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La Edad de Hierro en Asturias

La Edad de Hierro y la cultura castreña

El uso del hierro en Asturias se solapa con el bronce a partir de año 1.400 a.C, sin embargo no se cataloga como el principal metal hasta el año 800 a. C. Existe una gran concentración de este mineral en tierra asturiana, en el oriente destacan la Sierra del Cuera y parte de los Picos de Europa, en el centro de Asturias puede encontrarse en las localidades de Gijón, Pola Siero, la cuenca de río Nalón y el Puerto San Isidro, y en el occidente por la cuenca del río Navia hasta su frontera con Las Médulas.

la edad del hierro en Asturias

                                    Cobre, Estaño, Hierro y Oro

La sociedad que se desarrolla durante la edad de hierro asturiana se enmarca dentro de la Cultura Castreña, y se divide en tres fases:

El Castreño Incial, 800 – 400 a.C, fase en la que aparecen los castros fortificados como lugares de asentamiento, primero como aldeas de madera muy simples y posteriormente, al introducir la piedra, como pequeños centros urbanos.

La segunda etapa cultural es el Castreño Pleno, se desarrolla entre el año 400 a.C – s.I d.C, los castros ya estaban definidos como urbes fortificadas con territorios exteriores anexos donde se desarrollaban importantes labores agrícolas y ganaderas.

La última fase es el Castreño Final, entre los s.I – V d.C y coincide con la invasión del Imperio Romano, a partir de este momento los castros poco a poco se fueron abandonando y los astures se desplazaron a los valles a causa de la presión romana.

Se denomina cultura castreña porque los habitantes del hierro decidieron vivir en castros, es decir, pequeños poblados levantados en lugares estratégicos, con un buen dominio visual y con zonas cercanas aptas para la agricultura y la ganadería. Todos los castros estaban cerca de las principales vías de comunicación porque el comercio interior y exterior era una actividad constante para poder intercambiar objetos, a este respecto se documenta el primer tipo de moneda usado en Asturias, eran lingotes de plata que se intercambiaban por el objeto deseado, el número o el peso de los lingotes determinaría el precio.

Cómo eran los castros en Asturias

Un castro es un recinto amurallado de forma mas o menos circular que encierra una pequeño poblado. Dentro de Asturias pueden distinguirse, en general, dos tipos de castros, los situados en la franja costera y los castros de interior.

Los castros costeros, como por ejemplo Noega (Gijón), eran centros levantados sobre colinas o elevaciones destacadas del terreno, de este modo aprovechaban el desnivel como elemento defensivo, en el caso de los castros situados junto al mar también solían aprovechar el acantilado como límite de la urbe. En general solían ser de planta circular y tenían unas defensas basadas en series de fosos, contrafosos y murallas, en Coaña puede apreciarse como la muralla rodeaba todo el castro y además se protegía usando el río, en Noega sin embargo, al estar junto al mar disponía de un acantilado por tres de sus lados, solo posee una muralla transversal que va de Este a Oeste del Cabo Torres impidiendo así el acceso al poblado. Estos castros poseían una importante actividad pesquera y de comercio marítimo.

la edad de hierro y los castros costeros

Los castros de interior, como por ejemplo San Chuis, o el Cuitu de Castiello, se levantaban sobre la ladera de las montaña, solían ser de planta oval e igualmente se defendían con terraplenes, fosos y murallas. El desarrollo de estos castros estuvo muy vinculado a las actividades mineras, sobre todo en la zona más occidental de Asturias, concretamente en las cuencas de los ríos Nalón, Narcea y Navia, donde la minería del oro estaba en auge.

Castros durante la edad de hierro

Los primeros castros se edificaron a base de materiales perecederos, principalmente barro, madera y paja, poco a poco se fue introduciendo la piedra, algunos de los castros más antiguos de Asturias son Noega (Gijón) y Chao San Martín (Allande). La cultura castreña se expandió rápidamente por el territorio y se crearon muchos núcleos urbanos. La estructura general de un castro era:

Territorios exteriores anexos a la urbe: zonas dedicadas a los cultivos y al pastoreo.

Elementos defensivos que protegía la urbe:

– Elementos naturales del terreno: acantilados, ríos, terraplenes o pendientes.

– Fosos y Contra-fosos: normalmente cavaban más de un foso rodeando el perímetro del castro, eran grandes zanjas que, en tiempos de guerra se completaban con grandes estacas afiladas clavadas en el fondo para que, quien cayera, no pudiera salir.

– Parapetos y torres: Tras los fosos había que superar una pequeña muralla llamada parapeto como puede verse en el castro de Noega, o torres de vigilancia como en el caso de Coaña.

– La Muralla: los astures solían realizar murallas de módulos, es decir, levantaban la muralla por tramos que pueden verse a simple vista. Eran de piedra y no demasiado altas, lo suficiente para poder defenderse desde una posición más elevada.

elementos defensivos durante la edad de hierro

– El Paseo de Ronda: tras la muralla se dejaba un pasillo por donde se hacían las rondas de vigilancia, en este pasillo se encontraban las escaleras anexas a la parte posterior de la muralla que permitían subir a lo alto del muro.

El conjunto de viviendas y edificios comunitarios:

– Los edificios eran cabañas simples de una o dos plantas, el pavimento era de tierra o enlosado con piedras, tenían un hogar central para calentar la vivienda y para cocinar, solían disponer de un banco adosado a la pared para poder sentarse. La familia dormía junta y si se separaban estancias se hacía mediante cortinas, en las casas de dos plantas seguramente usaran la parte superior como habitación, a ella se accedía subiendo una escalera. Algunas casas poseen estancias anexas que podrían haber sido almacenes o zonas para los animales.

la edad de hierro, castro de coaña

– Las zonas comunitarias eran: la gran casa de reunión, la plaza, las saunas y termas y la acrópolis. En Coaña también se han encontrado grandes piscinas hechas de granito.

– Se desconoce por completo donde se realizaban las actividades funerarias ya que aún no han podido encontrarse evidencias al respecto.

Una característica común en todos los castros es que las edificaciones nunca se adosaban unas con otras, cada construcción es siempre un recinto independiente, en castros como Coaña se puede apreciar que, aunque sea por unos pocos centímetros, las paredes de diferentes viviendas nunca se llegaban a tocar, los investigadores no saben a ciencia cierta cual era el motivo por el que preferían construcciones independientes, una posible hipótesis podría ser que tales espacios entre casas facilitaban en curso del agua en las épocas más lluviosas, permitiendo que el agua siguiera ladera abajo y evitando así que se formaran grandes charcos o inundaciones.

El conjunto de castros asturianos poseía su propia jerarquía, por un lado están los castros primarios, es decir aquellos que eran autosuficientes. Por otro lado estaban los castros secundarios, estos dependían en cierta forma de otra urbe mayor y solían estar especializados en una actividad concreta.

Un dato desconcertante es la total ausencia de castros en la zona más oriental de Asturias, después del castro de Caravia no aparecen restos de edificaciones castreñas aunque si múltiples lápidas y estelas de personajes astures que fallecieron en el s.I. El oriente era territorio Vadiniense y los romanos mencionaron la ciudad de Vadinia, sin embargo nada de ello ha podido encontrarse.

En el resto de Asturias se conoce la localización de múltiples castros pero no todos pueden verse, muchos de ellos tras ser estudiados por los arqueólogos volvieron a enterrarse sin que, a día de hoy, se pueda apreciar algún resto. Algunos de los castros pertenecientes a la edad de hierro que han sido excavados y que tienen abierto el acceso para las visitas  son Noega, Coaña, San Chuis y Chao San Martín.

castros en asturias durante la edad de hierro

haz click para ver la localización de los castros asturianos

Cada recinto posee su propia estructura y características, sobre todo tendiendo en cuenta la influencia que sufrieron con la invasión del Imperio Romano. A partir del s.I d. C muchos castros desaparecen, otros se mantienen, algunos son aprovechados por Roma y también se crearon nuevos castros y urbes donde la romanización es más que evidente como en el caso del castro de Mohías.

En el apartado que visitar en Asturias iremos publicando los diferentes castros a los que hayamos podido acceder.

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Las sociedades sedentarias

Primeras sociedades sedentarias

El inicio de las actividades agrícolas y pastoriles

El Neolítico significa piedra nueva y es la última etapa de la Prehistoria, en Asturias abarca desde el año 6.000 a. C al 3.000 a. C. El clima de este período se conoce como post-glacial Würm, el ambiente era mucho más cálido, con ello proliferaron todo de tipo de plantas comestibles, los animales redujeron su tamaño. Este cambio climático fue crucial para el ser humano porque se abandonaron definitivamente las cuevas como lugares de asentamiento y se trasladaron al exterior.

Al principio del neolítico los grupos de humanos se desplazaban en busca de lugares donde crear nuevos asentamientos, vivían en tiendas de madera y pieles fáciles de transportar. Las sociedades se definen como nómadas hortenses, es decir, se desplazaban para buscar cultivos naturales, solían sobre-explotar una zona y cuando se agotaban los recursos se trasladaban a otra, debido a la necesidad de desplazamiento la caza seguía siendo una de las principales actividades. La búsqueda de terrenos fértiles les llevó a conocer gran parte del territorio que les rodeaba, a expandirse por nuevas zonas, a interaccionar con otros grupos de humanos tanto fuera como dentro de Asturias y a adquirir nuevos conocimientos con los que consiguieron mejorar su calidad de vida.

En algún momento alguien debió de llegar a la conclusión de que no hacía falta desplazarse para encontrar un cultivo, bastaba con poner una semilla en la tierra y abastecerla de agua para que creciera una planta y diera sus frutos, surge la agricultura. Por otro lado, la domesticación de animales permitió reducir el tiempo dedicado a la caza, ya no había que ir en busca de las presas porque aprendieron a criarlas. Con estos descubrimientos comenzaron las sociedades sedentarias.

Gracias a la agricultura y a la ganadería se crean las primeras aldeas estables, estos primeros poblados se componían de una agrupación de casas realizadas con materiales perecederos, usaban madera, arcilla, paja y pieles como los principales materiales de construcción, en general se presupone que eran casas de planta redondeada, las paredes se levantaban con una argamasa de barro, madera y paja, posteriormente incluirían la piedra, la techumbre podía ser de paja y/o pieles y en el centro de la vivienda disponían del hogar donde cocinar. La aldea se completaba con zonas dedicadas a la estabulación del ganado y otras para los cultivos, también establecieron lugares dedicados a las nuevas actividades industriales como los hornos para la confección de cerámica y, al final del período, para las actividades mineras. La vida sedentaria y la mejoría climática favoreció que se impulsaran una gran variedad de actividades y se incrementaran las técnicas o métodos usados.

Los grupos de humanos poseían un mayor número de miembros y surgen los clanes y una clara jerarquía, un clan era un grupo formado por varias familias, cada familia poseía un cargo – actividad dentro del clan y ejercía mayor o menor influencia sobre las decisiones que se adoptaban.

La sociedad neolítica se vuelve más individualista, durante el paleolítico, debido a que los grupos eran reducidos, se hacía esencial la supervivencia de todos los miembros para poder desenvolverse en el medio que les rodeaba, pero en este nuevo periodo, debido al aumento demográfico y a los grandes avances tecnológicos, las personas son cada vez más auto–suficientes. El grupo probablemente se organizaba bajo una jerarquía hereditaria, por encima de todos estaba la familia del jefe y el augur o guía espiritual, por debajo el resto de familias, estas estarían más o menos valoradas en función de sus bienes, sus conocimientos, su actividad o sus méritos.

Los augures o guías espirituales conformaban posiblemente un clan especializado aunque no residieran en la misma tribu, a estas personas se les atribuye una función específica, se presupone que llevaban ropajes, adornos y otras marcas que indicaban su posición y por lo tanto, cuando dos guías se encontraban podían reconocerse aunque nunca antes se hubieran visto. Este clan es el precedente de los futuros filósofos, astrónomos, médicos etc, eran hombres y mujeres con un cierto conocimiento sobre el mundo que les rodeaba y sobre el medio natural, sabían interpretar el cielo, las estrellas, las fases lunares, conocían el uso de las plantas medicinales, dirigían todos los rituales funerarios y se rodeaban de un ambiente místico que reforzaba su posición dentro del grupo. Estos guías son el inicio de los futuros clanes druídicos.

El aumento de la población proporcionó más mano de obra y más tiempo para poder especializarse en una tarea concreta. Durante los períodos anteriores los humanos se definen como una sociedad depredadora que se especializó en la caza y en la recolección como principales medios de subsistencia, pero durante el neolítico las personas sufrieron un importante cambio en la manera de vivir, pasaron de ser un grupo oportunista a ser una sociedad productiva y, poco a poco, van apareciendo una gran variedad de actividades especializadas como la agricultura, la ganadería, la minería, la cerámica, la confección de pieles, la pesca, la caza, la creación de tejidos…

Al final del Neolítico, cuando las aldeas se asientan por completo comienzan a fortificarse. Según se refuerzan las jerarquías dentro de los grupos aparecen nuevas clases sociales, surgen las primeras asambleas y consejos de guerreros dirigidos por el jefe tribal y se refuerza notablemente el papel del hombre guerrero dentro del grupo. La creación de estas entidades políticas viene derivada por el aumento de los enfrentamientos entre los distintos grupos de humanos para controlar el territorio, surgen así las tribus y los clanes astures.

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