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Los abrigos de Fresnedo, Teverga, Asturias

 Los Abrigos de Fresnedo y sus pinturas rupestres, una ruta por Terverga.

Fresnedo es un pequeño pueblo localizado en Teverga, dirección al Puerto de Ventana, no se debe confundir con Fresnedo de Quirós, situado justo al otro lado de la montaña. Aquí podemos encontrar 5 abrigos con pinturas rupestres. Se reparten en una de las laderas de la Tesa de Pezones y se accede a ellos siguiendo una ruta algo empinada aunque no muy larga por la cara norte de la montaña, los abrigos están claramente señalizados aunque para llegar bien a ellos es recomendable seguir las bandas amarilla – blanca que indican la ruta pues la senda en ocasiones se confunde con los pasos del ganado.

Estas pinturas se realizaron en varias etapas durante la transición neolítico – edad de bronce, coincidiendo en el tiempo con otros centros de arte rupestre como Peña Tú. Las primeras representaciones artísticas fueron las cabras y signos en rojo, todas ellas muy esquemáticas. Posteriormente aparecen figuras humanas muy realistas con vestidos, objetos y representando acciones. Así mismo estos dos tipos de pinturas representan tres momentos culturales distintos, el primero se dedica a las figuras de animales, el segundo hacia la representación de ídolos antropomorfos y la tercera hacia la representación de astros como la relación luna – sol. Todos los abrigos tuvieron una función especifica de culto.

El primer abrigo se conoce como el de la Cochantoria, para llegar a él hay que descender un poco con apoyo de una cuerda ya que se está en una cornisa del lado Sur de la montaña, no es difícil aunque si resbaladizo y hay que ser prudente. El abrigo se encuentra protegido actualmente por un enrejado pero pueden verse bastante bien las pinturas realizadas en la techumbre de la cornisa. En ella se representan principalmente cápidros con grandes cuernos en rojo y series de puntos y líneas en paralelo sobre los cápridos o a su alrededor también en rojo.

abrigos de Fresnedo, la cochantoria - cabra abrigos de Fresnedo, signos de la Cochantoria

El segundo abrigo se encuentra en las proximidades del primero siguiendo la ruta que asciende por la montaña. No posee cartel indicativo, es un abrigo a modo de cavidad en una de las paredes de la ladera de la montaña, aquí se distinguen dos figuras animalísticas, una parece ser un jabalí y otra es de difícil interpretación, ambas se encuentran más degradadas que las anteriores.

abrigos de Fresnedo, segundo abrigo abrigos de fresnedo - jabali en rojoabrigos de Fresnedo numero 2 - figura desconocida

A partir de este punto el resto de abrigos se localizan próximos entre sí, detrás del siguiente peñón se encuentra el tercer abrigo conocido como Abrigu del Pasu, es un pequeño hueco en una de las paredes verticales de la montaña, este también se encuentra protegido con una reja como en la Cochantoria pero se pueden observar representaciones de signos y cabras macho y hembra.

abrigos de Fresnedo - Abrigu del Pasuabrigos de Fresnedo - cápridos

El cuarto abrigo se localiza en la cara opuesta al peñón que se ve al frente del Abrigo del Paso, desde el se impone una gran vista del puerto de Tarna en dirección a León, estratégicamente ofrece un punto de visión importante sobre cualquiera que accediera a esta zona por dicho puerto.

vistas desde los abrigos de Frensedo

Este cuarto abrigo se conoce como el de El Abrigu del Ganado, posee representaciones de cápridos, uno de ellos en negro, y de unos Ídolos, realizados en una época diferente a los anteriores, son representaciones humanas muy detalladas, una de ellas con una prominente nariz, una especie de vestido, con los dedos de manos y pies bien detallados, parece estar lanzando un disco. El otro, localizado justo encima del anterior, tiene las mismas características y parece que sostiene una espada. Estas representaciones son las más difíciles de ver debido a la degradación de la pintura, principalmente por el sol,  la lluvia y el viento.

abrigos de Fresnedo, del ganado - ideomorfo abrigos de Fresnedo - signos abrigo del Ganado

Si continuamos por el sendero unos pocos metros, al girar un recodo se abre ante nosotros Trechacueva, una imponente cavidad con varias bocas de entradas, galerías, túneles y vivos colores que aún hoy se usa para guarecer a los rebaños de cápridos.

trechacueva, abrigos de Fresnedoabrigos de Fresnedo, abrigo de trechacuevaabrigos de Fresnedo en Teverga, Trechacueva

Es una ruta muy sencilla de hacer y te permite ver las pinturas muy de cerca. Hoy esta zona es un lugar declarado como patrimonio protegido.  Aquí os dejo el mapa con la ruta y la localización de cada abrigo. Nosotros fuimos después de comer, pero mejor hacerla antes y a la vuelta hacer una parada por el Parque de la prehistoria de Teverga donde podéis encontrar reproducciones de otras cuevas prehistóricas de Asturias como el panel central de Tito Bustillo.

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pinturas rupestres, El Pindal, Ribadeva

pinturas rupestres, el Pindal, Ribadeva

Las pinturas rupestres que hay en el Pindal forman un importante centro artístico en la historia de Asturias . Está situado en el concejo de Ribadeva, localidad de Pimiango, en el acantilado oriental del Cabo San Emeterio, muy cerca de la desembocadura de los ríos Cares y Deva.

Cómo llegar al centro de interpretación y a la Cueva del Pindal

Es una cueva que puede visitarse pidiendo cita previa, puedes encontrar el teléfono es este enlace http://www.museoarqueologicodeasturias.com/poiarqueologico/cueva-pindal. Está datada entre el 20.000 – 15.000 BP y se le atribuye una cultura premagdaleniense y magdaleniense, coincidiendo en su época con cuevas como Tito Bustillo.

El Pindal es una de las llamadas Cuevas Santuario, no se uso como vivienda ya que no muestra restos de haber sido habitada, tampoco se realizaron en ella labores de taller porque no hay evidencias de ello, sin embargo si posee restos pictóricos que indican la presencia humana. Las Cuevas Santuario,son aquellas que solo fueron utilizadas como centros de arte rupestre.

La localización de la cueva es bastante singular, está encerrada en el acantilado, se accede a ella bajando una pequeña cornisa, en la pared situada a la izquierda de la entrada, hoy esta bajada está acondicionada con una escalera. La parte exterior de la cueva posee una pequeña extensión de tierra, protegida por un abrigo rocoso en sus lados este, oeste y sur, el lado norte queda abierto al mar y acaba en una cortante que aún tiene unos metros de descenso hasta encontrarse con el agua, la cueva queda así encerrada en un lugar que posee un paisaje digno de observar.

Durante el paleolítico esta zona exterior era un poco más amplia, el tamaño actual es causa del hundimiento de la parte superior de la ensenada. Fue en esta zona donde se localizaron los pocos restos materiales que evidencian algún tipo de actividad en el exterior de la cueva, el arqueólogo Jordá Cerdá hace referencia a la presencia de un buril hecho en sílex, restos de lascas de cuarcita (frecuentes durante el magdaleniense), restos alimenticios de cápridos y cérvidos, y restos de conchas también frecuentes en otras cuevas próximas como Mazaculos.

pinturas rupestres

Vistas desde la entrada del Pindal

pinturas rupestres

El Pindal vistas desde la entrada

Boca de entrada al Pindal

La boca de la cueva es bastante amplia y con una abierta exposición al mar. Tras atravesar la entrada se desciende pocos metros por una pequeña cuesta hasta llegar al vestíbulo de entrada, por su interior discurre un río que crece en las épocas más lluviosas dificultando el paso. Todo ello parece que no favorecía su uso como vivienda, pero si le otorgaba un ambiente natural de gran belleza que pudo favorecer su uso simbólico o religioso. En el vestíbulo inicial tan solo se localizó un canto rodado con una banda roja que parece ser de época aziliense. La importancia de esta cueva reside en su interior, posee dos zonas con pinturas rupestres, el sector que se puede visitar corresponde a una primera galería, muy amplia y fácil de transitar que se adentra 300m. El segundo sector se denomina sector oculto y no puede visitarse, se trata de una nueva galería que continua en otros 260m.

pinturas rupestres

pinturas rupestres

Los primeros 120m se recorren por una amplia y espaciosa galería que posee diferentes formaciones rocosas, es un camino fácil, tras andar esta distancia aparecen las primeras representaciones de arte rupestre, son 2 cabezas de caballo, diferentes signos (sucesiones de líneas y puntos), un ciervo y los cuartos traseros de otro animal.

Todo el recorrido de la visita es muy fácil ya que transcurre por una galería enorme, tras caminar otros 80m se llega al panel principal, ocupa 10m de longitud y se compone de bisontes, caballos grabados que no pueden apreciarse a simple vista y de pinturas que representan diferentes signos, en el lado oeste del panel principal aparece un pez grabado similar a un atún, un bisonte y  nuevos signos.

pinturas rupestres

Bisonte el Pindal. Aproximación

pinturas rupestres

Pez del Pindal. Aproximación

A 360m de la entrada, hay yba figura de un mamut en rojo y otros signos, este mamut es una representación peculiar y es el símbolo del Pindal porque no es una figura muy representada en Asturias, aunque se sabe que si pudo haber mamuts en las épocas más frías, los hombres del paleolítico asturiano solían representar otras figuras más comunes en el territorio, como los cérvidos, caballos o bisontes.

pinturas rupestres

mamut, cueva del Pindal

La visita termina en este punto, el resto de la cueva no es accesible. Tras este primer tramo se encuentra el acceso al sector oculto, se trata de una estrecha galería que se pierde en el interior de la cueva y donde aparecen nuevas representaciones.

El Pindal es una cueva que posee un gran número de representaciones, se calcula que fueron ejecutadas durante el Auriñaciense, Solutrense, Magdaleniense y Aziliense, es decir desde el 30.000BP hasta el 11.000BP fue por tanto una cavidad importante durante todo el paleolítico superior y los inicios del mesolítico, hasta que los humanos cambiaron su tendencia, abandonaron el arte rupestre y el uso de las cuevas como asentamientos.

Aquí os dejo el enlace del Museo Arqueológico de Asturias para la Visita Virtual a la Cueva del Pindal: http://www.museoarqueologicodeasturias.com/poiarqueologico/cueva-pindal

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El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

El Buxu, es una cueva prehistórica situada en el concejo de Cangas de Onís, es una de las pocas cuevas abiertas al público. 

Puede visitarse solicitando una cita previa, podéis encontrar el teléfono y la guía en esta web http://tematico.asturias.es/cultura/yacimientos/buxu.html. Es una visita muy recomendable y he de agradecer a la chica que nos atendió toda la información aportada y la atención recibida.

Se encuentra concretamente en el pueblo de Cardes, en Cangas de Onís, muy cerca del río Güeña.

Ver como llegar a Cardes . Cueva del Buxu.

Está orientada al suroeste, rodeada de avellanos, carbayos, pinos, tejos, alisos y muchas otras herbáceas y arbustivas. Antiguamente, por la cueva discurría el arroyo Entrepeñes, pero actualmente está seco la mayor parte del año. La fecha más antigua atribuida al Buxu con respecto a la ocupación humana se establece al final del paleolítico superior en el año 18.000 BP. Su primera etapa de ocupación se corresponde con la cultura Solutrense, aunque también aparecen indicios de un posible uso posterior, durante la cultura Magdaleniense (13.000 BP).

El Buxu era un asentamiento temporal usado para el abastecimiento de carne durante los meses más cálidos del año. Las zonas habitadas eran la entrada de la cavidad, aprovechando el abrigo rocoso y el interior de la cueva.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Entrada Cueva del buxu, Cangas de Onis,

La primera zona de ocupación se corresponde al asentamiento propiamente dicho, vivían y realizaban las actividades cotidianas en el abrigo rocoso, aquí dispusieron de un ahumadero donde preparaban la carne.

Cazaban bisontes, caballos, rebecos, cérvidos, cabras y bóvidos, y pescaban salmones y reos. Entre todos ellos destaca la captura de ciervas con sus cervatillos. La gran cantidad de restos encontrados permiten a los investigadores plantear hipótesis sobre algunas de las posibles estrategias de caza:

Una de ellas expone como los habitantes de Buxu se organizaban mediante ojeadores que localizaban las presas, una vez seleccionadas, el resto de cazadores se encargaban de conducirlas hacia el valle ciego que conforma el Buxu, cuando llegaban a la trampa, las presas quedaban sin salida y podían ser atrapadas más fácilmente mediante el uso de redes, hondas, lanzas y propulsores; tras la cacería se realizaba el correspondiente reparto de presas. Los moradores de esta cueva eran por tanto un grupo de cazadores que llegaban al valle con el fin de abastecerse de carne para transportar las capturas ahumadas hasta el asentamiento de origen, casi seguro que costero, algunos se atreven a especular con que podrían ser pobladores de Tito Bustillo.

Entre los restos materiales encontrados destacan los adornos realizados con moluscos y crustáceos marinos y la talla de un pájaro realizada sobre el colmillo superior derecho de un oso de las cavernas, quien portase esta pieza debió de ser alguien importante dentro de su grupo. Entre la industria lítica se encontraron buriles y denticulados en sílex o cuarcita. Con respecto a la industria ósea destacan las azagayas y punzones.

La segunda zona de ocupación se corresponde con el interior de la cueva y está relacionada con el arte rupestre, no hay más signos de actividad en el interior aparte de la realización de las pinturas y grabados. La entrada de la cueva durante el Solutrense era muy diferente a la que tiene actualmente, hoy se puede acceder por un cómodo camino que conduce a un abrigo rocoso donde una puerta nos abre el acceso a la cueva. Durante el Solutrense el nivel del suelo estaba, como mínimo, tres metros más alto que el suelo actual y la boca de entrada era un estrecho agujero en la pared, con un acceso muy difícil. Este cambio es causa de las obras realizadas para facilitar en primer lugar el trabajo de los arqueólogos y en segundo lugar el acceso a las visitas.

Al atravesar la puerta se accede a la primera galería, esta no posee restos pictóricos y se adentra unos 70m. Esta galería también fue ampliada por los arqueólogos y se puede caminar erguido, sin embargo los pintores del paleolítico superior debían superar una estrecha gatera por la que caminarían de cuclillas o arrastrándose.

Al final de la galería se encuentra la primera zona con restos pictóricos, se trata de un paso bastante estrecho, el espacio para moverse era muy reducido y para poder realizar los dibujos debían de estar tumbados boca arriba. Este primer conjunto se compone de dos ciervas, una grabada con un buril muy fino y otra repasada en negro, las acompaña un macho también repasado en negro. El techo de esta galería posible estuvo teñido de rojo, pero la degradación de la zona no permite averiguarlo con total seguridad.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Cueva del Buxu, ciervas primer sector. Aproximación.

Superado este primer paso se accede a una segunda zona denominada Santuario Profundo, es una pequeña sala que a un lado posee un gran pozo y al otro una nueva galería. Las pinturas y grabados de esta zona se distribuyen por varias paredes, pueden apreciarse figuras tectiformes con surcos bien grabados, se trata de unas especies de parrillas o redes, también se puede ver la figura de una cabra realizada con un grabado profundo y un signo en rojo sin un significado claro, se trata de una E invertida y tan solo se ha visto una similar en Tito Bustillo.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Cueva del Buxu, parrillas – redes. Aproximación

La siguiente galería conforma la tercera zona, es la zona más profunda de la visita y aunque la cueva continua, no está permitido el acceso. Esta galería posee en su lado derecho una pequeña cámara o hueco en la pared al que hay que acceder agachados y que esconde un gran gamo pintado en negro con la boca abierta dando la sensación de que está berreando, también se ven cérvidos y dos caballos de lo que uno de ellos, por sus detalles y curvatura en “M” se le atribuye a los inicios del Magdaleniense. La Galería poseía en su día más representaciones pero han ido desapareciendo a lo largo de los años, mucho de ellos a causa de los curiosos que entraban en la cueva y dejaban su propia marca sobre las representaciones paleolíticas.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Cueva del Buxu, caballos tercer sector. Aproximación

Os dejo un enlace a la vista virtual por la cueva del Buxu, tarda un poco en cargar, ser pacientes, para moverte debes ir desplazándote tu por el camino igual que se hace con google maps.

ENLACE:http://www.leaderoriente.com/VisitasCuevas/CUEVA%20BUXU%20WEB/TourWeaver_Cueva%20Buxu.html

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Tito Bustillo, Ribadesella, Asturias

Tito Bustillo, un centro de arte rupestre en Ribadesella

La Cueva de Tito Bustillo se encuentra en el complejo de cuevas que conforma el macizo de Ardines, en Ribadesella, junto a la desembocadura del Río Sella y contando con un amplio estuario, con el mar y con los bosques de las sierras pre-litorales como los elementos más destacados de su paisaje.

Ver dónde está el centro de arte rupestre de Tito Bustillo

Puede visitarse mediante una cita previa llamando a: http://tematico.asturias.es/cultura/yacimientos/titobustillo.html. 

Ribadesella

Ribadesella, Macizo de Ardines

Hay zonas que no se pueden visitar pero esos conjuntos se encuentran reproducidos en el museo de Tito Bustillo. La visita por la cueva es bastante rápida debido a la gran cantidad de personas que entran al día, cosa poco recomendable para el mantenimiento de las representaciones porque aumenta el calor y, con ello, aparecen hongos en las paredes que degradan las pinturas. Pese a lo corto de la visita merece la pena poder ver los conjuntos permitidos, sobre todo el Panel Principal y el gran Caballo del Entronque.

El complejo de cuevas del macizo de Ardines se conformó por la erosión del río San Miguel, hoy este río está soterrado para facilitar el acceso a las visitas y a los investigadores, sin embargo esto no impide que la cueva se inunde por lo menos una vez al año. Oficialmente Tito Bustillo estuvo ocupada durante los años 20.000 al 12.000 BP con la cultura Magdaleniense, sin embargo algunos investigadores se aventuran a dar una antigüedad de 40000 – 45000 años, dicha fecha no tiene confirmación oficial pero de verificarse supondría un dato bastante significativo puesto que incluiría entre sus posibles moradores al hombre de neanderthal. Sin embargo es una afirmación basada principalmente en la superposición de capas pictóricas que componen el panel central de Tito Bustillo y, para la mayoría de arqueólogos, los indicios aún son escasos para poder corroborar dicha antigüedad.

Actualmente se accede a la cueva desde el lado contrario por donde se accedía en el paleolítico, es decir, se ha realizado una entrada artificial por lo que en su día sería el final de la cueva.

 

Ribadesella Ribadesella

El grupo de personas que habitó la cueva durante el Paleolítico accedían a la misma por dos bocas de entrada donde instalaron dos asentamientos aparentemente simultáneos. El primero estaba en una de las bocas occidentales de la cueva y el segundo asentamiento se localizó en la entrada oriental conocida como La Cuevona. La pregunta que se hacen los investigadores es si estos dos asentamientos pertenecían al mismo clan o por el contrario eran clanes distintos.

Es lógico pensar que si los dos asentamientos convivieron en el tiempo también habría una estrecha colaboración entre sus habitantes y lazos familiares, quizás el primer grupo que se asentó en Tito Bustillo aumento su número de miembros de tal forma que se vieron obligados a separarse por falta de espacio y decidieron que una parte de la población debía mudarse a otra de las cavidades. Ambas entradas se comunicaban por las galerías interiores pero hoy están aparentemente separadas a causa de los derrumbes del interior.

Estos moradores habitaron en una época donde el hielo y la nieve persistían durante gran parte del año y fueron un grupo fuerte y especializado en las labores de pesca, caza y muy posiblemente en una minería rústica ya que debían de conseguir hierro, carbón y óxido de manganeso para crear los colores con los que realizarían sus pinturas. Las labores de taller también son bastante evidentes, las herramientas y útiles que usaban eran buriles, espátulas, arpones, propulsores, lascas de sílex y destaca la confección de agujas en hueso o marfil destinadas o bien a coser pieles o a confeccionar redes. Una de las herramientas más peculiares es un aerógrafo fabricado con un hueso hueco por donde se introducía la pintura y luego se soplaba para aplicarla sobre la pared. Tito Bustillo también ofreció importantes adornos como el colgante de cabeza de caballo en hueso y otros realizados a partir de restos concheros.

El interior de la cueva es un gran centro artístico, en su día debió de estar completamente decorada y seguramente fuera un lugar de referencia en la zona. Son 12 conjuntos muy variados los que se distribuyen por todas las galerías y salas del complejo de Ardines. Las representaciones se dividen en dos zonas santuario denominadas A y B. El Santuario A se compone casi en exclusivo de signos y el Santuario B contiene representaciones y grabados de animales. Muchos de estos conjuntos son contemporáneos y, o bien se realizaron por una misma persona o bien por una misma escuela, las labores colectivas de Tito Bustillo se constataron en su panel central y es muy posible que se tratara de un grupo importante de pintores.

La visita a Tito Bustillo es abierta a todo el mundo pero tan solo te muestra una parte muy pequeña del complejo y no está permitido adentrarse en las zonas no visibles debido a que aún están en estudio y a que muchas de ellas poseen un acceso bastante complicado, sin embargo intentaré describir el recorrido de la cueva desde su entrada original, es decir, desde donde accedían las personas del Magdaleniense.

El primer conjunto se localizó a pocos metros de la boca de entrada y se componía de manchas en rojo y de figuras de animales, este conjunto no se puede visitar y posee un grado bastante bajo de conservación. Marca el inicio de la ruta por el interior de la cueva. Siguiendo la galería principal se llega al segundo conjunto denominado El Entronque porque se encuentra en un cruce de caminos entre la galería de acceso, el panel central y la galería larga. Este conjunto si puede verse y se compone de un gran caballo realizado en morado y rojo y de un signo en rojo similar al que aparece en la cueva del Buxu, se trata de una E invertida.

Ribadesella

Tito Bustillo – E invertida – El Entronque

Ribadesella

Caballo del Entronque

A pocos metros del Entronque se localiza el tercer conjunto, se compone del Panel Central y de otras representaciones que se distribuyen por todas las paredes de esta nueva sala. Esta zona también puede ser visitada y en ella se aprecia un gran panel con pinturas superpuestas que alcanzan al menos seis fases de ejecución y que podría atrasar considerablemente la fecha de inicio de las pinturas de Tito Bustillo. Se representan caballos, cérvidos, bóvidos, renos y signos variados como líneas en paralelo, puntos o parrillas – redes. Los caballos están realizados con gran realismo, los equinos del paleolítico eran muy distintos a los de hoy en día, poseía las crines erizadas y el pelaje rallado, parecido al de la cebra, los moradores de Tito Bustillo lo representaron con gran fidelidad usando el morado y el negro.

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Cabeza de caballo, panel central, Tito Bustillo.

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Caballo – Panel central – Tito Bustillo.

Destacan la representaciones de renos y de cérvidos simulando escenas cotidianas, por ejemplo, puede verse un macho y una hembra enfrentados cara a cara. En muchas ocasiones se aprovechaba la forma de la roca para decidir el tipo de dibujo, así sucede con una cierva realizada sobre un saliente de la pared que le aportaba volumen. Nuevamente se combina las técnicas de la pintura y el grabado y los colores rojo, negro y morado.

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Tito Bustillo – escena de animales

La realización de este gran panel principal fue una labor colectiva y se ha constatado que construyeron un andamio para poder acceder a las zonas más altas. Por otro lado, la gran cantidad de pintura empleada supone una mano de obra importante para extraer los minerales, molerlos y mezclarlos con agua para obtener así los pigmentos. Esta zona también muestra abundantes restos de fuego a nivel del suelo, esto indica que hubo una gran actividad de taller y que la cueva contó con una buena iluminación durante la realización de las pinturas, todos estos aspectos evidencian que realmente existió una fuerte mano de obra colectiva entre los habitantes de esta caverna. Tito Bustillo rompe con el ideal del chamán solitario que pintaba en las profundidades para acercarse a una labor colectiva donde era necesario un buen grupo de trabajo.

Para llegar al siguiente conjunto hay que volver sobre nuestros pasos hacia el Entronque, desde aquí se accede a la Galería larga donde se esconden el resto de los conjuntos, ninguno de ellos es visible para las visitas. Justo al comienzo de la galería se abre un cavidad en la pared que da acceso a la denominada Galería de los Caballos, pese al nombre, esta galería no destaca por los equinos si no por la representación de un Oso, figura poco habitual, este oso se realizó aprovechando la forma de la pared para conseguir una mayor sensación de volumen y realismo. Volviendo a la galería larga y avanzando unos metros se encuentra el denominado Conjunto de la Ballena, la representación de cetáceos es algo bastante peculiar y permite plantear la hipótesis de como pudieron cazarse ballenas durante el Paleolítico Superior, se sabe que eran capaces de construir embarcaciones ahuecando troncos y cubriéndolos con pieles impermeables, cazar una ballena requería, por fuerza, una organización colectiva y una estrategia de movimientos en torno a la presa que debía estar previamente consensuada, la caza de la ballena sería entonces una labor grupal de gran importancia dentro del grupo social. Al pie de la cola de la ballena se representa un cáprido.

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Ballena – Tito Bustillo

El siguiente conjunto se compone de signos en rojo y de parrillas-redes grabadas. Luego puede encontrarse otro conjunto en el que destaca una mano de color negro. La siguiente cavidad de la galería larga no posee representaciones gráficas, se denomina Repisa de los contornos recortados y en ella se encontró uno de los pocos restos de arte mobiliar en Asturias, uno de los objetos más representativo es el colgante de cabeza de caballo.

Ribadesella

Cabeza de caballo tallada en hueso

El resto de los conjuntos se denominan Galería de los Bisontes, donde aparecen varios bisontes pintados en rojo y La Galería de los Antropomorfos donde pintaron dos figuras de apariencia humana en ambos lados de una de las rocas que sobresale de la techumbre de la cavidad, estas representaciones son particularmente peculiares porque más que figuras humanas parecen una especie de híbrido humano – animal.

Ribadesella

Antropomorfo – Tito Bustillo

Ribadesella

Antropomorfo – Tito Bustillo

Por último se encuentra el Conjunto Final, este se compone de varios paneles de animales grabados, de signos pintados en rojo con forma de lazo y del reconocido Camarín de las Vulvas, zona donde se representan varias vulvas en rojo relacionadas con la feminidad, esta cámara se localiza en una de las zonas más profundas de la cueva, posee un acceso complicado y está aparentemente señalizado con dos estalagmitas partidas cuya rotura está pintada de rojo.

Ribadesella

Tito-Bustillo-camarin-de-las-vulvas

Llama la atención durante el recorrido de la cueva los aparentes signos que parecen indicar el camino a seguir para llegar a las zonas más importantes del santuario, se trata de líneas, puntos o trazos cortos en paralelo o cruzados a modo de aspa que indican lugares clave. Por otro lado la orientación de determinado paneles parecen señalar donde se encuentra el siguiente.

El complejo de Ardines es uno de los más importantes de la Península Ibérica y en su interior queda demostrado una intensa actividad durante al menos 10.000 años. Los pintores de Tito Bustillo emplearon técnicas muy variadas para la realización de las representaciones, usaban buriles, espátulas, pinceles, carboncillos a modo de lapiceros, pintaban con las manos, a veces aplicaban el polvo de mineral directamente sobre la pared y destaca el aerógrafo mencionado anteriormente.

Un aspecto controvertido de Tito Bustillo es el paralelismo que algunos ven entre esta cueva y la cueva del Buxu. En primer lugar se destaca la proximidad entre ellas, son pocos kilómetros río arriba lo que distan el Buxu y Tito Bustillo y el viaje estacional al interior sería bastante asequible; por otro lado destaca la E invertida en rojo que tan solo ha podido encontrarse en estas dos cuevas; en tercer lugar están los restos concheros y marinos localizados en el Buxu por lo que sus pobladores obligadamente tenían que proceder de la costa y Tito Bustillo parece el asentamiento más cercano. En cuarto lugar se propone la relación entre el oso representado en Tito Bustillo y el colmillo decorativo de oso de las cavernas encontrado en el Buxu y esta relación se establece porque el Buxu no ofrece representaciones de oso pese a lo importante de la pieza, quizás el dueño de ese colmillo procediera realmente de Tito Bustillo, lugar donde si puede verse la representación de un oso; por último están las últimas hipótesis sobre la cronología de ambas cuevas ya que se plantea que Tito Bustillo también pudo haberse habitado durante el Solutrense y que el Buxu podría contener restos del Magdaleniense inicial, si fuera así la vida en ambas cuevas se solaparían y sería muy posible que sus habitantes pertenecieran al mismo clan. Sin confirmación oficial sobre ninguna de estas hipótesis es un debate que aún sigue abierto y sujeto a estudio.

Durante el Mesolítico, los hombre de Tito Bustillo usaron la entrada para enterrar allí aun hombre joven, robustos y con un alto desgaste en los húmeros debido a la actividad diaria que realizó en vida. El cuerpo se descubrió en 1969 pero estaba atrapado bajo una costra de sedimentos de estalactitas y los restos recuperados no fueron bien tratados. En 2004 pudo recuperarse gran parte de los huesos, los arqueólogos vieron que tenían restos de ocre rojo, algo común en los enterramientos de este periodo, otro ejemplo lo podemos encontrar en los Azules. La antigüedad otorgada a este enterramiento es de 8.500 años BP.

Podéis encontrar la galería fotográfica de Tito Bustillo en su página web http://www.centrotitobustillo.com/9/fotos.html

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