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Rutas, monumentos y lugares de interés que puedes visitar en Asturias. Mapas con las rutas y la localización de los yacimientos arqueológicos del Principado de Asturias.

Castro el Cuitu en Valdesoto

Castro el Cuitu, los astures de Castiello, Valdesoto, Siero.

Este castro se localiza en el barrio de Castiello en la parroquia de Valdesoto. Se trata de una urbe edificada sobre una colina de 339 metros de altitud. Desde aquí podían controlar visualmente parte de los valles del Nora, de Siero, de Carbayín y de la sierra de Urbieza. Desde este castro también se divisaba otros centros astures como el Pico Castiello de Marcenado y el castro de la Peñuca. El Cuitu estuvo habitado desde el final de la edad de bronce, siglo V a.C, y durante la edad de hierro.

Colina bajo la que se encuentra el castro del Cuitu de Valdesoto

Colina del Castro el Cuitu

Actualmente se accede al castro por una pequeña pista destinada a dar acceso a las fincas que rodean la colina, parte desde el barrio de Castiello y es un recorrido de apenas 15 minutos. Pese a estar localizado e indicado no se aprecia nada del castro, la vegetación y el bosque cubren todo el yacimiento.

Pista por la que se accede al castro el Cuitu

Camino de acceso al castro

bosque del Castro el Cuitu en Castiello, Asturias.

Vegetación que cubre el castro

El Cuitu es uno de tantos otros castros que aún están pendientes de excavación y son muy pocos los aspectos documentados hasta el momento. Entre los elementos defensivos se hace referencia a la pendiente natural que dificultaba el acceso a la urbe, a un parapeto por su cara SE, y a la existencia de dos fosos por la cara NE del castro, el primer foso era de pequeñas dimensiones y el segundo era algo mayor, medía 3 – 4 metros de ancho y 5 metros de profundidad. Tras el segundo foso se levantó un talud, éste era último elemento defensivo.

Los astures de este complejo para acceder al castro debían rodear parte de la colina, atravesar el primer foso y superar el talud hasta llegar a la acrópolis. En la parte llana de la acrópolis se encontraba el conjunto de viviendas, aparentemente de planta redondeada y realizadas en piedra, sin embargo hasta el momento no se han podido recuperar restos de estructuras ni piezas arqueológicas, el único aspecto reseñado fue la gran cantidad de restos de escoria de hierro encontrados, aspecto que por lo menos nos lleva a pensar en la realización de una gran actividad metalúrgica, algo que no es de extrañar porque nos encontramos en una zona donde la minería ha sido una actividad importante a lo largo de la historia de este concejo asturiano.

Durante los sondeos realizados se localizaron zonas saqueadas, algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta la tradición oral de esta colina, hay leyendas que hablan sobre la existencia de una bolera de oro escondida bajo esta tierra que seguro llamó la atención de muchos en épocas pasadas.

Aquí os dejo como llegar al castro del Cuitu de Castiello, un paseo muy cortín que puede realizarse con toda la familia. Para los que realizan rutas más largas este tramo pertenece a la senda de Valdesoto PR AS-202.

como llegar al Castro el Cuitu

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Castro de Cabo Blanco, El Franco, Asturias

Castro de Cabo Blanco, un gran castro marítimo del occidente asturiano.

El castro de Cabo Blanco formaba parte del grupo de grandes castros marítimos del occidente astur, se levantó sobre el cabo que le da nombre, en el concejo del Franco, localidad de Viávelez. Este poblado posee un excelente dominio visual de la rasa costera, de los valles y de los sistemas montañosos que lo rodeaban. Estuvo habitado desde el s.IV a.C hasta el s.II d.C, es decir, en época astur y en eṕoca romana.

vistas al castro de cabo blanco

Este castro estaba dividido al menos en dos recintos, uno en el extremo norte del cabo (área peninsular) donde se concentran actualmente las excavaciones, y otro en el lado sur (área continental) pendiente de estudio y sin contrucciones constadas hasta el momento. Estas dos zonas estaban separadas por el foso central y para acceder de uno a otro había que pasar un estrecho pasillo construido a base de los materiales extraídos en la creación del dicho foso.

sistema defensivo del castro de cabo blanco

Sistemas defensivos del castro de Cabo Blanco

Su estructura es similar a otros castros de la costa asturiana, los lados Norte, Este y Oeste quedaban protegidos por altos acantilados marítimos. El lado Sur del cabo era el más débil al tratarse de una amplia explanada, aquí se concentraron los esfuerzos en la edificación de las defensas del poblado.

acantilado oeste del castro de cabo blanco en Asturrias

 

Las defensas del castro Cabo Blanco estaban compuestas por una sucesión de  cinco líneas de fosos, al menos tres parapetos o contra-fosos y una gran muralla. De las 5 líneas de fosos, tres de ellos se conservan completos.

El foso principal limitaba el acceso sobre el área continental del cabo. El foso central era el mayor, pertenecía a la tercera línea defensiva y separaba el área peninsular del Cabo (recinto norte) de la plataforma continental convirtiéndola en una isla infranqueable. Este gran foso mide 295 m de longitud, entre 4 – 7 metros de ancho y 10 metros en los puntos mas altos. Las paredes son verticales demostrando que se emplearon herramientas sofisticadas para su excavación.  Tras este foso se sucedía una gran muralla levantada con lajas de pizarra y cantos rodados, probablemente se trataba de una muralla de módulos similar a la del Castro de Noega (Campa Torres de Gijón), disponía de escaleras adosadas que conducían a un posible paseo de ronda.

foso central del castro de Cabo Blanco

castro de cabo blanco, foso central

Construcciones documentadas en el castro de Cabo Blanco

De momento los investigadores han excavado al menos 11 construcciones enumeradas de C1 a C11, todas ellas se sitúan en el área peninsular o recinto norte y son tanto de planta circular como cuadrangular.

El primer grupo de construcciones son las enumeradas como C 1, 2, 3, 4, 5, 6. La construcción 1 ofreció restos de metales sin determinar, dos pesas para un telar y restos de cerámica romana común e indígena. Las construcciones 2 y 3 eran de planta circular, en el caso de C-3 se pudo recuperar parte del banco adosado a la pared, restos de piezas de cerámica que fueron realizadas sin torno, restos de vidrios y cerámicas de época romana. La construcción 4 era una cabaña con la puerta orientada hacia el sur y el umbral estaba definido por una gran losa de pizarra. Los materiales recuperados fueron pequeños restos de cerámica, hierro y bronce. La construcción 5 era una estancia adosada a C-3 y parece haber sufrido varias remodelaciones. La construcción 6 poseía dos estancias, estaba muy próxima a la muralla y destaca por su planta cuadrangular con las esquinas en forma de naipes (picas) típica de las construcciones militares romanas del s.I d.C.

El siguiente grupo de dispone al norte del parapeto y son las construcciones 7 y 8. La construcción 7 posee dos estancias o habitaciones. Aquí se recuperó cerámica indígena fabricada sin torno y decorada a base de bruñido o con molduras.

El último grupo son las cabañas numeradas de la 9 a la 11 y se extienden al pie de la muralla. En C-9 no se encontraron restos materiales. Las construcciones 10 y 11 estaban comunicadas con un pasillo pavimentado con losas de pizarra y franqueado por dos muros. En la C-10 se recuperaron restos de cerámica común y fragmentos de terra sigillata galaica decorada perteneciente al taller de los Alfares de Montans que estuvieron activos durante la época Julio – Claudia. En C-11 se recuperaron restos de cerámica indígena, cerámica romana común, la moldura de un posible plato de terra sigillata perteneciente al mismo taller de alfareros que los restos halladis en C -10, una olla de cerámica datada en el s.II a.C y vasijas datadas entre los s.I – II d.C.

La situación de este castro estaba directamente relacionado con las labores mineras, comerciales y pesqueras de la cuenca del Navia y de la costa occidental asturiana. Su uso prolongado durante la época prerromana y romana le convirtieron en un castro importante en el occidente asturiano. Actualmente la única estructura visible es el foso central y se puede intuir parte de la muralla. Los estudios y excavaciones se mantienen vigentes y son pocos los artículos publicados sobre este castro. La visita al cabo es libre y aunque el castro no es visible merece la pena pararse a contemplar las vistas de la costa occidental asturiana. Podéis ver cómo llegar al castro de Cabo Blanco pinchando sobre la imagen.

ver cómo llegar al castro de cabo blanco

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El castro astur romano de Mohías

Ruta al Castro de Mohías, Concejo de Coaña, Asturias

El Castro de Mohías es un enclave situado en la rasa costera del concejo de Coaña, muy cerca del actual hospital de Jarrio y a solo 3 km de Navia. Está a solo 30 metros sobre el nivel del mar y posee un dominio visual limitado a las zonas colindantes más próximas. Mohías se edificó en las inmediaciones de la vía  Brigantium – Oiassum, era un camino secundario que comunicaba Galicia, Asturias y Euskadi. La fecha de su creación no está clara pero si se sabe que estuvo ocupado, al menos, hasta finales del s. II d.C. En época romana este castro estaba directamente relacionado con las actividades marítimas, el comercio y el transporte de los minerales extraídos por Roma en el occidente astur, principalmente hierro y oro.

Mohías ocupaba una superficie de una hectárea, delimitaba al Oeste con el arroyo de Fundión sirviendo de foso defensivo por este lado y se complementaba con una pendiente que dificultaba aún más el acceso. La zona más vulnerable del castro era el lado Sur, para compensarlo crearon 3 fosos, uno de ellos medía al menos 3 metros de profundidad y cuatro metros de ancho. Todo el castro estaba rodeado por una muralla sin descartar la presencia de algunos torreones en puntos estratégicos de la misma. El acceso principal al poblado se realizaba atravesando el foso mediante una pasarela.

Representación hipotética del castro de Mohías

Entre las construcciones de Mohías predominan los edificios de planta cuadrangular aunque hay algunos circulares, algunas casas aparecen adosadas y en general se organizan formando manzanas. Había esquinas de edificios que estaban reforzadas con contrafuertes, una de las teorías presentadas apunta a que servían para proteger los muros del choque de los carros contra las paredes. Las calles estaban pavimentadas con losas y los desniveles se compensaban con escalones. El conjunto de viviendas se diferencia de otros castros por el gran tamaño de las casas, algunas poseen hasta 9 metros de longitud. Los muros se levantaron con lajas de pizarra, algunas de ellas talladas para alcanzar la forma deseada. Las paredes se sostenían gracias a una argamasa de arcilla usada para fijar y unir las piedras. El umbral de la vivienda solía disponer de una gran losa en el rellano y en el interior el suelo era o bien de tierra pisada o bien estaba pavimentado con losas de pizarra. Hasta el momento se han catalogado 23 construcciones, algunas de las mas estudiadas son:

En la casa numerada como 1. Medía 8 metros de largo  por 4 metros de ancho,  tenía la puerta orientada al Sur y en algún momento poseyó otra puerta orientada al Este pero, por algún motivo, decidieron tapiarla. En el interior de la vivienda se localizó un hogar circular, unas grandes losas de pizarra que seguramente se usaran a modo de mesa o repisa para colocar utensilios y  una losa de pizarra tallada con una figura de algún animal.

La casa número 2 destaca porque ofreció un número significativo de piezas cerámicas.

La casa número 3 podría haber sido un horno metalúrgico, está pegada a los muros de las casas 2 y 5, es de planta circular, la puerta estaba orientada al sur – este y disponía de una pequeña escalera para ajustarse al nivel del terreno. En el interior de este taller de fundición se localizaron dos conductos  en el suelo (tiros para el aire) que salían a la calle pasando bajo una de las paredes. El hogar estaba formado por lajas de pizarra clavadas en el suelo y el espacio que quedaba entre ellas estaba relleno con cantos rodados con el fin de favorecer la refracción del calor, sobre este hogar iría colocado el correspondiente crisol en el caso de la fundición de minerales o un horno de arcilla para la cerámica. Además se ha localizado un sistema de abastecimiento de agua que consistía en un conducto que llegaba desde el exterior de la cabaña, atravesaba una de las paredes y desaguaba cerca del hogar. Por el espacio se han podido recuperar arcilla, pizarra y cantos que fueron sometidos a 1000 ºC, las paredes se muestran ennegrecidas por las marcas de fuego y en la techumbre poseía un agujero para la extracción del humo. Con respecto a los útiles se han podido recuperar objetos domésticos, personales y restos de cerámica.

Al lado está la casa número 4, una vivienda de 4,30 metros de ancho por 6 metros de largo. Poseía dos puertas, una orientada al Sur y otra orientada al Norte, parte del suelo estaba pavimentado y el hogar era rectangular. En el centro de esta casa había un losa de pizarra clavada horizontalmente de forma intencionada, los investigadores pensaron que esta piedra podría indicar una zona de enterramiento y al excavar llegaron a una zona de tierra muy suelta donde encontraron diferentes objetos que podrían indicar la presencia de un ajuar funerario perteneciente a algún familiar allí enterrado, este supuesto ajuar se componía de dos trozos alargados de hierro similares a una punta de lanza, un puñal, pulseras de bronce y trozos de cerámica que podrían haber sido de una urna .

También se ha podido verificar la presencia de desagües y un sistema de abastecimiento de aguas para el conjunto del castro. Colocaron compuertas en el curso alto del arroyo para cortar el paso de agua y desviarla hasta el poblado mediante una zanja artificial que comunicaba con un acueducto, de al menos 25 metros de largo y 4,15 metros de altura, tras pasar por el acueducto el agua volvía a circular sobre una nueva zanja que bordeaba el castro hasta su lado norte donde posiblemente se colocara una gran pila de granito a modo de embalse.

Los útiles y objetos usados en la vida cotidiana se dividen entre los realizados en piedra, cerámica y metal. Entre le material lítico se documentó un buen numero de cantos rodados, seguramente usados para calentar líquidos, moldes de fundición,  cazoletas y molinos realizados con granito procedente de Boal. Algunos ejemplos de piezas metálicas son una fíbula hecha en bronce, un collar, dos clavos, un cuchillo y un arpón realizados en hierro. Los objetos de cerámica eran útiles cotidianos y decorativos, en general la cerámica no era de muy buena calidad y, a excepción de algunas piezas realizadas con el torno, la mayoría parecen haberse realizado manualmente. Las decoraciones se componen de motivos geométricos, líneas, cuadrados, rombos… algunos de los documentados son un ánfora torneada y lisa con una aparente decoración geométrica, un recipiente de gran tamaño y  vasijas variadas con y sin asas.

decoraciones cerámica astur de Mohías

Ejemplos de decoraciones en la cerámica astur del castro de Mohías

Mohías puede visitarse fácilmente, se llega en coche a las inmediaciones pero las estructuras suelen estar ocultas debido a la hierba alta. Cuando fui el prao estaba sin segar y apenas se apreciaba el conjunto pero si vais en invierno o cuando sieguen igual tenéis más suerte. Aquí os dejo el enlace de Cómo llegar al castro de Mohías.

localización del castro de Mohías

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Castro de Coaña

Ruta al castro de Coaña, un importante centro urbano durante la edad de hierro

Coaña es uno de los castros que mejor representa la cultura castreña asturiana. Gracias a la amplitud de las excavaciones realizadas a lo largo de los años se ha podido desenterrar todo un centro urbano que estuvo habitado desde el s. V a. C hasta la caída del Imperio Romano.

castro de coaña

Los castreños de Coaña eran Albiones, es decir pertenecían a la gran tribu astur galaica que dominó la cuenca del Navia y del Eo durante la edad de hierro, y junto con la tribu vecina de los Pésicos, fue uno de los pueblos más explotados por Roma a consecuencia de su proximidad e implicación con la minería del oro. El nombre de esta gran tribu llegó hasta nosotros por las citas de Plinio y Ptolomeo y, por la estela de Nicer Clutosi, príncipe de los Albiones, hallada en Vegadeo, por lo que es de suponer que su territorio se extendía hasta esta localidad. La denominación de príncipe de los Albiones hace pensar que, entre los miembros de la tribu Albión, la organización social durante el s.I se basaba en un sistema jerarquizado con unos líderes a los que se les otorgaba un cargo regio.

Estela funeraria de Nicer, principe de los Albiones

El conjunto del poblado ocupa 15.500 metros cuadrados, actualmente posee unas 80 cabañas catalogadas, casas grandes, una plaza, dos saunas termales castreñas, una acrópolis y un fuerte sistema defensivo. Se localiza en el pueblo de Coaña, muy cerca de Navia, a 5km del mar en línea recta y a solo 80 metros sobre el nivel del mar. El castro se encuentra en un paraje con un clima húmedo que favorece los espesos bosques, hay un gran predominio de la pizarra local y del granito, este último lo obtenían de la localidad vecina de Boal. A diferencia de otros castros Coaña posee un dominio visual limitado al propio valle debido a su baja altitud, es quizás uno de sus puntos débiles de la urbe pero queda compensado con una importante red fluvial de comunicación costa – interior debido a la cercanía del río Navia y sus afluentes.

Aunque algunos autores lo catalogan como un castro secundario que posiblemente dependiera de otro mayor situado en la rasa costera, Coaña aparenta haber sido un centro de referencia en la zona, por su amplitud, por su implicación con la minera, por las estructuras complejas que presenta como las saunas y por su posición en relación con las vías comerciales.

El sistema defensivo del castro es lo primero que llama la atención. Los elementos naturales aprovechados para las defensas consistían en fuertes pendientes que rodean el castro y en el río Xarriou situado en la vertiente oeste, este río rodeaba parte del castro sirviendo de foso en este punto. Estas defensas naturales se reforzaron con diversas construcciones en varios sectores del castro. El complejo urbanístico estaba rodeado por un foso y una muralla con terrazas que poseía dos puntos de acceso en los lados norte y sur. La puerta sur poseía dos torreones de vigilancia y la puerta norte daba acceso al paseo de ronda. Los dos caminos de acceso al poblado estaban pavimentados con losas de pizarra.

Muralla del castro de Coaña, acceso por la puerta Norte

Muralla norte del castro de Coaña

La parte más antigua del castro de Coaña es la acrópolis, está situada en la parte alta del conjunto urbano y  poseía sus propias defensas, consistían en una gran muralla que podría alcanzar los 3 metros de altura, fue realizada en el s.V a.C con losas de pizarra y se reforzaba con un posible foso doble en el lado sur que alcanzaba una profundidad de al menos 8,5 metros. Al igual que el poblado poseía dos puertas de acceso, en este caso una al este comunicada con el paseo de ronda y otra al oeste que podría haber estado franqueada por nuevos torreones de vigilancia. Es curioso el dato aportado por Blas Cortina sobre unas posibles huellas de carro localizadas en el camino que va a la puerta este.

Superadas las defensas del castro vamos e entrar y recorrer el poblado desde la puerta norte ya que es por donde hoy se realizan las visitas. En este punto cabe aclarar que tan solo se puede visitar el conjunto de cabañas, no se permite el paso a la acrópolis porque aún se encuentra en estudio. Una de las construcciones que más destacan dentro de la acrópolis es una gran piscina de granito, seguramente de uso público, relacionada con la higiene, con rituales o con un sistema de contención de agua….

Piscinas astures de granito en coaña

La acrópolis de Coaña presenta signos de remodelación y de un posterior uso romano de carácter militar, vinculado a las actividades mineras que Roma llevó a cabo en el occidente asturiano. La ruta se centra en el lado norte del poblado.

Según se pasa la puerta norte, a mano izquierda aparecen unas construcciones que han aportado una nueva visión de los astures con respecto a su cultura y sus rituales. Se trata de dos saunas de origen castreño, fechadas en el s.IV a.C. La primer sauna posee una cabecera absidial a la que se accede desde el exterior, disponía de un horno, un deposito de agua y canales tallados en el suelo rocoso. La segunda sauna posee cuatro espacios diferenciados que se suceden durante 11 metros, al sur de este conjunto se localizó una gran pila de granito, la cámara principal poseía un tanque inmediato al horno y sufrió una remodelación al añadirle una sala rectangular abierta, por último también disponía de una antecámara.

La importancia de estas saunas reside en las denominadas Pedra Formosa, eran grandes monolitos decorados que daban acceso a las estancias de santuarios castreños propios del noroeste peninsular, una de estas pedras formosas aparece en la sauna o recinto sacro situado en la vía norte de acceso al pie de la muralla de la acrópolis.

Este tipo de construcciones aparecen a comienzos de la Edad de Hierro y suelen relacionarse con una función de carácter cultural y ritual, no eran edificios privados, si no lugares colectivos donde los habitantes del castro realizarían ritos que varían según las hipótesis planteadas por los investigadores, así se especula sobre rituales necesarios para pasar de niño a hombre o de hombre a guerrero, rituales de contacto con el otro mundo donde el ambiente termal y el uso de estupefacientes ayudaría bastante a la causa y, quizás el más representativo, es el culto a las aguas o a las divinidades acuáticas, aún hoy permanecen en la memoria de Asturias la diosa Nabia o las Xanas de los ríos, a las que se les atribuye riquezas, salud, vigor o felicidad. Esta teoría además se ve apoyada por el hallazgo de la Diadema de Moñes (Castro de Caravia) donde se representa un ritual acuático.

plaza y recinto termal del castro de coaña

Dejando atrás las saunas llegamos a la Plaza, situada justo en frente de las anteriores, tradicionalmente se ha conocido como el torreón pero las ultimas investigaciones le atribuyen una función bien distinta, la de centro de reunión del pueblo.

Castro de coaña, plaza central del poblado astur

Curiosamente esta plaza posee en su parte baja una de las grandes casas de Coaña, con una imponente planta rectangular que destaca sobre el resto de las construcciones. La Casa Grande o Casa de Asamblea es otro de los edificios públicos de la vida del castro, probablemente relacionados con los aspectos políticos, administrativos y militares, así como para la celebración de comidas colectivas u otras celebraciones.

Castro de Coaña, Gran casa situada junto a la plaza

Al mismo nivel de la plaza encontramos otra casa de planta circular, y aunque no tiene una gran planta si poseía, al menos, dos pisos. Esta casa de dos pisos debió de pertenecer a alguien importante, por su proximidad a los recintos sacros, a la acrópolis, a la plaza y a la casa grande. En el caso de esta cabaña, a más o menos dos metros de altura, se ven en el muro unos agujeros rectangulares, nivelados, que debieron de soportar las vigas del suelo del piso superior, es un hallazgo importante porque rompe con el estereotipo de cabaña redonda pequeña y de una planta atribuida a los astures, sin embargo no se ha podido comprobar la existencia de otras casas de dos pisos ya que los muros no conservan la altura suficiente.

Superados los edificios mas relevantes del poblado para la vida pública nos adentramos en el Barrio Norte, son decenas de cabañas de muchos tipos distintos las que aparecen en Coaña, se distribuyen en una de las laderas de manera escalonada y a pesar de la proximidad que hay entre ellas nunca llegan a unirse, dejando calles ciegas  poco o nada transitables, este aparente desaprovechamiento del espacio se podría justificar, bajo mi modesto punto de vista, por la necesidad de canalizar el agua, el hecho de dejar el espacio justo entre las casas facilitaba que el agua corriera ladera abajo y no se quedara acumulada en patios o calles, así se evitaban las inundaciones en las estaciones mas lluviosas.

Ruta por asturias, visitar el castro de coaña, foto del barrio norte

El Barrio Norte engloba el mayor conjunto excavado y documentado. Se distinguen construcciones circulares, ovoidales y rectangulares (estas últimas de época romana) que, aunque aparentemente no parecen seguir una estructura organizada, el reparto de los edificios en pequeños grupos dan respuesta a esa aparente falta del organización, así aparecen grupos de casas orientadas de tal manera que crean un posible patio, otras están organizadas alrededor del canal de desagüe y otras se organizan a partir de escalones que van uniendo las chozas. Este tipo de reparto podría responder al tipo de función que tuviera cada construcción, es decir si consistían en viviendas independientes, en agrupaciones de viviendas pertenecientes a personas procedentes de una misma familia o si estaban destinadas al almacenamiento de materias primas o de animales domésticos.

Las calles que comunicaban las viviendas del poblado estaban pavimentadas con pizarra local de Luarca.

calle astur del castro de coaña, pavimentada con pizarra

Las cabañas se construyeron a base de aglutinación de barro y de pizarra trabajada, la cubierta sería principalmente de paja u otros materiales vegetales y reforzadas con unas lajas de pizarra que aparecen con un agujero para acoplarlas al tejado. Muchas cabañas poseen un recibidor o vestíbulo de acceso a la vivienda, dentro de ella el hogar o Llar ocuparía el centro y aún hoy pueden verse los restos de bancos semicirculares adosados a la pared de las viviendas.  No se han encontrado apariencias de que tuvieran ventanas.

En una de las cabañas se encontró una buena acumulación de cantos rodados que posiblemente se usaran, como indica Estrabón, para calentarlas al fuego y poder hervir el agua en recipientes de madera o piel. Repartidos por el castro aparecieron molinos realizados en granito y morteros de hasta cuatro cazoletas.

Los morteros y molinos encontrados indican una gran actividad en la molienda del grano, signos de una actividad agrícola que se complementaria con la ganadería, actividad tradicional en la zona.

La cantidad de morteros esparcidos por el poblado destacan sobre los molinos, uno de los morteros encontrados se halló junto a dos mazos de granito que encajan perfectamente en dos de las cazoletas. Estos útiles eran usados, si seguimos las indicaciones de Estrabón para la molienda de bellota, alimento base de los astures, pero no se descarta que pudieran usarlos para otros granos, raíces, o minerales que eran usados como tintes. También se encontraron unas piedras que podrían haberse empleado a modo de rodillos.

Los molinos se componían de dos piezas, la inferior es fija y la superior es móvil provista en su parte alta de un hueco por donde meter el grano y, a veces, a los laterales aparecen hasta tres huecos donde se podía insertar mangos de madera que facilitarían la tarea de girar el molino.

La cerámica ocupa otro amplio grupo dentro de los restos encontrados, con ellas hacían gran parte de la vajilla usada como menaje casero, platos, vasos o grandes recipientes son algunos de ellos. Destacan los restos encontrados con las inscripción del alfarero al cargo, se llamaba Iucundus, alfarero de La Grufesenque, cuya marca se ha encontrado en los restos de otros lugares lejanos como Tarragona. Iucundus fue uno de los artesanos mas reconocidos de la época de los Flavios, sus productos llegaban a muchas zonas de la geografía del momento. Esto demuestra una vez más que las vías de comercio con el mediterráneo eran algo evidente durante el s,I d.C, fecha en la que este alfarero despeñó su actividad. La cerámica de origen indígena no es de muy buena calidad y la decoración es simple basada en trazos geométricos. La cerámica de procedencia romana posee características más elaboradas como es el caso de las ánforas o de restos con decoraciones realizadas mediante estampación.

Los restos de armas en metal son bastante escasos, seguramente debido a los continuos saqueos que la urbe sufre con el paso de los años a causa de los buscadores de tesoros. Algunos de los restos más mencionados son escoria de hierro, fíbulas de oro, calderos de bronce, una cadena de bronce y varias monedas de época romana, una en plata y el resto en bronce, dedicadas a Augusto, Tiberio, Claudio y Quintilio. También de época tardo – romana se localizó un puñal decorado con relieves, se encontró entre los escombros de la muralla este pero ofrecía un malísimo estado de conservación.

Este castro se engloba dentro de la ruta de los castros del occidente asturiano, por lo tanto puede y merece la pena ser visitado, para ello hay que concertar cita previa. Puedes encontrar los horarios, teléfono y tarifas en este enlace: Yacimientos arqueológicos del Principado de Asturias.

Se llega en coche y además de la visita por las ruinas arqueológicas posee un museo donde se pueden ver algunas reproducciones de objetos encontrados en este castro y en otros castros de Asturias. Aquí os dejo el enlace de cómo llegar al Castro de Coaña.

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Castro el Picu de Caravia

Ruta al Castro de Caravia

El Castro el Picu de Caravia es un enclave situado a 372 m de altitud en la localidad de Prado, concejo de Caravia, está muy cerca de la cumbre del Fito y a tan solo 2 km del Mar Cantábrico.

Ruta la castro de Caravia, vistas de la costa

A la derecha el Picu de Caravia

Este castro estuvo ocupado desde el s.IV a.C (hace 2400 años) hasta el s.I a.C (hace 2000 años). La edificación no fue una tarea fácil, la colina del Picu es un crestón calizo muy irregular y, para poder nivelarlo, los astures realizaron una serie de plataformas artificiales a base de mampostería y relleno (arcilla y piedras), cuando la explanada artificial estaba finalizada se conseguía una zona amesetada sobre la que podían levantar las viviendas y los elementos defensivos del castro, una de estas mesetas se conoce como “Corredor los Moros”. La plataforma más antigua se corresponde con la zona de la muralla, el resto se fue creando progresivamente en diferentes momentos de ocupación.

Los astures que vivían en ese castro pertenecían a la gran tribu de los Vadinienses, sin embargo hay estudios que afirman haberse encontrado indicios de una cultura más próxima a los castros del norte de la meseta (zona de Burgos) que a los propiamente astures, por ello se plantea la posibilidad de que, o bien fue un asentamiento realizado por personas llegadas desde la meseta, o bien se mantenía una comunicación muy activa entre estas zonas. Teniendo en cuenta que los Vadinieses ocupaban todo el territorio alrededor de los Picos de Europa (Cantabria, León y Asturias) bien podrían ser ciertas cualquiera de las dos teorías o incluso ambas.

La única fortificación defensiva realizada por los astures del Picu fue la muralla,  circundaba el castro excepto por su lado NO debido a la existencia de grandes peñascos, para algunos investigadores esta sería la entrada, otros la sitúan al E. Esta muralla se levantó en dos tramos con grandes bloques de caliza y sus dimensiones eran al menos de 5 m de alto por 2 – 3 m de grosor. El resto de defensas las aprovecharon de la propia naturaleza del terreno, una acusada pendiente y el propio crestón calizo dificultaban el acceso al castro.

La zona dedicada al núcleo de población se levantó sobre un pavimento arcilloso, las viviendas fueron realizadas con materiales perecederos (madera, arcilla y otros elementos vegetales), se localizaron bordeando el crestón y paralelas a la muralla. Se observó también una segunda zona de ocupación sin que pueda aclararse que viviendas la conformaban. Junto a las cabañas aparecen otros edificios aparentemente comunitarios que serían usados para las reuniones, asambleas o actos rituales.

Hay una zona del poblado que sufrió un importante incendio, no se sabe la causa pero arrasó parte de la muralla y parte de las cabañas dejando un rastro compuesto de múltiples objetos cotidianos que terminaron siendo soterrados por la reutilización del terreno para edificar nuevas cabañas y para recomponer la muralla.

Entre los objetos encontrados destacan útiles de cerámica decorados y sin decorar para el uso cotidiano, también se encontraron un buen número de objetos en hierro o bronce como remaches, empuñaduras, aros, fíbulas, torques, puntas de lanza, puñales, azuelas, hoces o instrumentos para la pesca, entre el material lítico y oseo aparecen cantos rodados, huesos de ciervos y cabras principalmente, astas y pieles, muchos de los huesos muestran signos de manipulación, concretamente para romper las articulaciones, para descarnar, de cocción y de quemado.

Entre todos los objetos encontrados en el Castro de Caravia destaca la conocida Diadema de Moñes, una diadema de oro finamente labrada con una escena ritual en la que aparecen diferentes conjuntos representativos, se puede apreciar caballos adultos con un potro, un perro, salmones y aves acuáticas, también hay jinetes, guerreros y personajes que portan calderos de bronce, todos ellos parecen estar ligados a una especie de ritual acuático. Esta singular pieza se encuentra expuesta en el Museo Arqueológico de Asturias, también hay una reproducción en el Museo del castro de Coaña.

En s. I a.C el castro es abandonado, seguramente como consecuencia de las Guerras Astur – Cántabras. A diferencia de otros castros El Picu no volvió a ser habitado por los astures ni reaprovechado por Roma, seguramente porque no disponía de una buena posición con respecto a las vías comerciales y de transporte de mineral.

Castro el picu de Caravia

Picu el Castro de Caravia

El camino que nos conduce al Castro de Caravia es una ruta muy sencilla de hacer, se parte de la localidad de Prado y en apenas 1 hora asciendes hasta el Castro y, aunque no se aprecian los restos arqueológicos a causa de la vegetación, podemos disfrutar con unas bonitas vistas de la rasa costera de Asturias y de las manadas de asturcones que pastan por esta zona. Aquí puedes ver el recorrido completo de la ruta al Picu’l Castro de Caravia.

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Castro de Noega

Rutas por Asturias: El castro de Noega en Gijón

Noega es un castro situado en el Cabo Torres de Gijón, a este cabo se le conoce localmente como La Campa Torres. Limita al este con el puerto del Musel, al oeste con la central Térmica y la ría de Aboño, al norte con el mar Cantábrico y al sur con la ciudad de Gijón. Desde lo alto del cabo puede verse gran parte de la rasa costera, los sistemas montañosos que rodean el concejo como el monte Areo y el monte Deva y, a la caída del sol en un día despejado, hasta los Picos de Europa.

Castro de Noega, Cabo Torres, Gijón, Asturias

Vista aérea del Cabo Torres – Haz click para ver la ruta por el castro de Noega.

Este castro se mantiene abierto y puede visitarse cómodamente de manera libre o concertando una visita guiada  (Parque arqueológico – natural de la Campa Torres), también posee un Museo arqueológico donde se pueden ver parte de las piezas que se encontraron en las diferentes excavaciones. Se llega en coche o a través de la Línea 21 de autobús (Emtusa). 

Los orígenes del castro de Noega se remontan al s. VII – VI a.C, estuvo habitado por el clan de los Cilurnigos, su nombre quiere decir caldereros, gentes especializadas en la manipulación de los metales, principalmente bronce. Es uno de los recintos fortificados marítimos más grande y antiguo de los Astures, en su época debió ser una importante urbe con una gran actividad comercial por mar y tierra, tanto con los pueblos atlánticos como con los mediterráneos incluyendo el norte de África. Con la llegada de Roma el castro experimentará serias trasformaciones hasta que fue abandonado entre los siglos II – III d.C cuando sus habitantes deciden trasladarse a la nueva ciudadela de Gigia en el Cerro Santa Catalina.

castro de noega - los astures cilurnigos

El Cabo Torres suponía una buena elección para crear un asentamiento, tenía buenos recursos a poca distancia como zonas de pasto y cultivo, un buen pedrero para marisquear, acceso directo a la pesca, bosques próximos donde se cazaba y se recolectaba, canteras para abastecerse de piedras y zonas mineras con carbón, hierro y cobre. Además el castro de Noega estaba bien comunicado y era un centro de referencia en la zona.

La ubicación ofrecía unas defensas naturales muy propicias, el castro quedaba protegido por acantilados de 70 metros de altura en sus lados norte, este y oeste. El acceso se realizaba por el lado sur, este solo ofrece una ligera pendiente como elemento defensivo natural, por ello los Cilurnigos decidieron reforzar la zona creando nuevas defensas como fosos, murallas o parapetos.

castro de noega por el lado sur.

En la ruta por el castro de Noega el primer elemento que puede observarse es el foso. Fue realizado por los astures sin una forma regular ya que presenta tramos en forma de V y tramos en forma de U, esto se debe a la naturaleza variante de la dureza de la roca, el punto más profundo del foso alcanzaba los 8m. Era el primer elemento defensivo que los atacantes debían sortear, en tiempos de guerra es muy probable que los Cilurnigos clavaran en el fondo del foso largas estacas de madera afiladas en punta, así se aseguraban que el que cayera dentro no saliera airoso porque, o bien quedaba insertado en la empalizada, o salía gravemente herido.

foso del castro de noega foso del castro de noega en gijón

Una vez sorteado el foso hay que volver a hacer frente a otra pequeña subida hasta llegar al contra-foso y al parapeto, a este último se accedía a través de una escalinata adosada a la pared. En una batalla la pequeña subida era un nuevo reto pues habría que hacer frente tanto a los soldados enemigos como a cualquier tipo de proyectil que se arrojaba desde la muralla del parapeto y desde la muralla principal. Además de ser el segundo elemento defensivo del castro constituía la primera zona de vigilancia perteneciente directamente a la urbe, este tipo de elementos implica la presencia de personas que hicieran guardia, sin embargo no sabemos si eran guardias permanentes que se repartían estableciendo turnos o si se solo se realizaban en momentos puntuales de necesidad ante la presencia de un posible conflicto.

 parapeto de la campa torres. castro de noega  escalera de acceso al parapeto del castro de noega

Salvando estos dos primeros obstáculos y superando una nueva subida denominada ante-castro se encuentra la muralla principal, se trata de una muralla de módulos exentos, es decir, fue edificada en tramos diferenciados y separados unos de otros por pocos milímetros. Es el tercer elemento defensivo del castro, ocupa todo el ancho del cabo y complementa sus defensas con la cortante de acantilados que impiden el acceso por cualquier otro lugar que no sea la propia muralla. Fue construida con cuarcita, caliza y tierra en el año 409 a. C (hace 2400 años), se podía acceder a su parte superior a través de unas escalinatas de acceso. La muralla astur de la Campa Torres conforma una de las construcciones más antiguas de Asturias, actualmente está reconstruida y nos permite ver e imaginarnos lo que fue en su día.

Muralla del castro de noega escalera de acceso a la muralla del castro de noega

Tras la muralla, en el lado más oriental aparece el cuatro elemento defensivo y el más moderno de todos, es el Paseo de Ronda, permitía vigilar el exterior y el interior del castro. A este paseo se accedía a través de una pequeña escalera de la cual tan solo se conservan cuatro peldaños. Es la construcción más moderna de todo el cuerpo defensivo del castro.

paseo de ronda del castro de Noega

El castro de Noega experimentó tres fases de ocupación. En sus orígenes las primeras cabañas eran circulares, estaban realizadas con elementos vegetales y se edificaron en la zona alta del cabo muy próximas a la muralla, poco a poco el castro se va ampliando hacia la llanura que se forma en la punta de la Campa Torres dándose la segunda fase de ocupación, esta fue una época de bonanza donde el castro experimentó un rápido crecimiento. La tercera fase se corresponde con la etapa romana, en el s.I a.C el Imperio Romano ocupó este castro manteniéndolo muy activo, los romanos crearon nuevos elementos al estilo del Imperio y poco a poco el castro se fue remodelando hasta que las casas de planta rectangular y cuadrangular se hicieron mayoritarias.

Lo siguiente que puede observarse en la ruta por el castro es la zona de asentamiento más antigua, las cabañas no pueden verse porque los pocos restos conservados están soterrados, hay que tener en cuenta que las cabañas fueron realizadas con elementos vegetales perecederos y no se conserva la estructura de las viviendas aunque si se pudieron identificar elementos como las plantas circulares de las cabañas o restos del hogar. El lugar está indicado y posee paneles explicativos.

Realizando una nueva subida hasta el punto más alto del cabo, aparece el castro y unas buenas vistas hacia el Mar Cantábrico, descendiendo una nueva pendiente nos introducimos en el centro neurálgico de Noega, aquí era donde se desarrollaba la vida cotidiana durante la segunda y tercera fase de ocupación, donde los vecinos se contaban sus quehaceres, donde se comerciaba, se discutía y se tomaban las decisiones.

vista general del castro de noega

Actualmente tan solo pueden apreciarse las plantas de las casas reproducidas con bloques de piedra, a excepción de dos reconstrucciones de lo que era una vivienda castreña y de lo fue una vivienda romana.

Castro de noega. Casa astur y casa romana

Durante la última etapa del asentamiento el conjunto de viviendas se ve entremezclado por plantas circulares para las viviendas astures y plantas  rectangulares o cuadradas para las romanas, normalmente tenían un único espacio aunque en ocasiones se encuentran grandes casas, principalmente de época romana, que disponen de más de una habitación, algunas podrían haber tenido más de un piso. La influencia de Roma fue importante en este castro y como consecuencia la mayoría de las casas castreñas desaparecieron.

Al principio del paseo por las ruinas del poblado lo primero que llama la atención son los pozos astures hechos sobre manantiales de agua dulce, las paredes se refuerzan con cuarcitas y calizas, para acceder al fondo del pozo construyeron  una escalinata en piedra que desciende 4 metros, de esta forma si el nivel de agua descendía se podía llegar con facilidad. Disponer de estos manantiales suponía una gran ventaja pues no había que desplazarse a por agua dulce. Cuando los romanos ocuparon el castro crearon nuevos pozos a modo de aljibes que al igual que los astures disponen de una escalinata que permite descender al interior.

Pozos del castro de noega

La primera casa que nos encontramos es de planta romana, posee al menos tres habitaciones edificadas a distintas alturas. Durante las excavaciones pudieron recuperarse restos del pavimento y se comprobó que esta casa disponía de un suelo enlosado con piedras planas de forma romboidal. En el ala derecha de la vivienda se hallaron restos de lo que fueron hornos de fundición, lo que confirma las actividades metalúrgicas que se atribuyen a los habitantes de este castro, estos hornillos eran cubetas cavadas en el suelo y recubiertas de arcilla y piedras creando una bóveda, en su interior se colocaban las vasijas – hornos rellenas de carbón y el crisol con el mineral, así comenzaban el proceso de fundición del metal.

casa romana castro de noega

A continuación se haya una de las casas con mayor tamaño del castro, se le llama la casa grande. Se encuentra completamente en ruinas debido a un incendio que sufrió en el s.III d.C, esta fecha además coincide con el despoblamiento de Noega y su traslado a Cerro Santa Catalina, no se saben los motivos del incendio pero la vivienda quedó tan degradada que a día de hoy resultan difíciles los trabajos de reconstrucción. Actualmente se conserva una piedra de arenisca que formaría parte del umbral de la puerta y se han recuperado tres habitaciones.  La habitación central disponía del llar (hogar) y era el centro de reunión de la familia y de los huéspedes.

castro de noega, la casa grande

Las viviendas propiamente astures resultan escasas debido a la romanización del castro. Aún así se localizan varias casas de planta circular de distintos tamaños, estas fueron construidas con elementos perecederos, las paredes estaban realizadas con un trenzado de ramas que se recubría con una argamasa hecha de barro y paja seca, la techumbre era de paja y todo ello se sostenía con vigas y pontones de madera. La fragilidad de estos elementos no ha permitido conservación alguna, tan solo se recuerda la planta de lo que un día fue. Los diferentes tamaños de las viviendas tienden a indicar la posición social o el número de personas que componían la familia, solían ser de un único espacio común, con un llar que calentaba y hacía de cocina, con su correspondiente banco para comer y con cortinas para delimitar las zonas de dormir que darían algo de intimidad.

Castro de noega, reproducción de una casa astur

Al finalizar la ruta llegamos al Museo Arqueológico de la Campa torres, los Domingos tienen entrada gratuita, allí se pueden ver parte de las piezas que se encontraron durante las excavaciones y que ayudan a definir cuales eran las actividades diarias del castro.

Los Cilurnigos eran especialistas en la metalurgia del hierro, bronce y pudiera ser que incluso del oro. Se han podido recuperar piezas de metal de todo tipo, fíbulas, anillos, pulseras, agujas de coser, anzuelos, calderos, herramientas etc y, además también abundantes restos relacionados con las labores de fundición y tratamiento del metal como crisoles, hornos de fundición, restos de escoria etc. Todo ello pone de manifiesto que los Cilurnigos destacaban por su actividad metalúrgica por encima de cualquier otra. 

Castro de Noega, fibulas, anzuelos, pulseras

Castro de Noega, restos de fundición

Destacan también en las labores ganaderas, sobre todo en la ganadería de bóvidos que además de ser criados con fines alimenticios (carne y leche) eran entrenados como animales de tiro para los carros. Entre los restos encontrados se documentan un buen número de ejemplares que fueron sacrificados con menos de 2 años y los arqueólogos apuntan a que esto era signo de abundancia y de prosperidad. La ganadería se complementaba con ovejas y en menor medida con cabras, ambas se criaban con fines alimenticios y de aprovechamiento de las pieles. Aparece también el cerdo doméstico. Por último se da la presencia de caballos asturcones pero de forma muy escasa, se usaban como animales de tiro y carga, algunos eran sacrificados cuando rondaban los 5 años de edad por lo que no se descarta su consumo alimenticio o los sacrificios vinculados a fines rituales. Otros animales domésticos encontrados fueron tres ejemplares de perros, empleados seguramente para el pastoreo o la caza. Con respecto a las piezas de caza destaca el ciervo, animal apreciado por su carne, sus largos huesos, su piel y sus enormes astas, otros ejemplares cazados eran el jabalí, los corzos, cabras montesas y algunas aves.

restos de la ganaderia en Oppidum Noega

La pesca se realizaba a pie de costa o en pequeñas embarcaciones, entre las piezas más pescadas están la chopa, la lubina, la dorada o el chicharro entre otras. No se han podido encontrar restos de redes pero si un buen número de anzuelos de diferentes tamaños. Los restos de ballena gris encontrados en el castro plantean la posibilidad de que se diera la captura ocasional de alguna ballena si la situación era propicia para ello o el aprovechamiento de este enorme ejemplar cuando quedaba varado en la costa. Las labores marisqueras se realizaban en el pedrero que rodeaba al castro y debieron de dar buena cuenta ante los productos que este ofrecía, lapas, berberechos, erizos de mar, ñoclas, mejillones, caracolas y otros moluscos que eran bien recibidos.

La agricultura posee poca relevancia en este castro, se piensa que esta actividad se realizaba en castros menores sujetos al Oppidum Noega, algunos de estos castros eran el de Serín o el de Castiello ya que, aparentemente, posee mayores y mejores zonas de cultivo, sin embargo el debate sigue abierto ante las nuevas hipótesis que plantean la adquisición de cereal y otros cultivos a través del comercio.

La cerámica ocupa un papel principal en la vida cotidiana de los Astures Cilurnigos, la necesitaban para confeccionar platos, vasos, jarras etc, para crear elementos decorativos y para las actividades metalúrgicas. Las piezas de cerámica encontradas son variadas, se aprecia una cerámica local y otra procedente de las relaciones exteriores.

castro de noega - cerámica     utiles-cotidianos-ceramica-castro-de-noega

El comercio en Noega fue importante, tanto por la vía marítima como por vía terrestre. La actividad principal era el comercio de metales y minerales, los comerciantes llegaban a esta urbe para vender o intercambiar sus productos y cargar un nuevo lastre para llevarlo a otra zona. Una parte importante del comercio estaba destinada a adquirir estaño, mineral fundamental para realizar la aleación del bronce y que no se encuentran en Asturias con comodidad, el estaño era en esta época una importante moneda de cambio. La conclusión, es que debió de existir toda una cadena de abastecimiento de materias primas desde las diversas zonas productivas, y que Noega sería además puerto de exportación e importación de productos.

En cuanto a las creencias y cultura que seguían los habitantes de Noega la información es escasa. Los restos encontrados relacionados con el mundo místico se reducen a dos posibles amuletos tallados en piedra uno con forma antropomorfa y otro al que se le ha atribuido forma de falo  y que se relaciona con creencias en torno a la fertilidad. La falta de restos óseos en el castro y de enterramientos tampoco permiten deducir como se realizaban los actos funerarios. Los únicos elementos posiblemente sagrados cercanos al castro eran el Monte Deva y el Monte Areo, ambos poseen una necrópolis dolménica de época neolítica y posiblemente siguieron considerándose lugares sacros durante la época astur.

castro de noega - falo astur amuletos en el castro de noega

En el s.I a.C las legiones romanas de Augusto Cesar consiguen alcanzar este Castro, lo ocuparon y lo remodelaron al estilo romano. Aquí, según los historiadores antiguos se levantaron las Aras Sextianas en honor a Augusto, eran tres grandes pirámides que representaban el poder romano y su victoria sobre el pueblo astur. Estas grandes pirámides no se han encontrado, de todas ellas lo único conservado es una inscripción:

el castro de noega y las aras sextianas

Al emperador César Augusto, hijo del Divino César, tres veces cónsul, Emperador con veinte salutaciones, Pontífice Máximo, Padre de la Patria, treinta y dos veces investido con la potestad tribunicia. Cn Calpurnio Piso, hijo de Cn,  legado propetor consagró este monumento.

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Festival astur – romano de Carabanzo 2015

X Festival astur – romano de Carabanzo 2015

Astures contra Romanos en la Vía Carisa

Los días 15 y 16 de Agosto del 2015 se celebra el X Festival Astur – Romano de Carabanzo. Se trata de una gran recreación histórica donde se recuerda la forma de vida de los astures, las batallas libradas contra los romanos en la Vía Carisa durante las Guerras Astur – Cántabras y la conquista del territorio asturiano por el emperador Cesar Augusto y sus legiones durante el final del s.I a.C, o lo que es igual, hace 2040 años.

Carabanzo se viste con sus mejores galas para este evento, el pueblo se transforma y todo retrocede hasta la edad de hierro con el fin de que los visitantes puedan vivir de primera mano la historia de la tierra astur. El festival cuenta con varios actos teatrales que se realizan a lo largo del fin de semana y además dispone de recreaciones permanentes que se distribuyen por diferentes zonas de la localidad de Carabanzo. En este festival participan asociaciones y aficionados que se implican activamente en la ambientación del lugar, y hay que hacer mención especial a la gran labor que realizan todos los vecinos y vecinas de Carabanzo que, durante todo el año y durante el propio festival, trabajan para que este evento sea posible.

El Festival Astur – Romano de Carabanzo es un evento que nunca te deja indiferente, la ambientación y los actos mejoran de año en año gracias a la implicación de todos los colaboradores, esto ha permitido a los asistentes emocionarse con las bodas y enterramientos astures, las luchas de gladiadores, la llegada del emperador Cesar Augusto, como eran los rituales a los dioses y muchos otros aspectos de como era la vida hace más de 2000 años. Sin embargo el momento más esperado de todo el festival es la gran batalla entre las tribus y las legiones romanas, ambos bandos se enfrentan en una lucha a muerte y, como la historia es la que manda, el ganador de la contienda ya está escrito.

Cómo llegar al X Festival astur - romano de Carabanzo

Haz cick para ir a google maps. Localización de los actos teatrales.

Además de la ambientación del lugar y de las representaciones teatrales el festival cuenta con un mercado tradicional, juegos infantiles, pasacalles, conciertos y de una zona de acampada para quien quiera pasar el fin de semana completo. Os dejo los enlaces con toda la información del X Festival Astur – Romano de Carabanzo y a su facebook donde podéis ver todas las imágenes y videos recopilados sobre las ediciones anteriores.

Horarios de los actos y actividades que se desarrollarán en el X Festival Astur – Romano de Carabanzo.

Horarios de autobuses.

Cartel X Festival Astur – Romano de Carabanzo.

Facebook Festival Astur – Romano de Carabanzo.

Mi consejo es que no es perdáis este festival, es la única recreación histórica que se realiza en Asturias sobre las guerras astur -cántabras y merece la pena verlo.

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Rutas por la prehistoria de Asturias

MAPAS CON LAS RUTAS REALIZADAS POR LA PREHISTORIA DE ASTURIAS

rutas por la prehistoria de Asturias

Os dejo el listado de mapas donde se refleja una aproximación del camino a seguir por las diferentes rutas por la prehistoria de Asturias que se han explicado en el apartado qué visitar en Asturias.

Rutas por la prehistoria de Asturias: el paleolítico y el mesolítico asturiano:

1. Cómo llegar a la cueva de la Güelga. Casbielles, Cangas de Onís, Asturias.

2. Ver como llegar a Cardes . Cueva del Buxu. Cardes, Cangas de Onís, Asturias.     

3. Ver como llegar al centro de arte rupestre de Tito Bustillo. Macizo de Ardines, Ribadesella, Asturias

4. Cómo llegar al centro de interpretación y a la Cueva del Pindal. Cabo San Emeterio, Ribadeva, Asturias

5. Ver como llegar a Cueva Oscura de Ania. Parroquia de Ania, Les Regueres, Asturias

6. Cómo llegar a la cueva de la Paloma. Les, Regueres, Asturias.

7. Como llegar a la cueva de Mazaculos II. La Franca, Ribadeva, Asturias

Rutas por la prehistoria de Asturias: el neolítico asturiano.

1. Localización del Dolmen de Santa Cruz. Iglesia de Santa Cruz, Cangas de Onís, Asturias.

2. Ver como llegar a la Iglesia de Abamia. Abamia, Corao, Cangas de Onís, Asturias.

3. Cómo llegar al Ídolo de Peña Tú. Sierra Plana de Vidiago, Llanes, Asturias.

4. Ruta por la Necrópolis neolítica del Alto de la Cobertoria. Entre Pola Lena y Quirós, Asturias.

5. Ver ruta a las minas del Texeu, Sierra del Aramo, Rioseco, Riosa, Pola Lena. Asturias.

6. El Monte Areo y la Ruta de los dólmenes. Entre Gijón y Carreño, Asturias

7. Cómo llegar a la LLaguna de Nievares, Necrópolis tumular del área recreativa de Peón. Cordal de Peón, Villaviciosa, Asturias.

8. Ruta por el Monte Deva, Gijón, Asturias.

9. Ruta por los abrigos de Fresnedo. Fresnedo, Teverga, Asturias.

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Los abrigos de Fresnedo, Teverga, Asturias

 Los Abrigos de Fresnedo y sus pinturas rupestres, una ruta por Terverga.

Fresnedo es un pequeño pueblo localizado en Teverga, dirección al Puerto de Ventana, no se debe confundir con Fresnedo de Quirós, situado justo al otro lado de la montaña. Aquí podemos encontrar 5 abrigos con pinturas rupestres. Se reparten en una de las laderas de la Tesa de Pezones y se accede a ellos siguiendo una ruta algo empinada aunque no muy larga por la cara norte de la montaña, los abrigos están claramente señalizados aunque para llegar bien a ellos es recomendable seguir las bandas amarilla – blanca que indican la ruta pues la senda en ocasiones se confunde con los pasos del ganado.

Estas pinturas se realizaron en varias etapas durante la transición neolítico – edad de bronce, coincidiendo en el tiempo con otros centros de arte rupestre como Peña Tú. Las primeras representaciones artísticas fueron las cabras y signos en rojo, todas ellas muy esquemáticas. Posteriormente aparecen figuras humanas muy realistas con vestidos, objetos y representando acciones. Así mismo estos dos tipos de pinturas representan tres momentos culturales distintos, el primero se dedica a las figuras de animales, el segundo hacia la representación de ídolos antropomorfos y la tercera hacia la representación de astros como la relación luna – sol. Todos los abrigos tuvieron una función especifica de culto.

El primer abrigo se conoce como el de la Cochantoria, para llegar a él hay que descender un poco con apoyo de una cuerda ya que se está en una cornisa del lado Sur de la montaña, no es difícil aunque si resbaladizo y hay que ser prudente. El abrigo se encuentra protegido actualmente por un enrejado pero pueden verse bastante bien las pinturas realizadas en la techumbre de la cornisa. En ella se representan principalmente cápidros con grandes cuernos en rojo y series de puntos y líneas en paralelo sobre los cápridos o a su alrededor también en rojo.

abrigos de Fresnedo, la cochantoria - cabra abrigos de Fresnedo, signos de la Cochantoria

El segundo abrigo se encuentra en las proximidades del primero siguiendo la ruta que asciende por la montaña. No posee cartel indicativo, es un abrigo a modo de cavidad en una de las paredes de la ladera de la montaña, aquí se distinguen dos figuras animalísticas, una parece ser un jabalí y otra es de difícil interpretación, ambas se encuentran más degradadas que las anteriores.

abrigos de Fresnedo, segundo abrigo abrigos de fresnedo - jabali en rojoabrigos de Fresnedo numero 2 - figura desconocida

A partir de este punto el resto de abrigos se localizan próximos entre sí, detrás del siguiente peñón se encuentra el tercer abrigo conocido como Abrigu del Pasu, es un pequeño hueco en una de las paredes verticales de la montaña, este también se encuentra protegido con una reja como en la Cochantoria pero se pueden observar representaciones de signos y cabras macho y hembra.

abrigos de Fresnedo - Abrigu del Pasuabrigos de Fresnedo - cápridos

El cuarto abrigo se localiza en la cara opuesta al peñón que se ve al frente del Abrigo del Paso, desde el se impone una gran vista del puerto de Tarna en dirección a León, estratégicamente ofrece un punto de visión importante sobre cualquiera que accediera a esta zona por dicho puerto.

vistas desde los abrigos de Frensedo

Este cuarto abrigo se conoce como el de El Abrigu del Ganado, posee representaciones de cápridos, uno de ellos en negro, y de unos Ídolos, realizados en una época diferente a los anteriores, son representaciones humanas muy detalladas, una de ellas con una prominente nariz, una especie de vestido, con los dedos de manos y pies bien detallados, parece estar lanzando un disco. El otro, localizado justo encima del anterior, tiene las mismas características y parece que sostiene una espada. Estas representaciones son las más difíciles de ver debido a la degradación de la pintura, principalmente por el sol,  la lluvia y el viento.

abrigos de Fresnedo, del ganado - ideomorfo abrigos de Fresnedo - signos abrigo del Ganado

Si continuamos por el sendero unos pocos metros, al girar un recodo se abre ante nosotros Trechacueva, una imponente cavidad con varias bocas de entradas, galerías, túneles y vivos colores que aún hoy se usa para guarecer a los rebaños de cápridos.

trechacueva, abrigos de Fresnedoabrigos de Fresnedo, abrigo de trechacuevaabrigos de Fresnedo en Teverga, Trechacueva

Es una ruta muy sencilla de hacer y te permite ver las pinturas muy de cerca. Hoy esta zona es un lugar declarado como patrimonio protegido.  Aquí os dejo el mapa con la ruta y la localización de cada abrigo. Nosotros fuimos después de comer, pero mejor hacerla antes y a la vuelta hacer una parada por el Parque de la prehistoria de Teverga donde podéis encontrar reproducciones de otras cuevas prehistóricas de Asturias como el panel central de Tito Bustillo.

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El Monte Deva durante el neolítico asturiano

El Monte Deva, una necrópolis tumular en Gijón

El Monte Deva, junto al Monte Areo, conforman la primera sierra prelitoral de la zona centro de Asturias. Se localiza en el concejo de Gijón y con una altitud de 426 m ofrece una amplia perspectiva de toda la rasa costera del concejo. Actualmente la necrópolis es bastante difícil de apreciar debido a las plantaciones masivas de eucaliptos. Solo se encuentran señalizados los túmulos M.D III y M.D.V en el lado derecho de la pista que conduce al actual área recreativa. Otros túmulos de referencia en esta necrópolis son M.D VII y M.D VIII rodeando el observatorio astronómico y M.D IX, algo más alejado, en la Llomba, cerca de Rioseco – Caldones.

La necrópolis poseía su propia cantera, justo al lado de los túmulos III y V, cosa que facilitaba bastante el trabajo. El entorno también ofrecía una abundante flora, fauna y una amplia visión de los territorios colindantes. Como sucede en otros casos, se vuelve a evidenciar la gran actividad humana que experimentó la zona centro de Asturias durante el neolítico debido al aumento demográfico.

Cantera del Monte DevaMonte Deva - Cantera

Nuevamente Blas Cortina nos ha permitido conocer el interior de algunos de estos túmulos, destacando grandes diferencias entre ellos pese a su proximidad. 

El túmulo Monte Deva III está fechado entre el 4.000 – 3.000 BP, el montículo esconde una compleja estructura, en el centro levantaron la cámara funeraria, era un espacio parcialmente abierto al que se podía acceder desde el exterior mediante un pasadizo cuya entrada estaba a media altura del túmulo. La cámara estaba rodeada por varios anillos hechos a base de bloques de piedras, finalmente crearon el túmulo con grandes bloques de arenisca. Esta construcción en particular tuvo que necesitar un gran número de obreros y mantuvo un uso colectivo bastante activo.

Necrópolis neolítica del Monte Deva, túmulo número III

El túmulo Monte Deva V  tuvo un uso muy prologando en el tiempo, se construye en torno al año 3.900 BP y por lo menos sigue en activo hasta el año 1.800 BP. En los estudios que se realizaron pudieron averiguar que, antes de la construcción, estos hombres y mujeres se dedicaron a limpiar el manto vegetal, tras destapar todo el suelo colocaron dos grandes bloques de piedra y otro conjunto de lascas erguidas que delimitaban el sepulcro, sin embargo no se ha localizado ni restos óseos ni ajuar funerario alguno, por contra aparecen restos de fuego que indican una posible incineración.

Túmulo V - necrópolis del Monte Deva

Al contrario que su  vecino, este túmulo apenas posee aglomeraciones de piedras y actualmente casi no se aprecia. Fue creado principalmente con capas de arcilla rojiza y amarillenta (ocre), su planta medía 21m de diámetro. Lo que más destaca de este túmulo es la total ausencia de ajuar funerario ya que rompe con la norma de la cultura de la época, para explicar este hecho los investigadores proponen varias teorías, por un lado unos apuntan a que quizás se tratara de un grupo o familia pobre, pero como aclara Blas Cortina, el concepto de pobreza es un término totalmente desfasado para la época neolítica ya que los humanos sobrevivían gracias al grupo, por otro lado, cualquier persona podría obtener en la zona recursos con facilidad, herramientas en piedra, restos concheros, restos de animales…los ajuares funerarios no tenían porque ser piezas valiosas para nuestros ojos contemporáneos, se trataban de herramientas u objetos que pertenecían al difunto en vida, además el propio hecho de construir una estructura tumular implica un gran trabajo colectivo y por lo tanto una preocupación por la persona fallecida. Por otro lado está el grupo que opina que probablemente el ajuar funerario estuviera compuesto de elementos vegetales que se descompusieron por completo. Finalmente aparece la versión que dice que quizás ese grupo no consideraba necesario proporcionar un ajuar funerario.

El Monte Deva fue uno de los centros sagrados más importantes de la región durante miles de años, igual que sucede con el Areo, aunque el uso funerario fue en decadencia durante la posterior cultura castreña, su carácter sagrado se conservó en épocas posteriores, su nombre reverencia a la diosa de la tierra astur, Deva. Puedes ver como llegar a los túmulos consultando este mapa: Ruta por el Monte Deva, Gijón, Asturias.

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La LLaguna de Nievares, túmulos en Peón

Área recreativa de la LLaguna de Nievares

Necrópolis tumular del Cordal de Peón

La Llaguna de Nievares es una necrópolis tumular de época neolítica, está datada entre el  4.000 – 3.000 BP. Se sitúa en una de las lomas altas del Picu Curiella, dentro del Cordal de Peón, en concejo de Villaviciosa, a pocos kilómetros de otras necrópolis vecinas como la del Monte Deva y la del Monte Areo.  

LLaguna de Nievares - Area recreativa de peon

El conjunto tumular de la LLaguna de Nievares tiene identificados 6 túmulos que los investigadores catalogan mediante un orden alfabético que va desde el túmulo A hasta el F. Sin embargo, esto es solo una pequeña muestra de lo que debió de ser este lugar durante el neolítico, es muy probable que hubiera otros monumentos desaparecidos a causa de las obras de acondicionamiento de la actual zona recreativa y por las labores forestales que se realizan en esta zona para el abastecimiento de madera.

LLaguna de Nievares, area recreativa del Cordal de Peon

Si queréis subir al cordal de Peón no tardéis mucho porque van a cortar las carreteras de acceso a esta zona. La necrópolis se encuentra en el área recreativa, se llega en coche y es un buen sitio para pasar el día de parrillada. Podéis ver como llegar pinchando aquí. En esa zona hay indicaciones de los túmulos llamados A y D.

El Túmulo A pertenece al grupo de las estructuras atípicas, es decir, no contenía un dolmen en su interior. Fue realizado aprovechando un montículo natural que tenía el propio terreno, esta elevación proporcionaba mayor monumentalidad al túmulo. Parte del suelo está pavimentado y el perímetro está rodeado por un gran anillo de piedras que fueron colocadas sobre una capa previa de arcilla, finalmente toda la estructura queda recubierta de una capa de tierra.

Tumulo A de la necrópolis megalitica de la  LLaguna de Nievares

El Túmulo D, a pesar de ser el mayor de todo el complejo con un diámetro de 22 metros, contiene una cámara funeraria muy pequeña en comparación con sus vecinos. Esta cámara también se levanta sobre un suelo pavimentado y queda recubierta por una coraza de piedras.

Túmulo D de la LLaguna de Nievares

Otro de los megalitos documentados se corresponde con el Túmulo C. Posee una construcción más completa, en el centro guardaron una cámara sepulcral reforzada por el exterior con bloques planos, posteriormente toda la estructura fue recubierta por una capa de sedimentos arcillosos hasta el límite superior de la cámara, luego añadieron una nueva coraza de piedras que, poco a poco, fue quedando recubierta por un manto vegetal.

Los saqueos en la Llaguna de Nievares han sido constantes desde finales del neolítico, aún así han podido encontrarse útiles como hachas y azuelas, en el túmulo C las herramientas muestran un claro desgaste que indica el uso dado en vida, sin embargo en los túmulos A y D el material hallado no muestran signos de haber sido usados por lo que se definen como objetos dedicados de manera específica para el ajuar que se colocaba durante el ritual de enterramiento. Los restos de mayor importancia son trozos muy fragmentados de cerámica que pertenecen a los primeros objetos de cerámica artesanal de esta zona.

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Minas prehistóricas en Rioseco, Riosa.

 Minas prehistóricas del Texeu, Sierra del Aramo

Minería prehistórica en Rioseco, Riosa.

La Sierra del Aramo ofrece muchas rutas, una de ellas es la que conduce a las Minas prehistóricas del Texeu. En este recorrido encontraremos por un lado un importante complejo minero del s.XIX situado a 700 metros snm. En segundo lugar podremos ver un gran yacimiento arqueológico correspondiente a las minas prehistóricas usadas durante el neolítico para la extracción de cobre. La mina del Aramo se sitúa a 1.200 metros snm y es una zona de la sierra rica en cobre, cobalto, plata y níquel además de otros componentes asociados al cobre como la azurita y la malaquita.

minas prehistoricas de cobre de la sierra del Aramo

Azurita y Malaquita sobre cuarcita

Para iniciar la ruta a las minas prehistóricas debemos ir hasta el pueblo de Llamo, en Riosa, aquí dejaremos el coche y continuaremos andando por la pista que conduce hasta Rioseco y el complejo minero del s.XIX.

minas prehistoricas en Riosa

Poblado minero de Rioseco

Nada más llegar lo primero que llama la atención fue el intento por parte del Principado de convertir las ruinas en un museo a través de los fondos mineros pero los fondos se acabaron y se paralizó el proyecto, tan solo se remodelaron la fachada de cuatro de los edificios administrativos, el resto de estructuras están en ruinas. No obstante este lugar merece la primera parada de la ruta para investigar un poco por los túneles, zonas de lavado del mineral, la gran chimenea y otras edificaciones.

minas prehistoricas y Minas del s.XIX en Rioseco

Zona de tratamiento del mineral. s.XIX – XX

minas-del-texeu-rioseco-riosa

Continuamos ascendiendo y a pocos metros por encima de la mina anterior hay un mirador y una pequeña área recreativa con mesas. En esta zona encontramos la primera galería. Cuando fuimos estaba abierta e inundada, nos adentramos un poco pero pronto decidimos dar la vuelta por falta de seguridad. Muchas de las galerías están abiertas pero adentrarse en ellas implica asumir un riesgo considerable, en todas ellas hay pozos, derrumbes, desprendimientos de lodo y hundimientos del propio suelo que nos pueden poner en un grave apuro. Mi consejo es que no se os pase por la cabeza, bajo ningún concepto, entrar en las galerías.

mirador-minas-del-texeu

El siguiente tramo es quizás el más duro, es un ascenso con algo de desnivel, no es demasiado largo pero la cuesta cansa un poco, es un camino pedregoso que asciende a través de un bosque y por el que pueden verse restos de las galerías, las tirolinas y los vagones usados en el s.XIX -XX para subir y bajar el mineral desde las bocaminas superiores hasta la zona de tratado de mineral de Rioseco.

minas prehistoricas y minas del s.XIX de Riosa

Restos mineros del s.XIX – XX

Tenemos que ascender hasta que termina el bosque y se abre una gran pradería, conocida como La Campa de las Minas, en la zona más alta de la misma se encuentra el complejo minero neolítico y unas vistas espectaculares de los valles de Asturias llegando a ver, en un día despejado, Riosa, Turón, Aller, Mieres, Oviedo, Los picos de Europa y la costa de Gijón y de Avilés.

vistas-minas-prehistoricas-del-texeu

Recorriendo la planicie encontramos dos bocas de entrada a las minas prehistóricas. Nada más verlas llama la atención la forma redondeada de las mismas, los pilares o columnas unidos entre si y los arcos rebajados que fueron dejados intencionadamente por los mineros para sujetar la techumbre y que no hubiera desprendimientos ni derrumbes. En el vestíbulo de entrada ya pueden verse los restos de cobre, de azurita y de malaquita que le dan a la cavidad esos colores azules y verdes metalizados.

boca-mina-el-texeu

pozos-entrada-boca-mina-el-texeu

Lo primero que tenemos que tener claro es el tipo de instrumentos y de herramientas que usaban para una labor tan dura como es la minería. Cuando se descubrieron los metales el primer uso que se le daba al mineral era para piezas de orfebrería o para objetos rituales, curiosamente no se empleó para perfeccionar las herramientas hasta unos cuantos cientos de años después. En esta primera etapa de la minería del metal los útiles estaban realizados con madera, con piedras y con astas de ciervo.

minería prehistórica - Minas del Texeu

De arriba a abajo: punterola y entalladuras

minería prehistórica, picos palanca

Picos palanca, se agarraban por la parte corta y se golpeaba con una maza para quebrar la pared.

Entre las herramientas más comunes encontramos: las realizadas en asta de ciervo como los picos o las entalladuras, los realizados en piedra como las mazas de más de 2kg de peso y los martillos de menor tamaño y peso que las anteriores, y  otras hechas con madera como los mangos para las herramientas y la mampostería de las galerías.

herramientas mineria prehistorica mazas martillos

Mazas y martillos para la minería

La mina se adentra en el interior de la montaña a través de pozos que pueden llegar a los 100m de profundidad. Todos los pozos de entrada se comunicaban mediante un complejo sistema de galerías.

minería prehistorica entrada a las minas del texeu

Vestíbulo de entrada de una de las minas.

acceso a las glaerías de las minas prehistórcas del Texeu

Pozos y galerías que se adentran en la montaña

Se presupone que los mineros pasaban bastante tiempo en el interior de la montaña, las galerías estaban bien iluminadas, para conseguir luz encendían unas antorchas de madera y grasa que adherían a la pared mediante pelotas de arcilla. Para poder resistir al monóxido de carbono derivado del uso del fuego y a los propios gases que desprende la montaña contaban con dos recursos, por un lado la corriente de aire natural que proporcionaba la montaña y por otro lado pozos verticales que eran usados a modo de chimenea y que aún poseen las paredes ennegrecidas por el efecto del humo.

El tamaño de las galerías es variado, las hay bastante amplias, hay otras con un tamaño bastante estrecho y con techos muy bajos de modo que solo podía pasarse arrastrándose, y las hay en las que es difícil que quepa un adulto por lo que posiblemente trabajaran los niños. Para que las galerías no se desprendiesen se reforzaban con arcos o pilares rebajados, además, el escombro era almacenado en zonas que ya habían sido explotadas y que quedaban obsoletas, de esta forma las galerías que no se usaban se iban rellenando y se reducía el riesgo de desprendimientos.

minas prehistoricas de rioseco, pozos de acceso

Pozos con un grado de inclinación bastante acusado

Para extraer el mineral usaban varias técnicas:

Cuando encontraban el mineral en una argamasa de arcilla y en pequeñas cantidades empleaban las propias manos y, en menor medida, mazas de piedra y picos realizados con asta de ciervo.

Si el mineral aparecía en filones podían extraerlo de varias formas, iban haciendo muescas circulares en la roca hasta que desprendían el filón, también usaban palancas y martillos para fragmentar la roca y extraer el mineral y, por último, usaban el fuego para calentar la roca y conseguir así que se rompiera.

El objetivo principal de los mineros del Aramo era el cobre, rechazaban completamente el cobalto, cuando encontraban este material lo desechaban directamente destinándolo al relleno de las galería o dejándolo en la roca sin tocar. Quizás no sabían que hacer con este material, si se mezclaba con el cobre restaba calidad al resultado final, así que simplemente no lo usaban.

Transportar el mineral requería una gran resistencia física, se usaban unos recipientes de madera redondeados que o bien llevaban al hombro, o lo arrastraban a través mediante unas cuerdas de cuero que se ataban al cuerpo. Hay galerías tan estrechas que aún conservan las marcas producidas por el continuo rozamiento de las paredes. Algunos pozos tenían tal grado de inclinación que poseían escaleras hechas con cuerdas de cuero por las que debían subir y bajar.

Hay una galería que destaca sobre todas las demás, es La Galería de los Esqueletos, donde se localizaron 16 esqueletos humanos, en 6 de ellos se pudo saber que eran varones de edad adulta, el más joven murió con 20 años y a otros tres se les ha dado la edad de 35 años. Otros dos cuerpos revelaron que eran personas fallecidas a causa de un desprendimiento.

minas prehistóricas - mineros del aramo

Cráneos humanos, minas prehistóricas del Aramo

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Lo que más destaca de esta galería es el uso funerario intencionado que se hizo en algunas zonas. Hay dos esqueletos completos que fueron enterrados siguiendo algún tipo de ritual, estaban sentados con las rodillas flexionadas y en sus manos aún tenían sujetas las herramientas que les habían acompañado, posiblemente, durante la mayor parte de su vida. El uso funerario de las minas evidencia un nuevo tipo de enterramiento dentro del neolítico dedicado en exclusividad a los mineros.

esqueleto minas prehistoricas del Aramo

Esqueleto completo, enterramiento ritual

Todos los restos muestran que eran personas altas, sobre 1,70m, y con una masa muscular considerable. En el Museo Arqueológico de Oviedo se encuentran expuestos algunos de los cráneos y, a simple vista, pueden apreciarse el gran tamaño que tienen algunos.

Una vez que el mineral estaba fuera de la mina se transportaba hasta unas primera zona de taller, muy cerca de la boca mina, donde se hacía un primer tratamiento del mineral para facilitar su transporte. Es una zona donde se encontraron crisoles de arcilla para fundir el mineral, ollas y restos de escoria que procedían de algún horno de fundición no localizado. Hay que tener en cuenta que esta zona de la sierra ha sufrido múltiples explotaciones y el terreno ha sufrido muchas alteraciones que dificultan la localización de yacimientos arqueológicos a cielo abierto.

Ver ruta a las minas del Texeu, Sierra del Aramo, Rioseco, Riosa.

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Alto de la Cobertoria, Sierra del Aramo

El Alto de la Cobertoria y su necrópolis neolítica

Restos neolíticos en la Sierra del Aramo

El Alto la Cobertoria se sitúa en una de las planicies altas de la Sierra del Aramo y separa los concejos de Lena y Quirós. Se trata de un puerto de montaña que alcanza la altura de 1.300m, en él se integra un conjunto de túmulos que se reparten a lo largo del cordal.

La ruta por el Alto de la Cobertoria es un paseo corto, muy fácil de hacer y que ofrece unas vistas espectaculares de los sistemas montañosos de Asturias. Identificar los restos es otra cosa, no están señalizados y hay que fijarse bien.

Alto de la Cobertoria

Vistas desde el mirador del Alto la Cobertoria

Esta necrópolis mantuvo un uso bastante prolongado en el tiempo, comienza a usarse en el Neolítico y se reutilizó durante la Edad de Bronce (6.000 – 2.000 BP) . Los investigadores apuntan que este uso prolongado es consecuencia de la gran actividad minera que experimentaron las minas de Riosa durante el neolítico, situadas en esta misma sierra y a las que dedicaremos un capitulo aparte.

En total se localizaron 6 megalitos. En el lugar llamado La Mata´l Casare encontraron 2, en los Fitos se encontró uno y una alineación de piedras que fue colocada intencionadamente por los neolíticos de la Cobertoria, los dos últimos megalitos se encontraron en el Prau LLagüenzos y la Collá Cimera. Para todos ellos usaban como canteras las floraciones rocosas que ofrece la Cobertoria.

Cuando realizamos la visita, hace ya algunos años, fue un poco por casualidad, íbamos sin datos sobre la localización de los megalitos y solo pudimos encontrar uno, por lo tanto queda pendiente una nueva visita y, con un poco de suerte, encontraremos alguno más.

Alto de la Cobertoria - túmulo prau Llagüenzos

Prau LLagüenzos

El conjunto de Mata’l Casare ofreció un anillo de oro modelado a punzón, es un hallazgo muy importante por tratarse de una de las primeras piezas de orfebrería que se localiza en la región. Se encuentra expuesto en el Museo Arqueológico de Oviedo.

El conjunto de Los Fitos posee una de las últimas construcciones megalíticas que se realizaron en Asturias, se realizó en un periodo donde los grandes dólmenes eran sustituidos por un nuevo tipo de sarcófago a modo de cista, era un nicho rectangular que fue realizado clavando lascas en el terreno.

Alto de la Cobertoria

Restos pétreos en el Alto la Cobertoria

La Sierra del Aramo debe su nombre a un dios Astur y como es habitual en Asturias, dejará de usarse como lugar de enterramientos pero seguirá siendo un monte sagrado durante cientos de años. Aún hoy , este lugar es usado para celebrar el solsticio de verano.

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Peña Tú en Puertas de Vidiago, Llanes

Peña Tú y la Necrópolis Tumular de la Sierra Plana de Vidiago

Muy cerca de Llanes podemos visitar la Sierra Plana de Vidiago, es una sierra de lomas planas que contiene una necrópolis de 36 túmulos y una gran formación rocosa conocida como el Ídolo de Peña Tú. La época de ocupación, según los restos encontrados, corresponde con el periodo Asturiense (9.000 – 7.000 BP), durante el Neolítico y los inicios de la Edad de los Metales. (6.000 – 2.000 BP).

Peña Tú - La testera del Xentil

Ídolo de Peña Tu

El monumento más visible de toda la Sierra de Vidiago es el Ídolo de Peña Tú, es una gran formación rocosa natural que se levanta en una de las colinas de la sierra, muy cerca de Puertas de Vidiago. Es un punto estratégico con una gran visibilidad de la zona, al norte puede observarse toda la rasa costera del oriente astur y al sur se vigila el acceso por tierra, el curso del río y las sierra pre-litorales que anteceden a los Picos de Europa. Esta formación se conoce como La Testera del Xentil porque se parece mucho a la cabeza de una persona.

vistas a la costa desde Peña Tú

Peña Tú era, posiblemente, un lugar de referencia en la zona. No es raro creer que en torno a este monumento podrían haberse realizado reuniones sociales a las que acudirían los diferentes grupos de la zona para determinadas celebraciones.

Vistas a las sierras de interior desde Peña Tú

La gente que ocupaban este lugar realizó también pinturas y grabados sobre las paredes de Peña Tú. Los dibujos aparecen en varios conjuntos, el más destacado tiene un ídolo o ideomorfo (figura humanizada) grabado en la zona más protegida del peñón realizado durante el Bronce antiguo.

Grabados del Ídolo de Peña Tú.

Junto a este ídolo aparece un puñal de lengüeta provisto de un mango con cinco remaches propio de la misma época. En la sección izquierda pueden verse otras representaciones o signos, entre ellos se distinguen un grupo de figuras humanas o cruces, líneas, puntos y otros signos circulares.

Aproximación a los grabados del Ídolo de Peña Tú

Los túmulos se reparten por las zonas conocidas como Los llanos, La Mesa, El Riego o La Capilluca. Estaban formados principalmente por acumulación de tierra y cascotes de piedra y el borde exterior estaba delimitado por un cerco de lascas clavadas en el suelo. En el interior de los túmulos las estructuras eran sencillas, generalmente aparecen pozos excavados en el suelo y cistas que en ocasiones posee una gran lasca que cerraba el sarcófago.

De todos ellos los más nombrados son: el Túmulo VI, peculiar por su extrema simplicidad, se creó solo por acumulación de tierra y en su interior no aparece ningún tipo de estructura. El Túmulo XXIV también posee una construcción singular porque en la parte inferior construyeron una plataforma de tierra extraída de las capas inferiores del suelo.

En otra zona de la Sierra existió un abundante taller de sílex, con ello se plantea la posibilidad de que el asentamiento debía estar próximo. Si se hubiera tratado sólo de cuarcita, muy abundante en la zona, podría pensarse que, en vez de desplazar las piedras, realizaran las labores de taller in situ, sin embargo, al tratarse de sílex foráneo de muy alta calidad, lo más lógico es que el lugar de residencia estuviera cerca.

El sílex estaba destinado principalmente a elaborar útiles pequeños, a excepción de los denticulados y de los cuchillos. Los materiales más pesados y grandes eran elaborados en cuarcita, material abundante en las proximidades.

Entre los restos que los arqueólogos han obtenido durante las excavaciones destaca la ausencia de cerámica. Las herramientas encontradas se componía de cuchillos, choppers apuntados, hachas pulimentadas, raspadores, picos asturienses, percutores, cazoletas de arenisca decoradas y piedras de moler. 

Para ver imágenes de estas herramientas os derivo al PDF del museo arqueológico de Oviedo.

Actualmente la sierra se encuentra dominada por las plantaciones de eucaliptos y se puede recorrer siguiendo el trazado de pistas forestales. Cuando fuimos a visitarla no pudimos reconocer ningún túmulo. La visita, en realidad, conduce unicamente al Ídolo de Peña Tú. El camino comienza desde el Aula Didáctica de Puertas de Vidiago, la ruta es bastante corta. Junto al ídolo, hay un área recreativa donde se puede pasar el día.

Aquí os dejo un mapa con la ruta: cómo llegar al Ídolo de Peña Tú.

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El dolmen de Abamia en Corao

Abamia y su ídolo neolítico

Lugares con historia en Cangas de Onís

El dolmen de Abamia se encuentra junto a la iglesia que le da su nombre y que fue mandada edificar por el rey Pelayo en una planicie alta del pueblo de Corao.

La localización de este megalito pone nuevamente de manifiesto la tendencia que había en el oriente de Asturias de seguir usando los enclaves sagrados de la edad de piedra en épocas muy posteriores como es la baja Edad Media.

Este megalito no posee una fecha exacta de construcción, lo datan como neolítico indeterminado. Teniendo en cuenta otros dólmenes cercanos, la fecha de utilización podría oscilar entre los años 5.000 – 3.000 BP.

Iglesia de Abamia en Corao

Como sucede en otros dólmenes de la zona, está aparentemente aislado pero, en realidad sigue la línea marcada por otros dólmenes vecinos como el de Santa Cruz, el desparecido en Amieva o el del Carbayo en Onís. Esta sucesión de monumentos rebelan que, durante el neolítico, la cuenca del río Güeña era un lugar con bastante actividad.

Ver línea Amieva – Cangas de Onís – Abamia – Onís

Actualmente apenas puede apreciarse nada del túmulo y, en el caso del dolmen, los continuos saqueos han impedido su conservación, solo puede observarse un desnivel del terreno dónde un día estuvo el dolmen y dos tejos centenarios que marcan el lugar.

Dolmen de Abamia, localización

En los informes de las excavaciones realizadas a principios del s.XX se documentan algunos cráneos humanos, hachas en piedra pulimentada, cuentas anaranjadas que podrían haber formado parte de un collar y una única piedra con decoraciones que fue llevada al Museo Arqueológico de Madrid.

Decoraciones ídolo de Abamia

Las decoraciones del dolmen de Abamia fueron realizadas en dos momentos diferentes, el primer conjunto es un ideomorfo (figura con forma humanizada) que se encuentra en la parte superior de la lasca, se conoce como La cabeza del Mochuelo porque el dibujo aparenta ser la cabeza de una lechuza dibujada mediante grabado profundo, dos hoyos simulan ser los ojos y con un surco más fino simula la la nariz o el pico . El segundo conjunto se localiza en la parte central y es el más antiguo, se compone de signos como un círculo con una cruz, una especie de forma de H, líneas en zig-zag o trazos semicirculares entre otros, todos ellos realizados mediante piqueteado.

Es poca la información que hay sobre este túmulo y, en general sobre todo lo que respecta a Abamia. A lo largo del tiempo esta zona, pese a lo alejada que parece, ha sufrido múltiples saqueos, incendios y reformas. En torno a la propia iglesia de Abamia existe una gran polémica por el pésimo estado de conservación.

 

Ver como llegar a la Iglesia de Abamia

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El Dolmen de Santa Cruz

Restos megalíticos en Cangas de Onis

El túmulo de Santa Cruz

El dolmen de Santa Cruz está en Cangas de Onís, se esconde bajo la Iglesia que le da nombre, es una capilla que fue levantada a principios de la edad media por orden del rey Favila, hijo de Pelayo.

Túmulo e Iglesia de Santa Cruz

La situación de esta iglesia sobre el antiguo túmulo que entierra el megalito evidencia la herencia neolítica que siglos después se mantenía con respecto a la elección de los lugares sagrados. Actualmente el dolmen se encuentra bastante deteriorado debido al paso del tiempo, a los saqueos y a las guerra civil española del s.XX.

Este túmulo fue un monumento dominante en la zona, se creó alrededor del año 5.000 BP y, aunque hoy parece aislado, en realidad se encontraba alineado con otros dólmenes próximos como el de Abamia en la localidad de Corao.

El Dolmen de Santa Cruz poseía una localización estratégica, se levantó sobre una plataforma que había entre los ríos Sella y Güeña, si se quería cruzar al otro lado del río, el paso por esta plataforma era obligatorio. Algunos investigadores apuntan a que este monumento no sólo fue un lugar de enterramiento, creen que también podría haber desempeñado alguna función como lugar de reunión de los grupos de la zona.

Cuando construyeron el túmulo era de un tamaño considerable, se creó mediante la acumulación de capas de tierra y cantos rodados y se dejó un acceso al interior mediante un corredor que conducía hasta el dolmen.

Santa Cruz, monumentos del patrimonio asturiano

Actualmente la cámara funeraria tan solo conserva 7 ortostatos (piedras), en su día formaba una planta poligonal con lascas que fueron extraídas de una cantera cercana situada en el monte de Llueves.

Dolmen decorado de Santa Cruz

Las piedras destinadas a las paredes fueron decoradas, aún pueden apreciarse parte de las pinturas y grabados, todos ellos son representaciones de formas geométricas. La decoración más visible en la actualidad corresponde a la lasca central y es un dibujo compuesto por líneas en zig-zag, triángulos y otros signos.

Según el arqueólogo F. Jordá, las representaciones de Santa Cruz presentan varias fases de ejecución, sugiere que los grabados parecen más antiguos que las pinturas, también describe la variedad de técnicas entre los propios grabados, los más antiguos son los realizados mediante la técnica del rayado, posteriormente se realizarían los grabados por piqueteado y los pulidos por abrasión. Por último hace referencia a la falta de concordancia cronológica entre el ajuar encontrado y las representaciones artísticas, concluye así que, posiblemente el dolmen tuvo un uso colectivo continuado en el tiempo, es decir, se reutilizó en más de una ocasión.

hacha neolítica dolmen de santa cruz

Los documentos antiguos atestiguan que en el interior del dolmen había un gran ajuar funerario de armas de piedra y bronce que suele relacionarse con personas de un cierta posición social. Hoy en día solo se conserva una mínima parte compuesta por dos hachas de fibrolita, una de ella nunca fue usada y posee una perforación que sugiere una función ceremonial, también se localizó un fragmento de cuchillo de sílex y un hacha plana de bronce.

Este monumento puede visitarse en las horas establecidas por la oficina de información y turismo del ayuntamiento de Cangues de Onís. Para ver el dolmen hay que entrar en la capilla de Santa Cruz, se observa mirando un pozo que hay en el centro de la sala. No se puede descender hasta el megalito por motivos de conservación.

Localización del Dolmen de Santa Cruz

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Mazaculos, cuevas en la Franca

Mazaculos y el Molín de Gasparín, La Franca, Ribadeva.

En Ribadeva, muy cerca de la playa de la Franca, y del río que desemboca en ella, el río Cabra, se encuentran, escondidas en un macizo rocoso, la cueva de Mazaculos y la del Molín de Gasparín. Son cuevas a las que puede llegarse con facilidad pero a las que no se puede entrar porque la boca-cueva posee una valla para proteger el complejo prehistórico.

Mazaculos

Mazaculos

Las personas que utilizaron estas cuevas lo hicieron desde el año 11.000 BP hasta el 5.000BP, es decir durante el Mesolítico con las culturas Aziliense y Asturiense. (Ver PDF etapas-de-la-prehistoria).

El Molín de Gasparín o Mazaculos I es una cavidad que tuvo dos usos, primero fue un asentamiento y en segundo lugar, durante la cultura Asturiense, se utilizó para un enterramiento, práctica habitual en esta etapa, los seres humanos abandonan las cuevas para asentarse al aire libre y las destinan al depósito de sus fallecidos, otros ejemplos los podemos encontrar en Los Azules, La Paloma o en el complejo de Arangas de Cabrales.

Sobre el enterramiento del Molín de Gasparín, Pablo Arias (Universidad de Cantabria) hace referencia a que solo se cuenta con los datos aportados por su descubridor. Los restos fueron encontrados a principios del s.XX por Carballo, sin embargo, no se conserva nada del supuesto cuerpo y, los únicos datos disponibles son los apuntes de Carballo. Dice que esta persona fue enterrada en una zanja de 1,40m de profundidad, el cuerpo estaba colocado en posición fetal, orientado al este, la cabeza reposaba rodeada de un anillo de piedras entre los que se encontraron tres picos asturienses, un alisador de arenisca y una tibia de ciervo, la cara miraba hacia el abrigo exterior, mencionaba una perforación en el cráneo, según Carballo realizado posiblemente después de muerto, ésta práctica recuerda a las trepanaciones realizadas en los cráneos neanderthales milenios atrás. El cuerpo finalmente se cubría con bloques de piedras y con tierra.  En la publicación ofrecida por Estudios de Antropología Biológica Volumen XIV se aportan nuevos datos sobre este enterramiento, se especifa que seguramente fuera una mujer adulta de edad avanza y que, uno de los picos de ajuar no presentaba indicios de haberse sido usado porque tenía la punta intacta.

Al otro lado del macizo se encuentra Mazaculos II, tiene una amplia entrada que, aunque está orientada al noroeste, se protege por un abrigo calizo que disminuye la exposición al clima. Esta cavidad posee una buena explanada en su parte exterior, la boca de entrada da acceso a un primer vestíbulo espacioso de techos altos, en esta primera zona se encontraron restos de arte rupestre. La cueva continua por una galería que da acceso a una nueva sala de menor tamaño. La importancia de esta cueva reside en su gran número de restos animales (caballos, bóvidos, ciervos, jabalís, cabras u ovejas, rebecos, corzos, lobos, nutrias, zorros o tejones) y por su gran conchero, uno de los mayores de Asturias. Fue habitada y utilizada desde el año 11000 BP hasta el 5000 BP con una intensa actividad relacionada con la caza, la pesca y la recolección de moluscos.

Mazaculos - abrigo

Mazaculos, abrigo y explanada exterior

El nivel de ocupación más antiguo pertenece al Asturiense Inicial, 11.000 – 9500 BP, era un asentamiento permanente que poseía una intensa actividad a lo largo de todo el año. Los habitantes de Mazaculos II aprovechaban los meses de marzo a octubre para realizar labores de caza y de conservación de la carne, entre los mamíferos preferidos destaca primero el ciervo, casi en el mismo volumen los corzos y bóvidos y por último el jabalí, durante el otoño – invierno se incrementaba la recolección de moluscos. El Asturiense inicial se denominó por algunos investigadores como época catastrófica debido a la sobrexplotación marisquera y una caza indiscriminada de piezas jóvenes. Estas actividades pueden ser consecuencia de la bajada de temperaturas, que descienden 4ºC de forma brusca hacia 10000 – 9500 BP, produciendo un descenso de las manadas de mamíferos y obligando a los seres humanos a aprovechar cualquier oportunidad para abastecerse.

Durante el Asturiense pleno, 9.500 – 7.000 BP  la mayor actividad humana se concentra en los meses de primavera, el ciervo sigue siendo la pieza más cazada seguida por el jabalí.

Al llegar el Neolítico, hacia el año 7.000 – 6000 BP se experimenta un gran cambio cultural, la cueva se ocupa desde el inicio de la primavera hasta finales de verano, la caza sigue siendo la actividad económica preferente pero se diversifican las especies, se cazan ciervos, corzos, jabalíes, bóvidos, zorros, se pesca, se recolectan moluscos y, por primera vez en el oriente de Asturias, se documenta la posible domesticación de animales como cerdos, cabras, ovejas, bovinos y lobos. (Comportamiento económico de los últimos cazadores-recolectores y primeras evidencias de domesticación en el occidente de Asturias. La Cueva de Mazaculos II. Ana Belén Marín Arroyo, Manuel Ramón González Morales.). Su ocupación neolítica está muy relacionada con la necrópolis dolménica de la sierra de Vidiago, a unos 10km de distancia.

Mazaculos

Boca Cueva Mazaculos II

Mazaculos

Mazaculos II – Boca de entrada

Mazaculos aportó a la prehistoria astur un gran número de restos óseos de animales y uno de los restos concheros más importante en el norte peninsular. Por último hay que hacer referencia a la mandíbula humana de un varón adulto datada en el año 7.800 BP. Mazaculos II es una de las cuevas que representa a los últimos cazadores y recolectores del territorio oriental de Asturias. 

Aquí os dejo el enlace de la localización de Mazaculos II: Como llegar a Mazaculos II

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Cueva Oscura de Ania

Cueva Oscura de Ania, Les Regueres

Cueva Oscura de Ania está en el concejo asturiano de Les Regueres, en la Parroquia de Ania, forma parte del complejo de yacimientos prehistóricos de la cuenca medía del río Nalón, comparte el espacio con otras cuevas como Sofoxó y Les Mestes en los Meandros del Nora y con La Paloma en la actual Soto de Les Regueres. Es una cueva que no posee visitas guiadas pero el acceso a la boca de la cueva es muy sencillo. 

Hay que llegar al pueblo de Ania en Les Regueres,  justo al entrar en el pueblo de Ania se baja por un camino asfaltado, con algo de cuesta, hasta llegar al río, una vez allí se toma un sendero de tierra a mano derecha, de manera que el río queda a mano izquierda, caminando por este sendero, a pocos metros, está el abrigo rocoso donde se encuentra Cueva Oscura de Ania. Ver como llegar a Ania.

Cueva Oscura

Cueva Oscura de Ania, Boca de entrada

Es una cueva pequeña, posee dos bocas de entrada, ambas selladas por una valla para proteger los restos arqueológicos y porque es una cavidad que sigue estando en estudio, sin embargo, debido a la proximidad del yacimiento con la boca-cueva, pueden verse restos de la excavación y la mayor parte del vestíbulo de la entrada.

Cueva Oscura

Cueva Oscura, río Andallón

Al pié de la cueva discurre el río Andallón, posee abundantes bosques a su alrededor y otras zonas de alta montaña no muy lejanas, esto facilita el acceso a la recolección y a las presas de caza, era una cueva bien comunicada con sus vecinas e incluso con otras del oriente asturiano a través de los cursos fluviales, sin embargo, la documentación consultada no habla de si se trataba de un asentamiento temporal o permanente, de todos modos posee un alto grado de actividad humana desde el 13.500 BP al 9.400 BP, sus moradores eran cazadores-recolectores y tras de si dejaron un buen número de piezas procedentes de las labores que desempeñaron en esta cueva.

El equipo de arqueología encargado de estudiar el yacimiento propone dos etapas de ocupación.

La primera etapa se sucede durante el Magdaleniense Medio – Final, entre los años 13.500 – 11.800 BP. Durante esta etapa la cueva posee una actividad bastante intensa a razón de la gran cantidad de industria lítica y ósea encontrada, algunos ejemplos de industria lítica son los raspadores o buriles; entre los objetos realizados en hueso están azagayas para lanzas, punzones, arpones, agujas, cinceles, candiles, puntas etc; también aparecen otros objetos en hueso decorados con elementos geométricos o con representaciones de animales como las varillas hechas con asta, una costilla de ciervo que tiene una cierva grabada y 2 cuernos también decorados. Por último se documentan restos de animales con signos de descaramiento y de extracción de grasa.

La segunda etapa se sucede durante el Aziliense, entre los años 11.800 – 9.400 BP. Estos moradores también experimentan diferentes cambios climáticos, es el final del Tardiglacial y se pasa de un frío seco a un ambiente más húmedo con el correspondiente incremento de los acuíferos. Los restos de este periodo son bastante escasos, tan solo se destaca un puñal realizado a partir de un hueso de cáprido, cantos rodados teñidos de rojo y herramientas como buriles, raspadores, arpones o puntas.

Cueva Oscura, como la Cueva de los Azules, es un ejemplo del tránsito entre el Magdaleniense final y los comienzos del Mesolítico, en ambas parece que se experimentó una aceleración en la cultura material y tecnológica y un mejor aprovechamiento de los recursos de la zona.

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pinturas rupestres, El Pindal, Ribadeva

pinturas rupestres, el Pindal, Ribadeva

Las pinturas rupestres que hay en el Pindal forman un importante centro artístico en la historia de Asturias . Está situado en el concejo de Ribadeva, localidad de Pimiango, en el acantilado oriental del Cabo San Emeterio, muy cerca de la desembocadura de los ríos Cares y Deva.

Cómo llegar al centro de interpretación y a la Cueva del Pindal

Es una cueva que puede visitarse pidiendo cita previa, puedes encontrar el teléfono es este enlace http://www.museoarqueologicodeasturias.com/poiarqueologico/cueva-pindal. Está datada entre el 20.000 – 15.000 BP y se le atribuye una cultura premagdaleniense y magdaleniense, coincidiendo en su época con cuevas como Tito Bustillo.

El Pindal es una de las llamadas Cuevas Santuario, no se uso como vivienda ya que no muestra restos de haber sido habitada, tampoco se realizaron en ella labores de taller porque no hay evidencias de ello, sin embargo si posee restos pictóricos que indican la presencia humana. Las Cuevas Santuario,son aquellas que solo fueron utilizadas como centros de arte rupestre.

La localización de la cueva es bastante singular, está encerrada en el acantilado, se accede a ella bajando una pequeña cornisa, en la pared situada a la izquierda de la entrada, hoy esta bajada está acondicionada con una escalera. La parte exterior de la cueva posee una pequeña extensión de tierra, protegida por un abrigo rocoso en sus lados este, oeste y sur, el lado norte queda abierto al mar y acaba en una cortante que aún tiene unos metros de descenso hasta encontrarse con el agua, la cueva queda así encerrada en un lugar que posee un paisaje digno de observar.

Durante el paleolítico esta zona exterior era un poco más amplia, el tamaño actual es causa del hundimiento de la parte superior de la ensenada. Fue en esta zona donde se localizaron los pocos restos materiales que evidencian algún tipo de actividad en el exterior de la cueva, el arqueólogo Jordá Cerdá hace referencia a la presencia de un buril hecho en sílex, restos de lascas de cuarcita (frecuentes durante el magdaleniense), restos alimenticios de cápridos y cérvidos, y restos de conchas también frecuentes en otras cuevas próximas como Mazaculos.

pinturas rupestres

Vistas desde la entrada del Pindal

pinturas rupestres

El Pindal vistas desde la entrada

Boca de entrada al Pindal

La boca de la cueva es bastante amplia y con una abierta exposición al mar. Tras atravesar la entrada se desciende pocos metros por una pequeña cuesta hasta llegar al vestíbulo de entrada, por su interior discurre un río que crece en las épocas más lluviosas dificultando el paso. Todo ello parece que no favorecía su uso como vivienda, pero si le otorgaba un ambiente natural de gran belleza que pudo favorecer su uso simbólico o religioso. En el vestíbulo inicial tan solo se localizó un canto rodado con una banda roja que parece ser de época aziliense. La importancia de esta cueva reside en su interior, posee dos zonas con pinturas rupestres, el sector que se puede visitar corresponde a una primera galería, muy amplia y fácil de transitar que se adentra 300m. El segundo sector se denomina sector oculto y no puede visitarse, se trata de una nueva galería que continua en otros 260m.

pinturas rupestres

pinturas rupestres

Los primeros 120m se recorren por una amplia y espaciosa galería que posee diferentes formaciones rocosas, es un camino fácil, tras andar esta distancia aparecen las primeras representaciones de arte rupestre, son 2 cabezas de caballo, diferentes signos (sucesiones de líneas y puntos), un ciervo y los cuartos traseros de otro animal.

Todo el recorrido de la visita es muy fácil ya que transcurre por una galería enorme, tras caminar otros 80m se llega al panel principal, ocupa 10m de longitud y se compone de bisontes, caballos grabados que no pueden apreciarse a simple vista y de pinturas que representan diferentes signos, en el lado oeste del panel principal aparece un pez grabado similar a un atún, un bisonte y  nuevos signos.

pinturas rupestres

Bisonte el Pindal. Aproximación

pinturas rupestres

Pez del Pindal. Aproximación

A 360m de la entrada, hay yba figura de un mamut en rojo y otros signos, este mamut es una representación peculiar y es el símbolo del Pindal porque no es una figura muy representada en Asturias, aunque se sabe que si pudo haber mamuts en las épocas más frías, los hombres del paleolítico asturiano solían representar otras figuras más comunes en el territorio, como los cérvidos, caballos o bisontes.

pinturas rupestres

mamut, cueva del Pindal

La visita termina en este punto, el resto de la cueva no es accesible. Tras este primer tramo se encuentra el acceso al sector oculto, se trata de una estrecha galería que se pierde en el interior de la cueva y donde aparecen nuevas representaciones.

El Pindal es una cueva que posee un gran número de representaciones, se calcula que fueron ejecutadas durante el Auriñaciense, Solutrense, Magdaleniense y Aziliense, es decir desde el 30.000BP hasta el 11.000BP fue por tanto una cavidad importante durante todo el paleolítico superior y los inicios del mesolítico, hasta que los humanos cambiaron su tendencia, abandonaron el arte rupestre y el uso de las cuevas como asentamientos.

Aquí os dejo el enlace del Museo Arqueológico de Asturias para la Visita Virtual a la Cueva del Pindal: http://www.museoarqueologicodeasturias.com/poiarqueologico/cueva-pindal

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El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

El Buxu, es una cueva prehistórica situada en el concejo de Cangas de Onís, es una de las pocas cuevas abiertas al público. 

Puede visitarse solicitando una cita previa, podéis encontrar el teléfono y la guía en esta web http://tematico.asturias.es/cultura/yacimientos/buxu.html. Es una visita muy recomendable y he de agradecer a la chica que nos atendió toda la información aportada y la atención recibida.

Se encuentra concretamente en el pueblo de Cardes, en Cangas de Onís, muy cerca del río Güeña.

Ver como llegar a Cardes . Cueva del Buxu.

Está orientada al suroeste, rodeada de avellanos, carbayos, pinos, tejos, alisos y muchas otras herbáceas y arbustivas. Antiguamente, por la cueva discurría el arroyo Entrepeñes, pero actualmente está seco la mayor parte del año. La fecha más antigua atribuida al Buxu con respecto a la ocupación humana se establece al final del paleolítico superior en el año 18.000 BP. Su primera etapa de ocupación se corresponde con la cultura Solutrense, aunque también aparecen indicios de un posible uso posterior, durante la cultura Magdaleniense (13.000 BP).

El Buxu era un asentamiento temporal usado para el abastecimiento de carne durante los meses más cálidos del año. Las zonas habitadas eran la entrada de la cavidad, aprovechando el abrigo rocoso y el interior de la cueva.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Entrada Cueva del buxu, Cangas de Onis,

La primera zona de ocupación se corresponde al asentamiento propiamente dicho, vivían y realizaban las actividades cotidianas en el abrigo rocoso, aquí dispusieron de un ahumadero donde preparaban la carne.

Cazaban bisontes, caballos, rebecos, cérvidos, cabras y bóvidos, y pescaban salmones y reos. Entre todos ellos destaca la captura de ciervas con sus cervatillos. La gran cantidad de restos encontrados permiten a los investigadores plantear hipótesis sobre algunas de las posibles estrategias de caza:

Una de ellas expone como los habitantes de Buxu se organizaban mediante ojeadores que localizaban las presas, una vez seleccionadas, el resto de cazadores se encargaban de conducirlas hacia el valle ciego que conforma el Buxu, cuando llegaban a la trampa, las presas quedaban sin salida y podían ser atrapadas más fácilmente mediante el uso de redes, hondas, lanzas y propulsores; tras la cacería se realizaba el correspondiente reparto de presas. Los moradores de esta cueva eran por tanto un grupo de cazadores que llegaban al valle con el fin de abastecerse de carne para transportar las capturas ahumadas hasta el asentamiento de origen, casi seguro que costero, algunos se atreven a especular con que podrían ser pobladores de Tito Bustillo.

Entre los restos materiales encontrados destacan los adornos realizados con moluscos y crustáceos marinos y la talla de un pájaro realizada sobre el colmillo superior derecho de un oso de las cavernas, quien portase esta pieza debió de ser alguien importante dentro de su grupo. Entre la industria lítica se encontraron buriles y denticulados en sílex o cuarcita. Con respecto a la industria ósea destacan las azagayas y punzones.

La segunda zona de ocupación se corresponde con el interior de la cueva y está relacionada con el arte rupestre, no hay más signos de actividad en el interior aparte de la realización de las pinturas y grabados. La entrada de la cueva durante el Solutrense era muy diferente a la que tiene actualmente, hoy se puede acceder por un cómodo camino que conduce a un abrigo rocoso donde una puerta nos abre el acceso a la cueva. Durante el Solutrense el nivel del suelo estaba, como mínimo, tres metros más alto que el suelo actual y la boca de entrada era un estrecho agujero en la pared, con un acceso muy difícil. Este cambio es causa de las obras realizadas para facilitar en primer lugar el trabajo de los arqueólogos y en segundo lugar el acceso a las visitas.

Al atravesar la puerta se accede a la primera galería, esta no posee restos pictóricos y se adentra unos 70m. Esta galería también fue ampliada por los arqueólogos y se puede caminar erguido, sin embargo los pintores del paleolítico superior debían superar una estrecha gatera por la que caminarían de cuclillas o arrastrándose.

Al final de la galería se encuentra la primera zona con restos pictóricos, se trata de un paso bastante estrecho, el espacio para moverse era muy reducido y para poder realizar los dibujos debían de estar tumbados boca arriba. Este primer conjunto se compone de dos ciervas, una grabada con un buril muy fino y otra repasada en negro, las acompaña un macho también repasado en negro. El techo de esta galería posible estuvo teñido de rojo, pero la degradación de la zona no permite averiguarlo con total seguridad.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Cueva del Buxu, ciervas primer sector. Aproximación.

Superado este primer paso se accede a una segunda zona denominada Santuario Profundo, es una pequeña sala que a un lado posee un gran pozo y al otro una nueva galería. Las pinturas y grabados de esta zona se distribuyen por varias paredes, pueden apreciarse figuras tectiformes con surcos bien grabados, se trata de unas especies de parrillas o redes, también se puede ver la figura de una cabra realizada con un grabado profundo y un signo en rojo sin un significado claro, se trata de una E invertida y tan solo se ha visto una similar en Tito Bustillo.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Cueva del Buxu, parrillas – redes. Aproximación

La siguiente galería conforma la tercera zona, es la zona más profunda de la visita y aunque la cueva continua, no está permitido el acceso. Esta galería posee en su lado derecho una pequeña cámara o hueco en la pared al que hay que acceder agachados y que esconde un gran gamo pintado en negro con la boca abierta dando la sensación de que está berreando, también se ven cérvidos y dos caballos de lo que uno de ellos, por sus detalles y curvatura en “M” se le atribuye a los inicios del Magdaleniense. La Galería poseía en su día más representaciones pero han ido desapareciendo a lo largo de los años, mucho de ellos a causa de los curiosos que entraban en la cueva y dejaban su propia marca sobre las representaciones paleolíticas.

El buxu, Cangas de Onis, cueva prehistórica

Cueva del Buxu, caballos tercer sector. Aproximación

Os dejo un enlace a la vista virtual por la cueva del Buxu, tarda un poco en cargar, ser pacientes, para moverte debes ir desplazándote tu por el camino igual que se hace con google maps.

ENLACE:http://www.leaderoriente.com/VisitasCuevas/CUEVA%20BUXU%20WEB/TourWeaver_Cueva%20Buxu.html

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Tito Bustillo, Ribadesella, Asturias

Tito Bustillo, un centro de arte rupestre en Ribadesella

La Cueva de Tito Bustillo se encuentra en el complejo de cuevas que conforma el macizo de Ardines, en Ribadesella, junto a la desembocadura del Río Sella y contando con un amplio estuario, con el mar y con los bosques de las sierras pre-litorales como los elementos más destacados de su paisaje.

Ver dónde está el centro de arte rupestre de Tito Bustillo

Puede visitarse mediante una cita previa llamando a: http://tematico.asturias.es/cultura/yacimientos/titobustillo.html. 

Ribadesella

Ribadesella, Macizo de Ardines

Hay zonas que no se pueden visitar pero esos conjuntos se encuentran reproducidos en el museo de Tito Bustillo. La visita por la cueva es bastante rápida debido a la gran cantidad de personas que entran al día, cosa poco recomendable para el mantenimiento de las representaciones porque aumenta el calor y, con ello, aparecen hongos en las paredes que degradan las pinturas. Pese a lo corto de la visita merece la pena poder ver los conjuntos permitidos, sobre todo el Panel Principal y el gran Caballo del Entronque.

El complejo de cuevas del macizo de Ardines se conformó por la erosión del río San Miguel, hoy este río está soterrado para facilitar el acceso a las visitas y a los investigadores, sin embargo esto no impide que la cueva se inunde por lo menos una vez al año. Oficialmente Tito Bustillo estuvo ocupada durante los años 20.000 al 12.000 BP con la cultura Magdaleniense, sin embargo algunos investigadores se aventuran a dar una antigüedad de 40000 – 45000 años, dicha fecha no tiene confirmación oficial pero de verificarse supondría un dato bastante significativo puesto que incluiría entre sus posibles moradores al hombre de neanderthal. Sin embargo es una afirmación basada principalmente en la superposición de capas pictóricas que componen el panel central de Tito Bustillo y, para la mayoría de arqueólogos, los indicios aún son escasos para poder corroborar dicha antigüedad.

Actualmente se accede a la cueva desde el lado contrario por donde se accedía en el paleolítico, es decir, se ha realizado una entrada artificial por lo que en su día sería el final de la cueva.

 

Ribadesella Ribadesella

El grupo de personas que habitó la cueva durante el Paleolítico accedían a la misma por dos bocas de entrada donde instalaron dos asentamientos aparentemente simultáneos. El primero estaba en una de las bocas occidentales de la cueva y el segundo asentamiento se localizó en la entrada oriental conocida como La Cuevona. La pregunta que se hacen los investigadores es si estos dos asentamientos pertenecían al mismo clan o por el contrario eran clanes distintos.

Es lógico pensar que si los dos asentamientos convivieron en el tiempo también habría una estrecha colaboración entre sus habitantes y lazos familiares, quizás el primer grupo que se asentó en Tito Bustillo aumento su número de miembros de tal forma que se vieron obligados a separarse por falta de espacio y decidieron que una parte de la población debía mudarse a otra de las cavidades. Ambas entradas se comunicaban por las galerías interiores pero hoy están aparentemente separadas a causa de los derrumbes del interior.

Estos moradores habitaron en una época donde el hielo y la nieve persistían durante gran parte del año y fueron un grupo fuerte y especializado en las labores de pesca, caza y muy posiblemente en una minería rústica ya que debían de conseguir hierro, carbón y óxido de manganeso para crear los colores con los que realizarían sus pinturas. Las labores de taller también son bastante evidentes, las herramientas y útiles que usaban eran buriles, espátulas, arpones, propulsores, lascas de sílex y destaca la confección de agujas en hueso o marfil destinadas o bien a coser pieles o a confeccionar redes. Una de las herramientas más peculiares es un aerógrafo fabricado con un hueso hueco por donde se introducía la pintura y luego se soplaba para aplicarla sobre la pared. Tito Bustillo también ofreció importantes adornos como el colgante de cabeza de caballo en hueso y otros realizados a partir de restos concheros.

El interior de la cueva es un gran centro artístico, en su día debió de estar completamente decorada y seguramente fuera un lugar de referencia en la zona. Son 12 conjuntos muy variados los que se distribuyen por todas las galerías y salas del complejo de Ardines. Las representaciones se dividen en dos zonas santuario denominadas A y B. El Santuario A se compone casi en exclusivo de signos y el Santuario B contiene representaciones y grabados de animales. Muchos de estos conjuntos son contemporáneos y, o bien se realizaron por una misma persona o bien por una misma escuela, las labores colectivas de Tito Bustillo se constataron en su panel central y es muy posible que se tratara de un grupo importante de pintores.

La visita a Tito Bustillo es abierta a todo el mundo pero tan solo te muestra una parte muy pequeña del complejo y no está permitido adentrarse en las zonas no visibles debido a que aún están en estudio y a que muchas de ellas poseen un acceso bastante complicado, sin embargo intentaré describir el recorrido de la cueva desde su entrada original, es decir, desde donde accedían las personas del Magdaleniense.

El primer conjunto se localizó a pocos metros de la boca de entrada y se componía de manchas en rojo y de figuras de animales, este conjunto no se puede visitar y posee un grado bastante bajo de conservación. Marca el inicio de la ruta por el interior de la cueva. Siguiendo la galería principal se llega al segundo conjunto denominado El Entronque porque se encuentra en un cruce de caminos entre la galería de acceso, el panel central y la galería larga. Este conjunto si puede verse y se compone de un gran caballo realizado en morado y rojo y de un signo en rojo similar al que aparece en la cueva del Buxu, se trata de una E invertida.

Ribadesella

Tito Bustillo – E invertida – El Entronque

Ribadesella

Caballo del Entronque

A pocos metros del Entronque se localiza el tercer conjunto, se compone del Panel Central y de otras representaciones que se distribuyen por todas las paredes de esta nueva sala. Esta zona también puede ser visitada y en ella se aprecia un gran panel con pinturas superpuestas que alcanzan al menos seis fases de ejecución y que podría atrasar considerablemente la fecha de inicio de las pinturas de Tito Bustillo. Se representan caballos, cérvidos, bóvidos, renos y signos variados como líneas en paralelo, puntos o parrillas – redes. Los caballos están realizados con gran realismo, los equinos del paleolítico eran muy distintos a los de hoy en día, poseía las crines erizadas y el pelaje rallado, parecido al de la cebra, los moradores de Tito Bustillo lo representaron con gran fidelidad usando el morado y el negro.

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Cabeza de caballo, panel central, Tito Bustillo.

Ribadesella

Caballo – Panel central – Tito Bustillo.

Destacan la representaciones de renos y de cérvidos simulando escenas cotidianas, por ejemplo, puede verse un macho y una hembra enfrentados cara a cara. En muchas ocasiones se aprovechaba la forma de la roca para decidir el tipo de dibujo, así sucede con una cierva realizada sobre un saliente de la pared que le aportaba volumen. Nuevamente se combina las técnicas de la pintura y el grabado y los colores rojo, negro y morado.

Ribadesella

Tito Bustillo – escena de animales

La realización de este gran panel principal fue una labor colectiva y se ha constatado que construyeron un andamio para poder acceder a las zonas más altas. Por otro lado, la gran cantidad de pintura empleada supone una mano de obra importante para extraer los minerales, molerlos y mezclarlos con agua para obtener así los pigmentos. Esta zona también muestra abundantes restos de fuego a nivel del suelo, esto indica que hubo una gran actividad de taller y que la cueva contó con una buena iluminación durante la realización de las pinturas, todos estos aspectos evidencian que realmente existió una fuerte mano de obra colectiva entre los habitantes de esta caverna. Tito Bustillo rompe con el ideal del chamán solitario que pintaba en las profundidades para acercarse a una labor colectiva donde era necesario un buen grupo de trabajo.

Para llegar al siguiente conjunto hay que volver sobre nuestros pasos hacia el Entronque, desde aquí se accede a la Galería larga donde se esconden el resto de los conjuntos, ninguno de ellos es visible para las visitas. Justo al comienzo de la galería se abre un cavidad en la pared que da acceso a la denominada Galería de los Caballos, pese al nombre, esta galería no destaca por los equinos si no por la representación de un Oso, figura poco habitual, este oso se realizó aprovechando la forma de la pared para conseguir una mayor sensación de volumen y realismo. Volviendo a la galería larga y avanzando unos metros se encuentra el denominado Conjunto de la Ballena, la representación de cetáceos es algo bastante peculiar y permite plantear la hipótesis de como pudieron cazarse ballenas durante el Paleolítico Superior, se sabe que eran capaces de construir embarcaciones ahuecando troncos y cubriéndolos con pieles impermeables, cazar una ballena requería, por fuerza, una organización colectiva y una estrategia de movimientos en torno a la presa que debía estar previamente consensuada, la caza de la ballena sería entonces una labor grupal de gran importancia dentro del grupo social. Al pie de la cola de la ballena se representa un cáprido.

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Ballena – Tito Bustillo

El siguiente conjunto se compone de signos en rojo y de parrillas-redes grabadas. Luego puede encontrarse otro conjunto en el que destaca una mano de color negro. La siguiente cavidad de la galería larga no posee representaciones gráficas, se denomina Repisa de los contornos recortados y en ella se encontró uno de los pocos restos de arte mobiliar en Asturias, uno de los objetos más representativo es el colgante de cabeza de caballo.

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Cabeza de caballo tallada en hueso

El resto de los conjuntos se denominan Galería de los Bisontes, donde aparecen varios bisontes pintados en rojo y La Galería de los Antropomorfos donde pintaron dos figuras de apariencia humana en ambos lados de una de las rocas que sobresale de la techumbre de la cavidad, estas representaciones son particularmente peculiares porque más que figuras humanas parecen una especie de híbrido humano – animal.

Ribadesella

Antropomorfo – Tito Bustillo

Ribadesella

Antropomorfo – Tito Bustillo

Por último se encuentra el Conjunto Final, este se compone de varios paneles de animales grabados, de signos pintados en rojo con forma de lazo y del reconocido Camarín de las Vulvas, zona donde se representan varias vulvas en rojo relacionadas con la feminidad, esta cámara se localiza en una de las zonas más profundas de la cueva, posee un acceso complicado y está aparentemente señalizado con dos estalagmitas partidas cuya rotura está pintada de rojo.

Ribadesella

Tito-Bustillo-camarin-de-las-vulvas

Llama la atención durante el recorrido de la cueva los aparentes signos que parecen indicar el camino a seguir para llegar a las zonas más importantes del santuario, se trata de líneas, puntos o trazos cortos en paralelo o cruzados a modo de aspa que indican lugares clave. Por otro lado la orientación de determinado paneles parecen señalar donde se encuentra el siguiente.

El complejo de Ardines es uno de los más importantes de la Península Ibérica y en su interior queda demostrado una intensa actividad durante al menos 10.000 años. Los pintores de Tito Bustillo emplearon técnicas muy variadas para la realización de las representaciones, usaban buriles, espátulas, pinceles, carboncillos a modo de lapiceros, pintaban con las manos, a veces aplicaban el polvo de mineral directamente sobre la pared y destaca el aerógrafo mencionado anteriormente.

Un aspecto controvertido de Tito Bustillo es el paralelismo que algunos ven entre esta cueva y la cueva del Buxu. En primer lugar se destaca la proximidad entre ellas, son pocos kilómetros río arriba lo que distan el Buxu y Tito Bustillo y el viaje estacional al interior sería bastante asequible; por otro lado destaca la E invertida en rojo que tan solo ha podido encontrarse en estas dos cuevas; en tercer lugar están los restos concheros y marinos localizados en el Buxu por lo que sus pobladores obligadamente tenían que proceder de la costa y Tito Bustillo parece el asentamiento más cercano. En cuarto lugar se propone la relación entre el oso representado en Tito Bustillo y el colmillo decorativo de oso de las cavernas encontrado en el Buxu y esta relación se establece porque el Buxu no ofrece representaciones de oso pese a lo importante de la pieza, quizás el dueño de ese colmillo procediera realmente de Tito Bustillo, lugar donde si puede verse la representación de un oso; por último están las últimas hipótesis sobre la cronología de ambas cuevas ya que se plantea que Tito Bustillo también pudo haberse habitado durante el Solutrense y que el Buxu podría contener restos del Magdaleniense inicial, si fuera así la vida en ambas cuevas se solaparían y sería muy posible que sus habitantes pertenecieran al mismo clan. Sin confirmación oficial sobre ninguna de estas hipótesis es un debate que aún sigue abierto y sujeto a estudio.

Durante el Mesolítico, los hombre de Tito Bustillo usaron la entrada para enterrar allí aun hombre joven, robustos y con un alto desgaste en los húmeros debido a la actividad diaria que realizó en vida. El cuerpo se descubrió en 1969 pero estaba atrapado bajo una costra de sedimentos de estalactitas y los restos recuperados no fueron bien tratados. En 2004 pudo recuperarse gran parte de los huesos, los arqueólogos vieron que tenían restos de ocre rojo, algo común en los enterramientos de este periodo, otro ejemplo lo podemos encontrar en los Azules. La antigüedad otorgada a este enterramiento es de 8.500 años BP.

Podéis encontrar la galería fotográfica de Tito Bustillo en su página web http://www.centrotitobustillo.com/9/fotos.html

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La Güelga, Cangas de Onis, Asturias.

Cangas de Onís – La Güelga – Cuevas que visitar

La cueva de la Güelga está en el concejo de Cangas de Onís, muy próxima al pueblo de Cabielles, escondida en un pequeño bosque de avellanos, robles y alisos por el que discurre un arroyo que atraviesa la cueva y vuelve a salir al exterior cerca del Barriu Baxu de Cabielles. Esta cavidad forma parte de un gran abrigo rocoso que ha sido importante en la historia de Cangas de Onís porque, no solo sirvió de asentamiento durante el Paleolítico, también fue el refugio de mucha gente durante los bombardeos de la guerra civil española.

Cangas de Onis - Picos de Europa

Valles de los Picos de Europa

Actualmente esta cueva es usada para dos fines, por un lado posee un uso habitual entre los pastores de la zona como abrigo para el ganado. Por otro lado la utilizan los centros de aventura para sus actividades de espeleología. Pudimos visitarla con un centro de aventuras de Arriondas y llegar a más de 30 metros de profundidad, en el recorrido puedes ver diferentes tipos de salas, estrechas galerías, grandes floraciones de caliza negra y profundos pozos subterráneos llenos de agua. Es una visita recomendable (excepto si se padece de fobia a sitios oscuros o cerrados) y bastante entretenida, pero hay que ser prudente y seguir las indicaciones de la persona responsable de la visita.

Ver localización de la cueva de la Güelga

Los primeros moradores de la Güelga se establecieron hace 45.000 años, eran neanderthales musterienses que ocuparon el vestíbulo interior de la cueva de forma estacional, los restos son escasos y la zona actualmente se encuentra cerrada.

Cangas de Onis Cangas de Onis

Durante la fase climática conocida como würm II – III, la temperatura sube y aumenta el grado de humedad, esto permitió la aparición de bosques de climas templados y un aumento de la fauna, especialmente de ciervos y rinocerontes. Esta tregua climática permitió que la segunda fase de ocupación del la Güelga se realizara en el exterior. Se ocuparon los abrigos situados la izquierda de la boca de la cueva y en las terrazas del margen derecho. Estos asentamientos muestran un mayor grado de actividad y por tanto se le presupone un grupo de población más numeroso.

Cangas de Onis

Abrigo margen derecho, zona de excavación

Cangas de Onis

Abrigo margen izquierdo, zona de excavación

Durante los inicios del Paleolítico Superior, con la cultura Auriñaciense, aparecen herramientas que parece tener una cierta herencia del periodo anterior.

Del período de transición Chatelperroniense (36.000 BP) destaca el hallazgo de una punta tallada en una lámina de sílex verdoso (material difícil de encontrar) y otras herramientas como buriles, raederas y raspadores.

Durante el final del Paleolítico Superior, con la cultura Magdaleniense (13.500 BP), destaca una flauta hecha en un hueso de ave, con forma de tubo, con un bisel y decorada a base de dibujos lineales. Este descubrimiento es muy importante para poder imaginarse la vida diaria de los moradores Magdaleniense, los de la Güelga, en concreto, sabían crear música y no es raro pensar que ésta formara parte de sus celebraciones, rituales y de otros momentos cotidianos, es muy probable que el dueño de la flauta ocupara un papel destacado dentro de su grupo ya que, igual que ocurre hoy día, la música es una habilidad que no todo el mundo es capaz de desarrollar. De este último periodo de ocupación también destaca el hallazgo de una tibia de ciervo decorada con grabados de ciervas. Se cree que el motivo de abandono de la cueva pudo estar relacionado con un derrumbe de la pared rocosa a causa de las corrientes de agua durante la fase de de-glaciación.

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