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El hombre de neanderthal en Asturias, donde vivía, que comían, que cazaban. Conoce más sobre el Paleolítico medio asturiano.

La Güelga, Cangas de Onis, Asturias.

Cangas de Onís – La Güelga – Cuevas que visitar

La cueva de la Güelga está en el concejo de Cangas de Onís, muy próxima al pueblo de Cabielles, escondida en un pequeño bosque de avellanos, robles y alisos por el que discurre un arroyo que atraviesa la cueva y vuelve a salir al exterior cerca del Barriu Baxu de Cabielles. Esta cavidad forma parte de un gran abrigo rocoso que ha sido importante en la historia de Cangas de Onís porque, no solo sirvió de asentamiento durante el Paleolítico, también fue el refugio de mucha gente durante los bombardeos de la guerra civil española.

Cangas de Onis - Picos de Europa

Valles de los Picos de Europa

Actualmente esta cueva es usada para dos fines, por un lado posee un uso habitual entre los pastores de la zona como abrigo para el ganado. Por otro lado la utilizan los centros de aventura para sus actividades de espeleología. Pudimos visitarla con un centro de aventuras de Arriondas y llegar a más de 30 metros de profundidad, en el recorrido puedes ver diferentes tipos de salas, estrechas galerías, grandes floraciones de caliza negra y profundos pozos subterráneos llenos de agua. Es una visita recomendable (excepto si se padece de fobia a sitios oscuros o cerrados) y bastante entretenida, pero hay que ser prudente y seguir las indicaciones de la persona responsable de la visita.

Ver localización de la cueva de la Güelga

Los primeros moradores de la Güelga se establecieron hace 45.000 años, eran neanderthales musterienses que ocuparon el vestíbulo interior de la cueva de forma estacional, los restos son escasos y la zona actualmente se encuentra cerrada.

Cangas de Onis Cangas de Onis

Durante la fase climática conocida como würm II – III, la temperatura sube y aumenta el grado de humedad, esto permitió la aparición de bosques de climas templados y un aumento de la fauna, especialmente de ciervos y rinocerontes. Esta tregua climática permitió que la segunda fase de ocupación del la Güelga se realizara en el exterior. Se ocuparon los abrigos situados la izquierda de la boca de la cueva y en las terrazas del margen derecho. Estos asentamientos muestran un mayor grado de actividad y por tanto se le presupone un grupo de población más numeroso.

Cangas de Onis

Abrigo margen derecho, zona de excavación

Cangas de Onis

Abrigo margen izquierdo, zona de excavación

Durante los inicios del Paleolítico Superior, con la cultura Auriñaciense, aparecen herramientas que parece tener una cierta herencia del periodo anterior.

Del período de transición Chatelperroniense (36.000 BP) destaca el hallazgo de una punta tallada en una lámina de sílex verdoso (material difícil de encontrar) y otras herramientas como buriles, raederas y raspadores.

Durante el final del Paleolítico Superior, con la cultura Magdaleniense (13.500 BP), destaca una flauta hecha en un hueso de ave, con forma de tubo, con un bisel y decorada a base de dibujos lineales. Este descubrimiento es muy importante para poder imaginarse la vida diaria de los moradores Magdaleniense, los de la Güelga, en concreto, sabían crear música y no es raro pensar que ésta formara parte de sus celebraciones, rituales y de otros momentos cotidianos, es muy probable que el dueño de la flauta ocupara un papel destacado dentro de su grupo ya que, igual que ocurre hoy día, la música es una habilidad que no todo el mundo es capaz de desarrollar. De este último periodo de ocupación también destaca el hallazgo de una tibia de ciervo decorada con grabados de ciervas. Se cree que el motivo de abandono de la cueva pudo estar relacionado con un derrumbe de la pared rocosa a causa de las corrientes de agua durante la fase de de-glaciación.

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La Cueva del Sidrón, Piloña, Asturias.

Cueva del Sidrón – Historia de Asturias – El neanderthal

El Sidrón es una cueva situada en el monte Cantu Llendero, en la aldea de Vallobal, concejo de Piloña, en la zona central de Asturias. Su entorno se compone de un valle fluvial surcado por el río Piloña al SO de la cordillera del Sueve.

El Sidrón en realidad es un gran complejo con más de 10 bocas de entrada aparentemente unidas por galerías y salas interiores. Algunas de estas entradas se conocen con el nombre de A Tumba, Galería del Río, el Sector de Salida, los Laberintos Laterales, el Abrigo del Arco o de la Cabañina y la Galería del Osario.

He de reconocer que aún no he podido encontrarla, cuando fui dejamos el coche en Vallobal, justo delante de un cartel que pone Cueva del Sidrón a 400m, descendimos por el camino y, después de recorrer los 400m en todas las direcciones posibles no fuimos capaces de encontrar ninguna boca de entrada. El entorno es perfecto, posee un arroyo y un bosque de castaños, robles, alisos que se encuentra en muy buen estado. Caminando por el bosque observamos zonas delimitadas por las excavaciones arqueológicas pero ni rastro de una entrada que fuera visible. De todos modos tendremos que volver a ver si la encontramos, pero esta vez, lo primero que haremos será preguntar a algún paisano del pueblo y, con un poco de suerte podré traer una foto de la boca de entrada.

Algunas teorías creen que podría haberse utilizado durante todo el Paleolítico. Pese a la gran continuidad cronológica que le atribuyen, esta cueva destaca principalmente por contener uno de los conjuntos óseos de restos de neanderthal más importantes de la Península Ibérica. Se trata de un posible enterramiento colectivo de época Musteriense. Se le atribuye una antigüedad de 50.000 – 45.000 años. En total se llevan contabilizados tres adultos varones y tres mujeres, tres adolescentes de 12 a 15 años, y tres niños, entre 2 y 9 años.

Cueva del Sidrón

Restos de neanderthal

Era un grupo pequeño, unido principalmente por lazos familiares. Los análisis genéticos han demostrado que poseían lenguaje, que el color de la piel era claro, con los ojos verdes, el pelo pelirrojo y que ya podían distinguir los sabores amargos. Al analizar partes como las mandíbulas se consiguieron nuevos datos sobre la vida del neanderthal, en una de ellas se hallaron restos de plantas sin apenas valor nutritivo, pero si con un alto valor medicinal, por lo que es muy posible que conocieran algunos de los usos medicinales de las plantas y, por lo tanto, eran personas unidas capaces de cuidar de sus enfermos, de transmitir el conocimiento y de investigar para encontrar remedios. Entre los restos de comida encontrados queda demostrado que ya cocían los alimentos y que podían ahumarlos o cocinarlos.

Los miembros de este grupo en concreto eran principalmente diestros, esta tendencia se observa en la mayoría de los neanderthales encontrados en el mundo, y usaban la boca como una tercera mano, este uso se denomina como la técnica de agarra y corta. En el caso del Sidrón, tan solo uno de los adultos muestra una preferencia por el uso de la mano izquierda aunque solo al final de su vida, es decir, era una persona diestra que por algún motivo tubo que aprender a usar la mano izquierda durante su madurez. Este aspecto es importante porque revela un patrón cerebral similar al del hombre actual.

A pesar de que algunos restos están muy fragmentado los últimos hallazgos afirman que hay evidencias de canibalismo, sin embargo, aún no se ha planteado si esta actividad se realizaba con una intención alimentaria o con una intención ritual – funeraria.

Usaban una especie de betún para reforzar los mangos de las herramientas. Las últimas investigaciones llevadas a cabo por el Proyecto Genoma Neanderthal también averiguaron el tipo sanguíneo de estos neanderthales, eran del tipo 0, y que algunos genes del neanderthal poseían la misma variante que los humanos modernos, compartiendo más aspectos con esta especie de los que se pensaba. Este dato fue publicado en 2010 y nuevamente abre el debate sobre la Evolución del ser humano, ¿Hubo hibridación o hubo un antecesor común?, con los nuevos datos las posturas sobre un antecesor común cada vez son mayores, sobre todo desde la corroborada teoría de que sí hubo hibridaciones en el oriente asiático.

Esta cueva parece seguir ocupada durante el Paleolítico Superior. Una de sus galería muestras restos de pintura que parecen representar vulvas en forma de omega realizadas en ocre rojo y otros grabados asignados a esta época y pendientes de estudio. Entre los restos de industria se mencionan raederas, hojas de sílex, cuchillos, puntas, núcleos y restos concheros, este último aspecto evidencia el contacto con la zona costera.

El Sidrón es, en definitiva, uno de los grandes tesoros prehistóricos de Asturias. Esta cueva podría revelar nuevos aspectos sobre la vida y extinción del neanderthal desconocidos hasta el momento y que va a ser objeto de estudio los próximos años. Actualmente la entrada no está permitida ya que se podrían degradar los restos y perjudicar el curso de las investigaciones.

Puedes obtener más información sobre los neanderthales en la sección Paleolítico Medio.

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