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El neolítico asturiano y la cultura megalítica, conoce lugares con túmulos, dólmenes y otras actividades realizadas durante la prehistoria

La LLaguna de Nievares, túmulos en Peón

Área recreativa de la LLaguna de Nievares

Necrópolis tumular del Cordal de Peón

La Llaguna de Nievares es una necrópolis tumular de época neolítica, está datada entre el  4.000 – 3.000 BP. Se sitúa en una de las lomas altas del Picu Curiella, dentro del Cordal de Peón, en concejo de Villaviciosa, a pocos kilómetros de otras necrópolis vecinas como la del Monte Deva y la del Monte Areo.  

LLaguna de Nievares - Area recreativa de peon

El conjunto tumular de la LLaguna de Nievares tiene identificados 6 túmulos que los investigadores catalogan mediante un orden alfabético que va desde el túmulo A hasta el F. Sin embargo, esto es solo una pequeña muestra de lo que debió de ser este lugar durante el neolítico, es muy probable que hubiera otros monumentos desaparecidos a causa de las obras de acondicionamiento de la actual zona recreativa y por las labores forestales que se realizan en esta zona para el abastecimiento de madera.

LLaguna de Nievares, area recreativa del Cordal de Peon

Si queréis subir al cordal de Peón no tardéis mucho porque van a cortar las carreteras de acceso a esta zona. La necrópolis se encuentra en el área recreativa, se llega en coche y es un buen sitio para pasar el día de parrillada. Podéis ver como llegar pinchando aquí. En esa zona hay indicaciones de los túmulos llamados A y D.

El Túmulo A pertenece al grupo de las estructuras atípicas, es decir, no contenía un dolmen en su interior. Fue realizado aprovechando un montículo natural que tenía el propio terreno, esta elevación proporcionaba mayor monumentalidad al túmulo. Parte del suelo está pavimentado y el perímetro está rodeado por un gran anillo de piedras que fueron colocadas sobre una capa previa de arcilla, finalmente toda la estructura queda recubierta de una capa de tierra.

Tumulo A de la necrópolis megalitica de la  LLaguna de Nievares

El Túmulo D, a pesar de ser el mayor de todo el complejo con un diámetro de 22 metros, contiene una cámara funeraria muy pequeña en comparación con sus vecinos. Esta cámara también se levanta sobre un suelo pavimentado y queda recubierta por una coraza de piedras.

Túmulo D de la LLaguna de Nievares

Otro de los megalitos documentados se corresponde con el Túmulo C. Posee una construcción más completa, en el centro guardaron una cámara sepulcral reforzada por el exterior con bloques planos, posteriormente toda la estructura fue recubierta por una capa de sedimentos arcillosos hasta el límite superior de la cámara, luego añadieron una nueva coraza de piedras que, poco a poco, fue quedando recubierta por un manto vegetal.

Los saqueos en la Llaguna de Nievares han sido constantes desde finales del neolítico, aún así han podido encontrarse útiles como hachas y azuelas, en el túmulo C las herramientas muestran un claro desgaste que indica el uso dado en vida, sin embargo en los túmulos A y D el material hallado no muestran signos de haber sido usados por lo que se definen como objetos dedicados de manera específica para el ajuar que se colocaba durante el ritual de enterramiento. Los restos de mayor importancia son trozos muy fragmentados de cerámica que pertenecen a los primeros objetos de cerámica artesanal de esta zona.

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Minas prehistóricas en Rioseco, Riosa.

 Minas prehistóricas del Texeu, Sierra del Aramo

Minería prehistórica en Rioseco, Riosa.

La Sierra del Aramo ofrece muchas rutas, una de ellas es la que conduce a las Minas prehistóricas del Texeu. En este recorrido encontraremos por un lado un importante complejo minero del s.XIX situado a 700 metros snm. En segundo lugar podremos ver un gran yacimiento arqueológico correspondiente a las minas prehistóricas usadas durante el neolítico para la extracción de cobre. La mina del Aramo se sitúa a 1.200 metros snm y es una zona de la sierra rica en cobre, cobalto, plata y níquel además de otros componentes asociados al cobre como la azurita y la malaquita.

minas prehistoricas de cobre de la sierra del Aramo

Azurita y Malaquita sobre cuarcita

Para iniciar la ruta a las minas prehistóricas debemos ir hasta el pueblo de Llamo, en Riosa, aquí dejaremos el coche y continuaremos andando por la pista que conduce hasta Rioseco y el complejo minero del s.XIX.

minas prehistoricas en Riosa

Poblado minero de Rioseco

Nada más llegar lo primero que llama la atención fue el intento por parte del Principado de convertir las ruinas en un museo a través de los fondos mineros pero los fondos se acabaron y se paralizó el proyecto, tan solo se remodelaron la fachada de cuatro de los edificios administrativos, el resto de estructuras están en ruinas. No obstante este lugar merece la primera parada de la ruta para investigar un poco por los túneles, zonas de lavado del mineral, la gran chimenea y otras edificaciones.

minas prehistoricas y Minas del s.XIX en Rioseco

Zona de tratamiento del mineral. s.XIX – XX

minas-del-texeu-rioseco-riosa

Continuamos ascendiendo y a pocos metros por encima de la mina anterior hay un mirador y una pequeña área recreativa con mesas. En esta zona encontramos la primera galería. Cuando fuimos estaba abierta e inundada, nos adentramos un poco pero pronto decidimos dar la vuelta por falta de seguridad. Muchas de las galerías están abiertas pero adentrarse en ellas implica asumir un riesgo considerable, en todas ellas hay pozos, derrumbes, desprendimientos de lodo y hundimientos del propio suelo que nos pueden poner en un grave apuro. Mi consejo es que no se os pase por la cabeza, bajo ningún concepto, entrar en las galerías.

mirador-minas-del-texeu

El siguiente tramo es quizás el más duro, es un ascenso con algo de desnivel, no es demasiado largo pero la cuesta cansa un poco, es un camino pedregoso que asciende a través de un bosque y por el que pueden verse restos de las galerías, las tirolinas y los vagones usados en el s.XIX -XX para subir y bajar el mineral desde las bocaminas superiores hasta la zona de tratado de mineral de Rioseco.

minas prehistoricas y minas del s.XIX de Riosa

Restos mineros del s.XIX – XX

Tenemos que ascender hasta que termina el bosque y se abre una gran pradería, conocida como La Campa de las Minas, en la zona más alta de la misma se encuentra el complejo minero neolítico y unas vistas espectaculares de los valles de Asturias llegando a ver, en un día despejado, Riosa, Turón, Aller, Mieres, Oviedo, Los picos de Europa y la costa de Gijón y de Avilés.

vistas-minas-prehistoricas-del-texeu

Recorriendo la planicie encontramos dos bocas de entrada a las minas prehistóricas. Nada más verlas llama la atención la forma redondeada de las mismas, los pilares o columnas unidos entre si y los arcos rebajados que fueron dejados intencionadamente por los mineros para sujetar la techumbre y que no hubiera desprendimientos ni derrumbes. En el vestíbulo de entrada ya pueden verse los restos de cobre, de azurita y de malaquita que le dan a la cavidad esos colores azules y verdes metalizados.

boca-mina-el-texeu

pozos-entrada-boca-mina-el-texeu

Lo primero que tenemos que tener claro es el tipo de instrumentos y de herramientas que usaban para una labor tan dura como es la minería. Cuando se descubrieron los metales el primer uso que se le daba al mineral era para piezas de orfebrería o para objetos rituales, curiosamente no se empleó para perfeccionar las herramientas hasta unos cuantos cientos de años después. En esta primera etapa de la minería del metal los útiles estaban realizados con madera, con piedras y con astas de ciervo.

minería prehistórica - Minas del Texeu

De arriba a abajo: punterola y entalladuras

minería prehistórica, picos palanca

Picos palanca, se agarraban por la parte corta y se golpeaba con una maza para quebrar la pared.

Entre las herramientas más comunes encontramos: las realizadas en asta de ciervo como los picos o las entalladuras, los realizados en piedra como las mazas de más de 2kg de peso y los martillos de menor tamaño y peso que las anteriores, y  otras hechas con madera como los mangos para las herramientas y la mampostería de las galerías.

herramientas mineria prehistorica mazas martillos

Mazas y martillos para la minería

La mina se adentra en el interior de la montaña a través de pozos que pueden llegar a los 100m de profundidad. Todos los pozos de entrada se comunicaban mediante un complejo sistema de galerías.

minería prehistorica entrada a las minas del texeu

Vestíbulo de entrada de una de las minas.

acceso a las glaerías de las minas prehistórcas del Texeu

Pozos y galerías que se adentran en la montaña

Se presupone que los mineros pasaban bastante tiempo en el interior de la montaña, las galerías estaban bien iluminadas, para conseguir luz encendían unas antorchas de madera y grasa que adherían a la pared mediante pelotas de arcilla. Para poder resistir al monóxido de carbono derivado del uso del fuego y a los propios gases que desprende la montaña contaban con dos recursos, por un lado la corriente de aire natural que proporcionaba la montaña y por otro lado pozos verticales que eran usados a modo de chimenea y que aún poseen las paredes ennegrecidas por el efecto del humo.

El tamaño de las galerías es variado, las hay bastante amplias, hay otras con un tamaño bastante estrecho y con techos muy bajos de modo que solo podía pasarse arrastrándose, y las hay en las que es difícil que quepa un adulto por lo que posiblemente trabajaran los niños. Para que las galerías no se desprendiesen se reforzaban con arcos o pilares rebajados, además, el escombro era almacenado en zonas que ya habían sido explotadas y que quedaban obsoletas, de esta forma las galerías que no se usaban se iban rellenando y se reducía el riesgo de desprendimientos.

minas prehistoricas de rioseco, pozos de acceso

Pozos con un grado de inclinación bastante acusado

Para extraer el mineral usaban varias técnicas:

Cuando encontraban el mineral en una argamasa de arcilla y en pequeñas cantidades empleaban las propias manos y, en menor medida, mazas de piedra y picos realizados con asta de ciervo.

Si el mineral aparecía en filones podían extraerlo de varias formas, iban haciendo muescas circulares en la roca hasta que desprendían el filón, también usaban palancas y martillos para fragmentar la roca y extraer el mineral y, por último, usaban el fuego para calentar la roca y conseguir así que se rompiera.

El objetivo principal de los mineros del Aramo era el cobre, rechazaban completamente el cobalto, cuando encontraban este material lo desechaban directamente destinándolo al relleno de las galería o dejándolo en la roca sin tocar. Quizás no sabían que hacer con este material, si se mezclaba con el cobre restaba calidad al resultado final, así que simplemente no lo usaban.

Transportar el mineral requería una gran resistencia física, se usaban unos recipientes de madera redondeados que o bien llevaban al hombro, o lo arrastraban a través mediante unas cuerdas de cuero que se ataban al cuerpo. Hay galerías tan estrechas que aún conservan las marcas producidas por el continuo rozamiento de las paredes. Algunos pozos tenían tal grado de inclinación que poseían escaleras hechas con cuerdas de cuero por las que debían subir y bajar.

Hay una galería que destaca sobre todas las demás, es La Galería de los Esqueletos, donde se localizaron 16 esqueletos humanos, en 6 de ellos se pudo saber que eran varones de edad adulta, el más joven murió con 20 años y a otros tres se les ha dado la edad de 35 años. Otros dos cuerpos revelaron que eran personas fallecidas a causa de un desprendimiento.

minas prehistóricas - mineros del aramo

Cráneos humanos, minas prehistóricas del Aramo

minas prehistóricas - minero del aramo, minas del Texeu minas prehistóricas - minero del aramo

Lo que más destaca de esta galería es el uso funerario intencionado que se hizo en algunas zonas. Hay dos esqueletos completos que fueron enterrados siguiendo algún tipo de ritual, estaban sentados con las rodillas flexionadas y en sus manos aún tenían sujetas las herramientas que les habían acompañado, posiblemente, durante la mayor parte de su vida. El uso funerario de las minas evidencia un nuevo tipo de enterramiento dentro del neolítico dedicado en exclusividad a los mineros.

Enterramiento minas del texeu esqueleto minero neolítico asturiano

esqueleto minas prehistoricas del Aramo

Esqueleto completo, enterramiento ritual

Todos los restos muestran que eran personas altas, sobre 1,70m, y con una masa muscular considerable. En el Museo Arqueológico de Oviedo se encuentran expuestos algunos de los cráneos y, a simple vista, pueden apreciarse el gran tamaño que tienen algunos.

Una vez que el mineral estaba fuera de la mina se transportaba hasta unas primera zona de taller, muy cerca de la boca mina, donde se hacía un primer tratamiento del mineral para facilitar su transporte. Es una zona donde se encontraron crisoles de arcilla para fundir el mineral, ollas y restos de escoria que procedían de algún horno de fundición no localizado. Hay que tener en cuenta que esta zona de la sierra ha sufrido múltiples explotaciones y el terreno ha sufrido muchas alteraciones que dificultan la localización de yacimientos arqueológicos a cielo abierto.

Ver ruta a las minas del Texeu, Sierra del Aramo, Rioseco, Riosa.

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Alto de la Cobertoria, Sierra del Aramo

El Alto de la Cobertoria y su necrópolis neolítica

Restos neolíticos en la Sierra del Aramo

El Alto la Cobertoria se sitúa en una de las planicies altas de la Sierra del Aramo y separa los concejos de Lena y Quirós. Se trata de un puerto de montaña que alcanza la altura de 1.300m, en él se integra un conjunto de túmulos que se reparten a lo largo del cordal.

La ruta por el Alto de la Cobertoria es un paseo corto, muy fácil de hacer y que ofrece unas vistas espectaculares de los sistemas montañosos de Asturias. Identificar los restos es otra cosa, no están señalizados y hay que fijarse bien.

Alto de la Cobertoria

Vistas desde el mirador del Alto la Cobertoria

Esta necrópolis mantuvo un uso bastante prolongado en el tiempo, comienza a usarse en el Neolítico y se reutilizó durante la Edad de Bronce (6.000 – 2.000 BP) . Los investigadores apuntan que este uso prolongado es consecuencia de la gran actividad minera que experimentaron las minas de Riosa durante el neolítico, situadas en esta misma sierra y a las que dedicaremos un capitulo aparte.

En total se localizaron 6 megalitos. En el lugar llamado La Mata´l Casare encontraron 2, en los Fitos se encontró uno y una alineación de piedras que fue colocada intencionadamente por los neolíticos de la Cobertoria, los dos últimos megalitos se encontraron en el Prau LLagüenzos y la Collá Cimera. Para todos ellos usaban como canteras las floraciones rocosas que ofrece la Cobertoria.

Cuando realizamos la visita, hace ya algunos años, fue un poco por casualidad, íbamos sin datos sobre la localización de los megalitos y solo pudimos encontrar uno, por lo tanto queda pendiente una nueva visita y, con un poco de suerte, encontraremos alguno más.

Alto de la Cobertoria - túmulo prau Llagüenzos

Prau LLagüenzos

El conjunto de Mata’l Casare ofreció un anillo de oro modelado a punzón, es un hallazgo muy importante por tratarse de una de las primeras piezas de orfebrería que se localiza en la región. Se encuentra expuesto en el Museo Arqueológico de Oviedo.

El conjunto de Los Fitos posee una de las últimas construcciones megalíticas que se realizaron en Asturias, se realizó en un periodo donde los grandes dólmenes eran sustituidos por un nuevo tipo de sarcófago a modo de cista, era un nicho rectangular que fue realizado clavando lascas en el terreno.

Alto de la Cobertoria

Restos pétreos en el Alto la Cobertoria

La Sierra del Aramo debe su nombre a un dios Astur y como es habitual en Asturias, dejará de usarse como lugar de enterramientos pero seguirá siendo un monte sagrado durante cientos de años. Aún hoy , este lugar es usado para celebrar el solsticio de verano.

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Peña Tú en Puertas de Vidiago, Llanes

Peña Tú y la Necrópolis Tumular de la Sierra Plana de Vidiago

Muy cerca de Llanes podemos visitar la Sierra Plana de Vidiago, es una sierra de lomas planas que contiene una necrópolis de 36 túmulos y una gran formación rocosa conocida como el Ídolo de Peña Tú. La época de ocupación, según los restos encontrados, corresponde con el periodo Asturiense (9.000 – 7.000 BP), durante el Neolítico y los inicios de la Edad de los Metales. (6.000 – 2.000 BP).

Peña Tú - La testera del Xentil

Ídolo de Peña Tu

El monumento más visible de toda la Sierra de Vidiago es el Ídolo de Peña Tú, es una gran formación rocosa natural que se levanta en una de las colinas de la sierra, muy cerca de Puertas de Vidiago. Es un punto estratégico con una gran visibilidad de la zona, al norte puede observarse toda la rasa costera del oriente astur y al sur se vigila el acceso por tierra, el curso del río y las sierra pre-litorales que anteceden a los Picos de Europa. Esta formación se conoce como La Testera del Xentil porque se parece mucho a la cabeza de una persona.

vistas a la costa desde Peña Tú

Peña Tú era, posiblemente, un lugar de referencia en la zona. No es raro creer que en torno a este monumento podrían haberse realizado reuniones sociales a las que acudirían los diferentes grupos de la zona para determinadas celebraciones.

Vistas a las sierras de interior desde Peña Tú

La gente que ocupaban este lugar realizó también pinturas y grabados sobre las paredes de Peña Tú. Los dibujos aparecen en varios conjuntos, el más destacado tiene un ídolo o ideomorfo (figura humanizada) grabado en la zona más protegida del peñón realizado durante el Bronce antiguo.

Grabados del Ídolo de Peña Tú.

Junto a este ídolo aparece un puñal de lengüeta provisto de un mango con cinco remaches propio de la misma época. En la sección izquierda pueden verse otras representaciones o signos, entre ellos se distinguen un grupo de figuras humanas o cruces, líneas, puntos y otros signos circulares.

Aproximación a los grabados del Ídolo de Peña Tú

Los túmulos se reparten por las zonas conocidas como Los llanos, La Mesa, El Riego o La Capilluca. Estaban formados principalmente por acumulación de tierra y cascotes de piedra y el borde exterior estaba delimitado por un cerco de lascas clavadas en el suelo. En el interior de los túmulos las estructuras eran sencillas, generalmente aparecen pozos excavados en el suelo y cistas que en ocasiones posee una gran lasca que cerraba el sarcófago.

De todos ellos los más nombrados son: el Túmulo VI, peculiar por su extrema simplicidad, se creó solo por acumulación de tierra y en su interior no aparece ningún tipo de estructura. El Túmulo XXIV también posee una construcción singular porque en la parte inferior construyeron una plataforma de tierra extraída de las capas inferiores del suelo.

En otra zona de la Sierra existió un abundante taller de sílex, con ello se plantea la posibilidad de que el asentamiento debía estar próximo. Si se hubiera tratado sólo de cuarcita, muy abundante en la zona, podría pensarse que, en vez de desplazar las piedras, realizaran las labores de taller in situ, sin embargo, al tratarse de sílex foráneo de muy alta calidad, lo más lógico es que el lugar de residencia estuviera cerca.

El sílex estaba destinado principalmente a elaborar útiles pequeños, a excepción de los denticulados y de los cuchillos. Los materiales más pesados y grandes eran elaborados en cuarcita, material abundante en las proximidades.

Entre los restos que los arqueólogos han obtenido durante las excavaciones destaca la ausencia de cerámica. Las herramientas encontradas se componía de cuchillos, choppers apuntados, hachas pulimentadas, raspadores, picos asturienses, percutores, cazoletas de arenisca decoradas y piedras de moler. 

Para ver imágenes de estas herramientas os derivo al PDF del museo arqueológico de Oviedo.

Actualmente la sierra se encuentra dominada por las plantaciones de eucaliptos y se puede recorrer siguiendo el trazado de pistas forestales. Cuando fuimos a visitarla no pudimos reconocer ningún túmulo. La visita, en realidad, conduce unicamente al Ídolo de Peña Tú. El camino comienza desde el Aula Didáctica de Puertas de Vidiago, la ruta es bastante corta. Junto al ídolo, hay un área recreativa donde se puede pasar el día.

Aquí os dejo un mapa con la ruta: cómo llegar al Ídolo de Peña Tú.

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El dolmen de Abamia en Corao

Abamia y su ídolo neolítico

Lugares con historia en Cangas de Onís

El dolmen de Abamia se encuentra junto a la iglesia que le da su nombre y que fue mandada edificar por el rey Pelayo en una planicie alta del pueblo de Corao.

La localización de este megalito pone nuevamente de manifiesto la tendencia que había en el oriente de Asturias de seguir usando los enclaves sagrados de la edad de piedra en épocas muy posteriores como es la baja Edad Media.

Este megalito no posee una fecha exacta de construcción, lo datan como neolítico indeterminado. Teniendo en cuenta otros dólmenes cercanos, la fecha de utilización podría oscilar entre los años 5.000 – 3.000 BP.

Iglesia de Abamia en Corao

Como sucede en otros dólmenes de la zona, está aparentemente aislado pero, en realidad sigue la línea marcada por otros dólmenes vecinos como el de Santa Cruz, el desparecido en Amieva o el del Carbayo en Onís. Esta sucesión de monumentos rebelan que, durante el neolítico, la cuenca del río Güeña era un lugar con bastante actividad.

Ver línea Amieva – Cangas de Onís – Abamia – Onís

Actualmente apenas puede apreciarse nada del túmulo y, en el caso del dolmen, los continuos saqueos han impedido su conservación, solo puede observarse un desnivel del terreno dónde un día estuvo el dolmen y dos tejos centenarios que marcan el lugar.

Dolmen de Abamia, localización

En los informes de las excavaciones realizadas a principios del s.XX se documentan algunos cráneos humanos, hachas en piedra pulimentada, cuentas anaranjadas que podrían haber formado parte de un collar y una única piedra con decoraciones que fue llevada al Museo Arqueológico de Madrid.

Decoraciones ídolo de Abamia

Las decoraciones del dolmen de Abamia fueron realizadas en dos momentos diferentes, el primer conjunto es un ideomorfo (figura con forma humanizada) que se encuentra en la parte superior de la lasca, se conoce como La cabeza del Mochuelo porque el dibujo aparenta ser la cabeza de una lechuza dibujada mediante grabado profundo, dos hoyos simulan ser los ojos y con un surco más fino simula la la nariz o el pico . El segundo conjunto se localiza en la parte central y es el más antiguo, se compone de signos como un círculo con una cruz, una especie de forma de H, líneas en zig-zag o trazos semicirculares entre otros, todos ellos realizados mediante piqueteado.

Es poca la información que hay sobre este túmulo y, en general sobre todo lo que respecta a Abamia. A lo largo del tiempo esta zona, pese a lo alejada que parece, ha sufrido múltiples saqueos, incendios y reformas. En torno a la propia iglesia de Abamia existe una gran polémica por el pésimo estado de conservación.

 

Ver como llegar a la Iglesia de Abamia

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La cultura megalítica en Asturias

El neolítico asturiano y la cultura megalítica

Túmulos, Dólmenes y  otros lugares sagrados

A nivel mundial, el descubrimiento de la agricultura se fija en el año 10.000 a. C, en Europa se establece sobre el 8.500 a. C y, en el caso concreto de Asturias entre los años 6.000 – 3.000 a. C, es decir hay un cierto retraso de unos 2.000 años, esto quiere decir que mientras la cultura neolítica de algunas zonas europeas ya estaba fuertemente consolidada, en Asturias estaba en sus primeros momentos.

Todo el sistema social del neolítico asturiano se desarrolló bajo la cultura megalítica, recibe ese nombre porque se basaba en la construcción de monumentos realizados con grandes bloques de piedra.

cultura megalítica - dolmenes en Asturias

Lastra decorada con grabados.

En el caso de Asturias las estructuras creadas durante la cultura megalítica poseían, en general, una función funeraria, eran empleados para enterrar a los difuntos. En otros casos europeos parece que ciertas construcciones poseían otro significado que aún hoy se desconoce, es el caso de Stonehenge en Inglaterra, se trata de un círculo de gigantescos bloques de piedra que en determinadas épocas del año (solsticios y equinoccios) se ajusta perfectamente a la posición del sol.

Está bastante aceptado que dentro del sistema social y cultural del neolítico se le daba especial relevancia a la figura del druida o guía espiritual, aquel que dirigía todos los rituales y que ejercía una gran influencia sobre el comportamiento del grupo al que pertenecía. Mientras que la responsabilidad de las decisiones tomadas recaía seguramente en el líder tribal como principal representante del grupo, el guía espiritual ejercía una gran influencia sobre esas decisiones y podría inducir a las personas a actuar de una o de otra manera, podía actuar como dirigente sin llegar a serlo de una forma oficial.

Es esta última etapa de la prehistoria se establecen los precedentes de las tendencias célticas que se desarrollaron en el período posterior. Con la mejoría climática se observan grandes desplazamientos de los grupos de humanos y el contacto entre ellos aumenta como nunca antes había ocurrido. Seguramente es en algún momento del neolítico cuando se establece un calendario común para gran parte de los pueblos pre-célticos de Europa, posiblemente el año se dividía según las fases lunares (13 meses) y las estaciones se limitaban a dos, la estación fría u oscura y la estación calurosa o luminosa, marcadas respectivamente por los solsticios de invierno y de verano. Todo los sucesos naturales que acontecían a lo largo de un año formaban parte de la cultura, se cree que alrededor de los solsticios, equinoccios, eclipses y de otras manifestaciones de la naturaleza se organizaban los diferentes rituales o celebraciones de la vida cotidiana.

El aspecto mejor documentado de todo el neolítico asturiano se corresponde con las estructuras megalíticas. En general, en la región cantábrica se distinguen tres tipos de estructuras:

Las necrópolis megalíticas que los neolíticos dedicaron a sus muertos. En Asturias la mayoría de los restos neolíticos encontrados proceden de estos cementerios prehistóricos.

La cultura megalítica en Asturias, cementerios prehistóricos

Necrópolis tumular de la Llaguna de Nievares, Cordal de Peón

Los menhires, prácticamente nulos en Asturias y muy abundantes en Euskadi. Eran grandes piedras que se colocaban en posición vertical, en diferentes puntos y que podían acompañarse o no de otros menhires. La función real del menhir aun es desconocida, las hipótesis varían, algunos dicen que eran indicadores de una ruta y otros que se colocaban en zonas estratégicas en relación con sus creencias religiosas.

Otros centros santuarios destinados a la realización de rituales, es el caso de Peña Tú en Vidiago, en LLanes. También existe una cierta creencia en que muchos de los lugares sagrados eran determinados montes, bosques, cuevas etc que, por algún motivo, tenían una consideración especial.

La cultura megalítica - lugares sagrados en el neolítico asturiano

Ídolo de Peña Tú, Llanes.

Qué eran las necrópolis tumulares en la cultura megalítica

Un túmulo es un gran montículo artificial, hecho por la acumulación de piedras y arena o tierra, que tenía la intención de enterrar o esconder una estructura funeraria. Hay túmulos que superan los 25m de diámetro, cuando se realizaban varios túmulos en una zona concreta se creaba una necrópolis tumular, es decir, un campo sacro destinada al reposo de los muertos.

la cultura megalitica en asturias, túmulos y dolmenes del Monte Areo

Túmulo VI del Monte Areo

La elección del lugar de las necrópolis tumulares parece que siguen unas características comunes por todo el territorio. Todos los túmulos se localizan en las planicies altas de las diferentes sierras asturianas, están rodeadas de acusadas pendientes y suelen aparecer agrupados. En ocasiones, aunque aparentemente dan la impresión de estar aislados, en realidad marcan y siguen una línea que delimita una zona concreta.

La cultura megalítica, zonas sagradas durante el neolítico asturiano

Lugares sagrados del neolítico, el Monte Aramo

La construcción de los monumentos encuadrados dentro de la cultura megalítica demuestra la importancia que se le daba al difunto y manifiesta la preocupación e inquietud que tenían hacia el hecho de morir, con ello se refuerzan las creencias sobre el mundo de los muertos, no es raro pensar que el acceso a estas zonas podría estar limitado, algunas hipótesis plantean que, posiblemente, solo se accedía en días puntuales, ya fuera para un nuevo enterramiento o para la celebración de algún ritual dirigido siempre por el guía espiritual del grupo. Por otro lado la edificación de dichas estructuras requiere bastante mano de obra, así que, al menos durante las labores de edificación, la necrópolis experimentaría una actividad comunitaria prolongada en el tiempo.

Durante la cultura megalítica la construcción de los dólmenes, cámaras y túmulos de una necrópolis era una dura tarea que, por fuerza, necesitaba la implicación de todo el grupo, se trataba de una gran labor colectiva. En el siguiente capítulo se detalla cómo lo hacían y que tipos de estructuras se construían.

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