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Información sobre la prehistoria asturiana. Saber más sobre la edad de piedra en Asturias, sus lugares ocupados, cómo vivían, cuáles eran sus creencias religiosas, cómo se realizaba el arte rupestre.

Rutas por la prehistoria de Asturias

MAPAS CON LAS RUTAS REALIZADAS POR LA PREHISTORIA DE ASTURIAS

rutas por la prehistoria de Asturias

Os dejo el listado de mapas donde se refleja una aproximación del camino a seguir por las diferentes rutas por la prehistoria de Asturias que se han explicado en el apartado qué visitar en Asturias.

Rutas por la prehistoria de Asturias: el paleolítico y el mesolítico asturiano:

1. Cómo llegar a la cueva de la Güelga. Casbielles, Cangas de Onís, Asturias.

2. Ver como llegar a Cardes . Cueva del Buxu. Cardes, Cangas de Onís, Asturias.     

3. Ver como llegar al centro de arte rupestre de Tito Bustillo. Macizo de Ardines, Ribadesella, Asturias

4. Cómo llegar al centro de interpretación y a la Cueva del Pindal. Cabo San Emeterio, Ribadeva, Asturias

5. Ver como llegar a Cueva Oscura de Ania. Parroquia de Ania, Les Regueres, Asturias

6. Cómo llegar a la cueva de la Paloma. Les, Regueres, Asturias.

7. Como llegar a la cueva de Mazaculos II. La Franca, Ribadeva, Asturias

Rutas por la prehistoria de Asturias: el neolítico asturiano.

1. Localización del Dolmen de Santa Cruz. Iglesia de Santa Cruz, Cangas de Onís, Asturias.

2. Ver como llegar a la Iglesia de Abamia. Abamia, Corao, Cangas de Onís, Asturias.

3. Cómo llegar al Ídolo de Peña Tú. Sierra Plana de Vidiago, Llanes, Asturias.

4. Ruta por la Necrópolis neolítica del Alto de la Cobertoria. Entre Pola Lena y Quirós, Asturias.

5. Ver ruta a las minas del Texeu, Sierra del Aramo, Rioseco, Riosa, Pola Lena. Asturias.

6. El Monte Areo y la Ruta de los dólmenes. Entre Gijón y Carreño, Asturias

7. Cómo llegar a la LLaguna de Nievares, Necrópolis tumular del área recreativa de Peón. Cordal de Peón, Villaviciosa, Asturias.

8. Ruta por el Monte Deva, Gijón, Asturias.

9. Ruta por los abrigos de Fresnedo. Fresnedo, Teverga, Asturias.

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Qué es la fibrolita, minerales en Asturias

La fibrolita – Sillimanita

hacha fibrolita dolmen de santa cruz

La fibrolita es un tipo de roca sedimentaria metamórfica perteneciente a la clase denominada como Sillimanita.

La sillimanita es un mineral compuesto por silicato de aluminio que, dependiendo de su formación, puede ser incoloro o mostrar diferentes colores como el rojo, azul, verde, gris o tonalidades de marrones.

Este tipo de rocas metamórficas se crean cuando los tres elementos químicos que la forman, (SiAl2O5), son sometidos a una temperatura alta y una presión media-baja.

En Asturias, este tipo de rocas forman parte de la cultura tradicional, se conoce como La piedra del rayo. Dentro de las leyendas populares los colgantes de fibrolita eran un amuleto importante que protegía contra las tormentas, la historia era contada en las reuniones sociales y decía:

Cada rayo que cae del cielo lleva en su punta una piedra afilada, capaz de partir los árboles y quemar bosques y montañas.

Cuando el rayo cae sobre la tierra, la piedra de su punta hasta 7 metros se entierra.

Cada año que pasa sube un poquito hasta la superficie y, al séptimo año, brota de la tierra esperando quien la localice.

Aquel que tenga la suerte de encontrar esta piedra, nunca más temerá a la tormenta porque la piedra del rayo le protegerá en su camino diario.

Restos del neolítico en Asturias

Algunos yacimientos del neolítico

Arqueología en Asturias

Durante el neolítico asturiano hay varios tipos de yacimientos arqueológicos, las cuevas, las aldeas, los restos megalíticos y los complejos mineros.

Cuevas neolíticas:

Durante los años en los que se produce la transición entre el mesolítico y el neolítico (7000 – 5000 BP), seguían usando ciertas cavidades para realizar labores de taller o como lugares funerarios. Muchas cuevas como La Paloma, La Lloseta, Les Pedroses, Mazaculos, Los Canes o Tito Bustillo siguen manteniendo cierta actividad. En todas ellas pudieron recuperarse restos de industria lítica, industria ósea y de cerámica.

cerámicas transición neolitico - bronce antiguo

En el caso de los Canes, La Paloma y Tito Bustillo, también aparecieron enterramientos humanos alrededor de los cuales se hizo algún tipo de ritual relacionado con la colocación de un ajuar, de piedras teñidas de rojo y con una preparación previa del cuerpo.

Entre finales del neolítico y los inicios de la edad de bronce (4.000 – 3.000 BP) las cuevas y abrigos rocosos se abandonan progresivamente, las personas de esta época solo siguieron usando algunos lugares muy concretos y en ellos dejaron las últimas muestras de arte rupestre en Asturias, es el caso de los Abrigos de Fresnedo en Teverga, Cova Demo en Boal o Peña Tú en Llanes. Se trata de dibujos muy esquemáticos de antropomorfos, zoomorfos y signos como puntos o cruces.

final del neolítico, abrigos del ganado fresnedo

Asentamientos y aldeas durante el neolítico asturiano:

El yacimiento de Torca’l Arroyu es uno de los pocos asentamientos asturianos de principios del neolítico, está en la localidad de Ponte, concejo de Llanera, posee dos zonas de ocupación, por un lado está la utilización del interior de la cueva y por otro lado están un buen número de restos encontrados en la ladera de la montaña que hacen pensar que podría haber sido un primer intento de poblado al aire libre. Fue una zona que se ocupó, desde el 5.000 hasta el 2.000 BP, en varias fases interrumpidas por algunos incendios que sufrió la ladera.

En Vigaña, Belmonte de Miranda, se han descubierto varias zonas con restos de asentamientos neolíticos:

En L´Hortal aparecen restos de construcciones que podrían ser cabañas con una antigüedad de 6.000 años.

En la zona llamada Las Corvas aparecieron tres hogares neolíticos datados en la misma fecha que los restos anteriores. Estos yacimientos coinciden con los desplazamientos de humanos que buscaban nuevas zonas de asentamiento tras abandonar definitivamente las cuevas como lugares de residencia.

Por último en el área de La Sienra encontraron evidencias de cultivos realizados hace 4.000 años.

En general, los restos de asentamientos o aldeas neolíticas son bastante escasos en todo el territorio debido a la gran erosión del terreno y a la acidez de la caliza. Casi toda presencia conocida se corresponde con necrópolis tumulares.

Yacimientos megalíticos en Asturias:

Durante todo el neolítico asturiano se edifican grandes necrópolis tumulares por todo el territorio, estaban destinadas a un uso funerario, son los cementerios del momento.

Algunos de los ejemplos más representativos son la necrópolis del Monte Areo (Gijón), la del Monte Deva (Gijón), la del Alto de la Cobertoria (Pola Lena), la Llaguna de Nievares (Peón), el dolmen de Santa Cruz (Cangas de Onís), el de Abamia (Corao) o el de Castellín en Allande entre muchos otros.

Gran parte de los túmulos de Asturias han sufrido múltiples saqueos a lo largo de la historia a mano de los buscadores de tesoros, la consecuencia es que los restos más valiosos han desaparecido y, aunque muchos túmulos se reutilizaron a principios de la edad de los metales, los objetos de oro, cobre o bronce resultan muy escasos, por contra si se encuentran habitualmente objetos de industria lítica y osea.

Los complejos mineros durante el neolítico asturiano:

Las minas prehistóricas más conocidas son las minas del Milagro de Onís y las del Aramo en Riosa, ambas contienen cobre, azurita y malaquita, y en ambas se encontraron restos humanos teñidos de verde a causa de la exposición al cobre.

La mina del Milagro en el concejo de Onís comenzó a explotarse hace 4.000 años y aún se mantuvo activa en el siglo XX. En sus galerías pudieron recuperarse herramientas líticas y otras hechas en asta de hueso. Los neolíticos del Milagro se dedicaron a extraer tanto el cobre como la malaquita y la azurita. Entre los restos humanos pudieron encontrarse un cráneo y una mandíbula.

Las minas del monte Aramo o del Texeu, en Rioseco, Riosa, Pola de Lena es un gran entresijo de galerías que se excavaron desde el neolítico hasta el siglo XX. Las diferentes bocas de las minas prehistóricas de Rioseco se encuentran a 1.300m de altitud sobre el nivel del mar, comenzaron a explotarse hace 4.500 años, en el periodo de transición entre el neolítico y la edad de los metales.

minas del neolítico asturiano. Monte Aramo

Las minas del monte Aramo fueron usadas principalmente para la extracción de cobre, sin embargo, por lo que más destaca es porque posee una galería, llamada galería de los esqueletos, donde se encontraron cuerpos de mineros neolíticos, depositados de forma intencionada. Cuando los arqueólogos encontraron los restos óseos estaba verdes a causa de la absorción de cobre durante los más de 4.000 años que pasaron hasta que fueron descubiertos.

Esqueleto neolítico Asturias

En el apartado Qué Visitar podéis encontrar información sobre las cuevas, minas y los lugares con cultura megalítica en Asturias que hemos visitado.

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La cultura megalítica en Asturias

El neolítico asturiano y la cultura megalítica

Túmulos, Dólmenes y  otros lugares sagrados

A nivel mundial, el descubrimiento de la agricultura se fija en el año 10.000 a. C, en Europa se establece sobre el 8.500 a. C y, en el caso concreto de Asturias entre los años 6.000 – 3.000 a. C, es decir hay un cierto retraso de unos 2.000 años, esto quiere decir que mientras la cultura neolítica de algunas zonas europeas ya estaba fuertemente consolidada, en Asturias estaba en sus primeros momentos.

Todo el sistema social del neolítico asturiano se desarrolló bajo la cultura megalítica, recibe ese nombre porque se basaba en la construcción de monumentos realizados con grandes bloques de piedra.

cultura megalítica - dolmenes en Asturias

Lastra decorada con grabados.

En el caso de Asturias las estructuras creadas durante la cultura megalítica poseían, en general, una función funeraria, eran empleados para enterrar a los difuntos. En otros casos europeos parece que ciertas construcciones poseían otro significado que aún hoy se desconoce, es el caso de Stonehenge en Inglaterra, se trata de un círculo de gigantescos bloques de piedra que en determinadas épocas del año (solsticios y equinoccios) se ajusta perfectamente a la posición del sol.

Está bastante aceptado que dentro del sistema social y cultural del neolítico se le daba especial relevancia a la figura del druida o guía espiritual, aquel que dirigía todos los rituales y que ejercía una gran influencia sobre el comportamiento del grupo al que pertenecía. Mientras que la responsabilidad de las decisiones tomadas recaía seguramente en el líder tribal como principal representante del grupo, el guía espiritual ejercía una gran influencia sobre esas decisiones y podría inducir a las personas a actuar de una o de otra manera, podía actuar como dirigente sin llegar a serlo de una forma oficial.

Es esta última etapa de la prehistoria se establecen los precedentes de las tendencias célticas que se desarrollaron en el período posterior. Con la mejoría climática se observan grandes desplazamientos de los grupos de humanos y el contacto entre ellos aumenta como nunca antes había ocurrido. Seguramente es en algún momento del neolítico cuando se establece un calendario común para gran parte de los pueblos pre-célticos de Europa, posiblemente el año se dividía según las fases lunares (13 meses) y las estaciones se limitaban a dos, la estación fría u oscura y la estación calurosa o luminosa, marcadas respectivamente por los solsticios de invierno y de verano. Todo los sucesos naturales que acontecían a lo largo de un año formaban parte de la cultura, se cree que alrededor de los solsticios, equinoccios, eclipses y de otras manifestaciones de la naturaleza se organizaban los diferentes rituales o celebraciones de la vida cotidiana.

El aspecto mejor documentado de todo el neolítico asturiano se corresponde con las estructuras megalíticas. En general, en la región cantábrica se distinguen tres tipos de estructuras:

Las necrópolis megalíticas que los neolíticos dedicaron a sus muertos. En Asturias la mayoría de los restos neolíticos encontrados proceden de estos cementerios prehistóricos.

La cultura megalítica en Asturias, cementerios prehistóricos

Necrópolis tumular de la Llaguna de Nievares, Cordal de Peón

Los menhires, prácticamente nulos en Asturias y muy abundantes en Euskadi. Eran grandes piedras que se colocaban en posición vertical, en diferentes puntos y que podían acompañarse o no de otros menhires. La función real del menhir aun es desconocida, las hipótesis varían, algunos dicen que eran indicadores de una ruta y otros que se colocaban en zonas estratégicas en relación con sus creencias religiosas.

Otros centros santuarios destinados a la realización de rituales, es el caso de Peña Tú en Vidiago, en LLanes. También existe una cierta creencia en que muchos de los lugares sagrados eran determinados montes, bosques, cuevas etc que, por algún motivo, tenían una consideración especial.

La cultura megalítica - lugares sagrados en el neolítico asturiano

Ídolo de Peña Tú, Llanes.

Qué eran las necrópolis tumulares en la cultura megalítica

Un túmulo es un gran montículo artificial, hecho por la acumulación de piedras y arena o tierra, que tenía la intención de enterrar o esconder una estructura funeraria. Hay túmulos que superan los 25m de diámetro, cuando se realizaban varios túmulos en una zona concreta se creaba una necrópolis tumular, es decir, un campo sacro destinada al reposo de los muertos.

la cultura megalitica en asturias, túmulos y dolmenes del Monte Areo

Túmulo VI del Monte Areo

La elección del lugar de las necrópolis tumulares parece que siguen unas características comunes por todo el territorio. Todos los túmulos se localizan en las planicies altas de las diferentes sierras asturianas, están rodeadas de acusadas pendientes y suelen aparecer agrupados. En ocasiones, aunque aparentemente dan la impresión de estar aislados, en realidad marcan y siguen una línea que delimita una zona concreta.

La cultura megalítica, zonas sagradas durante el neolítico asturiano

Lugares sagrados del neolítico, el Monte Aramo

La construcción de los monumentos encuadrados dentro de la cultura megalítica demuestra la importancia que se le daba al difunto y manifiesta la preocupación e inquietud que tenían hacia el hecho de morir, con ello se refuerzan las creencias sobre el mundo de los muertos, no es raro pensar que el acceso a estas zonas podría estar limitado, algunas hipótesis plantean que, posiblemente, solo se accedía en días puntuales, ya fuera para un nuevo enterramiento o para la celebración de algún ritual dirigido siempre por el guía espiritual del grupo. Por otro lado la edificación de dichas estructuras requiere bastante mano de obra, así que, al menos durante las labores de edificación, la necrópolis experimentaría una actividad comunitaria prolongada en el tiempo.

Durante la cultura megalítica la construcción de los dólmenes, cámaras y túmulos de una necrópolis era una dura tarea que, por fuerza, necesitaba la implicación de todo el grupo, se trataba de una gran labor colectiva. En el siguiente capítulo se detalla cómo lo hacían y que tipos de estructuras se construían.

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Mazaculos, cuevas en la Franca

Mazaculos y el Molín de Gasparín, La Franca, Ribadeva.

En Ribadeva, muy cerca de la playa de la Franca, y del río que desemboca en ella, el río Cabra, se encuentran, escondidas en un macizo rocoso, la cueva de Mazaculos y la del Molín de Gasparín. Son cuevas a las que puede llegarse con facilidad pero a las que no se puede entrar porque la boca-cueva posee una valla para proteger el complejo prehistórico.

Mazaculos

Mazaculos

Las personas que utilizaron estas cuevas lo hicieron desde el año 11.000 BP hasta el 5.000BP, es decir durante el Mesolítico con las culturas Aziliense y Asturiense. (Ver PDF etapas-de-la-prehistoria).

El Molín de Gasparín o Mazaculos I es una cavidad que tuvo dos usos, primero fue un asentamiento y en segundo lugar, durante la cultura Asturiense, se utilizó para un enterramiento, práctica habitual en esta etapa, los seres humanos abandonan las cuevas para asentarse al aire libre y las destinan al depósito de sus fallecidos, otros ejemplos los podemos encontrar en Los Azules, La Paloma o en el complejo de Arangas de Cabrales.

Sobre el enterramiento del Molín de Gasparín, Pablo Arias (Universidad de Cantabria) hace referencia a que solo se cuenta con los datos aportados por su descubridor. Los restos fueron encontrados a principios del s.XX por Carballo, sin embargo, no se conserva nada del supuesto cuerpo y, los únicos datos disponibles son los apuntes de Carballo. Dice que esta persona fue enterrada en una zanja de 1,40m de profundidad, el cuerpo estaba colocado en posición fetal, orientado al este, la cabeza reposaba rodeada de un anillo de piedras entre los que se encontraron tres picos asturienses, un alisador de arenisca y una tibia de ciervo, la cara miraba hacia el abrigo exterior, mencionaba una perforación en el cráneo, según Carballo realizado posiblemente después de muerto, ésta práctica recuerda a las trepanaciones realizadas en los cráneos neanderthales milenios atrás. El cuerpo finalmente se cubría con bloques de piedras y con tierra.  En la publicación ofrecida por Estudios de Antropología Biológica Volumen XIV se aportan nuevos datos sobre este enterramiento, se especifa que seguramente fuera una mujer adulta de edad avanza y que, uno de los picos de ajuar no presentaba indicios de haberse sido usado porque tenía la punta intacta.

Al otro lado del macizo se encuentra Mazaculos II, tiene una amplia entrada que, aunque está orientada al noroeste, se protege por un abrigo calizo que disminuye la exposición al clima. Esta cavidad posee una buena explanada en su parte exterior, la boca de entrada da acceso a un primer vestíbulo espacioso de techos altos, en esta primera zona se encontraron restos de arte rupestre. La cueva continua por una galería que da acceso a una nueva sala de menor tamaño. La importancia de esta cueva reside en su gran número de restos animales (caballos, bóvidos, ciervos, jabalís, cabras u ovejas, rebecos, corzos, lobos, nutrias, zorros o tejones) y por su gran conchero, uno de los mayores de Asturias. Fue habitada y utilizada desde el año 11000 BP hasta el 5000 BP con una intensa actividad relacionada con la caza, la pesca y la recolección de moluscos.

Mazaculos - abrigo

Mazaculos, abrigo y explanada exterior

El nivel de ocupación más antiguo pertenece al Asturiense Inicial, 11.000 – 9500 BP, era un asentamiento permanente que poseía una intensa actividad a lo largo de todo el año. Los habitantes de Mazaculos II aprovechaban los meses de marzo a octubre para realizar labores de caza y de conservación de la carne, entre los mamíferos preferidos destaca primero el ciervo, casi en el mismo volumen los corzos y bóvidos y por último el jabalí, durante el otoño – invierno se incrementaba la recolección de moluscos. El Asturiense inicial se denominó por algunos investigadores como época catastrófica debido a la sobrexplotación marisquera y una caza indiscriminada de piezas jóvenes. Estas actividades pueden ser consecuencia de la bajada de temperaturas, que descienden 4ºC de forma brusca hacia 10000 – 9500 BP, produciendo un descenso de las manadas de mamíferos y obligando a los seres humanos a aprovechar cualquier oportunidad para abastecerse.

Durante el Asturiense pleno, 9.500 – 7.000 BP  la mayor actividad humana se concentra en los meses de primavera, el ciervo sigue siendo la pieza más cazada seguida por el jabalí.

Al llegar el Neolítico, hacia el año 7.000 – 6000 BP se experimenta un gran cambio cultural, la cueva se ocupa desde el inicio de la primavera hasta finales de verano, la caza sigue siendo la actividad económica preferente pero se diversifican las especies, se cazan ciervos, corzos, jabalíes, bóvidos, zorros, se pesca, se recolectan moluscos y, por primera vez en el oriente de Asturias, se documenta la posible domesticación de animales como cerdos, cabras, ovejas, bovinos y lobos. (Comportamiento económico de los últimos cazadores-recolectores y primeras evidencias de domesticación en el occidente de Asturias. La Cueva de Mazaculos II. Ana Belén Marín Arroyo, Manuel Ramón González Morales.). Su ocupación neolítica está muy relacionada con la necrópolis dolménica de la sierra de Vidiago, a unos 10km de distancia.

Mazaculos

Boca Cueva Mazaculos II

Mazaculos

Mazaculos II – Boca de entrada

Mazaculos aportó a la prehistoria astur un gran número de restos óseos de animales y uno de los restos concheros más importante en el norte peninsular. Por último hay que hacer referencia a la mandíbula humana de un varón adulto datada en el año 7.800 BP. Mazaculos II es una de las cuevas que representa a los últimos cazadores y recolectores del territorio oriental de Asturias. 

Aquí os dejo el enlace de la localización de Mazaculos II: Como llegar a Mazaculos II

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Arangas de Cabrales y sus cuevas

Arangas de Cabrales. Complejo prehistórico de la cueva de Arangas, de Los Canes y del Tíu Llines.

Arangas de Cabrales es un pequeño pueblo construido sobre un macizo rocoso bajo el que se localizan tres cuevas que estuvieron habitadas desde el paleolítico superior hasta la edad de bronce. El complejo se compone de la Cueva de Arangas, la Cueva de los Canes y la Cueva del Tíu Llines, todas ellas muy próximas entre sí, ocupadas en periodos similares y seguramente pertenecientes al mismo grupo de humanos y a sus sucesivas generaciones.

Arangas de Cabrales

Arangas de Cabrales

Cuando decidimos visitarlas no sabíamos en realidad donde estaban. Llegamos a Arangas de Cabrales y preguntamos directamente a la gente del pueblo, todos nos respondieron lo mismo, que solo podríamos llegar a la cueva de Arangas si alguien nos indicaba el camino porque el paso estaba bastante tomado por la maleza. Por suerte encontramos a un chaval muy amable que nos indicó como llegar a la cueva de Arangas, sin embargo nos fue imposible encontrar la cueva de los Canes y la del Tíu Llines, a pesar de que no andaban muy lejos, la maleza era tan densa que el paso se hacía imposible en muchos puntos y tampoco nos dejaba ver a nuestro alrededor. Los Canes y el Tíu Llines nos queda como tarea pendiente.

Los yacimientos de Arangas de Cabrales se encuentran en el entorno montañoso de los Picos de Europa. Al pie del macizo de Arangas discurre la riega de Fuente Calero (afluente del río Cares), es un paraje con fuertes desniveles y densos bosques que aún hoy proporciona una caza abundante de corzos y jabalíes, los bosques van perdiendo fuerza según se incrementa la altura de la montaña y, según se reduce la masa arbórea, aumentan las grandes afloraciones rocosas de caliza típicas del oriente asturiano.

Cueva de Arangas de Cabrales:

La cueva de Arangas posee una boca de entrada bastante grande y amplia, lo mismo sucede con el vestíbulo interior, a partir de éste se abren varias galerías que discurren por interior del macizo.

Arangas de Cabrales

Boca entrada cueva de Arangas de Cabrales

Las excavaciones que se realizaron obtuvieron su mejor resultado en el vestíbulo y en el abrigo exterior, los restos encontrados abarcan varias etapas cronológicas, desde el paleolítico superior hasta el neolítico. Algunos ejemplos son: una punta ósea localizada en el abrigo exterior, restos de cerámica decorada y otros más toscos sin decorar, un diente de hoz y abundantes restos de animales como mamíferos, moluscos terrestres y moluscos marinos.

Arangas de Cabrales

Interior cueva de Arangas de Cabrales.

Los Canes:

En el macizo de Arangas de Cabrales también se esconde la cueva de los Canes, es las más conocida porque en ella se encontraron, por un lado, unos grabados en el fondo de una de las galerías, por otro, tres tumbas mesolíticas con tres esqueletos en muy buen estado de conservación, están datados entre los años 7000 – 5000 BP. Se trata de un posible enterramiento colectivo que se estuvo reutilizando durante bastante tiempo, los restos revelaron unas características generales en torno a todos los cuerpos como la abundancia de caries y sarro en los dientes. Esta cavidad es otro ejemplo de como las personas del mesolítico abandonaron las cuevas como asentamiento pero siguieron usándolas como centros funerarios.

La Tumba I se hizo en el centro del vestíbulo, en un paso estrecho de 50 cm. Una de las paredes de este paso es una aglomeración estalacmítica, la fosa fue excavada de forma que ocupaba todo el espacio entre dicha aglomeración y la pared que tenía en frente. Estaba ocupada por una mujer que vivió hace 6300 años BP, durante la transición entre la cultura Asturiense y los inicios del neolítico, era de edad avanzada y de pequeño tamaño. Al morir colocaron su cuerpo en el fondo de la fosa de forma que reposaba boca arriba, con la cabeza mirando a su derecha, las piernas muy flexionadas, la mano derecha reposaba sobre la pelvis y la izquierda sobre el vientre; disponía de un ajuar funerario compuesto de una escápula de ciervo, una costilla de ungulado y tres caninos de ciervo perforados. La tumba fue cubierta por un abundante número de conchas de caracoles de tierra y finalmente se selló con un tierra, cantos y otros restos de animales.

La Tumba II se realizó justo en la boca de entrada de la cueva, el foso tenía 85cm de profundidad y de momento se documentan 3 cuerpos:

El primero era un esqueleto completo de un hombre joven que vivió hace 6500 – 7000 años BP. Quienes lo enterraron lo acostaron de lado y colocaron a su alrededor un ajuar mucho más abundante que en el caso anterior, se componía de fragmentos de cabra, un punzón en hueso, un bastón perforado, un canto rodado, un conjunto de conchas, perforadas una de las cuales estaba colocada sobre un ojo, y un diente de ciervo perforado, por último cubrieron el cuerpo con cuatro capas de tierra, la primera capa era de color oscuro, la segunda poseía pequeños cantos de caliza, en la tercera los bloques de caliza son más grandes y en la última capa apenas había restos líticos. En los diferentes niveles de tierra aparecen restos de industria que no pertenecen al ajuar, parece que se colocaron sin intención aparente, por lo visto las personas que sellaron la tumba obtuvieron la tierra de la propia cueva y, posiblemente, se llevaran con ello restos de industria lítica de otras épocas.

El segundo cuerpo era un esqueleto de un hombre adulto que vivió hace 6900 años BP, lo colocaron tumbado boca arriba, el ajuar funerario era algo pobre, solo tiene asociado algún microburil y unas pocas conchas perforadas.

El tercero es el menos documentado, se trata de los restos de un niño que se encontraron a la altura de las rodillas del esqueleto anterior. En su ajuar se mencionan huesos de rebeco, ciervo y jabalí.

En el fondo de la cueva se localizaron otros dos fosos sin restos humanos, estos poseían alguna pieza lítica perteneciente al paleolítico superior que quedaron depositadas en los niveles superiores a causa de la realización de dichos fosos, por el momento se desconoce el posible uso o intención de los mismos.

La Canes siguió usándose durante el neolítico, en los niveles superiores de la excavación se recuperaron restos de cerámica datados en el 7000 BP, el conjunto de cerámica de los canes es uno de los primeros documentados en Asturias. Se trataba de trozos de cerámica muy fragmentados de los que no se pudieron recuperar objetos pero que sí permitieron saber el método de fabricación de la misma.

Los neolíticos de los Canes usaron dos formas para manufacturar la cerámica, la primera es bastante básica, se consiguió la arcilla del suelo de la propia cueva, se modeló y se coció a no más de 700 – 800ºC en un hogar simple (no se han encontrado restos de estructuras dedicadas a la cocción); la segunda se diferencia de la anterior en la materia prima porque la arcilla fue mezclada con calcita de forma intencionada, la calcita les permitía obtener una arcilla con un mayor grado de cohesión, más fácil de secar y daba lugar a una cerámica que se fracturaba menos, podía destinarse al almacenaje de alimentos y usarse sobre el fuego para cocinar los alimentos. Algunos de los restos poseían decoraciones lineales muy simples.

Cueva del Tíu Llines:

La última cavidad del complejo de Arangas de Cabrales es la cueva del Tíu Llines está muy próxima a la cueva de Los Canes, en realidad ambas cavidades están comunicadas por un pasillo muy estrecho que va desde el vestíbulo de los Canes hasta la sala más profunda del Tíu Llines. El nombre de esta cueva corresponde a un antiguo pastor que habitaba la cueva y que realizó varios muros en la primera sala de la caverna para estabular al ganado.

La boca de entrada a esta última cueva del complejo de Arangas de Cabrales da lugar a un pasillo estrecho que se adentra en el macizo 8 metros y que da acceso a tres salas, la primera comunica con el exterior por un orificio por el que cabría un adulto, en esta sala se encontraron restos de industria lítica, restos de cerámica de las primeras fases del neolítico y huesos humanos (vértebras y una mandíbula).

Para visualizar el complejo de Arangas de Cabrales podéis encontrar fotografías de las excavaciones y los dibujos de los enterramientos, realizados por Pablo Arias y Carlos Pérez Suárez, en el PDF que pone a disposición el gobierno del principado de Asturias en esta web http://ria.asturias.es/RIA/handle/123456789/1279 “Las excavaciones arqueológicas en la Cueva de los Canes (Arangas, Cabrales). Campañas de 1987 a 1990”.

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cueva de La Paloma, Les Regueres

Cueva de La Paloma, Soto de les Regueres, Asturias

La Paloma es una cueva situada en Soto de Les Regueres, muy próxima a Cueva Oscura de Ania, Sofoxó y otros yacimientos de la cuenca del Nalón. Actualmente se puede entrar en la cueva y el estado de mantenimiento o conservación es nulo. 

Como llegar a la Cueva de La Paloma

Se encuentra justo en el cruce que une la carretera de Soto de les Regueres con la subida a los túmulos de Piedrafita, en el margen derecho de la misma carretera a unos escasos 100 metros. El acceso a la cueva es bastante peculiar, se atraviesa un arco de piedra que da lugar a una gran sala sin techo, este espacio se va adentrando en el interior de la roca hasta crear una segunda sala cubierta que va derivándose en diversas galerías y gateras.

cueva de la paloma

Entrada a la cueva de la Paloma

cueva de la paloma

Acceso al vestíbulo interior

Los estudios que se realizaron en esta caverna revelaron un periodo de ocupación que duró todo el magdaleniense y aziliense, es decir desde el 17.000 BP hasta el año 9.000 BP, esta continuidad temporal evidencia nuevamente la importancia que tuvo la zona central de Asturias durante el final del paleolítico y el periodo de transición mesolítico. La Paloma forma parte del conjunto prehistórico de la cuenca del Nalón, está muy próxima a otras cuevas contemporáneas y formaba parte de la red de cavidades que experimentaron la transición del interior al exterior de las cavernas. La Paloma siguió ocupada durante el neolítico compartiendo el espacio con los Túmulos de Piedrafita.

Al comenzar el estudio de la cueva se evidenció que estaba bastante removida a causa de los buscadores de tesoros, La leyenda de la cueva de La Paloma cuenta: En el s.XVI, en el concejo de Les Regueres, muchos mulsumanes escondieron sus riquezas en la Cueva de la Paloma porque se vieron obligados a huir de la artillería de Don Juan de Austria. Con el paso del tiempo muchos han ido a buscar el tesoro oculto de La Paloma y, a causa de ello, se alteraron en gran medida los restos arqueológicos.

Los útiles y herramientas catalogados por los arqueólogos se componen de arpones, buriles, espátulas, azagayas, puntas, raspadores, agujas y otros elementos ornamentales como colgantes realizados a partir de caninos de animales, huesos decorados con figuras zoomorfas y otros signos, un ejemplo es el cuerno de bóvido adornado con figuras geométricas como zig-zags, arcos y ángulos. La pieza más curiosa es un silbato realizado a partir de un trozo de costilla, fue recortada y pulida, conseguía el sonido mediante dos perforaciones del hueso, una que atravesaba el hueso de lado a lado y otra que tan solo debía de atravesar una parte del hueso sin llegar a traspasarlo.

Mario Menéndez Fernández publica en 2012 que la Paloma es una de las cuevas con más restos humanos de finales del paleolítico e inicios del mesolítico. Del período magdaleniense documenta la presencia de huesos pertenecientes a 4 adultos de edad avanzada, un joven y un adolescente, de la cultura aziliense habla de otros 4 adultos y de un niño.

Durante el final del magdaleniense y el aziliense hay una clara tendencia a los enterramientos en el interior de las cavidades, otros ejemplos los podemos encontrar en Los Azules de Cangas de Onís, en el Molín de Gasparín en Ribadeva o en el complejo de Arangas de Cabrales.

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