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Religión romana en tierra astur

La religión astur romana y los nuevos dioses

El Imperio Romano era en un estado politeísta. Su religión se basaba en un panteón de dioses, semidioses y personajes mitológicos a los que se veneraba para obtener sus favores y para dirigir el destino. Casi había un dios para cada suceso o elemento natural. Ellos creían que el futuro estaba escrito y que solo la voluntad de un dios podría cambiarlo.

El culto religioso era parte importante de la administración romana y muchas de las decisiones de estado estaban vinculadas a la religión y a la consulta de oráculos o señales divinas. La religión en época romana tenía principalmente dos objetivos, por un lado intentar que la naturaleza les fuera favorable a través de rituales, ceremonias y ofrendas dedicadas a los dioses que representaban los diferentes elementos, y por otro lado, encontrar una legitimidad divina en las actividades y funciones de la autoridad romana bajo la excusa de que era la voluntad de los dioses.

Además de los dioses romanos, era común adoptar dioses de los pueblos conquistados porque creían que les habían sido favorables. De esta forma el panteón romano se ampliaba y variaba en función de la zona en la que se desarrollara el sistema religioso. Con esta medida favorecían la integración de la cultura romana en los nuevos territorios conquistados y se fortalecía la cohesión con el pueblo con el que habían estado enfrentados.

Lugares de culto en la Asturias romana.

La adoración a unos dioses u otros iba a depender de la ciudad, convento o municipio. Cada lugar tenía sus propias preferencias en cuestión de religión. Los dioses elegidos solían ser adorados tanto en templos públicos como en estancias privadas. Cada domus (casa familiar) poseía un recinto dedicado al dios o a los dioses protectores de la familia, era un lugar privado donde se rezaba y se realizaban las ceremonias, ofrendas o sacrificios correspondientes.

En Asturias, de momento, no se han localizado templos romanos. Sin embargo si aparecen recintos termales donde es posible que se realizaran rituales relacionados con el agua, es el caso de Coaña, las termas de Gijón, la dedicatoria encontrada en Tremañes, o el ara encontrada en San Chuis.

La ausencia de edificios religiosos alimenta la idea de que se seguían usando determinados, bosques o cuevas como lugares ceremoniales. Algunos de estos lugares podrían haber sido el monte Deva, el monte Areo, o el monte Aramo, todos ellos con nombre de dioses Astures.

Los sacerdotes romanos.

La clase sacerdotal en el antiguo Imperio Romano era la encargada de controlar todo lo relacionado con la religión del Imperio y con el culto a los dioses. Dentro de la clase sacerdotal había tanto hombres (sacerdotes) como mujeres (sacerdotisas) y de dividían en 5 grandes collegium:

Los Pontífices

Eran los miembros del consejo supremo de la religión romana, presidían los cultos públicos y controlaban los privados (bodas, rituales, sacrificios, festividades etc).

Los Augures

Eran oficialmente sacerdotes encargados de la adivinación. Comenzó siendo un cargo al que solo podían acceder los patricios pero a partir del s.III a.C quedó abierto a los plebeyos. Había dos tipos de augures, los que predecían el futuro a partir de la interpretación de señales divinas enviadas por los dioses, y los que predecían el futuro tras realizar un determinado ritual. Los augures solo podían ser consultados por los magistrados.

Los Quindecimviri sacris faciundis

Eran quince sacerdotes encargados de custodiar los libros sibilinos y de consultarlos e interpretarlos cuando el senado se lo solicitara. Estos libros eran escrituras proféticas y mitológicas.

Los Septemviri

Se encargaban de corregir los errores en los sacrificios y de organizar los banquetes que se realizaban para aplacar la ira de los dioses. Era un cargo abierto a la plebe. Este colegio sacerdotal poseía solo 7 plazas.

Sodalium augustalium 

Fue un collegium creado a partir de Augusto Cesar después de que se declarara su carácter divino como hijo de Júpiter, estaba compuesto por sacerdotes encargados del culto al emperador. El flamen era el sacerdote encargado de dirigir y presidir las reuniones, festejos, asambleas y actos de culto hacia el emperador. La flaminica, que podía ser o no la mujer del flamen, era la sacerdotisa encargada del culto a la mujer del emperador.

Para ser flamen había que pertenecer a la clase noble de roma y ser elegido en la asamblea de nobles. El echo de conseguir el cargo de flamen abría las puertas para poder entrar a formar parte del ordo ecuestre.

No se conocen nombres de flamines entre los astures trasmontanos pero si entre los astures augustanos, algunos ejemplos son:

El primer sacerdote del conventus nombrado flamen de Asturica Augusta fue Lucio Pompeyo Faventino. Desempeñó los cargos militares en el orden ecuestre (praefectus cohortis VI Asturum, tribunus militum legionis VI Victricis y praefectus equitum alae Sulpiciae), y sacerdotales (flamen provinciae Hispaniae Citerioris y sacerdos urbis Romae et Augusti). Además, este personaje fue premiado por Vespasiano con las condecoraciones militares de corona aurea (corona de oro que se concedía cuando se había matado a un enemigo en combate singular conservando el territorio), hasta pura (lanza en miniatura) y vexillum (estandarte) concedidos tras mostrar su valor.

«A Lucio Pompeyo Faventino, hijo de Lucio, de la tribu Quirina, prefecto de la co-
horte VI de los astures, tribuno militar de la legión VI Victrix, prefecto de caballería del
ala II Flavia de los hispanos, condecorado con una corona de oro, una lanza pura y una
insignia por parte del divino emperador Vespasiano, flamen de la provincia Hispania
Citerior, sacerdote de la ciudad de Roma y de Augusto, su mujer Valeria Arábiga, hija
de Cayo, lo erigió como recuerdo».

Lucio Junio Marón Emilio Paterno, originario de Lancia.

«A Lucio Junio Marón Emilio Paterno, hijo de Blaeso, de la tribu Quirina, (ciuda-
dano) lanciense, que ha desempeñado todos los cargos en su municipio, duovir por dos
veces, sacerdote de Roma y Augusto del conventus de los astures, elegido legitimanente
para las cinco decurias de los jueces en Roma, flamen augustal de la provincia Hispania
Citerior, la provincia Hispania Citerior (lo dedica)».

Lucio Fabio Silón proveniente de Brigaecium.

«La provincia Hispania Citerior (lo dedica) a Lucio Fabio Silón, hijo de Lucio, de
la tribu Quirina, (ciudadano) brigiecino (sic), duovir, sacerdote de Roma y Augusto del
conventus de los astures, elegido para las cinco decurias de los jueces en Roma, flamen
de la provincia Hispania Citerior».

Gayo Valerio Arabino, originario de Bergidum Flavium.

«A Cayo Valerio Arabino, hijo de Flavino, (ciudadano) bergidoflaviense, que ha
desempeñado todos los cargos en su ciudad (municipio), sacerdote de Roma y Augus-
to de la provincia Hispania Citerior, a causa de su fielmente desempeñada tarea como
encargado del censo todos los flaminales consideraron justo erigirle una estatua entre
ellos».

A nivel municipal disponían de cofradías encargadas de difundir el culto imperial, eran los augustales y seviri augustales, integradas por libertos adinerados.

Además de estos 5 grandes grupos sacerdotales existían otras agrupaciones de menor rango.

Los 12 fratres ambarvales, encargados de los sacrificios para que las cosechas fueran productivas. Estos sacerdotes llevaban una corona de espigas y una cinta blanca de lana alrededor de la cabeza.

Los curiones, eran 30 sacerdotes encargados de las ceremonias religiosas de las 30 curias.

Los Feciales eran magistrados sagrados que se enviaban para declarar la guerra o la paz. Cuando se llevaban a cabo las negociaciones este magistrado era el encargado de jurar en nombre del pueblo romano y era llamado pater patratus. Solían adornar sus templos con verbena y llevarla consigo a modo de ramo cuando iban a declarar la paz.

Los Sodales se encargaban de los ritos de los Sabinos, uno de los pueblos más antiguos de la Península Itálica.

El Supremo Sacerdote, encargado de nombrar a los reyes.

Los flamines y flaminicas, eran sacerdotes y sacerdotisas dedicados a un culto particular, es decir, a un templo o dios concreto. Dentro de este grupo estaban, por ejemplo, los sacerdotes dedicados al culto al emperador.

El pater familias era el cabeza de familia de cada casa particular y como tal ejercía funciones de sacerdote cuando realizaba rituales o cultos en el ámbito privado del domus (casa familiar).

Dioses romanos en Asturias

En el caso concreto de tierra Astur, la principal forma de difundir la religión romana fue a través del asentamiento de legiones y tropas auxiliares por todo el territorio y, con la posibilidad de obtener el derecho a la ciudadanía. Ser ciudadano romano implicaba el derecho a mantener las propias creencias y tradiciones.

La religión romana terminaría siendo una mezcla de elementos religiosos Itálicos, de los adquiridos por la herencia helénica (Griegos) y de otros importados de los territorios conquistados, principalmente del Mare Nostrum (Mediterráneo) y de tierras orientales. Por todo ello durante la romanización de Asturias, además de los dioses astures que se mantuvieron hay que añadir a los dioses propiamente romanos y a otros procedentes de oriente (Persia y Egipto principalmente).

El culto a Júpiter.

Júpiter, Juno y Minerva formaban la triada capitolina. Eran los dioses más importantes dentro del panteón romano. Júpiter era el dios del rayo y era a la vez esposo y hermano de Juno, diosa de la tierra y la fertilidad. Minerva diosa de la sabiduría era hija de Júpiter y patrona de Roma, capital del Imperio Romano.

El flamen de Júpiter siempre era un patricio con asiento en el senado. Era un cargo importante, los aspirantes eran propuestos por el gran pontífice pero su elección recaía en el pueblo de Roma. Solían vestir de purpura y togados,

Estas tres deidades, ya fuera en conjunto o por separado, solían disponer de un templo público donde recibían la adoración de las clases sociales más altas. Sin embargo, hasta la fecha no se ha podido localizar en Asturias ningún edificio que se corresponda con este tipo de templos. A pesar de ello se han podido recuperar algunos epígrafes que muestran un cierto culto hacia Júpiter.

Se tiende a presuponer que el culto a Júpiter se desarrollaría principalmente en el ámbito rural. Como principal dios del panteón romano era adorado como protector de la familia, de las cosechas, de los pactos de hospitalidad, del ejército y de las actividades económicas, principalmente aquellas vinculadas con la minería del oro.

Asturica Augusta, como capital del Conventus Asturum, cuenta un unos cuantos ejemplos de dedicatorias a estos dioses, realizadas principalmente por altos funcionarios pertenecientes al poder administrativo o al ejército. Algunos de ellos fueron:

P. Aelius Hilarianus, como Procurator Augusti entre los años 184-192 d.C. quien dedicó una ofrenda a Júpiter, Juno y Minerva.

Quintus Mamilius Capitolinus, senador que ocupó varios cargos dentro de la administración imperial y que fue Legatus iuridicus per Asturiam et Callaeciam y Dux legionis VII Geminae Piae Felicis, Quintus hizo la ofrenda a Júpiter Optimo Máximo, al Sol inuictus, a Liber Pater y al Genius Praetorii durante la segunda mitad del s.III d.C.

Otro ejemplo es la dedicatoria y altares realizados por el procurador C. Iulius Siluanus Melanio para Jupiter, Juno, Minerva y todos los dioses.

También se conoce la dedicatoria a Júpiter de Fabius Aconius Catullinus, que consta como uir consularis y Praeses prouinciae Callaeciae,durante el s.IV d.C.

En la Asturias trasmontana también se han podido recuperar algunas inscripciones relacionadas con el culto a Júpiter:

Es el caso de la dedicatoria a Júpiter encontrada en Castiello (Gijón). Esta dedicatoria pudo haberse situado en un posible templo dedicado a Júpiter durante el s.III en esta zona.

OVI OPTIMO MAXIMO
Iovi Optimo/ Maximo
(Consagrado) a Júpiter Óptimo Máximo.

En la localidad de Serrapio (concejo de Aller), se halló una inscripción incrustada en la pared de una de las dependencias de la sacristía. Esta dedicatoria a Júpiter está relacionada con la historia de la Vía Carisa y de las legiones de ocupación que se mantuvieron en esta zona tras las guerras astur  cántabras. Esta inscripción está fechada a finales del s. I d.C o principios del s.II d.C y combinan la dedicatoria romana al dios supremo del panteón con elementos decorativos propios de la cultura astur como los discos solares.

Otro ejemplo lo encontramos en la estela que Lucio Corona Severo dedica a Júpiter. Lucio Corona fue un astur trasmontano que sirvió en la legión VII Gémina, en la centuria de Vettio y que se estableció en el territorio de Vegas del Caudal (Lena) junto a su mujer Octavia Prócula tras completar su honesta missio.

Existen documentadas otras dos inscripciones, ambas fechadas en el s.III d.C, que actualmente están desaparecidas, una de ellas fue supuestamente encontrada en Rellón de Meras (cerca de Luarca, capital del concejo de Valdés), se trataba de una dedicatoria a Júpiter sin que apareciera el nombre del dedicante.

IOVI OP
MO MAXI
MO SACR
M
Consagrado a Júpiter Óptimo Máximo.

La segunda inscripción documentada pero desaparecida fue supuestamente encontrada en Boal, estaba dedicada a Júpiter por Publio Antonio en reconocimiento como exvoto.

IOVI
EX VOT
P ANT
A Júpiter de acuerdo con su promesa, Publio Antonio.

El Culto a la Diosa Fortuna

Otra Diosa romana muy adorada en Asturias fue Fortuna, diosa de la felicidad, la prosperidad y el destino bueno o malo. En honor a Fortuna Balnearis se encontró una dedicatoria en la Iglesia de San Juan de Tremañes (La Mortera, Tremañes, Gijón) realizada por Tito Pompeyo Peregriniano. Este personaje fue un colono romano que tras servir en la legión VII Gémina recibió como recompensa tierras en esta zona de Asturias. La lápida donde aparece la inscripción también disponía de varios orificios destinados a depositar las ofrendas. Esta inscripción es posible que formara parte de unos baños o recinto termal a finales del s.I d.C, algo lógico teniendo en cuenta que los rituales más comunes en honor a esta diosa consistían en baños purificadores. En el calendario romano esta diosa tenía su festividad el día 1 de Abril.

El culto a la diosa Tutela

Esta diosa aparece en un epígrafe encontrado en Arganza. Tutela era una diosa romana protectora del la ciudad, de las personas y de los navegantes, en este ultimo caso solía tener un lugar representativo en los navíos. Es una diosa latina que parece que tuvo cierta relevancia en el proceso de urbanización y romanización del territorio astur de los Pésicos.

Los Lares

Los Lares eran divinidades romanas protectoras y con cierto carácter rural. En el caso concreto de Asturias aparecen dedicatorias a los Lares Viales, protectores de los caminos y a los Lares Manes, protectoras del campo y la familias. Este tipo de inscripciones eran generalizadas en la cultura romana. Los Lares, junto con el culto a Júpiter fueron las divinidades romanas más aceptadas en el norte peninsular.

Los Lares Viales

Fueron divinidades protectoras que desempeñaron un papel importante en un tiempo en el que viajar por los caminos era peligroso, por ello era común que se levantaran pequeñas aras con inscripciones que servían de elementos protectores y de orientación a los viajeros. Las dedicatorias a los Lares Viales son el antecedente de las posteriores encrucijadas.

Algunos ejemplos de este tipo de estelas votivas encontradas en Asturias son:

La inscripción localizada en Santianes de Tuña (Tineo) dedicada por Quincto Publio que actualmente está desaparecida, pero que se supone que se localizaba en un puente romano que cruzaba el río Narcea a la altura de dicha localidad.

Sempronius Cassius también hizo otra dedicatoria a los Lares Viales en Tineo, este ara poseía tres oyos (foculi) destinadas a recoger las ofrendas a los dioses de los caminos para conseguir su protección.

Otra Ara localizada en Allande, en la localidad de Comba, fue dedicada por Próculo.

El Lugo de LLanera (Lucus Asturum) se encontró otra de estas Aras a los Lares Viales. Esta localidad representaba el nexo de unión entre los caminos que comunicaban Asturica Augusta (Astorga) con Gigia (Gijón) y con Lucus Augisti (Lugo).

Ara a los Larea Viales - Dioses romanos - religión

Ara a los Lares Viales

Los Lares Manes

Aparecen como divinidades domésticas y rurales protectoras del campo y la familia. Algunas de las inscripciones conservadas pueden verse en el Museo Arqueológico de Asturias.

En San Juan de Beleño (Ponga) se localiza una Ara a los dioses Manes, datada entre los s.I – III d.C, con la siguiente inscripción: Monumento a los dioses Manes. Elio se lo dedico a su hermano Septimio Silo, vadiniense, muerto a los 35 años. Que la tierra te sea leve. En el cuerpo del caballo A Lucio Septimio Silo que te vaya bien.

Dioses astur romanos - Aras votivas - Religión

Ara votiva dedicada a Septimio Silo

En Gamoneu (Cangas de Onis) aparece otra estela similar fechada entre los s. III – V d.C con la siguiente inscripción: Monumento a los dioses Manes. Lo puso Dovidero, a su querida hija Flavia, de 20 años, en el año 482 de la era consular. En el cuerpo del Caballo, Ojalá venzas Flavia.

Dioses astur romanos, Lares Manes - Religión

Estela a los Lares Manes para Flavia

El Culto al Emperador

El culto Imperial tiene sus orígenes con Augusto Cesar. Este emperador se declaró hijo de Júpiter, por lo tanto él y su familia comenzaron a considerarse personajes divinos. Esta creencia se mantuvo con los sucesivos emperadores romanos y fue bastante aceptada entre la población porque veían a su máximo dirigente como hijo de un Dios. En honor al culto imperial Augusteo se levantaron en el noroeste peninsular las Aras Sextianas dedicadas a Augusto Cesar.

Las Aras sextianas eran grandes altares dedicados al emperador. Los historiadores antiguos nombran algunas de ellas en Asturias pero no han podido encontrarse. Estos escritores romanos eran Mela, Plinio el Viejo o Ptolomeo.

Pomponio Mela, Chorographia 3.1.13. En la zona costera de los astures se encuentra la fortaleza (oppidum) de Noega, y tres aras que se denominan Sestianas se asientan en una península estan consagradas al nombre de Augusto y dan fama a tierras con anterioridad desconocidas.

Plinio El Viejo, Historia natural 4.20.111. Más adelante se hallan la región de los astures, el poblado fortificado de Noega en una península, los pésicos, y a continuación el conventus lucense a partir del río Navia, con los albiones, cibarcos, egos, varros, llamados mamarinos, adovos, arrones y arrotrebas.
Después del promontorio Céltico las corrientes del Florio y del Nelo; seguidamente
los célticos, llamados neros, y los supertamarcos, en cuya península se han dedicado
a Augusto las tres aras Sestianas; después de ellos los coporos, el oppidum Noega, los
célticos denominados praestamarcos y los cilenos.

Ptolomeo, Tablas geográfico-históricas 2.6.3. Y el costado septentrional sobre el que se halla el Océano llamado Cantábrico se describe así: más allá del promontorio Nerio se encuentra otro promontorio, en el que se asientan las Aras de Sestio.

La única inscripción localizada en honor al culto imperial en Asturias trasmontana es la que se encuentra expuesta en el Museo Arqueológico de la Campa Torres de Gijón. Se encontraba en Aboño, al pie del castro, sobre una plataforma de la que se desprendió, fue realizada entre los años 9 – 10 d.C. Como comentamos en otros post posee una parte borrada que se correspondía al nombre del dedicante, castigado por el emperador Tiberio en el año 20 d.C.

Religión - Dioses romano, culto al emperador

Inscripción a Augusto Cesar. Castro de Noega

Al emperador César Augusto, hijo del divino César, 13 veces cónsul, emperador con veinte salutaciones imperiales, pontífice máximo, padre de la patria, treinta y dos veces investido con la potestad tribunicia, Calpurnio Pison, hijo de Cn, legado propetor, consagro este monumento.

Dioses extranjeros

Con respecto a la adoración de dioses extranjeros se aprecian varias etapas. Durante el mandato de Augusto los dioses orientales (Persas y Egipcios principalmente) se ven reforzados. Sin embargo, durante el mandato de Tiberio entran en declive. Tiberio no era muy amigo de los dioses extranjeros y decidió que se destruyera el templo de Isis en Roma y se tirara su escultura al río Tiber. Con su sucesor Calígula el culto a Isis se restaura. Pese a las idas y venidas de estos dioses y emperadores hubo algunas creencias que si tuvieron cierta relevancia entre los astures.

Culto a Mitra

Mitra, dios solar, del destino y de la luz, era venerado entre los legionarios que habían combatido contra el Imperio Persa. Su culto llegó a Asturias a través de las legiones romanas de ocupación tras las guerras astur cántabras. En honor a este dios se localizó una inscripción en La Isla (Colunga) fechada en el s.III. Las dedicatorias más usadas para adorar a Mitra solían ser Deo Soli Invicto, Soli Mithrae, Mithrae Invicto o Soli invicto Mithrae, todas ellas hacen referencia a un dios solar nunca derrotado.

Culto a dioses Egipcios

Otros dioses orientales fueron Isis, Serapis y Osiris, dioses egipcios a los que se hace referencia en algunas inscripciones localizadas en Astorga. La llegada de estos dioses está relacionada directamente con el mundo de los esclavos. El comercio de personas procedentes de Egipto trajo también algunas de sus creencias.

Sincretismo de los Dioses astures con la religión romana

Los dioses Astures que se mantienen con cierta oficialidad son:

Belenos dios del fuego, el cual lo comparaban con Apolo dios de la luz y el sol.

Lug dios supremo que los romanos lo equiparaban con Mercurio (mensajero de los dioses). En Grases (concejo de Villaviosa), durante las reformas de la Iglesia de 1925, también se descubrió una lápida dedicada a Lug, dios astur supremo que podría mantener cierto sincretismo con Júpiter. Datada entre el s.I – II d.C.

Algunos historiadores romanos aluden a un dios sin nombre similar al dios Marte. Sobre él cuentan que se le dedicaban sacrificios y rituales.

Las ninfas, como Navia, mantuvieron cierto sincretismo con las creencias romanas y fueron personajes que se mantuvieron en el tiempo. Algunas llegaron hasta nuestro días bajo la figura de las Xanas (ninfa de la mitología astur).

En resumen puede decirse que hay una gran ausencia de restos arqueológicos relacionados con la religión romana destacando la falta de templos. Sin embargo, puede ser que simplemente aún no se hayan encontrado. Por otro lado dicha carencia refuerza la idea que la población indígena siguió manteniendo su cultura y sus creencias religiosas, al menos hasta la llegada del cristianismo en el s.III d.C, aspecto del que hablaremos en otro post. Las únicas pruebas encontradas en tierra astur trasmontana son pequeñas inscripciones con dedicantes pertenecientes a la nobleza romana que denotan un culto más particular que colectivo.

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El panteón romano

El panteón romano – Principales dioses

El panteón romano estaba basado en un sistema politeísta donde los dioses, semidioses, héroes y otros personajes mitológicos eran venerados y adorados para conseguir sus favores o para aplacar su ira. Cualquier elemento natural estaba representado en este panteón. Los dioses romanos que dominaban el panteón descienden de las leyendas griegas. Estos dioses crearon el mundo y formaron el Olimpo, monte en el que residían y desde donde se tomaban las decisiones que regían el destino de los humanos.

Árbol genealógico – Dioses romanos

Los primeros dioses: Caos, Tártaro, Eros y Gea.

Caos 

Fue el inicio, era el cosmos antes de que aparecieran los dioses. Los hijos de Caos fueron Nix, diosa de la noche, y Erebo, dios de la oscuridad y la sombra. Ambos hermanos se unieron y engendraron a  Éter, Hemera y Dolos.

El Tártaro

Era un profundo abismo custodiado por la Hidra y por Tisífone (La Furia), su pozo más profundo era el destino de los pecadores. A este abismo fueron enviados los titanes y los gigantes cuando perdieron la batalla contra los dioses del Olimpo.

Eros

Personificaba la dualidad sexual, era el dios de la pasión y permitía que se engendrase un nuevo ser sin necesidad de unión sexual. A este dios primigenio es algo confuso, mientras algunos lo describen como un dios surgido del Caos, otros a menudo se asemeja al Cupido romano (hijo de Venus y Marte). Eros se unió con la princesa Psiqué, que era la mas hermosa de las hijas del rey de Anatolia, de su unión nació una hija llamada Volupta (Hedoné para los griegos), diosa del placer y del deleite.

Gea

Era la diosa suprema de la tierra y de la naturaleza, tuvo por si misma a Urano también llamado Caelus, con el que contrajo matrimonio. De su relación con Urano nacieron los Cíclopes, los Titanes, los Gigantes, las Melias, las Erinias y los Hecatónquitos. Planificó la castración de su esposo junto  su hijo menor, el titán Saturno.

Los hijos de Gea.

Urano

Es el soberano de la bóveda celeste. Este dios era a la vez hijo y esposo de la diosa Gea. Urano fue castrado y derrocado por su hijo Saturno. La mitología cuenta que Urano obligaba a Gea a mantener a los hijos retenidos en su vientre, como venganza ante esta actitud, Gea convenció a su hijo menor, el titán Saturno, para que con una hoz cortara los genitales de su padre y los arrojara al mar. La leyenda dice que de la sangre de Urano nacieron los gigantes, las Melias y las Erinias, y de la espuma que se produjo al tirarlos al mar nació la diosa Venus.

Los Cíclopes: Estéropes, Arges y Brontes.

Los cíclopes eran  gigantes de un solo ojo. Se dedicaban a las labores artesanales y destacaban por su fuerza y su mal temperamento. La mitología cuenta que Urano les temía y por ello les encerró en el Tártaro hasta que fueron liberados por Saturno a cambio de que le ayudaran en la castración de Urano. Sin embargo tras terminar la tarea encomendada Saturno los volvió a encerrar hasta que fueron nuevamente liberados por Júpiter con el fin de derrocar a los titanes. Los cíclopes fueron los que fabricaron muchas de las armas de los dioses como el rayo de Jupiter y las flechas de Diana (Artemisa).

Los Hecatónquitos: Coto, Briareo y Giges.

Eran gigantes de 50 cabezas y 100 brazos. Comparten el destino de los Cíclopes, fueron igualmente encerrados en el Tártaro, liberados por Saturno para derrocar a Urano y vueltos a encerrar hasta que Júpiter los rescata para que le ayudaran en la guerra contra los Titanes.

Tras finalizar la guerra a los tres hermanos se les concedió un palacio en el gran Oceáno. También participaron en el rescate de Júpiter cuando éste fue encadenado por Juno, Neptuno y  Minerva en un intento de derrocarle y arrebatarle el poder.

Solo se le conocen hijos a Briaero, se casó con Cimopolea, hija de Neptuno, y tuvo a las ninfas  Eólice y Etna.

Los Titánes y las Titánides

Los titánes eran poderosos dioses, de tamaño descomunal, que gobernaron durante la edad de oro. Hay dos generaciones de titanes. La primera generación estaba compuesta por los 12 titanes hijos de Gea, 6 varones y 6 mujeres. La segunda generación la componían los descendientes de los 12 grandes.

  • Océano y Tetis: Océano estaba asociado con el gran mar que surcaba el planeta y junto con su hermana Tetis, titánide del mar, engendraron a las oceánides (ninfas marinas) destacando Temis por ser la madre de Minerva, a los oceánidas (dioses fluviales) y todos los ríos y  fuentes. Se le solía representar con cola de serpiente o de pez.
  • Ceo y Febe: Ceo era el titán de la inteligencia. Con su hermana Febetitánide del brillo y la luna,  tuvo a Leto (diosa de la noche) y Asteria.
  • Crío era el titán de las manadas de animales. De su descendencia con Euribia (diosa marina nacida de Gea) nacieron las estrellas y los vientos.
  • Hiperión y Tea: Hiperión representante del fuego astral. Se casó con Tea, titánide de la vista y la que ortorgaba el brillo a los metales y piedras preciosas. Juntos tuvieron a  Helios (el Sol), Selene (la Luna) y Eos (la Aurora).
  • Jápeto se unió con la oceánide Climene, juntos tuvieron a Atlas (titán condenado por Júpiter a cargar con los pilares de la tierra), de Prometeo (ancestro de la humanidad que podía ver el futuro), de  Epimeteo (podía ver sucesos pasados) y Menecio.
  • Saturno (Cronos) y Ops: Saturno controlaba la agricultura y las cosechas, era el líder de todos los titanes. Se le representa con la hoz o la guadaña que le dio Gea para que le cortara los genitales a su padre Urano.  A cambio de poder gobernar hizo el pacto de no tener descendencia por lo que la mitología cuenta que este titán deboraba a los hijos que tenía con su esposa y hermana Ops, por ello Ops decidió esconderse en la isla de creta para dar a luz a Jùpiter y, en su lugar, entregó a Saturno una piedra envuelta en un paño para que la deborase. Cuando Júpiter se hizo mayor derrocó a su padre, le obligó a regurgitar a sus hermanos y le encerró junto con el resto de titanes en el Tártaro.  De Saturno y Ops nacen los dioses olímpicos Júpiter, Juno, Plutón, Neptuno, Demetria y Hestia.
  • Temis representaba el orden, la justicia, las tradiciones y las costumbres. Fue madre de las tres parcas Nona, Décima y Morta (diosas del destino), de Astrea (represenrada por la constelación de Virgo), y de las Horas (diosas del orden de la naturaleza y de las estaciones).
  • Mnemósine titánide de la memoria. Junto al dios Júpiter engendró a las tres Musas, ninfas de las fuentes, la música y de la poesía.
    • Meletea es la musa del pensamiento, es la primera de todas y la que imagina las obras artísticas.
    • Mnemea es la segunda de las hermanas. Ella se encarga de dejar escrito las obras de arte que se le ocurren a Meletea.
    • Aedea es la menor de las tres hermanas y se encarga de leer, recitar, tocar o cantar lo que su hermana Mnemea le escribía.

Los Dioses del Olimpo

Los dioses Olimpicos eran Jupiter, Juno, Neptuno, Marte, Mercurio, Minerva, Vulcano, Venus, Apolo, Diana, Baco, Ceres, Vesta y Plutón. De todos ellos nacen un sinfín de personajes mitológicos y se forman las leyendas clásicas que los romanos adoptaron de la cultura griega.

  • Júpiter (Zeús), era el dios supremo del Olimpo, estaba representado por el rayo, el águila y un cetro. Oficialmente estaba casado su hermana Juno, pero tuvo muchos otros hijos fuera de su matrimonio, engendrando a múltiples dioses, semidioses, héroes, ninfas y otros personajes mitológicos, algunos de los más conocidos fueron Helena de Troya, Hércules, Perseo o Argos, entre muchos otros.

Jupiter, su esposa Juno y su hija Minerva forman la Triada Capitolina que presidía el panteón romano. Accedió al poder tras vencer a los titanes y asignó a su hermano Neptuno el control de los mares y a su hermano Plutón los dominios del inframundo. 

  • Juno (Hera) como esposa de Júpiter, era reina de los dioses y con el tuvo a Marte, Vulcano y Lucinda. Era diosa de la maternidad, de la familia y del matrimonio.  Se la representaba con el pavo real y con la corona. A Juno se la describe como una diosa tremendamente celosa debido a las continuas infidelidades de Júpiter. Esta diosa mostró un odio aférrimo por los troyanos, en primer lugar porque Paris había elegido a Venus como la diosa más hermosa en vez de a ella y, en segundo lugar, porque Júpiter le había sido infiel con Ganimedes, principe troyano.
  • Neptuno (Poseidón) era el hijo mayor de Saturno y Ops, fue nombrado por su hermano Júpiter como dios de todas las aguas, era el gobernante de todos los seres acuáticos (ninfas, nereidas, oceánides, sirenas, tritones etc). Se le representa con un tridente con el que podía controlar las olas, ríos, fuentes y manantiales. Este dios vivía en un gran castillo de oro en las profundidades oceánicas y poseía unos imponentes caballos blancos con los que cabalgaba sobre las olas.  La esposa de Neptuno era la oceánide Salacia, con ella tuvo a todos los tritones. Además tuvo otra descendencia:
    • Con la ninfa Toosa tuvo a Polifemo.
    • Con Medusa tuvo a Pegaso y a Crisaor.
    • Con Clito tuvo a cinco generaciones de gemelos.
  • Minerva (Atenea) era la diosa de la sabiduría, las artes y las estrategias de guerra. Era la patrona de Roma y de los artesanos. La historia de su nacimiento es algo peculiar, Júpiter, tras devorar a Metis (diosa de la Prudencia), sintió un gran dolor de cabeza y acudió a Vulcano, éste le abrió la cabeza y de ella surgió ya adulta y armada la diosa MInerva. esta diosa jugó un papel principal en la guerra contra los gigantes ayudando a Júpiter, y en la guerra contra Troya donde se mostró partidaria y protectora de Ulises. A esta diosa se la suele representar con una lechuza y forma parte de la triada capitolina del panteón romano (Júpiter, Juno y Minerva).
  • Marte (Ares) era el dios de la guerra, se le representa como un hombre armado y su animal es el lobo. Es hijo legítimo de Júpiter y Juno. La diosa Juno, molesta por el nacimiento de Minerva, acudió al templo de Flora (diosa de las flores y la vegetación), Flora le aconsejó que cogiera una de las flores del jardín y Juno escogió la flor mas bella que jamás hubiera visto, sin embargo, esta flor era Júpiter disfrazado, y tras ponerla en su regazo nació Marte. Este dios se caso con Bellona, diosa de la guerra, pero su descendencia fue con su amante, la diosa Venus.
  • Venus (Afrodita), diosa del amor y de la fertilidad, su símbolo es la manzana dorada de la discordia, nació de la espuma salida del mar después de que Saturno tirara los testículos de Urano al oceáno. Fue esposa de Vulcano pero su descendencia la tuvo con su amante el dios Marte, fueron Cupido el dios del terror Fuga y el dios del miedo Timor.
  • Vulcano (Hefesto), dios del fuego y de los volcanes, descendía de Júpiter y Juno. A este dios se le representa como un hombre mayor, feo y cojo, a pesar de ello estaba casado con la diosa de la belleza, del amor y de la fertilidad, Venus. Vulcano poseía una fragua bajo el monte Etna en la que, con la ayuda de cíclopes y gigantes, fabricaba las armas y armaduras de dioses y héroes.
  • Febo (Apolo) era el dios del sol, de las enfermedades, de las plagas, de la curación, y como líder de las Musas de la música y de la Poesía. Hijo de Júpiter y Leto tuvo una hermana melliza, Diana. Este dios tenía el poder de la providencia y podía predecir el futuro. Era temido por el resto de los dioses y se le describe como un ser que solo podía ser controlado por sus padres.
  • Diana (Artemisa) diosa virgen de la caza, de la naturaleza y de la luna. Hermana melliza de Apolo sus padres fueron Júpiter y Leto. Diana, tras ver los dolores de su madre en el parto le pidió a su padre que nunca la casara y que le permitiera conservar su castidad, Júpiter le concedió su deseo, la nombró reina del bosque y le otorgó un grupo de ninfas vírgenes con las que viviría. Se la describe como una diosa cruel y severa con los hombres y con sus ninfas. Una de estas ninfas era Calisto, esta quedó embarazada de Júpiter, a causa de este embarazo fue convertida en oso pero Diana le disparó una de sus flechas dándole muerte, Calisto se convirtió así en la constelación de la Osa Mayor. Otra de las historias cuenta que un día Diana se estaba bañando junto a sus ninfas cuando un pastor, llamado Acetor, tuvo la mala suerte de verla y la desgracia de pararse a mirarlas, Diana decidió convertirlo en venado y enviar a sus perros de caza para que lo devorasen.  Diana se enamoró de un pastor llamado Endimión, al que visitaba cuando dormía pero con el que nunca llegó a tener relaciones.
  • Mercurio (Hermes), es el dios del comercio, mensajero de los dioses, el que llevaba las almas al inframundo y los sueños de morfeo a los hombres, . Se le representa con un casco y unas sandalias aladas que le permitían volar. Era hijo de Júpiter y Maia (Fauna). Tuvo múltiples hijos:
    • Con la princesa Dríope tuvo a Fauno (dios de la naturaleza y los rebaños).
    • Con Venus (Afrodita) tuvo a Peito, Príapo, Rodos y Hermafrodito, este último fue un dios que se trasformó en Hermafrodita cuando fue literalmente unido a la ninfa Salmacis ante el deseo de esta de no separarse nunca de él.
    • Con Eupolemía tuvo a Etálides, el que nunca olvidaba.
    • Con Herse (princesa ateniense) tuvo a Céfalo.
    • Con Polimela engendraron a Eudoro, uno de los jefes del ejército de Aquiles.
    • De su unión con Quíone nació Autólico, maestro del robo que tenía la habilidad de transformar o desfigurar todo lo que robaba.
    • Con Tronia (princesa egipcia) tuvo a Arabio (padre de Casiopea).
    • De las relaciones con Antianira nacen Equión y Éurito.
    • Otros hijos de Mercurio de madre desconocida fueron Abdero, Angelia, Dafnis, Mírtilo y Orión.
  • Baco (Dioniso) es conocido en el panteón romano como el dios del vino, de la vendimia, del éxtasis, de la agricultura y del teatro. Es Hijo de Júpiter con la princesa de Tebas Sémele. Este dios poseía un séquito propio formado por las Ménades, las cuales eran sus compañeras en las bacanales (orgías). Este dios tuvo varios hijos:
    • Con Venus engendró a Cárites, Himeneo y Príapo.
    • Con Altea (princesa griega de Etolia) tuvo a Deyanira.
    • De la unión con Ariadna (hija de los reyes de Creta) nacieron Enopión, Toante, Estáfilo y Pepareto.
    • Con Circe (hija de Helio y la oceánide Perses,hechicera de la isla de Eea) tuvo a Como.
    • De la relación con Nix (diosa de la Noche nacida del Caos) nació Ptono.
    • Acis es otro de sus hijos.
  • Vesta (Hestia), diosa del hogar, hija de Saturno y Ops. Simboliza la fidelidad. Su templo era guardado por las Vestales, mujeres elegidas a la edad de 10 años que se encargaban de mantener viva la llama de Vesta. El mito cuenta que esta diosa fue la que ayudó a Romulo y Remo a fundar Roma.
  • Céres (Demeter) era la diosa de la agricultura, las cosechas y la fecundidad. Era hija de Saturno y Ops. Con su hermano Júpiter engendró a Proserpina (Perséfone griega). Neptuno también se quedó prendado de su belleza, para huir de él Ceres se transformó en yegua pero Neptuno, al darse cuenta del engaño, se transformó en caballo y le dio alcance, juntos tuvieron al caballo Arion, un equino inmortal con el don de la palabra.
  • Plutón (Hades), hijo de Saturno y Opsera el dios del inframundo y de los muertos. Este dios raptó a Proserpina (hija de Ceres y Júpiter) y se casó con ella en contra de la voluntad de esta. La madre de Proserpina se enfadó tanto al perder a su hija que provocó el invierno y la hambruna bajo la promesa de no revertir la situación hasta que volviera su hija. Plutón liberó a Proserpina pero antes le hizo comer un grano de granada procedente del inframundo, al ingerir la comida del submundo quedó atada al dios de los muertos y obligada a residir con él durante lo meses fríos y solo podría regresar al mundo exterior durante los meses cálidos.

Putón poseía su palacio en los abismos del Tártaro. Desde las profundidades controlaba el mundo de los muertos y custodiaba las alamas que habían sido transportadas por el barquero Caronte a través de los cinco ríos del inframundo,  Aqueronte (río de la pena), Cocito (río de las lamentaciones), Flegetonte (río del fuego), Lete (río del olvido) y Estigia (río del odio). Tras los ríos se encontraba la puerta al submundo, protegida por el perro de tres cabezas Cerbero. Cuando las almas de los difuntos superaban la puerta de Cerbero eran juzgados por los tres jueces del inframundo Minos, Radamantis y Éaco. Cuando las almas eran comunes se las enviaba a los Campos de Asfódelos, si eran malvadas su destino era el Tártaro y si eran virtuosas tenían el privilegio de terminar en el Eliseo (isla de los héroes).

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