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La Cueva del Sidrón, Piloña, Asturias.

Cueva del Sidrón – Historia de Asturias – El neanderthal

El Sidrón es una cueva situada en el monte Cantu Llendero, en la aldea de Vallobal, concejo de Piloña, en la zona central de Asturias. Su entorno se compone de un valle fluvial surcado por el río Piloña al SO de la cordillera del Sueve.

El Sidrón en realidad es un gran complejo con más de 10 bocas de entrada aparentemente unidas por galerías y salas interiores. Algunas de estas entradas se conocen con el nombre de A Tumba, Galería del Río, el Sector de Salida, los Laberintos Laterales, el Abrigo del Arco o de la Cabañina y la Galería del Osario.

He de reconocer que aún no he podido encontrarla, cuando fui dejamos el coche en Vallobal, justo delante de un cartel que pone Cueva del Sidrón a 400m, descendimos por el camino y, después de recorrer los 400m en todas las direcciones posibles no fuimos capaces de encontrar ninguna boca de entrada. El entorno es perfecto, posee un arroyo y un bosque de castaños, robles, alisos que se encuentra en muy buen estado. Caminando por el bosque observamos zonas delimitadas por las excavaciones arqueológicas pero ni rastro de una entrada que fuera visible. De todos modos tendremos que volver a ver si la encontramos, pero esta vez, lo primero que haremos será preguntar a algún paisano del pueblo y, con un poco de suerte podré traer una foto de la boca de entrada.

Algunas teorías creen que podría haberse utilizado durante todo el Paleolítico. Pese a la gran continuidad cronológica que le atribuyen, esta cueva destaca principalmente por contener uno de los conjuntos óseos de restos de neanderthal más importantes de la Península Ibérica. Se trata de un posible enterramiento colectivo de época Musteriense. Se le atribuye una antigüedad de 50.000 – 45.000 años. En total se llevan contabilizados tres adultos varones y tres mujeres, tres adolescentes de 12 a 15 años, y tres niños, entre 2 y 9 años.

Cueva del Sidrón

Restos de neanderthal

Era un grupo pequeño, unido principalmente por lazos familiares. Los análisis genéticos han demostrado que poseían lenguaje, que el color de la piel era claro, con los ojos verdes, el pelo pelirrojo y que ya podían distinguir los sabores amargos. Al analizar partes como las mandíbulas se consiguieron nuevos datos sobre la vida del neanderthal, en una de ellas se hallaron restos de plantas sin apenas valor nutritivo, pero si con un alto valor medicinal, por lo que es muy posible que conocieran algunos de los usos medicinales de las plantas y, por lo tanto, eran personas unidas capaces de cuidar de sus enfermos, de transmitir el conocimiento y de investigar para encontrar remedios. Entre los restos de comida encontrados queda demostrado que ya cocían los alimentos y que podían ahumarlos o cocinarlos.

Los miembros de este grupo en concreto eran principalmente diestros, esta tendencia se observa en la mayoría de los neanderthales encontrados en el mundo, y usaban la boca como una tercera mano, este uso se denomina como la técnica de agarra y corta. En el caso del Sidrón, tan solo uno de los adultos muestra una preferencia por el uso de la mano izquierda aunque solo al final de su vida, es decir, era una persona diestra que por algún motivo tubo que aprender a usar la mano izquierda durante su madurez. Este aspecto es importante porque revela un patrón cerebral similar al del hombre actual.

A pesar de que algunos restos están muy fragmentado los últimos hallazgos afirman que hay evidencias de canibalismo, sin embargo, aún no se ha planteado si esta actividad se realizaba con una intención alimentaria o con una intención ritual – funeraria.

Usaban una especie de betún para reforzar los mangos de las herramientas. Las últimas investigaciones llevadas a cabo por el Proyecto Genoma Neanderthal también averiguaron el tipo sanguíneo de estos neanderthales, eran del tipo 0, y que algunos genes del neanderthal poseían la misma variante que los humanos modernos, compartiendo más aspectos con esta especie de los que se pensaba. Este dato fue publicado en 2010 y nuevamente abre el debate sobre la Evolución del ser humano, ¿Hubo hibridación o hubo un antecesor común?, con los nuevos datos las posturas sobre un antecesor común cada vez son mayores, sobre todo desde la corroborada teoría de que sí hubo hibridaciones en el oriente asiático.

Esta cueva parece seguir ocupada durante el Paleolítico Superior. Una de sus galería muestras restos de pintura que parecen representar vulvas en forma de omega realizadas en ocre rojo y otros grabados asignados a esta época y pendientes de estudio. Entre los restos de industria se mencionan raederas, hojas de sílex, cuchillos, puntas, núcleos y restos concheros, este último aspecto evidencia el contacto con la zona costera.

El Sidrón es, en definitiva, uno de los grandes tesoros prehistóricos de Asturias. Esta cueva podría revelar nuevos aspectos sobre la vida y extinción del neanderthal desconocidos hasta el momento y que va a ser objeto de estudio los próximos años. Actualmente la entrada no está permitida ya que se podrían degradar los restos y perjudicar el curso de las investigaciones.

Puedes obtener más información sobre los neanderthales en la sección Paleolítico Medio.

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