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cueva de La Paloma, Les Regueres

Cueva de La Paloma, Soto de les Regueres, Asturias

La Paloma es una cueva situada en Soto de Les Regueres, muy próxima a Cueva Oscura de Ania, Sofoxó y otros yacimientos de la cuenca del Nalón. Actualmente se puede entrar en la cueva y el estado de mantenimiento o conservación es nulo. 

Como llegar a la Cueva de La Paloma

Se encuentra justo en el cruce que une la carretera de Soto de les Regueres con la subida a los túmulos de Piedrafita, en el margen derecho de la misma carretera a unos escasos 100 metros. El acceso a la cueva es bastante peculiar, se atraviesa un arco de piedra que da lugar a una gran sala sin techo, este espacio se va adentrando en el interior de la roca hasta crear una segunda sala cubierta que va derivándose en diversas galerías y gateras.

cueva de la paloma

Entrada a la cueva de la Paloma

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Acceso al vestíbulo interior

Los estudios que se realizaron en esta caverna revelaron un periodo de ocupación que duró todo el magdaleniense y aziliense, es decir desde el 17.000 BP hasta el año 9.000 BP, esta continuidad temporal evidencia nuevamente la importancia que tuvo la zona central de Asturias durante el final del paleolítico y el periodo de transición mesolítico. La Paloma forma parte del conjunto prehistórico de la cuenca del Nalón, está muy próxima a otras cuevas contemporáneas y formaba parte de la red de cavidades que experimentaron la transición del interior al exterior de las cavernas. La Paloma siguió ocupada durante el neolítico compartiendo el espacio con los Túmulos de Piedrafita.

Al comenzar el estudio de la cueva se evidenció que estaba bastante removida a causa de los buscadores de tesoros, La leyenda de la cueva de La Paloma cuenta: En el s.XVI, en el concejo de Les Regueres, muchos mulsumanes escondieron sus riquezas en la Cueva de la Paloma porque se vieron obligados a huir de la artillería de Don Juan de Austria. Con el paso del tiempo muchos han ido a buscar el tesoro oculto de La Paloma y, a causa de ello, se alteraron en gran medida los restos arqueológicos.

Los útiles y herramientas catalogados por los arqueólogos se componen de arpones, buriles, espátulas, azagayas, puntas, raspadores, agujas y otros elementos ornamentales como colgantes realizados a partir de caninos de animales, huesos decorados con figuras zoomorfas y otros signos, un ejemplo es el cuerno de bóvido adornado con figuras geométricas como zig-zags, arcos y ángulos. La pieza más curiosa es un silbato realizado a partir de un trozo de costilla, fue recortada y pulida, conseguía el sonido mediante dos perforaciones del hueso, una que atravesaba el hueso de lado a lado y otra que tan solo debía de atravesar una parte del hueso sin llegar a traspasarlo.

Mario Menéndez Fernández publica en 2012 que la Paloma es una de las cuevas con más restos humanos de finales del paleolítico e inicios del mesolítico. Del período magdaleniense documenta la presencia de huesos pertenecientes a 4 adultos de edad avanzada, un joven y un adolescente, de la cultura aziliense habla de otros 4 adultos y de un niño.

Durante el final del magdaleniense y el aziliense hay una clara tendencia a los enterramientos en el interior de las cavidades, otros ejemplos los podemos encontrar en Los Azules de Cangas de Onís, en el Molín de Gasparín en Ribadeva o en el complejo de Arangas de Cabrales.

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