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El sedentarismo surge con la agricultura, información sobre la historia antigua de Asturias, cómo se crearon las primeras sociedades sedentarias y agrícolas.

Cultura castreña astur: ganadería, agricultura y pesca

Los Astures: ganadería, agricultura, pesca y marisqueo durante la cultura castreña

La ganadería se convirtió en una de las principales actividades de la sociedad astur y, aún hoy lo sigue siendo. Los pastores astures eran trashumantes y se desplazaban continuamente en busca de pastos para el ganado, sin embargo, en esta época el pastor no debe considerarse como el dueño exclusivo del ganado, es muy probable, al menos durante los inicios de esta nueva actividad, que los rebaños fueran comunes y, más tarde, con el concepto de propiedad privada, esos rebaños pertenecerían a las familias más importantes, en este último caso el dueño del rebaño podría ser el propio pastor o delegar en otra persona el duro trabajo de la trashumancia, realmente no se aprecia una ganadería privada hasta el s.I d.C con la llegada de los romanos.

cultura castreña - se gana terreno al monte para la ganadería

Con las actividades ganaderas en auge las poblaciones comienzan a ganarle terreno al bosque en favor de las zonas de pasto, esto establece nuevas divisiones territoriales, cada unidad gentilicia explotaba gradualmente el espacio circundante alrededor del castro creando zonas de pasto para el invierno y, por otro lado, se trazaron caminos que servían como eje de intercambio entre los diferentes emplazamientos y para ascender a los pastos altos de montaña cuando llegaba el buen tiempo.

Los rebaños eran principalmente de cabras, animal que también era usado con fines rituales en honor de un dios que los romanos asemejaban a Marte. El uso de grasa como sustitutivo del aceite indica que el jabalí se llegó a domesticar y se creo la ganadería porcina, Estrabón habla en sus escritos de la calidad que tenían los jamones cantábricos y no es raro teniendo en cuenta la cantidad de bellotas que ofrecía la zona y las características de la raza del cerdo de tronco celta, similares al ibérico. Los astures se vestían con sayos y esta prenda se realizaba con lana de oveja así que también debía de existir el ganado ovino al final del hierro, en el año 301 d. C el precio de la lana astur se dispara según se refleja en el Edicto Máximo de Precios de Diocleciano. El ganado bovino también tenía un peso importante, a la figura del toro – vaca se asociaba a la diosa Nabicca en honor a la cual se le realizaban sacrificios de este animal.

Cultura castreña - La ganadería

Una ganadería tan variada ofrecía gran cantidad de recursos como carne, leche y sus derivados, pieles, astas, tendones para cuerdas etc. En los casos en los que se usaban caballos o bóvidos para el transporte y para arar, se reducía la carga de trabajo y se agilizaba enormemente la tarea. Una gran parte del castro estaba dedicado a la estabulación de los animales, ya fuera en zonas comunes en la parte alta del castro, en corrales anexos a las viviendas o en otras zonas preparadas para ello a modo de cuadras comunitarias.

La agricultura durante la cultura castreña tiene sus inicios con los cereales y se ha considerado una actividad bastante escasa en general, a los astures se les atribuyen saqueos a otros pueblos vecinos, como los Vetones, como la principal forma de obtención del cereal, en especial del trigo. Sin embargo esto no quiere decir que no se cultivara, está constatado el cultivo de algunas legumbres como los guisantes, del lino, del mijo, de la cebada, el centeno y la escanda. El trigo por su parte era más difícil de cultivar debido a la alta humedad y, al escasear, la forma más fácil de conseguirlo era quitándoselo al vecino más cercano, los Vetones eran unos de los principales productores de trigo y lo hacían de forma comunitaria, es decir, todo el cereal se almacenaba junto, esto lo hacía aún más sencillo, los astures solo debían esperar un buen momento en el que no hubiera demasiada gente, entrar en el almacén, coger todo el trigo que fueran capaces de transportar y volver lo más rápido posible, los escritos romanos cuentan que estas incursiones eran un hecho bastante habitual y, una vez que Roma sometió a los Vetones, usaron este factor como un motivo más para justificar las guerras astur – cántabras.

Los campos de cultivo durante la cultura castreña podían consistir en pequeñas granjas familiares o en campos comunitarios asociados a poblados que se encargaban de abastecer a otros castros mayores, un ejemplo de este último caso se representa en los castros de Serín y de Castiello, ambos asociados al castro de Noega en la Campa Torres de Gijón.

La agricultura de cereales era rotativa, cada año se variaba el terreno para no agotar la tierra. Primero se preparaba la tierra, se limpiaba de hierba y se realizaban los riegos usando como herramientas la azada y el pico, después se sembraba el grano de cereal que se había guardado de la anterior cosecha. Cuando la planta estaba lista para cosechar se realizaba la siega con hoces de mano, se iban cortando los tallos y se juntaban en grandes manojos para trasportarlos a la zona destinada a separar el grano del resto de la planta. Posteriormente se realizaba la trilla, los manojos se colocaban en el suelo y se iban golpeando las puntas de las plantas para que el grano cayera al suelo, para ello se usaba el mayal (palo que tiene un extremo móvil) o una horquilla de madera. Una vez que se desprendía todo el grano se recogía la hierba sobrante y se le daba al ganado. El grano se recogía con un rastrillo y se colocaba sobre un paño en un lugar seco, cuando se secaba del todo se pasaba por una criba para deshacerse de las impurezas. Para conservarlo se guardaba en sacos, tinajas de cerámica o recipientes de madera, también se molía y se guardaba a modo de harina.

Según avanza la edad de hierro, sobre todo a partir de la llegada de los romanos, muchos de los campos de cultivo quedan en manos de unos pocos poderosos, se usaban a los esclavos y algunos jornaleros como mano de obra y la cosecha era íntegra para propietario del terreno.

La pesca y el marisqueo eran actividades muy importantes. En los castros interiores podían realizar estas actividades en el río, destacando la pesca del salmón y de la trucha. Los castros costeros poseían muchos más recursos, podían pescar en la costa o en mar abierto y recoger todo tipo de mariscos y moluscos.

pedreru ribadeva, Aturias - cultura castreña

Las embarcaciones pesqueras consistían en un armazón de madera que se cubría con pieles curtidas a base de corteza de roble, para que éstas fueran impermeables se engrasaban con grasa animal y para mantenerlas fijas se sujetaban con un sistema de correas, la proa de la embarcación también quedaba recubierta por una capota. Para mantener el barco equilibrado le colocaban una quilla de madera. Los remos eran una herramienta indispensable para dirigir el barco pero también poseían velas de cuero para aprovechar la fuerza del viento y ganar velocidad. Las anclas consistían en lastres hechos con grandes bloques de piedra. Las herramientas de pesca consistían en redes, cañas y arpones.

Cultura Castreña - Anzuelos de pesca

La pieza de pesca más sorprendente por su tamaño y fuerza era la ballena. La caza de la ballena era una actividad comunitaria que exigía el trabajo colectivo de varios pescadores. La ballena adulta era una presa muy difícil de matar y transportar, por eso era mejor localizar alguna que estuviera con su cría, los ballenatos eran más asequibles. Cuando se divisaban a las ballenas cerca de la costa los pescadores armaban sus barcos con arpones que unían a la embarcación con cuerdas. Todos los barcos del castro salían a la mar, elegían al ballenato y le lanzaban una lluvia de arpones, como las ballenas tienen una capa de piel muy gruesa en realidad no lo mataban, el ballenato quedaba apresado sin poder liberarse de los arpones pero aún lucharía un buen rato. La técnica de los pescadores consistía básicamente en aguantar hasta que muriera por agotamiento, claro está que todo esto había que hacerlo evitando a la gran ballena madre, es muy posible que mientras unos capturaban a la cría otros intentaran distraer o contener a las ballenas adultas.

cultura castreña - hueso de ballena

Como se trataba de una pesca conjunta su reparto era igualmente comunitario y seguro que semejante captura iría acompañada de algún tipo de celebración a modo de comida colectiva. El preparado de la ballena era un proceso bastante laborioso y de ella se aprovechaba todo, para poder usar la carne primero se hervía durante dos días a fuego vivo, luego se enfriaba, se ahumaba y, al final, se conservaba en grandes toneles. La grasa de ballena, a pesar de su olor pestilente, era un buen aislante para las pieles, servía como combustible para las antorchas y se usaba para hacer jabones. Por último se aprovechaban los grandes huesos como vigas, armazones o dinteles de las cabañas.

La ballena era una presa poco usual, su captura era un hecho singular en cualquier poblado, la base de la pesca estaba por tanto en otras pesas de menor tamaño como las chopas, las lubinas, los pulpos, los calamares y en el marisqueo de percebes, llámparas (lapas de mar), oricios (erizos de mar), mejillones, berberechos etc.

La alimentación de los astures se complementaban con la caza y la recolección, dos tareas que seguían siendo importares durante la cultura castreña. A estas actividades les dedicaremos el siguiente post.

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La edad de cobre en Asturias

El inicio de la Edad de los Metales: la edad de cobre

El primer metal usado por los humanos fue el cobre

A finales del neolítico se descubre la minería del cobre, los restos mas antiguos que se han localizado hasta el momento se corresponden con las minas del Texeu en Rioseco y las Minas del Milagro en Onis. Ambos lugares se comienzan a explotar alrededor del 3.000 a. C y nos indican un nuevo cambio de etapa, se deja atrás la prehistoria para entrar en la Edad de los Metales. El primer metal usado de manera generalizada fue el cobre, en Asturias la mayoría de los restos aparecen en las zona centro y en el oriente coincidiendo con las explotaciones mineras antes mencionadas.

La edad de cobre - zonas mineras

Aproximación zonas con cobre en Asturias

El cobre es un mineral que se encuentra dentro del grupo de minerales llamados nativos (cobre, oro, plata, platino y hierro), es decir se encuentra en la roca de forma natural. En las minas asturianas de cobre se puede ver fácilmente su presencia por el color verdoso de sus paredes. Es un metal blando y maleable lo que facilitaba su uso para la creación de herramientas, adornos y otros objetos que eran mas llamativos, resistentes y duraderos.

La Edad de los Metales fue posible gracias al perfeccionamiento del horno de cerámica, inventaron una nueva forma de alcanzar los 1250ºC necesarios para fundir el cobre. Los primeros hornos metalúrgicos consistían en un pozo en el suelo, más o menos de  1 a 2m de diámetro, y medio metro de profundidad en el que se hacía una gran hoguera para coseguir suficientes brasas de carbón vegetal con las que rellenarlo. Luego se extraían unas pocas de brasas y se introducían en una vasija – horno. La roca con el mineral se dejaba dentro de un crisol y éste se introducía en la parte superior de la vasija – horno.

edad de los metales en Asturias

Por último la vasija llena de carbón y con el crisol que contenía el mineral se enterraba entre las brasas del pozo, se cubría con arcilla hasta crear una bóveda abierta por la parte superior para que pudiera circular el aire, y con una entrada en el lateral para el fuelle. A través del agujero lateral se introducía el tubo hasta las brasas que contenía la vasija y se insuflaba aire para poder aumentar la temperatura.

horno de fundición, edad de cobre

Cuando el mineral se fundía se separaba del resto de impurezas, posteriormente se dejaba enfriar, se rompía el crisol y se extraía una roca en la que se apreciaba todo el mineral a un lado y el resto de impurezas al otro. El siguiente paso era limpiar o eliminar toda la parte de impurezas, para ello se valían de un cincel. Finalmente el mineral se volvía a fundir para verterlo en moldes o se calentaba para modelarlo en las herrerías. Era habitual que se trabajara en la boca de la mina parte del mineral creando lingotes mas fáciles de transportar. También se documenta el traslado del mineral en bruto hasta algún lugar de trabajo especializado.

Algunas de las zonas mineras llegaron a agotarse, hay teorías que apuntan que se explotaba mas cobre que el que se consumía, este excedente impulso las relaciones comerciales. El comercio se implanta hasta convertirse en una actividad indispensable si se querían conseguir los recursos necesarios para desarrollar las nuevas técnicas. Las localidades que no tenían en sus proximidades los materiales necesarios debían de conseguirlos mediante tratos con personas que procedían de lugares que si contaban con ese recurso o que podían conseguirlo de alguna forma.

No es raro pensar que aquellas personas que poseían el conocimiento necesario para fundir los metales estarían muy bien posicionados dentro de su grupo, ser el portador de este nuevo saber no implicaba necesariamente ser el mejor cazador, el líder, o el guía espiritual, cualquier persona podía haber adquirido este nuevo aprendizaje de manera fortuita, sin embargo, el hecho de aprender a fundir el metal, casi seguro que suponía un ascenso dentro de su grupo social.

Esta nueva actividad desarrolló nuevas profesiones, aparecen los herreros y orfebres, además implicaba residir en un sitio bastante más tiempo, llevar todas las herramientas necesarias de un lado para otro era una tarea demasiado pesada. Por otro lado la metalurgia proporcionó grandes avances a la agricultura, con los nuevos útiles el trabajo resultaba más sencillo y era más rápido cultivar. Todo ello, junto con el descubrimiento de los sistemas de regadío para las plantaciones, fueron los factores principales para que se potenciara la creación de aldeas permanentes y de grupos de población con unas fronteras cada vez más definidas.

La edad de cobre supuso el asentamiento definitivo de los humanos en un territorio concreto, pese a la gran cantidad de cambios que se experimentó durante esta época los restos arqueológicos son escasos en Asturias. Hay varias teorías que intentan justificar esta escasez de restos. Algunos afirman que hay que tener en cuenta que los metales llegan a tierra Astur con cierto retraso en comparación con el resto de Europa y el uso del Cobre y del Bronce suelen solaparse. Otra teoría que justifica la falta de restos es la reutilización del cobre en la etapa posterior, el bronce es una aleación de cobre y estaño, por lo tanto es bastante posible que gran parte del cobre se reutilizase para la creación de útiles en bronce. También se podría explicar mediante los continuos saqueos que sufrieron las necrópolis a la largo del tiempo.

Los pocos restos de cobre encontrados se remontan a finales de la etapa y los principios del bronce, aparecen en mayor medida en el centro – oriente de Asturias. Destacan los hallazgos de la localidad de Gamoneu donde se localizaron varios lingotes, En Llanes encontraron 4 hachas y en Asiego 14 hachas planas.

La edad de cobre en Asturias

Lingotes de cobre. Gamoneu d’Onís, Asturias

En los Picos de Europa se localizó una punta de flecha palmela que no es común en Asturias pero que si lo era en otras zonas de la Península. La mayoría de herramientas encontradas son hachas, se evidencia un incremento importante de la demanda de esta herramienta, algunas teorías apuntan varios motivos para esta aparente demanda, el aumento considerable del número de humanos, la necesidad de madera para la confección de las aldeas, la tala de bosques para crear zonas de pasto, el aumento de la demanda de otras herramientas necesarias para la caza y agricultura etc.

punta palmela edad de cobre asturias

Punta palmela

Esta primera etapa de la edad de los metales supuso un período de adaptación en el que se pasó de la trashumancia al sedentarismo, de una agricultura oportunista a una más elaborada, de una minería rustica a una especializada y, en definitiva, el avance del ser humano desde el pensamiento prehistórico a un pensamiento mucho más moderno donde se incrementa la esperanza de vida, disminuye la mortalidad infantil, la vida se vuelve más cómoda, se dispone de más tiempo para crear nuevas ideas y trabajos, aparecen valores como la propiedad del territorio, la propiedad privada, los estamentos sociales, la diferencia de clases, la riqueza como sinónimo de poder, la necesidad de defender el territorio ocupado ante otros grupos de humanos y otros muchos conceptos hasta el momento desconocidos.

Durante los primeros momentos la cultura desarrollada era aún dependiente de la herencia neolítica, se desarrollan las últimas representaciones rupestres en centros sagrados como Peña Tú en LLanes, cova Demo en Boal o los abrigos de Fresnedo, donde la figura del hombre guerrero cobra importancia sobre todo al final de éste periodo y durante la posterior edad de bronce.

En esta edad se reutilizan los últimos túmulos pero poco a poco se van abandonando y se adoptan nuevas creencias. Aparecen enterramientos en las galerías de las minas, tanto en el Texeu como en las minas del Milagro se encontraron esqueletos humanos, algunos estaban allí porque fueron víctimas de algún accidente, otros, como se describe en el post dedicado a las minas del Texeu, fueron enterrados a propósito siguiendo algún tipo de ritual. Cuando se abandona la cultura megalítica se cree que el nuevo ritual funerario era la incineración, esto explicaría la escasez de restos humanos que se da por todo el territorio asturiano hasta la consolidación del cristianismo.

edad de cobre - craneos minas del texeu

Cráneo humano. Galería de los esqueletos de las minas del Texeu.

La edad de cobre finaliza cuando descubren la primera aleación realizada por el ser humano, el bronce, aproximadamente en el año 1.800 a. C.

 

 

 

 

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neolítico asturiano, actividades diarias

Neolítico asturiano

Las nuevas actividades de la vida cotidiana

La vida diaria de las personas que vivieron durante el neolítico experimentó una revolución industrial y tecnológica importante. Los seres humanos aumentan de manera significativa sus labores de producción y sus tareas diarias. Entre las nuevas actividades desarrolladas destacan:

La domesticación de animales se documenta en períodos anteriores pero se trataba de lobos amaestrados para la caza, durante el neolítico el ser humano deja de cazar algunas especies de animales para criarlas, así aparece la ganadería. Las primeras especies domesticadas para esta función fueron la cabra y la oveja, ambas proporcionaban recursos muy valorados, carne, pieles, leche y otros subproductos derivados de la misma como mantequilla, nata, queso… Sin embargo la vida de los pastores era muy diferente a la del agricultor, el pastor seguía siendo trashumante, debía buscar constantemente pastos frescos para el ganado y abastecerse de forraje para el invierno, esto le obligaba a pasar largos períodos en la montaña para mover el ganado de un lugar a otro.

La primera actividad artesanal de cerámica en Asturias se documenta en el año 7.000 BP en la cueva de los Canes, en el complejo prehistórico de Arangas de Cabrales, es una cerámica muy primitiva que no usó horno, se coció a no más de 800ºC sobre un hogar. Los objetos de cerámica aportaron mucha más comodidad a la vida diaria, es un material fácil de conseguir y fácil de trabajar, tan solo debían de recoger la arcilla, moldearla y calentarla al fuego hasta que se endureciera, con ella podían fabricar cuencos y vasos. Cuando inventaron el horno de cerámica pudieron crear objetos con una mayor calidad, más duraderos y más sólidos, gracias a ello confeccionaron objetos para almacenar los productos como las tinajas o las ánforas, útiles de cocina como los cuencos o platos y nuevos objetos decorativos.

neolítico asturiano

Ceramica neolítica

No se abandonan las actividades en torno al trabajo de la piedra y del hueso. En la industria lítica las técnicas avanzan y consiguen crear herramientas pulimentadas usando arena como abrasivo. Con respecto a la industria ósea, las astas de ciervo fue un material codiciado en las labores mineras, con ellas confeccionaban picos con los que iban abriendo galerías al ser golpeados con una maza. La piedra y el hueso fueron elementos necesarios para la agricultura y para la creación de las aldeas porque seguían siendo los materiales más usados en la creación de instrumentos como las hachas, cuchillos o azadas.

neolítico asturiano

Astas de ciervo usadas durante el neolítico.

neolítico asturiano

Hachas pulimentadas

La minería, tal y como se entiende hoy día, surge en el neolítico y supuso una revolución industrial para la sociedad de este periodo. El considerable aumento de la población hizo que aumentara la demanda de sílex para la creación de herramientas cortantes, en Asturias el sílex no es fácil de conseguir pero los neolíticos concibieron una nueva forma de extraer esta roca de la montaña, aparecen los primeros pozos y galerías artificiales que conducían hasta donde estaba el material deseado. La zona minera más conocida del neolítico astur es el yacimiento de la Sierra del Aramo, a 1.786m de altitud en el centro de Asturias (Pola Lena).

neolítico asturiano

Astas de ciervo usadas como pico – palanca en la minería del neolítico.

neolítico asturiano

Mazas usadas en la minería.

Con las sociedades productivas aparece el excedente de productos según acumulaban bienes, se conformaban las primeras clases sociales y los primeros indicios de la propiedad privada, aún de forma muy rudimentaria pero si con una clara influencia sobre la organización social de las nuevas tribus.

El excedente también hace que aparezca una nueva actividad, el comercio mediante el trueque, las personas comienzan a acumular bienes para poder intercambiarlos por otros objetos o recursos que no eran fáciles de conseguir y esa labor se convirtió con el tiempo en una actividad laboral especializada.

Puedes ver más herramientas y útiles del neolítico en el pdf que pone a disposición de público el Museo Arqueológico de Asturias.

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Las sociedades sedentarias

Primeras sociedades sedentarias

El inicio de las actividades agrícolas y pastoriles

El Neolítico significa piedra nueva y es la última etapa de la Prehistoria, en Asturias abarca desde el año 6.000 a. C al 3.000 a. C. El clima de este período se conoce como post-glacial Würm, el ambiente era mucho más cálido, con ello proliferaron todo de tipo de plantas comestibles, los animales redujeron su tamaño. Este cambio climático fue crucial para el ser humano porque se abandonaron definitivamente las cuevas como lugares de asentamiento y se trasladaron al exterior.

Al principio del neolítico los grupos de humanos se desplazaban en busca de lugares donde crear nuevos asentamientos, vivían en tiendas de madera y pieles fáciles de transportar. Las sociedades se definen como nómadas hortenses, es decir, se desplazaban para buscar cultivos naturales, solían sobre-explotar una zona y cuando se agotaban los recursos se trasladaban a otra, debido a la necesidad de desplazamiento la caza seguía siendo una de las principales actividades. La búsqueda de terrenos fértiles les llevó a conocer gran parte del territorio que les rodeaba, a expandirse por nuevas zonas, a interaccionar con otros grupos de humanos tanto fuera como dentro de Asturias y a adquirir nuevos conocimientos con los que consiguieron mejorar su calidad de vida.

En algún momento alguien debió de llegar a la conclusión de que no hacía falta desplazarse para encontrar un cultivo, bastaba con poner una semilla en la tierra y abastecerla de agua para que creciera una planta y diera sus frutos, surge la agricultura. Por otro lado, la domesticación de animales permitió reducir el tiempo dedicado a la caza, ya no había que ir en busca de las presas porque aprendieron a criarlas. Con estos descubrimientos comenzaron las sociedades sedentarias.

Gracias a la agricultura y a la ganadería se crean las primeras aldeas estables, estos primeros poblados se componían de una agrupación de casas realizadas con materiales perecederos, usaban madera, arcilla, paja y pieles como los principales materiales de construcción, en general se presupone que eran casas de planta redondeada, las paredes se levantaban con una argamasa de barro, madera y paja, posteriormente incluirían la piedra, la techumbre podía ser de paja y/o pieles y en el centro de la vivienda disponían del hogar donde cocinar. La aldea se completaba con zonas dedicadas a la estabulación del ganado y otras para los cultivos, también establecieron lugares dedicados a las nuevas actividades industriales como los hornos para la confección de cerámica y, al final del período, para las actividades mineras. La vida sedentaria y la mejoría climática favoreció que se impulsaran una gran variedad de actividades y se incrementaran las técnicas o métodos usados.

Los grupos de humanos poseían un mayor número de miembros y surgen los clanes y una clara jerarquía, un clan era un grupo formado por varias familias, cada familia poseía un cargo – actividad dentro del clan y ejercía mayor o menor influencia sobre las decisiones que se adoptaban.

La sociedad neolítica se vuelve más individualista, durante el paleolítico, debido a que los grupos eran reducidos, se hacía esencial la supervivencia de todos los miembros para poder desenvolverse en el medio que les rodeaba, pero en este nuevo periodo, debido al aumento demográfico y a los grandes avances tecnológicos, las personas son cada vez más auto–suficientes. El grupo probablemente se organizaba bajo una jerarquía hereditaria, por encima de todos estaba la familia del jefe y el augur o guía espiritual, por debajo el resto de familias, estas estarían más o menos valoradas en función de sus bienes, sus conocimientos, su actividad o sus méritos.

Los augures o guías espirituales conformaban posiblemente un clan especializado aunque no residieran en la misma tribu, a estas personas se les atribuye una función específica, se presupone que llevaban ropajes, adornos y otras marcas que indicaban su posición y por lo tanto, cuando dos guías se encontraban podían reconocerse aunque nunca antes se hubieran visto. Este clan es el precedente de los futuros filósofos, astrónomos, médicos etc, eran hombres y mujeres con un cierto conocimiento sobre el mundo que les rodeaba y sobre el medio natural, sabían interpretar el cielo, las estrellas, las fases lunares, conocían el uso de las plantas medicinales, dirigían todos los rituales funerarios y se rodeaban de un ambiente místico que reforzaba su posición dentro del grupo. Estos guías son el inicio de los futuros clanes druídicos.

El aumento de la población proporcionó más mano de obra y más tiempo para poder especializarse en una tarea concreta. Durante los períodos anteriores los humanos se definen como una sociedad depredadora que se especializó en la caza y en la recolección como principales medios de subsistencia, pero durante el neolítico las personas sufrieron un importante cambio en la manera de vivir, pasaron de ser un grupo oportunista a ser una sociedad productiva y, poco a poco, van apareciendo una gran variedad de actividades especializadas como la agricultura, la ganadería, la minería, la cerámica, la confección de pieles, la pesca, la caza, la creación de tejidos…

Al final del Neolítico, cuando las aldeas se asientan por completo comienzan a fortificarse. Según se refuerzan las jerarquías dentro de los grupos aparecen nuevas clases sociales, surgen las primeras asambleas y consejos de guerreros dirigidos por el jefe tribal y se refuerza notablemente el papel del hombre guerrero dentro del grupo. La creación de estas entidades políticas viene derivada por el aumento de los enfrentamientos entre los distintos grupos de humanos para controlar el territorio, surgen así las tribus y los clanes astures.

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