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La villa romana de Veranes

Veranes, una villa romana en el concejo de Gijón.

La Villa romana de Veranes fue un gran centro agropecuario perteneciente a la civita de Gigia. Está a unos 16 km del la ciudad de Gijón y a 150 msnm, posee una posición privilegiada por su conexión con la ruta de la Plata y su cercanía al mar. La localización de esta villa la convirtió en un centro de referencia en la vía de comunicación Asturica Augusta – Gigia.

Villa romana de Veranes, maqueta

Maqueta de la villa romana de Veranes

Veranes era una explotación agropecuaria perteneciente a un pater familias o dominus. Estaba dividida en dos zonas, la pars urbana o parte residencial de la familia propietaria y la pars rústica dedicada a los espacios donde se desarrollaban las labores de explotación.

Villa de Veranes, primeras excavaciones

Villa de Veranes durante las primeras excavaciones

La parte visible pertenece a la pars urbana y conforma un importante centro residencial datado en el s. IV a.C. Su uso se mantuvo hasta la Edad Media por lo que sufrió grandes transformaciones con el paso del tiempo. Su propietario se llamaba Veranius, vivía en una gran casa señorial que presenta tres fases de reformas y ampliaciones que se realizaron durante los siglos IV – V.

El recorrido por la villa romana de Veranes

Plano de Veranes

Cómo llegar a la villa romana de Veranes. Haz click en la imagen para ir al mapa.

La entrada principal da paso al patio norte. A la izquierda de este tenemos el área de servicio con el hórreo, la cocina y el horno. A la derecha del patio se encontraban las dependencias. Se podía acceder por dos vestíbulos, uno de ellos daba directamente a los almacenes, el otro comunicaba con un gran corredor cubierto. En la pared izquierda de dicho corredor se encontraban las puertas que daban acceso a las dependencias o cubículos.Al final de éste corredor se encontraba, a la izquierda el patio de recepción de invitados y el salón decorado con un gran mosaico, al fondo las estancias principales y a la derecha un nuevo pasillo que conducía a otra habitación y a la zona del balneario. Aquí se edificó durante la edad media la Iglesia que hoy se aprecia.

La villa poseía una importante y variada actividad. Poseía zonas dedicadas a la agricultura, a la ganadería y a las actividades metalúrgicas realizadas en el aula norte durante una antigüedad tardía, estos ferreros trabajaban aquí el hierro que se obtenía del Pozu la Mina.

Las piezas recuperadas

Entre los materiales recuperados en las excavaciones se encuentran piezas decorativas de uso personal, ajuar doméstico y herramientas de trabajo. Las piezas de uso personal en bronce mas destacadas son un anillo y dos broches de cinturón, en hueso un alfiler de pelo y en azabache (cuentas de collar). El ajuar doméstico se compone de diversos platos, vasos y ánforas realizadas en cerámica común romana, en terra sigillata y en vidrio. Las herramientas de trabajo encontramos un cuchillo tipo simancas en bronce (poco común en Asturias) y en hierro cuchillos, podaderas, picos, piquetas y cencerros; entre los elementos constructivos se recuperan clavos, escarpias, ganchos y bisagras. Por ultimo destacan 5 monedas de bronce acuñadas por Constantino y su familia.

 

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Las vías de comunicación con Roma

Vías de comunicación terrestres, fluviales y marítimas usadas por el Imperio Romano en tierra astur.

Uno de los aspectos más significativos que trajo consigo la romanización del territorio fue la creación de una importante red de caminos terrestres y vías de comunicación marítimas. La creación de la red viaria romana en Asturias comenzó con las guerras astur cántabras en el año 29 a.C con un fin militar. La movilización de tropas y de vehículos rodados era un aspecto de suma importancia pero los caminos astures, rústicos y estrechos, no permitían el paso de un ejército del volumen de las legiones romanas. Para facilitar el tránsito de tropas, los romanos realizaron grandes modificaciones en los viejos caminos pero también crearon nuevas carreteras. Cuando la guerra termina, la red viaria sigue siendo muy importante para el control administrativo y comercial del territorio por lo que las modificaciones y construcciones viarias siguieron adelante para satisfacer las necesidades del Imperio. En el caso concreto de Asturias las vías de comunicación usadas eran terrestres, fluviales y marítimas.

Las vias de comunicación terrestres y fluviales usadas por Roma comienzan a crearse en el 14 a.C tras la conquista y fundación de Asturica Augusta (Astorga). Esta urbe fue catalogada como capital de los Astures y de ella partían los caminos terrestres que debían atravesar los puertos de montaña para llegar hasta la costa de la Asturias trasmontana. La construcción de los caminos terrestres estaba al cargo de los ingenieros romanos y de los propios legionarios, para realizar estas obras de ingeniería poseían cartografías de gran precisión y otros instrumentos como la groma que servía para comprobar las alineaciones y direcciones de los trazados, el corobate que era un instrumento similar a un nivel, el gnomon o la dioptra para medir ángulos.

Entre las vías de comunicación la red de carreteras buscaba siempre facilitar el tráfico peatonal y rodado y solían realizarse con trazados suaves, rectos y con la menor pendiente posible. El ancho ideal de estos caminos oscilaba entre los 4 – 6 metros para que los carros pudieran cruzarse sin tener que detenerse, cuando por las condiciones del terreno esto no era posible los caminos contaban con apartaderos en los extremos para que uno de los carros pudiera parar en la orilla y facilitar el paso al otro vehículo. Cuando había que cruzar un río edificaban puentes de piedra o de madera, en el caso de los puentes de piedra algunos de ellos aún se conservan. Para drenar los caminos y evitar la acumulación de agua realizaban cunetas, excepto cuando la carretera cruzaba un gran valle, en este caso se elevaba toda la plataforma del camino para evitar encharcamientos. La gran mayoría de estas carreteras estaban pavimentadas, cuando el trazado era urbano el camino se pavimentaba con adoquines, en el caso de los trazados interurbanos se realizaba con piedras que posteriormente se cubrían con un granulado que facilitaba el tránsito de los animales de carga y tiro.

Alrededor de estas redes de caminos aparecieron las mansiones, lugares destinados a descansar y reponer víveres y otros enseres necesarios para un viaje. Con el paso del tiempo estas mansiones desarrollaron nuevos núcleos de población alrededor de ellas.

Entre las vías de comunicación terrestres más conocidas destaca la Vía Carisa y la vía de la Mesa.

La Carisa fue nombrada así en honor a Publio Cariso, general romano que consigue entrar en tierras astur trasmontanas por este camino y establecer un campamento en alta montaña que servía para controlar el paso por el territorio de la tribu astur de los Lugones.

Vías de comunicación terrestres - La Carisa

Vía La Carisa. Haz click en la imágen para ir a google maps

La vía de la Mesa con sus ramificaciones, quizás una de las más antiguas y la mas importante, comunicaba la meseta con el sector de los Pésicos y con el de los lugones. Grao y Cornellana se establecen como centros importantes en la red de comunicaciones ya que es aquí donde la ruta se juntaba con la vía que unía Lucus Asturum (Lugo de Llanera) con Lucus Augusti (Lugo).

La Mesa - Vías de comunicación terrestres

Vía de La Mesa. Haz click en la imagen para ir a google maps

Otras menos conocidas o investigadas son las vías que accedían por el Puerto de Tarna, el Puerto San Isidro, el Puerto de Vergara, Puerto de Leitariegos o el Puerto del Trayecto.

Vías de comunicación terrestres - San Isidro y Tarna

Vías por los puertos San Isidro y Tarna. Haz click para ir a google maps.

Vías de comunicación terrestres - Vegarada

Vía por el puerto de Vergara. Haz click para ir a google maps

Vías de comunicación terrestres - Leitariegos y El Trayecto

Vía por los puertos de Leitariegos y el Trayecto. Haz click para ir a google maps

Existen otros caminos mucho menos estudiados como la Ruta del Sella, conocida como la Senda del Arcediano, una ruta que no permitía el paso de vehículos rodados, era un acceso de alta montaña bastante escarpado y con fuertes desniveles, partía de Asturica Augusta y atravesaba Picos de Europa hasta Cangas de Onís, a partir de este punto el camino conectaba con la red de carreteras que comunicaban el oriente de Asturias con Nava, Pola de Siero, Oviedo y Gijón.

Vías de comunicación terrestres - Ruta del Sella

Ruta del Sella. Haz click para ir a google maps

A partir del s.I se produce la toma definitiva de las posiciones romanas y se completa el trazado que unía el norte de la Península Ibérica con el Sur, es la conocida Vía de la Plata, un importante camino que atravesaba toda Hispania desde Gigia (Gijón) hasta Itálica (Sevilla) y que, con sus modificaciones, ha llegado hasta nuestros días como una de las carreteras más importantes de todo el territorio Peninsular.

Vías de comunicación romanas - Vía de la Plata

Vía de la Plata. Haz click para ir a google maps

Toda esta red de caminos terrestres se complementaba con las vías fluviales, los ríos más caudalosos servían para aligerar el transporte de mercancías, en el caso de Asturias las cuencas del Eo, Navia, Narcea y Nalón jugaron un papel importante en relación con el traslado de minerales hasta la costa. Entre la exportación de productos astures Plinio destacó la gran calidad que tenía el Lino Zoélico, al parecer muy demandado para confección de redes. Por otro lado los restos arqueológicos han demostrado que uno de los productos más importados era la cerámica terra sigillata, que provenía de los pueblos del mediterráneo.

Por último están las vías de comunicación marítimas que comunicaban Asturias con otros lugares del Mediterráneo y del Atlántico. La costa Cantábrica se convertiría en época romana en  el punto de unión entre los pueblos del atlántico norte con los del Mediterráneo, sirviendo de lugar donde estacionar, repostar, comerciar etc. Los investigadores parece que no se ponen de acuerdo en cuanto a la importancia que tendría la ruta marítima atlántica, sin embargo los restos arqueológicos encontrados han permitido establecer una posible vía que partía de Roma, rodeaba toda la Península Ibérica, pasaba por el canal de la Mancha y llegaba hasta la desembocadura del río Rin en el norte de Europa. Esta ruta se complementó cuando se abrieron las rutas fluviales del río Sena y del Rin, con ello se creó una red de comunicación que podía abastecer a todo el territorio europeo conquistado por Roma.

Vías de comunicación marítimas

Ruta marítima romana. Haz click para ir a google maps.

Entre los restos encontrados en el norte Peninsular los que más destacan son la Torre de Hércules en A Coruña, edificado en el s.II. Esta torre servía de Faro para el puerto marítimo además de torre de vigilancia.

En el caso concreto de Asturias tenemos el Faro de Oppidum Noega y una inscripción dedicada a Augusto que dice:

IMP.CAESARI.AVGVSTO.DIVI.F
COS.XIII.IMP.XX.PONT.MAX
PATR.PATRIAE.TRIB.POT.XXXIII
………………………………………
………………SACRVM

“Al emperador Cesar Augusto, hijo del Divino (Cesar) tres veces cónsul, emperador con veinte salutaciones imperiales, pontífice máximo, padre de la patria, treinta veces investido con la potestad tribunicia (Cn. Calpurnio Pisón, hijo de Cneo, legado propretor) consagró este monumento”.

Vías de comunicación marítimas - Inscripción

Reproducción Museo Arqueológico de la Campa Torres

En dicha inscripción el nombre del dedicante fue borrado de forma intencionada, esto se debió a un castigo impuesto por el emperador Tiberio, que lo condenó a la damnatio memoriae en el 20 d.C. Algunos investigadores intentan relacionar dicha inscripción con las Aras sestianas que se levantaron en honor a Augusto al finalizar las guerras astur cántabras pero los historiadores romanos antiguos, a excepción de Mela, las sitúan en las costas gallegas. La supuesta Ara sestiana de Oppidum Noega apenas se han tenido en consideración y parece ser que la construcción que allí se levantó encaja mejor con la edificación de un Faro.

La importancia de la costa cantábrica en las rutas de navegación se pone de manifiesto cuando en el s.II se crea la Classis Cantábrica, una flota marítima cuyo objetivo principal era la defensa de los puertos costeros frente a los piratas sajones y el transporte de mercancías hacia los campamentos militares ubicados en Britania. Entre los puertos más reconocidos de la costa cantábrica se sitúan los siguientes:

En el puerto de Flavium Brigantium (A Coruña), se han localizado el antiguo embarcadero romano; lo que parece ser una estación aduanera; el conocido Faro de Hércules diseñado por el lusitano Gaius Sevius Lupus y que, según el historiador Ossorio, permanecía encendido toda la noche para guiar a los barcos en su camino a Britannia; dos aras sestianas dedicadas al dios del mar Neptuno y a la diosa Fortuna, patrona de los viajes marítimos; y los pedestales dedicados a los emperadores Marco Aurelio y Lucio Vero. Entre las referencias escritas destaca la realizada por un cruzado llamado Osborne que vivió en el año 1147 y que detalla como este puerto disponía de un puente de veinticuatro arcos que se adentraba en el mar y que se suele relacionar con lo que debía ser el muelle. Este puerto es el más conocido de todos, en su día fue creado para facilitar el comercio y transporte del aceite Bético, cargado en puerto de Gadir (Cádiz) hasta Britannia, norte de las Galias y Germania, y también para dar salida al oro extraído en las minas de Galicia.

El puerto costero más reconocido en la Asturias Transmontana era el de Gigia (Gijón), las diferentes investigaciones arqueológicas aún no han podido documentar restos del puerto romano propiamente dicho pero si ha constatado el Faro de Noega (Campa Torres), una factoría de salazones pesquera que se mantuvo activa al menos entre los siglos III – V d.C, las termas romanas de Campo Valdés y restos de la muralla y torreones que rodeaban la ciudadela y restos de la puerta de acceso a la urbe. Está bastante aceptado que debió ser el puerto marítimo más importante de Asturias, se localizaba en el Cabo Santa Catalina (actual Cimadevilla) y disponía de un buen fondeadero para los navíos. Otros puertos de menor importancia de la costa asturiana podrían haber sido Rodiles o La Isla.

En territorio Cántabro estaba el puerto de Santander (Portus Victoriae lultobrigensium) con restos de un posible muelle en la Península de la Magdalena, un fondeadero destinado al embarque del mineral de hierro de Peña Cabarga ; otro enclave importante dentro del territorio Cántabro podría haber sido el localizado en Castro Urdiales, era el Portus Samanumen de Flaviobriga en la ensenada de Brazomar donde podría haber otro fondeadero también dedicado a la carga de minerales, aquí pudo encontrarse una estatuilla de bronce dedicada al Dios del mar Neptuno. De menor tamaño que los anteriores eran el Portus Vereasueca o Vereiasueca, también citado por Plinio y localizado en San Vicente de la Barquera en la desembocadura de la ría, El Portus Blendium situado en Suances, en la orilla izquierda del río Saja-Besaya , y el posible puerto de Santoña.

Finalmente en territorio vasco, en la desembocadura del Bidasoa está Irun (antigua Oiasso) se han podido encontrar restos de un embarcadero romano , un posible almacén, un buen número de piezas encontradas en el propio fondeadero de la cala de Asturiaga y un segundo muelle romano en el solar de Santifer . El puerto de Oiasso parece que experimentó una gran actividad comercial relacionada con la explotación de las minas de hierro de Arditurri .

A partir de la conquista romana las relaciones con el exterior siguen ampliando las fronteras  y poco a poco se irán creando y mejorando las vías de comunicación. Cuando cae el Imperio Romano llegarán los Suevos en primer lugar y los Visigodos tras ellos, después con el reino de Asturias las comunicaciones con el resto de reinos europeos son una necesidad ineludible para poder responder ante las nuevas demandas de la política exterior que se estaba generando.

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