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Necrópolis tumulares del neolítico y del bronce antiguo en Asturias. Lugares con historia que puedes visitar.

La LLaguna de Nievares, túmulos en Peón

Área recreativa de la LLaguna de Nievares

Necrópolis tumular del Cordal de Peón

La Llaguna de Nievares es una necrópolis tumular de época neolítica, está datada entre el  4.000 – 3.000 BP. Se sitúa en una de las lomas altas del Picu Curiella, dentro del Cordal de Peón, en concejo de Villaviciosa, a pocos kilómetros de otras necrópolis vecinas como la del Monte Deva y la del Monte Areo.  

LLaguna de Nievares - Area recreativa de peon

El conjunto tumular de la LLaguna de Nievares tiene identificados 6 túmulos que los investigadores catalogan mediante un orden alfabético que va desde el túmulo A hasta el F. Sin embargo, esto es solo una pequeña muestra de lo que debió de ser este lugar durante el neolítico, es muy probable que hubiera otros monumentos desaparecidos a causa de las obras de acondicionamiento de la actual zona recreativa y por las labores forestales que se realizan en esta zona para el abastecimiento de madera.

LLaguna de Nievares, area recreativa del Cordal de Peon

Si queréis subir al cordal de Peón no tardéis mucho porque van a cortar las carreteras de acceso a esta zona. La necrópolis se encuentra en el área recreativa, se llega en coche y es un buen sitio para pasar el día de parrillada. Podéis ver como llegar pinchando aquí. En esa zona hay indicaciones de los túmulos llamados A y D.

El Túmulo A pertenece al grupo de las estructuras atípicas, es decir, no contenía un dolmen en su interior. Fue realizado aprovechando un montículo natural que tenía el propio terreno, esta elevación proporcionaba mayor monumentalidad al túmulo. Parte del suelo está pavimentado y el perímetro está rodeado por un gran anillo de piedras que fueron colocadas sobre una capa previa de arcilla, finalmente toda la estructura queda recubierta de una capa de tierra.

Tumulo A de la necrópolis megalitica de la  LLaguna de Nievares

El Túmulo D, a pesar de ser el mayor de todo el complejo con un diámetro de 22 metros, contiene una cámara funeraria muy pequeña en comparación con sus vecinos. Esta cámara también se levanta sobre un suelo pavimentado y queda recubierta por una coraza de piedras.

Túmulo D de la LLaguna de Nievares

Otro de los megalitos documentados se corresponde con el Túmulo C. Posee una construcción más completa, en el centro guardaron una cámara sepulcral reforzada por el exterior con bloques planos, posteriormente toda la estructura fue recubierta por una capa de sedimentos arcillosos hasta el límite superior de la cámara, luego añadieron una nueva coraza de piedras que, poco a poco, fue quedando recubierta por un manto vegetal.

Los saqueos en la Llaguna de Nievares han sido constantes desde finales del neolítico, aún así han podido encontrarse útiles como hachas y azuelas, en el túmulo C las herramientas muestran un claro desgaste que indica el uso dado en vida, sin embargo en los túmulos A y D el material hallado no muestran signos de haber sido usados por lo que se definen como objetos dedicados de manera específica para el ajuar que se colocaba durante el ritual de enterramiento. Los restos de mayor importancia son trozos muy fragmentados de cerámica que pertenecen a los primeros objetos de cerámica artesanal de esta zona.

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El Monte Areo y la ruta de los dolmenes

El Monte Areo y su necrópolis tumular

El Monte Areo separa los concejos de Carreño y Gijón, no es alto, solo levanta 264 metros snm. La necrópolis se sitúa en el punto más alto, sobre una extensa planicie desde la que se puede ver parte de la costa asturiana. Dista pocos kilómetros de otras necrópolis vecinas como la de La Llaguna de Nievares en el Cordal de Peón o la del Monte Deva en Gijón. El complejo megalítico del Monte Areo tiene una treintena de monumentos cuya fecha más antigua se establece en el año 5000 BP.

Monte Areo - vistas a la costa

Se cree que este monte era, en época neolítica, uno de los territorios de culto más extensos y en consecuencia un lugar sagrado de referencia en toda la región, esta posición la mantiene aún en épocas posteriores siendo un lugar aparentemente sagrado durante la Edad de los Metales. En la zonas habitadas al pie de este monte aún hoy se conservan historias y leyendas antiguas que hablaban de las riquezas que esta tierra escondía, en la guía del servicio municipal de turismo de Candás (Cultura Megalítica. Rutas etnográficas: dólmenes del Monte Areo) se deja referencia de la leyenda conocida en la zona como Monte Areo monte areola tierra rica xente boba:

En tiempos de mucha antigüedad, al anochecer de un día de invierno apareció en la pobre casa del Fondo de Guimarán una pordiosera que imploraba que le diesen algo de cenar y cobijo para pasar la noche.

El ama de la vivienda replicó a la andrajosa pedigüeña que nada podía darle, pues estaba casi tan pobre como ella. Entonces la mendiga, mirando hacia la cumbre del Areo, ensimismada y enigmática repitió por tres veces: Monte Areo Monte Areola tierra rica xente boba.

La intrigada dueña de la casa le preguntó el significado de sus palabras a lo que la pordiosera respondió que en lo alto, si se cavaba un poco, aparecería un tesoro que enriquecería a quien lo encontrase.

Dicho esto desapareció perdiéndose en el Areo. La campesina se lo comunicó a su marido y esa misma noche fue a cavar al lugar indicado, hallando, al poco de comenzar la faena, una gallina de oro con doce polluelos del mismo metal más otro fabuloso tesoro del que nunca se supo su valor.

Cuenta la leyenda que en memoria del hallazgo se fundó, en la iglesia de Guimarán, la capilla del “Buen Suceso” por la noble familia Muñiz Carreño y en Candás la Ermita de los Doce anexa al Palacio de los Muñiz de cuyo altar se dice que figuraban los doce polluelos de oro hasta que fue destruida en el año 1936.

El Areo es una de las necrópolis mejor conservadas y documentadas de Asturias, fue usada durante todo el neolítico, su amplitud y su proximidad con otros centros funerarios evidencia un considerable aumento demográfico en la zona central de Asturias. Los trabajos de construcción de la necrópolis supusieron un esfuerzo colectivo que por fuerza debió de implicar a decenas de personas. Los neolíticos localizaron una buena fuente de piedra en el mismo monte, estas floraciones se encuentran en el actual mirador de la Peña el Carro, esta zona sirvió de cantera y, aunque la proximidad con la necrópolis es una clara ventaja, la extracción de estas piedras suponía un trabajo durísimo y requería de una buena coordinación y organización del mismo.

Monte Areo - Mirador de la Peña del Carru

Monte Areo - floraciones pétreas de la cantera

Para el transporte de las piedras necesitaban grandes troncos de madera que resistieran el peso de la roca, algunas llegan a pesar mas de 5 toneladas, gracias a los análisis de polen que los investigadores han obtenido del interior de las cámaras dolménicas se ha podido saber que, durante el Neolítico el Areo se componía de avellanos, robles, abedules, pinos o alisos, es decir, de maderas nobles y resistentes, así que, mientras unos extraían las piedras, otros talaban la zona para crear el primer medio de transporte conocido hasta el momento, (ver cómo se hacían los dólmenes).

La diversidad de fauna y flora  ofrecía la posibilidad de abastecerse de alimentos sin tener que abandonar la zona de trabajo. Los túmulos fueron realizados por varios lugares de la planicie del Areo, actualmente tan solo están abiertas al público dos de éstas zonas, una corresponde al conjunto que rodea el Dolmen de San Pablo y la otra al conjunto del Dolmen de los Llanos. El resto de zonas, aunque algunas de ellas están señalizadas, no son visibles debido la maleza. El contenido de los túmulos del Areo varía, pueden encontrarse dólmenes simples y otras construcciones atípicas, estas variaciones vienen asociadas a la época de construcción.

La ruta por los dólmenes del Monte Areo puede hacerse tanto andando como en coche, es un camino muy corto de apenas 3,5km que nos conduce a las diferentes áreas dolménicas.

Monte Areo y el área dolménica de Les Güelgues de San Pablo

Esta primera zona contiene los túmulos numerados como IV, V y VI. Los más peculiares son:

El túmulo Monte Areo V es uno de los más antiguos de la necrópolis, está datado en el año 5.000 BP y se piensa que pudo haberse construido por los habitantes del Cabo Peñas. Poseía al menos 20 m de diámetro y estaba compuesto por arenas silíceas extraídas de los terrenos próximos. El interior de este túmulo es bastante peculiar, posee una zona con marcas de fuego y un poste de madera, a esta zona se accedía aparentemente mediante una cascada de piedras, aparecen también piedras pintadas en ocre rojo, otras talladas y piezas pulimentadas. La hipótesis más aceptada sobre el uso de esta estructura plantea que posiblemente fuera una especie de cámara de incineración, los cuerpos podían introducirse al descender por la cascada hasta la hoguera interior.

Monte Areo V

M.A – V

El túmulo Monte Areo VI es el Dolmen de San Pablo, se creó en torno al año 4.000 BP y es uno de los mejores conservados de la necrópolis. Se trata de un dolmen de cámara simple, cerrado por todos sus lados mediante grandes lascas de cuarcita y cubierto con un túmulo realizado a partir de capas de tierra y piedras. En su interior se encontró una pequeña azuela pulimentada de fibrolita, material muy solicitado durante el neolítico. Las hipótesis sobre la utilidad de este megalito plantean que pudo haberse mantenido abierto para ser reutilizado dándole así un uso colectivo.

Monte Areo VI - Dólmen de San Pablo

M.A – X. San Pablo

Monte Areo VI. Dolmen de San Pablo

Camino entre el área de San Pablo y el área de Los LLanos

A lo largo de la pista comunica las dos áreas dolménicas principales hay unos cuantos túmulos señalizados pero no visibles a causa de la vegetación. Hay que fijarse bien porque la única manera de encontrarlos es mirando atentamente las orillas del camino para intentar de localizar los hitos con el número del túmulo entre la maleza. Nosotros pudimos llegar a ver los numerados como I, II, III, X, XIV, XXIII.

Monte Areo X, está cubierto por la maleza

M.A – X. Ej.  de los túmulos que están a lo largo del camino.

El túmulo Monte Areo XII pertenece al 5.000 BP, no lo pudimos localizar pero la documentación aportada por Blas Cortina nos permite conocer su estructura interna, se conoce como la casa de los muertos, es una construcción realizada a partir de cuatro postes de madera que muestra signos de haber sido incendiados, en el centro de esta estructura había otro pozo recubierto de piedras.

Monte Areo y el Área dolménica de Los LLanos

El túmulo M.A XV es el Dolmen de los Llanos y se creó alrededor del año 4.000 BP, en un momento donde la cultura megalítica estaba en su pleno apogeo. El dolmen se compone de una cámara simple con un pórtico de acceso, esta especie de pasillo de acceso se suele interpretar como un lugar de tránsito entre el mundo de los vivos y el de los muertos. La estructura quedaba cubierta por un túmulo de 3,40m de diámetro realizado a partir de capas de tierra y piedras.

Monte Areo - Dolmen de los LLanos

M.A XV

El túmulo Monte Areo XVI fue claramente expoliado con el paso de los años, en su momento era un dolmen de cámara simple con una techumbre que pesaba mas de 5 toneladas. Entre el ajuar encontrado lo más destacado es un hacha que tubo un uso activo en vida, cuchillos y azuelas, estas piezas fueron realizadas en una piedra metamórfica traída de otra zona lejana, esto vuelve a manifestar la comunicación que había entre los diferentes asentamientos durante el neolítico.

Monte Areo XVI - dolmen expoliado

M.A – XVI

El túmulo Monte Areo XVII también fue bastante degradado por la mano del hombre, fue saqueado en múltiples ocasiones, atravesado por una zanja para delimitar dos fincas y luego fue perforado a causa de las plantaciones de eucaliptos. Hoy este monumento no puede apreciarse, tan solo queda parte del suelo original, sin embargo, este escaso resto ha permitido identificar parte de la flora que predominaba en el neolítico gracias a los restos de polen encontrados.

Esta gran necrópolis esconde muchos otros túmulos por toda la planicie del Monte Areo, conforman un lugar sagrado vinculado con el mundo de los muertos. Este campo sacro deja de usarse en torno al año 3.000 BP coincidiendo con el inicio de la edad de los metales y las primeras tribus astures, sin embargo su carácter sagrado fue un aspecto que siguió estando presente en la creencia colectiva.

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Alto de la Cobertoria, Sierra del Aramo

El Alto de la Cobertoria y su necrópolis neolítica

Restos neolíticos en la Sierra del Aramo

El Alto la Cobertoria se sitúa en una de las planicies altas de la Sierra del Aramo y separa los concejos de Lena y Quirós. Se trata de un puerto de montaña que alcanza la altura de 1.300m, en él se integra un conjunto de túmulos que se reparten a lo largo del cordal.

La ruta por el Alto de la Cobertoria es un paseo corto, muy fácil de hacer y que ofrece unas vistas espectaculares de los sistemas montañosos de Asturias. Identificar los restos es otra cosa, no están señalizados y hay que fijarse bien.

Alto de la Cobertoria

Vistas desde el mirador del Alto la Cobertoria

Esta necrópolis mantuvo un uso bastante prolongado en el tiempo, comienza a usarse en el Neolítico y se reutilizó durante la Edad de Bronce (6.000 – 2.000 BP) . Los investigadores apuntan que este uso prolongado es consecuencia de la gran actividad minera que experimentaron las minas de Riosa durante el neolítico, situadas en esta misma sierra y a las que dedicaremos un capitulo aparte.

En total se localizaron 6 megalitos. En el lugar llamado La Mata´l Casare encontraron 2, en los Fitos se encontró uno y una alineación de piedras que fue colocada intencionadamente por los neolíticos de la Cobertoria, los dos últimos megalitos se encontraron en el Prau LLagüenzos y la Collá Cimera. Para todos ellos usaban como canteras las floraciones rocosas que ofrece la Cobertoria.

Cuando realizamos la visita, hace ya algunos años, fue un poco por casualidad, íbamos sin datos sobre la localización de los megalitos y solo pudimos encontrar uno, por lo tanto queda pendiente una nueva visita y, con un poco de suerte, encontraremos alguno más.

Alto de la Cobertoria - túmulo prau Llagüenzos

Prau LLagüenzos

El conjunto de Mata’l Casare ofreció un anillo de oro modelado a punzón, es un hallazgo muy importante por tratarse de una de las primeras piezas de orfebrería que se localiza en la región. Se encuentra expuesto en el Museo Arqueológico de Oviedo.

El conjunto de Los Fitos posee una de las últimas construcciones megalíticas que se realizaron en Asturias, se realizó en un periodo donde los grandes dólmenes eran sustituidos por un nuevo tipo de sarcófago a modo de cista, era un nicho rectangular que fue realizado clavando lascas en el terreno.

Alto de la Cobertoria

Restos pétreos en el Alto la Cobertoria

La Sierra del Aramo debe su nombre a un dios Astur y como es habitual en Asturias, dejará de usarse como lugar de enterramientos pero seguirá siendo un monte sagrado durante cientos de años. Aún hoy , este lugar es usado para celebrar el solsticio de verano.

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Peña Tú en Puertas de Vidiago, Llanes

Peña Tú y la Necrópolis Tumular de la Sierra Plana de Vidiago

Muy cerca de Llanes podemos visitar la Sierra Plana de Vidiago, es una sierra de lomas planas que contiene una necrópolis de 36 túmulos y una gran formación rocosa conocida como el Ídolo de Peña Tú. La época de ocupación, según los restos encontrados, corresponde con el periodo Asturiense (9.000 – 7.000 BP), durante el Neolítico y los inicios de la Edad de los Metales. (6.000 – 2.000 BP).

Peña Tú - La testera del Xentil

Ídolo de Peña Tu

El monumento más visible de toda la Sierra de Vidiago es el Ídolo de Peña Tú, es una gran formación rocosa natural que se levanta en una de las colinas de la sierra, muy cerca de Puertas de Vidiago. Es un punto estratégico con una gran visibilidad de la zona, al norte puede observarse toda la rasa costera del oriente astur y al sur se vigila el acceso por tierra, el curso del río y las sierra pre-litorales que anteceden a los Picos de Europa. Esta formación se conoce como La Testera del Xentil porque se parece mucho a la cabeza de una persona.

vistas a la costa desde Peña Tú

Peña Tú era, posiblemente, un lugar de referencia en la zona. No es raro creer que en torno a este monumento podrían haberse realizado reuniones sociales a las que acudirían los diferentes grupos de la zona para determinadas celebraciones.

Vistas a las sierras de interior desde Peña Tú

La gente que ocupaban este lugar realizó también pinturas y grabados sobre las paredes de Peña Tú. Los dibujos aparecen en varios conjuntos, el más destacado tiene un ídolo o ideomorfo (figura humanizada) grabado en la zona más protegida del peñón realizado durante el Bronce antiguo.

Grabados del Ídolo de Peña Tú.

Junto a este ídolo aparece un puñal de lengüeta provisto de un mango con cinco remaches propio de la misma época. En la sección izquierda pueden verse otras representaciones o signos, entre ellos se distinguen un grupo de figuras humanas o cruces, líneas, puntos y otros signos circulares.

Aproximación a los grabados del Ídolo de Peña Tú

Los túmulos se reparten por las zonas conocidas como Los llanos, La Mesa, El Riego o La Capilluca. Estaban formados principalmente por acumulación de tierra y cascotes de piedra y el borde exterior estaba delimitado por un cerco de lascas clavadas en el suelo. En el interior de los túmulos las estructuras eran sencillas, generalmente aparecen pozos excavados en el suelo y cistas que en ocasiones posee una gran lasca que cerraba el sarcófago.

De todos ellos los más nombrados son: el Túmulo VI, peculiar por su extrema simplicidad, se creó solo por acumulación de tierra y en su interior no aparece ningún tipo de estructura. El Túmulo XXIV también posee una construcción singular porque en la parte inferior construyeron una plataforma de tierra extraída de las capas inferiores del suelo.

En otra zona de la Sierra existió un abundante taller de sílex, con ello se plantea la posibilidad de que el asentamiento debía estar próximo. Si se hubiera tratado sólo de cuarcita, muy abundante en la zona, podría pensarse que, en vez de desplazar las piedras, realizaran las labores de taller in situ, sin embargo, al tratarse de sílex foráneo de muy alta calidad, lo más lógico es que el lugar de residencia estuviera cerca.

El sílex estaba destinado principalmente a elaborar útiles pequeños, a excepción de los denticulados y de los cuchillos. Los materiales más pesados y grandes eran elaborados en cuarcita, material abundante en las proximidades.

Entre los restos que los arqueólogos han obtenido durante las excavaciones destaca la ausencia de cerámica. Las herramientas encontradas se componía de cuchillos, choppers apuntados, hachas pulimentadas, raspadores, picos asturienses, percutores, cazoletas de arenisca decoradas y piedras de moler. 

Para ver imágenes de estas herramientas os derivo al PDF del museo arqueológico de Oviedo.

Actualmente la sierra se encuentra dominada por las plantaciones de eucaliptos y se puede recorrer siguiendo el trazado de pistas forestales. Cuando fuimos a visitarla no pudimos reconocer ningún túmulo. La visita, en realidad, conduce unicamente al Ídolo de Peña Tú. El camino comienza desde el Aula Didáctica de Puertas de Vidiago, la ruta es bastante corta. Junto al ídolo, hay un área recreativa donde se puede pasar el día.

Aquí os dejo un mapa con la ruta: cómo llegar al Ídolo de Peña Tú.

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Qué es un dolmen. Tipos de enterramientos en el neolítico

Clases de dolmen y otras tumbas neolíticas en Asturias

Las necrópolis tumulares localizadas en Asturias poseen dos tipos de estructuras funerarias, el primer tipo agrupa al dolmen, las cistas y los sarcófagos, a este grupo se le denomina estructuras ortostáticas. El segundo grupo se corresponde con tipos de enterramientos que poseen cámaras atípicas (menos comunes en el territorio o que no siguen un patrón claro) y se denomina estructuras no ortostáticas.

Estructuras ortostáticas: El dolmen y otros sarcófagos.

Las estructuras Ortostáticas son construcciones realizadas a partir de grandes bloques de piedras posicionados en vertical para crear, en el caso de Asturias, monumentos megalíticos como los dólmenes, cistas y sarcófagos.

El Dolmen:

dolmen monte Areo

Monte Areo

Un dolmen es una cámara realizada con bloques de piedra, cerrada por todos sus lados y por la techumbre, se usaba para enterrar a los muertos, ya fuera de forma individual o colectiva, tras el funeral, el dolmen se cubría con tierra y piedras creando un gran túmulo. 

No todos los dólmenes eran iguales, el tamaño no siempre era el mismo, hay dólmenes muy pequeños y otros más grandes, algunos hasta incluían un corredor, la planta podía variar desde rectangular hasta heptagonal, están los que poseen decoraciones mediante grabado o pintura y otros que no fueron decorados. El dolmen es posiblemente una de las estructuras más representativas del neolítico, tuvo su máximo esplendor entre los años 5000 – 3000 BP y dejaron de realizarse a finales del neolítico.

dolmenes neolíticos en Asturias con grabados

Lastra decorada, dolmen del Castellín, Allande

La característica común del dolmen era su método de construcción, esta tarea era una actividad colectiva que requería muchas horas de trabajo y un buen número de obreros, quizás por eso se reutilizaban con frecuencia.

¿Cómo se construía un dolmen?

Había que localizar una buena fuente de piedra cerca del campo sacro, Asturias bastante caliza y pizarra en las propias necrópolis por lo que la búsqueda de las losas no era demasiado difícil.

Cómo se hace un dolmen, cantera prehistorica, necrópolis del Areo

Cantera neolítica del Monte Areo.

Lo que venía después era un trabajo duro y peligroso que requería una buena coordinación y cooperación grupal. Primero se extraía la piedra del suelo, luego se levantaba para posarla sobre unos troncos de madera que actuaban de ruedas para su transporte, el trayecto era un punto delicado del proceso, las piedras pesaban cientos de kilos y cualquier fallo podía suponer un accidente nada recomendable, con ayuda de unas cuerdas unos iban tirando de manera coordinada y el resto iba sujetando la piedra, re-colocando los troncos de atrás hacia adelante para que la piedra nunca quedara en el aire y vigilando que no se saliera de su superficie, por si esto fuera poco, había que superar los baches del camino, las cuestas y los cambios en el terreno, superado el transporte las grandes lascas se colocaban en el lugar elegido del campo sacro.

construcción de un dolmen

Después había que levantar la estructura, para ello primero cavaban zanjas que marcaban la planta del dolmen y en las que se introducían las piedras, estas se colocaban con el canto a la altura de la zanja, luego mediante palanca y con ayuda de unas cuerdas se tiraba y se levantaba hasta que encajara en su correspondiente surco, este proceso debía de realizarse con cada una de las paredes de la estructura.

Cómo se levantaba un dolmen

El corredor de acceso no es típico en todos los dólmenes pero se realizaba simulando un muro a media altura con pequeños bloques de piedra.

Posteriormente las paredes eran rodeadas por capas de tierra y piedras, es el inicio del túmulo, este paso era fundamental para colocar la techumbre, una vez alcanzada la altura máxima de las paredes, el túmulo funcionaba de rampa para poder subir la piedra del techo para que encajara con facilidad.

creación del dolmen y del túmulo

6º El último paso era cubrir el dolmen con más capas de tierra y piedras, al finalizar lo único que marcaba el lugar era el túmulo. Algunos ejemplos de este tipo de construcciones se pueden encontrar en la Necrópolis tumular del Monte Areo (Gijón) o en Cangues de Onís con el Dolmen de San Pablo.

Túmulo con dolmen de camara simple

Cistas y Sarcófagos:

Al final del neolítico aparecen las cistas o sarcófagos, una cista era una especie de ataúd realizado con piedras planas, mucho menos voluminosas y mucho menos pesadas que las dedicadas al dolmen, se clavaban en el suelo creando un rectángulo donde reposaría el cuerpo del difunto, generalmente en posición fetal, otra losa completa la cista cerrándola por su parte superior, finalmente se recubría con un túmulo. Este tipo de enterramientos eran siempre individuales y menos voluminosos que los anteriores.

Otros enterramientos durante el neolítico: estructuras no ortostáticas

La mejor referencia que he podido encontrar sobre este tema se corresponde con las publicaciones de Blas Cortina. Aquí os resumo algunos ejemplos de los túmulos con estructuras atípicas encontrados en Asturias y, para ver los dibujos originales, os derivo a  dialnet.unirioja.es, está web tiene a disposición el PDF de Blas Cortina dónde podréis encontrar los dibujos de los ejemplos que aquí se exponen. Tenéis que hacer clic donde pone “Texto Completo”. Os recomiendo que lo abráis en una ventana aparte para poder ir consultando cada túmulo, están muy detallados y son muy útiles para imaginarse como era cada uno de ellos.

El primer ejemplo es el túmulo XVI de Campiello, en Tineo, posee un pozo excavado en el suelo hasta alcanzar la roca madre, en este caso era de pizarra, posteriormente fue cubierto con piedras, también aparecen restos de madera quemada y de ceniza, en otra zona del túmulo hay una agrupación de piedras, entre los restos sólo se pudieron encontrar dos hojas de piedra pulimentada. La escasez de restos es algo común porque la mayoría de los túmulos de Asturias han sido saqueados múltiples veces con el paso de los años. Finalmente estaba recubierto por un túmulo edificado a base de arcilla.

El segundo ejemplo es el túmulo de la Xorenga denominado como Canadeiro I, datado en el primer tercio del 4.000 BP. En el centro posee un hito construido por varios bloques de cuarcita y una laja de pizarra anclada a la roca madre, posee una plataforma que muestra signos de que estaba destinada a algún uso ritual debido a los restos de carbón que aparecen en ella, esto quiere decir que en algún momento, antes de que el túmulo se completase, se encendió una hoguera. El pozo funerario está en el centro de la plataforma y fue reutilizado durante la Edad de Bronce.

El último grupo se corresponde con los túmulos sin una cavidad interna clara, es decir, sin cámaras, pozos o zonas rituales, un ejemplo de ello es el túmulo de La Llaguna de Nievares, está en el área recreativa del cordal de Peón, Villaviciosa. Se realizó hace 4.000 años BP y contenía un gran anillo de piedras en cuyo centro se levantaban dos grandes bloques. Si queréis ir a visitarlo tenéis que hacerlo rápido porque, en breves,  se va a cortar el acceso al público.

Noticias en El Comercio sobre las restricciones de acceso al Cordal de Peón:

http://www.elcomercio.es/asturias/mas-concejos/201410/07/criticas-limitacion-accesos-cordal-20141007002315-v.html

Necropolis prehistoricas, tumulos en Asturias

Objetos neolíticos encontrados en los túmulos de Asturias.

Pese a la gran cantidad de túmulos localizados por toda Asturias hay una gran escasez de restos óseos, esta ausencia es atribuida a la degradación por el efecto de la caliza. Por otro lado los objetos recuperados resultan también escasos debido a los continuos saqueos que se han producido a lo largo de los años por los buscadores de tesoros.

Pese a todo, se ha constatado que el fallecido era acompañado por un ajuar funerario que solía componerse de sus objetos de trabajo y otros de más o menos valor, entre los recuperados hay hachas pulimentadas, algunas de ellas no parecen haberse usado nunca y otras muestran un claro desgaste por su uso. También suelen encontrarse puntas de flecha.

herramientas líticas del neolítico, hacha ritual pulimentada

hacha pulimentada

Los hallazgos más importantes son el anillo de oro encontrado en el túmulo de Mata’l Casare en el Alto la Cobertoria y el tubo de oro de Chao Chaguás en Boal, en el periodo de transición entre el final del neolítico y el inicio de la edad de los metales, el oro era un elemento conocido, aparecen los primeros orfebres. También hay que mencionar las estelas dolménicas que aparecen en algunos de los túmulos, eran grandes bloques de piedra en los que se realizaban grabados de figuras con aspecto humano, es el caso de la estela del Dolmen de Abamia.

Oro en los dolmenes asturianos, Mata´l Casares

Anillo de oro,dolmen  Mata´l Casares y disco de oro del bronce antiguo

Podéis encontrar el PDF con algunas de las piezas neolíticas de Asturias en la web http://www.museoarqueologicodeasturias.com/sec/neol%C3%ADtico-edad-metales

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La cultura megalítica en Asturias

El neolítico asturiano y la cultura megalítica

Túmulos, Dólmenes y  otros lugares sagrados

A nivel mundial, el descubrimiento de la agricultura se fija en el año 10.000 a. C, en Europa se establece sobre el 8.500 a. C y, en el caso concreto de Asturias entre los años 6.000 – 3.000 a. C, es decir hay un cierto retraso de unos 2.000 años, esto quiere decir que mientras la cultura neolítica de algunas zonas europeas ya estaba fuertemente consolidada, en Asturias estaba en sus primeros momentos.

Todo el sistema social del neolítico asturiano se desarrolló bajo la cultura megalítica, recibe ese nombre porque se basaba en la construcción de monumentos realizados con grandes bloques de piedra.

cultura megalítica - dolmenes en Asturias

Lastra decorada con grabados.

En el caso de Asturias las estructuras creadas durante la cultura megalítica poseían, en general, una función funeraria, eran empleados para enterrar a los difuntos. En otros casos europeos parece que ciertas construcciones poseían otro significado que aún hoy se desconoce, es el caso de Stonehenge en Inglaterra, se trata de un círculo de gigantescos bloques de piedra que en determinadas épocas del año (solsticios y equinoccios) se ajusta perfectamente a la posición del sol.

Está bastante aceptado que dentro del sistema social y cultural del neolítico se le daba especial relevancia a la figura del druida o guía espiritual, aquel que dirigía todos los rituales y que ejercía una gran influencia sobre el comportamiento del grupo al que pertenecía. Mientras que la responsabilidad de las decisiones tomadas recaía seguramente en el líder tribal como principal representante del grupo, el guía espiritual ejercía una gran influencia sobre esas decisiones y podría inducir a las personas a actuar de una o de otra manera, podía actuar como dirigente sin llegar a serlo de una forma oficial.

Es esta última etapa de la prehistoria se establecen los precedentes de las tendencias célticas que se desarrollaron en el período posterior. Con la mejoría climática se observan grandes desplazamientos de los grupos de humanos y el contacto entre ellos aumenta como nunca antes había ocurrido. Seguramente es en algún momento del neolítico cuando se establece un calendario común para gran parte de los pueblos pre-célticos de Europa, posiblemente el año se dividía según las fases lunares (13 meses) y las estaciones se limitaban a dos, la estación fría u oscura y la estación calurosa o luminosa, marcadas respectivamente por los solsticios de invierno y de verano. Todo los sucesos naturales que acontecían a lo largo de un año formaban parte de la cultura, se cree que alrededor de los solsticios, equinoccios, eclipses y de otras manifestaciones de la naturaleza se organizaban los diferentes rituales o celebraciones de la vida cotidiana.

El aspecto mejor documentado de todo el neolítico asturiano se corresponde con las estructuras megalíticas. En general, en la región cantábrica se distinguen tres tipos de estructuras:

Las necrópolis megalíticas que los neolíticos dedicaron a sus muertos. En Asturias la mayoría de los restos neolíticos encontrados proceden de estos cementerios prehistóricos.

La cultura megalítica en Asturias, cementerios prehistóricos

Necrópolis tumular de la Llaguna de Nievares, Cordal de Peón

Los menhires, prácticamente nulos en Asturias y muy abundantes en Euskadi. Eran grandes piedras que se colocaban en posición vertical, en diferentes puntos y que podían acompañarse o no de otros menhires. La función real del menhir aun es desconocida, las hipótesis varían, algunos dicen que eran indicadores de una ruta y otros que se colocaban en zonas estratégicas en relación con sus creencias religiosas.

Otros centros santuarios destinados a la realización de rituales, es el caso de Peña Tú en Vidiago, en LLanes. También existe una cierta creencia en que muchos de los lugares sagrados eran determinados montes, bosques, cuevas etc que, por algún motivo, tenían una consideración especial.

La cultura megalítica - lugares sagrados en el neolítico asturiano

Ídolo de Peña Tú, Llanes.

Qué eran las necrópolis tumulares en la cultura megalítica

Un túmulo es un gran montículo artificial, hecho por la acumulación de piedras y arena o tierra, que tenía la intención de enterrar o esconder una estructura funeraria. Hay túmulos que superan los 25m de diámetro, cuando se realizaban varios túmulos en una zona concreta se creaba una necrópolis tumular, es decir, un campo sacro destinada al reposo de los muertos.

la cultura megalitica en asturias, túmulos y dolmenes del Monte Areo

Túmulo VI del Monte Areo

La elección del lugar de las necrópolis tumulares parece que siguen unas características comunes por todo el territorio. Todos los túmulos se localizan en las planicies altas de las diferentes sierras asturianas, están rodeadas de acusadas pendientes y suelen aparecer agrupados. En ocasiones, aunque aparentemente dan la impresión de estar aislados, en realidad marcan y siguen una línea que delimita una zona concreta.

La cultura megalítica, zonas sagradas durante el neolítico asturiano

Lugares sagrados del neolítico, el Monte Aramo

La construcción de los monumentos encuadrados dentro de la cultura megalítica demuestra la importancia que se le daba al difunto y manifiesta la preocupación e inquietud que tenían hacia el hecho de morir, con ello se refuerzan las creencias sobre el mundo de los muertos, no es raro pensar que el acceso a estas zonas podría estar limitado, algunas hipótesis plantean que, posiblemente, solo se accedía en días puntuales, ya fuera para un nuevo enterramiento o para la celebración de algún ritual dirigido siempre por el guía espiritual del grupo. Por otro lado la edificación de dichas estructuras requiere bastante mano de obra, así que, al menos durante las labores de edificación, la necrópolis experimentaría una actividad comunitaria prolongada en el tiempo.

Durante la cultura megalítica la construcción de los dólmenes, cámaras y túmulos de una necrópolis era una dura tarea que, por fuerza, necesitaba la implicación de todo el grupo, se trataba de una gran labor colectiva. En el siguiente capítulo se detalla cómo lo hacían y que tipos de estructuras se construían.

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