre el final del neolítico y el inicio de la edad de los metales, el oro era un elemento conocido, aparecen los primeros orfebres. También hay que mencionar las estelas dolménicas que aparecen en algunos de los túmulos, eran grandes bloques de piedra en los que se realizaban grabados de figuras con aspecto humano, es el caso de la estela del Dolmen de Abamia.

Oro en los dolmenes asturianos, Mata´l Casares

Anillo de oro,dolmen  Mata´l Casares y disco de oro del bronce antiguo

Podéis encontrar el PDF con algunas de las piezas neolíticas de Asturias en la web http://www.museoarqueologicodeasturias.com/sec/neol%C3%ADtico-edad-metales

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La cultura megalítica en Asturias

El neolítico asturiano y la cultura megalítica

Túmulos, Dólmenes y  otros lugares sagrados

A nivel mundial, el descubrimiento de la agricultura se fija en el año 10.000 a. C, en Europa se establece sobre el 8.500 a. C y, en el caso concreto de Asturias entre los años 6.000 – 3.000 a. C, es decir hay un cierto retraso de unos 2.000 años, esto quiere decir que mientras la cultura neolítica de algunas zonas europeas ya estaba fuertemente consolidada, en Asturias estaba en sus primeros momentos.

Todo el sistema social del neolítico asturiano se desarrolló bajo la cultura megalítica, recibe ese nombre porque se basaba en la construcción de monumentos realizados con grandes bloques de piedra.

cultura megalítica - dolmenes en Asturias

Lastra decorada con grabados.

En el caso de Asturias las estructuras creadas durante la cultura megalítica poseían, en general, una función funeraria, eran empleados para enterrar a los difuntos. En otros casos europeos parece que ciertas construcciones poseían otro significado que aún hoy se desconoce, es el caso de Stonehenge en Inglaterra, se trata de un círculo de gigantescos bloques de piedra que en determinadas épocas del año (solsticios y equinoccios) se ajusta perfectamente a la posición del sol.

Está bastante aceptado que dentro del sistema social y cultural del neolítico se le daba especial relevancia a la figura del druida o guía espiritual, aquel que dirigía todos los rituales y que ejercía una gran influencia sobre el comportamiento del grupo al que pertenecía. Mientras que la responsabilidad de las decisiones tomadas recaía seguramente en el líder tribal como principal representante del grupo, el guía espiritual ejercía una gran influencia sobre esas decisiones y podría inducir a las personas a actuar de una o de otra manera, podía actuar como dirigente sin llegar a serlo de una forma oficial.

Es esta última etapa de la prehistoria se establecen los precedentes de las tendencias célticas que se desarrollaron en el período posterior. Con la mejoría climática se observan grandes desplazamientos de los grupos de humanos y el contacto entre ellos aumenta como nunca antes había ocurrido. Seguramente es en algún momento del neolítico cuando se establece un calendario común para gran parte de los pueblos pre-célticos de Europa, posiblemente el año se dividía según las fases lunares (13 meses) y las estaciones se limitaban a dos, la estación fría u oscura y la estación calurosa o luminosa, marcadas respectivamente por los solsticios de invierno y de verano. Todo los sucesos naturales que acontecían a lo largo de un año formaban parte de la cultura, se cree que alrededor de los solsticios, equinoccios, eclipses y de otras manifestaciones de la naturaleza se organizaban los diferentes rituales o celebraciones de la vida cotidiana.

El aspecto mejor documentado de todo el neolítico asturiano se corresponde con las estructuras megalíticas. En general, en la región cantábrica se distinguen tres tipos de estructuras:

Las necrópolis megalíticas que los neolíticos dedicaron a sus muertos. En Asturias la mayoría de los restos neolíticos encontrados proceden de estos cementerios prehistóricos.

La cultura megalítica en Asturias, cementerios prehistóricos

Necrópolis tumular de la Llaguna de Nievares, Cordal de Peón

Los menhires, prácticamente nulos en Asturias y muy abundantes en Euskadi. Eran grandes piedras que se colocaban en posición vertical, en diferentes puntos y que podían acompañarse o no de otros menhires. La función real del menhir aun es desconocida, las hipótesis varían, algunos dicen que eran indicadores de una ruta y otros que se colocaban en zonas estratégicas en relación con sus creencias religiosas.

Otros centros santuarios destinados a la realización de rituales, es el caso de Peña Tú en Vidiago, en LLanes. También existe una cierta creencia en que muchos de los lugares sagrados eran determinados montes, bosques, cuevas etc que, por algún motivo, tenían una consideración especial.

La cultura megalítica - lugares sagrados en el neolítico asturiano

Ídolo de Peña Tú, Llanes.

Qué eran las necrópolis tumulares en la cultura megalítica

Un túmulo es un gran montículo artificial, hecho por la acumulación de piedras y arena o tierra, que tenía la intención de enterrar o esconder una estructura funeraria. Hay túmulos que superan los 25m de diámetro, cuando se realizaban varios túmulos en una zona concreta se creaba una necrópolis tumular, es decir, un campo sacro destinada al reposo de los muertos.

la cultura megalitica en asturias, túmulos y dolmenes del Monte Areo

Túmulo VI del Monte Areo

La elección del lugar de las necrópolis tumulares parece que siguen unas características comunes por todo el territorio. Todos los túmulos se localizan en las planicies altas de las diferentes sierras asturianas, están rodeadas de acusadas pendientes y suelen aparecer agrupados. En ocasiones, aunque aparentemente dan la impresión de estar aislados, en realidad marcan y siguen una línea que delimita una zona concreta.

La cultura megalítica, zonas sagradas durante el neolítico asturiano

Lugares sagrados del neolítico, el Monte Aramo

La construcción de los monumentos encuadrados dentro de la cultura megalítica demuestra la importancia que se le daba al difunto y manifiesta la preocupación e inquietud que tenían hacia el hecho de morir, con ello se refuerzan las creencias sobre el mundo de los muertos, no es raro pensar que el acceso a estas zonas podría estar limitado, algunas hipótesis plantean que, posiblemente, solo se accedía en días puntuales, ya fuera para un nuevo enterramiento o para la celebración de algún ritual dirigido siempre por el guía espiritual del grupo. Por otro lado la edificación de dichas estructuras requiere bastante mano de obra, así que, al menos durante las labores de edificación, la necrópolis experimentaría una actividad comunitaria prolongada en el tiempo.

Durante la cultura megalítica la construcción de los dólmenes, cámaras y túmulos de una necrópolis era una dura tarea que, por fuerza, necesitaba la implicación de todo el grupo, se trataba de una gran labor colectiva. En el siguiente capítulo se detalla cómo lo hacían y que tipos de estructuras se construían.

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neolítico asturiano, actividades diarias

Neolítico asturiano

Las nuevas actividades de la vida cotidiana

La vida diaria de las personas que vivieron durante el neolítico experimentó una revolución industrial y tecnológica importante. Los seres humanos aumentan de manera significativa sus labores de producción y sus tareas diarias. Entre las nuevas actividades desarrolladas destacan:

La domesticación de animales se documenta en períodos anteriores pero se trataba de lobos amaestrados para la caza, durante el neolítico el ser humano deja de cazar algunas especies de animales para criarlas, así aparece la ganadería. Las primeras especies domesticadas para esta función fueron la cabra y la oveja, ambas proporcionaban recursos muy valorados, carne, pieles, leche y otros subproductos derivados de la misma como mantequilla, nata, queso… Sin embargo la vida de los pastores era muy diferente a la del agricultor, el pastor seguía siendo trashumante, debía buscar constantemente pastos frescos para el ganado y abastecerse de forraje para el invierno, esto le obligaba a pasar largos períodos en la montaña para mover el ganado de un lugar a otro.

La primera actividad artesanal de cerámica en Asturias se documenta en el año 7.000 BP en la cueva de los Canes, en el complejo prehistórico de Arangas de Cabrales, es una cerámica muy primitiva que no usó horno, se coció a no más de 800ºC sobre un hogar. Los objetos de cerámica aportaron mucha más comodidad a la vida diaria, es un material fácil de conseguir y fácil de trabajar, tan solo debían de recoger la arcilla, moldearla y calentarla al fuego hasta que se endureciera, con ella podían fabricar cuencos y vasos. Cuando inventaron el horno de cerámica pudieron crear objetos con una mayor calidad, más duraderos y más sólidos, gracias a ello confeccionaron objetos para almacenar los productos como las tinajas o las ánforas, útiles de cocina como los cuencos o platos y nuevos objetos decorativos.

neolítico asturiano

Ceramica neolítica

No se abandonan las actividades en torno al trabajo de la piedra y del hueso. En la industria lítica las técnicas avanzan y consiguen crear herramientas pulimentadas usando arena como abrasivo. Con respecto a la industria ósea, las astas de ciervo fue un material codiciado en las labores mineras, con ellas confeccionaban picos con los que iban abriendo galerías al ser golpeados con una maza. La piedra y el hueso fueron elementos necesarios para la agricultura y para la creación de las aldeas porque seguían siendo los materiales más usados en la creación de instrumentos como las hachas, cuchillos o azadas.

neolítico asturiano

Astas de ciervo usadas durante el neolítico.

neolítico asturiano

Hachas pulimentadas

La minería, tal y como se entiende hoy día, surge en el neolítico y supuso una revolución industrial para la sociedad de este periodo. El considerable aumento de la población hizo que aumentara la demanda de sílex para la creación de herramientas cortantes, en Asturias el sílex no es fácil de conseguir pero los neolíticos concibieron una nueva forma de extraer esta roca de la montaña, aparecen los primeros pozos y galerías artificiales que conducían hasta donde estaba el material deseado. La zona minera más conocida del neolítico astur es el yacimiento de la Sierra del Aramo, a 1.786m de altitud en el centro de Asturias (Pola Lena).

neolítico asturiano

Astas de ciervo usadas como pico – palanca en la minería del neolítico.

neolítico asturiano

Mazas usadas en la minería.

Con las sociedades productivas aparece el excedente de productos según acumulaban bienes, se conformaban las primeras clases sociales y los primeros indicios de la propiedad privada, aún de forma muy rudimentaria pero si con una clara influencia sobre la organización social de las nuevas tribus.

El excedente también hace que aparezca una nueva actividad, el comercio mediante el trueque, las personas comienzan a acumular bienes para poder intercambiarlos por otros objetos o recursos que no eran fáciles de conseguir y esa labor se convirtió con el tiempo en una actividad laboral especializada.

Puedes ver más herramientas y útiles del neolítico en el pdf que pone a disposición de público el Museo Arqueológico de Asturias.

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Las sociedades sedentarias

Primeras sociedades sedentarias

El inicio de las actividades agrícolas y pastoriles

El Neolítico significa piedra nueva y es la última etapa de la Prehistoria, en Asturias abarca desde el año 6.000 a. C al 3.000 a. C. El clima de este período se conoce como post-glacial Würm, el ambiente era mucho más cálido, con ello proliferaron todo de tipo de plantas comestibles, los animales redujeron su tamaño. Este cambio climático fue crucial para el ser humano porque se abandonaron definitivamente las cuevas como lugares de asentamiento y se trasladaron al exterior.

Al principio del neolítico los grupos de humanos se desplazaban en busca de lugares donde crear nuevos asentamientos, vivían en tiendas de madera y pieles fáciles de transportar. Las sociedades se definen como nómadas hortenses, es decir, se desplazaban para buscar cultivos naturales, solían sobre-explotar una zona y cuando se agotaban los recursos se trasladaban a otra, debido a la necesidad de desplazamiento la caza seguía siendo una de las principales actividades. La búsqueda de terrenos fértiles les llevó a conocer gran parte del territorio que les rodeaba, a expandirse por nuevas zonas, a interaccionar con otros grupos de humanos tanto fuera como dentro de Asturias y a adquirir nuevos conocimientos con los que consiguieron mejorar su calidad de vida.

En algún momento alguien debió de llegar a la conclusión de que no hacía falta desplazarse para encontrar un cultivo, bastaba con poner una semilla en la tierra y abastecerla de agua para que creciera una planta y diera sus frutos, surge la agricultura. Por otro lado, la domesticación de animales permitió reducir el tiempo dedicado a la caza, ya no había que ir en busca de las presas porque aprendieron a criarlas. Con estos descubrimientos comenzaron las sociedades sedentarias.

Gracias a la agricultura y a la ganadería se crean las primeras aldeas estables, estos primeros poblados se componían de una agrupación de casas realizadas con materiales perecederos, usaban madera, arcilla, paja y pieles como los principales materiales de construcción, en general se presupone que eran casas de planta redondeada, las paredes se levantaban con una argamasa de barro, madera y paja, posteriormente incluirían la piedra, la techumbre podía ser de paja y/o pieles y en el centro de la vivienda disponían del hogar donde cocinar. La aldea se completaba con zonas dedicadas a la estabulación del ganado y otras para los cultivos, también establecieron lugares dedicados a las nuevas actividades industriales como los hornos para la confección de cerámica y, al final del período, para las actividades mineras. La vida sedentaria y la mejoría climática favoreció que se impulsaran una gran variedad de actividades y se incrementaran las técnicas o métodos usados.

Los grupos de humanos poseían un mayor número de miembros y surgen los clanes y una clara jerarquía, un clan era un grupo formado por varias familias, cada familia poseía un cargo – actividad dentro del clan y ejercía mayor o menor influencia sobre las decisiones que se adoptaban.

La sociedad neolítica se vuelve más individualista, durante el paleolítico, debido a que los grupos eran reducidos, se hacía esencial la supervivencia de todos los miembros para poder desenvolverse en el medio que les rodeaba, pero en este nuevo periodo, debido al aumento demográfico y a los grandes avances tecnológicos, las personas son cada vez más auto–suficientes. El grupo probablemente se organizaba bajo una jerarquía hereditaria, por encima de todos estaba la familia del jefe y el augur o guía espiritual, por debajo el resto de familias, estas estarían más o menos valoradas en función de sus bienes, sus conocimientos, su actividad o sus méritos.

Los augures o guías espirituales conformaban posiblemente un clan especializado aunque no residieran en la misma tribu, a estas personas se les atribuye una función específica, se presupone que llevaban ropajes, adornos y otras marcas que indicaban su posición y por lo tanto, cuando dos guías se encontraban podían reconocerse aunque nunca antes se hubieran visto. Este clan es el precedente de los futuros filósofos, astrónomos, médicos etc, eran hombres y mujeres con un cierto conocimiento sobre el mundo que les rodeaba y sobre el medio natural, sabían interpretar el cielo, las estrellas, las fases lunares, conocían el uso de las plantas medicinales, dirigían todos los rituales funerarios y se rodeaban de un ambiente místico que reforzaba su posición dentro del grupo. Estos guías son el inicio de los futuros clanes druídicos.

El aumento de la población proporcionó más mano de obra y más tiempo para poder especializarse en una tarea concreta. Durante los períodos anteriores los humanos se definen como una sociedad depredadora que se especializó en la caza y en la recolección como principales medios de subsistencia, pero durante el neolítico las personas sufrieron un importante cambio en la manera de vivir, pasaron de ser un grupo oportunista a ser una sociedad productiva y, poco a poco, van apareciendo una gran variedad de actividades especializadas como la agricultura, la ganadería, la minería, la cerámica, la confección de pieles, la pesca, la caza, la creación de tejidos…

Al final del Neolítico, cuando las aldeas se asientan por completo comienzan a fortificarse. Según se refuerzan las jerarquías dentro de los grupos aparecen nuevas clases sociales, surgen las primeras asambleas y consejos de guerreros dirigidos por el jefe tribal y se refuerza notablemente el papel del hombre guerrero dentro del grupo. La creación de estas entidades políticas viene derivada por el aumento de los enfrentamientos entre los distintos grupos de humanos para controlar el territorio, surgen así las tribus y los clanes astures.

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hogar

el hogar – qué es

Un hogar es el fuego central de una vivienda, durante la prehistoria, cuando la vida se desarrollaba en el interior de las cuevas, se componía de un círculo de piedras, con un tamaño apropiado, en cuyo centro se encendía un fuego. Cada familia poseía su propio hogar así que, en un asentamiento, había tantos hogares como grupos familiares y la cueva se mantenía caliente, seca e iluminada.

Se empleaba para mantener el asentamiento caliente, para cocinar y para las labores industriales, ej. endurecer las puntas de lanzas, para calentar el hueso, para conseguir carbón vegetal, para la confección del primer tipo de cerámica…

Durante el último periodo de la prehistoria, el neolítico, con la construcción de las primeras aldeas, el hogar se disponía en el centro de cada vivienda, para que saliera el humo se dejaba un hueco en el tejado.

El hogar se ha mantenido junto al ser humano a lo largo de toda la historia, aún en el s.XX, muchas de las casas de los pueblos de Asturias poseían un hogar o LLar que hacía de cocina y de calefacción, luego se evolucionó a la cocina de leña y de carbón, algo que se sigue manteniendo en muchas casas de las zonas rurales.

Mazaculos, cuevas en la Franca

Mazaculos y el Molín de Gasparín, La Franca, Ribadeva.

En Ribadeva, muy cerca de la playa de la Franca, y del río que desemboca en ella, el río Cabra, se encuentran, escondidas en un macizo rocoso, la cueva de Mazaculos y la del Molín de Gasparín. Son cuevas a las que puede llegarse con facilidad pero a las que no se puede entrar porque la boca-cueva posee una valla para proteger el complejo prehistórico.

Mazaculos

Mazaculos

Las personas que utilizaron estas cuevas lo hicieron desde el año 11.000 BP hasta el 5.000BP, es decir durante el Mesolítico con las culturas Aziliense y Asturiense. (Ver PDF etapas-de-la-prehistoria).

El Molín de Gasparín o Mazaculos I es una cavidad que tuvo dos usos, primero fue un asentamiento y en segundo lugar, durante la cultura Asturiense, se utilizó para un enterramiento, práctica habitual en esta etapa, los seres humanos abandonan las cuevas para asentarse al aire libre y las destinan al depósito de sus fallecidos, otros ejemplos los podemos encontrar en Los Azules, La Paloma o en el complejo de Arangas de Cabrales.

Sobre el enterramiento del Molín de Gasparín, Pablo Arias (Universidad de Cantabria) hace referencia a que solo se cuenta con los datos aportados por su descubridor. Los restos fueron encontrados a principios del s.XX por Carballo, sin embargo, no se conserva nada del supuesto cuerpo y, los únicos datos disponibles son los apuntes de Carballo. Dice que esta persona fue enterrada en una zanja de 1,40m de profundidad, el cuerpo estaba colocado en posición fetal, orientado al este, la cabeza reposaba rodeada de un anillo de piedras entre los que se encontraron tres picos asturienses, un alisador de arenisca y una tibia de ciervo, la cara miraba hacia el abrigo exterior, mencionaba una perforación en el cráneo, según Carballo realizado posiblemente después de muerto, ésta práctica recuerda a las trepanaciones realizadas en los cráneos neanderthales milenios atrás. El cuerpo finalmente se cubría con bloques de piedras y con tierra.  En la publicación ofrecida por Estudios de Antropología Biológica Volumen XIV se aportan nuevos datos sobre este enterramiento, se especifa que seguramente fuera una mujer adulta de edad avanza y que, uno de los picos de ajuar no presentaba indicios de haberse sido usado porque tenía la punta intacta.

Al otro lado del macizo se encuentra Mazaculos II, tiene una amplia entrada que, aunque está orientada al noroeste, se protege por un abrigo calizo que disminuye la exposición al clima. Esta cavidad posee una buena explanada en su parte exterior, la boca de entrada da acceso a un primer vestíbulo espacioso de techos altos, en esta primera zona se encontraron restos de arte rupestre. La cueva continua por una galería que da acceso a una nueva sala de menor tamaño. La importancia de esta cueva reside en su gran número de restos animales (caballos, bóvidos, ciervos, jabalís, cabras u ovejas, rebecos, corzos, lobos, nutrias, zorros o tejones) y por su gran conchero, uno de los mayores de Asturias. Fue habitada y utilizada desde el año 11000 BP hasta el 5000 BP con una intensa actividad relacionada con la caza, la pesca y la recolección de moluscos.

Mazaculos - abrigo

Mazaculos, abrigo y explanada exterior

El nivel de ocupación más antiguo pertenece al Asturiense Inicial, 11.000 – 9500 BP, era un asentamiento permanente que poseía una intensa actividad a lo largo de todo el año. Los habitantes de Mazaculos II aprovechaban los meses de marzo a octubre para realizar labores de caza y de conservación de la carne, entre los mamíferos preferidos destaca primero el ciervo, casi en el mismo volumen los corzos y bóvidos y por último el jabalí, durante el otoño – invierno se incrementaba la recolección de moluscos. El Asturiense inicial se denominó por algunos investigadores como época catastrófica debido a la sobrexplotación marisquera y una caza indiscriminada de piezas jóvenes. Estas actividades pueden ser consecuencia de la bajada de temperaturas, que descienden 4ºC de forma brusca hacia 10000 – 9500 BP, produciendo un descenso de las manadas de mamíferos y obligando a los seres humanos a aprovechar cualquier oportunidad para abastecerse.

Durante el Asturiense pleno, 9.500 – 7.000 BP  la mayor actividad humana se concentra en los meses de primavera, el ciervo sigue siendo la pieza más cazada seguida por el jabalí.

Al llegar el Neolítico, hacia el año 7.000 – 6000 BP se experimenta un gran cambio cultural, la cueva se ocupa desde el inicio de la primavera hasta finales de verano, la caza sigue siendo la actividad económica preferente pero se diversifican las especies, se cazan ciervos, corzos, jabalíes, bóvidos, zorros, se pesca, se recolectan moluscos y, por primera vez en el oriente de Asturias, se documenta la posible domesticación de animales como cerdos, cabras, ovejas, bovinos y lobos. (Comportamiento económico de los últimos cazadores-recolectores y primeras evidencias de domesticación en el occidente de Asturias. La Cueva de Mazaculos II. Ana Belén Marín Arroyo, Manuel Ramón González Morales.). Su ocupación neolítica está muy relacionada con la necrópolis dolménica de la sierra de Vidiago, a unos 10km de distancia.

Mazaculos

Boca Cueva Mazaculos II

Mazaculos

Mazaculos II – Boca de entrada

Mazaculos aportó a la prehistoria astur un gran número de restos óseos de animales y uno de los restos concheros más importante en el norte peninsular. Por último hay que hacer referencia a la mandíbula humana de un varón adulto datada en el año 7.800 BP. Mazaculos II es una de las cuevas que representa a los últimos cazadores y recolectores del territorio oriental de Asturias. 

Aquí os dejo el enlace de la localización de Mazaculos II: Como llegar a Mazaculos II

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Arangas de Cabrales y sus cuevas

Arangas de Cabrales. Complejo prehistórico de la cueva de Arangas, de Los Canes y del Tíu Llines.

Arangas de Cabrales es un pequeño pueblo construido sobre un macizo rocoso bajo el que se localizan tres cuevas que estuvieron habitadas desde el paleolítico superior hasta la edad de bronce. El complejo se compone de la Cueva de Arangas, la Cueva de los Canes y la Cueva del Tíu Llines, todas ellas muy próximas entre sí, ocupadas en periodos similares y seguramente pertenecientes al mismo grupo de humanos y a sus sucesivas generaciones.

Arangas de Cabrales

Arangas de Cabrales

Cuando decidimos visitarlas no sabíamos en realidad donde estaban. Llegamos a Arangas de Cabrales y preguntamos directamente a la gente del pueblo, todos nos respondieron lo mismo, que solo podríamos llegar a la cueva de Arangas si alguien nos indicaba el camino porque el paso estaba bastante tomado por la maleza. Por suerte encontramos a un chaval muy amable que nos indicó como llegar a la cueva de Arangas, sin embargo nos fue imposible encontrar la cueva de los Canes y la del Tíu Llines, a pesar de que no andaban muy lejos, la maleza era tan densa que el paso se hacía imposible en muchos puntos y tampoco nos dejaba ver a nuestro alrededor. Los Canes y el Tíu Llines nos queda como tarea pendiente.

Los yacimientos de Arangas de Cabrales se encuentran en el entorno montañoso de los Picos de Europa. Al pie del macizo de Arangas discurre la riega de Fuente Calero (afluente del río Cares), es un paraje con fuertes desniveles y densos bosques que aún hoy proporciona una caza abundante de corzos y jabalíes, los bosques van perdiendo fuerza según se incrementa la altura de la montaña y, según se reduce la masa arbórea, aumentan las grandes afloraciones rocosas de caliza típicas del oriente asturiano.

Cueva de Arangas de Cabrales:

La cueva de Arangas posee una boca de entrada bastante grande y amplia, lo mismo sucede con el vestíbulo interior, a partir de éste se abren varias galerías que discurren por interior del macizo.

Arangas de Cabrales

Boca entrada cueva de Arangas de Cabrales

Las excavaciones que se realizaron obtuvieron su mejor resultado en el vestíbulo y en el abrigo exterior, los restos encontrados abarcan varias etapas cronológicas, desde el paleolítico superior hasta el neolítico. Algunos ejemplos son: una punta ósea localizada en el abrigo exterior, restos de cerámica decorada y otros más toscos sin decorar, un diente de hoz y abundantes restos de animales como mamíferos, moluscos terrestres y moluscos marinos.

Arangas de Cabrales

Interior cueva de Arangas de Cabrales.

Los Canes:

En el macizo de Arangas de Cabrales también se esconde la cueva de los Canes, es las más conocida porque en ella se encontraron, por un lado, unos grabados en el fondo de una de las galerías, por otro, tres tumbas mesolíticas con tres esqueletos en muy buen estado de conservación, están datados entre los años 7000 – 5000 BP. Se trata de un posible enterramiento colectivo que se estuvo reutilizando durante bastante tiempo, los restos revelaron unas características generales en torno a todos los cuerpos como la abundancia de caries y sarro en los dientes. Esta cavidad es otro ejemplo de como las personas del mesolítico abandonaron las cuevas como asentamiento pero siguieron usándolas como centros funerarios.

La Tumba I se hizo en el centro del vestíbulo, en un paso estrecho de 50 cm. Una de las paredes de este paso es una aglomeración estalacmítica, la fosa fue excavada de forma que ocupaba todo el espacio entre dicha aglomeración y la pared que tenía en frente. Estaba ocupada por una mujer que vivió hace 6300 años BP, durante la transición entre la cultura Asturiense y los inicios del neolítico, era de edad avanzada y de pequeño tamaño. Al morir colocaron su cuerpo en el fondo de la fosa de forma que reposaba boca arriba, con la cabeza mirando a su derecha, las piernas muy flexionadas, la mano derecha reposaba sobre la pelvis y la izquierda sobre el vientre; disponía de un ajuar funerario compuesto de una escápula de ciervo, una costilla de ungulado y tres caninos de ciervo perforados. La tumba fue cubierta por un abundante número de conchas de caracoles de tierra y finalmente se selló con un tierra, cantos y otros restos de animales.

La Tumba II se realizó justo en la boca de entrada de la cueva, el foso tenía 85cm de profundidad y de momento se documentan 3 cuerpos:

El primero era un esqueleto completo de un hombre joven que vivió hace 6500 – 7000 años BP. Quienes lo enterraron lo acostaron de lado y colocaron a su alrededor un ajuar mucho más abundante que en el caso anterior, se componía de fragmentos de cabra, un punzón en hueso, un bastón perforado, un canto rodado, un conjunto de conchas, perforadas una de las cuales estaba colocada sobre un ojo, y un diente de ciervo perforado, por último cubrieron el cuerpo con cuatro capas de tierra, la primera capa era de color oscuro, la segunda poseía pequeños cantos de caliza, en la tercera los bloques de caliza son más grandes y en la última capa apenas había restos líticos. En los diferentes niveles de tierra aparecen restos de industria que no pertenecen al ajuar, parece que se colocaron sin intención aparente, por lo visto las personas que sellaron la tumba obtuvieron la tierra de la propia cueva y, posiblemente, se llevaran con ello restos de industria lítica de otras épocas.

El segundo cuerpo era un esqueleto de un hombre adulto que vivió hace 6900 años BP, lo colocaron tumbado boca arriba, el ajuar funerario era algo pobre, solo tiene asociado algún microburil y unas pocas conchas perforadas.

El tercero es el menos documentado, se trata de los restos de un niño que se encontraron a la altura de las rodillas del esqueleto anterior. En su ajuar se mencionan huesos de rebeco, ciervo y jabalí.

En el fondo de la cueva se localizaron otros dos fosos sin restos humanos, estos poseían alguna pieza lítica perteneciente al paleolítico superior que quedaron depositadas en los niveles superiores a causa de la realización de dichos fosos, por el momento se desconoce el posible uso o intención de los mismos.

La Canes siguió usándose durante el neolítico, en los niveles superiores de la excavación se recuperaron restos de cerámica datados en el 7000 BP, el conjunto de cerámica de los canes es uno de los primeros documentados en Asturias. Se trataba de trozos de cerámica muy fragmentados de los que no se pudieron recuperar objetos pero que sí permitieron saber el método de fabricación de la misma.

Los neolíticos de los Canes usaron dos formas para manufacturar la cerámica, la primera es bastante básica, se consiguió la arcilla del suelo de la propia cueva, se modeló y se coció a no más de 700 – 800ºC en un hogar simple (no se han encontrado restos de estructuras dedicadas a la cocción); la segunda se diferencia de la anterior en la materia prima porque la arcilla fue mezclada con calcita de forma intencionada, la calcita les permitía obtener una arcilla con un mayor grado de cohesión, más fácil de secar y daba lugar a una cerámica que se fracturaba menos, podía destinarse al almacenaje de alimentos y usarse sobre el fuego para cocinar los alimentos. Algunos de los restos poseían decoraciones lineales muy simples.

Cueva del Tíu Llines:

La última cavidad del complejo de Arangas de Cabrales es la cueva del Tíu Llines está muy próxima a la cueva de Los Canes, en realidad ambas cavidades están comunicadas por un pasillo muy estrecho que va desde el vestíbulo de los Canes hasta la sala más profunda del Tíu Llines. El nombre de esta cueva corresponde a un antiguo pastor que habitaba la cueva y que realizó varios muros en la primera sala de la caverna para estabular al ganado.

La boca de entrada a esta última cueva del complejo de Arangas de Cabrales da lugar a un pasillo estrecho que se adentra en el macizo 8 metros y que da acceso a tres salas, la primera comunica con el exterior por un orificio por el que cabría un adulto, en esta sala se encontraron restos de industria lítica, restos de cerámica de las primeras fases del neolítico y huesos humanos (vértebras y una mandíbula).

Para visualizar el complejo de Arangas de Cabrales podéis encontrar fotografías de las excavaciones y los dibujos de los enterramientos, realizados por Pablo Arias y Carlos Pérez Suárez, en el PDF que pone a disposición el gobierno del principado de Asturias en esta web http://ria.asturias.es/RIA/handle/123456789/1279 “Las excavaciones arqueológicas en la Cueva de los Canes (Arangas, Cabrales). Campañas de 1987 a 1990”.

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Cueva Oscura de Ania

Cueva Oscura de Ania, Les Regueres

Cueva Oscura de Ania está en el concejo asturiano de Les Regueres, en la Parroquia de Ania, forma parte del complejo de yacimientos prehistóricos de la cuenca medía del río Nalón, comparte el espacio con otras cuevas como Sofoxó y Les Mestes en los Meandros del Nora y con La Paloma en la actual Soto de Les Regueres. Es una cueva que no posee visitas guiadas pero el acceso a la boca de la cueva es muy sencillo. 

Hay que llegar al pueblo de Ania en Les Regueres,  justo al entrar en el pueblo de Ania se baja por un camino asfaltado, con algo de cuesta, hasta llegar al río, una vez allí se toma un sendero de tierra a mano derecha, de manera que el río queda a mano izquierda, caminando por este sendero, a pocos metros, está el abrigo rocoso donde se encuentra Cueva Oscura de Ania. Ver como llegar a Ania.

Cueva Oscura

Cueva Oscura de Ania, Boca de entrada

Es una cueva pequeña, posee dos bocas de entrada, ambas selladas por una valla para proteger los restos arqueológicos y porque es una cavidad que sigue estando en estudio, sin embargo, debido a la proximidad del yacimiento con la boca-cueva, pueden verse restos de la excavación y la mayor parte del vestíbulo de la entrada.

Cueva Oscura

Cueva Oscura, río Andallón

Al pié de la cueva discurre el río Andallón, posee abundantes bosques a su alrededor y otras zonas de alta montaña no muy lejanas, esto facilita el acceso a la recolección y a las presas de caza, era una cueva bien comunicada con sus vecinas e incluso con otras del oriente asturiano a través de los cursos fluviales, sin embargo, la documentación consultada no habla de si se trataba de un asentamiento temporal o permanente, de todos modos posee un alto grado de actividad humana desde el 13.500 BP al 9.400 BP, sus moradores eran cazadores-recolectores y tras de si dejaron un buen número de piezas procedentes de las labores que desempeñaron en esta cueva.

El equipo de arqueología encargado de estudiar el yacimiento propone dos etapas de ocupación.

La primera etapa se sucede durante el Magdaleniense Medio – Final, entre los años 13.500 – 11.800 BP. Durante esta etapa la cueva posee una actividad bastante intensa a razón de la gran cantidad de industria lítica y ósea encontrada, algunos ejemplos de industria lítica son los raspadores o buriles; entre los objetos realizados en hueso están azagayas para lanzas, punzones, arpones, agujas, cinceles, candiles, puntas etc; también aparecen otros objetos en hueso decorados con elementos geométricos o con representaciones de animales como las varillas hechas con asta, una costilla de ciervo que tiene una cierva grabada y 2 cuernos también decorados. Por último se documentan restos de animales con signos de descaramiento y de extracción de grasa.

La segunda etapa se sucede durante el Aziliense, entre los años 11.800 – 9.400 BP. Estos moradores también experimentan diferentes cambios climáticos, es el final del Tardiglacial y se pasa de un frío seco a un ambiente más húmedo con el correspondiente incremento de los acuíferos. Los restos de este periodo son bastante escasos, tan solo se destaca un puñal realizado a partir de un hueso de cáprido, cantos rodados teñidos de rojo y herramientas como buriles, raspadores, arpones o puntas.

Cueva Oscura, como la Cueva de los Azules, es un ejemplo del tránsito entre el Magdaleniense final y los comienzos del Mesolítico, en ambas parece que se experimentó una aceleración en la cultura material y tecnológica y un mejor aprovechamiento de los recursos de la zona.

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cueva de La Paloma, Les Regueres

Cueva de La Paloma, Soto de les Regueres, Asturias

La Paloma es una cueva situada en Soto de Les Regueres, muy próxima a Cueva Oscura de Ania, Sofoxó y otros yacimientos de la cuenca del Nalón. Actualmente se puede entrar en la cueva y el estado de mantenimiento o conservación es nulo. 

Como llegar a la Cueva de La Paloma

Se encuentra justo en el cruce que une la carretera de Soto de les Regueres con la subida a los túmulos de Piedrafita, en el margen derecho de la misma carretera a unos escasos 100 metros. El acceso a la cueva es bastante peculiar, se atraviesa un arco de piedra que da lugar a una gran sala sin techo, este espacio se va adentrando en el interior de la roca hasta crear una segunda sala cubierta que va derivándose en diversas galerías y gateras.

cueva de la paloma

Entrada a la cueva de la Paloma

cueva de la paloma

Acceso al vestíbulo interior

Los estudios que se realizaron en esta caverna revelaron un periodo de ocupación que duró todo el magdaleniense y aziliense, es decir desde el 17.000 BP hasta el año 9.000 BP, esta continuidad temporal evidencia nuevamente la importancia que tuvo la zona central de Asturias durante el final del paleolítico y el periodo de transición mesolítico. La Paloma forma parte del conjunto prehistórico de la cuenca del Nalón, está muy próxima a otras cuevas contemporáneas y formaba parte de la red de cavidades que experimentaron la transición del interior al exterior de las cavernas. La Paloma siguió ocupada durante el neolítico compartiendo el espacio con los Túmulos de Piedrafita.

Al comenzar el estudio de la cueva se evidenció que estaba bastante removida a causa de los buscadores de tesoros, La leyenda de la cueva de La Paloma cuenta: En el s.XVI, en el concejo de Les Regueres, muchos mulsumanes escondieron sus riquezas en la Cueva de la Paloma porque se vieron obligados a huir de la artillería de Don Juan de Austria. Con el paso del tiempo muchos han ido a buscar el tesoro oculto de La Paloma y, a causa de ello, se alteraron en gran medida los restos arqueológicos.

Los útiles y herramientas catalogados por los arqueólogos se componen de arpones, buriles, espátulas, azagayas, puntas, raspadores, agujas y otros elementos ornamentales como colgantes realizados a partir de caninos de animales, huesos decorados con figuras zoomorfas y otros signos, un ejemplo es el cuerno de bóvido adornado con figuras geométricas como zig-zags, arcos y ángulos. La pieza más curiosa es un silbato realizado a partir de un trozo de costilla, fue recortada y pulida, conseguía el sonido mediante dos perforaciones del hueso, una que atravesaba el hueso de lado a lado y otra que tan solo debía de atravesar una parte del hueso sin llegar a traspasarlo.

Mario Menéndez Fernández publica en 2012 que la Paloma es una de las cuevas con más restos humanos de finales del paleolítico e inicios del mesolítico. Del período magdaleniense documenta la presencia de huesos pertenecientes a 4 adultos de edad avanzada, un joven y un adolescente, de la cultura aziliense habla de otros 4 adultos y de un niño.

Durante el final del magdaleniense y el aziliense hay una clara tendencia a los enterramientos en el interior de las cavidades, otros ejemplos los podemos encontrar en Los Azules de Cangas de Onís, en el Molín de Gasparín en Ribadeva o en el complejo de Arangas de Cabrales.

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Cueva los Azules-Cangas de Onís

Cueva de Los Azules, Cangas de Onís.

La cueva de Los Azules está situada en la misma localidad de Cangas de Onís, en el barrio de Contranquil, muy cerca de la unión de los ríos Güeña y Sella, en una ladera boscosa de la cara sur del monte Llueves.

Es una cueva que posee un buen dominio visual de ambos ríos y una gran variedad de recursos, podían pescar en las inmediaciones de la cueva, disponían de una masa boscosa abundante para las labores de recolección, de zonas de pasto donde era más fácil localizar a las presas y de grandes floraciones rocosas para abastecerse de piedra. Esta cueva posee, hacia el oeste, dos cavidades vecinas que están pendiente de estudio y que aún están soterradas por los desprendimientos de arena, sin embargo, algunos investigadores creen que es muy posible que también estuvieran habitadas.

cueva

Los Azules – boca izquierda

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Los azules, boca derecha

Esta cavidad es parte de una gran abrigo rocoso que posee dos bocas de entrada y lo primero que destaca es el color azul verdoso de las paredes que da nombre a la cueva. La boca derecha es de techo bajo y en el interior se bifurca en tres estrechas galerías, dos de ellas comunican con la otra entrada y la tercera se adentra en la montaña en dirección noreste. La boca izquierda es de mayor tamaño y cuenta con la mayor parte de los restos líticos y óseos encontrados, azagayas, raederas, punzones y arpones entre otros.

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Arpón aziliense

La ocupación de Los Azules, que se conozca hasta el momento, se establece durante el magdaleniense, al final del paleolítico, y durante el Aziliense a principios del Mesolítico. Las dataciones, por el momento, no son fijas ya que las excavaciones se han centrado en el período aziliense aunque se sabe que hay un gran yacimiento magdaleniense que aún no ha podido estudiarse. Con los restos recuperados la fecha se establece en torno al 11.000 BP. Los habitantes de esta caverna eran un grupo de cazadores – recolectores que ejercieron una actividad importante en la zona por la cantidad de restos encontrados. Sus piezas de caza principales eran en primer lugar el ciervo y después el jabalí; la proximidad con el río Sella y Güeña les proporcionó una gran cantidad de salmones y truchas, así como de moluscos.

El aspecto más destacado de Los Azules es que, en su interior, muy cerca de la entrada, se encontró el enterramiento de un hombre que murió hace 10.000 años BP, tenía entre 37 – 47 años, medía 1,70m de estatura, no tenía caries, era alto y fuerte. Su sepultura muestra claramente signos de algún tipo de ritual funerario, estos son la posición del cuerpo, el uso de ocre rojo y el ajuar funerario. Cuando fue enterrado lo colocaron en un sepulcro excavado en el suelo que tenía el lecho teñido de rojo y negro, el cuerpo estaba tumbado sobre la espalda, con la cabeza enfocada hacia la entrada de la cueva, el cráneo fue teñido de rojo, el brazo izquierdo estaba pegado al cuerpo con el puño cerrado, el brazo derecho estaba doblado sobre la pelvis con la mano extendida, sobre las piernas colocaron dos grandes bloques de piedra y separaron el cuerpo de de una de las paredes de la sepultura con una hilera de piedras teñidas de ocre rojo, para terminar de proteger el cuerpo le untaron de ocre rojo y le depositaron el ajuar funerario, se componía de lascas de cuarcita, un núcleo de sílex, raspadores, otros denticulados, un trozo de asta de ciervo, cantos pintados de rojo, un cráneo de tejón y conchas variadas entre otros, cada elemento del ajuar se colocó en una zona del sepulcro concreta.

cueva

Enterramiento de los Azules.

cueva

Enterramiento de Los Azules, parte superior del cuerpo.

Se cree que los habitantes de los azules, al igual que pasaba en el periodo anterior con el Buxu, estaban en contacto directo con otras zonas costeras y de interior. Esta relación es cada vez más aceptada y se plantean posibles rutas de comunicación. En el caso de los Azules, la ruta hacia la costa podía seguir dos vías, una hacia Posada de Llanes y otra hacia Ribadesella.

La vía que comunicaba los Azules con las cuevas de Posada de Llanes seguía el curso fluvial del Güeña, se pasaba por el denominado valle del cerezo y, cuando se alcanzaba el río Cabras, se cambiaba de dirección hacia el norte hasta alcanzar la costa y los yacimientos de La Riera, Cuetu la Mina o TresCalabres.

La vía que comunicaba Los Azules con la costa de Ribadesella podía seguir dos rutas, una de montaña en la que se debían superar las sierras pre-litorales, a través de la actual Arriondas, hasta encontrarse nuevamente con el curso del Sella, y otra que consistía en seguir la corriente del Sella hasta su desembocadura, en ambos casos se llegaba a emplazamientos como La Lloseta, La Cuevona y Tito Bustillo.

Las comunicaciones con otras cuevas de interior, como los asentamientos y yacimientos del río Nora y Nalón, también podrían haber sido bastante frecuentes, la ruta a seguir sería siguiendo el curso de Sella hasta tomar la desviación a la altura de uno de su afluentes, el río Piloña, nuevamente se seguía el curso del río hasta encontrarse con el río Nora. Los meandros del Nora y los valles que lo rodean esconden los yacimientos de Les Mestes, Cueva Oscura de Ania o La Paloma entre otras; el Nora vierte sus aguas en el río Nalón, aquí encontramos una de las mayores concentraciones de asentamientos paleolíticos de Asturias.

cueva - comunicacion rios asturias

Ríos de Asturias

Todo ello no hace más que evidenciar la complejidad del final del Paleolítico, la definición de sociedades prehistóricas como grupos aislados está siendo sustituida por las evidencias de los posibles desplazamientos por gran parte del territorio asturiano y de un sistema social mucho más organizado ya que los diferentes clanes conocían la existencia de otras cuevas y de quién moraba en ellas, por lo tanto, no es rar creer que habría lazos de parentesco y ciertas normas sociales en cuanto a las relaciones entre cuevas.

La Cueva de los Azules aún se encuentra en estudio, pese a lo cerca que está de Cangas de Onís el acceso no está permitido a las visitas, la entrada de la cueva se encuentra cerrada por una valla doble y, por otro lado, el acceso a la boca cueva se hace por un bosque que está bastante tomado de matorrales, helechos etc. Es un pena que esta zona no cuente, a día de hoy, con ningún tipo de mantenimiento. En 2014 se cumplen 40 años del descubrimiento de los Azules, una de las últimas cuevas ocupadas en Asturias.

En el PDF del Museo Arqueológico de Asturias podéis encontrar fotos de las herramientas que encontraron en las diferentes cuevas de Asturias.

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El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

El Buxu, es una cueva prehistórica situada en el concejo de Cangas de Onís, es una de las pocas cuevas abiertas al público. 

Puede visitarse solicitando una cita previa, podéis encontrar el teléfono y la guía en esta web http://tematico.asturias.es/cultura/yacimientos/buxu.html. Es una visita muy recomendable y he de agradecer a la chica que nos atendió toda la información aportada y la atención recibida.

Se encuentra concretamente en el pueblo de Cardes, en Cangas de Onís, muy cerca del río Güeña.

Ver como llegar a Cardes . Cueva del Buxu.

Está orientada al suroeste, rodeada de avellanos, carbayos, pinos, tejos, alisos y muchas otras herbáceas y arbustivas. Antiguamente, por la cueva discurría el arroyo Entrepeñes, pero actualmente está seco la mayor parte del año. La fecha más antigua atribuida al Buxu con respecto a la ocupación humana se establece al final del paleolítico superior en el año 18.000 BP. Su primera etapa de ocupación se corresponde con la cultura Solutrense, aunque también aparecen indicios de un posible uso posterior, durante la cultura Magdaleniense (13.000 BP).

El Buxu era un asentamiento temporal usado para el abastecimiento de carne durante los meses más cálidos del año. Las zonas habitadas eran la entrada de la cavidad, aprovechando el abrigo rocoso y el interior de la cueva.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Entrada Cueva del buxu, Cangas de Onis,

La primera zona de ocupación se corresponde al asentamiento propiamente dicho, vivían y realizaban las actividades cotidianas en el abrigo rocoso, aquí dispusieron de un ahumadero donde preparaban la carne.

Cazaban bisontes, caballos, rebecos, cérvidos, cabras y bóvidos, y pescaban salmones y reos. Entre todos ellos destaca la captura de ciervas con sus cervatillos. La gran cantidad de restos encontrados permiten a los investigadores plantear hipótesis sobre algunas de las posibles estrategias de caza:

Una de ellas expone como los habitantes de Buxu se organizaban mediante ojeadores que localizaban las presas, una vez seleccionadas, el resto de cazadores se encargaban de conducirlas hacia el valle ciego que conforma el Buxu, cuando llegaban a la trampa, las presas quedaban sin salida y podían ser atrapadas más fácilmente mediante el uso de redes, hondas, lanzas y propulsores; tras la cacería se realizaba el correspondiente reparto de presas. Los moradores de esta cueva eran por tanto un grupo de cazadores que llegaban al valle con el fin de abastecerse de carne para transportar las capturas ahumadas hasta el asentamiento de origen, casi seguro que costero, algunos se atreven a especular con que podrían ser pobladores de Tito Bustillo.

Entre los restos materiales encontrados destacan los adornos realizados con moluscos y crustáceos marinos y la talla de un pájaro realizada sobre el colmillo superior derecho de un oso de las cavernas, quien portase esta pieza debió de ser alguien importante dentro de su grupo. Entre la industria lítica se encontraron buriles y denticulados en sílex o cuarcita. Con respecto a la industria ósea destacan las azagayas y punzones.

La segunda zona de ocupación se corresponde con el interior de la cueva y está relacionada con el arte rupestre, no hay más signos de actividad en el interior aparte de la realización de las pinturas y grabados. La entrada de la cueva durante el Solutrense era muy diferente a la que tiene actualmente, hoy se puede acceder por un cómodo camino que conduce a un abrigo rocoso donde una puerta nos abre el acceso a la cueva. Durante el Solutrense el nivel del suelo estaba, como mínimo, tres metros más alto que el suelo actual y la boca de entrada era un estrecho agujero en la pared, con un acceso muy difícil. Este cambio es causa de las obras realizadas para facilitar en primer lugar el trabajo de los arqueólogos y en segundo lugar el acceso a las visitas.

Al atravesar la puerta se accede a la primera galería, esta no posee restos pictóricos y se adentra unos 70m. Esta galería también fue ampliada por los arqueólogos y se puede caminar erguido, sin embargo los pintores del paleolítico superior debían superar una estrecha gatera por la que caminarían de cuclillas o arrastrándose.

Al final de la galería se encuentra la primera zona con restos pictóricos, se trata de un paso bastante estrecho, el espacio para moverse era muy reducido y para poder realizar los dibujos debían de estar tumbados boca arriba. Este primer conjunto se compone de dos ciervas, una grabada con un buril muy fino y otra repasada en negro, las acompaña un macho también repasado en negro. El techo de esta galería posible estuvo teñido de rojo, pero la degradación de la zona no permite averiguarlo con total seguridad.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Cueva del Buxu, ciervas primer sector. Aproximación.

Superado este primer paso se accede a una segunda zona denominada Santuario Profundo, es una pequeña sala que a un lado posee un gran pozo y al otro una nueva galería. Las pinturas y grabados de esta zona se distribuyen por varias paredes, pueden apreciarse figuras tectiformes con surcos bien grabados, se trata de unas especies de parrillas o redes, también se puede ver la figura de una cabra realizada con un grabado profundo y un signo en rojo sin un significado claro, se trata de una E invertida y tan solo se ha visto una similar en Tito Bustillo.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Cueva del Buxu, parrillas – redes. Aproximación

La siguiente galería conforma la tercera zona, es la zona más profunda de la visita y aunque la cueva continua, no está permitido el acceso. Esta galería posee en su lado derecho una pequeña cámara o hueco en la pared al que hay que acceder agachados y que esconde un gran gamo pintado en negro con la boca abierta dando la sensación de que está berreando, también se ven cérvidos y dos caballos de lo que uno de ellos, por sus detalles y curvatura en “M” se le atribuye a los inicios del Magdaleniense. La Galería poseía en su día más representaciones pero han ido desapareciendo a lo largo de los años, mucho de ellos a causa de los curiosos que entraban en la cueva y dejaban su propia marca sobre las representaciones paleolíticas.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Cueva del Buxu, caballos tercer sector. Aproximación

Os dejo un enlace a la vista virtual por la cueva del Buxu, tarda un poco en cargar, ser pacientes, para moverte debes ir desplazándote tu por el camino igual que se hace con google maps.

ENLACE:http://www.leaderoriente.com/VisitasCuevas/CUEVA%20BUXU%20WEB/TourWeaver_Cueva%20Buxu.html

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Tito Bustillo, Ribadesella, Asturias

Tito Bustillo, un centro de arte rupestre en Ribadesella

La Cueva de Tito Bustillo se encuentra en el complejo de cuevas que conforma el macizo de Ardines, en Ribadesella, junto a la desembocadura del Río Sella y contando con un amplio estuario, con el mar y con los bosques de las sierras pre-litorales como los elementos más destacados de su paisaje.

Ver dónde está el centro de arte rupestre de Tito Bustillo

Puede visitarse mediante una cita previa llamando a: http://tematico.asturias.es/cultura/yacimientos/titobustillo.html. 

Ribadesella

Ribadesella, Macizo de Ardines

Hay zonas que no se pueden visitar pero esos conjuntos se encuentran reproducidos en el museo de Tito Bustillo. La visita por la cueva es bastante rápida debido a la gran cantidad de personas que entran al día, cosa poco recomendable para el mantenimiento de las representaciones porque aumenta el calor y, con ello, aparecen hongos en las paredes que degradan las pinturas. Pese a lo corto de la visita merece la pena poder ver los conjuntos permitidos, sobre todo el Panel Principal y el gran Caballo del Entronque.

El complejo de cuevas del macizo de Ardines se conformó por la erosión del río San Miguel, hoy este río está soterrado para facilitar el acceso a las visitas y a los investigadores, sin embargo esto no impide que la cueva se inunde por lo menos una vez al año. Oficialmente Tito Bustillo estuvo ocupada durante los años 20.000 al 12.000 BP con la cultura Magdaleniense, sin embargo algunos investigadores se aventuran a dar una antigüedad de 40000 – 45000 años, dicha fecha no tiene confirmación oficial pero de verificarse supondría un dato bastante significativo puesto que incluiría entre sus posibles moradores al hombre de neanderthal. Sin embargo es una afirmación basada principalmente en la superposición de capas pictóricas que componen el panel central de Tito Bustillo y, para la mayoría de arqueólogos, los indicios aún son escasos para poder corroborar dicha antigüedad.

Actualmente se accede a la cueva desde el lado contrario por donde se accedía en el paleolítico, es decir, se ha realizado una entrada artificial por lo que en su día sería el final de la cueva.

 

Ribadesella Ribadesella

El grupo de personas que habitó la cueva durante el Paleolítico accedían a la misma por dos bocas de entrada donde instalaron dos asentamientos aparentemente simultáneos. El primero estaba en una de las bocas occidentales de la cueva y el segundo asentamiento se localizó en la entrada oriental conocida como La Cuevona. La pregunta que se hacen los investigadores es si estos dos asentamientos pertenecían al mismo clan o por el contrario eran clanes distintos.

Es lógico pensar que si los dos asentamientos convivieron en el tiempo también habría una estrecha colaboración entre sus habitantes y lazos familiares, quizás el primer grupo que se asentó en Tito Bustillo aumento su número de miembros de tal forma que se vieron obligados a separarse por falta de espacio y decidieron que una parte de la población debía mudarse a otra de las cavidades. Ambas entradas se comunicaban por las galerías interiores pero hoy están aparentemente separadas a causa de los derrumbes del interior.

Estos moradores habitaron en una época donde el hielo y la nieve persistían durante gran parte del año y fueron un grupo fuerte y especializado en las labores de pesca, caza y muy posiblemente en una minería rústica ya que debían de conseguir hierro, carbón y óxido de manganeso para crear los colores con los que realizarían sus pinturas. Las labores de taller también son bastante evidentes, las herramientas y útiles que usaban eran buriles, espátulas, arpones, propulsores, lascas de sílex y destaca la confección de agujas en hueso o marfil destinadas o bien a coser pieles o a confeccionar redes. Una de las herramientas más peculiares es un aerógrafo fabricado con un hueso hueco por donde se introducía la pintura y luego se soplaba para aplicarla sobre la pared. Tito Bustillo también ofreció importantes adornos como el colgante de cabeza de caballo en hueso y otros realizados a partir de restos concheros.

El interior de la cueva es un gran centro artístico, en su día debió de estar completamente decorada y seguramente fuera un lugar de referencia en la zona. Son 12 conjuntos muy variados los que se distribuyen por todas las galerías y salas del complejo de Ardines. Las representaciones se dividen en dos zonas santuario denominadas A y B. El Santuario A se compone casi en exclusivo de signos y el Santuario B contiene representaciones y grabados de animales. Muchos de estos conjuntos son contemporáneos y, o bien se realizaron por una misma persona o bien por una misma escuela, las labores colectivas de Tito Bustillo se constataron en su panel central y es muy posible que se tratara de un grupo importante de pintores.

La visita a Tito Bustillo es abierta a todo el mundo pero tan solo te muestra una parte muy pequeña del complejo y no está permitido adentrarse en las zonas no visibles debido a que aún están en estudio y a que muchas de ellas poseen un acceso bastante complicado, sin embargo intentaré describir el recorrido de la cueva desde su entrada original, es decir, desde donde accedían las personas del Magdaleniense.

El primer conjunto se localizó a pocos metros de la boca de entrada y se componía de manchas en rojo y de figuras de animales, este conjunto no se puede visitar y posee un grado bastante bajo de conservación. Marca el inicio de la ruta por el interior de la cueva. Siguiendo la galería principal se llega al segundo conjunto denominado El Entronque porque se encuentra en un cruce de caminos entre la galería de acceso, el panel central y la galería larga. Este conjunto si puede verse y se compone de un gran caballo realizado en morado y rojo y de un signo en rojo similar al que aparece en la cueva del Buxu, se trata de una E invertida.

Ribadesella

Tito Bustillo – E invertida – El Entronque

Ribadesella

Caballo del Entronque

A pocos metros del Entronque se localiza el tercer conjunto, se compone del Panel Central y de otras representaciones que se distribuyen por todas las paredes de esta nueva sala. Esta zona también puede ser visitada y en ella se aprecia un gran panel con pinturas superpuestas que alcanzan al menos seis fases de ejecución y que podría atrasar considerablemente la fecha de inicio de las pinturas de Tito Bustillo. Se representan caballos, cérvidos, bóvidos, renos y signos variados como líneas en paralelo, puntos o parrillas – redes. Los caballos están realizados con gran realismo, los equinos del paleolítico eran muy distintos a los de hoy en día, poseía las crines erizadas y el pelaje rallado, parecido al de la cebra, los moradores de Tito Bustillo lo representaron con gran fidelidad usando el morado y el negro.

Ribadesella

Cabeza de caballo, panel central, Tito Bustillo.

Ribadesella

Caballo – Panel central – Tito Bustillo.

Destacan la representaciones de renos y de cérvidos simulando escenas cotidianas, por ejemplo, puede verse un macho y una hembra enfrentados cara a cara. En muchas ocasiones se aprovechaba la forma de la roca para decidir el tipo de dibujo, así sucede con una cierva realizada sobre un saliente de la pared que le aportaba volumen. Nuevamente se combina las técnicas de la pintura y el grabado y los colores rojo, negro y morado.

Ribadesella

Tito Bustillo – escena de animales

La realización de este gran panel principal fue una labor colectiva y se ha constatado que construyeron un andamio para poder acceder a las zonas más altas. Por otro lado, la gran cantidad de pintura empleada supone una mano de obra importante para extraer los minerales, molerlos y mezclarlos con agua para obtener así los pigmentos. Esta zona también muestra abundantes restos de fuego a nivel del suelo, esto indica que hubo una gran actividad de taller y que la cueva contó con una buena iluminación durante la realización de las pinturas, todos estos aspectos evidencian que realmente existió una fuerte mano de obra colectiva entre los habitantes de esta caverna. Tito Bustillo rompe con el ideal del chamán solitario que pintaba en las profundidades para acercarse a una labor colectiva donde era necesario un buen grupo de trabajo.

Para llegar al siguiente conjunto hay que volver sobre nuestros pasos hacia el Entronque, desde aquí se accede a la Galería larga donde se esconden el resto de los conjuntos, ninguno de ellos es visible para las visitas. Justo al comienzo de la galería se abre un cavidad en la pared que da acceso a la denominada Galería de los Caballos, pese al nombre, esta galería no destaca por los equinos si no por la representación de un Oso, figura poco habitual, este oso se realizó aprovechando la forma de la pared para conseguir una mayor sensación de volumen y realismo. Volviendo a la galería larga y avanzando unos metros se encuentra el denominado Conjunto de la Ballena, la representación de cetáceos es algo bastante peculiar y permite plantear la hipótesis de como pudieron cazarse ballenas durante el Paleolítico Superior, se sabe que eran capaces de construir embarcaciones ahuecando troncos y cubriéndolos con pieles impermeables, cazar una ballena requería, por fuerza, una organización colectiva y una estrategia de movimientos en torno a la presa que debía estar previamente consensuada, la caza de la ballena sería entonces una labor grupal de gran importancia dentro del grupo social. Al pie de la cola de la ballena se representa un cáprido.

Ribadesella

Ballena – Tito Bustillo

El siguiente conjunto se compone de signos en rojo y de parrillas-redes grabadas. Luego puede encontrarse otro conjunto en el que destaca una mano de color negro. La siguiente cavidad de la galería larga no posee representaciones gráficas, se denomina Repisa de los contornos recortados y en ella se encontró uno de los pocos restos de arte mobiliar en Asturias, uno de los objetos más representativo es el colgante de cabeza de caballo.

Ribadesella

Cabeza de caballo tallada en hueso

El resto de los conjuntos se denominan Galería de los Bisontes, donde aparecen varios bisontes pintados en rojo y La Galería de los Antropomorfos donde pintaron dos figuras de apariencia humana en ambos lados de una de las rocas que sobresale de la techumbre de la cavidad, estas representaciones son particularmente peculiares porque más que figuras humanas parecen una especie de híbrido humano – animal.

Ribadesella

Antropomorfo – Tito Bustillo

Ribadesella

Antropomorfo – Tito Bustillo

Por último se encuentra el Conjunto Final, este se compone de varios paneles de animales grabados, de signos pintados en rojo con forma de lazo y del reconocido Camarín de las Vulvas, zona donde se representan varias vulvas en rojo relacionadas con la feminidad, esta cámara se localiza en una de las zonas más profundas de la cueva, posee un acceso complicado y está aparentemente señalizado con dos estalagmitas partidas cuya rotura está pintada de rojo.

Ribadesella

Tito-Bustillo-camarin-de-las-vulvas

Llama la atención durante el recorrido de la cueva los aparentes signos que parecen indicar el camino a seguir para llegar a las zonas más importantes del santuario, se trata de líneas, puntos o trazos cortos en paralelo o cruzados a modo de aspa que indican lugares clave. Por otro lado la orientación de determinado paneles parecen señalar donde se encuentra el siguiente.

El complejo de Ardines es uno de los más importantes de la Península Ibérica y en su interior queda demostrado una intensa actividad durante al menos 10.000 años. Los pintores de Tito Bustillo emplearon técnicas muy variadas para la realización de las representaciones, usaban buriles, espátulas, pinceles, carboncillos a modo de lapiceros, pintaban con las manos, a veces aplicaban el polvo de mineral directamente sobre la pared y destaca el aerógrafo mencionado anteriormente.

Un aspecto controvertido de Tito Bustillo es el paralelismo que algunos ven entre esta cueva y la cueva del Buxu. En primer lugar se destaca la proximidad entre ellas, son pocos kilómetros río arriba lo que distan el Buxu y Tito Bustillo y el viaje estacional al interior sería bastante asequible; por otro lado destaca la E invertida en rojo que tan solo ha podido encontrarse en estas dos cuevas; en tercer lugar están los restos concheros y marinos localizados en el Buxu por lo que sus pobladores obligadamente tenían que proceder de la costa y Tito Bustillo parece el asentamiento más cercano. En cuarto lugar se propone la relación entre el oso representado en Tito Bustillo y el colmillo decorativo de oso de las cavernas encontrado en el Buxu y esta relación se establece porque el Buxu no ofrece representaciones de oso pese a lo importante de la pieza, quizás el dueño de ese colmillo procediera realmente de Tito Bustillo, lugar donde si puede verse la representación de un oso; por último están las últimas hipótesis sobre la cronología de ambas cuevas ya que se plantea que Tito Bustillo también pudo haberse habitado durante el Solutrense y que el Buxu podría contener restos del Magdaleniense inicial, si fuera así la vida en ambas cuevas se solaparían y sería muy posible que sus habitantes pertenecieran al mismo clan. Sin confirmación oficial sobre ninguna de estas hipótesis es un debate que aún sigue abierto y sujeto a estudio.

Durante el Mesolítico, los hombre de Tito Bustillo usaron la entrada para enterrar allí aun hombre joven, robustos y con un alto desgaste en los húmeros debido a la actividad diaria que realizó en vida. El cuerpo se descubrió en 1969 pero estaba atrapado bajo una costra de sedimentos de estalactitas y los restos recuperados no fueron bien tratados. En 2004 pudo recuperarse gran parte de los huesos, los arqueólogos vieron que tenían restos de ocre rojo, algo común en los enterramientos de este periodo, otro ejemplo lo podemos encontrar en los Azules. La antigüedad otorgada a este enterramiento es de 8.500 años BP.

Podéis encontrar la galería fotográfica de Tito Bustillo en su página web http://www.centrotitobustillo.com/9/fotos.html

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La Güelga, Cangas de Onis, Asturias.

Cangas de Onís – La Güelga – Cuevas que visitar

La cueva de la Güelga está en el concejo de Cangas de Onís, muy próxima al pueblo de Cabielles, escondida en un pequeño bosque de avellanos, robles y alisos por el que discurre un arroyo que atraviesa la cueva y vuelve a salir al exterior cerca del Barriu Baxu de Cabielles. Esta cavidad forma parte de un gran abrigo rocoso que ha sido importante en la historia de Cangas de Onís porque, no solo sirvió de asentamiento durante el Paleolítico, también fue el refugio de mucha gente durante los bombardeos de la guerra civil española.

Cangas de Onis - Picos de Europa

Valles de los Picos de Europa

Actualmente esta cueva es usada para dos fines, por un lado posee un uso habitual entre los pastores de la zona como abrigo para el ganado. Por otro lado la utilizan los centros de aventura para sus actividades de espeleología. Pudimos visitarla con un centro de aventuras de Arriondas y llegar a más de 30 metros de profundidad, en el recorrido puedes ver diferentes tipos de salas, estrechas galerías, grandes floraciones de caliza negra y profundos pozos subterráneos llenos de agua. Es una visita recomendable (excepto si se padece de fobia a sitios oscuros o cerrados) y bastante entretenida, pero hay que ser prudente y seguir las indicaciones de la persona responsable de la visita.

Ver localización de la cueva de la Güelga

Los primeros moradores de la Güelga se establecieron hace 45.000 años, eran neanderthales musterienses que ocuparon el vestíbulo interior de la cueva de forma estacional, los restos son escasos y la zona actualmente se encuentra cerrada.

Cangas de Onis Cangas de Onis

Durante la fase climática conocida como würm II – III, la temperatura sube y aumenta el grado de humedad, esto permitió la aparición de bosques de climas templados y un aumento de la fauna, especialmente de ciervos y rinocerontes. Esta tregua climática permitió que la segunda fase de ocupación del la Güelga se realizara en el exterior. Se ocuparon los abrigos situados la izquierda de la boca de la cueva y en las terrazas del margen derecho. Estos asentamientos muestran un mayor grado de actividad y por tanto se le presupone un grupo de población más numeroso.

Cangas de Onis

Abrigo margen derecho, zona de excavación

Cangas de Onis

Abrigo margen izquierdo, zona de excavación

Durante los inicios del Paleolítico Superior, con la cultura Auriñaciense, aparecen herramientas que parece tener una cierta herencia del periodo anterior.

Del período de transición Chatelperroniense (36.000 BP) destaca el hallazgo de una punta tallada en una lámina de sílex verdoso (material difícil de encontrar) y otras herramientas como buriles, raederas y raspadores.

Durante el final del Paleolítico Superior, con la cultura Magdaleniense (13.500 BP), destaca una flauta hecha en un hueso de ave, con forma de tubo, con un bisel y decorada a base de dibujos lineales. Este descubrimiento es muy importante para poder imaginarse la vida diaria de los moradores Magdaleniense, los de la Güelga, en concreto, sabían crear música y no es raro pensar que ésta formara parte de sus celebraciones, rituales y de otros momentos cotidianos, es muy probable que el dueño de la flauta ocupara un papel destacado dentro de su grupo ya que, igual que ocurre hoy día, la música es una habilidad que no todo el mundo es capaz de desarrollar. De este último periodo de ocupación también destaca el hallazgo de una tibia de ciervo decorada con grabados de ciervas. Se cree que el motivo de abandono de la cueva pudo estar relacionado con un derrumbe de la pared rocosa a causa de las corrientes de agua durante la fase de de-glaciación.

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La Cueva del Sidrón, Piloña, Asturias.

Cueva del Sidrón – Historia de Asturias – El neanderthal

El Sidrón es una cueva situada en el monte Cantu Llendero, en la aldea de Vallobal, concejo de Piloña, en la zona central de Asturias. Su entorno se compone de un valle fluvial surcado por el río Piloña al SO de la cordillera del Sueve.

El Sidrón en realidad es un gran complejo con más de 10 bocas de entrada aparentemente unidas por galerías y salas interiores. Algunas de estas entradas se conocen con el nombre de A Tumba, Galería del Río, el Sector de Salida, los Laberintos Laterales, el Abrigo del Arco o de la Cabañina y la Galería del Osario.

He de reconocer que aún no he podido encontrarla, cuando fui dejamos el coche en Vallobal, justo delante de un cartel que pone Cueva del Sidrón a 400m, descendimos por el camino y, después de recorrer los 400m en todas las direcciones posibles no fuimos capaces de encontrar ninguna boca de entrada. El entorno es perfecto, posee un arroyo y un bosque de castaños, robles, alisos que se encuentra en muy buen estado. Caminando por el bosque observamos zonas delimitadas por las excavaciones arqueológicas pero ni rastro de una entrada que fuera visible. De todos modos tendremos que volver a ver si la encontramos, pero esta vez, lo primero que haremos será preguntar a algún paisano del pueblo y, con un poco de suerte podré traer una foto de la boca de entrada.

Algunas teorías creen que podría haberse utilizado durante todo el Paleolítico. Pese a la gran continuidad cronológica que le atribuyen, esta cueva destaca principalmente por contener uno de los conjuntos óseos de restos de neanderthal más importantes de la Península Ibérica. Se trata de un posible enterramiento colectivo de época Musteriense. Se le atribuye una antigüedad de 50.000 – 45.000 años. En total se llevan contabilizados tres adultos varones y tres mujeres, tres adolescentes de 12 a 15 años, y tres niños, entre 2 y 9 años.

Cueva del Sidrón

Restos de neanderthal

Era un grupo pequeño, unido principalmente por lazos familiares. Los análisis genéticos han demostrado que poseían lenguaje, que el color de la piel era claro, con los ojos verdes, el pelo pelirrojo y que ya podían distinguir los sabores amargos. Al analizar partes como las mandíbulas se consiguieron nuevos datos sobre la vida del neanderthal, en una de ellas se hallaron restos de plantas sin apenas valor nutritivo, pero si con un alto valor medicinal, por lo que es muy posible que conocieran algunos de los usos medicinales de las plantas y, por lo tanto, eran personas unidas capaces de cuidar de sus enfermos, de transmitir el conocimiento y de investigar para encontrar remedios. Entre los restos de comida encontrados queda demostrado que ya cocían los alimentos y que podían ahumarlos o cocinarlos.

Los miembros de este grupo en concreto eran principalmente diestros, esta tendencia se observa en la mayoría de los neanderthales encontrados en el mundo, y usaban la boca como una tercera mano, este uso se denomina como la técnica de agarra y corta. En el caso del Sidrón, tan solo uno de los adultos muestra una preferencia por el uso de la mano izquierda aunque solo al final de su vida, es decir, era una persona diestra que por algún motivo tubo que aprender a usar la mano izquierda durante su madurez. Este aspecto es importante porque revela un patrón cerebral similar al del hombre actual.

A pesar de que algunos restos están muy fragmentado los últimos hallazgos afirman que hay evidencias de canibalismo, sin embargo, aún no se ha planteado si esta actividad se realizaba con una intención alimentaria o con una intención ritual – funeraria.

Usaban una especie de betún para reforzar los mangos de las herramientas. Las últimas investigaciones llevadas a cabo por el Proyecto Genoma Neanderthal también averiguaron el tipo sanguíneo de estos neanderthales, eran del tipo 0, y que algunos genes del neanderthal poseían la misma variante que los humanos modernos, compartiendo más aspectos con esta especie de los que se pensaba. Este dato fue publicado en 2010 y nuevamente abre el debate sobre la Evolución del ser humano, ¿Hubo hibridación o hubo un antecesor común?, con los nuevos datos las posturas sobre un antecesor común cada vez son mayores, sobre todo desde la corroborada teoría de que sí hubo hibridaciones en el oriente asiático.

Esta cueva parece seguir ocupada durante el Paleolítico Superior. Una de sus galería muestras restos de pintura que parecen representar vulvas en forma de omega realizadas en ocre rojo y otros grabados asignados a esta época y pendientes de estudio. Entre los restos de industria se mencionan raederas, hojas de sílex, cuchillos, puntas, núcleos y restos concheros, este último aspecto evidencia el contacto con la zona costera.

El Sidrón es, en definitiva, uno de los grandes tesoros prehistóricos de Asturias. Esta cueva podría revelar nuevos aspectos sobre la vida y extinción del neanderthal desconocidos hasta el momento y que va a ser objeto de estudio los próximos años. Actualmente la entrada no está permitida ya que se podrían degradar los restos y perjudicar el curso de las investigaciones.

Puedes obtener más información sobre los neanderthales en la sección Paleolítico Medio.

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Bibliografía consultada sobre la Prehistoria

Bibliografía sobre la Prehistoria

Todo documento consultado para dicha sección de esta web se especifica en la siguiente bibliografía sobre la prehistoria.

LA CANTABRIA. DISERTACIÓN SOBRE EL SITIO Y EXTENSIÓN QUE TUVO EN TIEMPOS DE LOS ROMANOS. LA REGIÓN DE LOS CÁNTABROS, CON NOTICIA DE LAS REGIONES CONFINANTES Y DE VARIAS POBLACIONES ANTIGUAS. DISCURSO PRELIMINAR. Al Tomo XXIV de la ESPAÑA SAGRADA SOBRE LA PROVINCIA DE LA TARRACONENSE, por el muy R.P.MRO.FR. Henrique Flórez, Ex.Asistente general de las provincias de España. Orden de San Agustín. Madrid año 1786 por Lorenzo de San Martín.

ESPAÑA SAGRADA TOMO XXXVII. ANTIGÜEDADES CONCERNIENTES A LA REGIÓN DE LOS ASTURES TRANSMONTANOS DESDE LOS TIEMPOS MÁS REMOTOS HASTA EL S.X. ESTABLECIMIENTO DEL REYNO DE ASTURIAS Y MEMORIAS DE SUS REYES. FUNDACIÓN DE LA CIUDAD E IGLESIA DE OVIEDO. NOTICIAS DE SUS PRIMEROS OBISPOS Y EXAMEN CRÍTICO DE LOS CONCILIOS OVETENSES. El P. Mro Fr. Manuel Risco, del Orden de San Agustín. Madrid, oficina de Blas Román 1789. Cedido por la Universidad Complutense en versión digital.

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HISTORIA DE LA VILLA DE GIJÓN. DESDE LOS TIEMPOS MÁS REMOTOS HASTA NUESTRO DÍAS. Escrito por D. Estanislao Rendueles Llanos. Con un compendio de la general de Asturias. Ilustrada con algunas notas y observaciones del Excmo. Sr. D. Jose Caveda. De las reales academias de la Historia y Bellas Artes. Dr. S. Fernando. Gijón. Imp. de el norte de Asturias a cargo de D. Castor Ladreda. 1867.

HISTORIA DE ASTURIAS DIBUJADA. Texto: Carlos María de Luis. Dibujos: Adolfo García.

HISTORIA DE GIJÓN. TOMOS 1 Y 2. José Luis Maya González y Francisco Cuesta Toribio.

RESTOS FÓSILES HUMANOS EN EL PALEOLÍTICO SUPERIOR DE LA PENÍNSULA IBÉRICA. José María Pérez Iglesias. Área de Prehistoria. U. A. H.

SOCIEDADES PREHISTÓRICAS, PRIMERAS CIVILIZACIONES Y EDAD ANTIGUA. ESPASA 1.1 GRUPO SOC. EA. Jesús Álvarez García, Miguel Ángel Cadrecha Caparrós, César Cueto Álvarez, Mª Lourdes Herández Pérez, José Santiago Izquierdo Carmona, Luis Manuel Menéndez Sánchez.

ASTURIAS EN TRES TIEMPOS: JURÁSICO, PALEOLÍTICO Y PRERROMÁNICO. Carlos Martín Escoza. Senderos Geo-Arqueológicos, 6 (2009).SAM

Prehistoria Antigua de la Península Ibérica. UNED – Madrid 2012. Mario Menéndez Fernández, coordinador. ISBN 978-84-362-6562-0. Depsito legal M-25031-2012. Pag 149.

BOLETÍN DE LA REAL ACADEMIA DE LA HISTORIA, CUADERNO I. Antonio Blanco Freijero (Versión Digital).

ACTAS DE LAS I JORNADAS DE ARQUEOLOGÍA EN ASTURIAS (ABRIL – MAYO 2005). Coordinadores: Valentín Álvarez Martinez, David González Álvarez y Jesus Ignacio Álvarez Chaparro. Universidad de Oviedo. Artículos consutltados:

Las ocupaciones paleolíticas de la cueva de La Güelga (Narciandi,
Cangas de Onís, Asturias), por Mario Menéndez Fernández, Eduardo García Sánchez y José Manuel Quesada López.

Un firme testimonio de la explotación prehistórica del cobre en el Norte de la Península Ibérica: El complejo minero del Aramo (Asturias), por Miguel Ángel de Blas Cortina.

La investigación arqueológica de ámbito castreño en el Occidente de Asturias: El Plan Arqueológico del Navia-Eo, por Ángel Villa Valdés.

Los escenarios bélicos de La Carisa y de La Mesa, por Jorge Camino Mayor, Yolanda Viniegra Pacheco y Rogelio Estrada García.

PREHISTORIA DEL SOLAR ASTUR I (pag 418 – 472) y II (pag 234 – 289). José Manuel Gómez Tabanera.

PREHISTORIA DEL SOLAR ASTUR II. LOS HORIZONTES INDUSTRIALES Y CULTURALES DE LA EDAD DE PIEDRA ASTUR. José Manuel Gómez Tabanera. AO XXIII, pp 234 a 291.

EL PALEOLÍTICO ANTIGUO EN ASTURIAS. José Adolfo Rodríguez Asensio. Área de Prehistoria. Universidad de Oviedo. SPAL 9 (2000) 109-123.

EL YACIMIENTO DE LA BÉRBOLA (LUGO DE LLANERA, ASTURIAS). UNA NUEVA ESTACIÓN DEL PALEOLÍTICO INFERIOR EN ASTURIAS. David Álvarez Alonso. Departamento de Prehistoria y Arqueología, UNED. (2 0 0 7) I S SN /1 1 3 2 – 2 2 1 7

EL YACIMIENTO DE CABO BUSTO (VALDÉS, ASTURIAS). UNA SECUENCIA DEL PLEISTOCENO MEDIO EN EL NORTE PENINSULAR . JOSÉ ADOLFO RODRÍGUEZ ASENSIO*. Área de Prehistoria. Facultad de Geografía e Historia. Universidad de Oviedo. Tnte. Alfonso Martínez s/n. 33011 Oviedo. SPAL 5 (1996): 19-43 .

INDUSTRIA LÍTICA EN EL PICU SANTUFIRME (LLANERA, ASTURIAS) ¿SELECCIÓN DE ESPACIOS Y TERRITORIOS EN EL PALEOLÍTICO ANTIGUO. Nivel Cero 12, Santander 2010. Pp 7 a 13. David Álvarez Alonso. Departamento de Prehistoria y Arqueología. UNED.

EL PALEOLÍTICO INFERIOR Y MEDIO EN ASTURIAS. NUEVOS HALLAZGOS. José Manuel González. AO -XVIII. Pp 75 – 90

Hardy K et al. (2012). “Neanderthal medics Evidence for food, cooking and medicinal plants entrapped in dental calculus”Naturwissenschaften‐The Science of Nature. DOI 10.1007/s00114‐012‐0942‐0.

RESTOS HUMANOS NEANDERTHALES DE LA CUEVA DEL SIDRÓN, PILOÑA, ASTURIAS. NOTA PRELIMINAR. A. Rosas y E. Aguirre. Estudios Geol., 55, pp181 a 190 (1999).

TRIBUNA COMPLUTENSE, Entrevista a Antonio Rosas. Texto Jaime Fernández.«Los neandertales no eran ni mejores ni peores que los homo sapiens, solo diferentes». 2012

HALLAZGOS ANTROPOLÓGICOS Y ARQUEOLÓGICOS EN EL COMPLEJO KÁRSTICO DEL SIDRÓN (VALLOBAL, INFIESTO, CONCEJO DE PILOÑA, ASTURIAS). J.L. Prieto, J.M. Abenza, R. Montes, J. Sanguino y E. Muñoz. Munibe (Antropología y arqueología) n53, pp19 a 29. San Sebastián 2001, ISSN 1132 2217.

LA CUEVA DEL SIDRÓN (BORINES, PILOÑA, ASTURIAS): PRIMEROS RESULTADOS. Estudios Geol, 59; pp159 a 179 (2003). J. Fortea, M. de la Rasilla, E. Martínez, S. Sánchez Moral, J.C. Cañaveras, S. Cuezva, A. Rosas, V. Soler, R. Julia, T. de Torres, J.E. Ortíz, J. Castro, E. Badal, J. Altuna y J. Alonso.

LOS FÓSILES DEL SIDRÓN, (PILOÑA, ASTURIAS) Y LA CUESTIÓN DE LA EXTINCIÓN DE HOMO NEANDERTHALENSIS. Manuel Gómez Tabanera. Caesaraugusta, 78. 2007, pp 73 a 90. ISSN 0007. 9502

ASÍ HABLO (O TAL VEZ NO) EL NEANDERTAL. Antonio Benitez Burraco. Victor M Longa. Guillermo Lorenzo. Juan Uriagereka. Teorema vol. XXVII, 2008, pp 73 a 83. ISSN 0210 . 1602

UNA TIBIA CON CIERVAS GRABADAS EN LA CUEVA DE LA GÜELGA. CANGAS DE ONIS (ASTURIAS). Mario Menéndez Fernández y Alberto Martínez Villa. Departamento de Prehistoria, Universidad Complutense de Madrid. Gabinete Arqueológico de Oviedo. Pag. 65 – 75. ISSN/ 0514 – 7336.

LA TRANSICIÓN PALEOLÍTICO MEDIO – PALEOLÍTICO SUPERIOR EN LA CUEVA DE LA GÜELGA (Cangas de Onís, Asturias) Un avance a su registro. Mario Menéndez, Eduardo García, José Manuel Quesada. Departamento de Prehistoria, UNED. Madrid. Museo de Altamira. MONOGRAFÍAS nº 20: 589-617. 2005.

EL CHATELPERRONIENSE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA. ESTADO DE LA CUESTIÓN. María de Andrés Herrero. MUNIBE (Antropologia-Arkeologia) no 60, pag. 35-50 . SAN SEBASTIÁN 2009 . ISSN 1132-2217

LOS COMIENZOS DEL PALEOLÍTICO SUPERIOR EN ASTURIAS. Francisco Jordá Cerda. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Biblioteca Universitaria. Memoria Digital de Canarias, 2004.
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DEL MUSTERIENSE AL PALEOLÍTICO SUPERIOR. Victoria Cabrera Valdés. UNED. Extracto del Seminario Del Musteriense al Paleolítico Superior Inicial, impartido por el curso Actualización sobre el Paleolítico Superior por la Asociación Profesional de Arqueólogos de Galicia. Santiago de Compostela 1984.

MODELOS DE ASENTAMIENTO Y ESTRATEGIAS DE SUBSISTENCIA EN EL PALEOLÍTICO SUPERIOR CANTÁBRICO. Tesis doctoral de José Manuel Quesada López. Dirigida por Mario Menéndez Fernández. Universidad Complutense de Madrid. Facultad de Geografía e Historia. Departamento de Prehistoria.

ESPACIO, TIEMPO Y FORMA SERIE I. Nueva época. PREHISTORIA Y – ARQUEOLOGÍA .

Artistas y Cazadores de Ciervos. El papel del ciervo en el arte y la caza del Paleolítico Superior Cantábrico. Mario Menéndez Fernández y José Manuel Quesada López.
ISSN / 1131-7698, Nº1, 2008 (Ejemplar dedicado a: Homenaje al profesor Eduardo Ripoll Perelló) 155-166.
Revisión Crono-estratigráfica de la Cueva de la Güelga (Narciandi, Asturias). Del Musteriense al Paleolítico Superior Inicial. Mario Menéndez Fernández y José Manuel Quesada Lopez. ISSN/1131-7698, Nº2, 2009. pp 39-74.
Instrumentos Musicales Paleolíticos: La flauta magdaleniense de la Cueva de la Güelga (Asturias). Mario Menéndez y Eduardo García. Arqueología, t. 11, 1998, págs. 167- 177. Departamento de Prehistoria e Historia Antigua. UNED. Madrid.
La investigación de las primeras ocupaciones humanas en la región cantábrica. David Álvarez Alonso. T.3, 2010, pp 9 a 20.

LA CAZA EN EL SOLUTRENSE CANTÁBRICO. UNA NUEVA PERSPECTIVA. José Manuel Quesada López. Departamento de Prehistoria e Historia antigua. UNED. ISSN: 0514-7336. BIBLID [0514-7336 (1997) 50; 3-36]

EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN LA CUEVA DEL BUXU, CARDES, CANGAS DE ONÍS. Mario Menéndez Fernández.

NUEVOS HALLAZGOS DE ARTE PARIETAL PALEOLÍTICO EN LA CUEVA DE LA PEÑA (CANDAMO, ASTURIAS). Mª Soledad Corchón Rodríguez y Diego Gárate Maidagán. Prehistory, Antique History and Archaeology Department. University of Salamanca. CREAP Cartailhac -TRACES- UMR 5608. Université de Toulouse II – Le Mirail, France. BIBLID [0514-7336 (2010) LXV, enero-junio; 75-102]
ISSN: 0514-7336

PINTURAS Y GRABADOS DE LA CUEVA DE TITO BUSTILLO (ASTURIAS). CONJUNTOS II A VIII. R. de Balbín Behrmann y J.A. Moure Romanillo.

ANÁLISIS POLÍNICO DEL YACIMIENTO DE LOS AZULES (CANGAS DE ONÍS. OVIEDO). Pilar López García. Instituto Español de Prehistoria del CSIC Madrid. Botánica Macaronesicz 8 9. 1981.

LA CUEVA DE LOS AZULES (CANGAS DE ONIS). Juan A. Fernández Tresguerres y Juan J. Rodríguez Fernández.

ÚLTIMOS HALLAZGOS Y NUEVAS INTERPRETACIONES DEL ARTE MUEBLE PALEOLÍTICO EN EL OCCIDENTE ASTURIANO. Mª Soledad Corchón Rodríguez. Dpto Prehistoria. Universidad de Salamanca.

LOS COMIENZOS DEL ARTE PALEOLÍTICO EN ASTURIAS: APORTACIONES DESDE UNA ARQUEOLOGÍA CONTEXTUAL NO POSTESTILÍSTICA . Francisco Javier Fortea Pérez. Area de Prehistoria. Departamento de Historia. Universidad de Oviedo. ISSN: 0514-7336 (2000 – 2001) 53-54, 177 – 216.

LOS “SANTUARIOS” EXTERIORES EN EL PALEOLÍTICO CANTÁBRICO. Fco. Javier Fortea Pérez (Area de Prehistoria. Facultad de Geografía e Historia. Universidad de Oviedo). Complutum, 5, 1994: 203 – 220.

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CRONOLOGÍA DEL TRÁNSITO MAGDALENIENSE / AZILIENSE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA. David Alvarez Alonso. Dpto Prehistoria y Arqueología. UNED. Complutum, 2008, Vol. 19 (1): 67-78.
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EL AZILIENSE EN LA CUEVA OSCURA DE ANIA (LAS REGUERAS, ASTURIAS): Primera aproximación y su contexto en la cuenca del Nalón. Gema Elvira Adán Álvarez, Eduardo García Sánchez y José Manuel Quesada López. Espacio, Tiempo y Forma, Serie I, Prehistoria y Arqueología, t. 12, 1999, págs. 215- 267

CUEVA OSCURA DE ANIA (LAS REGUERAS, ASTURIAS) CONTRIBUCIÓN AL CONOCIMIENTO DEL AZILIENSE ANTIGUO CANTÁBRICO. Gema Elvira Adán Álvarez, Eduardo García Sánchez y José Manuel Quesada López. Complutum 12, 2001, 9-32. Departamento de Prehistoria e Historia Antigua, Facultad de Geografía e Historia. UNED.

CUEVA OSCURA DE ANIA (LAS REGUERAS, ASTURIAS) Y LA DEFINICIÓN DEL AZILIENSE ANTIGUO: LA INDUSTRIA ÓSEA. Gema Elvira Adán Álvarez, Eduardo García Sánchez y José Manuel Quesada López. Caesaraugusta, 78, 2007. Pp 107 = 124. ISSN 0007 ¬ 9502.

EL CHATELPERRONIENSE EN LA REGIÓN CANTÁBRICA. ESTADO DE LA CUESTIÓN. Munibe (Antop – Arkeolos) nº 60, pp 35 – 50, 2009. ISSN 1132 – 2217.

EL AZILIENSE EN LA CUEVA OSCURA DE ANIA (LAS REGUERAS, ASTURIAS): PRIMERA APROXIMACIÓN Y SU CONTEXTO EN LA CUENCA DEL NALÓN. Gema Elvira Adán Álvarez, Eduardo García Sánchez y José Manuel Quesada López. Espacio, Tiempo y Forma, Serie I, Prehistoria y Arqueología, t. 12, 1999, págs. 215- 267

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UTILIZACIÓN DE INSTRUMENTOS DE CONCHA DURANTE EL MESOLÍTICO Y EL NEOLÍTICO INICIAL EN CONTEXTOS LITORALES DE LA REGIÓN CANTÁBRICA. PROGRAMA EXPERIMENTAL PARA EL ANÁLISIS DE HUELLAS DE USO DE MATERIALES MALACOLÓGICOS. David Cuenca Solana, Ignacio Clemente Conte e Igor Gutierrez Zugasti. Trabajos de Prehistoria 67, num 1, enero julio 2010, pp 211 a 225, ISSN 0082 5638.

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La Aparición de la tecnología cerámica en Asturias. La aportación de la cueva de Los Canes (Arangas, Asturias). Miriam Cubas, Imanol de Pedro y Pablo Arias. Nailos, estudios interdisciplinares de arqueología, num 1, oviedo 2014 – APIAA. ISNN 2340-9126. e-ISSN 2341-1074. Deposito legal AS-01572 – 2013. pags 23-48.

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ALGUNAS REFLEXIONES ACERCA DEL FINAL DEL ASTURIENSE. Miguel A. Fano y Miriam Cuba. Pp 275 a 289.

Estudios de Antropología Biológica Volumen XIV * editoras Josefina mansilla lory Abigail meza Peñaloza universidad nacional Autónoma de México instituto de investigaciones Antropológicas instituto nacional de Antropología E Historia Asociación mexicana de Antropología Biológica México 2009. Pags. 261 – 282.

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La muerte como rito transcendental. Los rituales funerarios del epipaleolítico – mesolítico y su probable influencia en el mundo megalítico. Carme Olária i Puyoles. Quad.Preh.Arq.Cast.23, 2002-2003. Laboratori d´Arqueología prehistórica. Universitat Jaume I. Castelló de la Plana.

Restos humanos mesolíticos en la cordillera cantábrica (norte de España). Labib Drak y María Dolores Garralda. Departamento de Zoología y Antropología Física, Facultad de Biología. Universidad Complutense de Madrid. Estudios de Antropología Biológica, xiv-i: 261-282, México, 2009, ISSN 1405-5066.

Arqueoweb. Revista sobre arqueología en internet 14, 2012 – 2013. Pag 227 – 267. Las prácticas funerarias en la Península Ibérica durante el Paleolítico Superior y el epipaleolítico. José María Pérez Iglesias. Departamento de prehistoria. Universidad de Alcalá de Henares.

ALGUNOS INIDICIOS ARQUEOLÓGICOS DE PERDURACIONES DE ELEMENTOS RELIGIOSOS EPIPALEOLÍTICOS HASTA EL III MILENIO BC EN EL ESTE DE ASTURIAS. Pablo Arias Cabal. Departamento de Ciencias Históricas, Universidad de Cantabria.

EL MEGALITISMO EN ASTURIAS. CONSIDERACIONES SOBRE EL ESTADO ACTUAL DE LA INVESTIGACION. Miguel A. Blas Cortina. Departamento de prehistoria y arqueología, Universidad de Oviedo.

LA ARQUITECTURA COMO FIN DE UN PROCESO: UNA REVISIÓN DE LA NATURALEZA DE LOS TÚMULOS PREHISTÓRICOS SIN CÁMARAS CONVENCIONALES EN ASTURIAS. Miguel Angel Blas Cortina. Zephyrus: Revista de prehistoria y arqueología, ISSN: 0514-7336, Nº 59, 2006, 233-255

TÚMULOS ENIGMÁTICOS SIN OFRENDAS: A PROPOSITO DE MONTE DEVA V (GIJÓN) Y BERDUCEDO (ALLANDE) EN ASTURIAS. Miguel Angel de Blas Cortina. Trabajos de Prehistoria, ISSN: 0082-5638, Vol. 61, Nº 2, 2004, 63-84.

ALGUNOS MATERIALES MEGALÍTICOS DE ASTURIAS. Miguel Angel de Blas Cortina.

UN INFRECUENTE OBJETO DE MADERA EN EL TÚMULO NEOLÍTICO MONTE AREO XII (CARREÑO, ESPAÑA): ESTUDIO ARQUEOLÓGICO, ANATÓMICO Y TAXONÓMICO. Miguel Angel de Blas Cortina, Mª Isabel Guitierrez Villarías y Tomás E. Díaz Gonzalez. MUNIBE (Antropologia-Arkeologia). n º 6 0 2 0 1 – 2 1 8 . S AN S E B A S T I ÁN 2 0 0 9 . I S SN 1 1 3 2 – 2 2 1 7

UN ASENTAMIENTO NEOLÍTICO DE SUPERFICIE EN EL INTERIOR DE UNA CUEVA: TORCA’L ARROYU (LLANERA, ASTURIAS, ESPAÑA). Jesús F. Jordá Pardo, Rogelio Estrada García, Joan S. Mestres Torres, José Yravedra Sainz de los Terreros y Carlos Marín Suárez. IV CONGRESO DEL NEOLÍTICO PENINSULAR (tomo I) pp. 208-215.

EL DOLMEN DE ABAMIA. Francisco José Pantín Fernández.

NOTAS SOBRE LA CULTURA DOLMÉNICA EN ASTURIAS. Francisco Jordá Cerdá. AO XII, pp 15 – 38.

ARQUITECTURAS MEGALÍTICAS EN LA LAGUNA DE NIEVARES, VILLAVICIOSA. EXCAVACIONES DE 1988 A 1990. Miguel Ángel Blas Cortina.

LA EDAD DE BRONCE EN EL NOROESTE DE LA PENINSULA IBÉRICA: UN ANÁLISIS A PARTIR DE LAS PRÁCTICAS FUNERARIAS. Trabajos de Prehistoria 67,nº1,2010, pag 139 – 173. Ana M.S. Bettencour.

LA PRIMERA MINERIA DEL NORTE PENINSULAR: INDICACIONES DEL C-14 Y LA CRONOLOGÍA PREHISTÓRICA DE LAS EXPLOTACIONES CUPIFERAS DEL ARAMO Y EL MILAGRO. Miguel A. Blas Cortina.

LA MINERIA PREHISTORICA Y EL CASO PARTICULAR DE LAS EXPLOTACIONES CUPRIFERAS DE LA SIERRA DEL ARAMO. Miguel A. Blas Cortina (Area de Prehistoria, Universidad de Oviedo).

MINAS PREHISTÓRICAS DEL ARAMO (RIOSA). Campaña arqueológica de 1987. Miguel A. de Blas Cortina.

La minería metálica prehistórica en la Península Iberica. Area de Investigación Minera. Universidad del País Vasco. Larruade: invest. esp. ac. 35 – 2012. pp 67 – 78. ISSN 0211 – 5891. ISSN 1697 – 3070 (e).

INVESTIGACIONES PREHISTORICAS EN LA SIERRA PLANA DE LA BORBOLLA. 1976 / 1986. Pablo Arias Cabal y Carlos Pérez Suarez. Pp 143 a 151.

EXCAVACIONES ARQUEOLÓGICAS EN LA NECRÓPOLIS MEGALÍTICA DE LA COBERTORIA (DIVISORIA LENA – QUIROS) Y EN LOS CAMPOS DE TÚMULOS DE PIEDRA FITA Y EL LLANU LA VARA (LES REGUERES). Miguel a. de Blas Cortina. Excavaciones arqueológicas en Asturias 1983-86. 1ª edición. Oviedo: Servicio de Publicaciones del Principado de Asturias; 1990. p.69-77. ISBN:84-86795-76-1-

EL PEÑA TÚ DE VIDIAGO (Llanes, Asturias). MITO Y RELIGIÓN EN LA PREHISTORIA ASTUR. J. Manuel Gómez Tabanera. Zephyrus: Revista de prehistoria y arqueología, ISSN: 0514-7336, Nº 36, 1983, 265-275.

ESTELAS DOLMÉNICAS ASTURIANAS. José Manuel González y Fernández Valles. Zephyrvs XXVI / XXVII, 1976. Pp 291 a 297.

Manuel Mallo Viesca y Manuel Pérez. Pinturas rupestres esquemáticas en Fresnedo, Teverga (Asturias). Revista Zephyrus, vol. XXI-XXII, 1970-1971, Salamanca 1971, Páginas 105-138, 25 figs. 111 láms.

NOVELAS HISTÓRICAS SOBRE PREHISTORIA

Saga de  Jean M. Auel. El clan del oso cavernario, El valle de los caballos, Los cazadores de mamuts, Las llanuras de tránsito, Los refugios de piedra y La tierra de las cuevas pintadas.

RUTAS REALIZADAS POR LA HISTORIA DE ASTURIAS

CUEVA DEL BUXU. (Cardes, Cangues d’Onis, Asturies).

CUEVA LA GÜELGA (Bosque entre Nieda, Cabielles y Narciandi; Cangues d’Onís, Asturies).

CUEVA Y CENTRO DE ARTE RUPESTRE DE TITO BUSTILLO (Ribadesella, Asturias).

CUEVA DEL PINDAL (Ribadeva, Asturias).

CUEVA DE MAZACULOS (Ribadeva, Asturias)

CUEVA DE LOS AZULES (Cangas de Onis, ladera Sur al Barrio de Contranquil).

CUEVA OSCURA DE ANIA (Ania, Les Regueres).

CUEVA DE LA PALOMA (Soto de les Regueres).

MEANDROS DEL NORA (Les Regueres).

NECRÓPOLIS DOLMÉNICA DEL MONTE AREO. (Xixón, Asturies).

NECRÓPOLIS MEGALITICA DE LA LLAGUNA DE NIEVARES, (Villaciciosa, Asturies).

NECRÓPOLIS TUMULAR DEL MONTE DEVA. (Xixón, Asturies).

NECRÓPOLIS TUMULAR DEL ALTO LA COBERTORIA. (Pola Lena, Asturies).

NECRÓPOLIS TUMULAR DE LA SIERRA PLANA DE VIDIAGO Y EL ÍDOLO DE PEÑA TÚ (Vidiago, Llanes, Asturias)

LOS ABRIGOS DE FRESNEDO (Teverga, Asturias).

MINAS DEL TEXEU, Rioseco, Pola de Lena.

MINAS DEL MILAGRO, Onís.

MUSEO ARQUEOLÓGICO DE OVIEDO.

WEBGRAFÍA UTILIZADA SOBRE LA HISTORIA DE ASTURIAS

Artehistoria

http://dialnet.unirioja.es

www.cervantesvirtual.com

www.abamia.net

http://clio.rediris.es

www.museoarqueologicodeasturias.com

http://www.uniovi.es

http://www.unileon.es/noticias/un-equipo-de-investigadores-de-la-universidad-de-leon-descubren-el-primer-poblado-neolitico-en-asturias

http://revistas.um.es

http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/2166329/los-neandertales-de-el-sidron-eran-diestros#.Ubri-M7TBzA

http://tp.revistas.csic.es/index.php/tp/issue/view/13

http://books.google.es/

http://riosahistoria.blogspot.com.es/p/historia-de-riosa.html

 

FOTOGRAFÍAS E IMÁGENES
Autora: Inma JG

MAPAS

Inma JG a través de google maps.

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denticulados

denticulados qué son

Los denticulados son el conjunto de herramientas líticas (fabricadas en piedra y con piedras mediante la percusión o golpeo de las mismas) con el borde aserrado tales como:

Las raederas eran herramientas de pequeño tamaño, usadas para cortar, raer o separar la carne del hueso entre otras posibles funciones.

Los cuchillos se usaban para hacer cortes finos.

Los raspadores se usaban para raspar una superficie o para curtir pieles.

denticulados

denticulados, herramienta para cortar, raspar, serrar…

Podéis encontrar alguno ejemplos más detallados si descargáis el PDF que pone a disposición del público el Museo Arqueológico de Asturias